Inconstitucionalidad Ley 488 de 1998
Inconstitucionalidad Ley 488 de 1998
Magistrada Sustanciadora:
CRISTINA PARDO SCHLESINGER
SENTENCIA
I. ANTECEDENTES
2
II. NORMA DEMANDADA
El Congreso de Colombia
DECRETA:
(…)
CAPÍTULO VI
Impuestos territoriales
(…)
Artículo 121. Base gravable. Está constituida por el valor de
referencia de venta al público de la gasolina motor tanto extra como
corriente y del ACPM, por galón, que certifique mensualmente el
Ministerio de Minas y Energía.”
III. LA DEMANDA
suspensión.
SEGUNDO.- ORDENAR a la Secretaría General de esta Corporación continuar dando trámite a las órdenes
del Auto del trece (13) de octubre, de dos mil diecisiete (2017), mediante la cual se admitió la demanda de la
referencia.
TERCERO.- ORDENAR a la Secretaría General de esta Corporación que notifique el presente proveído en el
estado de esa dependencia, y del mismo modo, se ponga en conocimiento de la ciudadanía en la página web
de la Corte Constitucional...".
3
El accionante sostiene que el segundo párrafo del artículo 338 de la
Constitución Política consagra que: “[l]a ley, las ordenanzas y los acuerdos
pueden permitir que las autoridades fijen la tarifa de las tasas y
contribuciones que cobren a los contribuyentes (…) pero el sistema y el
método para definir tales costos y beneficios, la forma de hacer su reparto
deben ser fijados por la ley, las ordenanzas y los acuerdos”, circunstancia
que exige que los elementos esenciales de cualquier obligación tributaria sean
impuestos y definidos, exclusivamente, por órganos popularmente elegidos.
Precisa que “si bien la Constitución prevé en el inciso segundo del artículo
338 Superior la determinación de los elementos de un tributo pueden ser
dejados a autoridades administrativas, tanto el ‘sistema’ como el ‘método’,
deben ser definidos por la Ley y ‘…ser lo suficientemente claros y precisos a
fin de evitar que los órganos de representación popular desatiendan un
expreso mandato Superior’”.3 Indica que ni la disposición acusada, ni ninguna
otra disposición legal, definen las reglas y parámetros para realizar el cálculo
del valor de referencia por parte del Ministerio de Minas, lo que conduce a
una indeterminación absoluta de la base gravable del tributo y la consecuente
deslegalización de la fijación de este elemento esencial para el cálculo de la
sobretasa a la gasolina.
2
Folios 2 y 3 del expediente D-12349.
3
Folio 3 del expediente D-12349. Se trata de una cita de la Corte Constitucional, referenciada de la siguiente
forma: Corte Constitucional, Sentencia C-621 de 2013 M.P. Alberto Rojas Ríos. Corte Constitucional. Sala
Plena. Ver, entre otras Sentencias relacionadas con este principio: C-455 de 1994; C-816 de 1999; C-1067 de
2002; C-1371 de 2000; C-155 de 2003; C-402 de 2010; C-583 de 1996; C-1179 de 2001, C-227 de 2002; C-
155 de 2003; C-776 de 2003; C-134 de 2009; C-891 de 2012.
4
del valor de referencia certificado por el Ministerio, que en general permanece
más alto que el real, y que según el accionante no se certifica mensualmente.
Por lo anterior concluye que no hay certeza legal sobre la fórmula utilizada
por el Ministerio de Minas y Energía para fijar un elemento que resulta
esencial en la configuración de la sobretasa a los combustibles, en clara
transgresión a la Carta Política.
IV. INTERVENCIONES
5
DIAN, la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, la Universidad
Externado de Colombia, la Universidad Nacional de Colombia, y el Instituto
Colombiano de Derecho Tributario.
6
permite incluir parámetros técnicos o la intervención de entidades que
aseguren la existencia de lineamientos para el funcionamiento del gravamen
y, los límites de dicha potestad, no incluyen la posibilidad de conferir al
Gobierno Nacional o a una entidad del nivel central, habilitación para el
establecimiento de criterios técnicos para el funcionamiento del tributo, lo
cual ha sido objeto, en otras ocasiones, de autorización por parte de la Corte
Constitucional (cita la Sentencia C-608 de 2012).
Afirmó que el accionante considera infringidos los artículos 150 (numeral 12)
y 338 constitucionales por la norma acusada, toda vez que no está de acuerdo
con la metodología y fórmula empleadas por la cartera que representa para
fijar el precio de la referencia por galón de combustible, pero ello no resulta
suficiente para afectar la constitucionalidad de la norma. Al respecto indica:
7
“el demandante afirma que los valores de referencia por galón
fijados por el Ministerio de Minas y Energía no coinciden con
ningún mercado nacional ni internacional de combustibles
líquidos derivados del petróleo, que no corresponden a ningún
criterio objetivo, tanto así que el precio certificado permaneció
congelado, mientras que los precios del mercado sí fluctuaron,
y solo fue modificado a finales de 2016 (resolución 41279 de
2016) y de nuevo en febrero de 2017 (resolución 40147 de
2017). En otras palabras, en la presente acción de
constitucionalidad se cuestionan los actos administrativos
expedidos para dar cumplimiento a la normativa de rango legal
y ejecutarla, mas no la normativa en sí”.4
4
Expediente D-12349, folio 24.
8
Para sustentar la anterior afirmación, indica que el escrito de la demanda no es
claro respecto de la vulneración jurídica alegada, pues solo esboza razones
ambiguas e incoherentes de carácter político. Sostiene que en la demanda no
existen argumentos objetivos frente a las normas transcritas, únicamente
meras conjeturas hechas por el accionante respecto de la norma acusada,
circunstancia que desconoce el requisito de certeza propio de este tipo de
acciones constitucionales.
5
Expediente D-12349, folio 40.
9
para expedir decretos reglamentarios en los cuales se ha venido inventado un
precio, en lugar de certificarlo”6.
Sostiene que si bien el principio de certeza del tributo exige que el legislador
señale y determine, con precisión, los elementos de la obligación tributaria, es
válido entender que ello no riñe con que la ley indique que los hechos
gravables descansan sobre un ingrediente que se forma por razón de las
condiciones del mercado (precios de las transacciones) o de los precios de
6
Expediente D-12349, folio 39.
7
Expediente D-12349, folio 39.
8
El concepto está firmado por el Presidente del ICDT Mauricio Piñeros Perdomo, pero en su párrafo inicial
aclara que se trata de una ponencia inicialmente elaborada por Juan Esteban Sanín Gómez, y en virtud de su
“objeción de conciencia” terminada por Miguel Gómez Sjörberg.
10
ciertos bienes y servicios que el Estado, a través de las autoridades
competentes, regula.
11
Finalmente y luego de señalar la resolución que establece la metodología para
determinar el precio de los combustibles, sostiene:
9
Expediente D-12349, folio 39.
12
La universidad participa en el debate constitucional para apoyar la solicitud
del accionante con los siguientes argumentos: considera en su escrito que la
disposición que fija como base gravable el valor de referencia de venta al
público constituye una violación al principio de legalidad, por cuanto éste se
certifica única y exclusivamente por parte del Ministerio de Minas y Energía
sin la observancia de un método o pautas objetivas, lo que se traduce en una
autorización, por vía de remisión, mediante la cual se le confiere al
mencionado Ministerio la facultad para determinar la base gravable de la
sobretasa en cuestión, en contravía de la norma superior.
13
la gasolina y el ACPM, elemento fundamental para determinar el valor del
impuesto.
Por esa razón, considera que la forma como fue establecida la determinación
de la base gravable de la sobretasa a gasolina motor y a1 ACPM en el artículo
121 de la Ley 488 de 1998 resulta contraria al principio de legalidad tributaria
desde el punto de vista sustancial y en consecuencia, a la Carta Política.
14
Para el Jefe del Ministerio Público, la determinación de la base gravable de la
sobretasa a los combustibles motores no fue establecida por la ley ni cuenta
con un criterio legal. Al respecto señala:
10
Expediente D-12349, Folio 153.
15
La Corte Constitucional es competente, de conformidad con lo dispuesto en el
numeral 1º del artículo 241 de la Constitución, para pronunciarse sobre la
demanda de inconstitucionalidad presentada.
