Psicología transpersonal
Stanislav Grof, uno de los fundadores de la psicología transpersonal.
La psicología transpersonal es una rama de la psicología que integra los aspectos espirituales y
trascendentes de la experiencia humana con el marco de trabajo e investigación de la psicología
moderna. El término transpersonal significa “más allá” o “a través” de lo personal, y se refiere a las
experiencias, procesos y eventos que transcienden la habitual sensación de identidad, permitiendo
experimentar una realidad mayor y más significativa.1 Sus investigadores estudian lo que
consideran los potenciales más elevados de la humanidad y del reconocimiento, comprensión y
actualización de los estados modificados de consciencia, unitivos, espirituales y trascendentes.2 La
psicología transpersonal surge como "cuarta fuerza" tras la Psicología Humanista, que estudia el
Desarrollo Personal y el Potencial Humano. Constituye una comprensión diferente del psiquismo,
la salud, la enfermedad y el desarrollo personal y espiritual. Es la única escuela de psicología que
estudia directamente y en profundidad, el funcionamiento del ego y la dimensión espiritual del ser
humano.
Índice [ocultar]
1 Origen del término
2 Ámbito que abarca
3 La psicología transpersonal y la conciencia humana
4 Actualidad
5 Influencias
5.1 Externas
5.2 Internas
6 Críticas a la psicología transpersonal
7 Enseñanza reglada
8 Véase también
9 Notas
10 Referencias
11 Bibliografía
12 Enlaces externos
Origen del término[editar]
Los orígenes de la Psicología transpersonal se pueden rastrear hasta 1901-2 cuando el psicólogo
estadounidense William James (1842-1910) de la Universidad de Harvard impartió las llamadas
“Gifford Lectures” en la Universidad de Edimburgo. En estas clases, que luego se publicarían en
formato libro titulado The Varieties of Religious Experiences, James enfocó el estudio de las
experiencias religiosas desde un enfoque psicológico basado en el estudio de las experiencias
directas de personas [Link] 1 Fue James quien por primera vez (hasta la fecha
conocido) utilizó en estas clases el término transpersonal. Esta escuela considera a Richard M.
Bucke (1837-1902), C.G. Jung (1875-1961) y Roberto Assagioli (1888-1974) como los que
asentaron las bases de lo que posteriormente se convertiría en la Psicología Transpersonal.3
Ámbito que abarca[editar]
La psicología transpersonal considera temas como:
las experiencias cumbre (que —según el psicólogo estadounidense Abraham Maslow (1908-1970)
— son estados de interconexión y unificación espiritual),
experiencias místicas,
trances sistémicos, y
experiencias transcendentes y metafísicas de la vida,
expansión de la consciencia individual,
conocimiento interior profundo,
encuentro del sentido de vida personal y último,
identificación colectiva con las demás personas y el entorno,
estados amplificados de amor, compasión y fraternidad universal.
Si bien los caminos que se pueden tomar a partir de esta síntesis son varios (dependiendo de las
concepciones psicológicas y espirituales que se integren), el objetivo principal de la psicología
transpersonal sería que los seres humanos transciendan el sentido de sí mismos, para lograr
identificarse con una consciencia mayor y colectiva omniabarcante.
El psicólogo estadounidense Ken Wilber (1949-) distingue tres niveles en el desarrollo de esta
conciencia:
El nivel prepersonal: es el momento del desarrollo en que los seres humanos aún no tienen
conciencia de su propia mente (bebés que todavía no tienen una teoría de la mente ni han forjado
su personalidad)
El nivel personal: que se alcanza cuando el individuo toma conciencia de que es una persona que
piensa, diferente a otras.
El nivel transpersonal: el nivel que se alcanza por medio del desarrollo espiritual, y que consiste en
transcender la identificación con el cuerpo y la mente, para alcanzar un nivel de consciencia social,
ecológica y espiritual, mayor.
Lajoie y Shapiro (1992) en un artículo publicado en el Journal of Transpersonal Psychology titulado
“Definiciones de Psicología Transpersonal: los primeros veintitrés años”, hacen una investigación
de la literatura transpersonal y recogen doscientas dos definiciones de las cuales publican
cuarenta. Entre ellas la dada por Antony Sutich en 1968, uno de los padres de la psicología
[Link] 2 A lo largo de otras definiciones que hace esta escuela se pueden encontrar
también, referencias a experiencias místicas, experiencias cercanas a la muerte, memorias de
supuestas vidas pasadas, estados no ordinarios de consciencia, sentimientos de mística fusión con
los otros, guía interior, proceso creativo, sincronicidad, capacidades psíquicas, etc.
