ARTÍCULO ASOCIACIÓN CONTRA LA ANOREXIA Y BULIMIA ESPAÑA
(2016)
Trastorno de la Conducta Alimentaria No Especificado (TCANE)
¿Qué es un Trastorno de la Conducta Alimentaria No Especificado (TCANE)?
Es aquel trastorno donde existen síntomas relacionados con la conducta alimentaria,
pero no cumplen suficientes criterios para diagnosticar anorexia nerviosa o bulimia
nerviosa. Por ejemplo, cuando una persona presenta restricción, una bajada de peso,
distorsión de la imagen corporal, pero no presenta amenorrea. Otro caso de TCANE
sería el de una persona que presenta atracones y purgas, pero con una frecuencia baja y /
o irregular. El hecho de que el TCANE sea un cuadro incompleto de anorexia o de
bulimia no quiere decir que sea menos grave o que no necesite tratamiento.
ASPECTOS CLÍNICOS DEL TRASTORNO ALIMENTARIO NO ESPECIFICADO
Peso normal o pérdida de peso leve o moderada que no se sale del rango normal.
Menstruación normal o regular
ASPECTOS CONDUCTUALES DEL TRASTORNO ALIMENTARIO NO
ESPECIFICADO
Comer muy deprisa y/o comer hasta notar una desagradable sensación de
plenitud
Ingesta de grandes cantidades de comida con una frecuencia baja de repetición.
Comer sin hambre
Comer a escondidas
Masticar y expulsar la comida sin tragarla
ASPECTOS PSICOLOGICOS DEL TRASTORNO ALIMENTARIO NO
ESPECIFICADO
Baja autoestima y aceptación personal
Preocupación por el peso
Sensación de pérdida de control
Sentimientos de culpabilidad
ASPECTOS RELACIONALES DEL TRASTORNO ALIMENTARIO NO
ESPECIFICADO
Inconstancia en las relaciones interpersonales
Relaciones de dependencia emocional
Dificultades en habilidades sociales
POTOMANÍA
Según la OMS la Potomanía es un trastorno alimentario no especificado que se define
como el deseo de beber grandes cantidades de líquido, generalmente agua, de manera
compulsiva y sin que exista una sensación previa de sed. Esta ingesta masiva
proporciona a la persona afectada una sensación placentera, por lo que puede llegar a
ingerir entre 8 y 15 litros de agua, dependiendo de la gravedad del caso.
La Potomanía está asociada a una disfunción del hipotálamo, el llamado “centro de la
sed” y lo padecen personas con patologías mentales, como la esquizofrenia, demencia y
la anorexia nerviosa (pacientes que beben agua para tener sensación de saciedad).
Factores de riesgo que pueden influir en la aparición de este trastorno:
Ciertos trastornos de la personalidad, cuadros delirantes y síntomas histéricos.
Enfermedad renal crónica.
Desórdenes orgánicos o patologías hormonales
Tratamiento
En una primera instancia se pueden administrar diuréticos al paciente, que sirven para
aumentar la excreción de líquido por parte de los riñones.
Sin embargo, para erradicar el problema el tratamiento debe ser diferente dependiendo
de la causa que lo haya originado, aunque se suele comenzar por restringir la ingesta de
líquido a no más de litro y medio diario.
En el caso de que se produzca a causa de enfermedades mentales, el tratamiento debe
ser psicoterapia, acompañada en algunos casos por medicación psicotrópica.
Los psicotrópicos son medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso central,
modificando el comportamiento y el estado de conciencia.
BULIMAREXIA
Tal como su nombre indica, se encuentra entre la anorexia y la bulimia, combina
situaciones de hiperactividad y negarse a comer con atracones y purgas.
Se diferencia de la anorexia por las situaciones de comer compulsivamente y de la
bulimia por la pérdida de peso (en la bulimia no hay pérdida de peso). Una persona con
bulimarexia puede aparentar extrema delgadez o no. Entre los principales síntomas y
consecuencias de esta enfermedad cabe destacar una importante alteración de todo el
organismo y en el cuerpo manteniendo una piel seca.
Tratamiento
Para un tratamiento exitoso, los pacientes deben tener voluntad para querer cambiar y,
deben tener el apoyo de su familia y amigos.
La normalización del peso y del estado nutricional.
A nivel ambulatorio, se pide al paciente un registro diario de la ingesta, uso de laxantes,
diuréticos, vómitos y se le prohíbe pesarse. Además se explora la dinámica familiar, su
desarrollo laboral, su patrón de comportamiento social y se procede al apoyo.
Objetivos
Autonomía y responsabilidad.
Afianzar la abstinencia de alteradores del estado de ánimo.
Educación para la salud.
Ocupación de tiempo libre
EL TRASTORNO POR ATRACÓN
Reconocido como trastorno y se caracteriza por los recurrentes episodios de ingesta
compulsiva (al menos una vez a la semana durante tres meses). Presenta similitudes con
la bulimia, aunque aquí el enfermo no realiza conductas compensatorias, como
provocarse vómitos.
Según el DSM-5 los criterios para diagnosticar el Trastorno por Atracón son los
siguientes:
Ingesta de alimento en un corto espacio de tiempo en cantidad superior a la que
la mayoría de las personas ingerirían en un lapso similar y en las mismas
circunstancias.
Sensación de pérdida de control sobre la ingesta de alimentos.
Ingesta mucho más rápida de lo normal.
Comer hasta sentirse desagradablemente lleno.
Ingesta de grandes cantidades de comida a pesar de no tener hambre.
Comer a solas para esconder su voracidad.
Sentirse a disgusto con uno mismo, depresión, o gran culpabilidad después del
atracón.
Profundo malestar al recordar los atracones.
Los atracones tienen lugar, como promedio, al menos una vez por semana
durante un período de 3 meses.
El atracón no se asocia a estrategias compensatorias inadecuadas y no aparecen
exclusivamente en el transcurso de una anorexia o una bulimia nerviosa.
Complicaciones físicas y psicológicas
Existe un mayor riesgo de las siguientes condiciones:
– Obesidad:
– Colesterol alto.
– Presión sanguínea alta.
– Diabetes.
– Enfermedad de la vesícula biliar.
– Cardiopatías.
– Algunos tipos de cáncer.
– Mayor riesgo de enfermedades psiquiátricas, en particular la depresión.