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Enfoque Médico Legal: Lesiones Provocadas Por Armas de Fuego

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Temas abordados

  • mecanismos de asfixia,
  • métodos de evaluación laboral,
  • estrangulación,
  • accidente,
  • mujeres en riesgo,
  • asfixia mecánica,
  • lesiones contusas,
  • métodos de evaluación,
  • métodos de análisis,
  • signos internos
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Temas abordados

  • mecanismos de asfixia,
  • métodos de evaluación laboral,
  • estrangulación,
  • accidente,
  • mujeres en riesgo,
  • asfixia mecánica,
  • lesiones contusas,
  • métodos de evaluación,
  • métodos de análisis,
  • signos internos

Enfoque

Médico Legal
Lesiones provocadas por
armas de fuego

Clase 3

MAESTRÍA EN PSICOLOGÍA
Mención en Psicología Forense y La excelencia no se improvisa

Peritaje Psicológico
INTRODUCCIÓN

Las armas de fuego, hoy en día, producen un gran número de lesionados y fallecidos en Ecuador.
Es muy fácil conseguir un arma de fuego en el mercado informal, y su uso se ha generalizado en la
población. Los actos de “violencia organizada” utilizan estas armas, y hasta el ciudadano común las
porta como medio de defensa y ataque. Cerca del 75% de las víctimas mortales son producto de ar-
mas de fuego, disparadas principalmente por varones jóvenes. Las mujeres constituyen un grupo de
riesgo especial, al ser parejas sentimentales de los tiradores, en casos de violencia sexual o violencia
intrafamiliar.
Las asfixias mecánicas son otra forma frecuente de muerte en niños y mujeres. Se considera asfixia
mecánica al proceso en el que un elemento externo provoca la interrupción del paso de aire desde los
orificios respiratorios (nariz y boca) hacia los pulmones. Las huellas dejadas en el cuerpo de la vícti-
ma permiten determinar el tipo de asfixia mecánica a la que fue expuesta y si esta es o no la causa de
muerte. En este ciclo se describirán la estrangulación, ahorcadura y sofocación, junto con sus varie-
dades: obturación de orificios respiratorios, obstrucción de la vía aérea, compresión toracoabdominal
y carencia de aire respirable.
RDA1

Evaluar de manera objetiva las lesiones físicas y psicológicas presentes en la víctima o en el agresor,
relacionadas con el presunto delito, en los procesos de evaluación pericial.

RDA2

Interpretar los indicios que relacionan el presunto delito con la sintomatología encontrada en la víc-
tima o el agresor, utilizando instrumentos periciales técnicos en el proceso de determinación de la
existencia de un hecho punible.

2
3.1 LESIONES PROVOCADAS POR ARMAS DE FUEGO

Las armas se definen como objetos destinados, de forma habitual o accidental, a atacar, defender o
proteger a las personas (Oviedo, 2005).

3.1.1 Concepto, clasificación de las armas de fuego, nociones de Balística: interna, externa y
efectos, calibre y munición

Entre las lesiones contusas se encuentran las producidas por disparos de arma de fuego. Las armas de
fuego son instrumentos que disparan proyectiles mediante la deflagración (combustión) de la pólvora
(Vargas Alvarado, 2017).

Las armas portátiles tienen interés forense y se dividen en armas de mano y armas de hombro. Las
armas de mano son aquellas que pueden ser activadas con una sola mano, mientras que las armas de
hombro requieren ser soportadas en el hombro del tirador para darle firmeza antes del disparo (Ovie-
do, 2005). Ejemplos de armas de mano son las pistolas y los revólveres; aunque ambas comparten
características similares, tienen diferencias importantes que deben ser estudiadas para diferenciarlas.

Los revólveres cuentan con un tambor o cilindro que gira al accionar el disparador y alberga los alve-
olos, que son las cavidades donde se colocan las balas (Vargas Alvarado, 2017). Cuando se dispara,
el proyectil sale por la boca de fuego, mientras que la vaina permanece en el cilindro, lo que explica
la falta de indicios balísticos en la escena. Las pistolas, en cambio, carecen de cilindro y tienen un
autocargador o alimentador, que es el dispositivo donde se almacenan las balas. También poseen un
extractor y un eyector que retiran la vaina percutida de la recámara (Vargas Alvarado, 2017), lo que
significa que la vaina es expulsada y puede encontrarse como indicio balístico en la escena.

