TRABAJO PRACTICO. “DERECHO PENAL.
”
Profesor/a: Leonardo Filippini.
Alumno/a: Casandra Gonzalez.
Comisión: 1517-06.
CASOS PRACTICOS
a) “El Cine”. Alberto está parado en la entrada de un cine, cuando, de modo brusco e imprevisto, sale de la sala un grupo
de espectadores alarmados por la noticia de que se había originado un incendio. La violencia y desorden de la gente son
tan grandes que Alberto es empujado contra una pared, tras lo cual cae sobre un niño pequeño y aun encima del cuerpo
de Alberto caen algunas otras personas. La situación dura algunos minutos. Cuando Alberto logra levantarse del piso y
descomprimir al niño, se comprueba que este había muerto asfixiado por el cuerpo de Alberto.
ANALISIS DE LOS HECHOS.
Alberto se haya en la entrada del cine. Debido a una situación caótica desatada por un incendio, es empujado por un
gran número de personas y como resultado acaba cayendo sobre un niño pequeño. Consiguientemente a esto, más
individuos caen sobre Alberto quien, tras poder levantarse del piso, comprueba que el niño había muerto asfixiado por
el peso de su cuerpo.
Debemos tener en cuenta el término de “acción” como una determinada conducta humana, de carácter voluntaria y
evitable. El análisis debe incluir si esta conducta no se encuentra intervenida por una fuerza física irresistible, una
situación de inconsciencia o un acto reflejo por parte del individuo.
En este caso, podemos determinar que existe una “ausencia de acción”, puesto que podemos encuadrar en el hecho una
fuerza irresistible ejercida contra Alberto, donde el factor externo le impide toda reacción debido a la pérdida del
autocontrol. Esta situación excluye a Alberto de ser un Sujeto activo en cuanto a lo ocurrido.
Conclusión: Podemos dar por terminado este análisis con el resultado de que Alberto no sería responsable por la muerte
del niño, debido a que no se cumple el principio básico de la teoría del delito, la conducta humana. No existe delito
penal.
b) “La reunión en el bar”. Unos amigos se reúnen habitualmente en un bar. Cierto día, Tomás apaga un cigarrillo sobre la
mano de Carlos, como modo de hacerle una broma. En instantánea reacción, Carlos aparta su mano a causa del dolor,
con tal suerte que voltea una bandeja que contiene vasos y bebidas costosas, que se rompen al caer al suelo; una astilla
de vidrio lesiona en un ojo, aunque levemente, a una dama que se hallaba sentada en otra mesa. En razón de que no es
la primera vez que el grupo de amigos produce daños en el bar, el encargado del local denuncia a ambos clientes por
delito de daño. Por las lesiones sufridas, la clienta formula denuncia exclusivamente contra Carlos, porque sólo vio el
último movimiento de éste; no su origen. Carlos, a su vez, no formula denuncia contra Tomás por las lesiones sufridas a
manos de él. Analice primeramente la posibilidad de acción típica de Carlos (por daño y lesiones); luego la de Tomás: ¿se
puede proceder contra éste por daño y por lesiones?
ANALISIS DE LOS HECHOS.
En una reunión de amigos dentro de un bar, Carlos apaga sobre la mano de Tomas un cigarrillo encendido. Como
resultado del dolor, Tomas aparta la mano y golpea una bandeja que cargaba vasos y bebidas. Al momento de romperse
las mismas, una astilla lesiona levemente el ojo de una clienta que se encontraba en una mesa cercana al accidente.
Debido a esto, el encargado del bar denuncia a ambos sujetos por delito de daño. Más tarde, la clienta afectada
denuncia únicamente a Carlos por el daño ocasionado. Carlos no presenta cargos contra Tomas por las lesiones sufridas
hacia su persona.
