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Sistema Nociceptivo

Los nociceptores son receptores sensoriales que detectan estímulos dañinos y transmiten señales de dolor al sistema nervioso central. Existen diferentes tipos de nociceptores que responden a estímulos mecánicos, térmicos, químicos y polimodales, y su activación puede ser influenciada por factores biológicos, psicológicos y sociales. Las teorías del dolor, como la biopsicosocial y la teoría de la puerta, explican cómo se genera y percibe el dolor, destacando su naturaleza compleja e interconectada.

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Sistema Nociceptivo

Los nociceptores son receptores sensoriales que detectan estímulos dañinos y transmiten señales de dolor al sistema nervioso central. Existen diferentes tipos de nociceptores que responden a estímulos mecánicos, térmicos, químicos y polimodales, y su activación puede ser influenciada por factores biológicos, psicológicos y sociales. Las teorías del dolor, como la biopsicosocial y la teoría de la puerta, explican cómo se genera y percibe el dolor, destacando su naturaleza compleja e interconectada.

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TEMA III

Receptores de dolor

Los nociceptores son receptores sensoriales que responden a estímulos


que lesionan los tejidos o que podrían hacerlo, y están situados al final del
axón de una neurona sensorial. Esta respuesta, que se conoce como
nocicepción, consiste en la emisión de señales de dolor al sistema
nervioso central, es decir, al cerebro y a la médula espinal.

Los nociceptores se sitúan en distintas partes del cuerpo, tanto en tejidos


externos como internos. Así, la sensación de dolor no sólo se produce en
la piel o en las mucosas, sino también en los músculos, el intestino o la
vejiga.

La activación de los nociceptores puede darse por la estimulación directa


de los tejidos o bien de forma indirecta, por la liberación de sustancias
químicas en el tejido dañado. Estos compuestos incluyen la histamina, la
bradicinina, el potasio, la serotonina, la acetilcolina, la sustancia P y el
ATP.

Los axones de los nociceptores pueden ser de dos tipos: fibras A delta
(Aδ) y fibras C. Las primeras están mielinizadas, por lo que los potenciales
de acción se transmiten con gran velocidad a través de estas fibras. Por
su parte, las fibras C son mucho más lentas porque estos axones
contienen una cantidad más baja de mielina.

Tipos de nociceptor

La transmisión de señales nociceptivas se desencadena cuando los tejidos


detectan estimulación lesiva de distintos tipos, como la compresión o el
calor intenso.

Podemos dividir los nociceptores en función de las clases de estímulos a


las que responden, si bien algunos de ellos reaccionan a varias
modalidades sensoriales.
1. Mecánicos (mecanorreceptores)

Los nociceptores mecánicos se activan a partir de sensaciones táctiles


intensas, como los pinchazos, la presión o la deformación; por tanto,
responden a cortes y golpes. Su frecuencia de respuesta es mayor cuanto
más dañino resulte el estímulo.

Este tipo de nocicepción conlleva respuestas muy veloces porque los


receptores mecánicos transmiten aferencias a través de fibras A delta,
nervios mielinizados de conducción rápida.

2. Térmicos (termorreceptores)

La conducción desde los nociceptores térmicos también tiene lugar a


través de fibras A delta y por tanto se transmiten a una velocidad
elevada.

Estos nociceptores se activan cuando detectan temperaturas muy


elevadas o muy bajas (más de 42ºC o menos de 5ºC), así como estímulos
mecánicos intensos.

3. Químicos (quimiorreceptores)

Los nociceptores químicos responden a diversos compuestos químicos


que los tejidos liberan al sufrir daños, como la bradicinina y la histamina.
Asimismo detectan la presencia de sustancias tóxicas externas que
pueden provocar lesiones tisulares, como la capsaicina del pimiento
picante y la acroleína del tabaco.

4. Silenciosos

Esta clase de nociceptor no se caracteriza por el tipo de estímulo que lo


activa sino por el hecho de que responde de forma tardía, una vez se ha
producido inflamación del tejido adyacente a la lesión.

