Demanda por Indemnización contra Enel
Demanda por Indemnización contra Enel
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FOJA: 130 .- .-
NOMENCLATURA : 1. [40]Sentencia
JUZGADO : 6 º Juzgado Civil de Santiago
CAUSA ROL : C-13948-2017
CARATULADO : P ÉREZ/Enel Generaci ón Chile S. A.
VISTOS:
Que comparece Ignacio Pérez Walker, abogado, por sí y en representación legal de Asesor ías e
Inversiones Ipewa Ltda., ambos domiciliados en Avenida Nueva Providencia 2250, Oficina 1003, comuna
de Providencia e interpone demanda en juicio ordinario de indemnizaci ón de perjuicios por
responsabilidad extracontractual en contra de Enel Generación Chile S.A., representada legalmente por
Valter Moro, ambos domiciliados en calle Santa Rosa 76, comuna de Santiago.
Funda su acción en que con fecha 9 de diciembre de 2002, constituyo la sociedad Asesor ías e Inversiones
Ipewa Limitada, cuyo giro principal era el asesoramiento en la inversi ón e implementaci ón de proyectos
energéticos.
Agrega que producto de lo anterior, con fecha 1 de enero de 2013, a trav és de la sociedad Ipewa
suscribió con Empresa Nacional de Electricidad S.A. un contrato denominado “Prestaci ón de Servicios de
Apoyo y Seguimiento al Desarrollo de Proyectos”, cuyo objetivo principal fue la asesor ía profesional en
apoyo al desarrollo y perfeccionamiento del estudio de impacto ambiental del proyecto Punta Alcalde (en
adelante, indistintamente, el Proyecto).
En consecuencia, el objeto del contrato fue entre otras cosas, analizar el contexto pol ítico, econ ómico e
industrial de la zona y en especial identificar los posibles escenarios de riesgo que podr ía generar el
proyecto. Así, y para esto, se llevaron a cabo charlas y reuniones junto a personas y entidades interesadas
en el Proyecto, como así también con opositores al mismo, entre los cuales se encontraron dirigentes
gremiales, empresariales, sindicales, políticos, educacionales, comunales y gubernamentales, tanto a nivel
local como nacional, y que tuviesen algún tipo de inter és tanto a favor o en contra del proyecto que se
buscaba implementar en la zona.
Indica que la vigencia del contrato se pactó entre el 1 de enero de 2013 y el 30 de junio de 2013, sin
perjuicio de que a través de un Addendum de fecha 20 de junio de 2013, la vigencia del contrato se
prorrogó desde el 1 de julio de 2013 hasta el 31 de diciembre de 2013.
Manifiesta que el contrato principal de 1 de enero de 2013, como tambi én su Addendum de fecha 1 de
julio de 2013, fueron suscritos por su persona, en representación de IPEWA Limitada, por una parte y,
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por don Carlos Martín Vergara, Fiscal de Endesa, y por don Sebastián Fernández Cox, Gerente de
Desarrollo de Endesa, por el otro.
Señala que el precio pactado por los servicios contratados fue de $60.000.000 emitiendo Ipewa Limitada
las siguientes facturas por los servicios prestados a la demandada Factura Nos 333, 335, 340, 342, 351,
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353, 355, 361 y 362, todas pagadas por la misma según el plazo y la forma que lo dispon ía el contrato.
Cabe destacar que los honorarios pactados quedaron por resolver un success fee, señalándose por parte de
Joaquín Galindo, Gerente General en esa época de Endesa, y Sebastián Fernández Cox, que este tema
sería tratado más adelante.
Manifiesta que el Proyecto Central Termoeléctrica Punta Alcalde consistía en la construcción de una
central termoeléctrica catalogada como uno de los dos proyectos energ éticos de mayor envergadura que se
implementarían en el país. Su ubicación se programaba a 15 kilómetros de la comuna de Huasco.
Añade que el comienzo del proyecto Punta Alcalde se desenvolvi ó bajo un contexto hostil con las
comunidades y gremios agrícolas vecinos. El escenario energ ético en Chile era complejo tras los fallidos
intentos de llevar adelante los reconocidos y controvertidos proyectos energ éticos Hidroaysen y la
Termoeléctrica Barrancones de Suez Energy.
Que en cuanto al proyecto Punta Alcalde, los cuestionamientos de la comunidad se refer ían
principalmente a que la comuna de Huasco se sitúa en una zona de aquellas que se denominan “saturada
de contaminación”. Así lo concluyeron diferentes estudios medioambientales de la época emitidos tanto por
entidades locales como incluso internacionales. Diferentes estudios contradicen dichas cifras y es as í como
el proyecto fue aprobado y rechazado en distintas instancias y a trav és de distintas autoridades o consejos.
Expone que durante todo el año 2013 y parte del año 2014, Endesa S.A. implementó todo un trabajo
técnico, contratando para esto las asesorías de empresas expertas en el área, tales como la empresa Ipewa
Limitada, a fin de obtener la aprobación definitiva del proyecto, por medio de la comunicaci ón tanto en
sectores sociopolíticos locales y centrales, empresariales y dirigenciales de la zona de la regi ón de Atacama.
Así, y en virtud de la exitosa labor llevada a cabo -entre otros- por los demandantes, a trav és del
establecimiento de una serie de condiciones impuestas por la ciudadan ía, en el mes de diciembre de 2014,
el comité de ministros del gobierno del ex presidente Sebastián Ri ñera Eche ñique aprob ó la construcci ón
de la central termoeléctrica Punta Alcalde, solucionando o compensando las trabas medioambientales que
representaba el referido proyecto.
Indica que según lo relatado, el resultado del encargo encomendado por Endesa a Ipewa Limitada resultó
del todo exitoso, ya que, finalmente el consejo de ministros del gobierno de la época revirti ó la decisi ón de
la autoridad regional de Atacama, aprobando el proyecto y construcción de la Central Termoel éctrica
Punta Alcalde.
Que en el cumplimiento de su labor, el demandante mantenía reuniones constantes con los ejecutivos de
Endesa e informaba a éstos de las gestiones específicas que desarrollada. En este contexto, sostuvo
reuniones, por ejemplo, con el Intendente de Atacama, Rafael Prohens y con las Autoridades Regionales y
Nacionales y con diversos stakeholders del Proyecto.
Que respecto de la concurrencia de los elementos de la responsabilidad extracontractual, sostiene que con
fecha 23 de junio de 2015, Endesa S.A. solicitó al Servicio de Impuestos Internos una modificación de
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declaraciones de impuestos a la renta relativas a los a ños 2012 a 2015, a trav és de un formulario del cual
se lee lo siguiente: “Por medio de la presente, solicitamos tenga a bien modificar las declaraciones de
impuestos a la renta correspondientes a los años tributarios 2012 a 2015, ambos inclusive, dado que se ha
detectado que en ese periodo existen desembolsos que no cumplen a cabalidad con lo establecido en el
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artículo N° 31 de la ley sobre Impuesto a la Renta en relación al artículo N° 21 de la referida ley. Se hace
presente que los desembolsos fueron contabilizados como activo, por lo que hasta la fecha no han sido
deducidos como gastos de base imponible de Primera Categor ía. Por los a ños 2010 y 2011 no se han
detectado operaciones susceptibles de representar brechas tributarias. Se adjuntan antecedentes ".
Entre los antecedentes que se adjuntaron se encuentran facturas emitidas por empresas cuyos
representantes legales son los conocidos operadores políticos y recaudadores de campañas electorales Pedro
Yaconi Valdebenito y Giorgio MartelIi Robba, incluyendo al demandante conjuntamente con los
nombrados.
Además, y referente al caso de autos, también se adjuntaron a la referida solicitud, las facturas N os 333,
335, 340, 342, 351, 353, 355, 361 y 362, todas emitidas por IPewa a Endesa S.A, solicitando su
modificación y trasladando desde la cuenta de “activo fijo en curso” a la cuenta de “gastos rechazados".
Expresa que el origen de lo anterior se encuentra en un informe de fecha 22 de junio de 2015, es decir,
un día antes del ingreso de la referida solicitud al SII, emitido por el estudio de abogados Cariola, Diez,
Peréz-Cotapos a solicitud de Endesa S.A., documento que tuvo como base un informe anterior realizado
por Audit Chile denominado “Análisis del proceso de asignación de contratos y pagos de honorarios a
Personas Expuestas Políticamente (PEP)”.
Señala el documento elaborado por Cariola, Diez, Pérez-Cotapos que: “El presente an álisis preliminar
abarca el mismo período del Informe (de Audit Chile) y damos por ciertos los hechos establecidos en él y
por correcta su metodología y sus conclusiones, sin que hayamos realizado una investigaci ón independiente
de los hechos, ni se haya determinado la destinación última efectuada por los prestadores de los servicios
contratados que son mencionados en el Informe ("proveedores”) respeto de los dineros correspondientes a
los pagos efectuados por la Compañía (Endesa), sobre los cuales el Informe no contiene información”.
Continua el documento aseverando que “de los antecedentes analizados, se desprende que el Directorio de
la Compañía actuó de manera diligente al encomendar la auditoria y el presente informe, ya que
efectivamente se encontraron situaciones que ameritan un análisis más profundo para determinar si ellas
son constitutivas de infracciones a la legislación vigente y, en caso afirmativo, la naturaleza de éstas y sus
consecuencias”.
De tal modo se desprenden que el objetivo del informe fue analizar las implicancias legales para Endesa
S.A. frente a determinadas contrataciones efectuadas por ésta entre el a ño 2012 y 2015, y que pudiesen
constituir una infracción a normas tributarias de donaciones electorales o cualquier otro delito similar, por
haber pagado la empresa a “Personas Políticamente Expuestas” prestaciones de servicios. Así, el fin del
trabajo encomendado, fue obtener recomendaciones inmediatas que resultaren plausibles de adoptar por
Endesa S.A.
Entre las conclusiones del documento elaborado por el referido estudio jur ídico se desprenden que: “En el
contrato de consultaría de enero 2013 con la sociedad Asesorías e Inversiones IPEWA Limitada, referente
a la actividad de apoyo en el desarrollo y perfeccionamiento de la evaluación de Impacto ambiental del
proyecto Punta Alcalde, existen reparos con respecto al tercer criterio de an álisis, ya que los elementos
documentales disponibles durante la verificación no son coherentes con los entregables definidos
contractualmente. El contrato preveía el envío de informes mensuales y un informe final, constando s ólo
un correo electrónico enviado por el consultor en julio de 2013. El importe pagado por Endesa respecto a
este contrato fue de $60.000.000, según el Informe fue contabilizado como activo fijo en curso, no
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habiendo sido deducido como gasto tributario (...)", y finalmente recomienda que; "En el caso de los
servicios materia de este análisis, la falta de antecedentes que permitan acreditar que los desembolsos se
encuentran directamente relacionados con los proyectos a los cuales se encuentran expl ícitamente
asociados y la sola falta de acreditación de los mismos, hace que a éstos deba d árseles el tratamiento de un
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gasto rechazado”.
Con todo, la demandada con el único fin de proteger sus propios intereses y de proyectar una imagen de
corrección ante el Servicio de Impuestos Internos y la justicia ordinaria, actuando dolosamente o a lo
menos con culpa grave -a sabiendas de las consecuencias que esto podr ía generar a los demandantes-,
modificó ante el SII la información referente a los actores, bajo la excusa de ser el suscrito una “Persona
Expuesta Políticamente” y no existir suficiente respaldo de la prestaci ón efectiva del servicio contratado,
con lo que se le incluyo frente al SII y la opinión pública con cuestionados operadores pol íticos como
Pedro Yaconi Valdebenito y Giorgio Martelli Robba, en circunstancias que el demandante había dejado el
Senado y la política activa hacía más de catorce años.