11
Corte Constitucional, Sentencia C-914 de 2010 (MP Juan Carlos Henao Pérez), reiterado en la Sentencia
C-752 de 2015 (MP Luis Ernesto Vargas Silva).
16
se garantice la eficacia de este procedimiento vital dentro del
contexto de una democracia participativa como la que anima la
Constitución del 91. Esto quiere decir que el rigor en el juicio
que aplica la Corte al examinar la demanda no puede convertirse
en un método de apreciación tan estricto que haga nugatorio el
derecho reconocido al actor y que la duda habrá de interpretarse a
favor del demandante, es decir, admitiendo la demanda y
fallando de fondo.”12
12
Corte Constitucional, Sentencia C-1052 de 2001 (MP Manuel José Cepeda Espinosa).
17
que sean los órganos de elección popular los únicos que puedan imponer y
definir los elementos esenciales de cualquier obligación tributaria, por cuanto
la disposición dejaría al arbitrio del Ministerio de Minas y Energía, la fijación
del “valor de referencia” de la gasolina y el ACPM, -base gravable para la
sobretasa-, sin que legalmente se determine un criterio, método, fórmula o
sistema claro y preciso para ello. Esta aseveración la sustentan en el tenor
literal de los artículos 150 (numeral 12) y 338, así como en jurisprudencia de
esta Corte que reitera el mandato exclusivo de los órganos de representación
popular de definir con claridad y precisión los elementos fundamentales de
los tributos y contribuciones.
Así, para esta Corte los argumentos presentados por el accionante permiten
concluir que la demanda cumple con los requisitos señalados por la
jurisprudencia en cuanto a claridad, certeza, pertinencia, especificidad y en tal
sentido, resultan suficientes para crear una duda sobre la constitucionalidad de
la norma, lo que permite a esta Corporación adentrarse en el estudio del cargo
presentado.
2. PROBLEMA JURÍDICO
18
En las intervenciones presentadas sobre este asunto, los intervinientes se
dividieron en dos grupos; el primero de ellos pide a esta Corte declararse
inhibida para conocer los cargos de la demanda, bajo el argumento de la
ineptitud de los cargos, y subsidiariamente, pide declarar la exequibilidad de
la disposición. El segundo grupo, del cual hace parte el Ministerio Público,
encuentra que la norma, en efecto, transgrede los límites establecidos por la
Constitución en materia de legalidad tributaria, por similares razones a las que
el demandante ha identificado.
19
directamente al ciudadano y que debe garantizar al mismo tiempo la
sostenibilidad del Estado para el cumplimiento de sus funciones.
13
Estos elementos fueron enumerados por la Corte Constitucional en la Sentencias C-594 de 2010 y C-615
de 2013, (ambas MP Luis Ernesto Vargas Silva).
14
Esta relación de funciones es sistematizada en la sentencia C-155 de 2003 (MP Eduardo Montealegre
Lynett). Igualmente, sobre la materia puede analizarse la recopilación planteada en la Sentencias C-891 de
2012 (MP Jorge Pretelt Chaljub) y particularmente la Sentencia C-060 de 2018 (MP Gloria Stella Ortiz
Delgado).
15
Con todo, debe también tenerse en cuenta que, conforme los artículos 300-4 y 313-4, las entidades
territoriales ejercen su potestad tributaria dentro del marco fijado por la Constitución y la ley. Al respecto ver
Sentencia C-987 de 1999, (MP Alejandro Martínez Caballero).
20
impuestos; en el caso de las tasas y contribuciones, las corporaciones públicas
mencionadas pueden permitir a las autoridades gubernamentales fijar la tarifa
de las mismas, a condición que aquellas hayan definido los criterios, el método
y el sistema para su cálculo.16
Por otra parte, del principio de legalidad tributaria se deriva el de certeza del
tributo, conforme al cual no basta con que sean los órganos colegiados de
representación popular los que fijen directamente los elementos del tributo,
sino que es necesario que al hacerlo determinen con suficiente claridad y
precisión todos y cada uno de esos componentes esenciales.17
16
En la Sentencia C-035 de 2009 (MP Marco Gerardo Monroy Cabra), la Corte Constitucional estableció las
competencias de los órganos de representación frente a los elementos de los impuestos territoriales, y al
respecto sostuvo: “Sin embargo, también ha puesto de presente que “debido a que la identidad del impuesto
se encuentra íntimamente ligada al hecho gravable, es claro que la ley debe delimitar los hechos gravables
que son susceptibles de ser generadores de impuestos territoriales.” \\ Así las cosas, la jurisprudencia ha
admitido que los elementos de la obligación tributaria sean determinados por las asambleas departamentales
y los concejos distritales y municipales, pero dentro de unos parámetros mínimos que deben ser señalados
por el legislador. Estos parámetros mínimos, según se desprende de la jurisprudencia, son dos: (i) la
autorización del gravamen por el legislador, y (ii) la delimitación del hecho gravado con el mismo.”
17
Corte constitucional Sentencia C-594 de 2010 (MP Luis Ernesto Vargas Silva).
21
las decisiones de la administración y de los jueces, en caso de controversia
sobre el alcance de la obligación tributaria.
18
Corte Constitucional, Sentencia C-488 de 2000 (MP Carlos Gaviria Díaz). Al Respecto en la Sentencia C-
585 de 2015 (MP María Victoria Calle Correa) señaló la Corte “La Constitución establece entonces que la
ley debe fijar directamente los elementos esenciales del tributo, pero no cualquier definición basta para
satisfacer el principio de legalidad. Una abierta imprecisión en el diseño de la obligación implica que las
autoridades encargadas de ejecutarla serán las llamadas a completar los vacíos o indeterminaciones de la
regulación legal, con lo cual estas terminarían definiendo a su vez aspectos esenciales de los elementos
constitutivos del gravamen cuyo establecimiento es competencia del Congreso. Por tanto, estos elementos
deben fijarse de modo suficientemente claro y cierto. No obstante, la Corte ha sostenido de manera
consistente que las normas jurídicas, al estar formuladas en lenguaje natural, están expuestas a situaciones de
ambigüedad y vaguedad. Si, entonces, cualquier imprecisión fuera suficiente para declarar inconstitucional
una norma, se llegaría a la consecuencia irrazonable de reducir drásticamente el poder tributario de los
órganos de representación popular pluralistas, al exigirles un grado de exactitud frecuentemente irrealizable
en el lenguaje ordinario, y pese a la importancia que tiene este instrumento en el Estado Social de
Derecho. Así, para asegurar un ámbito de certeza suficiente en todo tributo, la jurisprudencia ha señalado que
una imprecisión en la regulación de los elementos esenciales del tributo es inconstitucional, sólo “si éstos se
tornan irresolubles, por la oscuridad invencible del texto legal que no hace posible encontrar una
interpretación razonable sobre cuáles puedan en definitiva ser [sus] elementos esenciales”.
22
Dicho de otra forma, el principio de certeza tributaria prohíbe la indefinición
de los elementos esenciales del tributo pero sólo “si éstos se tornan
irresolubles, por la oscuridad invencible del texto legal que no hace posible
encontrar una interpretación razonable sobre cuáles puedan en definitiva ser
[su]s elementos esenciales” 19 por cuanto al alcanzar tal grado de imprecisión,
la misma atenta contra lo dispuesto en el artículo 338 de la Carta Política, pues
conllevaría que las autoridades encargadas de ejecutarla se vean llamadas a
completar los vacíos o indeterminaciones de la regulación legal, con lo cual
estas terminarían definiendo a su vez aspectos esenciales de los elementos
constitutivos del gravamen cuyo establecimiento es competencia del Congreso.
19
Sentencia C-253 de 1995 (MP Eduardo Cifuentes Muñoz). En esa ocasión, la Corte consideró que una
norma tributaria, que regulaba uno de los elementos esenciales de una contribución parafiscal, no violaba el
principio de certeza tributaria, por cuanto si bien acarrea problemas de interpretación, estos no eran
insuperables con arreglo a criterios razonables de interpretación. Más adelante en la Sentencia C-714 de 2009
(MP María Victoria Calle Correa), la Corte Constitucional conoció una demanda por supuesta falta de
claridad de una norma tributaria que creaba una exención deducción por la inversión en “activos fijos reales
productivos”. La Corte declaró exequible la disposición, y al definir los alcances del principio de certeza y
predeterminación fiscal, sostuvo: “[…] una reacción […] podría llevar a interpretar el principio de legalidad
tributaria en un sentido tan estricto y riguroso, que prohibiría cualquier tipo de imprecisión en el acto
tributario general, así fuera mínima o superable con arreglo a otros elementos derivados del contexto
normativo y situacional en que el referido acto se expidió. Pero, en ese caso, en aras de evitar un vaciamiento
del principio de legalidad por la vía de admitir regulaciones indeterminadas o abiertas, prácticamente termina
por eliminarse el poder tributario que la Carta le confiere a los órganos de representación popular pluralistas,
pues les exige un grado de exactitud frecuentemente irrealizable en el lenguaje ordinario en el que se expresa
la ley, que a menudo le depara al intérprete encargado de aplicarla o ejecutarla varias alternativas de
entendimiento”.