El arma de hombro más utilizada en el campo es la escopeta, que puede tener uno o dos cañones y
dispara proyectiles compuestos (perdigones). Su cañón es alargado, al igual que su culata (Vargas
Alvarado, 2017).

La ciencia que estudia las armas de fuego es la balística. Según López Calvo, en su obra “Inves-
tigación Criminal y Criminalística”, la balística es “la rama de la Criminalística que se ocupa del
estudio de las armas de fuego en general, determinando sus características, funcionamiento y efectos
especiales que producen al momento de ser accionadas”. Esto incluye el estudio de las municiones,
que constan de bala y vaina, siendo esta última la que contiene los gránulos de pólvora y el iniciador
o fulminante en su base (Vargas Alvarado, 2017). También se estudian los proyectiles y su vuelo por
el aire hasta impactar en el blanco, que, en el contexto de la medicina legal, se refiere a una persona.

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La balística se divide en tres áreas para su estudio: interna, externa y de efectos. La balística interna
examina los cambios físico-químicos que ocurren dentro del arma y el recorrido del proyectil dentro
del cañón hasta su salida por la boca de fuego (Oviedo, 2005). La balística externa analiza el com-
portamiento del proyectil desde que abandona la boca de fuego hasta que su velocidad se reduce a
cero. Es importante mencionar que la balística externa no termina con el impacto en el blanco, ya
que los tejidos blandos de los seres humanos son perforados fácilmente por los proyectiles de arma
de fuego. Por último, la balística de efectos evidencia las lesiones provocadas en los seres humanos
(Oviedo, 2005).

Para calcular el calibre de las armas de mano, se mide el diámetro interno del cañón, de cresta a
cresta opuesta. Se conoce como ánima al interior del cañón, que en las armas de mano se fabrica
atravesando el metal con una broca, lo que deja un sobresalto helicoidal que provoca un movimiento
de rotación en el proyectil al pasar por el cañón. Las salientes que se ven desde el cañón se llaman
crestas, y las depresiones entre ellas se llaman valles (Vargas Alvarado, 2017). Este movimiento de
rotación permite que el proyectil perfore las corrientes de aire, brindándole estabilidad al vuelo y
precisión al disparo (Oviedo, 2005).

Las estrías del ánima desgastan el proyectil durante su paso, dejando surcos en su cara externa, con-
ocidos como micro rayado, lo que permite la comparación entre una bala incriminada y una bala de
prueba, y así determinar con gran exactitud si ambas provienen de la misma arma (Vargas Alvarado,
2017).

Las balas están hechas de plomo debido a su alto peso específico y su facilidad de deformación,
lo que provoca que pierdan fuerza al impactar en los tejidos. Para mejorar su rendimiento y evitar
deformaciones, se recubren con aleaciones metálicas denominadas blindajes, lo que aumenta su du-
reza y capacidad de perforación. Además, se han diseñado variaciones en la punta de las ojivas para
provocar mayor destrucción de los tejidos. Actualmente, existen balas con núcleo perforante, que
son cavidades de plomo llenas de aire, mejorando así el poder destructivo de los proyectiles (Vargas
Alvarado, 2017).

En las vainas están contenidas las partículas o gránulos de pólvora. Cuando la aguja percutora golpea
el iniciador, se desencadena la combustión de la pólvora, transformando las partículas en gas, lo que
aumenta la presión dentro de la vaina y empuja el proyectil (Vargas Alvarado, 2017). Durante el vue-
lo del proyectil, se generan partículas del desgaste del proyectil, de la vaina, residuos del fulminante
y gránulos de pólvora, todos estos elementos cubiertos por el negro de humo. La acción mecánica
de estos elementos labra en la piel de la víctima signos que permiten calcular la distancia del disparo
(Calabuig, 2019).