La acción establecida en el marco de los hechos, donde el movimiento de Carlos provoca la caída y ruptura de los vasos y
bebidas de la bandeja, es producida dentro del ámbito excusable de la acción, (compuesto por la fuerza física irresistible,
acto reflejo, estado de inconsciencia) debido a una acción de autor reflejo ocasionada por la quemadura producida por
Tomas. Debido a esto, en el supuesto caso no se podría proceder penalmente contra Carlos por la acción penal de
lesiones, pero si puede existir una responsabilidad civil por la acción de daños provocados en el establecimiento.
Dentro del suceso, puede comenzarse un proceso por daños y lesiones contra el sujeto Tomas. Puesto que la acción
originaria hacia Carlos, precede a un hecho voluntario exteriorizado y cometido. Al existir entonces esta acción, se puede
continuar con el análisis de los hechos.
TIPICIDAD OBJETIVA: La tipicidad objetiva referencia directamente a los cargos por los que se le acusa al sujeto, es decir,
el delito cometido que se encuentra codificado dentro de las normativas. Las lesiones se encuentran previstas en el art.
89 del Código penal. “Se impondrá prisión de un mes a un año, al que causare a otro, en el cuerpo o en la salud, un daño
que no esté previsto en otra disposición de este código.”
Acción: Daños y lesiones.
Sujeto activo: Tomas.
Sujeto pasivo: Carlos.
Bien jurídico afectado: Integridad fisica y daños al establecimiento.
TIPICIDAD SUBJETIVA: Dolo directo. Conoce y prevé la criminalidad de los actos ocasionados. En base a su voluntad,
busca directamente producir el resultado.
Esta acción produce más de los resultados inicialmente provocados. Existe un nexo causal entre la lesión ocasionada
contra Carlos y la clienta y los daños al establecimiento. Puesto que, si suprimimos la acción original, los resultados no se
hubieran dado, teniendo en cuenta la “teoría de la equivalencia” porque existe una relación necesaria existente entre la
causa y el efecto. Sin embargo, a pesar de que Tomas puede ser imputado por los cargos previamente mencionados, en
el enunciado se hace énfasis en que Carlos no presentó cargo alguno contra él. Por lo que solo se verá afectado por los
daños producidos en el local.
Conclusión: Carlos podría poseer una responsabilidad civil por los daños. Sin embargo, de no haber sido porque no se
presentaron cargos, la conducta lesiva y dañosa debería ser imputada por el individuo Tomas, de quien, por su acción
dolosa, se originó el nexo causal.
Los enemigos. Julio y Andrés son enemigos de Diego; todos agentes de bolsa. Una mañana, Julio envenena el café que le
será servido a Diego, quien, efectivamente, toma todo el contenido de dos tazas de café. Una hora después, cuando la
dosis ingerida por Diego estaba próxima a causar su muerte, llega Andrés, que desconocía la acción de Julio, firmemente
decidido a matar a Diego con un arma de fuego. De hecho, dispara dos veces contra Diego, que muere en el acto.
Variante: ¿Cambiaría la solución si Andrés se decide a actuar precisamente al enterarse de la acción de Julio, porque
hacía tiempo que tenía la idea de matar a Diego y no quería que Julio frustrara su propósito?
ANALISIS DE LOS HECHOS
Julio y Andrés son enemigos de Diego. Un día, Julio envenena el café que es tomado por Diego. Sin embargo, antes de
que hiciera efecto Diego es asesinado por Julio ese mismo día con un arma de fuego y muere en el acto.
Las acciones ocasionadas provocan una conducta humana, voluntaria y evitable. No poseen ninguna de las causas de
exclusión (acto reflejo, fuerza física irresistible, estado de inconsciencia absoluta), por lo cual competen a la base
necesaria para interponer la “teoría del delito” y comenzar un proceso penal en contra de los acusados. Sin embargo, en
el caso original y en exclusión de la variante, podemos desatacar como punto clave que Julio y Andrés actuaron
aisladamente uno del otro, carecían del conocimiento sobre las futuras acciones que realizarían. Por lo tanto, se deberá
analizar ambos casos por separados, teniendo en cuenta los delitos de tentativa y homicidio respectivos a cada uno.
Julio. ACCION: Tentativa de homicidio.