Expresa que el informe emitido por el estudio Cariola, Diez, Per éz-Cotapos, no excluye en nada la
responsabilidad de Endesa S.A., es más, acrecienta su responsabilidad a tal punto que la posterior solicitud
ingresada ante el SII debe ser catalogada a lo menos bajo un actuar doloso o gravemente culpable, luego
que, tal como el documento lo señala, el fin del trabajo encomendado fue brindar recomendaciones
inmediatas que resultaren plausibles de adoptar.
Además, tanto el informe realizado por Audit Chile como el documento elaborado por Carióla, Diez,
Pérez Cotapos, se basaron en documentación e información proporcionada por Endesa, empresa que no
podía menos que conocer la efectiva prestación de los servicios contratados, ya sea a trav és de sus
ejecutivos, empleados, testigos o documentos que se encontraban en poder de Endesa. Estos antecedentes
acreditan y respaldan los trabajos realizados por los demandantes. Contrario a lo anterior, Endesa sólo
informó a sus asesores sobre la existencia de supuestamente un único correo electr ónico recibido de parte
del suscrito.
Luego, conociendo o debiendo conocer que existían mayores antecedentes que acreditaban los servicios
prestados por los demandantes, la demandada debió abstenerse de incluir las facturas emitidas por Ipewa
en su solicitud de 23 de junio de 2015 ante el Servicio de Impuestos Internos.
Afirma que la demandada escondió a Audit Chile y al Estudio Jurídico Cariola, Diez, Pérez Cotapos,
decenas de informes y documentos entregados por su parte a trav és de correos electr ónicos a sus
ejecutivos. Cabe destacar que estos correos electr ónicos son prueba contundente de la labor realizada. Un
correo electrónico no se puede falsificar, modificar, mutar, ni alterar en su contenido, ni en la fecha de su
emisión. Hay servidores de Endesa y del demandante que así lo acreditan y que son prueba irrefutable de
lo que se afirma en esta demanda. Señala que asistía, adem ás, al menos dos veces al mes a reuniones en
Endesa, estacionándose en el subterráneo del edificio corporativo de la demandada, y viajaba
mensualmente a Copiapó y Vallenar a cumplir con su labor. Adem ás tuvo reuniones en Copiap ó con
Seremis y el Intendente. En Santiago se reunió con autoridades nacionales, tales como el ex ministro
Cristián Larroulet.
Afirma que no es creíble que Endesa no haya tenido respaldo suficiente del trabajo realizado por los
demandantes al momento de nutrir de información a sus auditores y abogados. Son demasiadas las
pruebas que acreditan el trabajo que los demandantes realizaron para la demandada en 2013, e incluso
durante el año siguiente, sin que se haya cobrado un solo peso adicional a lo establecido en el contrato,
que ya había perdido vigencia.
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Señala que hay una conducta engañosa, que constituye dolo o al menos culpa grave de la demandada al
entregar la información de un solo correo electr ónico enviado por los actores a Audit Chile y al Estudio
Cariola Pérez Cotapos.
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Indica que de las rectificaciones que hizo Endesa en esa oportunidad y en otras posteriores, fue la única
persona que prestó efectivamente los servicios, en virtud de un contrato v álidamente celebrado. Sin
embargo, la demandada, con desprecio a la honra y la reputación ajena, decidi ó incluir en la rectificaci ón
de impuestos al demandante, mezclándolo con personas altamente cuestionadas en el contexto del
escándalo suscitado por el financiamiento ilegal de campañas políticas. Y, lo que es peor, lo hizo por orden
del máximo ejecutivo de Enel en Roma y del Directorio en Santiago, a fin de proyectar una imagen de
corrección y de lavado de imagen.
Es importante señalar respecto a lo anterior que el Servicio de Impuestos Internos declin ó presentar
querellas penales y civiles contra aquellas compañías que hicieron rectificaciones ante el Servicio de
Impuestos Internos por las denominadas “platas políticas”.
Hace presente que en la época en comento, Endesa entrega a medios de comunicación social y a
periodistas, los antecedentes que involucran al demandante Ignacio P érez Walker en el tema de las “platas
políticas”, en un contexto en que Chile vivía un escándalo de corrupci ón que involucraba, entre otras
empresas, a Penta y SQM. La mayor lacra social que podía existir para la opini ón p ública era el hecho de
ser autor o sujeto de los delitos relacionados con las platas políticas. Los ejecutivos de Penta estaban
encarcelados y los de SQM desfilaban a diario por la Fiscalía y los Tribunales de Justicia.
Los titulares de los diarios y de la televisión ocupaban tiempo importante de sus audiciones en este tema.
Endesa entregó la información pública a través de los medios de comunicaci ón de que el demandante
Ignacio Pérez había emitido facturas que no correspondían a un trabajo profesional y que, por tanto, era
parte de estos políticos que habían violado la ley. Esta informaci ón transciende en algunos medios de
comunicación con anterioridad al 22 de junio de 2015, día en que Endesa ingresa al SII la rectificación
que se ha aludido. La campaña contra el suscrito fue a todo bombo, desacredit ándolo ante la opini ón
pública y exponiéndolo al status de delincuente que en esa época recaían sobre los pol íticos y ejecutivos
que estaban involucrados en el tema de las facturas ideol ógicamente falsas con fines de financiamiento
político.
Agrega que con fecha 8 de julio de 2016, por resolución pronunciada por el Fiscal Regional
Metropolitano Zona Centro Norte Andrés Montes Cruz, se ordena iniciar de oficio una investigaci ón a
efectos de indagar la existencia de algún delito relacionado con cohecho o desvi ó irregular de dineros de
parte de Endesa S.A. La decisión se enmarca luego de que la Fiscalía Especial contra la Corrupci ón y la
Criminalidad Organizada de España, emitiera una consulta a Chile acerca de posibles l ícitos de índole
políticos cometidos por Endesa Chile o personas ligadas a esta última.
La investigación que inició la Sra. Fiscal Ximena Chong, bajo el Ruc N° 1600646320-0, tuvo como
primera diligencia, la emisión de un oficio dirigido al Servicio de Impuestos Internos a trav és del cual le
solicitó que informare si Endesa S.A. ha llevado a cabo los siguientes actos: i) Si presentó al SII
rectificaciones de impuestos a la renta durante el año 2015 para cualquiera de los a ños tributarios
anteriores y además; ii) que se informare si la empresa pagó impuestos producto de las mismas.
Con fecha 14 de septiembre de 2016, responde el referido oficio indicando al Ministerio P úblico que de
la revisión de los antecedentes de Endesa S.A. se han detectado 25 documentos que no estar ían
acreditados, encontrándose entre sus emisores la sociedad “Asesor ías e Inversiones Ipewa Limitada ”, sin
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indicar el servicio que llevaría a cabo un sumario administrativo sobre los mismos. Agrega el SII, que la
empresa se acogió a un procedimiento voluntario, presentando con fecha 23 de junio de 2015,
declaraciones rectificatorias relativas a los periodos 2012 a 2015, en la que reconoce determinados
desembolsos no acreditados de acuerdo al artículo 31 de la Ley de Impuesto a la Renta, categoriz ándolos e
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informándolos al SII como gastos rechazados.
Señala que a la fecha de presentación de la demanda la investigación aún se encuentra vigente, y por
poseer un carácter altamente complejo, sumado a las demoras propias de nuestro sistema procesal penal,
probablemente se extienda por un tiempo indeterminado, lo que a todas luces no tiene por qu é ser
soportado por los demandantes, menos considerando el actuar doloso o gravemente culpable de la
demandada Endesa S.A.
Añade que una vez que la Sra. Fiscal Ximena Chong Campusano inició la investigación a consecuencia
del requerimiento recibido, desde la Fiscalía de España han circulado nuevamente, en diversos medios
escritos, radio y televisión, noticias que aseveran que el ex Senador Ignacio P érez Walker, a través de
Ipewa Limitada, habrían emitido facturas por servicios no prestados a Endesa S.A., en las que se le
involucra y asemeja al suscrito con los cuestionados operadores pol íticos Pedro Yaconi Valdebenito y
Giorgio Martelli Robba.
Señala diversos artículos de prensa en los que aparece nombrado, hacienda presente que la demandada
emitió un comunicado público, que es citado por en los periódicos, en el que se ñal ó haber rectificado ante
el SII un monto de $276.000.000 por pagos realizados entre el a ño 2012 y 2015, bajo el argumento de
que éstos carecerían de respaldos suficientes para justificar el gasto.
Alega que se desprende inequívocamente que la información en la que se basan los medios de
comunicación que incluyen irresponsablemente al abogado suscrito dentro del c írculo de operadores
políticos cuestionados por emisión de boletas por servicios inexistentes para fines de financiamiento
político, proviene directamente de las explicaciones públicas que la demandada ha entregado para fundar
las referidas rectificaciones realizadas ante el SII, como tambi én de la investigaci ón penal que el Ministerio
Público actualmente sigue al respecto.
Concluye que la causa directa del desprestigio, el daño a la honra y el da ño patrimonial que actualmente
soportan las demandantes, innegablemente está constituido del malicioso o a lo menos culpable actuar con
que Endesa S.A. procedió al decidir, sin más, modificar la información ante el SII relativa a las facturas
emitidas por las demandantes, al considerarlas como “Persona expuesta pol íticamente “, luego de una
endeble opinión emitida por sus abogados con la pobre información entregada por la contraria.
Que respecto de la responsabilidad de Endesa alude al artículo 2329 del Código Civil, la que entrega a
nuestro ordenamiento jurídico el principio que presume que todo da ño que provenga de la malicia o
negligencia de otra persona, debe ser indemnizado por ésta.
Indica que la demandada modificó con malicia o a lo menos con culpa grave, ante el Servicio de
Impuestos Internos, información de suma importancia relativa a los demandantes, incluy éndolo con
operadores que financiaban campañas políticas.
Que el informe elaborado por el estudio Jurídico Carióla, Diez, Pérez-Cotapos, que Endesa realizó dichas
rectificaciones solo con el fin de salvaguardar sus propios intereses, omitiendo considerar los efectos que
esto ocasionaría en los terceros emisores de las facturas que fueron declaradas en car ácter de gasto
rechazado.
A su juicio se evidencia aún más la responsabilidad de Endesa, cuando se observa que las rectificaciones
ante el SII se realizaron sólo sobre facturas emitidas por -como los denomina el mencionado informe de
Carióla, Diez, Pérez-Cotapos- “Personas Expuestas Políticamente ”, incluy éndose maliciosamente a las
demandantes Ipewa Limitada e Juan Ignacio Pérez Walker dentro del mismo círculo en el que se cuentan
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sujetos actualmente investigados por delitos tributarios y asociados a financiamiento irregular de campa ñas
políticas, como Pedro Yaconi Valdebenito y Giorgio Martelli Robba.
Con todo, y en virtud de lo dispuesto en el artículo 2329 del C ódigo Civil, y siguiendo el criterio sentado
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por la Excelentísima Corte Suprema a su respecto, corresponde que en autos se declare que la demandada
es responsable de los perjuicios que actualmente sufren las demandantes, luego que entregara al SII
información falsa sobre los demandantes, sin previamente haber cumplido con un est ándar m ínimo de
cuidado, que podría haberse materializado tan sólo con confirmar la efectividad de los servicios que Ipewa
Limitada e Ignacio Pérez Walker efectivamente prestaron durante el año 2013 a la demandada.
Contrario a lo anterior, bajo una mera recomendaci ón de sus abogados con casi nula informaci ón, y sin
confirmar en sus registros si correspondía seguir lo recomendado, difundieron ante el SII la informaci ón
falsa que hoy afecta injustamente a los demandantes. La difusión de esta informaci ón, como era de
esperar, llegó a los medios de comunicación social y urbi et orbi el demandante fue tildado como un
abogado vinculado a las boletas ideológicamente falsas emitidas con fines de financiamiento pol ítico.
