0% encontró este documento útil (0 votos)
34 vistas47 páginas

Análisis de "Pedro Páramo" de Rulfo

El documento es un reporte de lectura sobre 'Pedro Páramo', una obra clave de la literatura mexicana escrita por Juan Rulfo. La novela narra la búsqueda de Juan Preciado por su padre en el pueblo fantasma de Comala, entrelazando lo real y lo sobrenatural, y aborda temas como la muerte, la culpa y las tensiones sociales en México. A través de sus capítulos, se exploran las experiencias de varios personajes que revelan la miseria humana y las tragedias históricas del país.

Cargado por

gabriel.hrz501
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
34 vistas47 páginas

Análisis de "Pedro Páramo" de Rulfo

El documento es un reporte de lectura sobre 'Pedro Páramo', una obra clave de la literatura mexicana escrita por Juan Rulfo. La novela narra la búsqueda de Juan Preciado por su padre en el pueblo fantasma de Comala, entrelazando lo real y lo sobrenatural, y aborda temas como la muerte, la culpa y las tensiones sociales en México. A través de sus capítulos, se exploran las experiencias de varios personajes que revelan la miseria humana y las tragedias históricas del país.

Cargado por

gabriel.hrz501
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

REPORTE DE LECTURA

Pedro Paramo

ESPAÑOL 3

SEGUNDO TRIMESTRE

Gabriel Hernández Velasco


3 “E”
INDICE
Introducción 5

Capítulo 1 6

Capítulo 2 6

Capítulo 3 7

Capítulo 4 7

Capítulo 5 7

Capítulo 6 7

Capítulo 7 8

Capítulo 8 9

Capítulo 9 10

Capítulo 10 11

Capítulo 11 12

Capítulo 12 13

Capítulo 13 14

Capítulo 14 15

Capítulo 15 16

Capítulo 16 17

Capítulo 17 18

Capítulo 18 18

Capítulo 19 19

Capítulo 20 20
Capítulo 21 21

Capítulo 22 22

Capítulo 23 23

Capítulo 24 24

Capítulo 25 25

Capítulo 26 25

Capítulo 27 26

Capítulo 28 27

Capítulo 29 28

Capítulo 30 29

Capítulo 31 30

Capítulo 32 31

Capítulo 33 32

Capítulo 34 33

Capítulo 35 33

Capítulo 36 33

Capítulo 37 33

Capítulo 38 34

Capítulo 39 35

Capítulo 40 36

Capítulo 41 37

Capítulo 42 38

Capítulo 43 38
Capítulo 44 39

Capítulo 45 40

Capítulo 46 40

Capítulo 47 41

Capítulo 48 42

Capítulo 49 43

Capítulo 50 44

Capítulo 51 45

CONCLUSION

BIBLIOGRAFIA
Introducción

Pedro Páramo es una de las obras más importantes de la literatura


mexicana, escrita por el autor Juan Rulfo. Nació en 1917 en Sayula,
Jalisco, y es reconocido como uno de los grandes escritores del siglo
XX en América Latina. La novela fue
publicada por primera vez en 1955 y, desde
entonces, se ha considerado un referente de
la narrativa moderna, especialmente dentro
del realismo mágico.
La historia sigue a Juan Preciado, un joven
que, tras la muerte de su madre, viaja al
pueblo de Comala en busca de su padre,
Pedro Páramo. A lo largo de la obra, Rulfo
fusiona lo real con lo sobrenatural,
presentando a Comala como un pueblo
fantasmagórico donde los muertos parecen
cobrar vida y revelar secretos del pasado. La novela no solo aborda
temas como la muerte y la culpa, sino también las tensiones sociales,
políticas y existenciales de México en ese período.
Aunque inicialmente Pedro Páramo fue considerada una novela
compleja y experimental, con el tiempo se ha reconocido como una obra
maestra que desafía las convenciones narrativas y ofrece una profunda
reflexión sobre la identidad, la memoria y el destino. La obra, al igual
que muchas de las creaciones de Rulfo, es un fiel reflejo de la miseria
humana y las tragedias que marcan la historia de México.
Capítulo 3
Pedro Paramo narra una noche de tormenta en donde estaba pensando en una
chica llamada Susana recordando algunos recuerdos mientras que su madre lo
llama para que ayude a su abuela a desgranar maíz.

Capítulo 4
Pedro va a ayudar a su abuela, pero su abuela ya había terminado así que lo
mandan mejor a hacer chocolate, pero el molino del chocolate está roto así que lo
envían a comprar un nuevo molino además de hacer el mandado. Se despierta en
una noche de lluviosa y estaba pensando en esa chica Susana, pero le hablan
preguntando por que no ha ido a rezar el rosario
En la misa que le
organizaron a la muerte de
Miguel Paramo el padre
de nombre Rentaría
odiaba a Miguel Paramo
debido a que
supuestamente él era
responsable del asesinato
de su sobrina así que el
Al finalizar la misa Pedro Paramo
padre no le dio la
bendición al cuerpo.
CAPITULO 7 se acercó con el padre para
decirle que lo perdonara como
quizá dios lo perdonaría, entonces
Pedro se fue dejando al padre,
entonces el padre entro en la
sacristía y lloro hasta agotar su
lagrimas para finalizar diciendo
“está bien señor, tus ganas”.
Ana cuenta como es que miguel
paramo abuso de ella, pero no
estaba segura solo sabia porque le
dijo “soy Miguel Paramo no te
asustes” entonces él se quería
disculpar, pero después comenzó a
hacerle cosas malas

