Johnny Andres Lasso Rojas
DEL LIBRO FÍSICO AL LIBRO VIRTUAL.
El tránsito del libro físico al libro virtual ha transformado radicalmente la manera en
que consumimos, producimos y distribuimos conocimiento, particularmente en una región
como Nariño, donde las particularidades culturales y el acceso a la tecnología juegan un
papel fundamental en este proceso. Desde la invención de la imprenta en el siglo XV, el
libro físico ha sido considerado un pilar en la educación, la cultura y la transmisión de
información. No obstante, con la llegada de la digitalización, esta forma tradicional de libro
se ha visto complementada y, en algunos aspectos, desafiada por los libros virtuales, que
ofrecen nuevas oportunidades y desafíos en el ámbito de la comprensión y el aprendizaje.
El libro virtual, ya sea en formato PDF, ePub o en plataformas de larga duración
como Kindle o Google Books, proporciona características que los libros físicos no pueden
igualar. La inmediatez del acceso a una cantidad prácticamente ilimitada de títulos, la
reducción de costos y la posibilidad de actualizaciones constantes son algunas de las
ventajas más significativas de la lectura digital. En el contexto de Nariño y su capital,
Pasto, este cambio a un formato virtual afecta varios aspectos, desde la educación hasta la
preservación de la cultura local.
En el ámbito educativo, el acceso a libros virtuales ha permitido que estudiantes y
docentes en Nariño accedan a recursos educativos que antes eran difíciles de obtener
debido a limitaciones geográficas y económicas. Las bibliotecas virtuales y las plataformas
de educación en línea se han convertido en un recurso valioso que complementa la
formación académica de los habitantes de la región. Sin embargo, esta transición no está
exenta de dificultades; las disparidades en el acceso a internet y la capacitación en el uso de
nuevas tecnologías plantean un desafío. En áreas rurales de Nariño, donde las
infraestructuras de respuesta pueden ser escasas y el acceso a tecnologías de la información
es limitado, se evidencia una brecha digital que es preocupante. Para asegurar que todos los
sectores de la población, en particular los más vulnerables, puedan beneficiarse de esta
revolución digital, es fundamental implementar políticas que fomenten la inclusión digital y
la formación tecnológica.
Además de la educación, la migración hacia libros virtuales ofrece un marco para
preservar y promover la riqueza cultural de Nariño. La digitalización de textos históricos,
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documentos y obras de autores locales permite que estos recursos sean accesibles no solo
para las personas en Nariño, sino también para comunidades más amplias, incluyendo la
diáspora nariñense alrededor del mundo. La creación de archivos digitales de la literatura,
folklore y tradiciones locales contribuye a la salvaguarda de la memoria cultural y facilita la
difusión del conocimiento que representa la identidad regional. Esto es especialmente
importante en un contexto donde la globalización tiende a homogenizar las culturas,
poniendo en riesgo la diversidad cultural de pueblos como los pastusos.
Por otra parte, la conversión de textos físicos a formatos digitales también enfrenta
consideraciones sobre la gestión del conocimiento. La propiedad intelectual es un aspecto
central en este debate, ya que la digitalización de obras debe ser realizada con respeto a los
derechos de autor. La promoción de licencias abiertas, como las Creative Commons, puede
ofrecer alternativas viables para garantizar que el acceso a la cultura y la educación se
mantenga, al mismo tiempo que se respeta la creatividad y el trabajo de los autores locales.
En este sentido, la implementación de políticas que fomenten la colaboración entre autores,
instituciones educativas y plataformas digitales es fundamental para la creación de un
ecosistema de conocimiento inclusivo y sostenible.
Además, el libro virtual plantea nuevas dinámicas en términos de lectura y
aprendizaje. La interacción con el texto en formato digital permite incorporar elementos
multimedia, hipervínculos y navegación no lineal, lo que puede enriquecer la experiencia
del lector y abrir nuevas vías para el aprendizaje. Sin embargo, esta modalidad también
puede ocasionar distracciones y dificultades de concentración, cuestiones que deben ser
consideradas en el diseño de programas educativos que integren libros virtuales. La
formación en habilidades de lectura digital se vuelve esencial, promoviendo la capacidad
crítica y la reflexión sobre la información que se consume en esta era de sobreabundancia.
Este contexto de cambio también ha suscitado un interés creciente por parte de las
editoriales y autores en explorar el potencial de la literatura digital. En Nariño, donde hay
un legado cultural rico y diverso, el fomento de la autoedición y la publicación de obras en
línea representa una oportunidad para los escritores locales de difundir su trabajo en
plataformas globales. Esto no solo permite a las voces nariñenses ser escuchadas más allá
de las fronteras locales, sino que también nutre el diálogo cultural con otras regiones y
Johnny Andres Lasso Rojas
grupos, enriqueciendo el panorama literario y fomentando una literatura que refleje la
riqueza de la diversidad.
En el ámbito de las bibliotecas, el paso hacia el libro virtual ha motivado una
transformación en los roles y servicios que ofrecen estas instituciones. Las bibliotecas en
Pasto pueden aprovechar la digitalización para ampliar su alcance y recursos, ofreciendo a
los usuarios una variedad de formatos, desde acceso a libros virtuales hasta servicios de
información en línea. Este giro no debe anular la relevancia de los libros físicos, que siguen
siendo una parte importante de la experiencia bibliotecaria. En lugar de una competencia,
los libros físicos y virtuales deberían coexistir, complementándose para brindar un servicio
más completo a la comunidad.
Es crucial que las instituciones educativas y culturales en Nariño reconozcan el
potencial de esta transición y trabajen en conjunto para garantizar que todos tengan acceso
a ambas formas de lectura. Esto incluye fomentar la inclusión digital, desarrollar
habilidades de lectura en diferentes formatos y promover la creación de contenido local,
asegurando que la riqueza cultural nariñense se conserve y se comparta con las
generaciones futuras.
El cambio del libro físico al libro virtual no es solo un cambio tecnológico, sino un
proceso cultural que exige reflexión crítica y acción consciente. En el contexto de Nariño,
este cambio ofrece oportunidades significativas para la educación, la preservación cultural,
la creación literaria y el acceso al conocimiento. Sin embargo, es esencial abordar las
desafíos que surgen con este nuevo paradigma, garantizando que todos los habitantes de
Nariño, incluyendo aquellos en situaciones de vulnerabilidad, puedan beneficiarse de la
transformación digital de la lectura y la escritura. En última instancia, este proceso debe ser
inclusivo y participativo, reconociendo las particularidades culturales y lingüísticas de los
nariñenses y promoviendo un futuro donde el acceso a la educación y la cultura sea un
derecho fundamental, apoyado por una combinación de recursos tangibles e intangibles.