Que en cuanto a los perjuicios provocados los demandantes han tenido un lucro cesante en sus actividades
profesionales que cuantifican en la suma de $400.306.000, en raz ón de p érdida de contratos e ingresos
profesionales.
Que en cuanto al daño moral propiamente tal respecto del demandante Perez Walker, es imposible
restituir el honor, prestigio y dignidad. Esto ha ido acompañado de un sufrimiento, traducido en una
depresión sicológica, larga y profunda. El tamaño de los da ños morales no es menor cuando se trata de
una contienda entre una de las empresas más poderosas del país y de uno de los profesionales más
calificados que tiene Chile en el sector de la energía . Luego, por concepto de daño moral sufrido este se
avalúa en la suma cinco mil millones de pesos.
Que respecto del daño moral que afecta a Ipewa, cabe citar lo fallado por nuestros Tribunales superiores
de justicia en cuanto a que no existe razón para impedir la acci ón de personas jur ídicas por tales da ños,
pues, si bien es cierto que nuestra legislación no se pronuncia al respecto, el concepto de da ño moral ha
evolucionado doctrinariamente, desde una aceptación restringida del doloris premium a otro más amplio,
no limitando al padecimiento o sufrimiento que comprende sólo a las personas naturales, sino tambi én
extensivo al daño derivado del deterioro o menoscabo de los derechos a la personalidad como la
reputación, fama, prestigio y confianza comercial, que también alcanza a las personas jur ídicas.
Sostiene que tras el irresponsable actuar de la demandada, la sociedad Ipewa -lisa y llanamente- dej ó de
operar como una empresa de prestaciones profesionales, ya que su reputaci ón qued ó gravemente afectada,
no teniendo nunca más un cliente. El daño moral sufrido por IPEWA se avalúa en $20 millones de pesos.
Finalmente previas citas legales solicita tener por interpuesta demanda ordinaria de indemnización de
perjuicios por responsabilidad extracontractual en contra de Enel Generaci ón Chile S.A., ex Endesa S.A.,
representada por Valter Moro, ambos ya individualizados, admitirla a tramitación y, en definitiva,
acogiéndola, declarar que se condena a Enel Generación Chile S.A. a pagar una indemnizaci ón por
concepto de lucro cesante en favor de los demandantes Ignacio P érez Walker y de la sociedad Asesor ía e
Inversiones Ipewa Ltda. ascendente a la suma de cuatrocientos millones trescientos seis mil pesos; por
concepto de daño moral en favor del demandante Ignacio Pérez Walker la suma de cinco mil millones de
pesos y a la sociedad Asesoría e Inversiones Ipewa Ltda. veinte millones de pesos o las sumas que el
Tribunal estime que prudente de conformidad con el mérito de la causa, las que deber án ser reajustadas
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de acuerdo con la variación que experimente el Índice de Precios al Consumidor entre la fecha de la
notificación de la presente demanda y la del pago efectivo, o con el reajuste que el Tribunal fije de
acuerdo al mérito de los autos, más intereses y costas.
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Que con a folio 13 la parte demandada contesta la acci ón dirigida en su contra,
solicitando su rechazo con costas.
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instancias de participación ciudadana. 1.7.- Mensualmente, el consultor deber á
informar por escrito al Mandante acerca de la ejecución del contrato. A su t érmino, el
Consultor entregará al Mandante un informe final, que contenga la descripci ón de las
labores realizadas en apoyo del Proyecto. 1.8.- El Consultor ejecutar á los encargos de
este contrato en su propio nombre.”.
Reitera que estas fueron las labores encomendadas a la parte demandante en virtud
del contrato de asesoría suscritos entre ambas partes. Destaca que, entre las labores
que debía efectuar el Consultor, estaba la de entregar mensualmente un informe
escrito respecto a la ejecución del contrato y un informe final con la descripci ón de las
labores realizadas.
Añade que Enel es una sociedad anónima abierta, en que parte importante de sus
acciones pertenecen a una empresa estatal italiana y por ende est á sujeta, en relaci ón
a sus operaciones y actuaciones corporativas, a diversos controles nacionales e
internacionales. En términos generales, desde el punto de vista nacional, al ser
sociedad anónima abierta, debe cumplir con una serie de obligaciones establecidas en
la ley de sociedades anónimas.
En virtud de esta regulación está sujeta a estrictos controles y tiene la obligaci ón de
aportar información relevante acerca de su situación financiera, contable, tributaria,
decisiones de su directorio, actuaciones corporativas, etc., entre otros, a la
Superintendencia de Valores y Seguros, al Servicio de Impuestos Internos; a la
Superintendencia de Electricidad y Combustibles; a su Junta de Accionistas, a sus
controladores extranjeros y estos, a su vez, a los organismos fiscalizadores de su pa ís,
etc.
Que desde el punto de vista internacional, debe informar de sus actuaciones y
decisiones importantes a su controlador, (principal accionista individual italiano) y a
las entidades fiscalizadoras administrativas de ese país. Esto es, la empresa est á
sometida a una intensa supervisión y a una gran cantidad de controles que fiscalizan
sus actuaciones, operaciones y contratos y debe informar de sus contingencias, tanto a
las autoridades administrativas del país, como a sus controladores, y por su
intermedio, a las autoridades administrativas extranjeras, lo que hace que sea
especialmente celosa en el cumplimiento de las medidas que se imponen a este tipo de
sociedades, adoptando las medidas necesarias para evitar, o al menos atenuar, la
ocurrencia de contingencias que pueda acarrearle la imposición de multas y sanciones.
Indica que en el marco de esta situación, y ante el llamado que hizo el Servicio de
Impuestos Internos a que las empresas revisaran y rectificaran ante dicha entidad
fiscalizadora aquellos desembolsos que no contaran con respaldo documentario
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suficiente y a fin de evitarles cuestionamientos que pudiesen significar que ese Servicio
les practicara liquidaciones de impuestos, con el consiguiente costo tributario, Enel
realizó una auditoria interna a fin de verificar que sus proveedores hubiesen cumplido
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adecuadamente con las obligaciones emanadas de los contratos suscritos con éstos y
que los mismos hubieren cumplido con la entrega integra y oportuna de lo que se
comprometieron, es decir, que hubieren entregado los informes o ejecutado las
acciones comprometidas en los contratos.
El informe de auditoría interna realizado por Enel buscaba determinar si se
respetaba el cumplimiento de la asignación y gestión de los contratos y al efecto, se
focalizó, principalmente, en verificar si se cumplieron o no con tres criterios; a saber:
i) si se dio o no cumplimiento con el sistema de contrataci ón internos de Enel; ii) si se
usaron o no instrumentos contractuales apropiados y se incorporaron las cl áusulas
relativas a los programas de cumplimiento del grupo; y iii) si existe o no inherencia y
respaldo documental de los costos relativos a los servicios prestados por los
proveedores en estudio y si existe coherencia entre el producto de la actividad
realizada por los consultores y los empleados definidos contractualmente.
Expresa que después de una selección de los proveedores en base a la importancia de
éstos, los montos involucrados y si estos eran Personas Políticamente Expuestas (PEP)
y/o si se trataba de proveedores que tuviesen algún grado de relevancia nacional o
internacional o personas con influencia política, fueron nueve los contratos de los
proveedores sujetos a la revisión. De estos nueve contratos, tres de ellos tuvieron
observaciones, uno de los cuales fue el contrato con Ipewa.
Manifiesta que el informe de auditoría interna formuló reparos con respecto al tercer
criterio antes señalado, en relación con Ipewa y referente a la actividad de apoyo en el
desarrollo y perfeccionamiento de la evaluación de impacto ambiental del Proyecto
Punta Alcalde, ya que los elementos documentales disponibles, en especial los
entregables establecidos en el contrato no fueron coherentes y coincidentes con los
pactados contractualmente. En otras palabras, la auditoría interna concluyó que Ipewa
incumplió la obligación de entregar informes mensuales de su trabajo y el informe
final, tal como se pactó en su numeral 1.7.-del contrato. Señala también él informe de
la auditoría, que el importe total del contrato por $ 60.000.000 fue pagado, y que se
contabilizó como activo fijo en curso.
Además de la auditoría interna, y para mayor respaldo de Enel, se solicit ó al estudio
jurídico externo e independiente Cariola Diez P érez-Cotapos, que tuvo a la vista los
resultados de la auditoría, un informe en derecho respecto a las implicancias legales
que podría tener para la empresa determinadas contrataciones de servicios efectuadas
entre los años 2012 a 2015 que pudieren importar infracciones a normas tributarias,
de derecho común y/o determinadas leyes especiales, como las de posibles infracci ón
a las leyes sobre transparencia, límite y control de gasto electoral (ley 19.884), la ley
que incentiva y norma el buen uso de donaciones que dan origen a beneficios
KWEBSGTHWQ
tributarios y los extiende a otros fines sociales y públicos (ley 19.885), ley de sociedades
anónimas (ley 18.046), entre otras y, con su mérito, realizar recomendaciones
inmediatas que resultaren posibles de adoptar.
C-13948-2017
Foja: 1
Señala que la firma Cariola Diez-Pérez Cotapos, en lo que interesa respecto al
contrato con Ipewa, concluyó que, dado que la auditoría interna acus ó que no se
entregaron a Enel la totalidad de los informes comprometidos en el contrato,
recomendó rectificar a la brevedad las declaraciones de impuestos correspondientes a
los períodos tributarios en que se realizaron los desembolsos, a fin de que se les diese
el tratamiento de gastos no necesarios para producir la renta, pagando los impuestos y
multas que procedan por dicho concepto. Es decir, no se est á negando - como se ñala
el demandante Pérez - que Ipewa no hubiese cumplido la totalidad del contrato. Se
objeta a la sociedad demandante la omisión de entregar los informes comprometidos
en los términos acordados, circunstancia que podría haber generado que el SII
objetara los pagos efectuados como gastos tributarios aceptados, ya que no podr ía
Enel justificar adecuadamente la condición de gasto necesario para producir la renta.
En consecuencia existía una evidente contingencia tributaria que era recomendable
corregir para evitar sanciones mayores. Y la forma de corregirlo era, al decir de los
expertos tributarios, rectificar sus declaraciones de impuesto a la renta, asumiendo el
pago de mayores impuestos, evitando así, además, tener que soportar fuertes y
onerosas multas establecidas en el Código Tributario. Lejos estuvo, entonces, el ánimo
y la intención dolosa y maliciosa que el demandante atribuye a su representada.
Agrega que siguiendo el consejo dado por el estudio jur ídico Cariola Diez P érez
Cotapos, Enel presentó con en junio de 2015, al Servicio de Impuestos Internos,
rectificaciones de impuesto a la renta por los períodos 2012 a 2015, con la siguiente
glosa estampada en el formulario 2117 del SII: “Por medio de la presente, solicitamos
tenga a bien modificar las declaraciones de impuestos a la renta correspondiente a los
años tributarios 2012 a 2015, ambos inclusive, dado que se ha detectado que en ese
período existen desembolsos que no cumplen a cabalidad con lo establecido en
artículo Nº 31 de la Ley sobre Impuesto a la Renta, en relaci ón a art ículo 21 de la
referida Ley. Se hace presente que los desembolsos fueron contabilizados como activo,
por lo que hasta la fecha no han sido deducidos como gasto de la base imponible de
Primera Categoría. Por los años tributarios 2010 y 2011 no se han detectado
operaciones de representar brechas tributarias. Se adjuntan antecedentes.”
Por otro lado, ninguna consecuencia tributaria acarre ó esta rectificaci ón a los
emisores de las facturas incluidas en la rectificaci ón .