5. Polimodales

Los nociceptores polimodales responden a distintos tipos de estimulación:


mecánica, térmica y química. Conducen las señales de dolor a través de
fibras C, significativamente más lentas que las fibras A. Podemos
encontrar este tipo de nociceptores en la pulpa dental, entre otras partes
del cuerpo.

Las vías del dolor y su inhibición

Distintos tractos espinales transmiten las señales de dolor desde los


nociceptores hasta la corteza cerebral. En particular se ha resaltado la
relevancia del tracto espinotalámico, que conecta la piel con el tálamo,
una estructura clave en el envío de aferencias sensoriales al cerebro.

Las fibras nociceptivas se localizan en el asta dorsal (o posterior) de la


médula espinal y están compuestas, como hemos dicho, de fibras A delta
y fibras C, así como de neuronas de proyección e interneuronas
inhibitorias.

Existen tres componentes de la experiencia de dolor: la sensación, la


emoción y la cognición. La corteza somatosensorial primaria y secundaria
procesa la dimensión discriminativo-sensorial, mientras que la emoción
negativa asociada depende de la ínsula y del cingulado anterior. El
sentimiento de dolor a largo plazo se relaciona con el córtex prefrontal.

Transmisión de señales dolorosas del SNC

Al producirse una estimulación dolorosa en la piel se generan impulsos


nerviosos en la aferencias primarias. Concomitantemente, aumentan los
niveles de varias sustancias (sustancia P, prostaglandinas, histamina,
serotonina y bradoquinina) que median la reacción inflamatoria.

El impulso nociceptivo es conducido a la médula espinal dónde se ve


afectado por factores locales y y la modulación descendente. Los
mediadores neuroquímicos de esta interacción en el asta dorsal son:
serotonina, norepinefrina, GABA, encefalina, neurotensina, acetilcolina y
dinorfina (Fields y Levine, 1984). La señal dolorosa viaja por la médula
hasta hacer sinapsis con neuronas del tálamo y otras estructuras
subcorticales. Durante el trayecto se forman proyecciones que activan el
núcleo reticular gigantocelular. Las neuronas de este núcleo se proyectan
al tálamo y también activan la sustancia gris periacueductal.
El dolor agudo agarra una velocidad sobre la situación lesiva y cumple una
función importante para conseguir que la persona reaccione de inmediato
y se aparte del estímulo. Esta sensación produce a la larga el dolor
intolerable y obliga a que la persona trate de mitigar sus causas.

Al penetrar en la médula espinal, las señales de dolor toman dos caminos


hacia el encéfalo

1) Fascículo neoespinotalamico para el dolor rápido

Las fibras para el dolor de tipo A transmiten básicamente esta sensación


en la modalidad termina aguada y mecánica. Acaban en la lámina I de las
hastas dorsales y excitan la neurona del segundo orden del fascículo
neoespinotalamico. Estas células dan origen a fibras largas que cruzan de
inmediato hacia el lado opuesto de la medula a través de la comisura
anterior y giran ascendentemente hacia el encéfalo por la columna
anterolateral.

• El dolor rápido agudo puede localizarse en la diversas partes


del cuerpo.
• Si la estimulación llega a los receptores táctiles que activan el
sistema de la columna dorsal-lemnisco medial, la localización
puede ser exacta.

El glutamato es el neurotransmisor segregado en la medula espinal por


las terminaciones nerviosas para el dolor de tipo A

2) Paleoespinotalamico

Transmite el dolor procedente de la fibra C de carácter lento crónico,


también transporta algunas señales de las fibras tipo A, las fibras
terminan en la sustancia gelatinosa, la neuronas se reúnen con las fibras
de la vía para el dolor rápido, decusa por la comisura anterior y ascienden
por la vía anterolateral.