TIPICIDAD OBJETIVA: La tentativa del delito se encuentra codificada en el ART. 42 y el ART. 43.
Sujeto activo: Julio.
Sujeto pasivo: Diego.
Bien jurídico afectado: Tentativa de vida. Se afecta la integridad física.
TIPICIDAD SUBJETIVA: Dolo directo. Busca directamente obtener el resultado de su acción. Exterioriza su voluntad a
sabiendas de la criminalización del delito que comete.
Andrés. ACCION: Homicidio.
TIPICIDAD OBJETIVA: El homicidio se encuentra preestablecido dentro de las normativas en el ART. 79 del Código penal
“Se aplicará reclusión o prisión de ocho a veinticinco años, al que matare a otro siempre que en este código no se
estableciere otra pena.”
Sujeto activo: Andrés.
Sujeto pasivo: Diego.
Bien jurídico afectado: La vida.
TIPICIDAD SUBJETIVA: Dolo directo. Busca directamente obtener el resultado de su acción. Exterioriza su voluntad a
sabiendas de la criminalización del delito que comete.
Teniendo en cuenta la variante planteada en el caso, no existiría cambios en los sucesos ocasionados con anterioridad.
Sin embargo, Andrés podría ser considerado un participe criminal del acto principal (Conducta codificada en el Título VII
del Código penal.) Sin embargo, dejando de lado el hecho de conocer las intenciones de Julio, quien provoca el resultado
directo del homicidio, cargará con la pena que le conlleve al delito.
Conclusión: Los delitos fueron ocasionados aisladamente uno del otro, por lo cual debe analizárselos del mismo modo. A
pesar de que se hubiera tenido conocimiento de los futuros hechos, Julio y Andrés no actuaron entre sí como partícipes
necesarios del asesinato de Diego. Cada uno recibirá la pena establecida en el Código penal, agravada debido al dolo
directo de ambas instancias.
El fusilamiento. Un grupo terrorista ha capturado a diferentes personas que pertenecen al antagonismo político de ese
grupo. El "cuerpo comando" del grupo terrorista acaba de "sentenciar a muerte" al principal rehén, un señor de apellido
Suárez. Los ejecutores de esta decisión serán seis miembros del grupo que utilizarán armas de fuego, todas cargadas y
de correcto funcionamiento. El señor Suárez, entretanto, le ha pedido a otro capturado, Gutiérrez —que ha sabido
ganarse cierta confianza de los captores—, que, si él ve al menos una posibilidad de interceder en la ejecución, de tal
modo que pudiera ejecutar él mismo el homicidio y frustrar así el efecto simbólico del "cumplimiento de la sentencia",
así lo haga, en tanto con esto no arriesgue su propia vida. En consonancia con ese pedido, cuando el pelotón se disponía
a ejecutar a Suárez, Gutiérrez se interpone efectivamente entre el pelotón y la víctima, con un arma que acaba de
sustraer del arsenal, y dispara dos veces contra Suárez, que muere en el acto. Inmediatamente, los miembros del
pelotón —que no quieren quedar desplazados por el intruso—, disparan también las municiones previstas para el
fusilamiento. Se logra comprobar que la muerte de Suárez se produjo por los disparos de Gutiérrez, mientras que los
proyectiles de las otras armas se alojan en órganos vitales, pero ya segundos después de producida la muerte
ANALISIS DE LOS HECHOS
Un grupo terrorista toma de rehén a diferentes personas que pertenecen al antagonismo político del mismo. Estos
condenan a muerte al señor Suarez, quien, al enterarse de la noticia, le pide a otro rehén, el señor Gutiérrez que tiene
una relación más estrecha con los captores, que sea él quien lo asesine y no el grupo, con el fin de evitar el efecto
simbólico del asesinato. Al momento de la ejecución, Gutiérrez se interpone y logra asesinar con dos disparos de un
arma robada del arsenal, al señor Suarez. Consiguientemente, los miembros del grupo disparan también las municiones
hacia él, pero luego se comprueba de que el mismo murió por acción directa de Gutiérrez.