CAPITULO 8

Cuentan que el caballo de Miguel


su tío le dice que le den Paramo está corriendo por Contla
gracias a Dios que el ya no como si estuviera asustado por algo
esté aquí, porque en este que dejo atrás. Entonces un grupo
mundo causo mucho mal. platicaba de todos los rumores de
Contla sobre Miguel Paramo, como es
que el traficaba mujeres, pero
entonces se marcharon.
. Después entonces recorrió a todos los santos del panteón hasta que estaba siendo
dominado por el sueño.
CAPITULO 9

como todavía se acuerda de María Dyada que fue a pedirle que salvara a su hermana Eduviges porque ella fue una gran
persona que le dio a todos todo lo que tuvo, pero ella se suicidó entonces obro contra la mano de Dios, pero ella se fue
con todo el dolor
El Padre Rentería se sentía culpable por todos los sucesos que estaban pasando, diciendo
que traiciono a todos aquellos que lo quieren y le han dado su bondad
CAPITULO 10
Regresando al presente el
muchacho se encuentra
que Damiana Cisneros ella
lo había cuidado de chico,
ella sabía que él estaba ahí,
el muchacho le cuenta que
Doña Eduviges lo llevo ahí,
pero ella le dice que ella ya
esta muerta que debe estar
penando todavía.

Se relata como Don Fulgor todos lo


respetaban, el se iba a quedar a dormir esa
noche en la fonda de Doña Eduviges junto
a un solo hombre.
CAPITULO 11

Fulgor llega a la casa de Pedro Paramo para


hablarle acerca de que le deben mucho a
bastantes personas, además de que no
saben cómo pagar, entonces Pedro le dice
que busque a Lola a quien le deben más para
pedir su mano para Pedro, además de
prometerle que en cuanto tengan dinero le
pagaran.
CAPITULO 12
Fulgor fue con Dolores y
no fue nada difícil
encampanarla, pero ella
quería 8 días para estar
preparada ya que no
tenía nada preparado,
entonces Fulgor
Ya llegando con Pedro Paramo
regreso, en cambio ella
le dice que el Padre Rentaría
fue corriendo a la
quería varias cosas y que el
cocina con un
prometió que todas esas cosas
aguamanil para poner
se le darían. Pedro le dice a
agua caliente para que
Fulgor que si le pidió algo
la menstruación durara
adelantado a Dolores, pero el
lo menos posible.
responde que no se atrevió

le dice que la semana que


viene debe ir con Aldrete
que le diga que recorra el
lienzo que está invadiendo
tierras, que también le diga
que Lucas Paramo ya
Sin embargo, Pedro murió que con él hay que
responde que está hacer nuevos tratos.
demasiado ocupado con
su "luna de miel" y deja
el otro asunto pendiente.
Este diálogo refleja el
carácter autoritario y Fulgor toca la puerta de
despreocupado de Pedro Pedro, sabiendo que no
Páramo. abrirán hasta que él lo
decida. Cuando entra, le
informa que el asunto de
Toribio Aldrete está resuelto,
pero hay que atender el
tema de los Fregosos
La conversación entre Juan Preciado y Damiana Cisneros,
quien le habla sobre el pueblo de Comala. Ella describe cómo
el lugar está lleno de ecos, sonidos de risas y voces que
parecen provenir de las paredes o el aire, creando una
atmósfera fantasmal

Damiana explica que, en el pasado, solía escuchar ruidos de


una fiesta, pero ahora solo queda silencio y desolación, como
si la alegría se hubiera agotado.

CAPITULO 13

Damiana también cuenta una experiencia inquietante: al pasar


por un velorio, reconoció a su hermana Sixtina, quien murió
cuando ella tenía doce años. Aunque se sorprende de verla, no
se espanta, pues en Comala la muerte parece no tener fin.

La hermana de Damiana, aún muerta, vaga en el pueblo como


un eco.

Finalmente, hay una breve conversación en la que Juan


Preciado le pregunta a Damiana si le avisó a su padre, Pedro
Páramo, que él iba a llegar. Damiana responde que no, y la
conversación toma un giro extraño cuando Juan le pregunta si
está viva, ya que la presencia de Damiana parece más como un
eco del pasado.
CAPITULO 14

El fragmento refleja la presencia de voces y ecos extraños


que habitan Comala.

Juan Preciado escucha conversaciones ajenas, como la de


unas mujeres que comentan sobre Filoteo Aréchiga y su
vínculo con Pedro Páramo, sugiriendo que Filoteo actúa
como
Se presenta una
conversación nocturna
entre dos personajes,
donde uno le habla al La escena termina con
otro acerca de la un sonido de pasos que
incertidumbre sobre la se alejan, sugiriendo un
tierra que trabaja. Uno de desenlace incierto
ellos, Galileo, afirma que
la tierra es suya, a pesar
de los rumores que
indican que ha sido
vendida a Pedro Páramo.

Capitulo 15

El otro personaje le
recuerda que se ha
hablado de la venta de
las tierras y menciona a
don Fulgor como quien
podría confirmarlo. La
conversación se vuelve
tensa, con Galileo
negando rotundamente
la venta. Se menciona la
cercanía de la familia de
Galileo, como su esposa
Felícitas, y al final se
despiden, dejando
entrever que la situación
es delicada, ya que se
insinúa que la venta
podría ser un hecho
irreversible y que Galileo
no está dispuesto a
ceder fácilmente.
CAPITULO 16

un hombre le propone a Chona


que se vaya con él al amanecer,
ofreciéndole escapar juntos,
mientras ella se muestra dudosa y
preocupada por su padre, que
está muy enfermo. Ella le expresa
su temor de que su padre pueda
morir por su partida, ya que es su
único soporte

El hombre insiste, mencionando que ella


ha tenido tiempo suficiente para irse
antes, y que él ya tiene las mulas listas.
Chona, sin embargo, responde que
necesita esperar a que su padre muera
antes de irse con él, aunque él sigue
presionándola, sugiriendo que otras
mujeres podrían encargarse de su
padre.