El dolor lento crónico no se puede localizar más que en una zona amplia
del cuerpo, como un brazo o pierna; esto se debe a las conexiones difusas
polisinápticas que posee la vía paleoespinotalamica.
Teorías del dolor

Las teorías del dolor en el sistema nervioso son enfoques que intentan
explicar cómo se genera, transmite y percibe el dolor a través de las
interacciones del sistema nervioso. En general, estas teorías consideran
que el dolor es una experiencia compleja que involucra tanto
componentes físicos como psicológicos, las teorías del dolor en el sistema
nervioso abordan cómo se origina y se procesa el dolor, resaltando su
naturaleza multidimensional e interconectada. Esta comprensión es
crucial para desarrollar tratamientos efectivos para el manejo del dolor.

TEORIA BIOPSICOSOCIAL

La teoría biopsicosocial del dolor es un enfoque integral que considera


que la experiencia del dolor es el resultado de la interacción entre factores
biológicos, psicológicos y sociales. Esta teoría se aleja de la visión
tradicional que ve el dolor principalmente como una respuesta física a una
lesión y aboga por una comprensión más completa de cómo diferentes
elementos influyen en la percepción del dolor.

1. Factores biológicos: Se refiere a los aspectos físicos y fisiológicos


que contribuyen al dolor. Esto incluye:
- Lesiones y enfermedades: Daños en los tejidos, inflamación o
condiciones médicas (como artritis o neuropatías) pueden
activar nociceptores y provocar dolor.
- Genética: Algunas personas pueden tener predisposiciones
genéticas que afectan su umbral del dolor o su respuesta a él.
- Neurobiología: Cambios en el sistema nervioso central, como
la sensibilización central, pueden aumentar la percepción del
dolor.
2. Factores psicológicos: Estos son elementos emocionales y cognitivos
que afectan cómo se experimenta y se maneja el dolor. Incluyen:
- Estado emocional: La ansiedad, la depresión y el estrés
pueden amplificar la percepción del dolor. Una persona con un
estado emocional negativo puede experimentar el dolor de
manera más intensa.
- Cognición: Las creencias, expectativas y actitudes hacia el
dolor influyen en cómo se percibe. Por ejemplo, una persona
que cree que el dolor indica un daño grave puede sentir más
angustia.
3. Factores sociales: Este componente considera cómo el entorno
social y cultural impacta en la experiencia del dolor. Incluye:
- Apoyo social: Las relaciones interpersonales y el apoyo de
amigos y familiares pueden ayudar a mitigar el dolor o, por el
contrario, pueden intensificarlo si hay falta de apoyo.
- Cultura: Diferentes culturas pueden tener distintas maneras
de entender y expresar el dolor, lo que puede influir en cómo
se busca tratamiento o cómo se responde al mismo.

TEORIA DE LA PUERTA

La teoría de la puerta (Gate Control Theory), desarrollada por Ronald


Melzack y Patrick Wall en 1965, propone un modelo que explica cómo se
modula la percepción del dolor en el sistema nervioso.

Conceptos Clave de la Teoría de la Puerta:

1. Mecanismo de Puerta en la Médula Espinal:


- La teoría sugiere que existe un “mecanismo de puerta” en la
médula espinal que regula el flujo de señales de dolor hacia el
cerebro. Esta puerta puede abrirse o cerrarse dependiendo de
diferentes factores, lo que significa que no todas las señales
nocivas son percibidas con la misma intensidad.
2. Tipos de Fibras Nerviosas: Existen diferentes tipos de fibras
nerviosas que transmiten información sensorial:
- Fibras A-delta: Son rápidas y transmiten señales de dolor
agudo y punzante.
- Fibras C: Son más lentas y transmiten señales de dolor difuso
y sordo.
- Fibras A-beta: Son fibras no nociceptivas que transmiten
información táctil y vibratoria.
- Cuando las fibras A-beta son estimuladas (por ejemplo, al
frotar una zona adolorida), pueden activar la puerta y
bloquear o disminuir la transmisión de las señales dolorosas
enviadas por las fibras A-delta y C.
4. Influencia del Contexto Emocional y Cognitivo:
- La teoría también reconoce que factores psicológicos como el
estado emocional, la atención y las expectativas pueden
influir en cómo se percibe el dolor. Por ejemplo, si una persona
está distraída o enfocada en otra actividad, puede
experimentar menos dolor que si está ansiosa o preocupada.