20
Corte Constitucional, Sentencia C-060 de 2018 (MP Gloria Stella Ortiz Delgado).
23
su especificidad, son inasibles por la generalidad propia de las normas
dispuestas por el Legislador; o (ii) variables asociadas a los elementos del
tributo que, debido a su dinámica y necesidad de periódica actualización,
deben ser diferidas(sic) a disposiciones reglamentarias.”21
21
Corte Constitucional, Sentencia C-060 de 2018 (MP Gloria Stella Ortiz Delgado).
22
Corte Constitucional, Sentencia C-585 de 2015 (MP María Victoria Calle Correa).
24
“en esos eventos, dado que se trata de realidades difícilmente
aprehensibles de forma definitiva e instantánea en un precepto
legal, y a que se requiere un nivel de detalle y actualización
incompatibles con los caracteres de la ley, el legislador puede
delegar la concreción de los elementos definidos en abstracto en
la ley a las autoridades administrativas con la competencia
jurídica, técnica y epistemológica adecuadas. La Constitución se
ubica entonces en un punto intermedio de dos extremos, pues por
una parte no admite que se entregue la competencia exclusiva del
Congreso de predeterminar con claridad los elementos esenciales
del tributo, pero tampoco impide que se delegue en el Gobierno
la reglamentación de aspectos técnicos, fluctuantes, que
requieren actualidad y detalle, sin desconocer que inciden en la
base gravable.”23
23
Ibídem.
24
A este respecto la Sentencia C-060 de 2018 (MP Gloria Stella Ortiz Delgado) enumera: Bajo este
entendido, la Corte ha avalado normas que difieren a las autoridades administrativas (i) la definición
periódica del precio de un bien, como elemento para la conformación de la base gravable de una contribución
parafiscal: Sentencias C-040 de 1993 (MP Ciro Angarita Barón) y C-1067 de 2002 (MP Jaime Córdoba
Triviño); (ii) la determinación del avalúo de los bienes inmuebles, como variable económica para la
determinación de la base gravable del impuesto predial y conforme a los rangos autorizados por el legislador
a las autoridades territoriales: Sentencia C-467 de 1993 (MP Carlos Gaviria Díaz); (iii) la identificación, a
partir de las directrices fijadas por los organismos de control, del valor patrimonial de títulos, bonos y
seguros de vida, como activos integrantes de la base gravable para el impuesto a la renta Sentencia C-583 de
1996 (MP Vladimiro Naranjo Mesa); y (iv) la determinación de la base gravable del impuesto sobre las
ventas, tratándose de operaciones de importación de bienes excluidos, en tanto la misma disposición legal
había señalado que dicha definición debía realizarse con arreglo a la tarifa general del impuesto sobre las
ventas promedio implícita en el costo de producción de bienes de la misma clase y de origen nacional:
Sentencia C-597 de 2000 (MP Álvaro Tafur Galvis).
25
regulación de trámites administrativos para la ejecución de las normas
tributarias, siempre que no comprometan derechos fundamentales y se trate de
una facultad excepcional, relacionados con el recaudo y sus circunstancias, la
liquidación y administración de ciertos tributos; (ii) en el caso de la regulación
de obligaciones sustanciales impuestas por el poder tributario, el principio de
legalidad y certeza tributaria obliga a que sean definidos por el Legislador.
Ello sin perjuicio que se difiera en el reglamento la concreción de las variables
económica que inciden en la conformación específica de los elementos
estructurales del tributo de que se trate.
Así, como consecuencia de los sostenido por esta Corporación, (a) la ley debe
determinar directamente los elementos del tributo, pero esto no le impide
remitir a nociones que tengan una contrapartida variable en la realidad
económica (por ejemplo, a precios, a valores, a índices de bursatilidad), aunque
su expresión concreta le corresponda a la administración, pues en tales eventos
las reglas técnicas permiten aplicar los conceptos empleados con un alto nivel
de certeza; (b) si bien no es preciso que se defina estrictamente en la ley el
mecanismo para medir o expresar esa variable, sí se debe determinar por el
Legislador la forma en que la autoridad administrativa debe fijar dicho
mecanismo, lo cual significa que debe haber pautas, criterios o estándares
generales incluso flexibles, que orienten la reglamentación de la materia; y (c)
en ningún caso la ley puede facultar al Ejecutivo para cambiar o introducir
elementos nuevos a las reglas dispuestas por la Ley.
26
4.1. El principio de legalidad en materia tributaria frente a la facultad
del Gobierno de determinar precios de referencia de los combustibles
como base gravable de una contribución.
25
En la Sentencia C-621 de 2013 (MP Alberto Rojas Ríos), la Corte Constitucional declaró la inexequibilidad
del artículo 101 de la Ley 1450 de 2011 por considerar que violaba el principio de legalidad tributaria. Al
respecto, en cuanto a la indeterminación de la base gravable sostuvo: “Así mismo, el literal C) del artículo
101 de la ley 1450 de 2011 no satisface la exigencia de determinar plenamente la base gravable de la
contribución parafiscal que crea, ni en su enunciado se incluyen elementos a partir de los cuales aquella pueda
determinarse. \\ La disposición en comentario prevé que los recursos recaudados por el FEPC provendrán de
la diferencia entre el precio de referencia fijado por el Ministerio de Minas y Energía y el precio de
paridad internacional, cuando el primero sea superior al segundo. Como fue explicado, el carácter de recaudo
impositivo proviene del hecho que el Ministerio de Minas y Energía es el que establece el precio de
referencia, por autorización expresa del literal C) del artículo 101 de la ley 1450 de 2011. En este caso, la base
gravable de la contribución parafiscal prevista la constituye la diferencia entre uno y otro precio. \\ Aunque en
apariencia se realiza la determinación de la base gravable por parte de la disposición acusada, en realidad el
literal C) del artículo 101 de la ley 1450 de 2011 delega esta tarea al Ministerio de Minas y Energía, lo que
implica una deslegalización de este elemento esencial de la contribución parafiscal. \\ En efecto, ninguno de
los elementos de la base gravable es determinado de forma precisa por la disposición legal. Respecto
del precio de paridad internacional no se establece cuál será la referencia internacional que debe ser
considerada para establecerlo; ni con base en qué promedio se calculará dicho precio; ni los periodos de
tiempo que se tomarán como base para el cálculo; ni el precio de cuáles combustibles será tenido en cuenta en
el cálculo previsto; entre otros. \\ La ausencia de los parámetros para el cálculo del precio de paridad
internacional implica el incumplimiento del principio de legalidad tributaria –artículo 338 de la Constitución-
por parte del legislador, por cuanto deja a la total discrecionalidad del Ministerio de Minas y Energía esta
determinación. Lo anterior no quiere decir que el Ministerio no tenga la capacidad o los recursos técnicos para
realizar adecuadamente esta tarea; el desconocimiento de la Constitución proviene de despojar dicho proceso
de decisión de la legitimidad democrática que aporta el ser decidido o determinable a partir de parámetros
establecidos por los órganos de representación popular.”
27
“ARTÍCULO 101. FONDO DE ESTABILIZACIÓN DE
PRECIOS DE LOS COMBUSTIBLES. El Fondo de
Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), creado
por el artículo 69 de la Ley 1151 de 2007, seguirá funcionando
para atenuar en el mercado interno el impacto de las
fluctuaciones de los precios de los combustibles en los mercados
internacionales.
