o
P Catequesis Familiar 1 año
Encuentro N° 14
«San José, custodio de Jesús»
Idea central
“Mirar a San José como verdadero hombre, cumpliendo
el papel que Dios le asignó”
1. Motivación
Escuchamos / Cantamos la canción (Carpintero José)
Cuando José, el carpintero, supo que iba a ser papá, los dos, a punto de entrar, en el Nuevo Testamento,
levantó a María en brazos para ponerse a bailar; dormían a cielo abierto, muchas veces no comían,
nadie puede imaginar lo hermosa que era María, él le daba calorcito con la mano en la barriga,
una perla en cada oreja, hay mucha bibliografía, terminaron en Belén, un pueblo de cien ovejas,
todo iba de maravilla en el hogar de José, un pesebre, luna llena y un montón de casas viejas,
no se hablaba de otra cosa que del próximo bebé, la soledad del lugar, los dolores de María,
mirando las estampitas, nadie puede imaginar, José golpeaba las puertas pero nadie las abría,
que el esposo de María era capaz de bailar. mirando las estampitas, nadie podría decir,
Por la noche conversaban como lo iban a llamar, que el esposo de María era capaz de rugir.
a él le gustaba Jesús, a ella le daba igual, Por un lado la fatiga, por el otro el embarazo,
la dicha se interrumpió, afirman las Escrituras, José se enfrentó al pesebre y lo abrió de un
al mismo tiempo que Herodes decretó la mano dura, rodillazo,
se mandaron a mudar, vendieron lo que tenían, esto es música señores, esto es puro sentimiento,
ni siquiera se salvaron las dos perlas de María, un hombre y una mujer compartiendo un
mirando las estampitas, nadie puede imaginar, nacimiento,
que el esposo de María era capaz de pelear. mirando las estampitas, nadie puede imaginar,
Parecían dibujitos atravesando el desierto, Que esposo de María era capaz de llorar.
La palabra de Dios:
Vamos a leer el Evangelio Mt 1,18-24
El origen de Jesucristo fue éste: María, su madre, estaba comprometida para casarse con José;
pero antes que vivieran juntos, se encontró encinta por el poder del Espíritu Santo. José, su
marido, que era un hombre justo y no quería denunciar públicamente a María, decidió
1
separarse de ella en secreto. Ya había pensado hacerlo así, cuando un ángel del Señor se le
apareció en sueños y le dijo: «José, descendiente de David, no tengas miedo de tomar a María
por esposa, porque su hijo lo ha concebido por el poder del Espíritu Santo. María tendrá un hijo,
y le pondrás por nombre Jesús. Se llamará así porque salvará a su pueblo de sus pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había dicho por medio del profeta:
«La virgen quedará encinta y tendrá un hijo, al que pondrán por nombre Emanuel» (que
significa: «Dios con nosotros»).
Cuando José despertó del sueño, hizo lo que el ángel del Señor le había mandado, y tomó a
María por esposa.
2. Desarrollo
San Mateo nos cuenta, al relatar la infancia de Jesús, cómo San José estuvo a punto de dejar a su
esposa María cuando se enteró de que ella estaba embarazada y que el hijo que esperaba no era
suyo.
¿Dudó realmente José de la honestidad de su esposa?
¿Por qué Dios sólo le anunció a ella lo del embarazo virginal y no a José? ¿Sólo para mortificarlo?
¿Por qué José quiso abandonarla en secreto?
Por qué elegimos a Mateo para leer su evangelio?
1. Porque deja entrever las costumbres judías
2. Lo escribió para católicos de origen judío
Para ello debemos tener en cuenta las costumbres matrimoniales de aquella época. Los judíos solían
casarse temprano, a los 18 años los varones y a los 13 las niñas. Los mismos rabinos aseguraban que
“Dios maldice al joven que a los 20 años aún no se ha casado”. Y por tratarse de una edad tan prematura
la elección de pareja corría por cuenta de los padres.
Concretada la elección se realizaba la primera fase del matrimonio llamada por los rabinos quidushin
(que significa “consagración”- Compromiso). Era una especie de compromiso formal, en el que la
muchacha quedaba consagrada para siempre a su novio, pero todavía no podían vivir juntos debido a la
corta edad de la joven y a que los esposos casi no se conocían.
El periodo de quidushin duraba generalmente un año y los jóvenes eran considerados ya verdaderos
esposos a tal punto que si ella llegaba a unirse en ese tiempo a algún otro hombre se convertía en
adúltera y si llegaba a morir, el muchacho era tenido por viudo.