Asimismo, con fecha 22 de junio de 2015, el Directorio de Enel emiti ó una
declaración al mercado señalando que el informe del estudio jur ídico recomienda
declarar como gasto no utilizable ante el Servicio de Impuestos Internos aquellos
pagos que carecerían de respaldos suficientes para justificar el gasto. La declaraci ón
rectificatoria es por gastos rechazados aplicados a un monto total de $ 276 millones de
KWEBSGTHWQ
Foja: 1
Concluye que todos los hechos posteriores y en especial las informaciones
periodísticas que vinculan a los demandantes con la rectificaci ón tributaria efectuada
por Enel con terceras personas, son de exclusiva responsabilidad de los medios de
comunicación y no son imputables a Enel, la que hizo uso de un derecho, cual fue
rectificar sus propias declaraciones de impuestos a la renta, acto legalmente
incuestionable autorizado por las disposiciones tributarias, que en caso alguno puede
ser tildado de ilegítimo, doloso o gravemente culpable malicioso, y que por lo dem ás
no acarrea consecuencias tributarias al emisor de las facturas.
Niega lo afirmado por la parte demandante en orden a que “Enel entreg ó la
información pública a través de los medios de comunicación de que el demandante
Ignacio Pérez había emitido facturas que no correspond ían a un trabajo profesional y
que, por tanto, era parte de estos políticos que habían violado la ley”.
Enel, en su comunicado ni siquiera menciona a los demandantes, ni a ninguno de los
emisores de las facturas o facturas rectificadas.
Manifiesta que en la cláusula 1.7 del contrato suscrito con la sociedad Ipewa se pact ó
que ésta debía mensualmente informar por escrito al mandante acerca de la ejecuci ón
del contrato y entregar al final, un informe que contuviese la descripci ón de las
labores realizadas en apoyo del proyecto. Pues bien el contrato de marras, tuvo una
vigencia entre el 1º de enero de 2013 y el 31 de diciembre de 2013, es decir abarc ó
todo el año 2013, lo que significaba que el demandante debió entregar 12 informes
mensuales y lo más importante, un informe final.
Afirma que el caso es que la parte demandante nunca entregó el informe final a que
lo obligaba el contrato. Respecto a los informes mensuales solo se entregaron algunos
correos electrónicos, los que la parte demandante califica en su libelo muy
generosamente como “informes”, siendo que la mayoría no pasan de ser una breve
reseña de las reuniones que el Sr. Pérez afirma haber realizado con distintas personas
en distintas oportunidades, no constituyendo formalmente y en nuestra opini ón
informes en derecho, ya que su contenido no está relacionado necesariamente con el
objetivo de la consultoría descritos en el contrato.
Sostiene que si se considerasen generosamente aquellos escuetos correos electr ónicos
como “informes”, no entregó nunca el informe final, el que sin duda era el m ás
importante de todos ya que debía contener una detalle de todo lo obrado as í como las
opiniones, recomendaciones técnicas, evaluaciones, orientaciones y consejos en
relación con el proyecto, tal cual se obligó en el contrato, es decir no cumpli ó el
demandante íntegramente con dar cuenta de su cometido.
Habida consideración de lo anterior, la auditoría interna de Enel lleg ó a la
conclusión que la omisión del Sr. Pérez de entregar los doce informes mensuales y su
KWEBSGTHWQ
Foja: 1
tributariamente como gasto necesario para producir la renta los honorarios pagados a
él en virtud del contrato de consultoría suscrito entre ellos.
A ello debe agregarse el contexto del acontecer nacional de la época, en que se
cuestionaba a muchas empresas su laxitud para justificar desembolsos que no eran
tributariamente procedentes y el llamado efectuado por el Servicio de Impuestos
Internos para que los contribuyentes regularizaran situaciones que te óricamente
pudieren ser objeto de rechazo, con las consiguientes sanciones tributarias y
pecuniarias, llevaron al Directorio de Empresa a optar por rectificar sus declaraciones
excluyendo de ellas aquellas facturas. Como se puede apreciar, lo sucedido lejos está
de ser una acción dolosa o maliciosa realizada con el ánimo de perjudicar la
reputación del demandante Pérez Walker.
Reiteran que ni él, ni su sociedad fueron mencionados en las actuaciones de Enel
ante el SII, ni en la declaración pública efectuada en junio de 2015 por el Directorio.
Ni siquiera se ha negado que el Sr. Pérez y su sociedad Ipewa no hayan realizado la
consultoría contratada. No fue pues Enel la que ha difundido aquella informaci ón que
el Sr. Pérez considera que le afecta en su reputación.
Manifiesta que no le corresponde a Enel asumir responsabilidad alguna por las
actuaciones de los medios de comunicación, los que investigaron, interpretaron y
difundieron a su amaño y bajo su directa responsabilidad la informaci ón que
menciona al Sr. Pérez y a su sociedad.
Alega la inexistencia de hecho ilícito.
Señala que la responsabilidad que los demandantes asignan a Enel es de origen
extracontractual, esto es, la que emana de un hecho ilícito, que es la base para construir
y desarrollar esta clase de responsabilidad. Si no existe el ilícito, no hay responsabilidad
extracontractual que genere la obligación de indemnizar perjuicios. Al efecto el artículo
2314 del Código Civil señala que el que ha cometido un delito o cuasidelito que ha
inferido daño a otro es obligado a la indemnización, sin embargo en las actuaciones de
Enel no se ha incurrido en ningún hecho ilícito del cual emane obligación de indemnizar
perjuicios, de existir.
Expone que el actor al referirse a la supuesta concurrencia de los elementos de la
responsabilidad extracontractual señala en su primer acápite, (A), como: Hecho Il ícito
que causó el daño” la “Rectificación a la declaración de Impuestos por parte de
Endesa S.A.” Más adelante, señala que “… actuando dolosamente o a lo menos con
culpa grave – a sabiendas de las consecuencias que esto podr ía generar a los
demandantes- modificó ante el SII la información referente a los actores, bajo la
excusa de ser el suscrito una “Persona Políticamente Expuesta” y no existir suficiente
respaldo de la prestación efectiva del servicio contratado, con lo que se me inmiscuy ó
KWEBSGTHWQ
Foja: 1
rectificatoria presentada al SII, ni en la declaración pública de Enel su nombre, ni
ningún otro fue mencionado. No obstante, en la misma p ágina 8 de su demanda, en
su número 4 reitera que “… acrecienta su responsabilidad (de Enel) a tal punto que la
posterior solicitud ingresada ante el SII debe ser catalogada a lo menos bajo un actuar
doloso o gravemente culpable…”.
Afirma que algo que es de la más absoluta obviedad, el acto de rectificar
declaraciones de impuestos propias, no puede ser catalogado como un hecho il ícito,
cuando las normas tributarias de nuestro país lo permiten expresamente. Es un
derecho, de todo contribuyente el poder modificar ante el SII sus propias
declaraciones de impuesto a la renta, por así establecerlo el art ículo 36 bis del C ódigo
Tributario, lo que descarta que la presentación al SII de declaraciones rectificatorias
sean constitutivos de algún ilícito.
También se imputa a su parte, como integrante del il ícito, que las declaraciones
rectificatorias se hayan efectuado en el mismo procedimiento y en conjunto con otras
facturas emitidas por empresas representadas por los se ñores Yaconi y Martelli, los
que, al decir de la demanda, se hizo con el prop ósito de desprestigiarlo. La verdad es
otra. Las rectificaciones se hicieron juntas ya que todas las facturas que se presentaron
se encontraban en la misma situación tributaria, es decir no cumpl ían con la
condición o requisito de ser consideradas un gasto necesario para producir la renta en
los términos del artículo 31 de la Ley de la Renta, en relación con el art ículo 21 de la
misma norma.
Expresa que esta situación de incompletitud de antecedentes para justificar la
deducción como gasto tributario las facturas rectificadas fue doblemente aconsejada,
tanto por la auditoría interna como por el estudio jurídico Cariola, Diez P érez-
Cotapos, y vale reiterar que se revisó por auditoría interna una gran cantidad de
contratos, de los cuales respecto de tres emisores de facturas y proveedores, se
determinó que no reunían las condiciones establecidas en la Ley de la Renta.
La circunstancia, pues, que se haya efectuado la declaración rectificatoria de manera
conjunta para todas las facturas que no tenían el sustento adecuado para aceptar el
gasto, no transforma en ilegítima o ilícita la actuación de Enel. Que el demandante
tenga una mala opinión de los señores Yaconi y Martelli-opinión por cierto muy
subjetiva- no transforma en ilegal la rectificación de las declaraciones de impuestos
realizadas por su representada.
Alega que no existiendo un hecho ilícito, en los términos del art ículo 2314 del
Código Civil, debe descartarse de plano la responsabilidad que le pretende imputar a
su parte el demandante.
Pero aún más, tampoco existe una relación de causalidad entre la rectificaci ón de las
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declaraciones de impuesto a la renta efectuada por Enel, con el supuesto perjuicio que
los demandantes dicen haber padecido, requisito esencial para que nazca la obligaci ón
de repararlos.
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La causalidad es un requisito de la responsabilidad por culpa. As í se desprende de los
artículos 1437, 2314, 2329 y 1558 del Código Civil entren otros. Todas estas
disposiciones vinculan en relación causa efecto al hecho ilícito con el da ño. No
existiendo esa vinculación, no hay responsabilidad para el autor del hecho, a ún si éste
hubiese sido un hecho ilícito.
En este caso, el acto realizado por Enel de rectificar sus propias declaraciones de
impuestos, es absolutamente inocua frente a las imputaciones del demandante de que
ello le habría causado los perjuicios que alega. De existir alg ún perjuicio, la acci ón
causante de ellos habría sido la divulgación por medios de comunicaci ón de masas
información alterada y distinta a la entregada por Enel. La presente acción legal debi ó
entonces dirigirse en contra de aquellos medios de comunicación que divulgaron
información, distinta a la entregada por Enel bajo su propia responsabilidad.
En efecto, en la demanda se señala que diversos medios de comunicación, incluyendo
diarios y canales de televisión ocuparon tiempo importante de sus ediciones en estos
temas. Se indica que Enel entregó la información que el demandante, Ignacio P érez,
había emitido facturas que no correspondían a un trabajo profesional y que por tanto
era parte de estos políticos que habían violado la Ley. Esta afirmaci ón de la demanda
no es veraz. Nunca Enel señaló lo anterior, ni menos que su trabajo no correspond ía
a un trabajo profesional. El comunicado de Enel no menciona el nombre de ninguno
de los emisores de las facturas ni siquiera el número de las facturas. M ás adelante la
demanda transcribe algunos párrafos de información que habrían aparecido en la
prensa, y que incluirían el nombre del Sr. Pérez, pero de ello no es responsable la
empresa demandada, por cuanto nunca se mencionó en su comunicado el nombre del
Sr. Pérez, de la empresa Ipewa, ni del Sr. Yaconi ni del Sr. Martelli. Es decir, las
publicaciones de prensa, distintas al comunicado de Enel, son de exclusiva
responsabilidad de los medios de comunicación.
Añade que el comunicado del directorio de Enel de fecha 22 de junio de 2015, se ñala
que se analizó el informe de auditoría interna y de los abogados independientes
referentes a los pagos a personas políticamente expuestas y relacionadas a estas y el
reporte determinó que en el ámbito societario no se desprenden infracciones a la
legislación societaria. A continuación agrega lo siguiente: “En sus conclusiones, el
informe del estudio jurídico recomienda declarar como gasto no utilizable ante el
Servicio de Impuestos Internos aquellos pagos que carecerían de respaldos suficientes
para justificar el gasto. Esta declaración rectificatoria es por gastos rechazados
aplicados a un monto de $ 276 millones más recargos legales”.
