ANTOLOGÍA
Maestría en:
“Psicopedagogía y docencia en
educación media superior y superior”
ASIGNATURA: Innovaciones educativas en
Educación media superior y
superior
MODALIDAD: Semiresidencial
GRADO Segundo semestre
:
ASESOR: Dr. Fernando Alcantar García
Cultura, Paz, Razón y
2024
Verdad.
INTRODUCCIÓN
La educación requiere de Competencias Docentes de la Reforma Integral de Educación
Media Superior, acerca de la innovación, las características de un/a profesor/a
innovador/a, e identificar los cambios o innovaciones que han implementado
voluntariamente en su enseñanza, así como los logros, problemas y dificultades
enfrentados en dicho proceso de cambio.
Los caminos de la vida universitaria durante la pandemia han sido difíciles de transitar,
con una gran cantidad de retos y obstáculos que aparecen día con día. Al mismo tiempo
al andar por estos caminos hemos constatado la fortaleza de la naturaleza humana y su
capacidad de adaptación, aún a las condiciones más adversas. Los retos se han
convertido en una oportunidad inédita para reflexionar profundamente sobre nuestras
actividades docentes, explorar estrategias transformacionales, experimentar con
nuevas metodologías de enseñanza y evaluación, así como de reencontrarnos y
reinventarnos.
La formación de directivos escolares constituye un gran reto para los diferentes sistemas
educativos, particularmente cuando el nivel atraviesa por una reforma, como es el caso
del nivel medio superior en México. Por ello, fortalecer la formación continua de los
directores se constituye en un reto y una obligación para el sistema y para formadores
e instituciones formadoras de docentes. La reforma en educación media superior en
México demanda que los directores adquieran un perfil basado en competencias que
los vuelva altamente capaces de liderar procesos de cambio y de innovar en la escuela.
La relación que tiene lugar entre la gestión educativa y la innovación dentro de las
instituciones de nivel superior y medio superior. Enmarcada en un enfoque mixto y con
carácter exploratorio y descriptivo los resultados de la presente investigación aportan
una respuesta a la siguiente pregunta de investigación: ¿Cuál es la relación que existe
entre las prácticas de gestión y las prácticas de innovación educativa en las instituciones
de educación superior y media superior latinoamericanas desde la perspectiva de los
directivos, profesores y alumnos?
CONTENIDO TEMÁTICO:
1. INNOVACIONES EDUCATIVAS
1.1 ¿Qué son las innovaciones educativas?
1.2 Objetivos y características de las innovaciones educativas.
1.3 Creatividad e innovaciones educativas.
1.4 Internet y multimedios: su impacto en las innovaciones educativas.
2. EL DIAGNÓSTICO DE LAS INNOVACIONES EDUCATIVAS
2.1 Modelos para elaborar diagnósticos.
2.1.1 Diagnóstico en el aula.
2.1.2 Diagnóstico en las instituciones educativas.
2.1.3 Diagnóstico escuela-comunidad.
2.1.4 Diseño de proyectos de intervención a través de las innovaciones educativas.
3. INNOVACIONES EDUCATIVAS EN EDUCACIÓN SUPERIOR
3.1 Desarrollo de la inteligencia.
3.2 Desarrollo de la creatividad.
3.3 Desarrollo de competencias laborales y sociales.
3.4 Clarificación de valores.
3.5 Nuevas tecnologías aplicadas a la educación.
1. INNOVACIONES EDUCATIVAS
La forma de enseñar en la escuela ha cambiado mucho durante los últimos años debido
a la introducción de las nuevas tecnologías, pero también ha cambiado la manera en
que se educa a los niños y niñas puesto que ya no se trata de un grupo de alumnos
pasivos que escuchan a un profesor y que es la única persona activa, sino de un
aprendizaje conjunto en el que todas las personas son activas.
La innovación educativa es un proceso que implica un cambio en la enseñanza y se
basa en cuatro elementos fundamentales: las personas, el conocimiento, los procesos
y la tecnología. Si no se consideran los cuatro elementos conjuntamente es probable
que la innovación educativa no tenga el éxito esperado.
1.1 ¿Qué son las innovaciones educativas?
La innovación educativa contempla diversos aspectos: tecnología, didáctica, pedagogía,
procesos y personas. Una innovación educativa implica la implementación de un cambio
significativo en el proceso de enseñanza-aprendizaje. La definición de innovación
educativa contempla diversos aspectos: tecnología, didáctica, pedagogía, procesos y
personas. Una innovación educativa implica la implementación de un cambio
significativo en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Debe incorporar un cambio en los
materiales, métodos, contenidos o en los contextos implicados en la enseñanza.
La diferencia percibida debe estar relacionada con la calidad de novedad del elemento
mejorado, la aportación de valor del mismo al proceso de enseñanza-aprendizaje y la
relevancia que la innovación propuesta aportará a la institución educativa y a los grupos
de interés externos.
El mundo está cambiando de manera cada vez más acelerada y la educación no es la
excepción. La velocidad que se requiere para responder a los nuevos retos que se
presentan en el sector educativo obliga a las instituciones a estar mejor informadas
sobre las tendencias para anticipar los cambios e ir un paso adelante.
La naturaleza de la innovación también considera cómo es que el tipo de innovación
pudiera afectar el acceso a la educación, los planes de implementación, la práctica
educativa y la experiencia del usuario final, que en la mayoría de los casos son los
estudiantes.
Tipos de innovación educativa
• Innovación disruptiva: Se define a la innovación disruptiva en educación como
aquella propuesta que tiene el potencial de impactar a todo el contexto
educativo. Su impacto permite que la evolución lineal de un método, técnica o
proceso de enseñanza-aprendizaje cambien drásticamente alterando la
evolución lineal del contexto educativo, modificando permanentemente la forma
en la que se relacionan los actores del contexto, los medios y el entorno mismo.
• Innovación revolucionaria: Este tipo de innovación educativa muestra
la aplicación de un nuevo paradigma y se revela como un cambio fundamental
en el proceso de enseñanza-aprendizaje y un cambio significativo de las
prácticas existentes. Su aportación al proceso de enseñanza-aprendizaje es tan
significativa que no tiene contexto previo en el sector educativo.
• Innovación incremental: Es un cambio que se construye con base en los
componentes de una estructura ya existente, dentro de una arquitectura o diseño
ya establecido. Es decir, refina y mejora un elemento, metodología, estrategia,
proceso, medio de entrega o procedimiento ya existente.
• Mejora continua: Se considera que es mejora continua cuando lo que se propone
son cambios que afectan parcialmente alguno de los elementos de innovación
educativa sin alterar de forma relevante el proceso. Por ejemplo, una eficiencia
de operación, entrega o procedimiento.
Para ampliar tus conocimientos sobre el tema, consulta el glosario de tendencias: una
guía para los docentes que quieran mantenerse informados de las últimas tendencias
en innovación educativa.
En la innovación educativa podemos diferenciar varias tendencias, entre las que
podemos destacar las siguientes:
• Gamificación. No hay nada mejor que aprender jugando. La gamificación
consiste en utilizar juegos para enseñar y potenciar la motivación de los alumnos.
De esta forma se logra que el aprendizaje sea una experiencia positiva y
motivadora. Se pueden, por ejemplo, establecer retos para los niños y niñas, con
premios o puntuaciones para lograr una recompensa. También se pueden utilizar
videojuegos con fines pedagógicos.
• Pedagogía inversa. Tal y como decíamos antes, uno de los factores más
importantes de la innovación educativa es el cambio de roles de profesores y
alumnos de manera que estos últimos participen de forma activa en su propio
proceso de aprendizaje. Por una parte, algunos ejercicios que anteriormente se
realizaban en clase se pueden hacer en casa con soportes audiovisuales y, por
otro lado, en clase se pueden plantear retos que los alumnos deban trabajar en
grupo o individualmente para aprender.
• Aprendizaje colaborativo. La enseñanza de valores es uno de los elementos más
relevantes en el proceso de aprendizaje de niños y niñas, y el aprendizaje
colaborativo fomenta valores como el respeto, la responsabilidad o la igualdad.
Por otro lado, los niños y niñas aprenden a colaborar, a ayudar a otros y a
comunicarse correctamente. Todos los valores y habilidades serán
fundamentales en la vida de adulto de cada persona. En Educo damos especial
importancia a la educación de calidad, segura y basada en valores, por lo que
trabajamos para que todos los niños y niñas tengan acceso a la educación y para
que el proceso educativo y los espacios donde se enseña a los niños sean de
calidad.
• Realidad virtual y realidad aumentada. El uso de nuevas tecnologías también es
un elemento más de la innovación educativa, y la realidad virtual y aumentada
pueden ser unas herramientas excelentes para, por ejemplo, enseñar historia o
geografía a los niños y niñas.
• Aprendizaje por proyectos. Actualmente en muchas empresas se trabaja por
proyectos, es decir, que se forman equipos de trabajos y se desarrollan
proyectos con una finalidad determinada. En el aula se puede trabajar de forma
parecida tanto en grupo como individualmente. Por ejemplo, el profesor plantea
una serie de tareas para solucionar un problema o realiza varias preguntas a los
alumnos y estos debe investigar por sí mismos para, posteriormente, presentar
el proyecto ante la clase.
• Formación a los profesores. Cualquier profesional, con independencia del área
en la que trabaje, debe reciclarse y aprender. Con los profesores ocurre lo
mismo, su formación continua es fundamental para la innovación educativa.
• Gestión del centro. La innovación educativa también deriva de la forma en la que
se gestionan las escuelas. Como decíamos, no solo se trata de usar nuevas
tecnologías en el aula, sino de implantar una nueva forma de ver la enseñanza
y una nueva cultura innovadora. En algunos casos, pueden existir resistencias
puesto que se puede pensar que los cambios pueden afectar al prestigio del
centro. Pero, aunque la esencia del centro permanezca, los cambios son
necesarios para adaptarse a las necesidades de los alumnos actuales.
Cómo implantar la innovación educativa en el aula
La innovación educativa es un proceso que requiere pasar una serie de pasos y, aunque
en cada caso habrá peculiaridades, en general podemos distinguir los siguientes:
• Análisis de la situación. Como en cualquier proyecto que se quiera realizar, lo
primero es analizar en qué situación se encuentra el centro educativo, qué
medios tiene, a qué recursos puede tener acceso y qué necesidades tienen los
niños y niñas.
• Definición de objetivos. El siguiente paso consiste en definir qué objetivo se
quiere lograr con la innovación educativa. Es importante que el objetivo sea un
reto y, a la vez, que sea posible alcanzarlo. Por otro lado, el objetivo debe tener
una fecha concreta en la cual se debería haber logrado.
• Elección del tipo de acciones. La determinación del objetivo nos ayudará a definir
el tipo de acciones que debemos realizar para alcanzarlo.
• Implantación. La implantación consistirá en la ejecución práctica del plan que se
haya elaborado. Para que la implantación sea un éxito es fundamental que
colaboren todas las partes implicadas: alumnos, profesores, padres y otras
personas relacionadas.
• Análisis de resultados. Un elemento fundamental de cualquier proceso de
innovación educativa es la medición. Es decir, se deberán medir los resultados
de las acciones realizadas para cotejar si se han alcanzado los objetivos
marcados. En el caso en que no sea así, se podrán hacer correcciones o
modificar los objetivos.
Tal y como has visto, la innovación educativa es fundamental para que el aprendizaje
se adapte a las necesidades de los alumnos en cada momento y evolucione para
motivarles y convertirles en personas que disfruten aprendiendo.
1.2 Objetivos y características de las innovaciones educativas
Debido a la implementación de equipos tecnológicos en la comunicación cotidiana, los
estudiantes (de cualquier nivel) están experimentado un cambio en su proceso de
aprendizaje. Es decir, debido a la dependencia del uso de las redes sociales,
plataformas de video y dispositivos móviles, mantener la atención bajo un método de
aprendizaje tradicional se está haciendo cuesta arriba.
Últimamente, los educadores han tenido que implementar nuevas estrategias
pedagógicas que requieran la incorporación de nuevas tecnologías para innovar durante
las clases. Si esto no se lleva a cabo, posiblemente los alumnos aprenderán mucho más
a través de videos didácticos publicados en internet que, por ser atractivos, captan
fácilmente la atención pero que posiblemente no estén transmitiendo la información
correcta.
Considerando lo antes expuestos, procederemos a mencionar brevemente sobre los
conceptos básicos que rodean este tema, además de explicarte cuál es el objetivo de la
innovación educativa y cuál es la propuesta académica que estamos ofreciendo sobre
este campo de la investigación educativa.
La innovación educativa hace referencia a la actualización de la metodología para la
enseñanza y aprendizaje. Con ella se busca introducir cambios productivos en las
prácticas que están siendo autorizadas actualmente en el sistema educativo. Si te
preguntas cuál es el objetivo de la innovación educativa, deberías saber que su principal
propósito es adaptarse a las realidades tecnológicas e informativas que las nuevas
generaciones están vivenciando.
Hace apenas dos décadas la pedagogía únicamente se centraba en clases magistrales
y exámenes escritos. Hoy en día, se han introducido nuevas estrategias para la
enseñanza que han sido afianzadas por las TICs para mejorar la productividad y captar
la atención de los estudiantes en un aula de clase. Debido a que el público más difícil
es el que se encuentra cursando estudios de educación secundaria, el estudio de
nuevos métodos de enseñanza podría resultar muy provechosos para que los docentes
puedan acercarse a sus estudiantes, que, en su mayoría, tienen problemas para
aprender bajo los recursos tradicionales, como el pizarrón, etc.
