Paz de Cristo. Bienvenidos a cafecito virtuoso.
19/01/25
Tema : De desconocida a héroe…
Jueces 4:17-24 Y Sísara huyó a pie a la tienda de Jael mujer de
Heber ceneo; porque había paz entre Jabín rey de Hazor y la
casa de Heber ceneo. [18] Y saliendo Jael a recibir a Sísara, le
dijo: Ven, señor mío, ven a mí, no tengas temor. Y él vino a ella a
la tienda, y ella le cubrió con una manta. [19] Y él le dijo: Te
ruego me des de beber un poco de agua, pues tengo sed. Y ella
abrió un odre de leche y le dio de beber, y le volvió a cubrir. [20]
Y él le dijo: Estate a la puerta de la tienda; y si alguien viniere, y
te preguntare, diciendo: ¿Hay aquí alguno? tú responderás que
no. [21] Pero Jael mujer de Heber tomó una estaca de la tienda,
y poniendo un mazo en su mano, se le acercó calladamente y le
metió la estaca por las sienes, y la enclavó en la tierra, pues él
estaba cargado de sueño y cansado; y así murió. [22] Y
siguiendo Barac a Sísara, Jael salió a recibirlo, y le dijo: Ven, y te
mostraré al varón que tú buscas. Y él entró donde ella estaba, y
he aquí Sísara yacía muerto con la estaca por la sien. [23] Así
abatió Dios aquel día a Jabín, rey de Canaán, delante de los hijos
de Israel. [24] Y la mano de los hijos de Israel fue
endureciéndose más y más contra Jabín rey de Canaán, hasta
que lo destruyeron.
Todos hemos escuchado alguna vez hablar de La profetisa Débora, Jueza
de Israel, que se levantó como madre de Israel y Dios la uso dando una
profecía de victoria para Israel y motivando a Barack a dirigir el ejército
para liberar del sufrimiento que tenia a manos de Sisara quien con
crueldad había oprimido al pueblo por 20 años … pero Barac le
respondió: Si tú fueres conmigo, yo iré; pero si no fueres
conmigo, no iré. Ella dijo: Iré contigo; mas no será tuya la gloria
de la jornada que emprendes, porque en mano de mujer venderá
Jehová a Sísara. .. Jueces 4:8-9
Así habló la profetisa Débora a Barac, un juez israelita.
Para El cumplimiento de las palabras de Débora se exigía notable valor
por parte de una mujer. Porque el Sísara mencionado por Débora era el
comandante del ejército de Jabín. Sísara, como guerrero experimentado,
había regresado repetidamente a su casa como vencedor, con
abundancia de botines y cautivos de guerra. (Jue. 5:28-30) En vista de
esto, parecía imposible que Sísara fuera a caer en manos de una mujer.
Sin embargo, ésta era la palabra de Jehová por medio de la profetisa
Débora y por lo tanto tenía que realizarse sin falta. Porque la palabra de
Dios dice: cielo y tierra pasarán más mis palabras no pasarán. Aleluya.
Algo que me impacta de esta historia es que hay muchas personas que
piensan que la victoria fue de Débora, pero fue Jael quien mato a
Sísara, la desconocida la que no tenía nombre, Y esta historia me
cautiva ya que Jael, una mujer ama de casa, anónima, porque no era
una guerrera, no era una líder, No era una profetiza, no era
conferencista, no tenia ningún nombramiento, no se codeaba con los
grandes como decimos, no era reconocida por la gente, pero era una
mujer que Dios había elegido, había escogido para cumplir su profecía,
era una mujer con propósito como tu, como yo, Aleluya. Era una mujer
que daría libertad y vencería al enemigo, Aleluya, era una mujer
conquistadora, estratega, con sabiduría divina, Aleluya, guiada por el
Espíritu Santo, guiada por Dios, Aleluya, Ella era una mujer valiente
como para tomar acción contra un guerrero y también tener un aprecio
profundo de lo correcto de ejecutar justicia en un enemigo implacable
del pueblo de Dios. Esta mujer que con buen éxito se enfrentó a la
prueba y cumplió la profecía no fue una israelita. Muchos solo veían que
Ella era una mujer normal, más conocida por ser la esposa de alguien,
Jael, la esposa de Heber el quenita. Estos quenitas eran descendientes
de Hobab, el cuñado de Moisés. En la Tierra Prometida se habían
establecido en el desierto de Judá al sur de Arad. Sin embargo, en un
período posterior Heber se separó de los demás quenitas y se mudó
hacia el norte. Levantó su tienda en Quedes de Neftalí, y Fue en la
vecindad de este lugar de Quedes, en Neftalí, que Barac reunió una
fuerza de 10.000 hombres para pelear contra Sísara, después de lo cual
Barac y su ejército se apostaron sobre el monte Tabor. Esto trajo al río
Cisón a Sísara, sus carros y su ejército bien equipado. Pero Sísara no
tenía idea alguna de que su fuerza armada y equipo tan superiores no
valdrían de nada, porque Jehová estaría peleando por su pueblo. Esto
permitió que los israelitas ganaran una victoria decisiva. En cuanto a
Sísara, huyó a pie, en dirección a Quedes, donde acampaba Heber el
quenita. Puesto que no existía estado de guerra entre Heber y el rey
Jabín, Sísara buscó seguridad allí—Jue. 4:10-17.