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3.1.2 Aspectos traumatológicos: orificio propiamente dicho, anillo de enjugamiento, anillo de
contusión, halo de Fisch

Si la herida en la piel es un orificio irregularmente circular, podemos deducir que entre el cañón del
arma de fuego y la piel existe un ángulo aproximado de 90°. Cuando la forma es ovoide, entre el
cañón y la piel debió existir un ángulo abierto o cerrado. Si la inclinación del cañón en relación con
la piel es menor a 15°, el proyectil solamente produce una escoriación en la piel (surco) y no ingresa
a las cavidades (Vargas Alvarado, 2017).

Los orificios naturales se producen cuando el proyectil penetra en el cuerpo a través de sus cavidades
(Vargas Alvarado, 2017).

Inmediatamente fuera del orificio propiamente dicho, se encuentra el anillo de enjugamiento, un


reborde oscuro formado por el polvo y lubricante arrastrados por el proyectil al pasar por el cañón.
Si el proyectil ha atravesado otros elementos antes de llegar a la piel, este anillo no estará presente
(Vargas Alvarado, 2017).

El anillo de contusión es una excoriación externa relacionada con el halo anterior, y se produce por
el calor y la fricción del proyectil al penetrar la piel. El halo o anillo de enjugamiento y el halo de
contusión juntos provocan el halo de Fisch (Vargas Alvarado, 2017).

3.1.3 Disparo de corta distancia y larga distancia

Existen características especiales de los disparos que dependen de la distancia entre la boca de fuego
y la víctima. Los factores que producen estas características son los gases, la llama, los gránulos de
pólvora y el negro de humo (Vargas Alvarado, 2017).

En los disparos de contacto, los gases dislaceran la piel, mientras que la llama y los gases calien-
tes producen quemaduras. Los gránulos de pólvora semicombustionados se incrustan en la dermis,
dando origen al tatuaje o taraceo. El negro de humo produce el ahumamiento o falso tatuaje (Vargas
Alvarado, 2017).

Si el disparo se realizó con contacto entre la boca de fuego del arma y la piel, pueden encontrarse los
signos de la impronta de boca de fuego de Puppe Werkgartner, el anillo de humo de Benassi y la boca
de mina de Hofmann. Si el disparo se produjo con la ropa y la boca de fuego del arma en contacto,
pueden aparecer tres signos: el calcado de Bonnet, el deshilachamiento crucial de Nerio Rojas y la
escarapela de Simonin (Vargas Alvarado, 2017).

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Los orificios generados por disparos a corta distancia se caracterizan por la presencia del tatuaje, y
pueden acompañarse de zonas de quemadura en la piel y ahumamiento. Por otro lado, los disparos a
larga distancia se acompañarán solamente de los signos primarios, que son el anillo de enjugamiento
y el anillo de contusión (Vargas Alvarado, 2017).

3.1.4 Trayecto: desviaciones, migraciones. Orificio de salida.

Consideramos el trayecto del proyectil como la línea recta que une el orificio de entrada con el orifi-
cio de salida, o el orificio de entrada con el lugar donde se alojó la bala. Hay dos excepciones a esta
regla: las desviaciones y las migraciones (Vargas Alvarado, 2017).

El orificio de salida siempre es más grande que el de entrada, tiene una forma irregular con bordes
evertidos y no presenta anillo de enjugamiento, anillo de contusión, tatuaje o ahumamiento (Cala-
buig, 2019).

Con proyectiles de alta velocidad se observa el fenómeno de cavitación, que aumenta el diámetro del
proyectil entre 30 y 40 veces (Vargas Alvarado, 2017).

3.1.5 Heridas por proyectil compuesto: características de los orificios de acuerdo con la distan-
cia del disparo. Rosa de dispersión de Cavidalli.

Las escopetas son armas de hombro de ánima lisa que disparan proyectiles compuestos (perdigones).
El calibre se calcula mediante el número de esferas de plomo que se pueden alcanzar en una libra.
Cuando se dispara una escopeta, los perdigones actúan como un solo proyectil hasta el primer metro
de distancia, generando un gran orificio. A partir de ahí, comienzan a dispersarse en un cono, fenóme-
no conocido como “rosa de dispersión”. Los orificios provocados por perdigones no presentan en-
jugamiento, ya que estos no giran en su propio eje como los proyectiles simples (Vargas Alvarado,
2017).