TEORIA DE LOS PATRONES DEL DOLOR

La teoría de los patrones del dolor es un enfoque que se centra en cómo


las señales de dolor son procesadas en el sistema nervioso, y cómo la
percepción del dolor puede ser influenciada por patrones específicos de
estimulación nerviosa. Esta teoría fue desarrollada como una respuesta a
las limitaciones de la teoría del umbral del dolor y la teoría de la puerta,
buscando explicar mejor la complejidad de la experiencia del dolor.

Conceptos Clave de la Teoría de los Patrones

1. Patrones de Estimulación:
- Según esta teoría, el dolor no se produce simplemente por la
activación de nociceptores individuales, sino que depende de
patrones específicos de actividad en las fibras nerviosas. Esto
significa que el cerebro interpreta la intensidad y la calidad del
dolor no solo por la cantidad de señales recibidas, sino
también por cómo se organizan esas señales.
2. Representación en el Sistema Nervioso:
- La teoría sugiere que diferentes tipos de dolor (como el agudo,
crónico, punzante o sordo) son el resultado de diferentes
patrones de actividad en las vías nerviosas. Por ejemplo, un
patrón específico puede asociarse con un dolor punzante,
mientras que otro patrón puede asociarse con un dolor más
difuso.
3. Integración Cerebral:

Lo - El cerebro desempeña un papel crucial en interpretar estos patrones.


No solo actúa como receptor pasivo de señales, sino que integra
información sensorial con contextos emocionales y cognitivos para formar
una experiencia coherente del dolor.

4. Influencia del Contexto:


- Al igual que en otras teorías del dolor, los factores
psicológicos y sociales pueden influir en cómo se perciben los
patrones de estimulación. Las expectativas, el estado
emocional y el contexto cultural pueden modificar la forma en
que una persona experimenta el dolor.

TEORIA DE LA SENSIBILIZACION CENTRAL

La teoría de la sensibilización central es un concepto importante en la


comprensión del dolor crónico y se refiere a un proceso en el cual el
sistema nervioso central (SNC) se vuelve más sensible a las señales de
dolor. Esto significa que, con el tiempo, las neuronas en la médula espinal
y en el cerebro pueden responder de manera más intensa a estímulos que
normalmente no causarían dolor o que causarían un dolor menor.

Conceptos Clave de la Sensibilización Central

1. Mecanismos Neurofisiológicos:
- La sensibilización central implica cambios en la excitabilidad
de las neuronas del SNC. Cuando hay una lesión o
inflamación, las señales de dolor se transmiten al cerebro y
pueden activar mecanismos que aumentan la sensibilidad de
las neuronas.
- Por ejemplo, los neurotransmisores como el glutamato y los
neuropeptidos como la sustancia P juegan un papel crucial en
este proceso. Cuando se liberan en respuesta a una lesión,
pueden hacer que las neuronas sean más propensas a
disparar señales de dolor.
2. Aumento de la Respuesta al Dolor:
- En un estado de sensibilización central, incluso estímulos que
normalmente serían inofensivos (como el roce suave) pueden
ser percibidos como dolorosos (hiperalgesia). Además, puede
haber una respuesta a estímulos que normalmente no causan
dolor (alodinia).
- Esto puede llevar a una experiencia de dolor más intensa y
prolongada, incluso después de que la causa original del dolor
haya desaparecido.
3. Implicaciones para el Dolor Crónico:
- La sensibilización central es especialmente relevante en
condiciones de dolor crónico, como la fibromialgia, el
síndrome del intestino irritable o el dolor lumbar crónico. En
estos casos, el sistema nervioso se mantiene en un estado de
excitación que perpetúa la sensación de dolor.
- La sensibilización puede ser exacerbada por factores
psicológicos como el estrés, la ansiedad y la depresión, que
también pueden influir en cómo se percibe el dolor.

TEORIA DE LA NOCICEPCION

La teoría de la nocicepción es fundamental en la comprensión del dolor y


se refiere al proceso a través del cual los estímulos nocivos son
detectados y transmitidos al sistema nervioso central.

