Caín y Abel
4 1
Conoció el hombre a Eva, su mujer, que concibió y
dio a luz a Caín, y dijo: «He adquirido un varón con el
favor de Yahvé.» 2 Volvió a dar a luz y tuvo a Abel, su
hermano. Fue Abel pastor de ovejas y Caín labrador.
3
Pasó algún tiempo, y Caín hizo a Yahvé una ofrenda de
los frutos del suelo. 4 También Abel hizo una ofrenda de
los primogénitos de su rebaño y de la grasa de los
mismos. Yahvé miró propicio a Abel y su ofrenda, 5 mas
no miró propicio a Caín y su ofrenda, por lo cual se irritó
Caín en gran manera y se abatió su rostro.
6
Yahvé dijo a Caín: «¿Por qué andas irritado, y por
qué se ha abatido tu rostro? 7 ¿No es cierto que si
obras bien podrás alzarlo? Mas, si no obras bien, a la
puerta está el pecado acechando como fiera que te
codicia, y a quien tienes que dominar*.» 8 Caín dijo a
su hermano Abel: «Vamos afuera.»
Y cuando estaban en el campo, se lanzó Caín contra su
hermano Abel y lo mató.
9
Yahvé dijo a Caín: «¿Dónde está tu hermano Abel?»
Contestó: «No sé. ¿Soy yo acaso el guardián de mi
hermano?»
10
Replicó Yahvé: «¿Qué has hecho? Se oye la sangre
de tu hermano clamar a mí desde el suelo. 11 Pues
bien: maldito seas, lejos de este suelo que abrió su
boca para recibir de tu mano la sangre de tu
hermano. 12 Aunque labres el suelo, no te dará más su
fruto. Vagabundo y errante serás en la tierra.»
13
Entonces dijo Caín a Yahvé: «Mi culpa es
demasiado grande para soportarla. 14 Es decir que
hoy me echas de este suelo y he de esconderme de
tu presencia, convertido en vagabundo errante por la
tierra, y cualquiera que me encuentre me matará.»
15
Yahvé le respondió: «Al contrario, quienquiera que
matare a Caín, lo pagará siete veces.»
Y Yahvé puso una señal a Caín para que nadie que lo
encontrara lo atacara. 16 Caín dejó la presencia de Yahvé
y se estableció en el país de Nod, al oriente de Edén.
Descendencia de Caín
17
Conoció Caín a su mujer, que concibió y dio a luz a
Henoc. Estaba construyendo una ciudad, y la llamó
Henoc, como el nombre de su hijo.
18
A Henoc le nació Irad, e Irad engendró a Mejuyael;
Mejuyael engendró a Metusael, y Metusael engendró a
Lámec. 19 Lámec tomó dos mujeres: la primera llamada
Adá, y la segunda Silá.
20
Adá dio a luz a Yabal, que vino a ser padre de los
que habitan en tiendas y crían ganado. 21 El nombre de
su hermano era Yubal, padre de cuantos tocan la cítara y
la flauta.
22
Silá, por su parte, engendró a Túbal Caín, padre de
todos los forjadores de cobre y hierro. Hermana de Túbal
Caín fue Naamá.
23
Dijo Lámec a sus mujeres:
«Adá y Silá, oigan mi voz; mujeres de Lámec,
escuchen mi palabra: Yo maté a un hombre por una
herida que me hizoy a un muchacho por un cardenal
que recibí. 24 Caín será vengado siete veces, mas
Lámec lo será setenta y siete*.»
Set y sus descendientes.
25
Adán conoció otra vez a su mujer, que dio a luz un
hijo, al que puso por nombre Set, diciendo: «Dios me ha
otorgado otro descendiente en lugar de Abel, porque
lo mató Caín.» 26 También a Set le nació un hijo, al que
puso por nombre Enós. Éste fue el primero en invocar
el nombre de Yahvé.
Los patriarcas antediluvianos
5 1 Ésta es la lista de los descendientes de Adán:
El día en que Dios creó a Adán, lo hizo a imagen de
Dios. 2 Los creó varón y hembra, los bendijo y los llamó
«Hombre» en el día de su creación.
3
Tenía Adán ciento treinta años cuando engendró
un hijo a su semejanza, según su imagen, a quien
puso por nombre Set.
4
Fueron los días de Adán, después de engendrar a Set,
ochocientos años, y engendró hijos e hijas. 5 El total de
los días de la vida de Adán fue de novecientos treinta
años, y murió.
6
Set tenía ciento cinco años cuando engendró a Enós.
7
Vivió Set, después de engendrar a Enós, ochocientos
siete años y engendró hijos e hijas. 8 El total de los días
de Set fue de novecientos doce años, y murió.
9
Enós tenía noventa años cuando engendró a Quenán.
10
Vivió Enós, después de engendrar a Quenán,
ochocientos quince años, y engendró hijos e hijas. 11 El
total de los días de Enós fue de novecientos cinco
años, y murió.
12
Quenán tenía setenta años cuando engendró a
Mahalalel. 13 Vivió Quenán, después de engendrar a
Mahalalel, ochocientos cuarenta años, y engendró hijos e
hijas. 14 El total de los días de Quenán fue de
novecientos diez años, y murió.