Bonet indica que el diámetro de esta dispersión equivale a la longitud de la cabeza en disparos re-
alizados a 5 metros de distancia; a la longitud de cabeza y cuello cuando el disparo se realiza a 10
metros; a la longitud de cabeza, cuello y tórax cuando se efectúa a 15 metros; y a cabeza, cuello, tórax
y abdomen cuando se produjo a 25 metros (Vargas Alvarado, 2017).

En el siguiente enlace, puede profundizar el conocimiento respecto de lesiones por armas de fuego:
Hallazgos en autopsias en protocolo por feminicidio.pdf
1.2 ASFIXIAS MECÁNICAS

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3.2.1 Aspectos generales, síndrome asfíctico: cianosis, Manchas de Tardieu, congestión y ede-
ma, fluidez de la sangre, ingurgitación de las cámaras derechas del corazón

La asfixia mecánica se define como la interferencia provocada por un elemento externo en el paso de
aire entre los orificios respiratorios y los pulmones (Vargas Alvarado, 2017).

Los cadáveres presentan signos comunes de asfixia, como cianosis, manchas petequiales de Tardieu,
congestión, edema, fluidez de la sangre e ingurgitación de las cámaras derechas del corazón y los
pulmones (Vargas Alvarado, 2017).

3.2.2 Clasificación de las asfixias mecánicas: estrangulación, ahorcadura, asfixia por sofocación

Las asfixias mecánicas se clasifican en: estrangulación, ahorcadura y sofocación, que incluye la ob-
turación de los orificios respiratorios, la obstrucción de la vía aérea, la compresión toracoabdominal
y la carencia de aire respirable en los pulmones (Vargas Alvarado, 2017).

3.2.2.1 Estrangulación: etiología, mecanismos, signos de autopsia

La estrangulación se produce por la compresión del cuello mediante las manos del agresor, una cu-
erda, el brazo y el antebrazo, solo los antebrazos, u objetos cilíndricos. La forma más frecuente es la
estrangulación homicida y la variedad manual (Calabuig, 2019).

El proceso asfíctico inicia con la compresión de las venas del cuello, lo que origina cianosis y con-
gestión. Si se aumenta la fuerza, se constriñen las arterias carótidas y se produce la pérdida de con-
ciencia. Para ocasionar la oclusión de la laringe y la tráquea se necesitan 15 kg de fuerza. La muerte
puede verse favorecida por la estimulación de los barorreceptores carotídeos y por la presencia del
reflejo vago inhibidor (Vargas Alvarado, 2017).

En la actualidad, se reconocen cuatro mecanismos que provocan la asfixia. El primero es la anoxia in-
ducida por la compresión de la laringe, la tráquea o por la retropulsión de la lengua contra la laringe.
El segundo es la isquemia encefálica por compresión del sistema vascular. La compresión arterial
lleva a la inconsciencia en 10 a 15 segundos, lo que facilita la acción violenta. La compresión de las
arterias cerebrales necesita una fuerza extrema (30 kg); a pesar del flujo de estos vasos, el aporte de
oxígeno no es suficiente, lo que desencadena hipoxia y anoxia encefálica, resultando en la muerte.

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El tercer mecanismo es la inhibición refleja, mediada por la estimulación de los barorreceptores
carotídeos, que produce bradicardia y paro cardíaco. En este caso, es posible que no se encuentren
signos de asfixia debido a la rapidez con que se desencadena el proceso de muerte.

El cuarto mecanismo, provocado por la lesión de la médula espinal en ahorcaduras, puede incluir
traumas vertebrales serios y lesión medular a nivel de C2 y C3. Este proceso de muerte es rápido
debido a la isquemia, anoxia y la lesión vagal, y puede no dejar signos de asfixia (Calabuig, 2019).

La cara del estrangulado es cianótica y tumefacta, y el signo de Zitkov está presente; se caracteriza
por un corión cianótico y reseco en la lengua, que puede proyectarse entre los dientes incisivos. Los
signos externos en el cuello difieren según el elemento que haya producido la compresión. En la es-
trangulación por cuerda, el principal signo es el surco, que se encuentra a la altura o por debajo del
cartílago tiroides; este surco es completo y horizontal (Vargas Alvarado, 2017).