Si bien el principal objetivo de los procesos de innovación es mejorar la calidad de la
educación, también es cierto que tiene otros objetivos como los siguientes:
a) Promover actitudes positivas en toda la comunidad educativa en función de un
comportamiento permanente, abierto a la necesidad del cambio y sus implicaciones, a
la adecuación del currículo y a las necesidades e intereses de los alumnos y alumnas.
b) Crear espacios y mecanismos en las instituciones educativas para identificar, valorar,
sistematizar, normalizar, aplicar y difundir las experiencias novedosas que contribuyan
a la solución de problemas educativos que estén afectando la calidad de los
aprendizajes de los estudiantes.
c) Animar el desarrollo de propuestas educativas válidas que respondan a la realidad de
nuestro país y que rescaten la creatividad, la riqueza humana y los recursos naturales y
culturales que provee nuestro medio.
d) Promover transformaciones curriculares flexibles, creativas y participativas, acordes
con las necesidades de los sujetos y de su comunidad, procurando una educación de
calidad y de aprendizajes significativos.
e) Implementar la aplicación de teorías, procesos, métodos y técnicas administrativas y
docentes reconocidamente válidos, congruentes con las necesidades de la institución y
de la comunidad, en su propósito de buscar una mejor calidad de la educación.
f) Estimular la investigación como un elemento cotidiano determinante de la formación
profesional continua de los y las docentes a partir de su propia práctica educativa.
g) Recuperar y sistematizar experiencias del personal docente, directivo, asesor y
supervisor.
h) Compartir y transferir a otras escuelas y docentes las experiencias educativas
innovadoras para ampliar y generalizar la experiencia.
La innovación educativa es un concepto fácil de entender, tanto es así que nos lanzamos
a innovar en nuestras asignaturas; es muy probable que seamos el sector que más
innova; eso sí, cada persona con su propia innovación, consiguiendo (según las
publicaciones científicas) unos resultados espectaculares, sin embargo, a pesar de ser
muy innovadores y de obtener buenos resultados no parece que haya cambios
apreciables en el modelo educativo.
Dicho de otra forma, a nivel celular se innova, pero esas innovaciones no repercuten en
el tejido en el que están incluidas todas las células. Se podría entrar en un debate sobre
la cantidad de células que innovan y las que no, y de esa forma tratar de explicar la
razón por la que el tejido es inmune a todas esas innovaciones.
Uno de los objetivos de este blog es ayudar a todas aquellas personas que realizan o
van a realizar innovación educativa, una forma de hacerlo es conocer algún indicador
que nos dé pistas sobre si lo que vamos a hacer (o estamos haciendo) se puede
considerar innovación.
1.3 Creatividad e innovaciones educativas
Hablar del concepto de la innovación educativa no es sencillo, no hay un modelo
generalizable y se encuentran múltiples tentativas para abordarlo y definirlo. Parte de la
dificultad radica en el alcance idiosincrático de su misma definición, esto determina que
tan radical, amplio, sistémico o funcional sea la comprensión del concepto.
A manera de definición muy básica, la innovación educativa hace referencia a la
transformación de procesos de aprendizaje en contextos particulares tendientes a la
calidad educativa. La innovación educativa comparte el mismo sentido que la innovación
en general, enfocada en generar metódicamente cambios que pueden ser significativos
en los procesos de enseñanza y aprendizaje, cambios en la aplicación de materiales,
métodos, contenidos, contextos. Estas transformaciones buscan mejorar la calidad del
proceso educativo, aportar valor, relevancia y potenciar el desarrollo humano.
Para entender el concepto de innovación educativa, debemos hablar un poco de otros
conceptos que pueden ser relacionados, o que son necesarios para poder determinar
una definición más acertada, conceptos cómo cambio, creatividad e innovación.
“Es la producción de conceptos, ideas o productos nuevos y útiles” (Amabile, 1988;
Boden, 1999; Stein, 1974). Para poder entender la innovación tenemos que detenernos
en el concepto de creatividad, ya que es el mecanismo que permite que la innovación
se pueda dar. Ambos se estructuran como formas de pensamiento que comparten
metodologías y operaciones similares.
La creatividad la podríamos definir como “la habilidad de producir ideas novedosas a
partir de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, que habitualmente
producen soluciones originales.” (Petrovich, 2019)
La creatividad puede ser vista como un modelo de funcionamiento mental, articula lo
cognitivo, lo metacognitivo y afectivo. Desde esta visión, “ser creativo es la capacidad
de diseñar procesos que logren el funcionamiento mental de los estudiantes y que les
permita resolver problemas metódicamente entendiendo esas nuevas formas de
pensamiento” (Paz, 2021).
El pensamiento creativo es una habilidad que se puede aprender y desarrollar. Según
Bono (1967), el pensamiento creativo empodera a la gente añadiendo fuerza a las
habilidades naturales existentes”. Plantea que podemos abordar reflexivamente la
solución de problemas de maneras alternativas y diferentes, distanciándonos de las
pautas de pensamiento lógicas, habituales o inconscientes, permitiéndonos así
encontrar nuevos caminos de respuesta a las situaciones o desafíos ya planteados.
En general cada acto creativo hace uso de dos tipos de pensamientos, pensamiento
divergente y convergente:
• Lo divergente implica explorar y generar muchas ideas, salirse de lo familiar y
llegar a momentos de descubrimiento; es un momento de expansión y
generosidad, es una búsqueda infinita de ideas.
• Lo convergente implica evaluar y escoger opciones, ser deliberado, aplicar un
enfoque positivo, verificar si sirve para mis objetivos y evaluar su novedad y
pertinencia.
“Ambos movimientos son caras de una misma moneda, pero deben ser procesos
distintos y separados, cuando damos ideas, no las juzgamos; cuando evaluamos, no
generamos más ideas” (Petrovich, 2019).
“La innovación busca intencionadamente la mejora y no simplemente como efecto
natural o por la aplicación de una técnica o estrategia, sino como resultado de un
compromiso consciente y deliberado que afecta a las personas involucradas en ese
proceso” (Rodríguez & Pozuelos, 2012).
Toda innovación implica cambio, pero no cualquier cambio es innovación. Por supuesto,
una innovación efectiva conlleva una transformación en múltiples niveles y es el
resultado de un proceso consciente, el objetivo de la innovación en educación no es el
cambio per se o por la acción como tal. Su objetivo siempre es mejorar los procesos
educativos y facilitar la consecución de los fines educativos.
Planteamos que la innovación educativa comparte el mismo sentido de la innovación en
general, pero pueden cambiar sus métodos y objetivos. Es importante entender la
innovación como concepto y su relación con la creatividad. “La creatividad es pensar en
ideas nuevas y apropiadas, mientras que la innovación es la aplicación con éxito de
esas ideas... En otras palabras, la creatividad es el concepto y la innovación es el
proceso” (William Coyne). La creatividad es acerca de las ideas. Se trata de nuevas
formas de ver las cosas.
La innovación es acerca de hacer las cosas (Petrovich, 2019). Tenemos que entender
que los cambios sociales son elementos configuradores de nuestra sociedad. Cambios
en el conocimiento, la tecnología, la comunicación, la economía y otros, cambian la
manera en que asumimos y percibimos nuestro entorno. “Configuran nuevas
realidades, implica reinterpretaciones y adaptaciones de cómo se hacen las cosas. Ha
generado una cultura de la innovación como resultado de la revolución científico-técnica,
un encuentro entre ciencia+tecnología+investigación que ha realizado modificaciones
profundas de lo existente, creando constantemente algo que no existía previamente y
modifica el comportamiento de la sociedad en el ámbito de dicha innovación” (Mejía,
2017).
Las innovaciones tienen diferentes dimensiones, están determinadas por el impacto de
sus transformaciones: algunas son incrementales, destinadas a mejorar un producto
proceso o servicio; otras son más radicales o disruptivas, donde se definen nuevos
productos, aplicaciones novedosas, combinaciones nunca usadas o imaginadas antes;
y otras son innovaciones continuas de procesos pequeños, donde se hacen cambios
parciales (Dyer et al., n.d.).
Podríamos definir la innovación como la introducción de cambios identificados como
necesarios en sistemas relativamente estables, enfocados en la viabilidad y
deseabilidad de esas transformaciones. La deseabilidad está determinada por la
identificación de una necesidad no reconocida y no satisfecha, pero que puede ser
factible de ser solucionada. No solo son respuestas a problemas puntuales, hace
referencia de cómo pueden resolverse problemas futuros. Para llevarlo a cabo implicaría
modificar prácticas, comportamientos, modelos mentales e ideas preconcebidas. La
innovación educativa tiene larga trayectoria, lo que significa que es un campo de
reflexión y acción consolidado en la disciplina pedagógica.
La innovación está en estrecha relación con el dominio de la disciplina educativa y con
la posibilidad de romper con las maneras tradicionales de abordarla. Si se entiende al
maestro como un intelectual que domina la pedagogía, de ahí se deriva que es imposible
cualquier ejercicio de innovación que no apele a transformar las estructuras de
pensamiento. Innovar es pensar distinto sobre asuntos educativos. (Paz, 2021). La
innovación corresponde a un alto reflexivo del docente en el trabajo del aula para
entender por qué hace lo que hace; o es un momento de evaluación para, con una
mirada crítica, descubrir qué está mal o qué merece cambiar radicalmente (Diaz Morales
et al., 2012).
Así, la innovación introduce cambios y produce mejoras, cambios que responden a un
proceso planeado, deliberativo, sistematizado e intencional, no de simples novedades,
de cambios momentáneos ni de propuestas visionarias sin contexto (Salinas & Cotillas,
2010).
La innovación educativa es un proceso multidimensional en el cual intervienen los
avances tecnológicos, la globalización de los mercados, la política mundial, las nuevas
tendencias sociales, los nuevos valores, las nuevas prácticas sociales entre otros y
afectando a diferentes planos contextuales, desde el nivel del aula hasta el centro
educativo. Por lo que, la innovación, se convierte en una necesidad generalizada, ya
que la sociedad está en constante cambio y exige organizaciones e individuos que se
adapten al medio o contexto, que revisen sus formas de actuar y que busquen la máxima
coherencia en relación con las necesidades del entorno, y sea abordada con distintas
estrategias de acuerdo a su alcance.
1.4 Internet y multimedios: su impacto en las innovaciones educativas
La innovación y la tecnología a partir del siglo XX transformaron la humanidad por el
impacto y difusión de artefactos, que influyeron en el desenvolvimiento de empresas,
organizaciones y sistemas, entre ellos el educativo, rompiendo paradigmas en el
proceso de enseñanza-aprendizaje. Desde entonces hablar de educación es hablar
también de tecnología educativa.
La digitalización de la información y la comunicación y los procesos de interactividad
han revolucionado los procesos de transferencia del conocimiento dando lugar a nuevos
escenarios de formación, otro tipo de materiales y procesos de enseñanza aprendizaje.
Se han multiplicado los estudios, han ido evolucionando las tecnologías y se han ido
suscitando nuevos problemas durante las décadas pasadas. Heredera de una temática
iniciada con las tecnologías analógicas, el problema con las nuevas tecnologías digitales
se complica, aunque permanecen determinadas constantes como su relación o no con
la innovación educativa, la formación del profesorado, la incidencia en la mejora de la
calidad educativa o en la eficacia de los procesos de enseñanza aprendizaje. Estos
nuevos contextos vienen caracterizados por la presencia de ordenadores, materiales
didácticos multimedia, Internet, comunicaciones asíncronas y síncronas o plataformas
de e-learning por lo que son múltiples los factores didácticos, económicos, sociológicos
que caracterizan las nuevas relaciones y problemas educativos.
En general, la educación en cualquier sociedad tiene el objetivo de influir en el avance
y progreso de personas y sociedades. Además de proveer conocimientos, la educación
enriquece la cultura, el espíritu, los valores y todo aquello que nos caracteriza como
seres humanos.
Para ello, según Delors (1996), la educación debe potenciar al máximo los cuatro
aprendizajes fundamentales:
• Aprender a conocer, descubrir y comprender el mundo circundante;
• Aprender a hacer, conjugar los conocimientos representacionales con los
operacionales, aplicarlos a situaciones concretas e influir en el propio entorno;
• Aprender a vivir juntos, desarrollar la percepción de la diversidad humana,
hacernos conscientes de las semejanzas e interdependencia de las personas y
cooperar con los demás;
• Aprender a ser, propiciar la autonomía de pensamiento, sentimientos e
imaginación, para desarrollar la propia personalidad, actuar conforme a sus
convicciones, asumir responsabilidades y tomar decisiones contrastadas.
Garantizar la calidad educativa debería ser el objetivo de cualquier innovación
educativa. Buscar afectar de manera reflexiva, intencional y creativa los procesos de
aprendizaje; y facilitar que estas transformaciones puedan tener lugar de una manera
efectiva, viable y deseable.
El concepto de Innovación educativa puede tener diversas aproximaciones de lo que
implica su transformación y su nivel de innovación. Así como su carácter deductivo o
inductivo (Ramírez & Ramírez, 2018).
En este sentido podemos ubicar en la literatura tres niveles sociales de la innovación
educativa:
• El macro-social, en el que se engloban los elementos referentes a las políticas y
reformas educativas, se entiende la innovación como un intento de “ruptura” del
equilibrio de un sistema, existen diversas dinámicas que posibilitan su ocurrencia
o no.
• El meso-social, que abarca a la organización de la institución de educación,
implica procesos de cambio institucional y generación de una cultura de la
innovación.
• El nivel micro-social, que tiene su ocurrencia en procesos locales de enseñanza-
aprendizaje. En este lugar los agentes decisivos del proceso de cambio
educativo y de las innovaciones, tanto de índole pedagógica como tecnológica,
son los docentes.