Transcurrido el año del quidushin se efectuaba la segunda parte del matrimonio llamada nissuin en el
que luego de una gran fiesta que duraba varios días la joven era conducida en procesión a la casa del
esposo para comenzaran a vivir juntos.
2
Debió, de haber sido entre el quidushin y el nissuin, es decir entre la primera y la segunda fase del
matrimonio, cuando María quedó embarazada del Espíritu Santo. Así lo especifica Mateo: “María estaba
comprometida con José. Pero antes de que ellos empezaran a vivir juntos ella se encontró en cinta por
poder del Espíritu Santo” (Mt 1, 18-19).
¿Qué sucedió entonces entre los santos esposos?
No sabemos. Mateo no lo dice. Sólo podemos imaginar el drama que vivió José, atormentado por las
sospechas de infidelidad de su esposa, angustia esta que Dios no tuvo bondad de ahorrarle. Y las
penurias de María que veía sufrir a su esposo, pero que callaba porque tenía miedo de no ser
comprendida.
Este periodo de la vida de José y María impresionó tanto el ánimo y la imaginación de los cristianos que
algunos buscaron ampliar aquellos dramáticos momentos mediante nuevos relatos.
El diálogo angustioso
Imaginemos esta escena, muy probable dada las costumbres y las leyes del pueblo judío:
Hallándose María de visita en casa de su parienta Isabel notaba que su vientre iba creciendo día tras día.
Afligida emprendió el camino de regreso a su ciudad y se escondió. Transcurridos unos siete meses de su
embarazo, volvió José de un largo viaje de trabajo y encontró a María embarazada.
Llorando amargamente le reprochó: “¿Por qué has hecho esto? ¿Por qué manchaste tu alma, tú que te
has criado en el templo de Dios, y recibiste tu alimento de las manos de un ángel?” Pero ella llorando le
contestó: “Yo soy pura, no he tenido relaciones con ningún hombre”. José le dijo: “¿De dónde ha salido
entonces lo que hay en tu vientre?”. Y ella respondió: “Te juro por la vida del Señor, mi Dios que no sé
de dónde ha venido esto”.
Pero las cosas se complicaron más todavía para el pobre José, porque al día siguiente un amigo suyo
enterado del estado de María lo denuncia ante el sumo sacerdote diciendo: “José ha violado a la virgen
que tenía que custodiar, y en secreto ha consumado el matrimonio”.
El sumo sacerdote ordenó que ambos esposos fueran conducidos al templo y allí con palabras duras los
acusó de haber faltado a su palabra. Como ellos lloraban y juraban por Dios que eran inocentes resolvió
someter a María a la prueba de “las aguas amargas”.
¿Qué eran “las aguas amargas”?
El libro de los Números (5, 11-31) mandaba que si algún marido sospechaba de la fidelidad de su esposa
y no había forma de averiguar la verdad, éste debía llevar a la mujer al templo para someterla a una
prueba. Allí, en presencia de testigos, se le soltaba la cabellera (que toda mujer decente en Israel llevaba
recogida para que nadie la viera) como una manera de avergonzarla en público. Después el sumo
sacerdote tomaba un vaso con agua, lo mezclaba con tierra que levantaba del suelo. Luego escribía en
una hoja una serie de maldiciones y juramentos con tinta, la diluía haciendo correr el agua del vaso
sobre el papel y recogiendo otra vez el líquido se lo daba a beber a la mujer diciéndole: “Si has sido infiel
a tu marido, si has tenido relaciones con otro hombre y te has vuelto impura, que Dios te convierta en
ejemplo de maldición ante el pueblo, y haga que se te caigan los muslos y se te hinche el vientre”.
3
Se trataba evidentemente de una legislación machista que terminaba siempre dando la razón al marido
ya que con semejante bebida cualquier mujer acababa intoxicada y con el vientre hinchado. Pero,
cuentan algunos testigos que, cuando María bebió del vaso un imprevisto resplandor apareció sobre
su rostro, y su cara se transfiguró de tal manera que los testigos que presenciaban el juicio no podían
mirarla de frente. De ese modo todos supieron que María era inocente.
Pero llegamos aquí al punto más oscuro y misterioso de todo el relato:
¿Por qué José decide abandonar a María dejándola sola y expuesta?
Mateo dice que porque él era justo. Pero…
¿Qué tiene que ver su justicia con el hecho de abandonar a su mujer?