28
Por estas razones la Sala Plena consideró que el literal C) de la ley 1450 de
2011 debía ser declarado inexequible.26
26
Sobre este punto, la Corte Constitucional en la Sentencia C-621 de 2013 (MP Alberto Rojas Ríos)
sostuvo: “Así mismo, el literal C) del artículo 101 de la ley 1450 de 2011 no satisface la exigencia de
determinar plenamente la base gravable de la contribución parafiscal que crea, ni en su enunciado se incluyen
elementos a partir de los cuales aquella pueda determinarse. \\ La disposición en comentario prevé que los
recursos recaudados por el FEPC provendrán de la diferencia entre el precio de referencia fijado por el
Ministerio de Minas y Energía y el precio de paridad internacional, cuando el primero sea superior al
segundo. Como fue explicado, el carácter de recaudo impositivo proviene del hecho que el Ministerio de
Minas y Energía es el que establece el precio de referencia, por autorización expresa del literal C) del artículo
101 de la ley 1450 de 2011. En este caso, la base gravable de la contribución parafiscal prevista la constituye
la diferencia entre uno y otro precio. \\ Aunque en apariencia se realiza la determinación de la base gravable
por parte de la disposición acusada, en realidad el literal C) del artículo 101 de la ley 1450 de 2011 delega
esta tarea al Ministerio de Minas y Energía, lo que implica una deslegalización de este elemento esencial de
la contribución parafiscal. \\ En efecto, ninguno de los elementos de la base gravable es determinado de
forma precisa por la disposición legal. Respecto del precio de paridad internacional no se establece cuál será
la referencia internacional que debe ser considerada para establecerlo; ni con base en qué promedio se
calculará dicho precio; ni los periodos de tiempo que se tomarán como base para el cálculo; ni el precio de
cuáles combustibles será tenido en cuenta en el cálculo previsto; entre otros. \\ La ausencia de los parámetros
para el cálculo del precio de paridad internacional implica el incumplimiento del principio de legalidad
tributaria –artículo 338 de la Constitución- por parte del legislador, por cuanto deja a la total discrecionalidad
del Ministerio de Minas y Energía esta determinación. Lo anterior no quiere decir que el Ministerio no tenga
la capacidad o los recursos técnicos para realizar adecuadamente esta tarea; el desconocimiento de la
Constitución proviene de despojar a dicho proceso de decisión de la legitimidad democrática que aporta el ser
decidido o determinable a partir de parámetros establecidos por los órganos de representación popular. \\ Otro
tanto ocurre con el precio interno de los combustibles –precio de referencia-, respecto del que el artículo 101
de la ley 1450 de 2011 no contiene ningún parámetro que guíe al Ministerio de Minas y Energía en su
determinación. No se establece por parte del literal acusado o cualquier otra disposición de rango legal ni el
procedimiento; ni la fórmula o, al menos, las variables que deban tenerse en cuenta para llevar a cabo dicha
tarea -verbigracia estadísticas de comportamiento de los precios, tendencias históricas de ascenso o descenso
del precio de los combustibles de referencia, etc.-; ni, mucho menos, un tope o techo de la diferencia entre el
precio de paridad internacional y el precio de referencia que se fije en un período, entre otros. Lo que
también conlleva las consecuencias expuestas en el inciso anterior. \\ En resumen, el literal ahora acusado
simplemente determina que la base gravable será la diferencia entre dos precios, respecto de los cuales no
existe un solo elemento normativo de rango legal que sirva como derrotero al Ministerio de Minas y Energía
al momento de establecerlos. Esta situación ubica en un espacio de discrecionalidad absoluta a la entidad
administrativa en ejercicio de la competencia prevista en el literal acusado, lo que implica en la práctica una
deslegalización en la determinación de la base gravable de una contribución parafiscal, con la consiguiente
vulneración de los mandatos que se derivan del principio de legalidad, previsto en el tantas veces
mencionado artículo 338 de la Constitución. \\ La ausencia de parámetros legales tiene como efectos
prácticos, además de los ya expuestos, la indeterminación absoluta sobre la tarifa de la contribución creada,
29
“2. Base gravable: Resulta de multiplicar la diferencia entre el
precio de referencia y el precio de paridad internacional, cuando
esta sea positiva, por el volumen de combustible reportado en el
momento de venta, retiro o importación; se aplicarán las
siguientes definiciones:
a) Volumen de combustible: Volumen de gasolina motor
corriente nacional o importada y el ACPM nacional o importado
reportado por el refinador y/o importador de combustible;
b) Precio de referencia: Ingreso al productor y es la remuneración
a refinadores e importadores por galón de combustible gasolina
motor corriente y/o ACPM para el mercado nacional. Este precio
se fijará por el Ministerio de Minas, de acuerdo con la
metodología que defina el reglamento.”
así como la inexistencia de una metodología o sistema que permita establecerla, lo que reafirma la ausencia
de determinación de los elementos esenciales de la contribución parafiscal por parte de las disposiciones de
rango legal que determinan su creación. Y, aunque podría argumentarse que la tarifa en este caso equivale al
cien por cien de la base gravable –es decir, el total de la diferencia entre los dos precios-, la incertidumbre
absoluta que existe respecto de la base gravable, hace que dicha indeterminación tenga como efectos
prácticos la ausencia absoluta de elementos de juicio a partir de los cuales establecer cómo se fija la tarifa en
el caso que ahora estudia la Corte Constitucional. \\ Los argumentos anteriormente expuestos sirven de
fundamento para concluir que el literal acusado no satisface las exigencias de precisión en la determinación
de los elementos esenciales de un tributo, tal y como son previstas por el artículo 338 de la Constitución.”
27
Corte Constitucional, Sentencia C-585 de 2015 (MP María Victoria Calle Correa).
28
Ley 1739 de 2014 “Por medio de la cual se modifica el Estatuto Tributario, la Ley 1607 de 2012, se crean
mecanismos de lucha contra la evasión y se dictan otras disposiciones.”
29
Los artículos 69 y 70 de la Ley 1739 de 2014 fueron declarados inexequibles por la Sentencia C-744 de
2015 (MP Gloria Stella Ortiz Delgado).
30
En esa ocasión, y respecto del análisis realizado sobre la disposición
transcrita, la Corte consideró que la misma debía ser declarada exequible, pues
concluyó que, la disposición determinaba expresamente los elementos
sustanciales de la contribución. Explicó que “si bien el artículo 70, en sus
numerales 1 y 2, emplea nociones que tienen una contrapartida variable en la
realidad económica (precios de paridad internacional y de referencia), la
reserva de ley permite esta clase de remisiones en casos como este, aunque no
se fije en detalle el mecanismo de determinación de la variable,” esto por
cuanto se trataba de la tributación sobre una realidad sujeta a cambios
sucesivos, para lo cual resultaba suficiente con que el legislador señalara
estándares o criterios generales y el competente para fijar la base gravable, sin
facultar al Ejecutivo para cambiar, introducir elementos o modificar reglas
trazadas en la Ley.