Por otro lado, se menciona la existencia de una investigaci ón penal, por delitos de
cohecho o desvío irregular de dinero por parte de Enel, que se habr ía iniciado por el
KWEBSGTHWQ
Fiscal Regional Metropolitano Zona Centro Norte como consecuencia que la justicia
penal de España emitiera una consulta al Ministerio P úblico por posibles il ícitos de
índole político cometidos por Enel o personas ligadas a esta última. Entre las
C-13948-2017
Foja: 1
diligencias decretadas por la fiscalía se pidió al SII que informara si Enel hab ía
presentado rectificaciones de impuestos durante el año 2015 y si la empresa pag ó
impuestos por esas rectificaciones. Esta investigación que está en curso y que afecta a
Enel, evidentemente es ajena a toda iniciativa de Enel, quien no ha realizado
denuncia alguna en contra del demandante ni de ninguna persona. No es posible
responsabilizar a su parte por las actuaciones del Ministerio Público o de las
autoridades judiciales de España o del Servicio de Impuestos Internos.
Que en relación a los perjuicios solicitados dice que los demandantes solicitan por
concepto de indemnización de perjuicios la nada despreciable suma de $
[Link] (cinco mil cuatrocientos veinte millones trescientos seis mil pesos), cifra
que resta toda seriedad a su demanda por su exageración y desproporci ón, aun en el
evento, por cierto hipotético, que hubieren sufrido algún perjuicio imputable a su
parte.
De esta indemnización, $ 400.306.000 corresponden a lucro cesante tanto de la
sociedad Ipewa, cuanto del demandante Pérez Walker, sin especificarse cuanto
corresponde a cada uno; $ [Link] por daño moral para el demandante Ignacio
Pérez y $20.000.000 por el mismo concepto para la sociedad Ipewa.
Solicitamos a SS rechazar en su integridad la desmedida indemnizaci ón pedida ya
que, como se ha señalado supra mi parte no es la responsable de ning ún hecho il ícito
que sea causa de los daños.
Que respecto del “lucro cesante” reclamado por los actores, y que hacen consistir en
la suma de $400.306.000, el Tribunal podrá apreciar que en el libelo no se
proporciona antecedente alguno en los que se pudiese sustentar la existencia de un
perjuicio por este concepto que haya afectado el patrimonio de los demandantes que
tuviese como causa directa el hecho de la especie, de manera que por esta sola
circunstancia debería ser desestimada esta pretensión.
Al respecto, creemos oportuno señalar que en la forma planteada en la demanda, el
lucro cesante corresponde a la definición misma de incerteza, pues se se ñala
genéricamente que corresponde a ganancias que se dejaron de percibir en relaci ón
con los contratos que habrían celebrado los demandantes si no hubiesen sido v íctimas
del desprestigio que dicen haber padecido, pero no se indica con precisi ón cuales
fueron tales contratos no suscritos o actividades lucrativas no realizadas como
consecuencia directa de los hechos que se imputan a Enel. Lo anterior, sin perjuicio
de recordar que el peso de la prueba recae sobre el demandante, porque el da ño,
como los demás hechos que determinan el nacimiento de la obligación indemnizatoria,
debe ser probado por quien la alega.
KWEBSGTHWQ
Que en relación al daño moral pretendido en autos por el actor P érez Walker se
debe tener presente que la aflicción y el dolor- de existir- deben compensarse con una
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Foja: 1
suma razonable y prudente para lograr la finalidad de la indemnizaci ón, que no es la
sanción ni el lucro, sino que es puramente satisfactiva, con entera prescindencia de la
fortuna del victimario o de quien responde por éste.
En el hipotético evento que se llegase condenar a Enel al pago de las
indemnizaciones reclamadas, de establecer un monto, este debe ser acorde al m érito
del proceso y a los criterios reiteradamente sustentados por la Jurisprudencia, y rebajar
considerablemente el monto de lo demando, a una cantidad equitativa y justa.
Adicionalmente, resulta necesario señalar que en la forma en que ha sido demandada
su indemnización, el daño moral resulta del todo improcedente e inoponible a esta
parte comoquiera que lo que se reprocha es la supuesta denostaci ón p ública que
habría sufrido la parte demandante, o la circunstancia de aparecer en los medios de
comunicación junto a los señores Martelli y Yaconi, hechos que fueron de
responsabilidad de los medios de comunicación y no de Enel, circunstancias que,
como es evidente, resultan ser del todo ajenas a su parte, m ás bien propias del juicio
subjetivo que se forma la opinión pública o los medios de comunicaci ón, y que por
tanto, no poseen la aptitud necesaria para sustentar la ingente indemnizaci ón
demandada, además de carecer del vínculo causal necesario para que sea acogida.
Finalmente, a las alegaciones anteriores debe añadirse la imposibilidad de indemnizar
por daños morales a Ipewa, persona jurídica ficticia, incapaces de sufrir dolor ni de
presentar satisfacción ante compensaciones monetarias. Una persona jur ídica puede
experimentar daño solo en atributos que poseen expresi ón patrimonial como da ños
emergentes o lucro cesante, atributos ya referidos y negados con anterioridad. El da ño
moral no lo pueden sufrir las personas jurídicas, como Ipewa, ya que el bien que es la
causa de pedir, es de naturaleza extrapatrimonial o inmaterial, y por lo mismo no
apreciable en dinero.
Para el improbable caso que la demanda origen de esta litis fuere acogida, solicita su
rechazo en lo que respecta a los reajustes e intereses solicitada por la parte
demandante.
En lo atinente a los intereses demandados, éstos deben ser rechazados toda vez que,
desde que su parte ha negado la existencia de la obligación demandada, mal puede
condenarse al pago de tales intereses. No obstante, para el caso de acogerse el libelo,
cabe señalar que sólo en la sentencia definitiva podr á determinarse la existencia de la
obligación de mi parte y su subsecuente monto. En consecuencia, el respectivo
cumplimiento sólo podrá requerirse desde el momento en que esa sentencia se
encuentre ejecutoriada o, al menos, cause ejecutoria, toda vez que con anterioridad a
tal requerimiento el deudor no podría encontrarse en mora de cumplir una
obligación, cuya existencia y monto se encuentran sublite.
KWEBSGTHWQ
Que en cuanto a los reajustes, es menester tener presente que la obligaci ón al pago
de reajuste sobre una cantidad de dinero judicialmente determinada es una obligaci ón
accesoria o auxiliar con relación al pago del capital. Siendo as í, la obligaci ón al pago
C-13948-2017
Foja: 1
del reajuste no puede tener una existencia anterior al nacimiento de obligaci ón
principal a la cual accede, cuya fuente sería la sentencia ejecutoriada, por
consiguiente, en el evento que el fallo acoja la demanda total o parcialmente, se debe
establecer la reajustabilidad a partir de la fecha en que el fallo quede firme.
Que a folio 16 la parte demandante evacua la r éplica.
Expone que en su contestación, Enel no dice la verdad respecto del objetivo esencial
de su rectificación de impuestos, así como de las auditor ías pr evias. Afirma que el
propósito de su auditoría habría sido “verificar que sus proveedores hubiesen cumplido
con las obligaciones emanadas de los contratos suscritos con éstos y que los mismos
hubieren cumplido con la entrega íntegra y oportuna de lo que se comprometieron ”. Y
luego reconoce que, para tales efectos, se seleccionaron únicamente nueve contratos -en
base a su importancia, montos y a si involucraban a Personas Pol íticamente Expuestas-,
tres de los cuales arrojaron observaciones, siendo uno de ellos el contrato de Ipewa.
Afirma que como se probará -aunque constituye un hecho público y notorio-, el
propósito primordial de la rectificación de impuestos de Enel, as í como de la auditor ía
interna e informe que le sirvieron de “recomendación”, fue evitar las grav ísimas
consecuencias que se derivarían del pago por parte de la demandada de facturas
ideológicamente falsas emitidas por los archiconocidos operadores políticos Pedro
Yaconi Valdebenito y Giorgio Martelli Robba, recaudadores de las campa ñas
electorales del ex Presidente de la República Eduardo Frei Ruiz-Tagle y de la
Presidenta de la República S.E. Michelle Bachelet Jeria, respectivamente.
En su intento por justificar su irresponsable actuar, al mezclar en su rectificaci ón esas
facturas falsas con otras emitidas en cumplimiento de un contrato, cuya existencia -por
lo demás- se reconoce explícitamente en la contestación, Enel incurre en serias
contradicciones acerca del respaldo documental que existe en relación al contrato
celebrado con Ipewa, así como al cumplimiento del mismo.
En efecto, la contraria, luego de acusar que Ipewa Limitada no habr ía entregado la
totalidad de los informes comprometidos, señala que “no se está negando … que Ipewa
no hubiese cumplido la totalidad del contrato”. Enseguida, luego de citar un p árrafo
del informe elaborado por el estudio Cariola, Diez, P érez-Cotapos, en que se indica
que sólo constaba un correo electrónico enviado por Ignacio Pérez en julio de 2013,
reconoce que se entregaron “algunos correos electrónicos” los que -añade- no
constituirían informes en derecho, como si el señor P érez alguna vez se hubiera
comprometido a emitir informes de ese tipo. O sea, la demandada confiesa que no
entregó toda la información disponible a los asesores que le habr ían recomendado
rectificar las facturas de Ipewa, junto a aquellas asociadas al financiamiento irregular
KWEBSGTHWQ
de campañas presidenciales, las que, obviamente, sin que hiciera falta auditor ía alguna,
debían ser rectificadas.
Enel, en definitiva, busca introducir en esta controversia un antecedente que, adem ás
C-13948-2017
Foja: 1
de falso, es del todo impertinente, como es el cumplimiento o incumplimiento del
contrato de Ipewa. Fuera de que Enel jamás puso en duda el cabal cumplimiento de
las obligaciones contractuales de Ipewa, lo único relevante es que las facturas de esa
empresa tenían -a diferencia de las facturas de los se ñores Yaconi y Martelli- una
causa real y válida, como es un contrato. De esta manera, aun cuando el contrato no
se hubiera cumplido -lo que no ocurrió-, el gasto asociado pod ía justificarse f ácilmente
ante el Servicio de Impuestos Internos. Ahora, si por cualquier causa la autoridad
impositiva hubiera objetado la autenticidad del contrato -especulación que podría
plantearse quizá con cuántos contratos de Enel y sus filiales-, la contraria ten ía a su
disposición múltiples comunicaciones que refrendaban la existencia y cumplimiento del
mismo. También habría podido obtener de su contraparte copiosa documentaci ón
complementaria que daba cuenta de las múltiples gestiones efectuadas en ejecuci ón de
la convención.
En definitiva, el cumplimiento del contrato con Ipewa y su respaldo documental nada,
absolutamente nada, tienen que ver con las contingencias tributarias y de otra índole
que enfrentaba Enel al momento de rectificar sus declaraciones de impuestos. Si la
demandada consideraba que Ipewa no envió suficientes informes, ni hecho las
gestiones comprometidas, debió iniciar un juicio de resolución o cumplimiento de
contrato y, luego, basado en una eventual sentencia que obligara a Ipewa a restituir o
indemnizar, hacer las complementaciones o rectificaciones tributarias pertinentes.