Hay 3 teorías:
JUSTO = CUMPLIDOR DE LA LEY
Según esta teoría, José cree que María ha cometido adulterio. Ahora bien, la Ley de Moisés ordenaba
que la mujer adúltera debiera ser repudiada por su marido (Deut. 22, 20-21). Y como José era “justo”, es
decir, cumplidor de la Ley, decide repudiarla (abandonarla) para cumplir con la Ley. O sea que, según
esta teoría, “justo” significaba cumplidor de la Ley.
Pero esta hipótesis choca con un inconveniente. La Ley ordenaba al marido repudiar “públicamente” a
la mujer infiel y José decide repudiarla en secreto. Por lo tanto, no estaría cumpliendo la Ley de Moisés.
JUSTO = BONDADOSO
En la segunda teoría, José cree que María ha cometido adulterio. Pero él sabe que la Ley manda
apedrear a las adúlteras hasta que mueran. Entonces, como es “justo”, es decir, bondadoso y no quiere
que ella sufra, la abandona, sí, pero en secreto para salvarle la vida. Por lo tanto, según esta teoría
“justo” significaba bondadoso.
Pero también esta hipótesis presenta dificultades. Si José quiere abandonar en secreto a María porque
es bueno no debería llamárselo “justo” sino “bondadoso”. ¿Por qué entonces Mateo dice que es justo?
LA TERCERA TEORIA
Según ésta, José desde siempre conoció el misterio de María. Desde el principio supo que el niño de su
esposa que llevaba en las entrañas era hijo del Espíritu Santo. Por eso jamás pensó que ella lo hubiera
engañado. Esto se deduce del modo como vimos que Mateo comienza su relato. En efecto este decía:
“El nacimiento de Jesucristo fue así: María estaba comprometida con José. Pero antes de que ellos
empezaran a vivir juntos ella se encontró encinta por el poder del Espíritu Santo”.
Como se ve empieza dando tres informaciones:
a) Que María estaba comprometida con José;
b) Que no vivían juntos;
c) Que ella quedó embarazada del Espíritu Santo.
4
Y nosotros normalmente suponemos que José sólo conocía dos de estos datos: el primero y el segundo.
Pero no el tercero. ¿Y por qué no? ¿Por qué, si Mateo enumera juntos los tres datos, y luego presenta a
José analizando este dilema, él va a saber sólo dos de esos datos? Es lógico que, según Mateo, José
conocía las tres informaciones.
¿Cómo supo José del embarazo virginal de su mujer? Mateo no lo dice. Pero tampoco dice cómo se
enteró María (Lucas es el que cuenta que la anunciación fue por medio de un ángel). Por lo tanto, es
posible pensar que para Mateo ambos se enteraron de la misma manera (en el mismo momento).
Resta un último problema.
¿Por qué un ángel le avisa en sueños a José que el hijo que espera María es del Espíritu Santo, si él ya
lo sabía?
En realidad, las palabras del ángel están mal traducidas en las Biblias. En efecto éstas suelen decir “José,
no tengas miedo en tomar contigo a María, tú esposa, porque lo que ella ha concebido viene del Espíritu
Santo. Dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús”.
Pero como afirman muchos biblistas, las partículas griegas ger y de que aparecen en esta frase, hay que
traducirlas al castellano no como “porque”, como está en las Biblias, sino como “porque si bien”. De ese
modo el mensaje del ángel cambia totalmente, y queda así: “José no tengas miedo en tomar contigo a
María porque si bien lo que ella ha concebido viene del Espíritu Santo, dará a luz a un hijo a quien tú
pondrás por nombre Jesús.”
Por lo tanto, lo que el ángel le informa a José no es el origen divino del niño (cosa que ya sabía), sino que
él debe quedarse con María para ponerle el nombre al niño (cosa que no sabía).
Ahora sí, con esta nueva perspectiva, trataremos de entender el relato de Mateo.
José y María, dos jóvenes israelitas de 18 y 13 años, respectivamente, estaban comprometidos. Habían
concretado la primera fase del matrimonio, es decir el quidushin, y esperaban pronto poder ir a vivir
juntos una vez que se cumpliera el plazo estipulado. Pero en el entretiempo, María resultó escogida por
Dios para ser la madre de su divino Hijo. Enterado José, se encontró frente a un serio problema. Él había
elegido a María para sí, para que fuera su esposa, la madre de sus hijos, su compañera. Pero ahora se da
cuenta de que Dios también se había fijado en ella, y también Él la había elegido como madre de su Hijo.