Conceptos Clave de la Nocicepción:

1. Nociceptores:
- Los nociceptores son receptores sensoriales especializados
que responden a estímulos que pueden causar daño a los
tejidos. Estos receptores se encuentran en diversas partes del
cuerpo, incluyendo la piel, músculos, articulaciones y órganos
internos.
- Existen diferentes tipos de nociceptores que responden a
diferentes tipos de estímulos, como el dolor mecánico (presión
o corte), térmico (calor o frío) y químico (sustancias irritantes).
2. Transducción:
- Este es el primer paso en el proceso de nocicepción. Cuando
un nociceptor es estimulado por un daño o una amenaza
potencial, convierte ese estímulo en una señal eléctrica. Este
proceso implica la apertura de canales iónicos en la
membrana celular del nociceptor.
3. Transmisión:
- Una vez que se genera la señal eléctrica, esta se transmite a
lo largo de las fibras nerviosas hacia la médula espinal y luego
al cerebro. Las fibras A-delta transmiten señales rápidas y
agudas, mientras que las fibras C llevan señales más lentas y
difusas.
5. Modulación:
- En la médula espinal, las señales de dolor pueden ser
moduladas antes de llegar al cerebro. Esto significa que otros
neurotransmisores y mecanismos pueden aumentar o
disminuir la intensidad de las señales dolorosas. Aquí es
donde teorías como la teoría de la puerta entran en juego, ya
que sugieren que el cerebro puede influir en cómo se percibe
el dolor.
6. Percepción:
- Finalmente, cuando las señales alcanzan el cerebro, son
interpretadas como dolor. Esta percepción no es solo una
respuesta física; está influenciada por factores emocionales y
cognitivos, lo que significa que dos personas pueden
experimentar el mismo estímulo doloroso de maneras
diferentes.

TEORIA DE LA MODULACIÓN DEL DOLOR


La teoría de la modulación del dolor se centra en cómo el sistema
nervioso puede regular y ajustar la percepción del dolor. A diferencia de
las teorías que solo consideran la nocicepción (el proceso de detección del
dolor), esta teoría reconoce que el dolor es una experiencia compleja
influenciada por múltiples factores, incluyendo mecanismos biológicos,
psicológicos y sociales. Aquí te explico sus conceptos clave:

Conceptos Clave de la Modulación del Dolor

1. Mecanismos de Modulación:
- La modulación del dolor implica que el sistema nervioso tiene
la capacidad de amplificar o inhibir las señales de dolor. Esto
puede ocurrir en diferentes niveles, desde los nociceptores en
los tejidos periféricos hasta la médula espinal y el cerebro.
- Existen diferentes neurotransmisores y moduladores que
pueden influir en este proceso, como las endorfinas,
serotonina y noradrenalina.
2. Teoría de la Puerta:
- Una de las teorías más conocidas sobre la modulación del
dolor es la teoría de la puerta, propuesta por Melzack y Wall
en 1965. Sugiere que hay un “puerta” en la médula espinal
que puede abrirse o cerrarse para permitir que las señales de
dolor lleguen al cerebro.
- Según esta teoría, estímulos no dolorosos (como el roce o la
presión) pueden cerrar esta puerta y reducir la sensación de
dolor. Esto explica por qué frotar una zona lesionada a
menudo alivia temporalmente el dolor.
3. Influencia del Contexto Emocional y Psicológico:
- La modulación del dolor también está influenciada por
factores psicológicos. El estado emocional de una persona,
sus expectativas sobre el dolor y su atención pueden afectar
cómo se percibe el dolor.
- Por ejemplo, una persona ansiosa puede experimentar el
mismo estímulo doloroso con mayor intensidad que alguien
que se siente relajado y seguro.
4. Efecto del Estrés:
- Situaciones estresantes pueden aumentar la percepción del
dolor al activar el sistema nervioso simpático, lo que puede
llevar a una mayor sensibilidad al dolor.
- Por otro lado, técnicas de relajación o mindfulness pueden
ayudar a disminuir la percepción del dolor al promover un
estado mental más tranquilo.

