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Diagnóstico de Trastornos Depresivos

El documento detalla los trastornos depresivos según el DSM-5, incluyendo el trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo, el trastorno de depresión mayor, el trastorno depresivo persistente, y el trastorno disfórico premenstrual, cada uno con características diagnósticas específicas. Se enfatiza la importancia de una evaluación cuidadosa para diferenciar estos trastornos y asegurar un diagnóstico adecuado, así como el impacto significativo que tienen en la vida de los individuos afectados. Además, se menciona la prevalencia y los factores de riesgo asociados a cada trastorno, así como la necesidad de un tratamiento integral y efectivo.
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Diagnóstico de Trastornos Depresivos

El documento detalla los trastornos depresivos según el DSM-5, incluyendo el trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo, el trastorno de depresión mayor, el trastorno depresivo persistente, y el trastorno disfórico premenstrual, cada uno con características diagnósticas específicas. Se enfatiza la importancia de una evaluación cuidadosa para diferenciar estos trastornos y asegurar un diagnóstico adecuado, así como el impacto significativo que tienen en la vida de los individuos afectados. Además, se menciona la prevalencia y los factores de riesgo asociados a cada trastorno, así como la necesidad de un tratamiento integral y efectivo.
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Universidad Da Vinci De Guatemala

Sede Quetzaltenango
Facultad De Ciencias Médicas Y De La Vida
Curso: Psicología
Msc: Shirley Dalila Barrios Aguilar

Tema:

TRASTORNOS DEPRESIVOS
.

Carné: Nombre:
202302116 Dafner Carlos Alberto Natareno Estrada
Sección: ¨B¨
TRASTORNOS DEPRESIVOS
El libro aborda los diferentes trastornos depresivos que se encuentran en el DSM-5 (Manual
Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, Quinta edición). Estos trastornos
incluyen el trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo, el trastorno de
depresión mayor, el trastorno depresivo persistente (distimia), el trastorno disfórico
premenstrual, el trastorno depresivo inducido por una sustancia/medicamento, el trastorno
depresivo debido a otra afección médica, así como otros trastornos depresivos específicos y
no especificados.
Todos estos trastornos comparten como rasgo común la presencia de un ánimo triste, vacío o
irritable, acompañado de cambios somáticos y cognitivos que muestran significativamente la
capacidad funcional del individuo. La diferencia entre ellos radica en la duración,
presentación temporal o la supuesta causa que los origina.

1. Trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo


El trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo se diferencia de otros trastornos
depresivos o bipolares por su crónica presentación y la presencia de accesos de cólera
frecuentes. El primer diagnóstico de este trastorno no debe hacerse antes de los 6 años ni
después de los 18 años, y los síntomas deben haber comenzado antes de los 10 años. El TDD
puede coexistir con otros trastornos, pero no con el trastorno negativo o el trastorno bipolar.
El trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo se diferencia del trastorno
bipolar en que no presenta episodios delimitados de manía o hipomanía. Se presenta
principalmente en niños y es más común en varones antes de la adolescencia. Aunque algunos
síntomas pueden solaparse con el trastorno por déficit de atención/hiperactividad, trastornos
de ansiedad y depresión, se distingue de ellos mediante una evaluación minuciosa.
La prevalencia del trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo en la comunidad
se estima entre el 2% y el 5% en niños y adolescentes, siendo más común en niños en edad
escolar y varones. Los síntomas de irritabilidad crónica pueden persistir durante un año o
más y pueden aumentar el riesgo de desarrollar trastornos depresivos unipolares y de
ansiedad en la edad adulta.
Este trastorno afecta significativamente la vida de los afectados y sus familias, provocando
alteraciones en la escuela, relaciones sociales y bienestar emocional. Se recomienda una
evaluación cuidadosa para diferenciarlo de otros trastornos múltiples y garantizar un
diagnóstico y tratamiento adecuados.
Diagnóstico diferencial:
El diagnóstico de trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo debe considerar
la presencia o ausencia de otros trastornos múltiples debido a que los niños y adolescentes
con irritabilidad crónica suelen tener historias complejas. Se debe realizar una evaluación
minuciosa para diferenciar entre el trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo,
el trastorno bipolar y el trastorno negativista desafiante.
1. Trastornos bipolares: La diferencia clave entre el trastorno de desregulación
disruptiva del estado de ánimo y los trastornos bipolares es el curso longitudinal de
los síntomas. Mientras que el trastorno bipolar es episódico, con episodios
delimitados de alteración del estado de ánimo, el trastorno de desregulación
disruptiva del estado de ánimo es persistente y presenta irritabilidad grave durante
varios meses.
2. Trastorno negativista desafiante: Aunque algunos síntomas se presentan en ambos
trastornos, el trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo se diferencia
por la presencia de ataques graves y frecuentes de cólera, así como una alteración
persistente del ánimo entre los ataques.
3. Trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH), trastorno depresivo mayor,
trastornos de ansiedad y trastorno del espectro autista: El trastorno de desregulación
disruptiva del estado de ánimo puede coexistir con estos trastornos, pero se debe hacer
una evaluación minuciosa para diferenciar y realizar diagnósticos precisos. Si la
irritabilidad se presenta solo en el contexto de un episodio depresivo mayor o un
trastorno de ansiedad, se debe diagnosticar el trastorno relevante más que el trastorno
de desregulación disruptiva del estado de ánimo.
4. Trastorno explosivo intermitente: Aunque los síntomas pueden ser similares a los del
trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo, el trastorno explosivo
intermitente no requiere una alteración persistente del estado de ánimo entre los
accesos y solo necesita 3 meses de síntomas activos