31
determinaban los sujetos pasivos. El hecho generador y la base
gravable no solo no se identificaban con nitidez, sino que
adicionalmente se formulaban en términos sumamente
amplios e imprecisos. Lo cual conducía a una imprecisión en la
tarifa, ya que no era clara la magnitud a la que aplicaba.”30
30
La Corte continúa explicando en su Sentencia C-585 de 2015 (MP María Victoria Calle Correa): “33. No
obstante, en ese caso la Corte aclaró que esa decisión no suponía interpretar el principio de legalidad
tributaria en el sentido de que “la ley deba realizar una determinación absoluta y acabada de todos los
elementos de las contribuciones parafiscales en cada uno de los casos en que determine su creación”. Lo
determinante en esa decisión fue la consideración de acuerdo con la cual el entendimiento del principio de
legalidad y reserva de ley en realidades económicas variables “no puede llevarse a extremos que desconozcan
el contenido mínimo que, en garantía de los principios de legitimidad democrática del tributo y seguridad
jurídica en sus elementos, establece el artículo 338 de la Constitución”. En definitiva, lo que condujo a la
Corte a tomar esa decisión de inexequibilidad, fue la notoria ausencia de definición de los elementos
esenciales de la contribución tributaria, y por lo mismo se trata de un caso que no es en sentido estricto
análogo al que está bajo examen. Mientras en la Ley 1450 de 2011, enjuiciada por la sentencia C-621 de
2013, se hacía depender la configuración del tributo de las nociones de ‘precio de referencia’ y de ‘paridad
internacional’, en un marco legal caracterizado por la notoria orfandad de elementos (sujetos pasivos, tarifa,
hecho generador, base gravable precisa), la Ley 1739 de 2014 emplea esos conceptos, pero en un régimen
más preciso, donde se estatuyen reglas que determinan el hecho generador, la base gravable, los sujetos
activos y pasivos, y la tarifa, y se define el precio de referencia. \\ 34. De lo cual se infiere entonces que en la
sentencia C-621 de 2013 no se pueden tomar de forma aislada y fuera de contexto las alusiones a la falta de
precisión de las nociones de ‘precio de referencia’ y ‘precio de paridad internacional’. En ese fallo, la Corte
sostuvo que se mantenía la jurisprudencia vigente en torno a la posibilidad, reconocida por la sentencia C-
1067 de 2003, de emplear en la ley tributaria –sin definirlas- nociones como la de ‘precios de referencia’ que
tuvieran una contrapartida variable en la realidad. Los análisis que en el 2013 hizo la Corte, en torno a la falta
de concreción del marco para la definición de los precios de referencia y paridad internacional, se deben leer
en el contexto de una decisión que fue tomada en torno a una normatividad que carecía no sólo de esos
criterios, sino además del núcleo central del tributo. En un caso de esa naturaleza, la ausencia de elementos,
sumada a la orfandad de parámetros para la definición de los precios que determinan la base gravable del
tributo tienen entonces una importancia obvia y definitiva a la luz del principio de legalidad, pues indican que
el legislador incumplió ostensiblemente su deber de predeterminación del gravamen. Pero cuando en una
normatividad, como la ahora examinada, se encuentra la determinación política de los elementos tributarios
con una remisión a nociones económicas variables, el hecho de que no se defina en la ley un mecanismo
rígido de fijación de esas variables no es suficiente para concluir que se viola la reserva de ley o, más en
general, el principio de legalidad en materia tributaria.”
32
se transformen en una autorización a la administración para determinar con
absoluta autonomía la base gravable de un tributo.
32
ARTÍCULO 126. CARACTERÍSTICAS DE LA SOBRETASA. Los recursos provenientes de las
sobretasas a la gasolina y al ACPM podrán titularizarse y tener en cuenta como ingreso para efecto de la
capacidad de pago de los municipios, distritos y departamentos. Sólo podrán realizarse en moneda nacional,
dentro del respectivo período de gobierno y hasta por un ochenta por ciento (80%) del cálculo de los ingresos
que se generarán por la sobretasa en dicho período, y sólo podrá ser destinada a los fines establecidos en las
leyes que regulan la materia.
- Apartes en itálica declarados EXEQUIBLES por la Corte Constitucional mediante Sentencia C-1175-01 de
8 de noviembre de 2001, Magistrado Ponente Dr. Manuel José Cepeda Espinosa.
- Inciso 1o. declarado EXEQUIBLE por la Corte Constitucional mediante Sentencia C-897-99 de 10 de
noviembre de 1999, Magistrado Ponente Dr. Eduardo Cifuentes Muñoz. El aparte subrayado es también
33
parte, la sobretasa al ACPM es una renta de la Nación, que se cede a los
departamentos y al Distrito Capital, y que en su totalidad tiene destinación
específica, así: “en un cincuenta por ciento (50%) para el mantenimiento de la
red vial nacional y otro cincuenta por ciento (50%) para los departamentos
incluido el Distrito Capital con destino al mantenimiento de la red vial”.33
Entre los artículos 118 a 125, la ley señalada establece los elementos del
tributo, así: hecho generador (artículo 118), responsables (artículo 119),
causación (artículo 120), base gravable (artículo 121), tarifa municipal y
distrital (artículo 122), tarifa departamental(123), declaración y pago (artículo
125).
33
Ley 488 de 1998, “ARTÍCULO 117. SOBRETASA A LA GASOLINA MOTOR Y AL ACPM”.
34
por evaporación, pérdida “o cualquier otro concepto que afecte el volumen de
la gasolina”. 34
Por otra parte, la reglamentación de la competencia para fijar los precios del
combustible tiene asidero en el numeral 19 del artículo 5º del decreto
reglamentario 070 de 2001, que determina como función del despacho del
Ministro de Minas y Energía “[f]ijar los precios de los productos derivados
34
Ley 39 de 1987. Artículo 5º Dentro del precio del galón de gasolina motor, al público, el Gobierno fijará el
monto del margen de comercialización y el porcentaje por evaporación, pérdida o cualquier otro concepto
que afecte el volumen de la gasolina.
35
“Por medio de la cual se adiciona la Ley 39 de 1987 y se dictan otras disposiciones sobre la distribución de
combustibles líquidos derivados del petróleo.”
36
Subrayado por fuera del original.
35
del petróleo a lo largo de toda la cadena de producción y distribución, con
excepción del Gas licuado del Petróleo”. Esa facultad se reitera en el Decreto
381 de 2012,37 que en su artículo 5º, numeral 5, contempla como funciones del
despacho del ministro: “5. Definir precios y tarifas de la gasolina, diésel
(ACPM), biocombustibles y mezclas de los anteriores.”38
En realidad el Ministerio no solo certifica sino que fija dicho valor. En cuanto
a la fórmula que se utiliza para fijar el “valor de referencia de venta al
público”, las diferentes resoluciones emitidas por el Ministerio que lo
certifican, enuncian que: “a través del Decreto número 1870 de 2008 se
estableció el procedimiento para fijar el valor de referencia de la Gasolina
Motor Corriente, Extra y del ACPM, para el cálculo de la sobretasa”.39
37
“Por el cual se modifica la estructura del Ministerio de Minas y Energía”.
38
Presidencia de la República, Decreto Reglamentario 070 de 2001. “ARTÍCULO 5o. DESPACHO DEL
MINISTRO. Son funciones del Despacho del Ministro de Minas y Energía, además de las previstas en la
Constitución Política, en el artículo 61 de la Ley 489 de 1998 y en las demás disposiciones legales, las
siguientes: (…)”
39
Resaltado fuera del original.
40
DECRETO 1870 DE 2008 “por medio del cual se dictan disposiciones relacionadas con el valor de
referencia de la gasolina motor y el ACPM para el cálculo de la sobretasa y el precio del ingreso al productor
para efectos del cálculo del IVA”. \\ Artículo 1º. Valores de Referencia para la liquidación de la Sobretasa a
la Gasolina y el ACPM. Los valores de referencia de venta al público de la gasolina motor extra o corriente y
ACPM, tanto a nivel nacional, como para las zonas de Frontera abastecidas con producto importado, serán
los certificados mensualmente por el Ministerio de Minas y Energía. (…) \\ Artículo 4º. Periodicidad. Los
36
últimos cinco días calendarios de cada mes, sin hacer ninguna mención del
procedimiento que se debe seguir para ello, o de los criterios que se tienen en
cuenta para determinar dichos valores.
valores de referencia para el cálculo de la Sobretasa, serán certificados dentro de los últimos cinco días
calendario de cada mes por el Ministerio de Minas y Energía, para tal efecto, expedirá el respectivo acto
administrativo. \\ El precio base de liquidación para el IVA correspondiente a la gasolina motor corriente y
extra de producción nacional y el ACPM será aquel que señale el Ministerio de Minas y Energía mediante
acto administrativo, cuando las circunstancias lo exijan. \\ Dichos valores de referencia y precios base de
liquidación para la sobretasa y el IVA serán actualizados periódicamente por el Ministerio de Minas y
Energía. \\ Parágrafo transitorio. El Ministerio de Minas y Energía mediante acto administrativo, certificará
dentro de los dos (2) días siguientes a la publicación del presente decreto, los valores de referencia y precios
base de liquidación de la Sobretasa y el IVA que regirán para el mes de junio de 2008, teniendo como base
los valores y precios que rigieron para el mes de mayo de 2008.
41
DECRETO NÚMERO 1625 DE 2016 “por medio del cual se expide el Decreto Único Reglamentario en
materia tributaria”. Artículo 2.2.3.9. Valores de Referencia para la liquidación de la Sobretasa a la Gasolina
y el ACPM. Los valores de referencia de venta al público de la gasolina motor extra o corriente y ACPM,
tanto a nivel nacional, como para las zonas de Frontera abastecidas con producto importado, serán los
certificados mensualmente por el Ministerio de Minas y Energía. Artículo 2.2.3.10. Periodicidad. Los valores
de referencia para el cálculo de la Sobretasa, serán certificados dentro de los últimos cinco días calendario de
cada mes por el Ministerio de Minas y Energía, para tal efecto, expedirá el respectivo acto administrativo. \\
Dichos valores de referencia y precios base de liquidación para la sobretasa y el IVA serán actualizados
periódicamente por el Ministerio de Minas y Energía.