¿Cómo competir con Dios por el amor de una muchacha? ¿Podía tener a Dios como contrincante? No.
Tampoco podía apropiarse de un hijo que no era suyo, sino que venía del cielo. Hubiera sido una
injusticia.
Y aquí, entonces, se aclara la decisión de José. Como él era “justo”, no queriendo apoderarse de un hijo
que pertenecía a Dios, y viendo además que Dios había elegido a la misma mujer que él, para iniciar el
plan de la salvación, resuelve dejar a su esposa libre del compromiso que había contraído, y dejarla en
secreto.
Y así lo había decidido, cuando entre sueños se le presenta un ángel y le dice que no tenga miedo (es
decir, escrúpulos) en tomar a María como esposa (es decir, celebrar el nissuin) porque si bien el hijo que
ella espera viene de Dios, él le pondrá el nombre de Jesús cuando nazca.
5
En otras palabras, Dios le pide a José que se quede junto a María. Porque aun cuando ella había sido
elegida por Dios, él también había sido elegido; él también forma parte del plan de salvación. ¿Y cuál es
su misión en todo esto? Deberá ponerle el nombre al niño, es decir considerarle suyo, asumirlo como
propio. Porque al ser él descendiente de la familia del rey David, si lo adoptaba como su hijo podía
convertirlo a Jesús en un “descendiente” de David, en un “hijo de David”. E introduciéndolo a Jesús en la
genealogía de David, se cumplían las profecías anunciadas sobre él.
Recuperar a José
José nunca tuvo dudas sobre María, lo supo todo desde el principio porque tenía la misma madurez que
su esposa. Su única duda fue si Dios lo quería o no al lado de su mujer. Y Dios le hizo saber que sí.
María y José amaron a Dios en equipo, se santificaron juntos. El uno con al otro. El uno gracias al otro.
Estuvieron juntos desde el principio.
La Sagrada Familia experimentó los sinsabores de la persecución teniendo que huir por un tiempo a
Egipto, pero siempre dispuestos a cumplir la voluntad de Dios.
La Sagrada Familia es aparentemente una familia común, sin valor alguno, pasando inadvertida para
todos los vecinos de Nazaret. Vive en paz, armonía, comprensión y respeto y colaboración mutua. Hace
Siempre lo que le agrada a Dios. Es una Familia Santa.
María y José viven la amargura de la pérdida de Jesús en el templo, viven también las alegrías y las
inquietudes de su crecimiento y del comportamiento en familia, los sinsabores y gozos de lo cotidiano.
Comparten su trabajo, juegos y tareas, etc.
Por eso hoy en día en el que tantas familias atraviesan momentos de crisis, que muchos matrimonios
que hacen agua por todos lados y que la Iglesia no dispone de modelos conyugales, conviene recordar a
José, a quien Dios quiso santificar en familia, unido para siempre a Maria.
3. ORACION FINAL
INVOCACION A SAN JOSE
"San José, guardián de Jesús y casto esposo de María,
Tú empleaste toda tu vida en el perfecto cumplimiento de tu deber,
Tú mantuviste a la Sagrada Familia de Nazaret con el trabajo de tus manos.
Protege bondadosamente a los que recurren confiadamente a ti.
Tú conoces sus aspiraciones y sus esperanzas.
Se dirigen a ti porque saben que tú los comprendes y proteges.
Tú también conociste pruebas, cansancio y trabajos.
Pero, aun dentro de las preocupaciones materiales de la vida,
Tú alma estaba llena de profunda paz y cantó llena de verdadera alegría
por el íntimo trato que goza con el Hijo de Dios,
el cual te fue confiado a ti a la vez que a María, su tierna Madre.
Amén." -- Juan XXIII
6
E
“Mirar a San José como
verdadero hombre, cumpliendo
14 el papel que Dios le asignó”
Para Trabajar con los padres:
1. Leemos la siguiente cita bíblica (Mt 1, 24-25),
Comentamos lo que hizo José
………………………………………………………………………………………………………………………
………………………………………………………………………………………………………………………
………………………………………………………………………………………………………………………
2. La vida de la Familia de Nazaret, estuvo centrada totalmente en DIOS, ellos, rezaban en cada
comida, iban cada semana a escuchar la Palabra de Dios, los unía el Amor, nos cuentas, ¿Cómo es tu
familia? ¿Qué te gusta compartir en familia?
…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………
…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………
…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………
…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………