2. Trastorno de Depresión Mayor:


El Trastorno de Depresión Mayor (TDM) es una condición mental caracterizada por un
período de al menos dos semanas en el cual el individuo experimenta una serie de síntomas
que representan un cambio significativo en su funcionamiento previo. Para el diagnóstico del
TDM, deben estar presentes cinco o más de los siguientes síntomas, y al menos uno de ellos
debe ser (1) estado de ánimo deprimido o (2) pérdida de interés o placer:
1. Estado de ánimo deprimido: El individuo experimenta una tristeza persistente. En
niños y adolescentes, el estado de ánimo puede manifestarse como irritabilidad.
2. Disminución del interés o placer: El paciente muestra una pérdida significativa de
interés o disfrute en casi todas las actividades diarias.
3. Cambios en el peso o el apetito: Puede haber una pérdida importante de peso sin hacer
dieta o un aumento significativo. También puede haber disminución o aumento del
apetito casi todos los días.
4. Alteraciones del sueño: Se pueden experimentar insomnio o hipersomnia.
5. Agitación o retraso psicomotor: Puede haber una inquietud motora excesiva o una
ralentización psicomotora casi todos los días, observables por otras personas.
6. Fatiga o pérdida de energía: El individuo experimenta cansancio y falta de energía.
7. Sentimientos de inutilidad o culpa: Sentimiento de culpabilidad o inutilidad, incluso
con pensamientos delirantes sobre su valía o responsabilidad en eventos negativos.
8. Dificultades para pensar o concentrarse: Hay una disminución de la capacidad para
pensar, concentrarse o tomar decisiones casi todos los días.
9. Ideación suicida: Se tiene pensamientos recurrentes de muerte, ideación suicida sin
un plan específico o intentos de suicidio.
Para el diagnóstico de depresión mayor, los síntomas deben causar malestar significativo o
deterioro en el funcionamiento social, laboral u otras áreas importantes de la vida del
individuo. Es crucial diferenciar el duelo de un episodio de depresión mayor, ya que ambos
pueden presentar tristeza intensa y alteraciones del sueño y el apetito. El TDM puede tener
consecuencias significativas en la calidad de vida del individuo y aumentar el riesgo de
suicidio, por lo que es importante reconocerlo y tratarlo adecuadamente.
La evaluación de los síntomas de un episodio depresivo mayor puede ser complicada cuando
el paciente también tiene una afección médica general. Algunos de los signos y síntomas se
asemejan a condiciones médicas generales, pero los síntomas no vegetativos de depresión,
como la disforia, la anhedonia, la culpa, la indecisión y los pensamientos de suicidio, son
indicativos del trastorno depresivo mayor, excepto cuando son completamente atribuibles a
la afección médica general.
El TDM está asociado con una alta mortalidad, principalmente debido al suicidio, aunque
hay otras causas. Los pacientes deprimidos pueden presentar llanto, irritabilidad, rumiación
obsesiva, ansiedad, fobias, preocupación excesiva por la salud física y quejas de dolor, entre
otros síntomas.
La prevalencia del trastorno depresivo mayor es del 7% en la población de Estados Unidos
en un período de 12 meses, con tasas más altas en sujetos jóvenes y una mayor prevalencia