Uno de los principales objetivos de la Psicología Transpersonal es la construcción de una mirada
integradora de las diferentes escuelas de Psicología, que permita transcender las lecturas parciales
de la realidad humana, accediendo a una disciplina de síntesis que reúna lo más valioso de todas
las corrientes psicológicas desarrolladas hasta el presente. Lejos de un mero eclecticismo, este
intento está siendo fundado sobre una rigurosa epistemología integrativa y una clínica
empíricamente justificada.
La psicología transpersonal y la conciencia humana[editar]
Ken Wilber, uno de los principales autores en el campo de la psicología transpersonal.
De acuerdo con sus autores, la psicología transpersonal ha hecho contribuciones al mejor
entendimiento del desarrollo humano y la conciencia. Entre las teorías de los modelos
transpersonales que los autores presentan, está el modelo lineal-jerárquico del mapa del
desarrollo humano, como el de Timothy Leary y Ken Wilber.
Ken Wilber, uno de los más importantes contribuyentes, ha desarrollado un modelo del espectro
de la conciencia, que consta de tres grandes categorías: el estado prepersonal o pre-egoico, el
ámbito personal o egoico, y el transpersonal o trans-egoico.4 Una versión más detallada de esta
teoría del espectro del desarrollo de la conciencia, abarcaría nueve diferentes niveles de desarrollo
de la conciencia, en los que, desde los niveles 1-3 se presentan como pre-personales, (o
preconvencionales) los niveles 4-6 serían los niveles personales (o convencionales) y los niveles 7-9
serían los niveles transpersonales (transconvencionales).5
Wilber ha retratado el desarrollo de la conciencia como un orden jerárquico, escalonado. Su
modelo conceptual, muestra el avance de la conciencia desde los niveles inferiores a los niveles
superiores. Según este mapa, cada nuevo nivel o escalón abarcaría e integraría en sí mismo a los
niveles anteriores, desarrollando nuevas habilidades asociadas únicamente con el nivel más
elevado.6 Adicionalmente cada nivel incluiría también un tipo particular de estructura de
personalidad, y posibles vulnerabilidades frente a determinadas patologías que pertenecerían a
ese nivel.7
A partir del trabajo de Wilber, psicólogos transpersonales también han argumentado a favor de
una mejor diferenciación entre los problemas de ciertas patologías psiquiátricas y su relación con
los estados prepersonales/transpersonales.
La posible confusión de estas dos categorías de problemas (según el modelo, los provenientes de
un nivel prepersonal no serían del mismo tipo que los provenientes de un nivel transpersonal) se
dice que conducen a lo que la teoría transpersonal denomina la confusión entre lo pre/trans de los
estados de conciencia, y la problemática asociada a cada estado de conciencia, que proviniendo de
distintos niveles de conciencia son tratados sin embargo por la psiquiatría del mismo modo.8
Dentro de la psicología transpersonal, los psicólogos transpersonales afirman que técnicas como la
respiración holotrópica desarrollada por Stanislav Grof. permiten adentrarse a estados no
ordinarios de conciencia para poder acceder a información que está en dos niveles previos al
transpersonal; en el nivel prepersonal y en el personal.
Con esta técnica de hiperventilación, los psicólogos transpersonales aseguran que se pueden hacer
conscientes ciertas formas de pensar y de actuar, que influyen en el comportamiento actual del
individuo, pues son un bagaje que afecta de manera inconsciente a la persona.
En algunas culturas prehispánicas, el uso de sustancias que favorecían el proceso de adentrarse a
estos estados no ordinarios de conciencia para conectarse con una sabiduría mayor. Una vez en
este estado, afirman que se podía tener información que permitía predecir o curar a los
consultantes de estos maestros.
Estos procesos se tomaban tiempo y en algunas culturas como la maya, la astrología o astronomía,
era usada para buscar los momentos más propicios para llevar a cabo estos rituales.