Finalmente, Chona, al sentirse


acorralada, le dice que no quiere
verlo más, rechazando su
propuesta. El hombre, frustrado,
menciona que buscará a otra
mujer, mientras Chona se queda
en su decisión.
CAPITULO 17

El protagonista recorre el pueblo de noche, escuchando el ruido de las


carretas y sintiendo una profunda desorientación. Llega a una casa
deteriorada donde se encuentra con una pareja desnuda. Les pregunta
si están muertos, y la mujer responde que el hombre está borracho.
Exhausto y marcado por sus experiencias, el protagonista solo desea
dormir, y la pareja, indiferente, se acomoda nuevamente a descansar.

CAPITULO 18

El fragmento describe un ambiente tenso y desolado, donde el


protagonista se encuentra en una casa con una mujer y su hermano,
quienes viven en condiciones precarias. La mujer habla sobre su vida,
llena de arrepentimientos y miedo, y relata cómo fue rechazada por la
iglesia y condenada por su pecado. También menciona las ánimas que
rondan el pueblo por las noches, representando almas perdidas. A lo
largo de la conversación, se menciona la relación incestuosa entre ella
y su hermano, lo que genera incomodidad en el protagonista.
Finalmente, él decide marcharse, pero el hombre le aconseja esperar
hasta el día siguiente, ya que los caminos son peligrosos de noche.
Finalmente, el
hombre se burla
de él, creyendo
que el
El protagonista protagonista solo
observa desde un está actuando
cuarto cómo una para llamar la
mujer vieja entra atención.
sigilosamente y
revisa debajo de la
cama, llevándose
unas sábanas y
una petaca.

Capítulo 19
CAPITULO 20

El protagonista revive una serie de sensaciones y recuerdos al observar el atardecer, el cielo


estrellado y los sonidos del entorno. Se encuentra en una habitación oscura junto a una
mujer que duerme roncando. Ella le menciona que su hermano se fue y probablemente no
regrese, lo que lo deja a ella sola.

La mujer le ofrece algo de comida, revelando que intercambió sábanas con su hermana para
conseguir algo de comida. También le explica que la mujer que él vio y le asustó fue su
hermana. Mientras, la noche cae y la estrella más grande aparece junto a la luna.
Después regresa a la cama donde
ella duerme, y le dice que se quedará
en su rincón, ya que la cama es igual
de dura que el suelo.

La mujer le confiesa que su


El protagonista habla con
hermano, Donis, no regresará,
y que él debe quedarse con
CAPITULO 21 una voz que parece estar
más allá de la tierra, sin ser
ella para cuidarla. A pesar de
visto por la mujer con la que
su resistencia, el protagonista
se encuentra
se acuesta junto a ella en la
cama para protegerla
El aire se convierte en algo escaso y cada vez más difícil de captar. Al final, el protagonista
parece perderse en una especie de delirio, envuelto en una sensación de agotamiento
extremo, mientras ve nubes espumosas antes de desvanecerse en la oscuridad.
CAPITULO 22

Al salir a la calle en busca de aire, se da cuenta de que la atmósfera


está tan caliente y pesada que no hay alivio, ni siquiera al intentar
respirar.
el protagonista experimenta una sensación angustiante y abrumadora de calor y
claustrofobia. La mujer con la que se encuentra está dormida, y su respiración se
escucha en forma de estertor
Capitulo 23

Los murmullos, los ruidos y los


los personajes revelan la angustia
susurros que llenan el aire
existencial y la sensación de estar
parecen representar la
atrapados en un ciclo de ilusiones
constante angustia, la
rotas y desilusiones dolorosas. Juan
incomodidad del no saber, del
Preciado, quien había buscado a su
estar atrapado en una falsa
padre, Pedro Páramo, se enfrenta a
creencia.
la decepción de haber sido guiado
por una ilusión que le costó la vida.
La voz de Dorotea, quien habla sobre
la tragedia de no haber tenido un hijo,
refleja la amarga revelación de que
las promesas de la vida y la
esperanza nunca se cumplieron.

La figura de Dorotea también se presenta


como alguien marcada por la tragedia de
su vida, la cual estuvo llena de sueños no
cumplidos y una búsqueda constante que
la dejó vacía y sola. El encuentro de los
dos personajes en la muerte parece un
momento de entendimiento compartido,
aunque envuelto en un estado de
desesperación y desilusión. La lluvia que
golpea afuera, la sensación de ser
acechados, todo se mezcla con la quietud
y la resignación de estar atrapados en
ese lugar.
la lluvia comienza a caer sobre la
tierra, lo que alegra a Fulgor Más tarde, se encuentra con
Sedano, quien observa cómo la Dorotea, una mujer que vive de
tierra se prepara para un buen limosna y que arrulla un molote
año de cosecha. Sin embargo, pensando que es su hijo. Miguel
mientras Fulgor dirige a los la trata de forma despectiva, lo
hombres a trabajar, Miguel que refleja su actitud hacia los
Páramo, el hijo de Pedro Páramo, demás.
llega cansado después de ordeñar
y tiene una actitud
despreocupada.

Capítulo 24

Mientras tanto, se menciona que Pedro


Páramo tiene un enfoque
Fulgor Sedano también muestra despreocupado respecto a las acciones
preocupación por el futuro, ya que, de su hijo, Miguel, quien es joven y
aunque el maíz parece estar en buen violento, aunque su padre lo defiende.
estado, sigue siendo una época Todo esto sucede en un contexto
incierta. marcado por la violencia, la
desesperanza y las relaciones rotas en
el pueblo de Comala.
CAPITULO 25

Juan Preciado y Dorotea tienen una conversación sobre la vida, la muerte y el alma.
Juan recuerda cómo su madre le hablaba del cambio que ocurría cuando llovía en
el pueblo, describiendo cómo la lluvia alteraba la tierra y sus colores. Sin embargo,
él nunca pudo ver ese cielo que ella le describía. Dorotea, por su parte, reflexiona
sobre cómo perdió el interés por el cielo debido a las palabras del padre Rentería,
quien le aseguró que nunca alcanzaría la gloria. Para ella, el cielo no está en lo alto,
sino donde está en ese momento, sumida en el sufrimiento de su vida.