37
Si bien el principio de legalidad en su dimensión de reserva de ley en materia
tributaria no exige que el legislador regule absolutamente todos los elementos
del tributo sino que puede dejar en manos de la regulación administrativa el
desarrollo de algunas materias, que requieran la valoración técnica de
elementos, especialmente cuando ellos son dinámicos, la Constitución exige
que dicha regulación se enmarque en los parámetros que para ello fije la ley de
manera que el gobierno no tiene autonomía en la materia, sino que se encarga
de implementar lo que el legislador haya dispuesto.
Sin embargo, para esta Corte resulta evidente que si bien estos elementos
hacen parte de las fórmulas establecidas normativamente para que el
Ministerio determine los distintos componentes y la cadena de precios de los
combustibles, existe una diferencia entre el precio del combustible y el valor
38
de referencia del precio al público que sirve de base gravable para la
sobretasa. Así lo demuestra claramente la diferencia entre el valor de
referencia de precio al público certificado por el Ministerio y el precio de
venta al público del combustible de los últimos 8 años. Mientras el primero se
ha mantenido congelado y con una sola variación en el año 2016, el precio de
venta al público del combustible ha fluctuado constantemente sin que dichos
cambios se reflejen en el primero. Ni las normas disponibles, ni los escritos
del Ministerio dejaron en claro las fórmulas o criterios para fijar y certificar
dicho valor.
42
Ahora bien, es necesario aclarar que la materia resuelta en aquel asunto no tiene implicaciones directas
frente a lo que ahora se estudia, puesto que el concepto de “precio de referencia” señalado entonces, es una
cosa diferente al “valor de referencia de venta al público”. El primero, tal como lo disponía la norma, es el
cálculo del ingreso al productor, para lo cual existe una fórmula concreta que incorpora una serie de
elementos reglamentados. El segundo en cambio, no tiene fórmulas ni criterios en la ley que permitan
identificar cómo se determina.
Incluso, en la misma decisión traída a colación por la DIAN, la Corte señaló que no se trataba de un cambio
jurisprudencial respecto de lo decidido en sentencia C-621 de 2013, sino que existían diferencias entre las
normas que justificaban una decisión distinta, y por lo tanto “En un caso de esa naturaleza, la ausencia de
elementos, sumada a la orfandad de parámetros para la definición de los precios que determinan la base
gravable del tributo tienen entonces una importancia obvia y definitiva a la luz del principio de legalidad,
pues indican que el legislador incumplió ostensiblemente su deber de predeterminación del gravamen.”
43
ARTÍCULO 69. Créase el “Diferencial de Participación” como contribución parafiscal, del Fondo de
Estabilización de Precios de Combustibles para atenuar las fluctuaciones de los precios de los combustibles,
de conformidad con las Leyes 1151 de 2007 y 1450 de 2011.
El Ministerio de Minas ejercerá las funciones de control, gestión, fiscalización, liquidación, determinación,
discusión y cobro del Diferencial de Participación.
39
determinaba los elementos de la base gravable y la fórmula de su cálculo de la
siguiente manera:
44
Los artículos 69 y 70 de la Ley 1739 de 2014 fueron declarados inexequibles por la Sentencia C-744 de
2015 (MP Gloria Stella Ortiz Delgado).
45
En la Sentencia C-585 de 2015 (MP María Victoria Calle Correa) sostuvo la Corporación: “Para empezar,
habla de las nociones de diferencia de precios, donde los elementos que deben ser tomados para esta
operación son el ‘precio de paridad internacional’ y el ‘precio de referencia’. Además dice qué debe
entenderse por ‘precio de referencia’, y señala que el resultado de la diferencia entre el precio de paridad y el
de referencia debe multiplicarse, a efectos de encontrar la base gravable del tributo, por el ‘Volumen de
combustible’ reportado en el momento de venta, retiro o importación. No existe en esto entonces ausencia de
estándares. Por otra parte, se dice que el Ministerio de Minas y Energía debe fijar el precio de referencia de
los combustibles, y además se establece que las reglas más detalladas para expedir el mecanismo deben
consignarse en un reglamento. Así, queda entonces claro que un reglamento sobre la materia, expedido
40
respecto de los criterios, variables o referentes que debe usar el Gobierno a la
hora de certificar el valor que constituye la base gravable de impuesto.
Dicho esto, también es dado concluir que, pese a que el artículo impugnado
delega al Ministerio de Minas y Energía la función de “certificar” dicho valor,
al no existir ningún referente objetivo, la verdadera función del Ministerio, tal
como está claramente expresado en las resoluciones emitidas, es fijar el valor
de referencia, porque no se trata de una realidad independiente del acto mismo
de certificación.
dentro del marco legal y constitucional, debe crear el mecanismo adecuado para que el Ministerio de Minas y
Energía exprese o fije el precio de referencia. Por lo tanto, también esta condición asociada al principio de
legalidad tributaria se cumple.”
41
definir y certificar el “valor de referencia de venta al público” al Ministerio de
Minas y Energía.
La ausencia de los parámetros para el cálculo del valor que constituye la base
gravable del impuesto de sobretasa a la gasolina y el ACPM implica el
incumplimiento del principio de legalidad tributaria –artículo 338 de la
Constitución- por parte del legislador, por cuanto si bien el legislador asumió
la definición de la base gravable, la redacción de la disposición atacada hace
que este valor lo fije exclusivamente el Ministerio de Minas y Energía sin la
observancia de un criterio, un método o pautas objetivas para ello. De esa
forma, la disposición se traduce en una autorización, por vía de remisión,
mediante la cual se le confiere al mencionado Ministerio, la facultad para
determinar la base gravable de las sobretasas a los combustibles motores.
Por otra parte, corolario del principio de legalidad en materia tributaria, surge
la exigencia de certeza de los tributos, en virtud de la cual, “no basta con que
sean los órganos colegiados de representación popular los que fijen
directamente los elementos del tributo, sino que es necesario que al hacerlo
determinen con suficiente claridad y precisión todos y cada uno de esos
componentes esenciales”. El no hacerlo, deriva en la evidente incertidumbre
del responsable del impuesto respecto de sus obligaciones y la previsibilidad
de las mismas.
42
decidió cambiar el “valor de referencia” –base gravable de la sobretasa- que
había conservado estable durante los últimos 8 años, y usar para su cálculo las
reglas que estableció la ley para la determinación de la base gravable del
impuesto a las ventas.
46
Ministerio de Minas y Energía, Resolución 41279 del 30 de diciembre de 2016. Considerandos.
43
autorizada por el Ministerio de Minas y Energía para convertirlo
en combustible oxigenado, adicionado el margen mayorista. El
transporte al combustible no formará parte de la base gravable.
2. En gasolina de aviación de 100/130 octanos,
a) Para el productor: el precio oficial de lista en refinería;
b) Para el distribuidor mayorista: el precio oficial de lista en
refinería adicionando el margen de comercialización.
3. Para todos los demás derivados del petróleo diferentes a
combustibles corresponderá al precio de venta.
4. Cuando se trate de combustibles cuyo margen de
comercialización e Ingreso al Productor IP no es regulado por el
Ministerio de Minas y Energía, la base gravable será el precio de
venta sin incluir transporte por poliducto.
El impuesto generado dará derecho a impuestos descontables en
los términos del artículo 485, 486, 488 y demás normas
concordantes.”
El cálculo así realizado implicó una caída de la base gravable del impuesto
territorial de la sobretasa a la gasolina correspondiente al 28% para la gasolina
corriente, al 35% para la gasolina extra, y una caída del 23% para la base
gravable de la sobretasa al ACPM.
Por todo lo visto, concluye la Corte que la ausencia de parámetros legales para
el cálculo de la base gravable de la sobretasa a la gasolina y al ACPM no hace
posible dilucidar el contenido del elemento estructural del tributo, y ello tiene
como efecto práctico la incertidumbre sobre elementos esenciales del tributo,
lo que repercute en la dificultad para calcular el presupuesto de ingresos de
departamentos y municipios, y la posibilidad de estar sometidos a cambios
abruptos e imprevisibles que afecten notoriamente los recaudos territoriales.