En la estrangulación manual, están presentes las equimosis redondeadas por la presión ejercida por
los pulpejos de los dedos del agresor, o los estigmas ungueales causados por el borde libre de las uñas
(Vargas Alvarado, 2017).

Los principales signos internos consisten en infiltraciones de los músculos del cuello, fractura del
hueso hioides y, en ocasiones, lesión en los cartílagos de la laringe (Vargas Alvarado, 2017).

En las asfixias por ahorcadura, se produce la tracción del cuerpo que está suspendido sobre un lazo.
Las principales variedades son: típica, cuando el nudo proximal se encuentra sobre la línea media
posterior del cuello, y atípica, cuando se encuentra en cualquier otra posición. Se clasifica en sus-
pensión completa, cuando el cuerpo no toca el suelo, y suspensión incompleta, cuando una parte del
cuerpo se apoya en él (Vargas Alvarado, 2017).

Los surcos que quedan grabados en el cuello pueden ser duros si la marca es profunda, con fondo y
paredes escoriados, o blandos cuando la marca es superficial o corresponde solamente a una infil-
tración (Vargas Alvarado, 2017).

3.2.2.2 Ahorcadura: concepto, etiología, signos de autopsia: externos, internos, vascu-


lares, musculares, óseos, laríngeos, neurológicos

La ahorcadura es más frecuentemente suicida, aunque existe una variedad accidental y, en ocasiones,
se encuentra la autoerótica. Se considera que la muerte se produce por tres elementos: la compresión
de los vasos sanguíneos del cuello, la obstrucción de la vía respiratoria debido a que la cuerda despla-
za la base de la lengua, y el paro cardíaco por irritación del nervio vago.

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El surco de ahorcadura es oblicuo e incompleto a la altura del nudo proximal, y por lo general se en-
cuentra sobre el cartílago tiroides. Las livideces se localizan en la mitad inferior del cuerpo; además,
el pene puede estar en erección y haber eyaculación como resultado del estasis sanguíneo y la estim-
ulación del plexo lumbar (Vargas Alvarado, 2017).

3.2.2.3 Asfixias por sofocación: obturación de orificios respiratorios, obstrucción de la vía aérea,
compresión toraco abdominal, carencia de aire respirable: confinamiento y sepultamiento. Eti-
ología, mecanismo y signos de autopsia

La sofocación se produce por la obturación de los orificios respiratorios, la obstrucción de la vía


respiratoria, la compresión toracoabdominal o la carencia de aire adecuado.

Los orificios respiratorios son la boca y la nariz, que pueden ser obstruidos por mordazas, cinta adhe-
siva, almohadas o las manos del agresor. La variedad homicida es la más frecuente, aunque también
puede presentarse de forma accidental e incluso suicida. En este tipo de violencia, la ropa puede
quedar manchada de saliva o sangre, y en la cara se pueden encontrar rastros de adhesivos, estigmas
ungueales alrededor de la boca y nariz, así como marcas de los incisivos en las mucosas labiales de
la víctima (Vargas Alvarado, 2017).

La obstrucción de las vías respiratorias se produce cuando un cuerpo extraño se introduce en la


tráquea. Esto suele ser accidental en niños, principalmente por juguetes, y en adultos, por atraganta-
mientos. El encuentro cardinal en la autopsia es el elemento que se encuentra atorado en la vía aérea
(Vargas Alvarado, 2017).

La sofocación por compresión toracoabdominal ocurre por la inmovilización del tórax y del abdomen
debido a un objeto que los aplasta. La causa más frecuente es accidental y se observa en derrumbes de
paredes, conductores comprimidos entre el volante y el asiento, y multitudes que aplastan a personas
que han caído al suelo. Una variante es la asfixia posicional. La “mascarilla de Morestin” es el signo
de autopsia que caracteriza a esta asfixia, y consiste en una cianosis de cara, cuello y hombros por la
falta de desagüe de la vena cava superior (Vargas Alvarado, 2017).