CAPITULO 26

Cuando Juan le pregunta por su alma, Dorotea responde que probablemente ande
vagando por la tierra, buscando a alguien que rece por ella, pero que ya no le
preocupa. A lo largo de su vida, se sintió atormentada por los remordimientos, pero
al morir, se liberó de ellos. Su alma se fue cuando ella dejó de luchar, cerrando su
vida con la frase "Aquí se acaba el camino".
se narra la muerte de
CAPITULO 27 Miguel, hijo de Pedro
Páramo. Mientras se
escucha el ruido de la gente
y los pasos apresurados,
Pedro recuerda la muerte
de su propio padre en un
amanecer similar, pero
decide no revivir ese
doloroso recuerdo. La
muerte de Miguel es
presentada de manera
distante; Fulgor Sedano le
informa a Pedro que su hijo
murió, y aunque Pedro
espera escuchar que lo
mataron, se le dice que
"nadie le hizo nada",
sugiriendo que Miguel
murió por accidente.

A pesar de la gravedad del suceso, Pedro se muestra


insensible y distante. Reflexiona que está "comenzando a
pagar", insinuando una vida llena de culpabilidad, pero no
muestra dolor. Cuando se le habla del sufrimiento del
caballo de Miguel, también ordena su muerte, lo que
refuerza la frialdad con la que trata la vida y la muerte.
Finalmente, en una reunión con las mujeres que lloran por
la muerte de su hijo, Pedro se muestra indiferente. Les
pide que dejen de llorar y les ordena que no hagan tanto
alboroto por su muerto
CAPITULO 28

El padre Rentería, a lo largo de una noche de insomnio, reflexiona sobre sus propios pecados
y el daño causado por Pedro Páramo, quien ascendió a través de la corrupción. Rentería
recuerda cómo él mismo fue cómplice de los actos de Pedro, ya que le entregó a su hijo,
Miguel, y nunca lo reprendió. La culpa lo atormenta, especialmente porque no pudo evitar
que el mal creciera a su alrededor.
Durante su reflexión, se le presentan recuerdos de su encuentro con otro sacerdote en
Contla, quien le niega la absolución por su complicidad en el daño que Pedro Páramo causó
a la iglesia. El padre Rentería siente la dureza de este rechazo, lo que intensifica su
autocrítica.

Más tarde, en su parroquia, escucha la confesión de Dorotea, quien revela que ayudó a
Miguel Páramo a conseguir mujeres. Rentería, aunque le da el perdón, sigue sintiendo el
peso de su responsabilidad en la corrupción del pueblo.
Agotado física y espiritualmente, Rentería se siente incapaz de redimir su alma o las de los
demás. Su fatiga se manifiesta cuando, al final de su jornada, se retira de la iglesia,
declarando que solo aquellos sin pecado deberían comulgar, mostrando su desconexión y
la fatiga espiritual que lo consume.
Capítulo 29

muestra una reflexión de la narradora sobre la


muerte de su madre, mientras se encuentra
acostada en la misma cama en la que ella murió,
aunque ya no está viva. En su mente, la
narradora revive recuerdos de su madre, de la
época cuando ella estaba viva, mientras observa
el cambio de las estaciones y el entorno, como
los limones maduros y el viento de febrero. Sin
embargo, se da cuenta de que está muerta y,
aunque siente tristeza por la partida de su madre,
su actitud hacia la muerte parece resignada y casi
indiferente, cuestionando si era necesario
lamentarse.