Que respecto de la afirmación de la demandada respecto a que no “ha incurrido en ningún hecho
ilícito”, ya que la rectificación de impuestos es un derecho de todo contribuyente
amparado por las normas tributarias, explicando que “las rectificaciones se hicieron
juntas ya que todas las facturas que se presentaron se encontraban en la misma
situación tributaria, es decir no cumplían con la condición o requisito de ser
consideradas un gasto para producir la renta”, dicha razón que entrega la contraria
para asimilar las facturas de Ipewa con las emitidas por los recaudadores electorales
apunta a que “los elementos documentales disponibles, en especial los entregables
establecidos en el contrato no fueron coherentes y coincidentes con los pactados
contractualmente”. Así lo habría determinado una auditoría interna, cuyo prop ósito,
como se adelantó, habría sido verificar que sus proveedores hubiesen cumplido
adecuadamente con sus obligaciones contractuales, para lo cual se seleccionó la módica
suma de nueve contratos, en base a su importancia, montos y a si involucraban a
Personas Políticamente Expuestas”.
Añade que “esta situación de incompletitud de antecedentes para justificar la
deducción como gasto… fue doblemente aconsejada, tanto por la auditor ía interna
KWEBSGTHWQ
Foja: 1
declaración pública de ENEL su nombre (el de sus mandantes) ni ning ún otro es
mencionado”. Y finaliza sus descargos señalando que el hecho de que “el Sr. P érez
tenga una mala opinión de los señores Yaconi y Martelli -opini ón por cierto muy
subjetiva- no transforma en ilegal la rectificación”.
Esta parte obviamente no controvierte la licitud abstracta que tienen las rectificaciones
de declaraciones de impuestos. Lo que se impugna en este juicio es que Enel rectificó
sus impuestos de manera abusiva, privilegiando sus propios intereses y sacrificando
por completo los de sus mandantes al mezclar -maliciosa o al menos culpablemente-
sus legítimas facturas con otras ideológicamente falsas emitidas con fines de
financiamiento irregular de la política. Para peor, Enel publicitó esa rectificación de
impuestos que involucraba a sus mandantes en conjunto con recaudadores electorales,
en el contexto de un crispado ambiente, en que el escándalo del financiamiento
irregular de la política ocupaba buena parte de la atención de la prensa y la opinión
pública, y hacía que los políticos involucrados desfilaran a diario por las polic ías, el
Ministerio Público y los tribunales de justicia.
Es del todo indiferente que la conducta que se objeta pueda ser l ícita aislada de sus
propósitos y circunstancias esenciales. Manejar un automóvil, por ejemplo, tambi én lo
es. Pero cuando se hace de manera imprudente y se provoca da ños a terceros,
engendra responsabilidad civil.
Sostiene que el hecho de que la contraria afirme que las facturas de sus representados
se encuentran en la “misma situación tributaria” que facturas ideológicamente falsas
refrenda la malicia o el grave descuido con el que ha obrado Enel. La semejanza que
hace Enel resulta al menos temeraria si es que se funda en la alegada falta de respaldo
documental, la cual, como se verá, en lo que se refiere al contrato con Ipewa,
responde -única y exclusivamente- a la desidia de la contraria en la tarea de buscar los
respaldos. En todo caso, como respaldo documental, las facturas de Ipewa al menos
tenían un contrato, a diferencia de las emitidas por los señores Yaconi y Martelli.
A su turno, el hecho de que Enel no haya mencionado a sus mandantes en su
declaración rectificatoria y en su posterior declaración pública resulta igualmente
Indiferente. Lo que importa no es la glosa sino el contenido; y la rectificaci ón de Enel
- como cualquier investigador medianamente ducho pod ía determinar- incluy ó las
facturas falsas de los señores Yaconi y Martelli, junto a los leg ítimos instrumentos de
Ipewa.
Que en cuanto a” la doble recomendación” a que alude la contraria no la exculpa en
forma alguna. Particularmente si se considera que, como consta en las propias citas
incluidas en la contestación, Enel omitió entregar a sus asesores información de la que
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disponía y que hubiera permitido distinguir, a cualquier agente de buena fe, la realidad
de las facturas de Ipewa con las ideológicamente falsas que, como propósito
fundamental, Enel buscaba rectificar. En otras palabras, la contraria fue al menos
negligente al entregar la información en la cual se fundaron estas “recomendaciones”,
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Foja: 1
por lo cual no puede ampararse en ellas para eludir la responsabilidad que tiene en los
perjuicios provocados a sus mandantes.
En todo caso, no es efectivo que para efectos de la auditor ía interna de Enel se hayan
revisado “una gran cantidad de contratos”. Como confiesa la contraria, s ólo se
revisaron nueve, número que es francamente ridículo si es que realmente se buscaba
determinar el estándar de cumplimiento de los prestadores de servicios de una
compañía de la envergadura de Enel.
Contrario a lo que ocurrió con los señores Yaconi y Martelli, los demandantes si
prestaron servicios efectivos a Enel, realizando múltiples gestiones tendientes a dar a
conocer el proyecto energético denominado Punta Alcalde a las autoridades
municipales, provinciales, regionales y centrales, cuestión que constituía el objetivo
esencial del contrato, como lo confiesa la contraria en su contestación.
En el contexto del contrato, Ignacio Pérez trabajó arduamente durante m ás de un
año, período en el cual tuvo reuniones en Santiago, Copiap ó y valle del Huasco con
centenares de personas. Las dudas que plantea la contraria respecto a la forma en
que sus mandantes cumplieron el contrato no se condice con sus propios actos ni con
la realidad contractual. En efecto, ninguno de los directivos o ejecutivos de Enel con
los que se relacionaron los demandantes -en especial, los aludidos gerentes Galindo,
Fernández y Moya- formuló, alguna vez, un reclamo respecto a la forma en que se
cumplía el contrato. Es más, el señor Pérez prestó servicios a Enel asociados al
proyecto Punta Alcalde más allá de la fecha comprometida en el contrato. Fue el 17
de enero de 2014, fecha en que la Excma. Corte Suprema rechazó el último recurso
de protección interpuesto en relación al proyecto, cuando la labor del señor Pérez se
entendió cumplida. Dicho acontecimiento se celebró con una comida de tres personas
en el restorán “Europeo” de la comuna de Vitacura, a la cual el señor Pérez fue
invitado por Joaquín Galindo, Gerente General de Endesa, y a la cual asisti ó tambi én
el Gerente de Desarrollo de la misma compañía, Sebastián Fern ández. Posteriormente,
Ignacio Pérez continuó atento a lo que ocurriría con el proyecto Punta Alcalde en el
Comité de Ministros, sosteniendo reuniones con algunos de sus miembros. Dicho
comité, finalmente, aprobó el proyecto a fines de ese año.
Alega que sus representados nunca se comprometieron a confeccionar informes en
derecho para la contraria, como increíblemente se exige en su contestación. En ella se
reprocha que los correos electrónicos que se enviaban sean calificados “generosamente
como informes, siendo que la mayoría no pasan de ser una breve reseña de las
reuniones…, no constituyendo formalmente y en nuestra opinión informes en
derecho…”.
Indica que el término “informe”, según su sentido natural y obvio, consiste en la
KWEBSGTHWQ
Foja: 1
ahora se reproche que los reportes escritos del se ñor Pérez hayan sido rese ñas y no
informes en derecho.
Afirma que los informes de Ignacio Pérez fueron generalmente comunicaciones escritas
y, si en algunos meses no se hizo así, fue porque las partes -de com ún acuerdo-
dispusieron lo contrario, cuestión perfectamente posible a la luz del art ículo 1564 del
Código Civil. Por lo demás, pese a que no lo establecía expl ícitamente el contrato, el
señor Pérez mantenía reuniones periódicas con directivos de Enel, las que servían,
entre otras cosas, para que mi representado diera cuenta de sus gestiones en apoyo al
proyecto Punta Alcalde.
Alega que la existencia de un contrato y de múltiples correos electr ónicos en los que
se detallaban las gestiones realizadas en cumplimiento del mismo, constitu ían un
respaldo más que suficiente para justificar los pagos efectuados a Ipewa frente a un
hipotético requerimiento del Servicio de Impuestos Internos. Nada ten ía que rectificar
Enel; mucho menos en el contexto de un escándalo mediático que nada,
absolutamente nada, tenía que ver con mis mandantes.
Finalmente, Enel intenta justificar el supuesto exceso de celo con el que habr ía
actuado con respecto al contrato de mis mandantes en el hecho de que Ignacio P érez
sería una Persona Políticamente Expuesta, lo que resulta falso ya que la Unidad de
Análisis Financiero define a estas personas como “los chilenos o extranjeros que
desempeñan o hayan desempeñado funciones públicas destacadas en un país, hasta a
lo menos un año de finalizado el ejercicio de las mismas”.
Que en el caso de Ignacio Pérez, militante de Renovación Nacional, se desempe ñó
como Senador por la III Región de Atacama por dos períodos, entre el 11 de marzo
de 1990 y el 11 de marzo de 2002. Desde ahí, no ha ocupado ningún cargo p úblico.
Es decir, a la fecha de los hechos de esta causa, el se ñor P érez hab ía dejado de
desempeñar “funciones públicas destacadas” desde hace más de una década, por lo
cual -definitivamente- no era ni es hoy una Persona Políticamente Expuesta.
Que la alusión a este argumento, sumado al escaso celo con que actu ó Enel a la hora
de reunir el respaldo documental de la relación contractual que ten ía con Ipewa, m ás
bien hace pensar que la contraria deliberadamente buscó incluir en su rectificación a
una persona de oposición, para así intentar desvirtuar la sonada vinculaci ón de Enel
con la obtención de recursos para las campañas presidenciales del ex Presidente
Eduardo Frei Ruiz-Tagle y de S.E. Michelle Bachelet, cuesti ón que deriv ó en la salida
nada menos que del presidente de la compañía Jorge Rosenbluth, quien se convirti ó
en la persona que menos tiempo duró en tal cargo. La inclusi ón de las facturas de
Ipewa en la publicitada rectificación de impuestos de Enel, por lo dem ás, fue un
KWEBSGTHWQ
asunto que fue tratado y decidido en las más altas esferas de la compa ñía, incluyendo
el directorio de su matriz italiana presidido por Francesco Starace.
Manifesta que aunque Enel no haya mencionado en sus declaraciones el nombre de
Ignacio Pérez o Ipewa, lo cierto es que realizó una rectificación de impuestos en
C-13948-2017
Foja: 1
relación a los pagos realizados a esta última en cumplimiento de un contrato,
conjuntamente con pagos de facturas ideológicamente falsas emitidas con fines de
financiamiento electoral. Los medios de comunicación se limitaron a investigar e
informar los gastos que Enel había rectificado en el contexto del bullado caso por
financiamiento irregular de la política que involucraba a una serie de grandes
empresas, entre ellas Enel; y allí, junto a las facturas de los reconocidos recaudadores
Yaconi y Martelli, cuyo respaldo documental era lisa y llanamente igual a cero,
aparecían las facturas de mis mandantes.
Así las cosas, esta parte nada tiene que reprochar a los medios de comunicaci ón por
el hecho de haber informado un hecho que, evidentemente, era de inter és p úblico. Y
mucho menos a las autoridades judiciales y administrativas por cumplir su funci ón
pública. Aquí sólo se persigue la responsabilidad de Enel por una actuaci ón maliciosa
o culpable que provocó serios perjuicios a mis mandantes.
Que respecto de los daños sufridos por sus representados perdieron contratos vigentes
que tenían con empresas como Coemin S.A. -por $2 millones mensuales- y Sociedad
Química Minera de Chile S.A. -por $4 millones mensuales-, luego de la maliciosa o
culpable rectificación tributaria de Enel. Es más, el irresponsable actuar de Enel -lisa y
llanamente- sepultó la carrera que tenía Ignacio Pérez como asesor en materia
energética. Le provocó, además, un serio menoscabo en su honor, prestigio y dignidad,
acompañado de una severa depresión.