Viendo que estaba exhausto de correr, Jael lo invitó a entrar. En
aquellos días no era lo acostumbrado el que un hombre entrara en la
tienda de campaña de una mujer casada. Pero cuando Jael la esposa de
Heber expresó que estaba dispuesta a recibir a Sísara, él no vaciló en
aprovechar el refugio que se le ofrecía allí. Exhausto debido a la
experiencia que acababa de tener, cuando él pidió de beber agua, ella le
dio leche, yo me imagino calientita con canela para que se relajara y se
durmiera. Después que Sísara se tomo la leche, Jael lo cubrió con una
manta para que durmiera. (Jue. 4:18, 19; 5:25) Él entonces le dio esta
instrucción: “Ponte de pie a la entrada de la tienda, y si alguien viene y
te pregunta : ‘¿Hay aquí un hombre?’ entonces tienes que decir:
‘¡No!’”—Jue. 4:20.
Debido a la hospitalidad de Jael, Sísara pensó que había encontrado un
lugar seguro en la tienda de Jael y pronto quedó profundamente
dormido. Así, este comandante militar se había colocado a merced de
Jael. Y Jael actuó valientemente, aprovechó la oportunidad de ponerse
de parte de los israelitas. lo que ella hizo cambió el destino de cada
israelita de ese momento en adelante. Jael como persona que moraba
en tiendas, estaba acostumbrada a hundir estacas de tienda en el suelo
con un martillo. Por eso, con una estaca de tienda en una mano y un
martillo en la otra se le acercó despacio a Sísara mientras él dormía,
sigilosamente Jael se acercó a Sísara, quien dormía profundamente de
lado. Seleccionando la parte más débil del cráneo de Sísara, ella colocó
la estaca en el lugar apropiado y se la hundió en la cabeza. Jael LE
CLAVÓ LA ESTACA EN LA SIEN, ¡golpeando con tal fuerza que él quedó
clavado al suelo! Jue..4:17-24.
Jael era una mujer desconocida ocupada en sus quehaceres cuando el
enemigo le fue entregado en su mano. Empleando lo que tenía
disponible, lo derribó con radical osadía. No se detuvo a consultar al
comité ni al libro de etiqueta, ni al pastor, ni al profeta. Ella no fue
indecisa por lo que debía hacer con este enemigo. Ella velozmente
realizó un acto de guerra –del que la mayoría nos habríamos alejado–
ella lo hizo con aplomo y fuerza.
Ella dijo a entrado a mi casa, me haz dado el permiso, haz entrado a mi
territorio, tengo la autoridad, muchas veces pensamos es que No tengo
el discipulado, no tengo el título del colegio bíblico, nadie me a
entrenado, a mí nadie me profetizó, yo no sé quién soy, yo no soy
profeta, no soy pastor, yo no soy ministro, yo no soy líder, yo no soy
nada, yo simplemente vengo a la iglesia, Y Dios te dice que hay en tu
casa ?
El manto de la oración, La leche que es mi espíritu santo qué da poder y
vida, la estaca que es el arma más poderosa la Biblia, la palabra de
Dios… tienes tu armadura, no temas al enemigo cuando llegue a tu
casa ten autoridad, en el momento que sisara quiera entrar a tu casa, en
el momento que el miedo quiera entrar a tu casa, la duda y los
problemas quieran entrar a tu casa tu tienes que decir yo tengo mi
estaca para matar todo aquello que quiera destruir lo que Dios me dio.
Jael mató a Sísara, la que no tenia nombre, la que nadie conocía, la que
era ama de casa, esa mato el problema que por tanto tiempo oprimía a
Israel, esa terminó el problema que tenía agobiado a Israel.
Nadie la invito a pelear esa batalla, pero la batalla vino a ella, ella no
estaba preparada para pelear esa batalla pero se atrevió a enfrentarla,
ella nunca se imaginó que sería el instrumento a quien Dios iba usar
para matar al enemigo más grande que Israel y de su casa, ella nunca
se imaginó que iba a ser la heroína de su casa, ella era una ama de
casa, como mucha de nosotras, a ella nadie le profetizó que se iba a
convertir en un baluarte, a ella nadie le dijo tú será el instrumento Dios,
ella creció y se desarrolló creyendo que simplemente moriría como ama
de casa, ella nunca se imaginó que mientras Débora le profetizaba a
Barack, ya Dios la estaba mirando a ella y ahí en el silencio de la noche
Dios dice esta es fiel, esta obedece mi palabra, esta se esfuerza, esta
será quien yo le daré la gloria, nadie conocí a esa mujer pero después
que mató a Sísara todo el mundo decía allí vive la matadora de los
enemigos que Israel. Aleluya Gloria a Dios.