El aspecto fundamental de la innovación educativa, es el de ser “un proceso intencional
que es dirigido por el maestro, la escuela y el sistema “. (Lee, 2017). Para que se dé
implica “modificar contenidos, actitudes, ideas, culturas, modelos, e introducir nuevas
metodologías; o utilizar nuevos recursos y tecnologías en el proceso de aprendizaje. Y
que tiene como lugar “natural” de desarrollo al aula” (Carbonell Sebarroja, 2015)
Innovar no es hacer uso de tics, uso de recursos o adquisición de competencias
digitales; es la introducción de nuevos contenidos curriculares que implica la utilización
diferente de materiales, tecnologías, nuevas estrategias o modelos de enseñanza; que
exige el cambio de creencias acerca de los roles de los actores educativos
El corazón de toda innovación es lograr que el proceso de aprendizaje del estudiante
sea “cada vez más significativo, y esté entendido como el acto de ir cada vez hacia la
profundización de los conocimientos adquiridos, de las habilidades desarrolladas, de los
valores potenciados, del proceso educativo en el que se encuentra vinculado”.
Para que se desarrollen prácticas de enseñanza innovadoras y enfoques de aprendizaje
creativo, es crucial que el proceso de formación prepare a los nuevos profesores para
convertirse en profesionales reflexivos, capaces de discernir cómo un método de
enseñanza o actividad puede activar la creatividad en sus estudiantes.
La innovación siempre tiene un alto grado de singularidad y está enmarcada en un
contexto particular, lo que hace que su implementación sea muy diferente en cada
entorno educativo. A pesar de ello podemos identificar unas líneas comunes en la que,
de una u otra forma, se suele insistir cuando se trata de transformar la enseñanza (IDEO,
2012).
• Currículo: Todos los días los docentes diseñan formas de interactuar con los
estudiantes en torno al contenido. Este proceso puede ser más proactivo en la
conexión de los contenidos con los intereses y deseos de los estudiantes,
conociendo las cosas que hacen fuera de la escuela y conectándolas con los
conceptos que se les está entregando.
• Espacios: El ambiente físico del aula implica una gran señal acerca de cómo se
desea que los estudiantes se comporten. Actualmente, tendemos a pensar en el
aula de forma estandarizada... niños en filas, sentados en pupitres. Al repensar
el diseño de los espacios, se puede enviar nuevos mensajes a los estudiantes
acerca de cómo se deben sentir e interactuar en el aula.
• Procesos y Herramientas: La escuela ya ha diseñado un conjunto de procesos
o herramientas que pueden o no estar llevándola hacia el éxito. Esto ocurre
generalmente fuera de las salas de clases y de las interacciones más ligadas al
aprendizaje, y más alrededor del modo en que opera el sistema. Cada proceso
ya fue diseñado, por lo tanto ¡puede rediseñarse!
• Sistemas: No todos pueden tomar siempre decisiones para el sistema en que
están insertos, pero se puede contribuir a su diseño. Este diseño trata de
equilibrar los intereses de todas las partes implicadas con las necesidades
operativas propias. En el diseño de sistemas, se definen a menudo estrategias
de alto nivel, tales como la formulación de visiones, prioridades, políticas y
comunicaciones clave en torno a estas ideas (IDEO, 2012).
2. EL DIAGNÓSTICO EN LAS INNOVACIONES EDUCATIVAS
La importancia del Diagnóstico Educativo conceptualizado como un ejercicio
fundamental de aproximación entre docentes y alumnos, el cual implica el
descubrimiento de aspectos cognoscitivos, actitudinales y aptitudinales del grupo y de
cada uno de sus integrantes. Una aproximación sobre la que el docente habrá de
fundamentar su actuación y que le permitirá establecer la congruencia de su quehacer
docente con los requerimientos actuales en educación al conocer las diferencias en los
estilos de aprendizaje, las capacidades, las habilidades de cada estudiante y la
diversidad socio-cultural de donde provienen con el propósito de desarrollar el máximo
potencial en cada persona.
Su estructura permite el análisis pormenorizado de las fases y las estrategias
organizativas que se ponen en marcha en cualquier proceso de innovación que se
desarrolla en un centro educativo, se trata de un protocolo que promueve la dinámica
de grupo, combinando la reflexión personal y grupal del profesorado. Los indicadores
evaluadores son: a) Diagnóstico de necesidades, b) Definición de problemas, c)
Búsqueda de soluciones, d) Planificación de actuaciones, e) Realización de planes, f)
Evaluación de resultados, g) Integración de la innovación y, por último, h) Proyección
externa.
2.1 Modelos para elaborar diagnósticos
Hay varios modelos para el análisis de la operación de los equipos de trabajo que
ayudan a conocer el estado de eficacia con que está trabajando el equipo, con el fin de
contribuir a conseguir las condiciones para una operación que eleve su productividad.
El primer modelo que presentaremos es el de Hackman. Posteriormente nos
centraremos en el denominado tradicional y finalmente en el modelo de las 3P y 3C.
El primer modelo determina las condiciones necesarias para satisfacer ciertas
condiciones de eficacia, el segundo se centra en tres factores generales que determinan
la productividad y el rendimiento y el tercer modelo considera los factores claves para la
operación de equipos exitosos.
El modelo de Hackman
Richard Hackman en su libro Leading Teams, presenta un modelo para el desarrollo de
equipos de alto desempeño.
Después de investigar el desempeño de numerosos equipos de tipo autónomo que
prestan el servicio de atención de pasajeros en dos aerolíneas diferentes, una
internacional y otra nacional, utilizando dos esquemas distintos en cada una desde el
punto de vista de su autonomía, concluye presentando un modelo que puede usarse
para mantener los equipos en niveles consistentes y similares de desempeño.
El modelo comienza definiendo primero los criterios de eficacia de un equipo y
posteriormente determinando las condiciones que inciden en dicha eficacia.
Efectividad de un equipo de trabajo
La pregunta que se debe resolver primero es si es posible mantener alta creatividad,
agilidad y aprendizaje y conseguir simultáneamente niveles razonables de consistencia,
control y alineamiento con los objetivos organizacionales. Los mejores equipos de
trabajo siempre sirven bien a sus clientes, pero cada vez se vuelven unidades de trabajo
más capaces con el tiempo, a medida que sus miembros ganan experiencia y descubren
nuevas y mejores formas para trabajar juntos.
Al mismo tiempo, estos equipos proporcionan espacios en los cuales cada miembro en
forma individual puede encontrar en su trabajo de equipo una buena dosis de
aprendizaje y satisfacción personal.
De esta forma, podemos decir que un equipo de trabajo es efectivo en la medida que
satisface los siguientes tres criterios:
1. Genera un producto o servicio aceptable para sus clientes.
2. El equipo aumenta con el tiempo su capacidad.
3. Cada uno de sus miembros aprende en forma individual.
Servicio aceptable al cliente. El resultado productivo de un equipo (esto es, su producto
servicio o decisión) cumple o excede los estándares de calidad, cantidad y oportunidad
de entrega de los clientes del equipo (las personas que reciben, revisan o usan los
resultados de éste).
Crecimiento como equipo. El proceso social que utiliza el equipo para realizar su trabajo
aumenta la capacidad de sus miembros para trabajar juntos inter independientemente
en el futuro.
Aprendizaje individual de sus miembros. La experiencia de equipo contribuye al
aprendizaje y bienestar de sus miembros considerados.
Creación de condiciones para efectividad
Una vez que se han determinado los criterios para la eficacia, es necesario explorar las
cinco condiciones que los líderes deben adoptar para aumentar las posibilidades de que
un equipo, logre y sostenga con el tiempo un alto estándar en los criterios discutidos.
Específicamente, la posibilidad de eficacia se incrementa cuando el equipo cumple tres
condiciones estructurales de diseño y dos accesorios que ayudan a cosechar los
beneficios de un buen diseño.
Condiciones de diseño
1. Un equipo real en vez de un equipo de nombre.
2. Una dirección que impulsa su trabajo.
3. Una estructura que sea posible; facilitar en lugar de impedir su trabajo.
El modelo tradicional
Tres son los factores que se consideran clave en este modelo y que determinan el
rendimiento y la productividad de los equipos de trabajo. Estos factores son:
1. Los miembros que lo componen.
2. El equipo en sí.
3. El contexto organizacional.
Estos tres factores marcan la diferencia entre el rendimiento de un equipo cuando se
compara con otro. En el entorno de los equipos deportivos, por ejemplo, si no se dispone
de un núcleo de jugadores con las habilidades y destrezas necesarias para enfrentarse
a una competencia, será bastante difícil obtener resultados satisfactorios.
Pero la disponibilidad adecuada de excelentes jugadores no garantiza el éxito del
equipo. Es necesario que ellos operen en forma coordinada, respondan a una estrategia
de juego y se integren y comprendan bien dentro del campo de juego. En otras palabras,
si los equipos no operan como un mecanismo articulado, por mejores que sean sus
individualidades no se pueden obtener los resultados propuestos.
Aún es posible qué si comparamos dos equipos, uno con un conjunto de jugadores
excepcionales pero cuyo comportamiento colectivo es deficiente, con uno que dispone
de algunos buenos jugadores pero que colectivamente hacen las cosas muy bien, el
segundo equipo tiene grandes posibilidades de superar al Primero.
Por otra parte, un equipo deportivo puede tener excelentes jugadores que funcionen
bien colectivamente, pero que no se encuentran un buen respaldo de su organización,
o sus fanáticos no los respaldan, o sus condiciones económicas no son satisfactorias y
el rendimiento colectivo no se estimula; este equipo puede tener un bajo rendimiento
como consecuencia de la influencia de un contexto organizacional inadecuado.
Al igual que en los equipos deportivos, los equipos que se conforman en las
organizaciones presentan problemas similares en su operación cuando algunos de los
elementos que inciden en cada uno de los tres componentes que determinan su
productividad no operan satisfactoriamente.
Examinemos algunos de los elementos que influyen en dicha productividad para cada
uno de sus factores determinantes.
Los miembros juntos. En este aspecto se consideran importantes las habilidades de
cada uno de ellos en lo concerniente a la tarea, las habilidades interpersonales y
aquellas que son necesarias para la toma de decisiones y para la solución de los
problemas. También se requiere un buen balance en cada uno de sus miembros, así
como su complementariedad.
En este aspecto vale la pena mencionar el papel que juegan las preferencias
individuales de acuerdo con las tipologías descritas por Myers y Briggs. Cada persona
se adapta a determinadas preferencias que hacen que ella se incline por el desarrollo
de actividades particulares que a otros no les pueden interesar.
El equipo mismo. En esta parte se consideran importantes las normas, los roles, el
desarrollo de la cohesividad, la responsabilidad mutua y el tamaño del equipo.
Las normas se establecen poco a poco, durante el trabajo del día a día y se dictan los
comportamientos a seguir que son compartidos por los miembros del equipo. De alguna
manera ellas moldean el comportamiento de las personas e indican son los
comportamientos aceptados o rechazados por el grupo.
Los roles determinan las tareas que las personas deben realizar, así como también sus
actuaciones dentro del grupo, que de una manera u otra pueden ayudar a mejorar el
desempeño colectivo o que en algunas ocasiones lo pueden diezmar. Hay roles
facilitadores, en donde las personas se orientan a mantener la armonía del grupo, así
como también hay roles auto orientados que llevan al conflicto, pues las personas que
los asumen buscan reconocimiento personal o la imposición de sus ideas.
La cohesividad juega un papel fundamental pues es la fuerza que se mantiene unida al
grupo y que lo lleva a desarrollar el verdadero espíritu de equipo. La cohesividad unida
al desarrollo de unas normas claras conlleva una elevada productividad y cumplimiento
de los objetivos. La cohesividad y el tamaño están relacionados, ya que es bien sabido
que los equipos altamente cohesivos están conformados por pequeños grupos de
personas.
La responsabilidad mutua es el sentido de que en un equipo "somos todos para uno y
uno para todos". Es la creencia de que los resultados no se pueden obtener solos, que
solo el equipo puede ganar y que, si alguno de sus miembros falla por alguna
circunstancia, otro de ellos debe estar listo para asumir su papel.
El contexto organizacional. Un equipo de trabajo puede estar estructurado con
excelentes personas que están bien coordinadas, conocen claramente su tarea, han
desarrollado normas claras y se respaldan muy bien los unos a los otros. No obstante,
el ambiente que los rodea no es favorable para la consecución de los objetivos. La
organización puede que no aporte los recursos físicos y financieros que se requieren, o
no dispone del personal de soporte que facilite las tareas de sus miembros, o la cultura
organizacional no privilegia el trabajo en equipo y favorece más bien las contribuciones
individuales. Con estas circunstancias es difícil que los equipos puedan conseguir los
mejores resultados en las metas propuestas.
Los tres factores expuestos aquí son de importancia fundamental para el desarrollo de
equipos de alto rendimiento. Para realizar un diagnóstico de un equipo según este
modelo, uno debe observar su desempeño y determinar posteriormente en cuáles o en
problemas de estos tres factores se debe intervenir con el fin de mejorar su desempeño.
Por otra parte, si el equipo está en gestación, este modelo fija las directrices para
desarrollarlo permite hacer hincapié en los factores más críticos que deben prevalecer
en su desempeño. Este modelo considera los seis factores clave que determinan la
productividad y el desempeño de los equipos de trabajo. Estos factores son los
siguientes:
1. El propósito
2. El proceso
3. La participación
4. La confianza
5. La comunicación
6. El compromiso
El propósito implica tener definidos claramente las metas y los objetivos y es un factor
fundamental para la operación efectiva de un equipo de trabajo. El propósito le brinda
al equipo identidad pues le permite diferenciarse de otros y definir la pertenencia.
También proporciona orientación, pues le permite conocer hacia dónde se dirige y lo
mantiene enfocado en ciertas metas críticas, impidiendo que se desvíe con gran parte
de su curso. Sin un propósito claro, el equipo básicamente no existe.
Por consiguiente, cuando al formar un equipo o cuando busquemos aumentar la
productividad de uno existente, es fundamental tener muy definido el propósito o
determinar si este es bien claro, antes de considerar cualquier otro factor. El proceso
significa tener procedimientos bien definidos para tomar decisiones, resolver problemas
y cumplir con las tareas indicadas. Con un proceso bien definido el equipo puede cumplir
sus metas, tomar decisiones acertadas, planificar y organizar bien el trabajo y resolver
sistemáticamente sus problemas, Un proceso claro brinda orden y consistencia.