en mujeres que en hombres. Los factores de riesgo incluyen el neuroticismo, experiencias
adversas en la infancia, antecedentes familiares de depresión y otras enfermedades mentales
o médicas.
El TDM puede presentarse con comorbilidad, asociándose frecuentemente con trastornos
relacionados con sustancias, trastorno de pánico, trastorno obsesivo-compulsivo, anorexia
nerviosa, bulimia nerviosa y trastorno límite de la personalidad. Es esencial abordar estos
trastornos concurrentes para un tratamiento integral y efectivo del TDM.
3. Trastorno Depresivo Persistente
El Trastorno Depresivo Persistente, también conocido como Distimia, es un trastorno del
estado de ánimo que agrupa el trastorno de depresión mayor crónico y el trastorno distímico
del DSM-IV. Los criterios para el diagnóstico incluyen:
A. Estado de ánimo deprimido la mayor parte del día, la mayor parte de los días, durante
un mínimo de dos años (un año en niños y adolescentes).
B. Presencia de al menos dos o más de los siguientes síntomas durante la depresión:
1. Poco apetito o sobrealimentación.
2. o hipersomnia.
3. Insomnio Poca energía o fatiga.
4. Baja autoestima.
5. Dificultad para concentrarse o tomar decisiones.
6. Sentimientos de desesperanza.
C. Los síntomas del estado de ánimo deprimido no deben haber estado ausentes durante
más de dos meses seguidos en los últimos dos años (un año en niños y adolescentes).
D. Los criterios para un trastorno de depresión mayor pueden estar presentes de manera
continua durante dos años.
E. No debe haber habido episodios maníacos o hipomaníacos y no se cumplen los
criterios para el trastorno ciclotímico.
F. La alteración no se debe explicar mejor por otros trastornos esquizofrénicos o
psicóticos.
G. Los síntomas no se deben atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia o a otra
afección médica.
H. Los síntomas deben causar malestar significativo o deterioro en lo social, laboral u
otras áreas importantes del funcionamiento.
El trastorno depresivo persistente tiene un inicio temprano e insidioso, con un curso crónico
y puede afectar significativamente el funcionamiento social y laboral de la persona. Los
factores de riesgo incluyen altos niveles de neuroticismo, mayor gravedad de los síntomas,
mal funcionamiento global y la presencia de trastornos de ansiedad o de conducta.
El diagnóstico diferencial debe hacerse con otros trastornos depresivos, trastornos psicóticos,
trastornos debidos a sustancias o medicamentos y trastornos de la personalidad. Es común
encontrar comorbilidad con otros trastornos psiquiátricos, especialmente trastornos de
ansiedad y abuso de sustancias.
La prevalencia del trastorno depresivo persistente es aproximadamente del 0.5% en 12 meses
en Estados Unidos. El tratamiento generalmente incluye terapia cognitivo-conductual,
terapia farmacológica o una combinación de ambas, dependiendo de la gravedad y la
preferencia del paciente.
4. Trastorno disfórico premenstrual
El trastorno disfórico premenstrual (TDPM) es una condición caracterizada por la presencia
de síntomas afectivos, de ansiedad y otros síntomas físicos y conductuales que se repiten
durante la fase premenstrual del ciclo menstrual y remiten alrededor del inicio de la
menstruación o poco después.