La narradora describe las


circunstancias de la muerte de su
madre, que ocurrió en una mañana de
viento, mientras los gorriones jugaban y
la luz azul iluminaba el día. En ese
momento, aunque ella estaba
consciente de la muerte de su madre,
no lloró ni mostró gran dolor, sino que
La ausencia de lamento o búsqueda de consuelo se
reflexionó sobre cómo su madre ya no
extiende también a los funerales, cuando las sillas se
volvería a ver el mundo que la rodeaba.
quedan vacías y la gente no se acerca a la casa, ni
siquiera para pedir las misas gregorianas que, según
algunos, ayudarían al alma de la madre a salir del
purgatorio. La narradora se muestra distante ante
estas costumbres, sugiriendo que la muerte no es algo
que deba ser compartido o idealizado como un bien
que se reparta. Finalmente, la narradora y Justina, que
la acompaña, entierran a la madre de manera simple,
sin ceremonialidades, y la narradora le dice a Justina
que no se aferrara a la tierra donde su madre fue
enterrada, pues ella ya no estaba allí.
Describe una conversación Además, las voces de los
entre dos mujeres (Dorotea muertos parecen ser una
y otra persona) en la que se constante en la narración, sobre
mencionan varias voces de todo cuando se menciona a los
los muertos que rondan muertos que "reviven" con la
Comala. El pasaje refleja la humedad. La narradora escucha
constante presencia de los fragmentos de un relato de un
muertos en el pueblo y la hombre que habla de cómo fue
manera en que sus herido por Pedro Páramo
recuerdos y voces durante un evento en Vilmayo,
resuenan entre los vivos, donde la violencia dejó muchas
creando una atmósfera de víctimas, y Pedro Páramo, como
inquietud y misterio. se describe, causó una gran
mortandad. El relato del hombre
herido también tiene un tono
sombrío, ya que describe cómo
quedó marcado de por vida por
En la conversación, se la violencia y la experiencia de
menciona a Doña Susanita, haber estado cerca de la muerte.
quien fue la última esposa La voz del hombre parece dar
de Pedro Páramo. Su una idea de las secuelas físicas
historia es descrita con y emocionales que la violencia
cierto misterio: unos dicen de Pedro Páramo dejó en los
que estaba loca, otros que habitantes de Comala.
Capítulo no, pero la verdad es que
ya hablaba sola incluso en
30 vida. Se refiere a una mujer
que murió de tisis, una
A lo largo de la conversación,
también se menciona cómo
enfermedad que la aisló y Pedro Páramo, tras la muerte de
la dejó alejada de los su esposa Susanita, quedó
demás. Al parecer, sus marcado por un gran sufrimiento.
últimos momentos fueron Se menciona que, después de su
de abandono, ya que, muerte, él se retiró y perdió todo
según se dice, nadie visitó interés por la vida, dejando que
a su madre cuando murió. su tierra se deteriorara y el
Este detalle crea una pueblo se llenara de adioses y
sensación de soledad que abandono. Esto refuerza la
marca su historia. imagen de un hombre derrotado
por su propio dolor, incapaz de
sostener las estructuras sociales
o familiares a su alrededor.
El tono de la
conversación refleja
una estructura de
La situación genera poder y control de
desconcierto en Fulgor, Pedro Páramo, quien
quien, aunque está al no se deja llevar por la
tanto de la llegada de confusión de Fulgor y,
San Juan, no ha en lugar de preguntar,
investigado a fondo su toma la iniciativa para
propósito. La inquietud manejar la situación a
sobre el carácter de la su manera, indicándole
mujer que acompaña a que se encargará de
Bartolomé es clave en resolver el asunto al
Aquí, Pedro Páramo, el este fragmento: Fulgor día siguiente. La
protagonista, mantiene menciona que, aunque relación entre ambos
una conversación con la mujer es tratada también muestra una
Fulgor Sedano, uno de sus como esposa, podría cierta tensión
empleados. La ser, en realidad, su hija. jerárquica, en la que
conversación gira en torno La relación entre ambos Fulgor, aunque se
a la llegada de Bartolomé personajes sigue muestra preocupado,
San Juan, quien ha llegado siendo ambigua, pero lo parece subyugado
a Comala con una mujer, y importante es que ante la autoridad de
parece que se ha instalado
CAPITULO en la antigua casa de
Pedro Páramo
demuestra una extraña
Pedro Páramo.
Pedro Páramo sin hacer seguridad sobre el
31 preguntas, como si ya
hubiera sido acordado de
asunto, lo que sugiere
que él ya sabe mucho
antemano. más de lo que revela.
Capítulo 32

Pedro Páramo recuerda con profunda nostalgia y desesperación los treinta años
que pasó esperando el regreso de Susana. Durante ese tiempo, no solo buscó
tener poder y riquezas, sino que también trató de manipular a su suegro, Bartolomé
San Juan, para conseguir que regresara y él pudiera ver a Susana nuevamente.
Aunque hizo todo lo posible por traerla de vuelta, las cartas que le enviaba siempre
eran rechazadas, y finalmente, se enteró de que ella se había casado y luego
quedado viuda, viviendo con su padre.

El mandadero de Pedro Páramo recorría la sierra, buscando a Bartolomé, hasta que


finalmente lo encontró viviendo en una remota cueva, lejos de todo. Aunque se
hablaba de conflictos armados en la región, Pedro sospechaba que la razón por la
que Bartolomé se movía era para garantizar la seguridad de Susana. Cuando Pedro
finalmente supo que Susana regresaría, sintió una mezcla de alegría y
desesperación, llorando por su regreso después de tanto tiempo de espera.
Capítulo 33

Bartolomé San Juan conversa con su hija Susana, quien parece estar en un estado de
confusión emocional y mental. Bartolomé describe el pueblo al que han llegado como un
lugar marcado por la desdicha, con un aire pesado y una atmósfera sombría. A pesar de
que Pedro Páramo les ha ofrecido ayuda, Bartolomé siente que todo lo que se les da tiene
un precio y que no deben sentirse agradecidos, pues el pueblo no ofrece salvación.
Bartolomé revela que Pedro Páramo solo está interesado en su hija, Susana, y que le ha
dicho que la quiere, aunque ella estaba completamente ajena a las intenciones de Páramo.
Habla de los viejos tiempos, cuando Pedro Páramo y Susana jugaban juntos de niños, pero
el padre, lleno de celos y rabia, amenaza con matarlo si hubiera sabido de esa relación.
Cuando Bartolomé intenta disuadir a Susana de las intenciones de Pedro, ella parece
desmoronarse, revelando que, a pesar de todo, está dispuesta a acostarse con él.
Bartolomé, perturbado, le pregunta si sabe quién es Pedro Páramo, pero Susana responde
con una claridad distante, afirmando que está dispuesta a hacerlo. Finalmente, Bartolomé
le ruega que no lo niegue y le exija a Susana que reconozca que ella es su hija. Sin
embargo, Susana, con una mente alterada, afirma con frialdad que está consciente de la
situación y responde afirmativamente, reconociendo que está "loca".
CAPITULO 34
Bartolomé plática con fulgor que quiere que aquella chica se quede huérfana, que
le diga a su padre que explote sus minas que van a ir a perder al viejo en unas de
esas regiones que nadie visita.

Capítulo 35
Era un día lluvioso en donde los vendedores no llegaban a sus puestos debido a la
inundación de su milpa. Justina le dice a Susana que ya no la aguanta porque ve
visiones, que le dirá Pedro Paramo, pero Susa le dice que no se va a ir porque
nunca encontrara a alguien que la quiera como ella, entonces Justina le responde
que no se va a ir que ella está ahí para cuidarla, porque Justina la había cuidado
desde que nació.

Capítulo 36
que Susana San Juan, sumida en su delirio y en sus recuerdos, percibe la presencia
de alguien, tal vez Bartolomé, en medio de la oscuridad y el ruido de la lluvia. Luego,
en la mañana, se muestra vulnerable y confundida, pidiendo la compañía de Justina
y hablando sobre un gato que la aterra. Justina le informa que su padre, Pedro
Páramo, ha muerto, lo cual Susana acepta en su propia forma surrealista,
interpretando la muerte de su padre como una despedida en la que parece encontrar
consuelo, al sonreír como si todo fuera parte de un destino aceptado.