La carencia de aire respirable tiene dos variedades: el confinamiento y el sepultamiento. El confin-


amiento se produce en espacios cerrados sin ventilación; la etiología accidental es la más frecuente y
se presenta en trabajadores atrapados en galerías de minas, marineros en submarinos hundidos, o en
niños dentro de un baúl. Las bolsas de plástico han ocasionado una gran cantidad de muertes, princi-
palmente en niños que se asfixian accidentalmente al meter la cabeza en ellas. En los homicidios, se
suele dejar atrapadas a las personas en cajas o en fundas plásticas (Vargas Alvarado, 2017).

9
El sepultamiento es otro tipo de asfixia por carencia de aire respirable, y se produce cuando el rostro
o todo el cuerpo de la víctima se hunde en un elemento pulverulento. Su ocurrencia es accidental. En
la autopsia, este elemento se encuentra en la nariz, la boca, la vía respiratoria y el estómago (Vargas
Alvarado, 2017).

10
Referencias

Gisbert Calabuig, J. A. (2019). Medicina legal y toxicología. Elsevier Masson.

Menéndez de Lucas, J. A. (Ed.). (2020). Manual de medicina legal y forense para estudiantes de
medicina (2a ed.). Elsevier.

Oviedo, S. (2005). Compendio de medicina legal. Lexmedics.

Patito, J. A. (2003). Tratado de medicina legal y elementos de patología forense. Quorum.

Vargas Alvarado, E. (2017). Medicina legal. Editorial Trillas.

11
Definición de los términos citados

Estas definiciones pueden servir de base para profundizar en el conocimiento de la medicina.

Arma de fuego: Se refiere a cualquier dispositivo mecánico diseñado para disparar proyectiles me-
diante la explosión de pólvora o una sustancia similar. Las armas de fuego incluyen una variedad de
tipos, como pistolas, revólveres, rifles y escopetas, que se utilizan en contextos que van desde la de-
fensa personal hasta el combate militar. El funcionamiento básico implica la conversión de la energía
química de la pólvora en energía cinética, impulsando un proyectil a alta velocidad. Las armas de
fuego son objeto de estudio en balística, criminología y medicina legal, debido a su capacidad para
causar lesiones graves o mortales.

Ahorcadura: Es una forma de asfixia mecánica en la que una cuerda o lazo se coloca alrededor del
cuello y el cuerpo se suspende parcial o completamente. En la ahorcadura, la tracción del cuerpo
crea una compresión en las estructuras del cuello, lo que bloquea el flujo sanguíneo y el paso de aire,
provocando la muerte. Existen dos tipos: ahorcadura típica (cuando el nudo está en la parte posterior
del cuello) y ahorcadura atípica (cuando el nudo está en otra posición). El surco dejado en el cuello
es un signo característico y puede ser oblicuo, incompleto y generalmente a la altura del cartílago
tiroides. La mayoría de los casos de ahorcadura son suicidios, aunque también puede haber casos
accidentales o eróticos.

Anillo de enjugamiento: Es un reborde oscuro que se forma alrededor de un orificio de entrada en la


piel, creado por el polvo y lubricante arrastrados por el proyectil al salir del cañón del arma. La pres-
encia de este anillo de enjugamiento indica que el disparo ocurrió a una distancia relativamente corta,
ya que el material se deposita en la piel durante el impacto. El anillo de enjugamiento es un indicio
importante en la balística forense, ya que ayuda a determinar la proximidad del disparo y puede ser
crucial en investigaciones criminales.

Asfixia mecánica: Es la interrupción del paso de aire a los pulmones debido a una fuerza externa que
obstruye las vías respiratorias. En este tipo de asfixia, el aire no puede fluir libremente entre la nariz
o la boca y los pulmones, lo que resulta en hipoxia (bajo oxígeno en el cuerpo) o anoxia (ausencia de
oxígeno). Los signos característicos en cadáveres incluyen cianosis (coloración azulada de la piel),
petequias (manchas diminutas causadas por la ruptura de capilares), edema (acumulación de líquido)
y congestión. Dependiendo de la causa, la obstrucción puede ser causada por ahorcamiento, estran-
gulación, sofocación o aplastamiento del tórax.