Criterios diagnósticos:
A. En la mayoría de los ciclos menstruales, al menos cinco síntomas deben estar presentes
en la última semana antes del inicio de la menstruación, empezar a mejorar unos días
después del inicio de la menstruación y hacerse mínimos o desaparecer.
B. Uno (o más) de los siguientes síntomas deben estar presentes:
1. Labilidad afectiva intensa.
2. Irritabilidad intensa, enfado o aumento de los conflictos interpersonales.
3. Estado de ánimo intensamente deprimido, desesperanza o ideas de autodesprecio.
4. Ansiedad, tensión o sensación intensa de excitacion o con los nervios de punta.
C. Uno (o más) de los siguientes síntomas también deben estar presentes, hasta llegar a un
total de cinco síntomas cuando se combinan con los síntomas del Criterio B:
1. Disminución del interés por las actividades habituales.
2. Dificultad subjetiva de concentración.
3. Letargo, fatigabilidad fácil o intensa falta de energía.
4. Cambio importante del apetito, sobrealimentación o anhelo de alimentos.
5. Hipersomnia o insomnio.
6. Sensación de estar agobiada o sin control.
7. Síntomas físicos como dolor o tumefacción mamaria, dolor articular o muscular,
sensación de "hinchazón" o aumento de peso.
D. Los síntomas se asocian a malestar clínicamente significativo o interferencia en el
trabajo, la escuela, las actividades sociales habituales o la relación con otras personas.
E. La alteración no es simplemente una exacerbación de los síntomas de otro trastorno,
como el trastorno de depresión mayor, el trastorno de pánico, el trastorno depresivo
persistente (distimia) o un trastorno de la personalidad.
F. El Criterio A debe confirmarse mediante evaluaciones diarias prospectivas durante al
menos dos ciclos sintomáticos.
G. Los síntomas no se pueden atribuir a los efectos fisiológicos de una o a otra afección
médica (p. ej., hipertiroidismo).
➢ Características diagnósticas:
• Los síntomas deben haber aparecido en la mayoría de los ciclos menstruales durante
el último año.
• La intensidad y la expresividad de los síntomas pueden variar según las
características sociales y culturales de la mujer afectada, sus perspectivas familiares
y otros factores específicos.
• Típicamente, los síntomas alcanzan su punto máximo alrededor del comienzo de la
menstruación, pero pueden permanecer durante los primeros días de esta fase.
• Se deben realizar evaluaciones diarias prospectivas de los síntomas durante al menos
dos ciclos sintomáticos para confirmar el diagnóstico.
➢ Características asociadas que apoyan el diagnóstico:
• Algunas mujeres pueden experimentar delirios y alucinaciones en la fase lútea tardía
del ciclo menstrual, aunque esto es raro.
• La fase premenstrual puede ser un período de riesgo para el suicidio.
➢ Prevalencia:
• La prevalencia a los doce meses del trastorno disfórico premenstrual está entre el
1,8% y el 5,8% de las mujeres con menstruación.
• La prevalencia puede variar según el enfoque utilizado para el diagnóstico
(evaluaciones diarias prospectivas frente a informes retrospectivos).
➢ Desarrollo y curso:
• El inicio del trastorno disfórico premenstrual puede aparecer en cualquier momento
tras la menarquia.
• El trastorno puede persistir hasta la menopausia, los síntomas cesan tras este período.
➢ Factores de riesgo y pronóstico:
• Factores ambientales, antecedentes de traumas interpersonales, cambios estacionales
y aspectos socioculturales de la conducta sexual femenina pueden estar asociados a
la presentación del trastorno.
• Se estima que la heredabilidad del trastorno oscila entre un 30% y un 80%, siendo
aproximadamente del 50% para el componente más estable de los síntomas
premenstruales.
• El uso de anticonceptivos orales puede estar relacionado con una menor prevalencia
de síntomas premenstruales.
➢ Diagnóstico diferencial:
• Es importante distinguir el trastorno disfórico premenstrual del síndrome
premenstrual y de otros trastornos mentales como el trastorno bipolar, el trastorno
depresivo mayor y el trastorno depresivo persistente (distimia).
• La dismenorrea (menstruaciones dolorosas) es una afección diferente y se debe
diferenciar de los síntomas del TDPM.
➢ Comorbilidad:
• El episodio depresivo mayor es el trastorno más comúnmente relacionado con el
TDPM.
• El TDPM puede presentarse junto con otros trastornos médicos o mentales, pero se
deben cumplir los criterios específicos para el diagnóstico del TDPM más allá del
empeoramiento premenstrual de otras condiciones.
5. Trastorno depresivo inducido por una sustancia/medicamento
El trastorno depresivo inducido por una sustancia/medicamento es un diagnóstico clínico que
se aplica cuando una persona experimenta síntomas depresivos significativos y persistentes
que se desarrollan durante o poco después del consumo de una sustancia o medicamento, o
después de la abstinencia o retirada de una sustancia. Los criterios diagnósticos para este
trastorno son los siguientes:
A. Alteración importante y persistente del estado de ánimo que se caracteriza por un
estado de ánimo deprimido y una disminución notable del interés o placer por
actividades cotidianas.