44
Esto evidencia la contradicción con el principio constitucional de certeza en
materia tributaria.
47
En varias ocasiones, esta Corte ha recurrido a ese tipo de sentencias de constitucionalidad temporal o
inconstitucionalidad diferida. Así, en la Sentencia C-388 de 2016 (MP Alejandro Linares Cantillo). se
enumeran la sentencia C-221 de 1997 que declaró la constitucionalidad temporal, por un plazo de cinco años,
del literal a) del artículo 233 del decreto 1333 de 1986; Por su parte, la sentencia C-700 de 1999 (MP José
Gregorio Hernández Galindo). Postergó por varios meses los efectos de la declaratoria de inexequibilidad del
sistema UPAC, mientras que la sentencia C-141 de 2001 (MP Alejandro Martínez Caballero) aplazó por dos
legislaturas los efectos de la inexequibilidad del artículo 21 del Decreto 2274 de 1991. En la Sentencia C-737
de 2001 (MP Eduardo Montealegre Lynett) la Corte declaró inexequible la Ley 619 de 2000 de forma
diferida hasta el 20 de junio de 2002, “a fin de que el Congreso, dentro de la libertad de configuración que le
es propia, expida el régimen que subrogue la Ley 619 de 2000”.
45
Según la jurisprudencia de la Corte, es preciso recurrir a las sentencias
moduladas o integradoras en aquellas situaciones en que la Constitución
“impone una solución clara a un determinado asunto, o es imposible
mantener en el ordenamiento la disposición acusada sin causar un grave
perjuicio a los valores constitucionales”.48 A su vez, resulta adecuado emplear
las sentencias de inexequibilidad con efectos diferidos cuando el
mantenimiento de la disposición inconstitucional no es particularmente lesivo
de los valores superiores y, en especial, el legislador goza de múltiples
opciones de regulación de la materia. 49 En estos supuestos: “es preferible
otorgar un plazo prudencial al Congreso para que corrija la situación
inconstitucional, ya que en tal evento, una sentencia integradora afecta
desproporcionadamente el principio democrático (CP art 3º) pues el tribunal
constitucional estaría limitando la libertad de configuración del
Legislador”.50
48
Corte Constitucional, Sentencia C-141 de 2001 (MP Alejandro Martínez Caballero).
49
Corte Constitucional, Sentencia C-388 de 2016 (MP Alejandro Linares Cantillo).
50
Corte Constitucional, Sentencia C-141 de 2001. (MP Alejandro Martínez Caballero).
46
afecta desproporcionadamente el principio democrático (CP, art.
3º) pues el tribunal constitucional estaría limitando la libertad de
configuración del Legislador. La extensión del plazo conferido al
legislador dependerá, a su vez, de esas variables.”51
51
Corte Constitucional, Sentencia C-172 de 2017 (MP Gloria Stella Ortiz Delgado).
52
Al respecto, sostuvo la Corte en la Sentencia C-737 de 2001 (MP Eduardo Montealegre Lynett) “el
Tribunal Constitucional Austríaco establece constitucionalidades temporales, por medio de las cuales ordena
que la ley declarada contraria a la Carta continúe en vigor por un período de tiempo no superior a un año, a
fin de permitir al Congreso su modificación durante ese lapso. Por su parte, el Tribunal Constitucional
alemán también ha recurrido a múltiples variantes de sentencias desde el punto de vista temporal. Así, en
determinadas ocasiones, el Tribunal declara la "incompatibilidad" de una ley con la constitución o
"inconstitucionalidad simple" pero no la "anula", esto es, no la expulsa inmediatamente del ordenamiento,
con el fin de evitar efectos traumáticos. Un ejemplo fue la sentencia 381/383 de 1995, relativa a la minería
del carbón, en donde el tribunal constató la inconstitucionalidad de la regulación, pero no declaró su nulidad,
por cuanto ésta provocaría “que el pretendido fomento de la producción de energía eléctrica a partir del
carbón perdiese su propio fundamento”, por lo que la sentencia se limitó a una mera “declaración de
incompatibilidad” y ordenó la “vigencia transitoria de la norma en cuestión”.\\ Igualmente, el Tribunal
Constitucional Italiano también ha recurrido a formas de constitucionalidad temporal, por medio de
decisiones que la doctrina ha denominado como “sentencias de inconstitucionalidad constatada, pero no
declarada”.\\ Finalmente, el Tribunal Constitucional Español también ha señalado que no siempre la
consecuencia ineluctable de la constatación de la inconstitucionalidad de una ley es la nulidad de la misma,
por los graves perjuicios que una tal decisión anulatoria podría generar en ciertos casos, por lo cual ha
concluido que son procedentes las sentencias que constatan la inconstitucionalidad de la ley, pero mantienen
la disposición acusada en el ordenamiento.
47
cuya inconstitucionalidad fue verificada en el proceso. En caso de que la
Corte se vea avocada a tomar una decisión semejante, la citada sentencia
reiteró que, (iii) el juez constitucional debe explicar por qué es más adecuado
recurrir a una inexequibilidad diferida que a una sentencia integradora, para lo
cual deberá tener en cuenta, entre otras cosas, qué tanta libertad de
configuración tiene el Legislador en la materia, y qué tan lesivo a los
principios y valores constitucionales es el mantenimiento de la disposición
acusada en el ordenamiento. Finalmente, señaló que (iv) el juez constitucional
debe justificar la extensión del plazo conferido al legislador, el cual depende,
en gran medida, de la complejidad misma del tema y del posible impacto de la
53
Corte Constitucional, Sentencia C-737 de 2001 (MP Eduardo Montealegre Lynett). Sobre la validez
constitucional de las sentencias de inexequibilidad diferida sostuvo la Corte en aquella oportunidad: “44. Las
sentencias de inexequibilidad diferida nacen entonces de la necesidad que tienen los tribunales
constitucionales de garantizar la integridad de la Constitución, en eventos en donde no es posible expulsar del
ordenamiento, de manera inmediata, una regulación legal, por los efectos inconstitucionales que tendría esa
decisión, pero tampoco es posible declarar la constitucionalidad de la regulación, pues el tribunal ha
constatado que ésta vulnera alguna cláusula de la Carta. Una de las salidas es entonces que el juez constate la
inconstitucionalidad de la ley pero difiere en el tiempo su expulsión del ordenamiento. Y esa modalidad de
sentencia no implica ninguna contradicción lógica, pues conceptualmente es necesario distinguir dos
aspectos: la verificación de la constitucionalidad de una norma, que es un acto de conocimiento, y la
expulsión del ordenamiento de esa norma, por medio de una declaración de inexequibilidad, que es una
decisión. Por ende, no existe ninguna inconsistencia en que el juez constitucional constate la
incompatibilidad de una norma legal (acto de conocimiento) pero decida no expulsarla inmediatamente del
ordenamiento (decisión de constitucionalidad temporal), por los efectos traumáticos de una inexequibilidad
inmediata. En la sentencia C-221 de 1997 (MP Alejandro Martínez Caballero), esta Corporación explicó in
extenso la necesidad de ese tipo de decisiones de constitucionalidad temporal. Dijo entonces la Corte: \\
“Con esta decisión, de carácter meramente temporal, se otorga al Congreso la posibilidad de que, en
ejercicio de su libertad de configuración política, y dentro del plazo necesario, pueda expedir la norma que
corrija las deficiencias constitucionales verificadas en el artículo demandado. \\ (….) \\ Así, a veces el
tribunal puede constatar que una disposición legal es contraria a la Carta, por lo cual no puede declararla
constitucional sin matiz; sin embargo, una ponderación de los principios anteriormente mencionados, puede
llevar al juez constitucional a la convicción de que la expulsión pura y simple de esa disposición del
ordenamiento puede conducir a una situación legal que es peor, desde el punto de vista de los valores
constitucionales, ya sea por los vacíos que se pueden generar, ya sea porque la propia decisión del juez
constitucional vulnera la libertad de configuración del Congreso. Se explica así la aparente paradoja de que
la Corte constate la inconstitucionalidad material de una norma pero decida mantener su vigencia, ya que
en estos casos resulta todavía más inconstitucional la expulsión de la disposición acusada del ordenamiento
por los graves efectos que ella acarrea sobre otros principios constitucionales.” \\ 45. El anterior examen ha
mostrado que las sentencias de constitucionalidad temporal, además de no ser contradictorias, son expresión
de la dinámica misma de la justicia constitucional. Por ello, lejos de ser una invención de esta Corte
Constitucional, un breve examen de derecho comparado muestra que numerosos tribunales constitucionales
recurren a esas modalidades de decisión. \\ En nuestro ordenamiento el juez constitucional no está atrapado
en la disyuntiva de mantener en forma permanente una norma en el ordenamiento (declaración de
constitucionalidad) o retirarla en su integridad (sentencia de inexequibilidad), puesto que la Carta
simplemente ha establecido que a la Corte “se le confía la guarda de la integridad y supremacía de la
Constitución”, y para ello debe "decidir sobre las demandas de inconstitucionalidad que presenten los
ciudadanos contra las leyes" (CP 241). Por consiguiente, al decidir sobre estas demandas, la Corte debe
adoptar la modalidad de sentencia que mejor le permita asegurar la guarda de la integridad y supremacía de la
Constitución. Y por ello, en reiteradas oportunidades, esta Corporación ha sostenido que el juez
constitucional cuenta con varias alternativas al momento de adoptar una determinación, ya que su deber es
pronunciarse de la forma que mejor permita asegurar la integridad del texto constitucional, para lo cual puede
modular los efectos de sus sentencias, ya sea desde el punto de vista del contenido de la decisión, ya sea
48
preservación de la regulación en la vigencia de los principios y derechos
constitucionales.54
desde el punto de vista de sus efectos temporales. \\ 47. El examen precedente es suficiente para mostrar que
las sentencias de inconstitucionalidad diferida están plenamente justificadas en el ordenamiento
constitucional colombiano. Sin embargo, este instrumento de decisión, si bien es de uso lícito, no deja de
plantear dificultades. Por ello, para determinar si es viable en este caso recurrir a una modalidad de decisión
de ese tipo, es necesario que esta Corte recuerde y sistematice cuáles son las condiciones que permiten
recurrir a una sentencia de inconstitucionalidad diferida.”