Al observar un equipo o al formar uno nuevo, debe prestar atención a los procesos de
trabajo, pues no sólo se requiere tener bien definidas las metas y los objetivos sino
también tener bien claro la forma de lograrlas.
La participación permite utilizar las habilidades y capacidades individuales para ayudar
al equipo a tener éxito. Mediante la participación, el equipo se beneficia de los talentos
y habilidades de todos sus miembros, se valoran las diferencias individuales apreciando
la forma en que cada uno, de acuerdo con sus preferencias, puede contribuir al logro de
los objetivos, se alienta la contribución de cada uno para lograr cumplir con el propósito.
Debe tenerse en cuenta que cada persona opera en un mundo diferente al de los demás
y que la contribución de cada uno es valiosa en cada momento. Se debe evitar el
monopolio de la participación, impidiendo que aquellos que no tienen altos grados de
extroversión, no puedan participar y realizar sus aportes valiosos.
Es necesario observar la operación de un equipo y determinar qué tan bien se
comportan sus líderes en la promoción de la mejor participación de sus miembros. La
confianza nos permite contar con seguridad con los demás en el cumplimiento de las
responsabilidades individuales. Implica conocer las habilidades y destrezas de cada uno
para poderlas utilizar al máximo en el momento oportuno.
Un alto nivel de confianza permite que un equipo pueda asumir riesgos, pueda animarse
a probar nuevas ideas y tome mayor iniciativa en las actividades que se requieren para
llevar a cabo un feliz término el propósito.
Este es un factor importante que debe observarse si se cumple en un equipo ya
establecido o que debe desarrollarse en uno del cual se espere un alto desempeño. La
comunicación es la facilidad con que los miembros pueden expresarse clara y
honestamente con los demás, sin la presencia o el temor por agendas escondidas, sin
pensar que lo que dicen puede usarse en su contra.
La comunicación estimula la cooperación mutua, promueve el mejoramiento
permanente y ayuda a prevenir ya resolver conflictos. Debe observarse qué tan
adecuada es la comunicación en un equipo y tomar las medidas para mejorarla.
El compromiso es el deseo de aceptar responsabilidades y de llevarlas a cabo
oportunamente. Mediante el compromiso se desarrolla la credibilidad en el equipo y en
sus metas, ayuda a estimular el sentimiento de que el equipo es el dueño de una
situación, solución o sistema y contribuye a su sentido de identidad.
El compromiso se debe observar en los miembros de un equipo dado, determinar si su
nivel es adecuado y tomar las medidas para elevarlo en el caso que sea necesario.
2.1.1 Diagnóstico en el aula
El diagnóstico nos permite identificar cual es nuestra realidad en cuanto a los estándares
educativos. Es un proceso que mediante la aplicación de unas técnicas específicas
permite llegar a un conocimiento real del nivel que se posee en un área específica. La
evaluación diagnóstica se define como una actividad sistemática y recurrente mediante
la cual juzgamos lo que ocurrirá durante o después del hecho educativo.
La función principal de este tipo de evaluación en la práctica educativa es la de identificar
la realidad particular de cada alumno, comparándola con la realidad pretendida en los
objetivos de, y así saber el nivel de conocimiento que tenemos en un campo
determinado. El diagnóstico marca el punto de partida del proceso educativo y de
formación de nuestros alumnos y nos permite orientar adecuadamente cada una de las
actividades a realizar para lograr un aprendizaje significativo.
Reconocer la importancia del diagnóstico y aplicarlo en la educación es vital para
conocer dónde estamos parados, el camino a seguir y hacia donde pretendemos llegar
y así alcanzar los objetivos y afrontar los retos y desafíos educativos a los que nos
enfrentamos hoy en día.
Etimológicamente el término diagnóstico significa “a través de” (día) y “conocer en
profundidad” (gignosko), es decir conocer algo utilizando unos medios a través del
tiempo o a lo largo de un proceso. Unido al adjetivo pedagógico podemos decir que en
una primera acepción diagnostico pedagógico se puede definir como el conocimiento de
algo en relación a la educación, a través de unos medios y a lo largo de un proceso.
En educación el diagnóstico, se empieza a utilizar desde la perspectiva de la psicología
diferencial, en un intento de estudiar las diferencias individuales y clasificar a los
estudiantes según sus aptitudes o capacidades. Inicialmente el diagnóstico consiste en
recoger información a través de test, cuestionarios, entrevistas...para orientar,
seleccionar o indicar un tratamiento.
El campo del diagnóstico está inundado de polémicas e interrogantes terminológicos
que en ocasiones generan confusión y ambigüedad. Buisán y Marín (1988) consideran
que el diagnóstico incluye la medición y la evaluación. Martínez (1993) afirma que los
términos valoración, medida y evaluación se conectan conceptualmente con el
diagnóstico. Términos como medición (measurement), valoración(assessment),
diagnóstico (diagnosis), evaluación (evaluation), individual análisis ha sido utilizadas en
relación al diagnóstico incorporando cada una de ellas matices diferentes.
2.1.2 Diagnóstico en instituciones educativas
Cualquier proceso de mejora requiere en primer lugar analizar y seleccionar el aspecto
o los aspectos a mejorar. La etapa de diagnóstico es el momento de sumergirse en las
causas de lo que se busca mejorar. Cuanto mejor se conozca por qué las cosas no
funcionan como se desea, más cerca se estará de acertar al momento de diseñar el
proyecto de mejora.
Decidir qué aspecto de la institución mejorar requiere un diagnóstico, la instancia para
detenerse a analizar la escuela integralmente. Un diagnóstico permite identificar los
problemas (siempre hay más de uno), priorizarlos más importantes y conocer sus
causas. Esto es, preguntarse qué elementos de la escuela causan la dificultad y podrían
mejorarse. La importancia del diagnóstico es que brinda información sobre las
condiciones, procesos y resultados que importan para la meta de la escuela: que
TODOS los alumnos aprendan.
El diagnóstico permite identificar los problemas o dificultades de la institución. Distinguir
lo que no funciona como debería y elegir a qué abocarse es fundamental para planificar
con sentido y foco. No se puede mejorar todo al mismo tiempo. Por eso, el diagnóstico
da pistas para elegir qué problema enfrentar cada vez y aporta información para
entender las causas del mismo. Un proyecto de mejora debe apuntar directamente a las
causas de los problemas y no a otros factores.
El diagnóstico, además, brinda información imprescindible para poder luego evaluar las
mejoras. La información que describe el punto de partida servirá para comparar con la
situación de llegada. Un diagnóstico permite corroborar cuánto se ha mejorado y qué
acciones han dado más resultados, y aprender del proceso de mejora. Hacer un
diagnóstico implica analizar la escuela con evidencia empírica, es decir, trascender las
percepciones subjetivas, que pueden ser erradas y contradictorias.
Un diagnóstico implica:
1) Analizar la situación de la escuela en general y las condiciones y prácticas
institucionales vinculadas al aprendizaje.
2) Tener en claro el objetivo que se quiere lograr y evaluar la distancia entre la escuela
deseada y la escuela actual.
3) Definir los problemas institucionales que explican la distancia entre la situación actual
y la deseada.
No hay un solo camino posible para realizar un diagnóstico. Pero sí hay algunos
elementos clave para analizar la situación de la escuela y focalizarse en el aprendizaje
y en los factores asociados a él. Una manera práctica de abordar el diagnóstico es partir
de una mirada global de la escuela y luego profundizar paulatinamente en los aspectos
que preocupen. Podría imaginarse a la escuela como un iceberg.
En la superficie se ven los síntomas. Pero se necesita la paciencia y pericia de un buzo
para comprender las causas profundas, la estructura sumergida donde se sostiene el
problema. El cuadro que sigue sirve como guía para ir desde los síntomas hasta las
causas de los problemas.
2.1.3 Diagnóstico escuela-comunidad
El Diagnóstico Integral de la Escuela es el punto de partida para conocer la situación de
la escuela en relación con los diferentes ámbitos de gestión escolar y es la base para
elaborar los objetivos, las metas y acciones del Programa Escolar de Mejora Continua
(PEMC), que contribuyan a atender las problemáticas identificadas como prioritarias por
su impacto en el logro de los aprendizajes de niñas, niños y adolescentes.
La escuela cuenta con datos acerca de: y Las formas de comunicación y asistencia del
alumnado. y Las dificultades encontradas en los diversos ámbitos de la gestión escolar.
y Los resultados de la valoración diagnóstica de los aprendizajes, necesarios para el
Plan de atención. y Los resultados de la autoevaluación sobre participación, equidad e
inclusión realizada en la Fase Intensiva. y El estado socioemocional de estudiantes y
docentes. y Los resultados de la consulta a estudiantes y sus familias sobre las
problemáticas de la escuela, entre otros.
Toda esta información contribuye a la toma de decisiones para la mejora continua de la
escuela cuando se tiene como premisa que el principio fundamental de la política
educativa nacional, es garantizar el derecho humano a la educación. Este derecho
implica que las niñas, niños y adolescentes puedan iniciar, continuar y concluir
trayectorias educativas en las que logren aprendizajes significativos para su vida
personal y social y desarrollen habilidades sociales, psicológicas, emocionales y
afectivas a través de experiencias que involucren la participación de estudiantes,
familias, docentes, directivos y comunidad.
Valoración diagnóstica de los aprendizajes. Tener información sobre lo que saben las y
los estudiantes es esencial para planear los procesos de enseñanza y aprendizaje, para
definir el Plan de atención que fortalezca los aprendizajes fundamentales que requieren
sus estudiantes y para orientar su PEMC.
Una vez que realizaron la evaluación diagnóstica, a través de herramientas o estrategias
elaboradas por cada docente como pruebas escritas, observación, revisión de
cuadernos y producciones de las y los estudiantes, actividades diarias, tareas, entre
otros instrumentos que hayan utilizado, sus resultados pueden ser analizados e
interpretados para que contribuyan a la toma de decisiones pedagógicas tanto en lo
individual como en lo colectivo.
En torno a identificar los contenidos que representan un mayor reto para sus estudiantes
y que requieren ser reforzados. y Planificar y mejorar su práctica pedagógica a nivel
grupal e individual ya que permite orientarla hacia lo que sus estudiantes requieren con
los apoyos necesarios. y Construir un diálogo entre las maestras y los maestros, del
mismo grado, asignatura, grupo, o a nivel escuela, con el propósito de generar
estrategias para el fortalecimiento de su práctica pedagógica. y Analizar las fortalezas y
áreas de oportunidad detectadas, a nivel de grupo y escuela para tomar decisiones y
definir estrategias y acciones que fortalezcan y mejoren los aprendizajes de NNA, así
como de la forma de enseñarlos.
Maestras, maestros, agentes educativos y equipos de apoyo, es importante que
transitemos de una evaluación que centra su propósito en la asignación de calificaciones
a otra que permita conocer y reflexionar en torno al logro de aprendizajes, la apropiación
de los conocimientos y el desarrollo de habilidades que manifiestan NNA como resultado
del proceso de enseñanza y aprendizaje y contribuya a que juntos, docentes, agentes
educativos, equipos de apoyo y estudiantes avancen en el logro de los propósitos
educativos.
2.1.4 Diseño de proyectos de intervención a través de las innovaciones
educativas.
La elaboración de un proyecto de intervención educativa es un componente del
programa de maestría y es una parte importante de sus estudios. Podrá, como parte de
este proceso, por ejemplo, crear productos como cursos y programas como otros cursos
y programas u otros materiales instruccionales, pero es necesario que instrumente el
uso de materiales como parte de la estrategia de solución, y, además, que evalué el
éxito de dicha implementación, basándose en resultados medibles.
Este aspecto le permitirá la oportunidad de lograr necesarias para solucionar problemas
y tomar un rol activo e importante en el liderazgo, en situaciones que se relacionan con
sus sitios de trabajo. Las razones que conducen este curso, están determinadas por la
necesidad de promover aprendizajes encaminados al desarrollo de saberes centrados
en la problematización fenomenológica de realidades desde las cuales los estudiantes
deberán construir sus proyectos de intervención.
La propuesta se centra en la perspectiva del pensamiento social contemporáneo, donde
el descentramiento y deslocalización de los lugares formales en la construcción de
conocimiento mueve a un diálogo entre saberes, a un ejercicio problematizador que
reconozca la complejidad del mundo y por ende la necesidad de comprender para
explicar y poder intervenir o contribuir a resolver alguno de sus problemas.
Como docente tienes la misión de posibilitar que tus estudiantes desarrollen al máximo
todas sus potencialidades, talentos y capacidades, y que aprendan de manera
significativa, activa y participativa. Para lograrlo, es muy importante que las estrategias
que desarrolles en el aula tengan como punto de partida sus conocimientos y
experiencias previas, así como sus intereses. Además, que la experiencia escolar sea
alegre, lúdica, creativa e innovadora.
Un Proyecto Educativo Innovador es una estrategia educativa muy eficaz para el logro
de los objetivos curriculares. Un Proyecto Educativo Innovador consiste en un plan de
trabajo distinto y fuera de lo rutinario para trabajar en el aula y la escuela, con el fin de
lograr un aprendizaje significativo en tus estudiantes.
La innovación educativa es un conjunto de ideas, procesos y estrategias mediante las
cuales se trata de introducir y provocar cambios en las prácticas educativas vigentes.
La innovación educativa es una actividad puntual sino un proceso permanente. Innovar
significa hacer algo nuevo; hacer algo de manera novedosa. Los proyectos innovadores
son una estrategia para, de una manera distinta, creativa, motivadora y divertida,
alcanzar objetivos educativos específicos con tus estudiantes.
Para innovar hay que cambiar algo y si creemos que algo debe ser cambiado es porque
ya no funciona como debería, es decir, no se obtienen los resultados deseados. Un
proyecto innovador es una oportunidad para que el docente cambie una práctica habitual
que no funciona y una oportunidad para promover un trabajo de aula diferente. Adaptado
de “Escuelas que hacen escuela. Breve manual para la narración de experiencias
innovadoras. OEI. 2003”.