Aunque no sabemos mucho más de ella, Jael era una mujer que sabía
quién era. Ella estaba segura de su identidad aunque su vida no
estuviera adornada de fama o reconocimiento, ella entendió que debía
servir a Dios para lograr Sus grandes planes y propósitos para los
israelitas.
Jesús dijo que todo es posible para el que cree, aun cuando las cosas
que son imposibles para los hombres, son totalmente posibles con Dios y
todo lo que se necesita es creer. Es así, a usted le toca la parte fácil del
trabajo; solo tiene que creer, él resto lo hace Dios, su espíritu Santo, La
fé hace que el Cielo trabaje. Porque sin fé es imposible agradar a Dios. Y
Dios, de todas maneras, no aceptará las excusas que ofrezca de porqué
no hizo lo que Él le dijo que hiciera. Predicar su palabra…
Más tarde, cuando Barac se presentó en el escenario de los
acontecimientos, Jael le mostró lo que había hecho. Allí delante de él
yacía Sísara, muerto con la estaca a través de la sien. La valiente Jael
había sido la protagonista en el cumplimiento de la palabra que Jehová
había dado por medio de Débora. Más tarde, cuando la victoria fue
recordada en música, Débora y Barac cantaron: “Jael la esposa de Heber
el quenita será muy bendita entre las mujeres, entre mujeres en la
tienda será muy bendita.”—Jue. 4:21, 22; 5:24-27.
Que hermoso, Dios honra a quien le honra… y aun Débora y Barac
cantaron y bendijeron la vida de Jael.
Dios quiere que tu seas en este tiempo la Jael de Dios, cuando él
enemigo llegue a tu casa no te sientes a llorar, ni caigas en depresión,
no sufras ansiedad, levántate como Jael, si en tu casa hay leche, manto
y estaca ... usa esa cobertura de Dios, porque a ti que no te conoce
nadie te conocerán, porque te convertirás en la que gane almas para
Cristo, en la que salve a tu familia, a tu barrio, a tu ciudad de la muerte
eterna. Serás ese instrumento de bendición, Aleluya.
Fue por la valiente acción contra un enemigo atroz del pueblo de Dios
que se conservó el nombre de Jael en el registro bíblico. Dios quiere que
mostremos un valor similar, Para pelear la batalla espiritual Porque
ahora nuestra guerra no es contra sangre ni carne si no contra
huéspedes Espiritual, contra satanas el diablo que vino a robar y matar,
pero Cristo vino a dar vida y vida en abundancia y es predicando su
evangelio, el evangelio de la salvación y la vida eterna que venceremos
a satanás.
Efesios 6:11-12 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que
podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. [12]
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra
principados, contra potestades, contra los gobernadores de las
tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en
las regiones celestes.
El problema de hoy en día de muchos matrimonios derribados, son las
Jael que no toman su rol, que dejan que Sísara duerma en la casa, tú
debes ser la Jael de Dios, levántate en fé, acciona tu fé, para que no
dejes que el enemigo se quede en tu casa, tú lo vas a eliminar y tú lo
vas a sacar, esa malicia, divisiones, celos, envidias, chismes y
murmuraciones que llegó a mi casa di yo la voy a matar con la estaca, y
miremos Jael tenia un esposo pero en ese momento no estaba, ella
estaba sola, Sísara la podía matar, pero ella no salió corriendo a gritarle
al esposo, ella dijo esta batalla yo no la pedí pero la voy a enfrentar…
así que si tu estas sola en una batalla no digas no puedo, porque Jael
estaba sola, ella no fue la Eva que el diablo iba a engañar porque estaba
sola, en génesis se perdieron todas las cosas por una Eva que sedujo y
se dejó engañar por el diablo, Jael una mujer sola, la misma historia y
dijo yo no soy Eva, yo soy Jael a mi no me vas a engañar, Aleluya.
El tener confianza en Jesucristo y en obedecer su palabra hará que tanto
las mujeres fieles como los hombres pasen del anonimato a ser héroes
en la fé como Jael.
Cuando Dios nos ve, siempre lo hace desde Su punto de vista y ese
punto de vista no tiene limitaciones. Nos ve de victoria en victoria. Él
sabe que no podemos fallar cuando le obedecemos. Así de simple.
Filipenses [Link] ¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece!
Jael nos enseña que cualquier ser humano puede ser un héroe espiritual,
Pocas personas estaban menos capacitadas que Jael para realizar
tamaño acto de valentía. No era soldado. No tenía armas de guerra. No
era la persona indicada ni tenía los elementos indicados. Pero, por su
acción, Israel logró la victoria. Si Dios te llama, no tienes excusas. Él
llama y te capacita. Y Solo el poder de Dios te puede proteger en este
mundo. No salgas sin pedir su protección. Se como Jael usa tu estaca …
Amén