54
Al respecto esta Corporación explicó en la Sentencia C-141 de 2001 (MP Alejandro Martínez Caballero;
SVP Alfredo Beltrán, José Gregorio Hernández): “Conforme a la práctica constitucional de esta Corte, en
estos casos de inconstitucionalidad diferida, o de constitucionalidad temporal, la extensión del plazo
conferido al legislador depende de la complejidad del tema y del posible impacto de la preservación de la
regulación en el desarrollo de los principios y derechos constitucionales. Por ejemplo, entre más grave sea la
afectación de los valores constitucionales, menor deberá ser el término conferido al Legislador, que es lo que
explica que el plazo previsto por la sentencia C-221 de 1997 haya sido considerablemente más largo (5 años)
que el señalado en la sentencia C-700 de 1999 (nueve meses). En efecto, la primera decisión se fundó en la
falta de regalías sobre la explotación de la arena en los ríos, situación indudablemente menos delicada que la
estudiada en la segunda ocasión, en donde la Corte constató una grave afectación del derecho a la vivienda
digna, por ausencia de planes adecuados de financiación (CP art. 51)”
55
Según un estudio de la Federación Nacional de Departamentos, con la reducción de la base gravable de
entre un 25 y 30%, se generaba, para los Departamentos una disminución de “$160 mil millones anuales.
$103 mil millones por menor recaudo de la sobretasa a la gasolina y $57 mil millones por la misma causa en
el caso de la cesión nacional de la sobretasa al ACPM.” Con fundamento en dichos cálculos y teniendo en
cuenta que la reducción no llegaba al 30% del valor de referencia, una medida de efecto inmediato reduciría
los presupuestos en casi $500 mil millones para el ingreso de los Departamentos. Consultado en:
http://diariodelsur.com.co/noticias/politica/departamentos-exigen-derogar-resolucion-que-bajo-la-sobretas-
276442
Para el caso de los municipios y el Distrito Capital la situación es mucho más grave. Tan solo en Bogotá los
efectos de la reducción de la base gravable se calcularon en más de $120 mil millones y $30 mil millones
para Medellín, y en general se calculó que los municipios dejarían de percibir, por aquella reducción del 25%
49
recursos para el pago de obras presupuestadas e incluso contratadas, frenando
de un tajo la posibilidad de inversión, y afectando uno de los componentes
más importantes para el desarrollo regional y para la calidad de vida de los
ciudadanos de todo el país.
sobre la base gravable de la gasolina, aproximadamente $500 mil millones de pesos, lo que significaría que
una medida que suspenda el recaudo del impuesto, rebajaría $2 billones al presupuesto con el que los
municipios financian sus proyectos de transporte público, como el Metro de Bogotá. Al respecto:
https://www.semana.com/economia/articulo/sobretasa-de-la-gasolina-quien-tiene-la-razon-entre-alcaldes-y-
gobierno/515740 y https://www.publimetro.co/co/actualidad/2017/02/15/sobretasa-gasolina.html
56
Corte Constitucional, Sentencia T-604 de 1992 (MP Eduardo Cifuentes Muñoz).
50
Sin lugar a dudas, la Corte no puede desconocer los efectos de sus sentencias
ni obviar las graves consecuencias en los derechos de los ciudadanos y en el
bienestar público general que puede traer una decisión.
Por otra parte, habida cuenta de que la definición de los elementos esenciales
de los tributos son, en virtud del principio de no tributación sin
representación, competencia amplia, exclusiva y general del Congreso en
tanto órgano de representación democrática, 57 la Corte no podría abrogarse la
competencia para establecer directamente la base gravable de la sobretasa a
los combustibles, ni tampoco le corresponde fijar los criterios para que la
administración pueda determinarla.
57
Corte Constitucional, Sentencia C-060 de 2018 ((MP Gloria Stella Ortiz Delgado). Sostiene la Corte: “la
Constitución establece reglas precisas que confiere al Congreso la competencia amplia, exclusiva y general,
para definir los impuestos. Así, el artículo 150-12 confiere al Legislativo la función de establecer las
contribuciones fiscales y excepcionalmente, las de carácter parafiscal. En el mismo sentido y de una manera
más precisa, su artículo 338 fija las reglas que gobiernan el principio de legalidad tributaria, a saber (i) que
salvo en los casos en que concurran estados de excepción. solamente el Congreso, las asambleas
departamentales y los concejos distritales y municipales, podrán imponer contribuciones fiscales o
parafiscales. Con todo, debe también tenerse en cuenta que, conforme los artículos 300-4 y 313-4, las
entidades territoriales ejercen su potestad tributaria dentro del marco fijado por la Constitución y la ley.”
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Habida cuenta de que la presente legislatura ya inició e incluso está por
terminar su primer periodo, el término prudencial para que se elabore el
proyecto y se lleve a cabo su discusión y aprobación, culminaría al finalizar la
segunda legislatura que tenga lugar luego de notificada esta decisión.
VII. DECISIÓN
RESUELVE
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En su escrito, el Procurador General de la Nación solicita que se declare la inexequibilidad de la
disposición impugnada, en los siguientes términos: “(…) dicha solicitud se hará para que se conceda con
efectos diferidos al vencimiento de los dos años siguientes a la firmeza de la correspondiente decisión
judicial, con el fin de preservar el principio de confianza legítima de frente a los entes territoriales, los que
financian parte de sus presupuestos con los ingresos provenientes de dichas sobretasas, y cuyos estimativos
ya están incorporados en el presupuesto para la vigencia fiscal 2018, y porque resulta intempestivo poder
cubrir la desfinanciación que resulta de la declaratoria de inconstitucionalidad solicitada para la vigencia
fiscal siguiente; amén de necesariamente tener en cuenta que el trámite de la correspondiente ley que defina
directamente el asunto de la base gravable de la sobretasa a la gasolina a motor y al ACPM puede requerir el
tiempo máximo de trámite de dos legislaturas”.
52
SEGUNDO: Conforme a lo expuesto en el fundamento 5.4 de esta sentencia,
los efectos de la declaración de INEXEQUIBILIDAD quedan diferidos por
el término de dos legislaturas a partir de la fecha de notificación de la presente
sentencia, a fin de que el Congreso, dentro de la libertad de configuración que
le es propia, expida la norma que determine o fije los criterios concretos y
específicos para determinar la base gravable de la sobretasa a la gasolina y a
la ACPM.
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CRISTINA PARDO SCHLESINGER
Magistrada
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