Un proyecto educativo innovador:
➢ Implica que los y las docentes desarrollen e implementen nuevas estrategias y
situaciones de aprendizaje para que el estudiantado también aprenda de manera
diferente. Innovar es siempre un desafío para la práctica docente.
➢ Tiene una dinámica de desarrollo diferente a la rutina que habitualmente se
desarrolla en el aula. Innovar es salirse de lo convencional y rutinario.
➢ Siempre tiene una intencionalidad clara. No se trata de realizar actividades
divertidas y creativas sin un sentido pedagógico, ni de manera aislada. Se trata
de realizar actividades creativas, divertidas y novedosas que vayan dirigidas a
lograr un aprendizaje específico en los estudiantes.
Beneficios de trabajar con proyectos educativos innovadores.
• Son una vía para mejorar y transformar prácticas pedagógicas
tradicionales, propiciando abandonar “la memorización” y pasar al
“aprendizaje activo y significativo”.
• Propician un entorno de enseñanza-aprendizaje estimulador, diverso,
creativo, lúdico y participativo.
• Aumentan la motivación y el interés del estudiantado por el aprendizaje,
por lo que inciden positivamente en la asistencia a clases y la participación
activa en el aula. Son una oportunidad para trabajar de manera
interdisciplinaria, es decir, la integración de diversas áreas del saber.
• Favorecen el trabajo cooperativo entre estudiantes y docentes. Es una
manera de contribuir a la autoformación de los estudiantes y, por tanto,
su aprendizaje autónomo.
• Estimulan la creación de conocimientos y el intercambio de experiencias
e ideas.
• Favorecen las habilidades de comunicación, interrelación y resolución
creativa de problemas.
• Contribuyen al desarrollo de competencias para la investigación, la
indagación y el pensamiento crítico.
• Contribuyen al desarrollo de la sana autoestima del estudiantado. Pueden
favorecer el fomento de los valores como base para la convivencia
escolar, así como el vínculo escuela–familia–comunidad.
Testimonios de escuelas que han trabajado con: Proyectos Educativos
Innovadores
✓ “Ahora las maestras nos sentimos en un mejor ambiente de trabajo.
✓ Hay más alegría y nos asombramos ante las capacidades de los niños y
niñas”.
✓ “Tenemos ahora niños y niñas de segundo grado interesados en la lectura
y la producción de textos como son: cuentos inventados, avisos, cartas,
redacción de noticias de la comunidad”.
✓ “Mejoró la lectura y escritura a través de la participación en experiencias
reales, como proyectos de huerto escolar y biblioteca”.
✓ “Muchos estudiantes adquirieron conciencia de sus dificultades de
ortografía y segmentación, y aprendieron estrategias para mejorarlas”.
¿Qué hace que un proyecto educativo sea innovador?
Existen muchas características que hacen que un proyecto educativo sea
innovador, entre las cuales se destacan las siguientes.
✓ La originalidad, que hace referencia a la manera creativa de resolver las
situaciones que se presentan.
✓ La especificidad, ya que ante una situación o problema concreto se
requiere una solución adecuada, puntual, específica e imaginativa.
✓ La autonomía, dado que el problema se debe resolver con los recursos
disponibles o con aquellos que de modo independiente pueda conseguir
la institución educativa.
✓ La investigación, ya que para buscar soluciones se utiliza la consulta y
recolección de nuevas informaciones para así resolver dudas.
✓ La participación, ya que se involucran todos los actores educativos desde
la fase de diseño mismo del proyecto.
3. INNOVACIONES EDUCATIVAS EN EDUCACIÓN SUPERIOR
La innovación en la educación superior surge de un proceso dinámico y transformador,
impacta en el ideario institucional, en su quehacer científico, tecnológico y humanista, y
fundamentalmente pretende la construcción de escenarios alternativos que favorezcan
nuevas articulaciones entre el ser, el saber y el hacer. Orienta a combinaciones distintas,
permanentes y continuas, de los elementos que la conforman para anticiparse al futuro
con proyectos y miradas de largo alcance.
Una institución innovadora aspira a la mejora progresiva de la enseñanza y, para ello,
asume la responsabilidad de detectar, estudiar y afrontar con fundamento los problemas
pedagógicos que se puedan manifestar en su contexto. Igualmente, reacciona ante la
inercia conservadora del dejar las cosas como están y desviar sistemáticamente las
responsabilidades hacia agentes exteriores aceptando el protagonismo que le
corresponde en el avance hacia mayores niveles de calidad en la enseñanza. Sin
embargo, no se puede ignorar la influencia de factores como la globalización que
requiere una educación que forme en aquellos aspectos que las corporaciones
multinacionales necesitan, y que al tiempo convierta el sistema educativo en parte del
mundo de los negocios del que es posible obtener beneficios económicos.
La innovación supone una transformación, un cambio cualitativo significativo respecto a
la situación inicial en los componentes o estructuras esenciales del sistema o proceso
educativo. La innovación supone, también, partir de lo vigente para transformarlo. Por
lo tanto, parte de un cambio en las estructuras y concepciones existentes. Cuando nos
preguntamos sobre el objeto a innovar, las respuestas pueden ser muchas y tan
generales o específicas como queramos, y pueden ir desde prácticas educativas
vigentes, procesos formativos, recursos humanos y materiales hasta gestión
institucional, el currículum y la enseñanza que incluya actitudes.
Las circunstancias para que se dé la innovación educativa pueden ser de muy variada
índole. Hay mayores requerimientos externos junto a más dificultades internas que
reclaman como respuesta, cambios, modificaciones e innovaciones.
La innovación suele responder a una necesidad o problema que regularmente requiere
una respuesta integral; puede seguir un modelo centrado en la resolución de problemas
y debe de ser impulsada por una gestión democrática. Y no debemos olvidar que el
criterio básico de una experiencia innovadora es la participación crítica de los que la van
a llevar a cabo.
3.1 Desarrollo de la Inteligencia
La inteligencia puede entenderse como la capacidad tanto de entender o comprender
como de resolver problemas. La palabra “inteligencia” proviene del latín intellgentia,
proveniente del verbo intellegere (compuesto por las voces inter, “entre”, y legere,
“leer”), y desde sus inicios se asociaba a “saber escoger”, en el sentido de comprender,
o sea, de ser capaz de determinar los contextos y rescatar los significados.
Intellectus fue un término empleado durante la Edad Media para referirse a la
comprensión, en una época en que pocas personas leían, y se lo utilizaba como
traducción del vocablo griego nous (espíritu, la parte más elevada del alma). Así nació
también inteligentsia, término para nombrar a la clase social compuesta por intelectuales
y personalidades de la cultura de un país.
En los tiempos modernos, no obstante, se ha más o menos aceptado que no existe un
concepto único de inteligencia.
Muchos especialistas en psicología han intentado formularlo, sin embargo, y finalmente
se ha venido aceptando la idea de que no existe una sola inteligencia, sino que existen
numerosas formas de ella.
Así, surgió en 1983 la “Teoría de las inteligencias múltiples” de Howard Gardner, según
la cual existirían al menos ocho modelos distintos de inteligencia, cada uno adaptado a
un área específica de la vida.
Aun así, el uso popular del término inteligencia resume generalmente capacidades
mentales como: la velocidad de procesamiento, la comprensión verbal, la agilidad
lógico-matemática, el agarre del pensamiento deductivo o la capacidad de memoria de
trabajo. Así como es difícil definir universalmente la inteligencia, resulta difícil dar con
sus características universales.
En principio, se espera de ella que cumpla con las siguientes funciones:
➢ Anticipar. En base a lo aprendido y a las variables del entorno, la inteligencia
busca anticiparse a lo que podría ocurrir y tomar las medidas pertinentes para
protegernos, asegurarnos o darnos la ventaja en alguna situación.
➢ Construir. La inteligencia construye las estructuras de pensamiento que la
memoria almacenará, de modo tal que nos permita volver a ellas (experiencias)
para reaccionar ante situaciones futuras.
➢ Comunicar. La inteligencia también se encarga del área comunicativa, formando
símbolos y lenguajes propios, que nos permiten representarnos el mundo real
en su ausencia.
➢ Descifrar. Una persona inteligente debería tener más fácil la comprensión
deductiva de sistemas ideados por terceros, lo cual en principio permitiría
resolver enigmas, descifrar códigos, hallar respuestas y resolver problemas.
➢ Establecer relaciones. La causalidad, la consecuencia, los diversos tipos de
relaciones que podemos establecer entre una realidad y otra, son el terreno de
acción de la inteligencia.
El desarrollo de la inteligencia humana es estudiado por la pedagogía, en base a
diversos factores determinantes de su progresivo crecimiento, como son:
✓ Factores genéticos. Propensiones hereditarias y facilidades innatas hacia algún
tipo de inteligencia.
✓ Factores ambientales. Elementos vitales en el crecimiento del individuo, sobre
todo en sus etapas tempranas, como son la nutrición, el entorno familiar
adecuado, el acceso a la educación formal, y la motivación hacia el aprendizaje.
Generalmente se acepta que, como característica resaltante, la inteligencia comienza a
manifestarse a edades tempranas, aunque no exista un margen seguro para
“diagnosticarla”, ni factores universales para medirla.
Muchos absolutos genios en sus respectivas áreas profesionales, a lo largo de la
historia, fueron despreciados en su juventud por el sistema escolar, dado que no
encajaban en el ideal de inteligencia de la época, y a muchos se los tuvo de niños por
infradotados.
Así como no hay una definición única de inteligencia, existen numerosas formas de
inteligencia que permiten estudiarla por separado, conforme al campo específico de las
percepciones, los razonamientos o las percepciones que involucran:
✓ Lingüístico-verbal. Son los modelos de inteligencia que se basan en la
formulación del pensamiento mediante el lenguaje verbal, sea escrito u oral, así
como de su transmisión y recuperación a través de la lectura.
✓ Numérica. Aquella que tiene que ver con los procesos lógicos formales y que
encuentra su máxima expresión en las matemáticas y los números.
✓ Espacial. Apunta a la percepción profunda del entorno, de las formas que
subyacen a lo visto y a las relaciones entre ellas.
✓ Física o motórica. Se trata de un modelo de inteligencia ocupado con el accionar
del cuerpo, es decir, sus movimientos, sus destrezas, sus capacidades.
Usualmente no se lo considera una forma de inteligencia, debido a que se suele
asociarla erradamente a los procesos mentales o intelectuales solamente.
✓ Emocional. La inteligencia emocional tiene que ver con el manejo efectivo y
eficaz de la propia emocionalidad, propuesta en principio por Daniel Coleman en
su libro La inteligencia emocional.
✓ Social. Aquella inteligencia que aplica al campo de las relaciones interpersonales
y que se sirve del carisma, del liderazgo, incluso de la manipulación y otros
talentos de índole social.
En nuestro imaginario, la inteligencia suele estar vinculada con la capacidad de crear,
aunque en principio se trate de dos cosas distintas. Las personas con altos márgenes
de inteligencia suelen ser personas creativas, en el sentido de ser inquietas, despiertas
y a menudo con intereses peculiares, particulares, fuera de la norma.
Sin embargo, no todos los creadores son necesariamente inteligentes, ya que la
actividad creativa es, en el fondo, un talento misterioso de la mente humana.
En todo caso, es común que un genio de la escritura posea un alto nivel de capacidad
lingüística e inteligencia verbal, por ejemplo; mientras que un genio de las ciencias
seguramente posea una capacidad matemática y lógica fuera de serie. «La inteligencia
consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los
conocimientos en la práctica.» Aristóteles
Hasta hace poco tiempo se creía que nuestro cerebro no se desarrollaba con los años,
pero las últimas investigaciones nos dicen que no es así. Nuevas neuronas y nuevas
conexiones se desarrollan continuamente si sabemos entrenar nuestra inteligencia.
Si bien la inteligencia se considera como un potencial en gran parte heredado, lo cierto
es que podemos entrenarla como cualquier otro órgano de nuestro cuerpo y podemos
aprender a pensar de forma adecuada a cada situación. Con entrenamiento
mejoramos nuestras habilidades intelectuales y también obtendremos un mejor
rendimiento de nuestra capacidad intelectual o inteligencia.
Las capacidades innatas que podría tener Picasso como genio de la pintura tuvieron su
expresión aprendiendo a pintar desde muy pequeño con su padre y se desarrollaron
ampliamente durante toda su vida dejándonos obras imperecederas no solo como arte,
sino alcanzando los valores más altos en el mercado de pinturas.
Diferentes estudios confirman que los taxistas de Londres tienen mucho más
desarrolladas las áreas del cerebro destinadas a memorizar las calles de la ciudad. Los
músicos tienen mucho más desarrolladas las áreas del cerebro que tienen que ver con
la música. El cerebro puede desarrollarse y seguir produciendo neuronas
continuamente, solo tenemos que ejercitarlo para obtener el máximo rendimiento e
incrementar nuestra capacidad intelectual.
A menudo, incluso las personas más inteligentes tomamos decisiones de forma ilógica,
sin haber tenido en cuenta aspectos muy relevantes de las situaciones y sin habernos
detenido mínimamente a reflexionar. Otras veces nos enfrentamos a situaciones que
requieren utilizar pensamiento creativo y no conocemos las herramientas para saber
cómo generar nuevas ideas, ideas que puedan aportarnos soluciones viables a los
problemas. El estudio de la inteligencia ha interesado a psicólogos, filósofos,
educadores y el público en general durante varios siglos.
La sociedad humana valora altamente la inteligencia y la considera un factor decisivo
para los logros educativos, el éxito en el trabajo y para el desarrollo socioeconómico de
los pueblos.