Según la teoría del delito, la acción realizada por el señor Gutiérrez fue exteriorizado y de carácter voluntario a pesar de
haberse consumado por parte de la solicitud de la posterior víctima, el señor Suarez. Dicho esto, podemos identificar la
conducta del agente provocador como un “suicidio asistido”, y se deberá iniciar un proceso de tipo penal contra él
sujeto Gutiérrez.
ACCION: Suicidio asistido.
TIPICIDAD OBJETIVA: El suicidio asistido se encuentra codificado en el Código penal dentro del ART. 83 “Será reprimido
con prisión de uno a cuatro años, el que instigare a otro al suicidio o le ayudare a cometerlo, si el suicidio se hubiese
tentado o consumado”.
Sujeto activo: Gutiérrez.
Sujeto pasivo: Suarez.
Bien jurídico afectado: La vida.
TIPICIDAD SUBJETIVA: Se busca acabar con la vida del señor Suarez, a pesar de que esta acción sea sostenida por la
voluntad de él mismo. Se lo clasificará como dolo directo.
Dentro del campo de antijuridicidad, se debe analizar si existe alguna posible causa que justifique la conducta realizada
por parte del sujeto activo. Entre estas causas encontramos: Legitima defensa; legítima defensa de un tercero; estado de
necesidad justificante, consentimiento, cumplimiento del deber y ejercicio de un derecho, autoridad o cargo.
En el caso planteado, se encuentra la intervención del “consentimiento” como causa de la justificación, por lo cual el
análisis será concluido. Mas, sin embargo, la conducta sigue siendo de carácter violatoria y conlleva consigo una pena en
resultado a su accionar.
Conclusión: El hecho ocurrido puede calificarse como un suicidio asistido debido a la voluntad de las dos partes, Suarez
de ser asesinado por Gutiérrez, y Gutiérrez quien al intentar cumplir con la voluntad de Suarez acaba consumando el
hecho que termina con su vida.
El bombón envenenado. Juan ha inyectado un poderoso veneno en un bombón que le dará a su tía —señora de mucha
edad— a fin de que ésta muera envenenada. Llegado el momento de la ejecución, la tía acepta el bombón y se lo lleva a
la boca, pero con tal ansiedad y apresuramiento que prácticamente lo traga sin masticarlo, como consecuencia de lo
cual se atraganta y muere asfixiada.
ANALISIS DE LOS HECHOS.
Juan intenta asesinar a su tía a través de hacerle ingerir un bombón que contiene un poderoso veneno. Al momento de
consumirlo, la tía acepta el dulce, pero lo consume con tal suerte que acaba atragantándose con el mismo y muriendo
asfixiada.
La acción principal se lleva a cabo con la intención de Juan de matar a su tía. Existe una voluntad y una previa
valorización con respecto a la criminalidad del acto, antes de realizarse los mismos. No se encuentran intervenido por las
posibles exclusiones del acto reflejo, la fuerza física irresistible y el estado de inconsciencia absoluta, por esto mismo, la
conducta no puede ser excusada. Sin embargo, la causa directa de muerte fue la asfixia de carácter accidental por parte
de la víctima.
La acción: Tentativa de homicidio.
La “Tipicidad objetiva” de este caso, se haya en el ART. 42 y el ART. 44 (pena correspondiente a cada caso) del código
penal de la Nación.
Sujeto activo: Juan
Sujeto pasivo: Tía.
Bien jurídico afectado: La vida.
TIPICIDAD SUBJETIVA: Dolo directo. Juan actúa con la intención clara de causar la muerte de su tía al envenenarla, lo que
implica que su objetivo era que el veneno hiciera efecto. Aunque la causa de la muerte fue la asfixia por
atragantamiento y no el envenenamiento en sí, la intención de Juan al poner veneno en el bombón sigue siendo
relevante. La falta de previsión de cómo se consumirá el bombón no afecta su intención de matar.
A su vez, en la causa de la muerte de su tía reposa la responsabilidad de la omisión y posible prevención del
fallecimiento de la víctima.