Balística: Es la rama de la física que estudia el movimiento de los proyectiles, incluyendo su trayec-
toria, velocidad y el impacto que producen en un objetivo. La balística se divide en tres categorías:
interna, externa y de efectos. La balística interna se enfoca en los procesos que ocurren dentro del
arma desde el disparo hasta que el proyectil sale del cañón. La balística externa se ocupa del vuelo
del proyectil en el aire, y la balística de efectos analiza las lesiones y daños causados por el proyectil
al impactar en un organismo. Este campo es esencial para entender y reconstruir escenas de crimen
donde se han utilizado armas de fuego.

Barorreceptores carotídeos: Son receptores de presión ubicados en las arterias carótidas que reg-
ulan la presión arterial. En los casos de estrangulación o ahorcamiento, la estimulación excesiva de
estos receptores puede desencadenar una respuesta que provoca bradicardia (latido cardíaco lento) o
paro cardíaco, contribuyendo a la muerte súbita sin signos evidentes de asfixia.

Cavitación: Se refiere al fenómeno físico que ocurre cuando un proyectil de alta velocidad se mueve

12
a través de un medio, creando una onda de presión que resulta en la formación de cavidades tempo-
rales en los tejidos. Esta cavitación puede aumentar significativamente el diámetro del daño causado,
a menudo entre 30 y 40 veces el tamaño del proyectil original. Este efecto es especialmente relevante
en la medicina forense, ya que las lesiones por proyectiles de alta velocidad pueden resultar mucho
más devastadoras que las esperadas basadas solo en el tamaño del orificio de entrada.

Compresión de las vías respiratorias: Implica la obstrucción mecánica del flujo de aire hacia los
pulmones, ya sea por la compresión externa (como en la estrangulación) o interna (por un objeto
que bloquea la tráquea). En las asfixias mecánicas, la compresión puede ser letal, interrumpiendo el
suministro de oxígeno y provocando hipoxia cerebral.

Cianosis: Se refiere a la coloración azulada de la piel y las membranas mucosas causada por niveles
insuficientes de oxígeno en la sangre. En casos de asfixia mecánica, la cianosis se presenta debido a
la hipoxia, ya que el cuerpo no recibe el oxígeno necesario. Este signo suele observarse en la cara,
labios y extremidades del fallecido.

Estrangulación: Es la forma de asfixia mecánica causada por la compresión del cuello, lo que im-
pide el flujo de aire y el suministro de sangre al cerebro. Puede ser manual (con las manos del agre-
sor), con un lazo o cuerda, o mediante objetos cilíndricos. La presión sobre las venas y arterias del
cuello lleva a la pérdida de conciencia en cuestión de segundos, y si la compresión persiste, puede
provocar la muerte por hipoxia cerebral. Los signos típicos de la estrangulación incluyen equimosis
(moretones) en la piel, fracturas del hioides o cartílagos laríngeos, y el característico surco en el cuel-
lo en casos de estrangulación con lazo.

Inhibición refleja: Se refiere a la muerte repentina causada por una reacción refleja del cuerpo ante la
estimulación de los barorreceptores en el cuello, especialmente los situados en las arterias carótidas.
Esta reacción provoca una bradicardia extrema (disminución del ritmo cardíaco) y un paro cardíaco
sin necesidad de una obstrucción significativa de las vías respiratorias. Es un fenómeno que puede
ocurrir en casos de estrangulación o ahorcamiento y se caracteriza por la ausencia de signos clásicos
de asfixia debido a la rapidez del proceso de muerte.

Manchas petequiales de Tardieu: Son pequeños puntos rojos o violáceos que aparecen debido a
la ruptura de capilares, como resultado de la presión venosa elevada durante la asfixia. Se localizan
principalmente en las conjuntivas oculares, la cara y el cuello, y son un signo característico en autop-
sias de asfixia, aunque no exclusivo.

Proyectil perforante: Es un tipo de munición diseñada específicamente para penetrar materiales


duros o resistentes, como la armadura o las estructuras óseas. Estos proyectiles suelen tener un nú-
cleo más denso y un diseño que les permite concentrar su energía en un punto específico al impactar,
aumentando así su capacidad de penetración. Los proyectiles perforantes se utilizan en aplicaciones
militares y policiales, y su estudio es importante en balística forense para entender el tipo de daño que
pueden causar en diferentes contextos.