Se analiza el concepto de inteligencia y su medición, los tipos de inteligencia, las
implicaciones sociales y políticas que tiene este concepto psicológico, la relación entre
inteligencia general, factores específicos de inteligencia, inteligencia fluida e inteligencia
cristalizada, el desarrollo ontogenético de la inteligencia, sus orígenes evolutivos y otros
asuntos relacionados. Se presentan los problemas de investigación que están por
solucionarse en este campo. La inteligencia como capacidad de adaptación a un medio
cambiante ha tenido importancia decisiva en la evolución filogenética de los seres
humanos.
3.2 Desarrollo de la creatividad
La creatividad es un proceso dinámico, es una fuerza viva y cambiante del ser humano;
es decir, es el motor del desarrollo personal y ha sido la base del progreso de toda
cultura. La creatividad es un elemento indispensable de todo ser humano; gracias a han
evolucionado y se han desarrollado la sociedad, los individuos y las organizaciones. Si
bien el concepto creatividad es usado coloquialmente en diferentes facetas de la vida
actual, en realidad el término ha sido objeto de investigación de diversas áreas desde
principios del siglo XX; la psicología y la pedagogía fueron las primeras disciplinas en
estudiarlo.
Y es que ya desde entonces se produjo una gran curiosidad por conocer el proceso de
producción de ideas y solución de problemas, esto con una finalidad clara: enseñar a
pensar de forma original y práctica.
Se asume que la creatividad es la capacidad de producir algo nuevo; sin embargo, han
surgido algunos desacuerdos debido a los distintos caminos que las investigaciones
toman, algunas enfocadas hacia el sujeto, otras hacia el proceso, lo que hace difícil una
noción completa del concepto creatividad.
Algunos investigadores afirman que “no existe una definición unitaria de creatividad.
Pero esto no significa que no se dé un común denominador de los distintos conceptos
de esta cualidad. Ese común denominador acentúa la idea de algo nuevo,
independientemente de lo nuevo que pueda ser” (Matussek, 1984, p. 11).
Muchos autores consideran la creatividad como un proceso, un conjunto de fases a
seguir, ciertas características que debe tener una persona y, por supuesto, un proceso
que dé como resultado algo que ha de ser nuevo, original y que ha de servir para
resolver algún problema. Sin embargo, no hay una definición clara.
En todo caso, se trata de una capacidad existente en todos los seres humanos, utilizada
para la solución de problemas y que precisa de realidades ya existentes. Con base en
algunas investigaciones podría definirse la creatividad como “el conjunto de aptitudes
vinculadas a la personalidad del ser humano que le permiten, a partir de una información
previa, y mediante una serie de procesos internos (cognitivos), en los cuales se
transforma dicha información, la solución de problemas con originalidad y eficacia”
(Hernández, 1999, p. 67).
Algo que sí podemos afirmar es que no hay personas sin creatividad y que, como
cualquier otra cualidad, debe ejercitarse desde que somos niños.
De acuerdo con Longoria (2004), se distinguen varios tipos de creatividad, entre los que
se encuentran los que veremos a continuación:
Creatividad Plástica. Se relaciona con las formas, colores, texturas, proporciones y
volúmenes, se manifiesta en artes visuales como arquitectura, escultura y pintura, e
incluso en otras actividades relacionadas con los espacios, como la cinematografía, la
producción televisiva, la coreografía, entre otros.
Creatividad Fluente. Es la creatividad de los sentimientos, los afectos y las actitudes; en
ella predominan los valores, los anhelos y los sueños, lo imaginativo, el simbolismo y el
espíritu quimérico, lo religioso y lo místico.
Creatividad Filosófica. Este tipo de creatividad puede florecer en la generalización del
conocimiento e interpretación del mundo, por ejemplo:
⋅ Un modo conceptual de pensar, que transforma las imágenes en símbolos.
⋅ Una aplicación de comparaciones, metáforas y analogías.
⋅ Un refinamiento de la ciencia que alumbra el camino de la humanidad.
Creatividad Científica. Aplica el ingenio y el talento en la investigación de nuevos
conocimientos, aprovecha las felices ocurrencias en cualquier fase del método y no sólo
al elaborar las hipótesis o al generar opciones de solución, como pudiese pensarse
superficialmente.
Creatividad inventiva. Es la aplicación talentosa de las ideas, las teorías y los recursos
a la solución de los problemas del quehacer ordinario. No se limita al diseño de
utensilios, herramientas o aparatos, sino que abarca organizaciones y procesos que
llegan a constituirse en métodos. A todo el conjunto producido puede
llamársele tecnología.
Creatividad Social. Es la creatividad en las relaciones humanas; genera las
organizaciones e instituciones a través de cuyo funcionamiento se optimiza la
convivencia pacífica y proveedora entre los grupos de la sociedad. Su meta es la
excelencia en la convivencia feliz, en el bienestar general y particular y en la obtención
del bien común.
La creatividad, como ya comentamos, consiste básicamente en llegar a establecer
conexiones nuevas entre ideas ya existentes. Pero para que este tipo de conexiones se
produzcan, deben existir ciertas dinámicas relacionadas al pensamiento creativo.
Autores como Edward de Bono (1998) definen dos tipos de pensamiento: lineal y lateral.
El primero nos provee de un proceso lógico a través de una metodología tradicional,
mientras que el segundo implica desorganizar una secuencia lógica y llegar a una
solución partiendo de otro ángulo. Ambos son igualmente necesarios en la dinámica de
la creatividad, ya que con el pensamiento lateral creamos las ideas, mientras que con el
lineal las desarrollamos, seleccionamos y utilizamos.
Estas dos formas distintas de abordar una actividad intelectual, lejos de ser
contrapuestas en la práctica, son totalmente complementarias en los procesos
creativos. Al analizar estos diferentes puntos de vista podemos concluir que la
creatividad es un proceso psicológico, se inicia con espontaneidad, se plantea, se
verifica y se explota; es decir, tiene un cierto orden y el desarrollo del mismo dependerá
del individuo. No obstante, sí es un proceso que se puede desarrollar siguiendo algunas
técnicas.
Se pueden emplear diversas técnicas para desarrollar la creatividad. A continuación, se
presentan algunas:
Lluvia de ideas. Podríamos decir que una de las dinámicas principales para desarrollar
la creatividad es la conocida lluvia de ideas, la cual nos permite partir de la nada y al
externar pensamientos al azar, generará ideas polarizadas que nos llevarán a tener
claridad en los objetivos que se tengan.
Esta técnica parte de la premisa de que cuanto más grande sea el número de
asociaciones y menos estereotipadas sean las ideas, más creativas serán las soluciones
del problema. Mediante ésta se generan muchas ideas, algunas de ellas serán
realmente útiles, innovadoras y factibles en cuanto a su realización.
Para maximizar los resultados de la aplicación de esta técnica es conveniente seguir
algunas pautas:
Aplicar todas las fases de la técnica que se presentan a continuación:
1. Planteamiento del problema de forma clara y breve.
➢ Selección del grupo que participará.
➢ Comunicación previa de que se usará la lluvia de ideas.
➢ Celebración de la sesión.
➢ Evaluación de las ideas.
2. Asegurar un ambiente abierto y creativo.
➢ Es importante estimular la participación, por lo que hay que evitar la
crítica de las ideas aportadas.
3. Establecer un sistema para la notación de las ideas.
4. Aprovechar las derivaciones de ideas iniciales.
5. Dar retroalimentación a los participantes en la sesión sobre los resultados
obtenidos.
Lista verbal de verificación. Consiste en registrar los asuntos referidos a un producto,
servicio o proceso que nos pueden arrojar nuevos puntos de vista. La idea subyacente
es que un producto puede ser mejorado si se cuestiona y se identifica qué se puede
modificar o mejorar. Esta herramienta nos anima a pensar en ideas que no se habían
planteado previamente.
La estimulación de imágenes. La estimulación de imágenes es una técnica muy
conocida utilizada para generar nuevas ideas. En ella, los miembros del grupo observan
un grupo de imágenes seleccionadas y lo relacionan con la información del problema a
resolver.
Cartografía mental. La cartografía mental es una herramienta visual y verbal utilizada
para estructurar situaciones complejas durante la búsqueda de soluciones creativas. El
también llamado mapa mental es un patrón creativo para relacionar ideas, procesos,
pensamientos y objetos.
Estas técnicas creativas se pueden emplear conjuntamente para la solución de cualquier
problema, de forma específica, en el desarrollo de un proyecto y la solución de
conflictos. No debe olvidarse que todos los participantes deben tener como meta el
contribuir constructivamente al desarrollo de alternativas creativas para solucionar el
conflicto en cuestión. Sin lugar a dudas, el diseño y la innovación de productos
constituyen una de las áreas más interesantes en la aplicación del proceso creativo.
3.3 Desarrollo de competencias laborales y sociales
Las competencias laborales son todos aquellos conocimientos, aptitudes y habilidades
laborales que posea un individuo para cubrir competentemente un determinado puesto
de trabajo. La competencia laboral incluye tener los conocimientos y las herramientas
necesarias para poder realizar el trabajo, pero también la capacidad para llevarlo a cabo
a pesar de las dificultades o contratiempos que puedan surgir.
Las habilidades laborales, en los últimos años, han comenzado a ocupar un lugar de
privilegio al momento de la selección de personal. Para las organizaciones es de suma
importancia que los trabajadores posean formación profesional y aptitud para llevar
adelante las tareas de manera exitosa, por tal motivo la elección del personal se realiza
de una manera muy minuciosa, evaluando los puntos fuertes y débiles de cada
candidato y teniendo como objetivo encontrar el mejor talento humano para la empresa.
Las competencias laborales se dividen en 3 grandes grupos:
➢ Competencias laborales básicas: a su vez se clasifican en competencias
personales y competencias sociales y son aquellas capacidades que se
adquieren al haber cursado una educación obligatoria. Incluye en el caso
de competencias personales las conductas educativas y en caso de
competencias sociales las conductas básicas para con el prójimo.
➢ Competencias laborales genéricas: se denomina así a las habilidades y
aptitudes que exceden la profesión y pueden ponerse en práctica en
distintos puestos laborales. Si bien es posible prescindir de ellas para
cubrir un puesto laboral, las competencias laborales genéricas son muy
apreciadas porque permiten un mejor desempeño en las actividades,
otorgando beneficios extras a la organización contratante.
➢ Competencias laborales específicas: son aquellas habilidades y
aptitudes necesarias e imprescindibles para realizar un trabajo.
Hoy en día, las habilidades más valoradas por las organizaciones son:
• Poseer iniciativa: las personas con iniciativas y proactivas, suelen
comprometerse con la organización ya sea resolviendo los problemas que
puedan surgir durante las actividades laborales, desarrollando proyectos o
involucrándose en las tareas a realizar, lo cual es un gran beneficio para la
empresa.
• Tener sentido de la responsabilidad: un trabajador que sea puntual, responsable
de sus actos y su trabajo, es muy valorado por las organizaciones al momento
de seleccionar al personal.
• Tener poder de decisión: una persona capaz de tomar decisiones acertadas
rápidamente, puede afrontar los retos del día a día de una manera eficiente.
• Saber trabajar en equipo: trabajar conjuntamente para lograr un objetivo
promueve relaciones interpersonales generando un buen ambiente laboral. El
trabajo en equipo, donde se vuelcan diferentes maneras de encarar un proyecto,
suele arrojar resultados exitosos.
• Facilidad para adaptarse a los cambios: salir de la zona de confort y adaptarse
a los cambios es la mejor manera de desarrollarse y crecer profesionalmente.
• Saber comunicarse de manera eficaz: saber transmitir las ideas y poder
compartir los conocimientos es de suma importancia, sobre todo si se dirige un
grupo de trabajo.
La mundialización de la economía y los cambios tecnológicos y organizacionales tienen
una seria repercusión sobre la gestión de los recursos humanos y el desarrollo de las
competencias en el ámbito sociolaboral. En principio, obviamos deliberadamente todas
las incidencias e implicaciones de la globalización, de las reformas económicas, la
especialización en la producción industrial de servicios, el incremento progresivo de las
tecnologías de la información y de la comunicación, etc., en la organización del trabajo,
y, por ende, de la formación profesional.
Lo que es evidente es que la “transformación de los procesos productivos no sólo
requiere de equipos y tecnología punta para aumentar la productividad, sino también de
nuevas formas de gestión, organización, capacitación y desarrollo de los trabajadores,
que propicien el uso racional y eficiente de los recursos y estimulen el potencial creativo
e intelectual de todos los integrantes de la organización” (Ibarra, 2000: 97).
No obstante, hay que tener presente que es este escenario, de cambio constante, el
que propicia y justifica la emergencia de un nuevo discurso que va más allá de la
formación para el empleo o para el puesto de trabajo, y se pone el énfasis en la mejora
de las competencias personales y de la organización. De una organización basada en
la especialización y en el puesto de trabajo llegamos a una estructura de redes y equipos
de alto desempeño, capaces de innovar, aprender, aportar soluciones creativas e
inteligentes a los problemas.
No se puede desligar, pues, la competencia de la gestión de recursos humanos, de su
formación y su desarrollo, de la estrategia empresarial, de contenidos formativos. Es un
concepto amplio y abarcativo con muchas incidencias en la planificación educativa, en
la planificación y organización del trabajo. No son pocas ya las organizaciones que están
adoptando prácticas y sistemas de recursos humanos basados en competencias. Esta
orientación viene provocada por la necesidad de encontrar soluciones a los problemas
de gestión y motivación de su personal en los nuevos entornos laborales.
3.4 Clarificación de valores
La tarea de educar en valores no es sólo tarea de la escuela, también la sociedad y la
familia deben asumir esta responsabilidad. El cometido de la educación es importante,
ya que debe orientar al sujeto a la búsqueda e interpretación de la realidad. Es
fundamental comenzar diciendo que la clarificación de valores como modelo de
educación en valores persiga como objetivo básico, según Marín Gracia, M.A. (1987),
el ayudar al hombre a recobrar el protagonismo de su historia, a liberarlo del pesimismo
originado por su incapacidad de hacer frente a las circunstancias.