B. Existen pruebas a partir de la historia clínica, exploración física o análisis de
laboratorio de:
1. Síntomas del Criterio A desarrollados durante o poco después de la intoxicación
o abstinencia de una sustancia o después de la exposición a un medicamento.
2. La sustancia/medicamento implicado puede producir los síntomas del Criterio A.
C. El trastorno no se explica mejor por un trastorno depresivo no inducido por una
sustancia/medicamento. Se requiere evidencia de un trastorno depresivo
independiente, como síntomas anteriores al inicio del consumo de la sustancia,
síntomas que persisten después de la abstinencia o pruebas que sugieran la existencia
de un trastorno depresivo no relacionado con sustancias/medicamentos.
D. El trastorno no se produce exclusivamente durante el curso de un delirium (un estado
confusional agudo y grave).
E. El trastorno causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral
u otras áreas importantes del funcionamiento.
El diagnóstico se basa en la historia clínica del paciente, los síntomas presentados y las
pruebas de laboratorio o físicas relevantes. Se utiliza un sistema de codificación, como CIE-
9-MC o CIE-10-MC, para identificar el trastorno depresivo inducido por una sustancia
específica. Se deben considerar los factores de riesgo y los factores ambientales, así como el
curso y desarrollo del trastorno depresivo para distinguirlo de otros trastornos depresivos
primarios o relacionados con otras condiciones médicas.
Es importante diferenciar el trastorno depresivo inducido por sustancias de la intoxicación o
abstinencia por una sustancia específica. Cuando los síntomas afectivos son lo
suficientemente graves como para requerir atención clínica independiente, se hace el
diagnóstico de trastorno depresivo inducido por sustancias/medicamentos en lugar de un
diagnóstico de intoxicación o abstinencia por sustancias.
El diagnóstico diferencial también debe considerar otros trastornos depresivos primarios y
trastornos debidos a otras afecciones médicas para asegurarse de que el trastorno depresivo
es inducido por la sustancia o medicamento y no es consecuencia de otra causa.
6. Trastorno Depresivo debido a otra afección médica
El Trastorno Depresivo debido a otra afección médica es un diagnóstico que se aplica cuando
una persona presenta un período prolongado de estado de ánimo deprimido o una
disminución significativa del interés o placer en casi todas las actividades, y se ha
determinado que esta alteración está directamente relacionada con otra afección médica. A
continuación, se presentan los criterios diagnósticos y características asociadas:
Criterios diagnósticos:
a. Estado de ánimo deprimido o disminución notable del interés o placer en casi todas
las actividades, persistente en el tiempo.
b. Existen pruebas de que la causa del trastorno es una afección médica identificada
mediante la historia clínica, exploración física o análisis de laboratorio.
c. El diagnóstico no se explica mejor por otro trastorno mental.
d. El trastorno no ocurre exclusivamente durante un delirium (estado de confusión
mental aguda).
e. El trastorno causa malestar clínicamente significativo o deterioro en áreas
importantes del funcionamiento (social, laboral, etc.).
Especificadores:
- Con características depresivas: No se cumplen todos los criterios para un episodio
de depresión mayor.
- Con episodio del tipo de depresión mayor: Se cumplen todos los criterios (excepto
el Criterio C) para un episodio de depresión mayor.
- Con características mixtas: También existen síntomas de manía o hipomanía, pero
no predominan en el cuadro clínico.
Características diagnósticas:
El rasgo esencial del trastorno es un período importante y persistente de estado de ánimo
deprimido o pérdida de interés/placer, que se considera consecuencia fisiopatológica directa
de la afección médica. El diagnóstico requiere una evaluación exhaustiva de múltiples
factores, incluyendo la asociación temporal y la presencia de rasgos atípicos en comparación
con trastornos depresivos primarios.
Desarrollo y curso:
El inicio de la depresión puede ser agudo o tardío, dependiendo de la afección médica
subyacente. Por ejemplo, en casos de infarto cerebral o enfermedad de Huntington, la
depresión puede ocurrir temprano en el curso de la enfermedad. La duración de los episodios
depresivos varía, pero en algunos casos, puede durar varios meses.
Diagnóstico diferencial:
Es importante distinguir este trastorno de otros tipos de depresión, como el Trastorno
Depresivo Mayor, y de otros trastornos mentales, como los trastornos de adaptación. También
se debe considerar la posibilidad de que ciertos medicamentos utilizados para tratar
afecciones médicas puedan inducir síntomas depresivos.
Comorbilidad:
El trastorno depresivo debido a otra afección médica puede estar asociado con otras
afecciones médicas y trastornos mentales, como la ansiedad.
El diagnóstico y manejo adecuado de este trastorno requiere una evaluación detallada por
parte de un profesional de la salud. La identificación y tratamiento de la afección médica
subyacente son fundamentales para abordar los síntomas depresivos relacionados.