Foja: 1
Insiste en que la parte demandante citando a su parte, se ñala que esta defensa no
está negando que Ipewa no hubiese cumplido la totalidad del contrato y acusa una
suerte de contradicción por sostenerse en la contestación que no se entregaron todos
los informes comprometidos. Lo anterior es una manipulaci ón de lo sostenido en la
contestación de la demanda ya que lo señalado por esta defensa es que si bien se
realizó el trabajo encomendado, lo que Ipewa no cumpli ó a cabalidad y
completamente es con la entrega formal de todos los informes a que se oblig ó en el
contrato y que debían dar cuenta del trabajo ejecutado.
Tampoco es cierto que su parte haya señalado o confesado, para usar sus mismas
palabras, que no entregó toda la información a los asesores que recomendaron
realizar la declaración rectificatoria. Es solo una afirmación gratuita de la contraria.
Señala que es del todo impertinente para el caso de autos “el cumplimiento o
incumplimiento del contrato de Ipewa” y que “Enel jamás puso en duda el cabal
cumplimiento de las obligaciones contractuales de Ipewa”. Despu és se ñala que “el
cumplimiento del contrato con Ipewa y su respaldo documental nada tiene que ver
con las contingencias tributarias y de otra índole que enfrentaba Enel al momento de
rectificar sus declaraciones de impuestos”. Sorprendente afirmación de la contraparte
ya que todo contribuyente medianamente diligente sabe, o debiera saber, que el
respaldo documental de cualquier gasto es esencial, es un requisito ineludible
conforme a la Ley de la Renta y el Código Tributario, para descontarlo como tal
para efectos de la determinación de la renta líquida imponible. Por ende, no solo hay
una directa relación con la contingencia tributaria, sino que la falta de sustento
documental adecuado constituye la contingencia tributaria propiamente tal, que se
buscó paliar mediante la correspondiente declaración rectificatoria.
Contrariamente a lo sostenido por la actora, la entrega de los informes acordados
en el contrato, es un hecho absolutamente pertinente al tema que nos ocupa, ya que
el sustento documentario que acredita como gasto necesario para producir la renta
las facturas de Ipewa son justamente tales informes. Sin ellos, no hay manera de
justificar formalmente el gasto. Es decir la contingencia tributaria que la contraparte
desestima tan livianamente constituye la contingencia que ENEL deb ía superar, y la
forma de hacerlo, si no podía acompañar los informes, ya que no les fueron
entregados íntegramente, era mediante la rectificación que realiz ó y asumir de esa
forma el costo que implicó.
La circunstancia que Enel haya rectificado su declaración tributaria buscaba,
justamente, evitar que el gasto fuere cuestionado ex/post por el Servicio de Impuestos
Internos y, consecuentemente, recibir una cuantiosa liquidaci ón de impuestos con las
multas y recargos por reajustes e intereses, cuyo costo habr ía sido mucho m ás alto
KWEBSGTHWQ
Foja: 1
jurídica y administrativa de Enel, incluyendo a su directorio, institucionalmente,
estaba llana y ansiosa para desprestigiar al actor. Si esa hubiese sido la intenci ón de
Enel, el nombre del Sr. Pérez se habría mencionado tanto en la declaraci ón p ública
hecha por la empresa como en la declaración rectificatoria. La identificaci ón del Sr.
Pérez, fue obra de los medios de comunicación de masas, no controlados por Enel.
Que en el capítulo que denomina “Hecho Ilícito” reconoce que la rectificaci ón
tributaria es un derecho del contribuyente, sin embargo tanto en la demanda como en
la réplica lo minimiza, desnaturaliza o lisa y llanamente lo califica de distintas formas
llegando al extremo de señalar que se hizo para perjudicar al Sr. Pérez.
Agrega que la rectificación fue abusiva, privilegiando los propios intereses de Enel y
sacrificando al Sr. Pérez, al haber mezclado maliciosa o culpablemente sus facturas
con otras ideológicamente falsas con fines de financiamiento irregular de la pol ítica.
Esta afirmación, que supone y califica intenciones, nuevamente no es m ás que una
especulación, odiosa y audaz, que raya en la calumnia. No se ñala ning ún
antecedente serio que permita sostenerla, salvo la opini ón subjetiva que le merecen a
la contraria los señores Martelli y Yaconi, lo que desde luego no es suficiente como
estándar probatorio para afirmar con tanta certeza las intenciones oscuras y malignas
de Enel.
Que Enel haya rectificado sus declaraciones tributarias por cuanto la sociedad
Ipewa no entregó todos los informes, fue lo correcto y adecuado para impedir
mayores perjuicios a la empresa, acción que está muy lejos de ser abusiva, maliciosa
o dolosa.
Enel, al actuar de la forma que lo hizo, naturalmente solo ha podido considerar y
prever las consecuencias en el ámbito tributario y en este contexto ha tenido
perfectamente claro que estaba ejerciendo un legítimo derecho de rectificaci ón, sin
que fuera posible que tal acto importara algún perjuicio o consecuencia tributaria
negativa para los emisores de las facturas que estaban siendo rectificadas.
Advierte la contraria que lo que importa en la rectificación “no es la glosa sino el
contenido”. Curioso, ya que en la declaración rectificatoria no se menciona a nadie
ni a sus clientes ni a los emisores de las dem ás facturas, ni en la glosa ni en su
contenido. Es decir, no hay diferencia entre glosa y contenido.
Más adelante refuta a su parte, se ñalando que los demandantes nunca se
comprometieron a confeccionar informes en derecho como se exige en la
contestación. No es el objeto real de la discusión la naturaleza de los informes que
debía entregar la demandante, ni tal circunstancia es relevante en esta controversia.
Independientemente del calificativo que quiera dársele, (en derecho, o no en derecho),
un informe es un informe y los demandantes se comprometieron en el contrato, en
KWEBSGTHWQ
Foja: 1
Hace presente que de acuerdo a lo que se señala en el P unto 1.1.- de la cláusula
primera del Contrato de Prestación de Servicios suscrito por el Sr. Pérez, en
representación de Ipewa, que en copia se acompaña en el otros í de este escrito, se
incluyó dentro de su asesoría el “Análisis del contexto político, económico e
industrial con especial énfasis en identificar posibles escenarios de riesgos para el
Proyecto”. El Sr. Pérez es abogado y era él quien debía ponderar la forma en que
evacuaba sus informes y que connotación estimaba que éstos debían tener.
Lo importante y central es que no se entregaron formalmente todos los entregables
que debieron, y por más que la contraria intente desviar la atenci ón con la
calificación de éstos, lo medular es que no se entregó lo que deb ía entregarse. Es por
ello que si se contrastaba por la autoridad tributaria lo comprometido en el contrato,
con lo efectivamente entregado por Ipewa, se habría percatado que no se hab ían
proporcionado todo lo comprometido, y consecuencialmente ello habr ía tra ído
consecuencias tributarias y económicas para Enel.
También es notable lo aseverado en la demanda cuando afirma que Enel
“deliberadamente buscó incluir en su rectificación a una persona de oposici ón, para
así intentar desvirtuar la sonada vinculación de Enel con la obtenci ón de recursos
para las campañas presidenciales del ex Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle y de S.E.
Michelle Bachelet”. Ello atribuye una posición política determinada a una empresa de
generación, cuestión que es absurda, está absolutamente fuera de lugar y refleja una
especie de psicosis persecutoria, como si el Sr. P érez fuese un actor pol ítico de
primera línea al cual Enel institucionalmente quisiera destruir y aniquilar.
Que con fecha 19 de enero de 2018 se lleva a efecto la audiencia de conciliaci ón
con la asistencia del apoderado de la parte demandante y en rebeld ía de la
demandada, por lo que aquella no se produce.
Que con fecha 8 de junio de 2018 se recibe la causa a prueba, resoluci ón
modificada el d ía 24 de julio de 2018.
Que con fecha 15 de octubre de 2020 se cita a las partes a o ír Sentencia.
CONSIDERANDO:
EN CUANTO A LA TACHA DEL TESTIGO:
PRIMERO: Que la parte demandada tacha al testigo Héctor Yáñez Guajardo en virtud
de la causal establecida en el numeral quinto del artículo 358 del Código de
Procedimiento Civil.
Funda la causal de inhabilidad opuesta en que de las propias declaraciones del
deponente, quien ha señalado en su declaración trabaja para el demandante.
SEGUNDO: Que la parte demandante solicita el rechazo de la tacha opuesta
KWEBSGTHWQ
Foja: 1
no es posible asimilar la situación de un contador independiente con la de un trabajador,
por lo que no se configura la causal de tacha invocada por el demandado.
TERCERO: Que teniendo presente que el testigo ha declarado que el demandante
Pérez Walker es su cliente y que presta servicios en su favor por los que es remunerado,
resulta claro a juicio del Tribunal que el deponente no se encuentra inhabilitado para
declarar en este juicio, toda vez que no es posible estimar que por las labores que realiza
tiene la calidad de trabajador dependiente del actor, sino que por el contrario dichas
labores las desempeña en el ejercicio de una profesional liberal, razones que resultan
suficientes para proceder al rechazo de la tacha opuesta.
EN CUANTO AL FONDO:
CUARTO: Que son hechos de la causa por no encontrarse controvertidos que entre la
sociedad Asesorías e Inversiones Ipewa Ltda. representada por Ignacio Pérez Walker y
Enel se celebró un contrato de prestación de servicios de apoyo y seguimiento al
desarrollo de proyectos, por el cual el actor se obligó a prestar asesoría profesional con el
objeto de dar apoyo al desarrollo y perfeccionamiento del Estudio de Impacto Ambiental
del proyecto Punta Alcalde, dando a conocer de la mejor manera posible el proyecto a
las autoridades administrativas municipales, provinciales, regionales, centrales,
estableciendo que el contrato tendría vigencia a partir del primero de enero hasta el 30
de junio de 2013, extendiendo su duración hasta el 31 de diciembre de ese año por
Addendum de fecha 20 de junio de 2013. Asimismo queda acreditado que se estableció
como honorarios el pago de 219 UF mensuales, que se pagarían contra la entrega de un
informe mensual de la situación regional, hasta el día 30 de junio de ese año, fecha en
que se debería entregar un informe final, salvo que el contrato se prorrogare.
Que de igual modo resulta probado a partir de los escritos de discusión de las partes,
que la demandada luego de efectuar una auditoría interna concluyo que la demandante
no había cumplido con sus obligaciones contractuales- a saber- la entrega de informes
mensuales y de un informe final, por lo que encargo un informe en derecho al estudio
Cariola Diez Pérez-Cotapos, el que recomendó rectificar su declaración de impuestos de
los años 2012 a 2015 identificándolo como gasto no necesario para producir la renta,
cuestión que la demandada realizó ante el Servicio de Impuestos Internos en el mes de
junio de 2015.
Que por otra parte es posible establecer, según lo reconoce la demandada en su escrito
de contestación, que recibió correos electrónicos del actor en los que se rese ñaba las
reuniones que aquel había mantenido con distintas personas ligadas al proyecto en
cuestión.