Capítulo 37
El gato estaba dando muchos problemas y le iba a decir a Pedro Paramo que no
era buena con ella. Unos años atrás Susana estaba con su padre, ella había
bajado con una soga para que encontrara algo monedas de oro, dinero, que
buscara bien.
Capítulo 38

el estado de angustia y
confusión emocional en el
que se encuentra Susana
San Juan. A través de su
interacción con el viento, la
oscuridad y su encuentro
con el padre Rentería, se
muestra su incapacidad
para encontrar consuelo. La aparición de su padre
muerto, a quien ella
imagina hablándole, refleja
su dolor por la pérdida de
Florencio y la incapacidad
de superar su sufrimiento.

El rechazo a la ayuda del


padre Rentería y la
sensación de soledad son
cruciales. A pesar de la
presencia de figuras que
intentan consolarla, Susana
está atrapada en su propio
mundo de dolor y delirio,
donde nada puede aliviar su
angustia
se describe un encuentro clave con un hombre
llamado "el Tartamudo", quien llega a la Medialuna
para entregar un mensaje urgente a Pedro Páramo.
El Tartamudo informa a Pedro que Don Fulgor
Sesedano, su administrador, ha sido asesinado por
un grupo de revolucionarios, quienes también lo
habían amenazado A pesar de la noticia, Pedro Páramo no
muestra gran preocupación por la
muerte de Fulgor, pues lo considera ya
Capítulo 39 una persona que "más para la otra que
para ésta". En cambio, se siente más
abrumado por la presencia de Susana
San Juan, la mujer que ha traído a vivir
con él.
Susana está constantemente sumida en un
dolor interno que Pedro no logra
comprender, y él pasa sus noches
observándola, angustiado por no saber cómo
ayudarla o qué la atormenta. Aunque la ama
profundamente no entiende su sufrimiento y
se pregunta qué le está pasando
internamente.
CAPITULO 40
Pedro Páramo recibe la visita
de un grupo de hombres
armados que se han levantado
en armas. A pesar de no
conocerlos, les ofrece comida y
escucha sus quejas sobre el
gobierno y él mismo, a quienes
acusan de corrupción y abuso.
Los hombres, al principio algo
rudos, terminan pidiendo dinero
y apoyo para continuar con su
rebelión. Pedro Páramo, sin
vacilar, les ofrece una suma de
cien mil pesos y les promete
más hombres para su causa. Al
final, se despiden y acuerdan
encontrarse nuevamente en
ocho días.

Pedro Páramo le encarga a Damásio que se una a los


alzados y les entregue los hombres que había prometido.
También le da un pequeño adelanto de dinero para sus
gastos y le promete un rancho, la Puerta de Piedra, como
recompensa. Damásio, complacido por la oferta, acepta el
encargo y se compromete a mantenerse cerca de los
terrenos de Pedro Páramo. Además, se le encarga cuidar el
campo para evitar que otros lleguen a ocuparlo. Damásio
muestra entusiasmo por la tarea, aunque destaca que lo
haría con gusto incluso sin la recompensa.
Sin embargo, su mayor
Juan Preciado relata una dolor fue la muerte de esa
experiencia cargada de dolor persona, quien falleció
y nostalgia sobre una mujer antes que ella. En la noche
que, al sentir la ausencia de de su partida, ella percibió
su ser querido, experimentó una sensación extraña,
un profundo sufrimiento. como si sus pies, antes
Describió cómo sus pies fríos fríos, fueran envueltos en
se calentaban entre las algo cálido, lo que resultó
piernas de él, y cómo esa ser un periódico que ella
intimidad física reflejaba su había dejado caer antes de
conexión emocional. quedarse dormida

CAPITULO 41

Poco después, le
informaron que él había
muerto. Ambos
comparten la sensación
de escuchar un crujir de
tablas, insinuando que
el ataúd de la mujer se
ha roto.
Capitulo 42

Gerardo Trujillo le informa a Pedro Páramo que el Tilcuate ha sido derrotado y que
hubo una balacera, con muchos muertos. Pedro, preocupado por los tiempos
difíciles que se avecinan, le pregunta qué hará él, y Gerardo le revela que se irá a
Sayula. Aunque le agradece la confianza de seguir encargándose de sus asuntos,
Gerardo menciona que ciertos testimonios en los papeles de Pedro podrían causar
problemas si caen en malas manos. Pedro le dice que los queme, ya que nadie
podría cuestionar su propiedad. Gerardo, esperando una recompensa por años de
servicio a la familia Páramo, había contado con un dinero para establecerse en
Sayula, pero al no recibir ningún ofrecimiento de Pedro, se va decepcionado, sin
más que lo que ya ha hecho por él, y con la sensación de que su sacrificio no será
recompensado.

Capitulo 43

Gerardo Trujillo regresa al despacho de Pedro Páramo, insatisfecho consigo mismo


y dispuesto a seguir llevando los asuntos de Pedro. Pide un adelanto de honorarios
y, tras una breve negociación, Pedro le da mil pesos, aunque Gerardo había
esperado más. Mientras Pedro cuenta el dinero, Gerardo recuerda su historia con
la familia Páramo, los favores que les hizo, como salvar a Miguel de la cárcel en
varias ocasiones, y las situaciones ilegales que tuvo que resolver, como el asesinato
de Rentería y las violaciones encubiertas. Al final, recibe el dinero y, en un tono
sombrío, reflexiona sobre la inevitabilidad de la muerte, diciendo: "Los muertos no
retoñan."
Se asoma nuevamente y ve una extraña atmósfera, pero decide ignorarlo, cerrando la ventana
al concluir que esas cosas no le interesan.
ya mayor, y siendo la caporala de las sirvientas, Damiana sigue pensando en esa noche y en lo que
podría estar pasando con Margarita. En ese momento, escucha ruidos extraños, como si alguien
estuviera golpeando la puerta con culatazos
Capitulo 44