7. Otro trastorno depresivo especificado


El trastorno depresivo especificado es una categoría diagnóstica que se aplica cuando una
persona presenta síntomas característicos de un trastorno depresivo que causan malestar
significativo o deterioro en el funcionamiento, pero no cumplen con todos los criterios de
ningún trastorno depresivo específico. Se utiliza cuando el clínico desea especificar el motivo
específico por el cual la presentación no cumple los criterios de un trastorno depresivo en
particular.
Algunos ejemplos de presentaciones que pueden ser especificadas como "otro trastorno
depresivo especificado" incluyen:
1. Depresión breve recurrente: Periodos de estado de ánimo deprimido y otros síntomas
depresivos que ocurren por 2-13 días al menos una vez al mes durante un año, en una
persona que no ha cumplido los criterios para otros trastornos depresivos o bipolares y
no tiene síntomas psicóticos en el momento actual.
2. Episodio depresivo de corta duración (4-13 días): Afecto deprimido y otros síntomas
depresivos que persisten durante más de 4 días pero menos de 14 días, en una persona
que nunca ha cumplido los criterios para otros trastornos depresivos o bipolares, y no
tiene síntomas psicóticos en el momento actual ni cumple los criterios para depresión
breve recurrente.
3. Episodio depresivo con síntomas insuficientes: Afecto deprimido y otros síntomas
depresivos que persisten durante al menos dos semanas, en una persona que nunca ha
cumplido los criterios para otros trastornos depresivos o bipolares, y no tiene síntomas
psicóticos en el momento actual ni cumple los criterios para trastorno mixto de ansiedad
y depresión.
En resumen, el trastorno depresivo especificado se utiliza para describir presentaciones de
depresión que no se ajustan a los criterios de otros trastornos depresivos específicos, pero
que aún causan malestar clínicamente significativo o deterioro en el funcionamiento.
El trastorno depresivo inducido por sustancias/medicamentos se asocia con un mayor riesgo
de comorbilidad con otros trastornos mentales y trastornos por consumo de sustancias.
Además, ciertos factores de riesgo temperamentales y ambientales pueden aumentar la
probabilidad de desarrollar este trastorno.
El tratamiento del trastorno depresivo inducido por sustancias/medicamentos debe abordar
tanto los síntomas depresivos como el consumo de la sustancia o medicamento implicado.
Es fundamental el seguimiento clínico y la monitorización minuciosa para proporcionar el
cuidado adecuado.

8. Trastorno depresivo no especificado


El trastorno depresivo no especificado es una categoría diagnóstica que se aplica cuando una
persona presenta síntomas característicos de un trastorno depresivo que causan malestar
clínicamente significativo o deterioro en el funcionamiento, pero que no cumplen con todos
los criterios de ningún trastorno depresivo específico. Esta categoría se utiliza en situaciones
en las que el clínico decide no especificar el motivo del incumplimiento de los criterios de
un trastorno depresivo específico o cuando no hay suficiente información para hacer un
diagnóstico más preciso, como en los servicios de urgencias.
Además, este trastorno puede tener especificadores que ayudan a detallar ciertas
características adicionales:
1. Con ansiedad: Se refiere a la presencia de síntomas de ansiedad junto con los síntomas
depresivos durante un episodio de depresión mayor o trastorno depresivo persistente
(distimia).
2. Con características mixtas: Cuando una persona presenta síntomas maníacos o
hipomaníacos (asociados con trastornos bipolares) durante un episodio de depresión
mayor.
3. Con características melancólicas: Se caracteriza por una profunda desesperación y
pérdida de placer en todas o casi todas las actividades.
4. Con características atípicas: Se refiere a ciertas características no comunes, como la
reactividad del estado de ánimo (mejora en respuesta a eventos positivos) y aumento
del apetito y el sueño.
5. Con características psicóticas: Cuando se presentan delirios y/o alucinaciones durante
el episodio de depresión.
6. Con catatonía: Se aplica cuando existen características catatónicas durante la mayor
parte del episodio de depresión.
7. Con inicio en el periparto: Cuando los síntomas del estado de ánimo surgen durante el
embarazo o en las cuatro semanas después del parto.
8. Con patrón estacional: Se refiere a episodios de depresión mayor recurrente que siguen
un patrón temporal regular, como en otoño o invierno.
En cuanto a la gravedad del trastorno, puede clasificarse en leve, moderado o grave,
basándose en el número y la intensidad de los síntomas, así como en el deterioro funcional
que causan.
En resumen, el trastorno depresivo no especificado es una categoría diagnóstica que se utiliza
cuando los síntomas depresivos son significativos, pero no cumplen completamente con los
criterios de otros trastornos depresivos específicos. Los especificadores permiten detallar
ciertas características adicionales para un diagnóstico más preciso.

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