QUINTO: Que en orden a acreditar la efectividad de las circunstancias invocadas en la
KWEBSGTHWQ
Foja: 1
demandante Perez Walker a la demandada de fecha 21 de febrero con su documento
adjunto, 13 de marzo, 11 de abril, 5 de junio, 27 de junio, 30 de julio y 15 de octubre
todos del año 2013, correos electrónicos singularizados en presentación de folio 41,
debidamente percibidos en la audiencia llevada a efecto el día 15 de junio de 2019,
copia de contrato de prestación de servicios de apoyo y seguimiento del desarrollo de
proyectos celebrados entre Enel e Ipewa con vigencia desde el primero de enero de 2013
hasta el 30 de junio de 2013, copia de adendum de 20 de junio de 2013, copia de libro
diario y Libro mayor de Enel de los meses abril, mayo, junio, julio, octubre, noviembre
y diciembre de 2013 y enero de 2014, Informe Policial N°17/00410 de fecha 16 de
enero de 2017 de la Policía de Investigaciones de Chile y sus anexos, copias de libro
diario y libro mayor de Enel correspondiente a los meses de abril, mayo, junio, julio,
octubre, noviembre y diciembre de 2013 y enero de 2014, Informe Policial N°17/00410
de fecha 16 de enero de 2017 de la Policía de Investigaciones de Chile y sus anexos,
Informe Policial N°297 de 26 de octubre de la Policía de Investigaciones de Chile y sus
anexos, formulario N°2217 de 23 de junio 2015, formulario N°21 de 30 de junio de
2015, oficio ordinario N°2580 de fecha 14 de septiembre 2016 del departamento de
Defensa Judicial Penal del Servicio de Impuestos Internos, Ordinario N°609 de 8 de
septiembre de 2016 de la dirección de grandes contribuyentes del Servicio de Impuestos
Internos, Informe N°125 de 2 de octubre de 2015 de la jefa de área de casos especiales
del SII, Informe N°66 de 30 de junio de 2015, Formulario N°22 ingresado por Enel
folio 50711942, Circular N°49/2012 de tres de diciembre de 2012 de la Unidad de
Análisis Financiero, Informe Policial N°276/00410 de 30 de noviembre de 2016 de la
Policía de Investigaciones de Chile, Instrucción particular N°092017/FAC/22001 de
fecha 8 de septiembre de 2017 de la fiscal Ximena Chong, correo electrónico de 5 de
octubre de 2017 enviado por el abogado Martin Besio a la fiscal Chong, Informe Policial
N°242700410 de fecha 8 de octubre de 2016 de la Policía de Investigaciones de Chile,
Instrucción particular N°092016/FAC/18039 de la fiscal Chong, Informe Policial
N°254/00410 de fecha 8 de noviembre de 2016 de la Policía de Investigaciones y sus
anexos 6, 7 y 8, Resolución FR N°286/2016 de 8 de julio de 2016 del Fiscal Regional
Metropolitano de la Zona Centro Norte, informe anual de boletas de honorarios
electrónicas de Ignacio Pérez Walker de los años 2016 y 2017, tres tomos de la Carpeta
Investigativa causa RUC 1600646320-0, los que apreciados legalmente permiten
establecer, en lo que interesa al punto de prueba en análisis, que Ignacio P érez Walker
actuando como representante de la sociedad Ipewa Ltda. envió a la demandada-en las
fechas que en ellos se indica-, una serie de correos electrónicos en los que da cuenta de
las actividades realizadas, consistentes principalmente, en las reuniones sostenidas con los
distintos actores sociales, judiciales y políticos relacionados con el proyecto Punta
KWEBSGTHWQ
Alcalde.
Que asimismo queda establecido que la demandada emitió y aprobó estados de pago
en favor de Ipewa Ltda. correspondientes a los meses de marzo, abril, mayo, junio, julio,
C-13948-2017
Foja: 1
agosto, septiembre, octubre y noviembre de 2013.
Que finalmente queda probada la existencia de una auditoria interna realizada por
Audit Chile que se denominó “Análisis 2012-2015” la que se realizó por encargo del
Comité de Directores y Directorio de Endesa sobrepagos efectuados por Endesa y sus
filiales en Chile para actividades de asesoramiento y servicios profesionales de “Personas
expuestas políticamente” o involucradas en escándalos de presunto financiamiento ilegal
de partidos políticos, entre las que se incluyó al demandante Ignacio Perez Walker, en
atención a que su hermano era miembro del directorio de la empresa del Estado Zofri,
estableciéndose que de los documentos disponibles aparecía que no era coherente con los
que se debían entregar de acuerdo al contrato celebrado, ya que solo se contaba con un
correo electrónico enviado por el consultor en el mes de julio de 2013 y que en el
informe en derecho elaborado por el estudio Cariola, se concluyó que la falta de
antecedentes no implicaba necesariamente que los servicios no se hubieren prestado, por
lo que se estaría frente a un problema interno de la compañía por falta de solicitud y/o
registro de los respaldos correspondientes.
Foja: 1
Civil carecen de valor probatorio.
Que también acompañó copia de artículo publicado 20 de enero de 2014 suscrito por el
demandante Ignacio Pérez Walker, facturas emanadas Ipewa Ltda., formulario 29 de
Ipewa correspondiente al periodo comprendido entre los meses de febrero de 2013 y
diciembre de 2014 y a los meses de febrero, abril y mayo de 2015, formulario 22 de
Ignacio Pérez Walker correspondiente a los años tributarios 2014, 2015 y 2016,
formulario 22 de Ipewa correspondiente a los años tributarios 2013, 2014, 2015, 2016 y
2017, los que emanando de la parte que los presenta carecen de valor probatorio.
SEXTO: Que por su parte la demandada agregó a los autos copia del contrato de
prestación de servicios y su respectivo anexo y solicitud de rectificaci ón de impuestos de
renta presentada por Enel al Servicio de Impuestos Internos de 23 de julio de 2015, los
que ya fueron ponderados probatoriamente en los motivos que preceden.
Que también acompañó declaración de prensa de fecha 22 de junio de 2015, la que por
emanar de la parte que la presenta no tiene mérito probatorio.
SÉPTIMO: Que obra asimismo exhibición de documental rolante en los folios 59 en los
que se acompañaron acta de sesión de directorio de Enel, acta de comit é de directores
de Enel de fecha 9 de junio de 2015, contratos de asesorías celebrados por Enel o alguna
empresa relacionada entre 2012 y 2015 en relación a los proyectos Bocamina, Los
Cóndores, Punta Alcalde, Hidroaysén y Neltume, contratos de asesor ías celebrados entre
Enel o empresas relacionadas con Marcelo Tokman y Raúl Ancán entre 2012 y 2015,
contratos celebrados entre Enelo alguna empresa relacionada con las empresas G2P
Consultores y Martelli Asociados Ltda. entre el año 2012 y 2015 y las facturas e
informes emitidos, Informe elaborado para Enel por Audit Chile titulado “ An álisis del
proceso de asignación de contratos y pagos de honorarios a personas expuestas
políticamente” para el periodo 2012-2015, copia timbrada de los Formularios n úmero
2117 del SII de fecha 23 de junio de 2015 y 26 de junio de 2015, los que reiteran las
conclusiones probatorias que se han establecido probatoriamente.
OCTAVO: Que el artículo 2314 del Código Civil dispone que el que ha cometido un
delito o cuasidelito que ha inferido daño a otro, es obligado a la indemnizaci ón; sin
perjuicio de la pena que le impongan las leyes por el delito o cuasidelito.
NOVENO: Que en autos se ha deducido acción de indemnización de perjuicios por
responsabilidad extracontractual de la demandada por la acción dolosa o culpable que la
demandante le imputa y que ha hecho consistir en la rectificaci ón de la declaraci ón de
impuesto a la renta de los años 2012 a 2015 que present ó ante el SII y que fundo en la
circunstancia de no existir antecedentes que justificaran los pagos realizados a la
demandante, ya que no habría cumplido con las obligaciones derivadas del contrato de
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prestación de servicios, lo que era falso, ya que pese a que hab ía procedido al env ío de
informes mensuales por correos electrónicos que se encontraban en poder de Endesa,
esta lo incluyo entre operadores políticos relacionados con el financiamiento ilegal de la
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Foja: 1
política, derivando tal situación en una investigación penal en su contra y de diversos
artículos de prensa en los que se le incluyo como parte de dicha practica ilegal.
DECIMO: Que del mérito de los antecedentes probatorios que obran en autos y que
han sido analizados y ponderados en los motivos que preceden se ha establecido que si
bien es cierto Enel afirmó solo contar con un correo electr ónico de parte del
demandante Pérez Walker entre los antecedentes que entreg ó para realizar la auditoria
interna ordenada por su directorio y que ha quedado establecido que el actor envio con
fecha 21 de febrero con su documento adjunto, 13 de marzo, 11 de abril, 5 de junio, 27
de junio, 30 de julio y 15 de octubre todos del año 2013 diversos correos recepcionados
por el demandado, no es menos cierto que dichos documentos electr ónicos no permit ían
por si solos dar por cumplida la obligación establecida en el contrato celebrado entre las
partes, ya que como lo ha afirmado la demanda solo mencionaban reuniones de car ácter
social y otras oficiales con distintos actores relacionados con el proyecto Punta Alcalde,
tanto así es que Enel lo entendió así al informar al ente auditor, identific ándolo como un
“correo electrónico” no un informe y advirtiendo tal situación decidi ó efectuar la
rectificación de su declaración de impuestos. Por lo que la circunstancia de haber dado
cuenta solo de la existencia de un mail, pese a haber recepcionado otros, como se ha
establecido en lo precedente, no puede ser calificado como una conducta dolosa- ya no
existe antecedente probatorio alguno que permita concluir la existencia de una intenci ón
positiva de inferir daño a los actores- como asimismo de una grave falta de cuidado, ya
que como se indicó, la demandada solo los considero como un mero documento
mediante el cual se ponía en su conocimiento algunas de las actividades que realizaba el
demandante Pérez Walker en el ámbito de las tareas para las que se le hab ía contratado,
pero en ningún caso los informes que se había obligado a evacuar.
Que a mayor abundamiento la conducta desplegada por Enel no constituye sino el
cumplimiento de un deber legal, el que no puede sino ser calificado de un leg ítimo
actuar de su parte.
Que en nada altera la conclusión precedente el informe en derecho elaborado por el
estudio Cariola, Diez y Pérez Cotapos, ya que solo sugirió la posibilidad que el trabajo
había sido cumplido, como asimismo las declaraciones de miembros de Endesa en las
que afirman que el actor Pérez Walker habría dado cumplimiento al trabajo
encomendado, ya que fueron prestadas extrajudicialmente.
UNDECIMO: Que finalmente resulta menester concluir que la circunstancia de haber
sido incluido el actor con sujetos que él califica de operadores pol íticos en la rectificaci ón
ante el Servicio de Impuestos Internos, no constituye por s í sola una acci ón que pueda
ser calificada como dolosa o culpable, ni existen antecedentes probatorios que as í lo
establezcan.
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Que en el mismo sentido el hecho de haber sido asimilado el actor P érez Walker a la
condición de operador político por los medios de prensa nacionales, no constituye a
juicio de esta Sentenciadora una acción imputable a la demandada.
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Foja: 1
DUODECIMO: Que correspondiendo al demandante de conformidad con lo
establecido por el artículo 1698 del Código Civil probar la existencia de la acci ón dolosa
o culpable que atribuyo a la parte de la demandada aquel no lo hizo, por lo que
constituyendo tal circunstancia el primer requisito de existencia de la responsabilidad
extracontractual, solo cabe el rechazo de la acción indemnizatoria, tal como se dir á en
lo resolutivo de esta Sentencia.
DECIMO TERCERO: Que la restante prueba en nada altera lo decidido.
Y visto además lo dispuesto en los artículos 144, 160,170, 173, 254, 342 N °2 y 3, 346
N°1 Y 358 N°5 del Código de Procedimiento Civil y artículos 44, 1698 y 2314 del
Código Civil, se declara:
I-. Que se rechaza la tacha deducida por la parte demandada en contra del testigo
Héctor Yáñez Guajardo;
II-. Que se rechaza en todas sus partes la demanda de indemnizaci ón de perjuicios por
responsabilidad extracontractual deducida en autos;
Notifíquese.
ROL C-13948-17.
Se deja constancia que se dio cumplimiento a lo dispuesto en el inciso final del art. 162
del C.P.C. en Santiago, veintis éis de Noviembre de dos mil veinte
KWEBSGTHWQ