Reflexiona sobre cómo Pedro siempre hacía las cosas a escondidas, y recuerda una noche en la
que, en su juventud, él le pidió abrir la puerta.
Luego observa, a través de la ventana, a Pedro Páramo, quien se dirige en secreto hacia la casa de
la chacha Margarita
Damiana Cisneros, durante una noche tranquila y oscura, escucha tres golpes en la pared, que
interpreta como una señal de San Pascual Bailón anunciando la muerte de alguien. A pesar de
sentir miedo y curiosidad, no se preocupa demasiado
Capítulo 45
Damasio le informa a Pedro Páramo que los rumores sobre su derrota son falsos;
él sigue teniendo setecientos hombres y algunos más, aunque cuenta que un
pequeño grupo se enfrentó por error a un ejército villista del norte, muy poderoso.
Pide dinero a Pedro para alimentar a su gente, ya que están hartos de comer carne,
y no quieren robar a los vecinos. Pedro, algo molesto, le responde que ya le dio lo
suficiente y le sugiere asaltar el pueblo de Contla, lleno de ricos, para obtener lo que
necesita. Damasio acepta el consejo.
Pedro observa cómo los hombres se van y se siente solo, como un tronco
comenzando a desintegrarse. Mientras reflexiona sobre Susana San Juan, con
quien acaba de estar, piensa en su vulnerabilidad y la describe como un "puñado
de carne". Se siente distanciado de ella, reconociendo que es una mujer ajena a
este mundo, lo que añade un aire de desesperación y desconexión a sus
pensamientos.

Capítulo 46
Susana le pregunta a Justina si cree que la vida es un pecado. Es una pregunta
llena de amargura, como si tratara de entender el peso de su existencia, de todos
los momentos que la han llevado hasta ahí, a ese estado de agotamiento y
desesperanza. Justina, por su parte, es una figura más silente, más reservada. Su
respuesta es simple, sin hacer juicio, porque ella parece aceptar la vida y la muerte
como un ciclo inevitable, sin sorpresas, sin asombros. La conversación es vaga,
pero sus palabras parecen surcar el aire pesado de la habitación, llenándola de una
tristeza que no sabe dónde va a parar.

Justina sigue haciendo su labor en la casa, arreglando, limpiando los vestigios de la


noche que ya se está desvaneciendo. Es una imagen que refleja el contraste entre
las palabras de Susana y la acción cotidiana de Justina, que permanece fiel a su
rutina, sin cuestionar nada de lo que ocurre alrededor, mientras la otra se ahoga en
la reflexión, atrapada en su propio tormento.
Capítulo 47

La llegada del padre Rentería


marca un momento que Mientras el sacerdote se acerca, ella,
parece casi inevitable, como si ya casi ausente, habla de Florencio,
la fe estuviera llegando una figura del pasado, como si la
demasiado tarde, porque lo mente de Susana fuera incapaz de
que le pertenece a Susana ya desligarse de sus recuerdos. "Hemos
no está en el mundo de los pasado un rato muy feliz, Florencio"
vivos. dice, mientras su cuerpo, como un
marioneta, sigue convulsionando en la
cama, todavía atrapado en la espiral
de su dolor y su desesperación.

Pedro Páramo, en silencio, observa


todo desde la puerta, su mirada fija
en la escena, mientras la muerte se
va llevando a Susana sin que él
pueda hacer nada. El acto del padre,
la comunión que Susana recibe en
medio de su delirio, parece un último
intento, una última salvación que
llega tarde, como siempre ocurre en
Comala, donde la esperanza ya no
puede salvar a nadie.
La luz de la
ventana de la
Media Luna, que

CAPITULO 48
durante años había
estado encendida
cada noche sin
falta, se apagó
repentinamente. La
oscuridad que
siguió al apagón
parecía cargar con
un presagio.

Aquella ventana,
según contaban los
que habían estado
allí, pertenecía al
cuarto de la mujer de
Pedro Páramo. Una
mujer que, perdida
en su locura, temía a
la oscuridad y vivía
atrapada en su
propio mundo.

Nadie sabía a
ciencia cierta qué
sucedía en la
casa, pero lo
cierto era que la
luz, que nunca
fallaba, ya no
estaba allí. Y en
ese vacío, en ese
espacio oscuro, se
asentaron las
dudas.