15
Mahalalel tenía sesenta y cinco años cuando
engendró a Yéred. 16 Vivió Mahalalel, después de
engendrar a Yéred, ochocientos treinta años, y engendró
hijos e hijas. 17 El total de los días de Mahalalel fue de
ochocientos noventa y cinco años, y murió.
1
8
Yéred tenía ciento sesenta y dos años cuando
engendró a Henoc. 19 Vivió Yéred, después de engendrar
a Henoc, ochocientos años, y engendró hijos e hijas. 20 El
total de los días de Yéred fue de novecientos sesenta
y dos años, y murió.
21
Henoc tenía sesenta y cinco años cuando engendró a
Matusalén. 22 Henoc anduvo con Dios; vivió, después
de engendrar a Matusalén, trescientos años, y
engendró hijos e hijas. 23 El total de los días de Henoc
fue de trescientos sesenta y cinco años. 24 Henoc
anduvo con Dios, y desapareció porque Dios se lo
llevó*.
25
Matusalén tenía ciento ochenta y siete años cuando
engendró a Lámec. 26 Vivió Matusalén, después de
engendrar a Lámec, setecientos ochenta y dos años, y
engendró hijos e hijas. 27 El total de los días de
Matusalén fue de novecientos sesenta y nueve años,
y murió.
28
Lámec tenía ciento ochenta y dos años cuando
engendró un hijo, 29 y le puso por nombre Noé, diciendo:
«Éste nos consolará de nuestros afanes y de la fatiga
de nuestras manos, por causa del suelo que maldijo
Yahvé.» 30 Vivió Lámec, después de engendrar a Noé,
quinientos noventa y cinco años, y engendró hijos e hijas.
31
El total de los días de Lámec fue de setecientos setenta
y siete años, y murió.
32
Era Noé de quinientos años cuando engendró a Sem,
a Cam y a Jafet.
Los hijos de Dios y las hijas de los
hombres
6 1
Cuando la humanidad comenzó a multiplicarse sobre
la faz de la tierra y les nacieron hijas, 2 vieron los hijos
de Dios que las hijas de los hombres les venían bien,
y tomaron por mujeres a las que preferían de entre
todas ellas.
3
Entonces dijo Yahvé: «No permanecerá para siempre
mi espíritu en el hombre, porque no es más que
carne; que sus días sean ciento veinte años.»
4
Los nefilim (gigantes) existían en la tierra por aquel
entonces (y también después), cuando los hijos de Dios
se unían a las hijas de los hombres y ellas les daban
hijos: éstos fueron los héroes de la antigüedad, hombres
famosos.
2. EL DILUVIO
Corrupción de la humanidad*.
5
Viendo Yahvé que la maldad del hombre cundía en la
tierra y que todos los pensamientos que ideaba su
corazón eran puro mal de continuo, 6 le pesó a Yahvé de
haber hecho al hombre en la tierra, y se indignó en su
corazón. 7 Y dijo Yahvé: «Voy a exterminar de sobre la
faz del suelo al hombre que he creado —desde el
hombre hasta los ganados, los reptiles, y hasta las aves
del cielo—, porque me pesa haberlos hecho.» 8 Pero Noé
halló gracia a los ojos de Yahvé.
9
Ésta es la historia de Noé*:
Noé fue el varón más justo y cabal de su tiempo. Noé
andaba con Dios. 10 Noé engendró tres hijos: Sem, Cam y
Jafet. 11 La tierra estaba corrompida en la presencia de
Dios: la tierra se llenó de violencias. 12 Dios miró a la
tierra y vio que estaba viciada, porque toda carne tenía
una conducta viciosa sobre la tierra.
Preparativos para el diluvio.
13
Dijo, pues, Dios a Noé: «He decidido acabar con todo
viviente, porque la tierra está llena de violencias por culpa
de ellos. Por eso, he decidido exterminarlos de la tierra.
14
Hazte un arca de maderas resinosas. Haces el arca de
cañizo y la embadurnas por dentro y por fuera con betún.
15
Así es como la harás: longitud del arca, trescientos
codos; su anchura, cincuenta codos; y su altura, treinta
codos. 16 Haces al arca una cubierta y a un codo la
rematarás por encima, pones la puerta del arca en su
costado, y haces un primer piso, un segundo y un
tercero.
17
«Por mi parte, voy a traer el diluvio, las aguas sobre la
tierra, para exterminar todo viviente que tiene hálito de
vida bajo el cielo: todo cuanto existe en la tierra perecerá.
18
Pero contigo estableceré mi alianza*: Entrarás en el
arca tú y tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos
contigo. 19 Y de todo ser viviente meterás en el arca una
pareja para que sobrevivan contigo. Serán macho y
hembra. 20 De cada especie de aves, de cada especie de
ganados, de cada especie de reptiles entrarán contigo
sendas parejas para sobrevivir*. 21 Tú mismo procúrate
toda suerte de víveres y hazte acopio para que les sirvan
de comida a ti y a ellos.» 22 Así lo hizo Noé y ejecutó todo
lo que le había mandado Dios.