Actualidad[editar]
Existen actualmente cuatro revistas académicas donde se publican artículos de investigación en el
área específica de lo transpersonal, como son la ya citada Journal of Transpersonal Psychology,9
además del International Journal of Transpersonal Studies,10 y Transpersonal Psychology
Review11 publicada por la Sección de Psicología Transpersonal12 dentro de la Sociedad Británica
de Psicología, equivalente a la APA americana. La más reciente publicación y con posibilidad de
publicar en inglés, castellano y portugués sería el Journal of Transpersonal Research,13 cuyo
primer número se publica el año 2009, editada por la Asociación Transpersonal Iberoamericana.14
En el año 2013 se publicó el manual de psicología transpersonal: Handbook of Transpersonal
Psychology, por Harris Friedman y Glenn Hartelius en la prestigiosa editorial Wiley-Blackwell,
actualmente en proceso de publicación en castellano.
Influencias[editar]
Externas[editar]
Es importante mencionar que son muchas las influencias que la Psicología Transpersonal ha
recibido de las diferentes corrientes espirituales y religiones como por ejemplo, el Budismo y el
Hinduismo, así como también de distintas escuelas filosóficas y místicas. El estudio del desarrollo
hacia una transpersonalidad conlleva inevitablemente el estudio de la conciencia como fenómeno,
así que la psicología transpersonal también bebe de las neurociencias, la neurofisiología, la
psicología cognitiva, así como de la parapsicología y la investigación sobre los fenómenos
psíquicos.
Internas[editar]
Es una disciplina pionera en el estudio de la conciencia y del desarrollo psicológico e interior hacia
una identidad transpersonal en conexión con la comunidad, la naturaleza e incluso con el
Cosmos.15 Este desarrollo interior implicaría un proceso, y es aquí en donde diferentes modelos
teóricos que describen este proceso de transformación entran en discusión, proponiendo y
discutiendo diferentes visiones sobre cómo tiene lugar. Tenemos por ejemplo a: S. Grof,
Washburn, C.G. Jung, K. Wilber, Sri Aurobindo, A. Maslow, R. Assagioli, Peggy Wright, J. Ferrer,
Charles Tart, entre otros también importantes.
Críticas a la psicología transpersonal[editar]
Las críticas de la psicología transpersonal han llegado de varios autores. El campo de la psicología
transpersonal ha sido criticado por su falta conceptual, probatoria, y el rigor científico. En una
revisión de las críticas del campo, Cunningham escribe, "los filósofos la han criticado porque su
metafísica es ingenua y su epistemología está poco desarrollada. Por su multiplicidad de
definiciones y la incapacidad de operacionalizar muchos de sus conceptos ha dado lugar a una
confusión conceptual sobre la naturaleza de la psicología transpersonal en sí (es decir, el concepto
se utiliza de manera diferente por diferentes teóricos y significa cosas diferentes para diferentes
personas). Los biólogos la han criticado por su falta de atención a los fundamentos biológicos de la
conducta y la experiencia. Los físicos la han criticado por acomodar inapropiadamente conceptos
de la física como explicaciones de la conciencia".16
Una de las primeras críticas sobre este campo fue emitida por el psicólogo humanista Rollo May,
que discute las bases conceptuales de la psicología transpersonal.17 May ha estado especialmente
preocupado por el bajo nivel de reflexión sobre el lado oscuro de la naturaleza humana, y el
sufrimiento humano, entre los principios teóricos transpersonales. Una crítica similar también fue
presentada por Alexander (1980) que piensa que la psicología transpersonal, a la luz del
pensamiento de William James, representaba una filosofía que no tiene al mal adecuadamente en
cuenta.
Las críticas también han venido de la psicóloga cognitiva, y humanista, Albert Ellis (1989) que ha
cuestionado el estatus científico de la psicología transpersonal, por su relación con la religión y el
misticismo. Friedman (2000) ha criticado el campo de la psicología transpersonal por considerarlo
un campo subdesarrollado de la ciencia. Aunque distingue entre la psicología transpersonal como
un campo de la psicología científica, alega que una gran área del campo de estudios
transpersonales, según el autor, siguen una serie de criterios no científicos. Las doctrinas o ideas
de muchas personalidades, que son o han sido maestros espirituales en el mundo occidental,
como Gurdjieff o Alice Bailey, a menudo son asimilados a la psicología transpersonal. Esta inclusión
es, en general, considerada como perjudicial para las aspiraciones de los psicólogos
transpersonales a fin de obtener una posición más firme y respetable en el mundo académico. Sin
embargo, Scotton, Chinen y Battista (1996) creen que gran parte de estas críticas pueden ser
matizadas si se distingue en el ámbito de la psicología transpersonal, a aquellos que
autodenominándose falsamente como transpersonales, operan fuera de un contexto académico.