Quizá algo había


sucedido, tal vez
la muerte había
llegado para esa
mujer que
parecía vivir
entre sombras,
entre recuerdos
rotos.
Capítulo 49
El padre Rentería se inclinó hacia Susana San Juan, intentando dar sentido a lo que estaba
sucediendo, pero la quietud de la habitación lo desconcertaba. La luz tenue que se filtraba
por la ventana caía sobre ella, inmóvil, como una figura que ya no era de este mundo. Cada
palabra que él pronunciaba parecía irse al aire, perdida, sin que ella mostrara signos de
escuchar. El murmullo de la confesión se convertía en algo distante, como un eco que no
tocaba su alma.
A cada paso, la muerte se aproximaba con su manto pesado, despojando a la habitación
de todo sonido excepto por los susurros del sacerdote. La imagen de Susana, estirada
sobre la cama, parecía más etérea que nunca, sus ojos cerrados, pero no del todo, su
cuerpo suspendido en una quietud antinatural, como si estuviera esperando algo, aunque
ya no sabía qué.
"Es la muerte," pensaba el padre Rentería, aunque no podía aceptar que estuviera tan
cerca. La sombra de Pedro Páramo, silenciosa en el umbral, era testigo de todo, pero su
presencia era tan intangible como la de los demás que se habían reunido allí. No estaba
claro si esperaban el último aliento de Susana o si ya lo habían dado por perdido.
El padre miró una vez más la figura de la mujer en la cama, notando su respiración débil,
casi inexistente. Sabía que no podía retrasar mucho más el acto, pero algo dentro de él lo
frenaba. La mujer parecía sumida en una paz extraña, como si su alma ya hubiera cruzado
más allá del umbral de la vida. "¿Cómo puedo darle los últimos sacramentos si ella misma
no sabe ya lo que pasa con ella?", pensó. Susana San Juan parecía ajena a todo, perdida
en una esfera de olvido donde ni el arrepentimiento ni el perdón significaban nada.
Los murmullos del grupo se desvanecieron cuando ella, de repente, pareció cobrar algo de
conciencia. Se alzó en la cama, como si la gravedad no pudiera sostenerla más. "¡Justina,
hazme el favor de irte a llorar a otra parte!" La frase salió con un tono que sorprendió a
todos los presentes, como si la muerte misma le hubiera dado el permiso para hablar. Pero
cuando sus ojos se abrieron, todo pareció desmoronarse de nuevo, como si nunca hubiera
existido esa chispa de vida. La cabeza de Susana San Juan se hundió hacia su vientre, y
con ello, el peso de su cuerpo pareció arrastrarla a un lugar más allá de lo terrenal.
La desesperación de la mujer se reflejaba en su lucha interna. Trató de alejar el dolor, el
peso, el vacío que la rodeaba, pero todo se colapsaba, y ella ya no podía más. Las mujeres
en la sombra, que observaban desde lejos, comenzaron a llorar en silencio, como si ya
hubieran sentido el golpe de lo inevitable. Entre las sombras, Dorotea, con la voz quebrada,
pronunció las palabras que todos temían, aunque nadie se atrevió a decir en voz alta. "Yo
vi morir a doña Susanita", murmuró, como si la verdad finalmente hubiera salido de su boca,
dejando atrás el misterio que se había apoderado de la habitación.
Era el momento. El aire pesado, lleno de presencias y silencios, se congeló en una espera
interminable.
CAPITULO 50
CAPITULO 51
El Tilcuate, un personaje recurrente en la vida de Pedro Páramo, visita la casa del
protagonista para contarle las novedades de la guerra. Aunque le habla de su
alianza con los carrancistas y otros acontecimientos, Pedro responde con
indiferencia, sin mostrar ninguna emoción o interés. La conversación entre ambos
refleja la desconexión de Pedro con el mundo exterior y su creciente cansancio.

El Tilcuate, en busca de dirección, le pregunta si debe unirse al padre Rentería en


su rebelión, pero Pedro, sin inmutarse, le da una respuesta fría y decide que se
alinee con el gobierno. Tras una breve discusión, El Tilcuate se va, decidido a
unirse a la causa del padre Rentería, mientras Pedro permanece sumido en sus
pensamientos.

A solas, Pedro reflexiona sobre el paso del tiempo y su soledad. Su mente regresa
a Susana, una figura central en su vida, y recuerda la última vez que la vio. A
pesar de los años que han pasado, Pedro parece estar atrapado en ese momento,
sintiendo la ausencia de Susana con una mezcla de nostalgia y desesperanza. El
fragmento termina con el amanecer, pero para Pedro, esa luz ya no tiene el mismo
significado, como si todo estuviera marcado por la oscuridad que lo consume.

Capítulo 52
Abundio Martínez llega a la tienda de Gamaliel Villalpando para pedir alcohol tras
la muerte de su esposa, Refugio. A pesar de su dolor, Abundio se encuentra
borracho y buscando consuelo en el alcohol. Mientras tanto, Pedro Páramo, quien
también está en un estado de decadencia física y emocional, reflexiona sobre su
vida y la muerte que lo acecha. Abundio, pidiendo ayuda para enterrar a su mujer,
se cruza con Pedro Páramo, quien, atrapado en sus recuerdos y en la angustia de
la muerte, se desmorona lentamente. La historia refleja la desesperanza y la
inevitabilidad de la muerte que afecta a todos los personajes, especialmente a
Pedro Páramo.
CONCLUSION

Pedro Páramo es una obra profundamente compleja que deja una huella duradera
en el lector debido a su estilo narrativo innovador y su tratamiento de temas
universales como la muerte, el arrepentimiento y la búsqueda de redención. A
través de la historia de Juan Preciado, Rulfo construye un universo literario en el
que lo real y lo sobrenatural se entrelazan, creando una atmósfera en la que los
muertos siguen vivos y los vivos parecen estar ya muertos. La figura de Pedro
Páramo, con su poder y su corrupción, simboliza las injusticias sociales y la
fatalidad que se impone sobre los personajes, revelando la lucha constante entre
el deseo de venganza, el amor no correspondido y las consecuencias de las
acciones humanas.

La novela no solo es un retrato de la soledad y la desesperanza, sino también una


crítica a la opresión y la deshumanización en la sociedad. La constante presencia
de los muertos en Comala sugiere que las acciones del pasado siguen
repercutiendo en el presente, lo que hace que la obra sea también una reflexión
sobre la memoria y el olvido. Al final, Pedro Páramo deja una sensación de
inquietud y ambigüedad, invitando al lector a cuestionar la naturaleza de la
realidad y la moralidad.

En conclusión, Pedro Páramo es una obra fundamental de la literatura


latinoamericana que sigue siendo relevante y poderosa, no solo por su maestría
estilística, sino por las profundas preguntas que plantea sobre la vida, la muerte y
la condición humana. A través de su estructura fragmentada y su lenguaje poético,
Juan Rulfo crea una narrativa que perdura como un testimonio de las sombras que
habitan en los rincones más oscuros del alma humana.
Bibliografía
Rulfo, Juan. Pedro Páramo. Editorial Fondo de Cultura
Económica, 1955.

También podría gustarte