La meta última de la educación, es que la persona se comprometa en la transformación
de la sociedad desde un ámbito comunitario, de esta forma, educación y educación en
valores son dos términos inseparables. La educación debe tener presente la
singularidad personal, es una educación basada en la libertad y para la libertad. A través
del proceso educativo, la persona debe ir descubriendo cuáles son sus valores e ir
comprometiéndose con ellos. Los jóvenes se enfrentan a multitud de problemas todos
los días, ante los cuales deben optar, deben tomar decisiones, y en estas decisiones
entran en juego los valores como fuerza directiva de la acción.
La relación profesor-alumno es decisiva, pero no es el único requisito importante; influye
también la metodología, la organización del aprendizaje, los contenidos, los recursos,
etc. Según Paniego, J.A (1999:212 y ss.), "el profesor no se limita a dar información,
sino que debe orientar a la búsqueda de información”. El profesor debe dinamizar las
sesiones, motivar, ordenar el análisis de la información, etc. El alumno debe implicarse
en las decisiones del centro, participar en la elaboración de las normas, actividades,
evaluación, etc. Debe ser responsable de su propia educación.
Educar en valores implica ayudar al sujeto a crear opciones libremente, y hacerle
responsable de cada elección. Que se sienta querido y aceptado tal cual es, en un
ambiente cálido y de confianza, facilitarle los medios para establecer un proyecto de
vida, ayudarle a conocer, criticar, valorar y vivenciar los valores, hasta hacerlos suyos.
La finalidad, por tanto, es ayudar a la persona a que conozca sus valores y desarrolle a
partir de ellos sus opciones de vida. Es fundamental hacer un análisis crítico de las
posturas actuales sobre la educación en valores, y podemos resumirlas en dos:
➢ No hacer nada al respecto, para que el individuo desarrolle sus valores: compete
a las familias y a las instituciones religiosas, por tanto, los profesores y las
instituciones educativas deben ser neutrales. Esta postura no puede llevarse a
cabo, porque según expresa Marín Ibáñez, R. (1981), el escéptico en el mundo
axiológico no existe.
➢ Imponer valores universales, que implica una enseñanza impositiva de unos
valores correctos y deseables. Esta postura genera dos problemas
fundamentales: demostrar que existen valores universales, pero según Maslow,
A.M. (1979), es difícil justificar que unos valores son universales.
Harmin y Simmons (citados por Marín Gracia, M. A. 1987), nos hablan de cinco formas
de transmisión:
1. Presentar un modelo correcto de valores, con el consiguiente problema de que
se origine un conflicto con otros.
2. Por medio del premio y el castigo, aun sabiendo que la persona no es moldeable
por completo.
3. Por medio de la explicación de que son necesarios ciertos valores, tarea difícil
cuando existen dos valores deseables en conflicto.
4. Por medio de la reprobación, imposición de lo correcto o incorrecto.
5. Manipulación del ambiente a favor de ciertos valores.
Kirchenbaum, H. (1973), va en contra del enfoque moralizante. Lo esencial está en
preguntarse qué valores y qué proceso utilizar. Según este autor, siempre se comunican
valores, luego una buena enseñanza en valores, consiste en ayudar al sujeto a que
comprenda cada valor en una situación concreta. La acción educadora tiene un proceso:
optar, preferir y adherirse a un sistema de valores.
Para Benning, A. (1992:87), los métodos de educación en valores, se resumen en tres
grupos. Estos tres métodos, buscan el desarrollo de los tres componentes básicos de la
actitud, que define Paniego, J.A. (1999:33): cognitivo, afectivo y conductual.
1. Cognitivos, consistentes en dar explicaciones, exponer ideas, descubrir
relaciones, mostrar consecuencias, etc.
2. Afectivos, comunicando y suscitando sentimientos.
3. Demostrativos o conductuales, dando ejemplo, actuando primero.
Para García Guzmán, J.M, citado en las Actas ([Link] 1992:89) valor es "aquella cualidad
o actividad que se considera, por el individuo, o por una comunidad, como preferible a
otra en determinadas circunstancias y para bien del sujeto".
Foulquié, P. (1961:14), define el valor como el "carácter de una cosa estimada como
deseable ". Los valores, por tanto, lo son en función de las apetencias y necesidades de
la persona.
Ha existido una evolución en el empleo del término valor según Cobo Suero (1993:170).
Se ha pasado de considerar al valor como predicado "algo tiene valor", hacia un uso del
valor como sustantivo "esto es un valor para mí". Los valores hacen referencia a los
pensamientos y a las ideas que mueven a una persona a actuar y relacionarse con el
entorno de una forma determinada. Según esto, podemos observar cómo los valores,
son la base que constituirá la personalidad del niño, del adolescente, adulto, etc. Dichos
valores se encontrarán siempre organizados en función de sus prioridades,
necesidades, etc., y es entonces cuando hablaremos de jerarquía de valores. Raths y
sus colaboradores propusieron la alternativa de la clarificación de valores en un libro
titulado Values and Teaching, donde se exponía en qué consistía esta técnica,
impulsando el interés sobre el tema. La propuesta de la clarificación es opuesta a las
técnicas anteriores de inculcación o adoctrinamiento de valores humanos, su idea es
que los jóvenes no deben ser adoctrinados, sino que el individuo es libre de elegir sus
propios valores cualesquiera que estos sean, por tanto, niega que existan valores
mejores que otros, sino que todo depende de la jerarquía de valores que cada persona
tenga.
Otros seguidores, como Howe, L. W. (1977) y Kirschenbaum, H. (1982), han hecho al
respecto de Raths, L.E. (1967) aportaciones muy importantes, en el sentido de que han
conectado dicha metodología con algunas actitudes que Rogers, C.R. (1978) considera
necesarias para favorecer el desarrollo humano, tales como: autenticidad, aceptación y
empatía.
Una de las aportaciones de este método, consiste en que la persona identifique
claramente los valores que él posee y los que le gustaría poseer, así como las
numerosas estrategias creadas para la educación en valores.
Pascual, A. (1988:31) afirma que "la clarificación de valores es una acción consciente y
sistemática del orientador o maestro que tiene por objeto estimular el proceso de
valoración en los alumnos con el fin de que estos lleguen a darse cuenta de cuáles son
realmente sus valores y puedan, así, sentirse responsables y comprometidos con ellos”
. Su finalidad es provocar en el educando una reflexión en la búsqueda de lo que
consideran y desean en el ámbito de los valores. De cualquier forma, gracias a unos u
otros autores, la clarificación de valores ha sido objeto de una gran difusión,
empleándose en numerosos centros escolares de distintos países, incluido España.
Si nos adentramos en el origen de la Clarificación de Valores, es de todos sabido que
en épocas anteriores tenía mayor relevancia el progreso socio-cultural, que el cultivo de
la persona, de su humanización. Este aspecto quedaba claramente reflejado en el
sistema educativo, donde se preocupaban en exceso de que los alumnos aprendieran
aspectos culturales y fundamentalmente académicos, dejando de lado aspectos de
desarrollo personal y social. Hoy las cosas han cambiado, y la educación en valores se
ha convertido en un pilar fundamental a tener en cuenta en cualquier materia. Pero la
educación en valores puede tener su origen en una formación de valores objetivos o
universales, donde se da prioridad a los derechos humanos, de otra corriente más
relativista, que afirma que los valores son fruto de una experiencia de vida, y que por lo
tanto, son subjetivos. Ambas corrientes deben tenerse en cuenta en cualquier trabajo
que se realice en el campo de la educación en valores.
Fruto de esta necesidad social de incluir la formación de valores en educación,
empezaron a surgir una serie de problemas fundamentales a la hora de hablar de la
organización en la escuela, como eran el verticalismo, que obliga a establecer una
correcta jerarquía de valores, y la separaticidad, donde se deja claro la necesidad de
mantener una relación con el entorno si queremos obtener resultados certeros.
Según establece Pascual, A. (1988), es necesario contar con unas instrucciones básicas
que nos permitan trabajar aquellos valores que estén dentro de una cultura. Es
fundamental para ello, evitar el adoctrinamiento y favorecer la autonomía y la reflexión.
Es necesario buscar un modelo interaccionista para descubrir todas las posibilidades de
la persona, incluso aquellas no descubiertas.
El método de Clarificación de Valores se ha difundido ampliamente por el mundo
escolar, ayudando al alumno a identificar los valores que vive y los que quiere vivir. De
esta manera, el método de Clarificación de Valores, según manifiesta Quintana
Cabanas, J.A (1998:293), pretende "ayudar al alumno para que, por sí mismo, se
percate de sus propios valores, se aclare sobre ellos y, constituyéndolos así en objetivos
personales, sea capaz de afirmarlos y de traducirlos en obras”.
Cada día hay más personas que no tienen claro hacia donde se dirigen, viven sin
orientación ni sentido, están poco motivados y resulta difícil hacerlos reflexionar sobre
su escala de valores. La clarificación de valores debe ofrecerlas un procedimiento que
les permita analizar sus vidas, asumir la responsabilidad de su comportamiento, articular
valores definidos, y actuar de acuerdo con los mismos.
Pero es evidente, que este proceso de valoración sigue momentos o fases distintas en
función de los autores. Según la teoría de Raths, L. (1967:33), considerado uno de los
pedagogos más significativos de su tiempo y pionero en la elaboración de estrategias
para esta clarificación, el proceso por el que aceptamos unos valores es el que dicta los
pasos a seguir en este método.
Para el autor, el proceso de formación de valores consta de tres momentos, cada uno
de los cuáles comprende varias condiciones o peculiaridades:
Selección de los valores:
✓ Hecha con libertad
✓ Entre varias alternativas.
✓ Tras considerar sus consecuencias.
Estimación de los valores:
✓ Apreciar y disfrutar la opción hecha.
✓ Estar dispuesto a afirmarla públicamente.
Actuación según esos valores:
✓ Actuar de acuerdo con nuestra elección de valores.
✓ Hacerlo repetidamente en nuestra vida.
El problema mayor que se le ha achacado al autor, es que los siete subprocesos parecen
insuficientes para comprender el proceso de valoración.
Es por ello, que Kirschenbaum, H. (1982:19) elabora un concepto más amplio: "es un
proceso por el cuál aumentamos la probabilidad de que, ya sea nuestra forma de vida
en general o alguna decisión en particular, tengan, en primer lugar, un valor positivo
para nosotros y, en segundo, sean constructivas dentro del contexto social”.
Kirschenbaum considera que el proceso de valoración implica cinco dimensiones
relacionadas, que no pueden ser identificadas como etapas sino como procesos, las
cuales se exponen a continuación:
• Pensamiento: ayudar a los alumnos a que aprendan a pensar, ya sea
favoreciendo un pensamiento crítico (Raths, L. E. 1967), un razonamiento moral
(Kohlberg, L. 1986), etc.
• Sentimiento: aclarar lo que apreciamos o deseamos. Ayudar a los jóvenes a
reforzar el concepto de sí mismos y a manejar sus sentimientos.
• Elección: elección de alternativas y consideración de consecuencias. Es
necesario establecer unas metas, reunir los datos disponibles, elegir una
alternativa y considerar las consecuencias de la decisión. A la hora de tomar la
decisión u optar por una alternativa podemos hacerlo libremente, identificando
las consecuencias de una decisión subjetiva, de lo que creemos que es mejor; o
planear las distintas estrategias que me ayudarán a incrementar la probabilidad
de alcanzar esas metas.
• Comunicación: los valores evolucionan gracias a un proceso de interacción
social. Es necesario mandar mensajes claros, escuchar activamente lo que el
otro quiere decir, etc.
• Acción: actuar repetida y consistentemente para alcanzar nuestras metas,
ayudar al individuo a adquirir un sentido positivo en su vida y actuar hábilmente
en las áreas de acción para conseguir beneficio personal y social.
Estructuradas las fases de esta forma, Pascual, A. (1995:16) piensa que "el desarrollo
de la valoración capacita a las personas para hacer sus opciones desde su
responsabilidad y libertad, lo cual fundamenta el compromiso ético con los valores”.
Desde nuestro punto de vista y observando con detalle los pasos que ambos autores
(Raths y Kirschenbaum) consideran fundamentales para poner en práctica el proceso
de valoración, creemos posible unificar ambas metodologías y establecer los pasos
esenciales de ambas posturas. Para responder a este planteamiento, nada mejor que
mostrar el siguiente cuadro que hace mención a esta cuestión.
3.5 Nuevas tecnologías aplicadas a la educación
Con el paso del tiempo las tecnologías han evolucionado demasiado rápido trayendo
consigo nuevas oportunidades en nuestra vida cotidiana, así como en la educación.
Pero ¿cuáles son sus ventajas? ¿Cuál es su verdadero papel en la formación? Si bien
es cierto que cada vez la sociedad insiste en tener una mejor calidad de vida, la
informática y la robótica, han transformado de manera significativa los diversos modelos
de educación, permitiendo que se aprenda de una manera innovadora y práctica.
Todo esto se da por medio de un conjunto de herramientas y procesos tecnológicos, en
los cuales la comunicación e información son la base para afrontar las diversas
necesidades, así como los retos que se enfrentan los jóvenes constantemente en la
escuela. Actualmente, existen diversas herramientas que son proporcionadas por las
instituciones para que los jóvenes tengan una educación de calidad. Entre estos se
encuentran las computadoras, tabletas, internet, pizarras digitales, teléfonos móviles,
entre otros.
Con base a estos recursos didácticos se han diseñado diversas plataformas que
permiten a los estudiantes reforzar sus conocimientos de manera significativa.
Entonces ¿para qué sirven las tecnologías aplicadas a la educación y cuáles son sus
beneficios? La tecnología educativa se encuentra diseñada por 3 importantes pilares:
programación, robótica e impresión 3D. Estos tienen el objetivo de preparar de manera
objetiva a los alumnos para el campo laboral.