TEORIA DE LA INTENSIDAD DEL DOLOR

La teoría de la intensidad del dolor, también conocida como la teoría de la


intensidad del estímulo, se centra en la relación entre la magnitud del
estímulo nocivo y la percepción del dolor. Aunque no es tan ampliamente
discutida como otras teorías (como la teoría de la puerta o la teoría de la
nocicepción), ofrece una perspectiva interesante sobre cómo se
experimenta el dolor.

Conceptos Clave de la Teoría de la Intensidad

1. Relación Estímulo-Dolor:
- Esta teoría sugiere que hay una relación directa entre la
intensidad del estímulo nocivo y la intensidad de la sensación
dolorosa experimentada. Es decir, cuanto más fuerte sea el
estímulo (por ejemplo, una lesión o un golpe), mayor será la
percepción del dolor.
- Sin embargo, esta relación no es lineal en todos los casos; hay
situaciones donde un aumento en la intensidad del estímulo
no produce un aumento proporcional en la percepción del
dolor.
2. Umbral de Dolor:
- El umbral de dolor se refiere al punto en el cual un estímulo se
convierte en doloroso. Cada persona tiene un umbral
diferente, influenciado por factores biológicos, psicológicos y
sociales.
- La variabilidad en los umbrales de dolor significa que dos
personas pueden experimentar el mismo estímulo con
diferentes intensidades de dolor.
3. Factores Modificadores:
- Aunque esta teoría se centra en la intensidad del estímulo,
reconoce que otros factores pueden modificar cómo se
percibe ese dolor. Por ejemplo, el contexto emocional, el
estado mental y las expectativas pueden influir en cómo se
experimenta el dolor.
- El estrés, la fatiga o incluso el estado de ánimo pueden
aumentar o disminuir la percepción del dolor,
independientemente de la magnitud del estímulo.
4. Adaptación Sensitiva:
- A medida que una persona está expuesta a un estímulo
doloroso durante un tiempo prolongado, puede experimentar
una adaptación sensitiva, donde su respuesta al dolor
disminuye con el tiempo. Esto puede explicar por qué alguien
puede tolerar un nivel de dolor que inicialmente era
intolerable.

Dolor de origen periférico y central

El dolor de origen central y periférico se refiere a dos tipos diferentes de


dolor que tienen distintas causas y mecanismos.

1. Dolor periférico: Este tipo de dolor se origina en los tejidos del


cuerpo, como la piel, los músculos o los órganos. Generalmente es
el resultado de una lesión o inflamación y se puede describir como
agudo o punzante. Por ejemplo, si te cortas o tienes un esguince, el
dolor que sientes es un dolor periférico.
2. Dolor central: Este dolor proviene del sistema nervioso central (el
cerebro y la médula espinal). Puede ser el resultado de una lesión
en el sistema nervioso o condiciones como la fibromialgia. Este tipo
de dolor a menudo es más difuso y puede ser crónico, afectando la
calidad de vida de quien lo padece.

Desarrollo:

Dolor Periférico

Causas:

- Lesiones: Cortes, esguinces, fracturas o cualquier daño físico a los


tejidos puede generar dolor periférico.

- Inflamación: Condiciones como la artritis o la tendinitis pueden causar


inflamación en las articulaciones o tendones, resultando en dolor.

- Infecciones: Algunas infecciones pueden provocar dolor en áreas


específicas del cuerpo, como abscesos o infecciones de piel.

Características:

- Localización: Generalmente, el dolor se siente en el área afectada. Por


ejemplo, si tienes un esguince de tobillo, sentirás dolor en ese tobillo.

- Intensidad: Puede variar desde leve hasta severo y puede ser agudo
(como un pinchazo) o crónico (persistente).

- Respuesta al tratamiento: A menudo responde bien a analgésicos y


antiinflamatorios.

Dolor Central

Causas:

- Lesiones del Sistema Nervioso: Lesiones en la médula espinal o el


cerebro pueden alterar la forma en que se percibe el dolor.

