La cohesión
Es la propiedad del texto por la cual los elementos lingüísticos que lo
integran están conectados entre sí.
Los principales recursos de cohesión son:
a) Recurrencia.
Consisten en la reiteración de los elementos lingüísticos dentro de un texto.
La repetición permite destacar informaciones e ideas que, de este modo,
resultan más comprensibles y evidentes para el receptor. Las repeticiones
pueden ser fónicas, léxicas, semánticas y de esquemas gramaticales.
1. Recurrencia léxica. Repetición de la misma palabra o de palabras
de su misma familia léxica.
2. Recurrencia semántica. Aparición reiterada de términos que
están relacionados por su significado. Esta relación puede ser
de diferentes tipos:
- Sinonimia. Las palabras tienen el mismo significado.
tranquilo y pacífico son sinónimos
- Antonimia. Las palabras tienen significados opuestos.
tranquilo y violento son antónimos
- Hiperonimia. La palabra incluye en su significado a otra que ya
ha aparecido antes.
El hiperónimo de gorrión es pájaro
- Hiponimia. La palabra que se emplea para sustituir a otra tiene
su significado incluido en el de la primera.
Un hipónimo de mamífero es vaca
- Asociaciones pragmáticas. Las palabras tienen relación
porque existe una conexión entre los referentes.
Una peluquería… una peluquera… secador… tintes…
3. Recurrencia sintáctica o paralelismo. Repetición de una misma
estructura sintáctica.
El lagarto está llorando
La lagarta está llorando
4. Recurrencia fónica. Repetición de una serie de fonemas en
partes distintas del texto. Un ejemplo puede ser la rima
empleada en muchos textos poéticos.
La cohesión
b) Deixis.
Consiste en el empleo de palabras que señalan o se refieren a otras ya
nombradas en el texto o que se van a nombrar a continuación.
Son deícticos los pronombres personales de 1.ª y 2.ª persona y los de 3.ª
persona cuando señalan a alguien presente en la situación, así como los
posesivos, los demostrativos y algunos adverbios de lugar, tiempo y modo. Hay
dos tipos de deixis: anafórica y catafórica.
1. Deixis anafórica. El deíctico se refiere a algo que ya ha aparecido antes.
Iremos al cine. Una vez allí…
Mis padres estudiaron juntos la carrera. Ellos se conocieron…
El niño quería una galleta. Por eso se enfadó.
2. Deixis catafórica. El deíctico se refiere a algo que
aparecerá posteriormente.
Iremos allí. Una vez estemos en la cocina…
Eso es lo que importa: que sigas trabajando.
c) Elipsis.
Consiste en suprimir uno o varios elementos del texto que son conocidos por
el receptor o se sobreentiende por el contexto.
Los alumnos han recibido las notas. Ayer Ø no sabían sus medias…
d) Marcadores de función pragmática. Constituyen referencias a
los elementos de la comunicación que están implicados en el texto.
- Vocativos: Se refieren al destinatario.
Jacinto, estudia con más ahínco.
- Apelaciones: Se refieren, también, al destinatario.
Mira, ahí va Jacinto. Con tal de no estudiar hace lo que sea.
- Elementos con función fática: Sirven para abrir o mantener
abierta la comunicación.
Entonces, ¿quieres que te acompañe, no?
- Modificadores oracionales: Permiten informar sobre la actitud
del hablante ante la idea enunciada.
Obviamente, Jacinto suspendió el examen.
- Interjecciones: Ponen de manifiesto la emotividad del hablante.
¡Vaya, tienes que estudiar todo el verano para la recuperación!
La cohesión
e) Conectores discursivos.
Los conectores discursivos son palabras o locuciones que sirven para indicar
las relaciones lógicas entre las diversas partes de un texto.
Según el tipo de relación que expresan, los conectores pueden ser:
- Aditivos: asimismo, también, incluso, de hecho, igualmente…
- De oposición: sin embargo, en cambio, por el contrario, en todo caso…
- Causales: pues, porque, por tanto, por consiguiente, en vista de ello…
- De reformulación: es decir, esto es, mejor dicho, en resumen, por
ejemplo…
- Orden del discurso: para empezar, luego, por otra parte, por cierto,
en primer/segundo/tercer lugar, para finalizar…