Se ha argumentado también que la mayoría de los psicólogos no están estrictamente adscritos a
las escuelas tradicionales de la psicología, sino que la mayoría de los psicólogos toman un enfoque
más ecléctico. Esto podría significar que la categorías transpersonales enumeradas pueden ser
consideradas más bien como subdisciplinas de la psicología; como el estudio del fenómeno de
conversión religiosa, que sería perteneciente al área de la psicología social. Los estados alterados
de conciencia, dentro de la psicología fisiológica, y la vida espiritual dentro de la psicología de la
religión.
Por último, desde el budismo Elías Capriles ha objetado que la psicología transpersonal toma lo
transpersonal como un objetivo en sí mismo sin distinguir entre lo transpersonal que corresponde
al nirvana y como tal es liberador, lo transpersonal que corresponde al samsara y como tal
constituye una nueva atadura (por ejemplo los reinos sin forma —arupyadhatu ó arupa lokas— del
budismo, en los cuales se supera la distinción figura-fondo mas no la dualidad sujeto-objeto), y lo
transpersonal que ni es nirvana ni pertenece al samsara y que no es más que un descanso pasajero
con respecto al samsara (como el estado que la enseñanza dzogchén llama kun gzhi, en el cual la
dualidad sujeto-objeto no está manifiesta pero tampoco lo está la dharmata o verdadera
condición de todos los fenómenos). Capriles propone como alternativa una filosofía y psicología
metatranspersonal que, para Macdonald y Friedman,18 tendrá importantes repercusiones en el
futuro de la teoría transpersonal.
Enseñanza reglada[editar]
Existen al día de hoy diferentes universidades e instituciones oficiales en las que se imparten
postgrados, másters o doctorados para estudiar, investigar y contribuir a esta rama de la
psicología. Sin contar con las múltiples asociaciones que existen en todo el mundo.
Algunas universidades en el mundo anglosajón son: California Institute of Integral Studies,
Saybrook University, Institute of Transpersonal Psychology, Liverpool John Moores University.
Actualmente la Universidad del Pacífico, en Santiago de Chile, cuenta con la primera escuela que
imparte la carrera de Psicología (Visión Humanista - Transpersonal) a nivel de pregrado en
Latinoamérica.19 En México, el Instituto Mexicano de Psicooncología ofrece la Maestría en
Psicoterapia Transpersonal Integrativa. En enero de 2012, la Universidad Antropológica de
Guadalajara (UNAG)[1] inició los cursos de la Maestría en Psicología Transpersonal (con REVOE de
la Secretaría de Educación Pública) egresando la primera generación en diciembre de 2013.
El enfoque sistémico es la aplicación de la teoría general de los sistemas en cualquier
disciplina: educación, organizaciones, psicoterapia, etc.
Este enfoque se presenta como una forma sistemática y científica de aproximación y representación de la
realidad vista desde una perspectiva holística e integradora, donde lo importante son las relaciones y los
componentes que a partir de ellas emergen. De ahí emerge la terapia sistémica.
Por tanto, su estudio y práctica pone especial importancia en la relación y comunicación en cualquier grupo que
interaccione, entendido como un sistema. Este enfoque se extiende también a las personas individuales, teniendo en
cuenta los distintos sistemas que componen su contexto.
Terapia sistémica: otra manera de hacer terapia
La terapia sistémica entiende los problemas desde marco contextual y se focaliza en comprender y cambiar las
dinámicas de las relaciones (familiares, laborales, etc.).
Los roles y los comportamientos de las personas en estos contextos se entiende que están determinados por las
reglas tácitas de ese sistema y la interacción entre sus miembros.