Por lo que significa que las tecnologías aplicadas sirven para simplificar diversos
procesos y accesos de la educación, ya que se han generado diversas plataformas y
aplicaciones para que los estudiantes encuentren de manera rápida información
relevante. Así mismo, pueden crear conferencias, foros y coloquios para aclarar dudas
por medio de videollamadas.
En resumen, esta nueva era tecnológica permite que el alumno aprenda fácil, rápido y
de una manera innovadora. La educación permaneció sin grandes cambios tecnológicos
durante siglos hasta que la revolución digital transformó la forma en que aprendemos y
enseñamos. Te invitamos a conocer sobre las tecnologías más novedosas de la
educación. En el presente, el aprendizaje a distancia es la tendencia tecnológica más
importante; sin embargo, el gran reto es lograr que los estudiantes disfruten, aprovechen
y amplíen su experiencia de aprendizaje a través de plataformas digitales. Las últimas
tendencias de tecnologías en la educación tienen un fuerte enfoque en la conectividad,
la versatilidad y el aprendizaje centrado en el estudiante; aunque, también existen
importantes desarrollos en realidad aumentada, big data e internet de las cosas (IoT,
por sus siglas en inglés).
¿Qué es la tecnología educativa y por qué es tan importante? Son todas las que buscan
facilitar el aprendizaje y exponenciar el desempeño de profesores y alumnos con el
objetivo de que el intercambio de conocimiento y el desarrollo de habilidades sean más
eficaces.
Nuevas tecnologías en la enseñanza. Con el compromiso de mejorar el proceso de
enseñanza-aprendizaje han surgido algunas tendencias tecnológicas como:
Realidad aumentada y simulaciones. Con estas herramientas los estudiantes
experimentan como en carne propia los conocimientos adquiridos, además les permiten
hacer prueba y error, utilizar el método científico o comprobar hipótesis. Algunas
carreras en las que se utilizan son la ingenierías y arquitectura.
Aprendizaje adaptativo. Emplea algoritmos informáticos para ofrecer recursos y
actividades didácticas conforme las necesidades específicas de cada alumno.
Bases de datos. Brindan acceso a un amplio y actualizado volumen de información. Las
actividades con bases de datos ayudan a agilizar y desarrollar el proceso de enseñanza-
aprendizaje en el aula.
Inteligencia artificial (IA). De acuerdo con la UNESCO existen distintos ámbitos en la
educación que mejorarán gracias la IA, especialmente en sistemas de gestión educativa
y aprendizaje personalizado. En el caso de la Anáhuac, ya contamos con acceso al
sistema de IA de IBM, Watson, que permite crear, entrenar y desplegar modelos de
autoaprendizaje con flujos automatizados de trabajo.
Aprendizaje con videojuegos o gamification. Es una técnica de aprendizaje que traslada
la mecánica de los juegos al ámbito académico con la finalidad lograr mayor intercambio
de conocimiento y el desarrollo de habilidades, además generar engagement con el
alumno.
Anáhuac, las tecnologías del futuro, hoy. Desde el momento en que formas parte de la
comunidad Anáhuac tienes acceso a distintas tecnologías. La Universidad Anáhuac
cuenta con el sistema de gestión de aprendizaje Brightspace (o LMS, por las siglas en
inglés de Learning Management Systems) que permite a los estudiantes cursar
asignaturas de manera virtual y acceder a contenidos y actividades de manera
personalizada para reforzar sus conocimientos.
Academic Initiative Program de IBM. Como alumno también cuentas con una licencia
para usar acceder al programa de académico de IBM, que permite utilizar software y
cursos de las siguientes tecnologías:
• IBM Cloud
• Data Science
• IBM Security
• Quantum ( Computación cuántica)
• IBM Engineering (Ciclo de vida del software)
• IBM Z (Desarrollo de mainframes)
• Power Systems
• Blockchain
Amazon Web Services. Además, tienes acceso a los Amazon Web Services que brindan
estos 4 beneficios:
• AWS Educate, es un portal donde puedes encontrar diversos cursos y badges
de tecnología de Amazon, Además, podrás obtener micro-credenciales como
badges y certificados de cumplimiento.
• AWS Academy, es el programa que certifica profesores para que a su vez
acrediten a alumnos dentro del salón de clases.
• Por otra parte, AWS Activate es un programa pensado para los emprendedores
de las universidades, en el que Amazon proporciona tecnología para startups
sin costo por un periodo determinado.
• Finalmente, cuentas con acceso al programa AWS Cloud Credits for Research,
que permite llevar a cabo investigaciones con el apoyo de tecnologías de
Amazon.
Las nuevas tecnologías de la información y comunicación se están convirtiendo en un
elemento clave en nuestro sistema educativo. Cada vez resulta más difícil encontrarnos
con acciones formativas que no estén apoyadas en diferentes medios tecnológicos, y
ello ocurre independiente del sistema educativo en el cual nos movamos, y de los
contenidos que estemos llevando a cabo. En esta obra pretendemos analizar una serie
de aspectos relacionados con las nuevas tecnologías de la información y comunicación,
tanto referidas a su diseño, como evaluación, producción y utilización educativa.
Referencias Bibliográficas
➢ Cebrián, M. (2003). Enseñanza virtual para la innovación universitaria. Ed. Narcea.
➢ Díaz-Barriga Arceo, F. (2010). Los profesores ante las innovaciones curriculares.
➢ Revista Iberoamericana de Educación Superior, 1(1), 37-57. Gimeno, J. (2012). ¿Por
qué habría de renovarse la enseñanza en la universidad?: Innovación en la universidad.
➢ Prácticas, políticas y retóricas. Graó. Imbernón, F. (1996). En busca del discurso
educativo.
➢ La escuela, la innovación educativa, el curriculum, el maestro y su formación.
➢ Magisterio del Río de La Plata. Morales, P. (2010). Investigación e Innovación
Educativa.
➢ REICE. Revista Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación, 8(2), 47-
73. Moreno, G. (2000). Formación de docentes para la innovación educativa. Revista
Electrónica de Educación, 17, 24-32. Salinas, D. (2015). ¿Y a eso lo llamamos
innovación?... ¿Por qué? En, N. Ibarra Rius (Coord.), Investigación e innovación en
educación superior. (pp. 29-40). Universitat de València Zabalza Beraza, M. A. (2012).
➢ El estudio de las “buenas prácticas” docentes en la enseñanza universitaria. Revista de
Docencia Universitaria, 10(1), 105-122.
➢ STENHOUSE, L. La investigación como base de la Enseñanza, Morata, Madrid, 1987.
SEP. Programa para la modernización educativa 1989-1994, México, DF: ,1989.
➢ Amutio, A. (2002) Estrategias de manejo del estrés: el papel de la relajación. C. Med.
Psicosom, Nº 62 / 63.
➢ Para analizar las experiencias obtenidas durante la segunda jornada de observación y
práctica realizar nuevamente las actividades: “Una revisión panorámica: mi trabajo en
el aula” y “¿Qué otras características de los adolescentes conocimos?”. Bibliografía y
otros materiales básicos
➢ Alonso Tapia, Jesús (1999), “¿Qué hacer para motivar a nuestros alumnos?”, en César
Coll (coord.), Psicología de la instrucción: la enseñanza y el aprendizaje en la educación
secundaria, Barce- lona, ICE/HORSORI (Cuadernos de formación del profesorado.
Educación secundaria, 15), pp. 119-140.
➢ Astolfi, Jean-Pierre (1997), “En busca del valor”, “Conocimientos, ni teóricos ni
prácticos” y “El reflejo de los textos”, en Aprender en la escuela, Traducciones
Académicas Especializadas (trad.), Chile, Dolmen, pp. 23-50.
➢ ACUÑA, S.R. Y WEBER, V. (1999): “La utilización de hipertextos como herramientas
para el aprendizaje y la instrucción”, en Las Nuevas Tecnologías para la Mejora
Educativa . Edutec’99. Kronos. Sevilla. Pp. 175-188.
➢ ADELL (1997): “Tendencias en educación en la sociedad de las tecnologías de la
información”, Revista EDUTEC. Noviembre 1997, nº 7. ADELL, J. (1998b): "Redes y
educación, en DE PABLOS, J. y JIMÉNEZ, J. (Eds.): Nuevas tecnologías, comunicación
audiovisual y educación. Ed. Cadecs. Barcelona. pp: 177-211.
➢ ADELL, J. y GISBERT, M. (1998a): "Educació a Internet: l’aula virtual". Temps
d’Educació. Universitat de Barcelona. Nº 18. pp: 263-277.
➢ ALONSO, C.M; GALLEGO, D.J.; HONEY, P. (1999): Los estilos de aprendizaje.
Procedimientos de Diagnóstico y Mejora. Ediciones Mensajero, Bilbao. 4ª Edición.
➢ AREA, M. (2003): Creación y uso de webs para la docencia universitaria. Departamento
de Didáctica e Investigación Educativa y del Comportamiento. Facultad de Educación.
Universidad de la Laguna. [Link]
[consultado 1 de septiembre de 2003]
➢ BARAJAS, M., SCHEUERMANN, F. Y KIKIS, K (2003): “¿Peligra el papel del profesor
como autoridad del conocimiento en un entorno de aprendizaje a través de las TIC?”,
en Elearning Europa: [Link] [consultado 02/05/2003]
BARBERÁ. E. ( Coord.) (2001): La incógnita de la educación a distancia. Ice de la
Universidad de Barcelona-Editorial Horsori. Cuadernos de educación. Barcelona.
➢ BARCELÓ, A. y otros (2000): “El apoyo técnico y pedagógico en la utilización de las
Tecnólogas de la Información y Comunicación en el contexto universitario”, en III
Congreso Internacional de Comunicación, Tecnología y Educación-Redes, multimedia y
diseños virtuales. Oviedo (sin paginar).
➢ DELGADO, J.M. y GUTIÉRREZ, J. (1995): Métodos y técnicas cualitativas de
investigación en ciencias sociales. Síntesis Psicología. Madrid.
➢ DELORS, J. (1996): La educación encierra un tesoro. UNESCO. París.
➢ DUART, J y MARTÍNEZ, M.J. (2001): “Evaluación de la calidad docente en entornos
virtuales de aprendizaje”, en
[Link] [consultado en
28/07/03]
➢ DUARTE, A. (1996): “Los Desafíos de las Nuevas Tecnologías y las Tecnologías
Avanzadas para la Educación y la Enseñanza: Los Entornos Hipertexto”, en CABERO, J.;
CERDEIRA, M. Y GÓMEZ, G.: Medios de Comunicación, Recursos y Materiales para la
Mejora Educativa II. Kronos. Sevilla. Pp. 243-257.
➢ FERRÁNDEZ, A. Y PUENTE, J.M. (dir.) (1991): Educación de Personas Adultas:
Psicopedagogía y Microdidáctica. Vol. 2. Diagrama. Zaragoza.
➢ FERRATÉ, G. (1998): “Prólogo”, en TIFFIN, J. Y RAJASINGHAM, L. (1997): En busca de la
clase virtual. La educación en la sociedad de la información. Temas de educación.
Paidós. Barcelona.
➢ FERRER, V. (1994): La metodología didáctica a l’ensenyament universitari. Barcelona:
Publicacions de la UB. FERRERES, V (1997) (coord.): El desarrollo profesional del
docente. Evaluación de los planes provinciales de formación. Ed. Oikos -tau. Barcelona.
➢ GALEA CASTAÑO, J.; LEGARRETA, J. ; MARTÍ, A.; GISBERT, M. (2002): “El servicio de
recursos educativos, una herramienta para la incorporación de las tic a la docencia
universitaria”, en Actas II CIDUI. Tarragona. Documento electrónico.
➢ GALLEGO, A. Y MARTÍNEZ, E (2002): “Estilos de aprendizaje y e-learning. Hacia un
mayor rendimiento académico”, en Actas II CIDUI. Tarragona. Documento electrónico.
➢ GARCÍA AREITIO, L. (2001): La educación a distancia. De la teoría a la práctica. Ariel:
Barcelona.
➢ GARRISON, D.R. (1989): Understanding distance education. Ed. Roudeledge. Londres.
➢ SANGRÀ, A. (2001): "La calidad en las experiencias virtuales de educación superior", en
[Link] [consultado el 02/05/03]
➢ SARRAMONA, J. (1984): “Tecnología y Educación”, en SANVICENS, A.: Introducción a la
Pedagogía. Barcanova. Barcelona. Págs. 199-225 SCHELL, R.(2002): “E-learning, la pata
necesaria”. En Expansión&Empleo, 11 de junio de 2002.
[Link] tml)
[consultado el 12 de junio de 2002] SCHWIER, R. Y MISANCHUK, E. (1994): Interactive
multimedia instruction, Englewood Cliffs, Educational Technology. SEPÚLVEDA, F;
➢ RAJADELL, N. (2001) (Coord.): Didáctica General para psicopedagogos. Madrid: UNED.
➢ SPECK, B.W. (2002): “Learning-Teaching-Assessment. Paradigms and the On-line
Classroom”, in New Directions for Teaching and Learning, n. 91. Wiley Periodicals, Inc.
[Link] [consultado 06-02-2003]
➢ STENHOUSE, L. (1991): La investigación como base de la enseñanza. Madrid: Morata
➢ TAYLOR, S.J. y BOGDAN, R. (1986): Introducción a los métodos cualitativos de
investigación. Paidós. Barcelona.
AVISO LEGAL
Las lecturas que presenta la Coordinación del Sistema no Escolarizado de la
UNICLA, en esta Antología, son fotocopias parciales de los originales y se
reproducen sólo con propósitos educativos, de investigación y sin perseguir
la obtención de lucro conforme a los Artículos 1° y 148°, fracciones I, III y IV
de la Ley Federal de Derechos de Autor.
Coordinación del Sistema
Escolarizado y Semiescolarizado
Universidad Contemporánea de
las Américas