- Condiciones Neurológicas: Enfermedades como la esclerosis múltiple,


accidente cerebrovascular o neuropatías pueden causar dolor central.
- Dolor Crónico: Síndromes como la fibromialgia o el dolor crónico regional
son ejemplos donde el dolor persiste sin una causa física clara.

Características:

- Difusidad: El dolor central a menudo se siente de manera más


generalizada y puede no estar limitado a un área específica.

- Naturaleza del Dolor: Puede ser descrito como ardor, punzante o una
sensación de pesadez. A menudo es más difícil de localizar que el dolor
periférico.

- Dificultad de Tratamiento: Este tipo de dolor puede ser más resistente a


los tratamientos convencionales y podría requerir enfoques más
complejos, incluyendo terapia física, medicamentos específicos para el
dolor neuropático o terapias psicológicas.

Interacción entre ambos tipos

Es importante mencionar que el dolor no siempre es fácil de clasificar. Por


ejemplo, una persona con artritis (dolor periférico) también podría
desarrollar un dolor crónico debido a cambios en su sistema nervioso
(dolor central). Además, factores emocionales y psicológicos pueden
influir en la percepción del dolor tanto periférico como central.

Dolor de origen visceral y dolor referido

El dolor visceral es el que está producido por lesiones y enfermedades que


afectan a órganos internos o vísceras. No todas las vísceras provocan
dolor visceral: las vísceras sólidas como el pulmón, hígado o riñón no
provocan dolor. Pero su cápsula sí lo provoca; la distensión o inflamación
de la víscera hueca u órgano sí provoca dolor.

El dolor visceral tiende a ser difuso y pobremente localizado dada la


ausencia de vías sensoriales específicas para el dolor visceral y la baja
proporción de vías aferentes primarias viscerales, si se compara con las
vías de origen somático. El dolor visceral puede provocar dolor referido en
otras áreas corporales y se acompaña de reflejos autonómicos y motores.
Es un dolor sordo, profundo, difuso y pobremente localizado, y descrito
por el paciente como intenso, presión o tracción. Suele estar mal
localizado y ser continuo y cortante.

El dolor visceral referido se percibe en zonas alejadas de la víscera que lo


origina, es muy característico en zonas de la superficie cutánea. El dolor
visceral también se acompaña de fenómenos vegetativos, perturba el
sueño y se puede asociar a determinados síntomas de manera
concomitante. Es desencadenado por estímulos diferentes,
preferentemente distensión de víscera hueca, isquemia o inflamación. El
diagnóstico será clínico por la anamnesis y la exploración física,
acompañado de las pruebas complementarias de imagen como
Tomografía Computerizada o Resonancia Magnetica Nuclear,
evidenciándose el daño orgánico del órgano o víscera.

El Dolor referido es el dolor que se percibe en una localización diferente


del sitio del estímulo dolorido. El dolor referido se origina en un efector
somático profundo o visceral que produce una sensación álgica a
distancia, un ejemplo de esto es la isquemia, suscitada por un infarto
agudo de miocardio (ataque de corazón), donde se siente dolor en el
cuello, hombros y espalda en lugar de en el tórax (pecho), el sitio
comprometido. La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor no ha
definido oficialmente el término; así que varios autores lo han definido en
formas distintas.

Este dolor diferencia del dolor irradiado en que este último se extiende a
lo largo de un trayecto nervioso, mientras que el dolor referido se percibe
en una zona distante de su lugar de origen. Dolor referido es cuando el
dolor se localiza lejos de o contiguo al órgano involucrado; por ejemplo,
cuando una persona tiene dolor pero solo en su mandíbula o brazo
izquierdo pero no en el pecho. Médicos y científicos han sabido del dolor
referido desde 1880. A pesar de una literatura en expansión, el
mecanismo del dolor referido no es conocido, aunque existen varias
hipótesis. El tamaño del dolor referido se relaciona con la intensidad y la
duración de dolor evocado o continuo. Este dolor se experimenta muchas
veces en el mismo lado del cuerpo, aunque no siempre.

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