Comprendiendo los trastornos de forma multicausal
Hasta entonces, en el campo de la psicoterapia, se entendía la enfermedad mental en términos lineales, con
explicaciones históricas y causales del padecimiento. Primero se busca la causa para después pasar al tratamiento. El
modelo de terapia sistémica (ampliamente utilizado en la terapia familiar), observa los fenómenos de manera
circular y multicausal, por tanto, no se pueden establecer marcadores lineales. Por poner un ejemplo, dentro de
una familia, los miembros se comportan y reaccionan de maneras impredecibles porque cada acción y reacción
cambia continuamente de la naturaleza del contexto.
Paúl Watzlawick fue pionero en distinguir la causalidad lineal y causalidad circular, para explicar con ello las diversas
pautas repetitivas de interacción posibles y marcando un antes y un después en la interpretación de las dificultades
en las relaciones personales. La visión circular de los problemas está marcada por cómo el comportamiento de un
individuo influencia las acciones de otro, que por su parte influye también sobre el primero.
Por tanto, la terapia sistémica ofrece una visión circular, interactiva, en el interior del sistema o grupo que tiene
sus reglas de transformación y se autocontrola a través de fenómenos de retroalimentación para mantener un
estado de equilibrio. Los componentes del sistema entran en relación mediante la comunicación, una de las claves
de esta terapia.
Los inicios de la terapia sistémica
La terapia sistémica surge durante la década de los treinta como un apoyo a profesiones de distintos ámbitos:
la psiquiatría, psicología, pedagogía y sexología. A pesar de que el movimiento se inicia en Alemania gracias a
Hirschfeld, Popenoe es el primero en aplicarlo en Estados Unidos. Más adelante, Emily Mudd desarrolló el primer
programa de evaluación en terapia familiar en Filadelfia.
John Bell, su referente más popular
Muchos afirman que el padre de la terapia familiar moderna es John Bell, un profesor de psicología de la Universidad
de Clark en Worcester, Massachussets, pues en 1951 realizó terapia conjunta con toda la familia de un joven muy
agresivo y obtuvo excelentes resultados. Es por eso que en muchas citas bibliográficas marcan este momento como el
inicio de la terapia sistémica.
A partir de aquí, muchos han aplicado y difundido los principios de la terapia sistémica en distintos ámbitos. Por
ejemplo Nathan Ackerman, en psiquiatría infantil, Theodore Lidz se especializó en el trabajo con familias
de pacientes esquizofrénicos y fue el primero en explorar el rol de los padres en el proceso de la esquizofrenia.
Bateson, que era antropólogo y filósofo, y estudió la estructura familiar de las tribus de las islas de Bali y Nueva
Zelanda junto con su esposa Margaret Mead.
La terapia breve se desarrolla a partir de la terapia sistémica
Desde principios de los años 70, se planteó que el modelo sistémico podría aplicarse a un solo individuo aunque
no asistiera toda la familia, y que supone un desarrollo de la terapia breve del MRI de Palo Alto.
La Terapia Sistémica Breve es un conjunto de procedimientos y técnicas de intervención que pretenden ayudar
a los individuos, parejas, familias o grupos a movilizar sus recursos para alcanzar sus objetivos en el menor
tiempo posible, y tiene su origen en la terapia sistémica.
A mediados de los años 70, un grupo formado por Paul Watzlawick, Arthur Bodin, John Weakland y Richard Fisch,
establecieron el “Centro de Terapia Breve”. Este grupo desarrolló lo que hoy se conoce en el mundo entero como
el Modelo de Palo Alto, generando un cambio radical en la psicoterapia, al desarrollar un modelo breve, simple,
efectivo y eficaz para ayudar a la gente a producir un cambio.
La praxis de la terapia sistémica
La terapia sistémica se caracteriza por ser un enfoque de solución de problemas práctico más que analítico. No
importa tanto el diagnóstico de quién es el enfermo o de quién tiene el problema (por ejemplo, quien es que tiene un
problema de agresividad), sino que se centra en identificar los patrones disfuncionales dentro del
comportamiento del grupo de personas (familia, empleados, etc.), para así redirigir esos patrones de
comportamiento directamente.
Los terapeutas sistémicos ayudan a los sistemas a encontrar el equilibrio. A diferencia de otras formas de terapia, por
ejemplo la terapia psicoanalítica, el objetivo es abordar de manera práctica los patrones actuales de la relación, en
lugar de causas, como en este ejemplo pueden ser los impulsos subconscientes de un trauma trauma infantil.