Sofocación: Es otro tipo de asfixia mecánica causada por la obstrucción directa de los orificios respi-
ratorios (boca y nariz) o por la incapacidad del tórax y abdomen para expandirse durante la respir-
ación. Puede ocurrir por varios medios: obstrucción con almohadas, mordazas, cinta adhesiva, manos
del agresor, o al estar atrapado en espacios cerrados. En casos de sofocación homicida, pueden en-
contrarse rastros de saliva, sangre o adhesivos en la cara y los orificios respiratorios. Los signos ex-
ternos incluyen marcas de presión en la cara y el cuello, mientras que el examen postmortem puede
revelar estigmas ungueales y marcas de compresión.

13
Surco de ahorcadura: Es la marca característica que queda en el cuello de la víctima como resultado
de la presión ejercida por el lazo en los casos de ahorcamiento. El surco es generalmente oblicuo y
está localizado por encima del cartílago tiroides. La profundidad del surco, su ubicación y las car-
acterísticas de la cuerda pueden dar pistas sobre la naturaleza del evento, ya sea homicida, suicida o
accidental.

14
La excelencia no se improvisa

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Common questions

Con tecnología de IA

Las características balísticas que permiten esta determinación incluyen el micro rayado en la superficie del proyectil, causado por las estrías del ánima del cañón. Estos surcos pueden ser comparados con balas de prueba para identificar coincidencias con una gran precisión .

La sofocación puede ocurrir por obturación de los orificios respiratorios, obstrucción de la vía aérea, compresión toracoabdominal o carencia de aire respirable. En la autopsia, se pueden encontrar infiltraciones de los músculos del cuello, marcas de adhesivos, estigmas ungueales y signos de cianosis .

Los disparos de corta distancia muestran signos como tatuaje, quemaduras y ahumamiento debido a la proximidad de los gases y partículas. En contrast, los disparos de larga distancia solo exhiben el anillo de enjugamiento y el anillo de contusión debido a la mayor separación entre el cañón y el objetivo .

En disparos de corta distancia, el orificio de entrada puede presentar tatuaje, quemaduras y ahumamiento debido a los gránulos de pólvora y el negro de humo cercanos. En disparos de larga distancia, esto no ocurre, y solo se observan los signos primarios como el anillo de enjugamiento y el anillo de contusión .

En la estrangulación, los signos incluyen equimosis por la presión de las manos u objetos, fracturas del hioides o cartílagos laríngeos, y un surco completo y horizontal en el cuello si se usó un lazo. En la ahorcadura, el surco es oblicuo e incompleto generalmente encontrado sobre el cartílago tiroides con otras características como livideces en la mitad inferior del cuerpo .

La balística interna estudia los cambios físico-químicos dentro del arma y el recorrido inicial del proyectil. La balística externa analiza el movimiento del proyectil hasta que su velocidad se reduce a cero. Finalmente, la balística de efectos evalúa las lesiones y daños causados por los proyectiles al impactar en el blanco .

La balas de plomo, debido a su peso y deformabilidad, pierden fuerza al impactar, pero las balas recubiertas con aleaciones aumentan en dureza y capacidad de perforación. Los diseños especiales de la punta de las ojivas mejoran la capacidad destructiva al provocar más daño en los tejidos .

El halo de Fisch, compuesto por el anillo de enjugamiento y el anillo de contusión, ayuda a estimar la distancia del disparo y proporciona información sobre si el proyectil impactó directamente o atravesó otros elementos antes de llegar a la piel .

La estabilidad y precisión del proyectil se logran mediante el movimiento de rotación ocasionado por el recorrido a lo largo del ánima estriada del cañón. Este movimiento permite al proyectil perforar las corrientes de aire, mejorando su vuelo y precisión .

El revólver tiene un tambor que alberga las balas y, al disparar, la vaina del proyectil permanece dentro del cilindro, lo que resulta en una falta de indicios balísticos en la escena del crimen. En cambio, la pistola utiliza un alimentador para almacenar las balas y dispone de un extractor y un eyector que expulsan la vaina percutida de la recámara, permitiendo su recuperación en la escena .

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