20 AÑOS DE POLÍTICA ELECTROENERGÉTICA DE LA ALIANZA ECO
SIN DERECHOS PARA LOS CONSUMIDORES, SIN CONTROLES NI PLAN DE INVERSIONES PARA
MODERNIZAR EL SERVICIO
Como todos los veranos y períodos de alto consumo eléctrico (y no tanto, también)
observamos, en todas las ciudades de la provincia, problemas con el suministro y oscilaciones
en la tensión eléctrica. Éstos se verifican en los numerosos cortes de energía, que la mayoría
de las veces no son programados, y en un permanente “subibaja” de tensión que afecta la vida
cotidiana y los artefactos de usuarios residenciales, comerciantes y PyMEs en todo el territorio
correntino.
Sin embargo, y descontando el gran esfuerzo que todos los días brindan los trabajadores de
la DPEC con escasos recursos, la política electroenergética que desde hace 20 años llevan
adelante los gobiernos de la actual Alianza ECO + CAMBIEMOS, deja mucho que desear en
materia de distribución, mantenimiento, inversiones, modernización, transparencia y
seguridad medioambiental. Sin más, el organismo que por la ley 6073/2011 debería regular,
controlar y fiscalizar a los prestadores eléctricos y garantizar un servicio de calidad, el EPRE
(Ente Provincial Regulador de la Electricidad), no funciona y no tiene siquiera una página de
internet o un teléfono con el que comunicarse. Depende, a través de la Secretaría de Energía,
del Poder Ejecutivo del Gobernador Valdés. Una mirada republicana exigiría que, al menos,
algunos de sus directores representen a los usuarios y a miembros de la oposición política.
Así, desde el vamos, los usuarios y las asociaciones de consumidores no tienen
garantizados sus derechos legítimos a reclamar por facturación, por suministros deficientes o
compensaciones por daños producidos a bienes de su propiedad, como los electrodomésticos.
Por otra parte, es visible la inexistencia de un plan de inversiones para la generación de
energías limpias, que transformen la matriz energética a nivel provincial ante la emergencia
del cambio climático. En la mayoría de las barriadas de los pueblos correntinos, el tendido
eléctrico aéreo que data de varias décadas atrás, requiere su transformación hacia un tendido
de red de baja tensión de cables preensamblados, más seguros y con menor impacto
ambiental. Lo mismo sucede con los transformadores que funcionan con aceite, algunos de
ellos nocivos para la salud –los que utilizan PCB- y proclives a producir incendios.
Es hora que el gobierno de Valdés y ECO + Cambiemos, hagan las inversiones necesarias
para la mejora y modernización de un servicio esencial, que tiene que convertirse en
herramienta para el bienestar de las familias y al desarrollo económico de todos los
correntinos.
#Por una DPEC al servicio del pueblo y el crecimiento de la economía con inclusión social