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Oraciones explicativas

Oraciones explicativas, tipo de oraciones subordinadas adjetivas que expresan una cualidad
o circunstancia del antecedente, al cual se refieren: Sergio, que es un buen estudiante,
trabaja mucho en clase. La proposición ‘que es un buen estudiante’ está expresando una
cualidad característica de ‘Sergio’.

En las oraciones explicativas, la oración de relativo se separa del antecedente por una pausa,
y en la escritura por comas: El policía, ‘que te vio’, te puso una multa; María Jesús, ‘que es
orgullosa’, no aceptó. Suple al adjetivo calificativo y explica alguna cualidad del antecedente.
Tienen carácter de incidentales y pueden suprimirse sin que la proposición principal pierda su
sentido lógico ni gramatical, sólo añaden un valor explicativo o de referencia.

Hay otra denominación de explicativas que corresponde a las coordinadas explicativas, que
expresan una relación lógica de equivalencia. Se utilizan para aclarar el significado de la
oración u oraciones anteriores. Los nexos empleados son: es decir, o sea, esto es, que
podrían ser considerados como oraciones: Al final lo logramos, ‘es decir’, ganamos; Le
expliqué el asunto, ‘o sea’, le aclaré las ideas.

En el habla coloquial, se utiliza muy frecuentemente el nexo o sea, aunque su uso reiterado
resulta vulgar. También en este apartado se podrían incluir oraciones clasificadas como
disyuntivas con valor debilitado de equivalencia: Dime quién eres o cuál es tu nombre.

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Oración (gramática)
1 INTRODUCCIÓN

Oración (gramática), unidad lingüística mínima, dotada de significación, que no pertenece a


otra unidad lingüística superior, con sentido completo, autonomía sintáctica y figura tonal
propia.

La oración como unidad estructural está constituida por dos sintagmas fundamentales:
sintagma nominal y sintagma verbal, que son los constituyentes inmediatos de la oración y
corresponden a las funciones de sujeto y predicado.

Desde el punto de vista semántico, el sujeto es un sintagma nominal que realiza la acción
verbal, del cual se afirma, niega, pregunta, exclama, duda o se desea algo; el predicado es
un sintagma verbal con el que se afirma, niega, se pregunta algo del sintagma nominal.

Sujeto es la persona u objeto del que se dice algo, y predicado es un sintagma verbal que
expresa todo lo que se dice del sujeto gramatical; esta relación gramatical establecida entre
sujeto y predicado da lugar a las oraciones bimembres: Luis trabaja. Sujeto y predicado son
las funciones sintácticas básicas de la oración. En oposición se dan las oraciones
unimembres, que pueden ser enunciados con sentido completo, aunque sin alguno de los dos
elementos organizadores básicos de la oración, es decir, sin el sintagma nominal o sin el
sintagma verbal, o, a veces, el núcleo de ambos: Buenas tardes; !Socorro!; y las oraciones
impersonales, aquellas que carecen de sujeto gramatical: Llueve; Hay mucha gente; Es
primavera.

La oración, como unidad de habla real con sentido completo que es en sí misma, puede
contener un solo juicio (oración simple) o más de uno (oración compuesta).

La oración simple se caracteriza por tener como núcleo del predicado un solo verbo en forma
personal, e indica una sola acción verbal: La casa es grande. La oración compuesta o
compleja se caracteriza por tener dos o más verbos e indica más de una acción verbal: Luis
se alegra tanto cuando sus hijos triunfan.

2 CLASIFICACIÓN DE LA ORACIÓN SIMPLE

1. Según la naturaleza del predicado, la oración obedece a las relaciones entre el verbo y sus
complementos y el modo de significado del verbo: atributivas y predicativas, según estén
formadas por un predicado nominal o por un predicado verbal: David es arquitecto; Virginia
trabaja en Barcelona.

Las oraciones atributivas expresan cualidades del sujeto, y se constituyen fundamentalmente


con los verbos ser y estar, aunque pueden utilizarse otros verbos, los llamados cuasi
atributivos: encontrarse, hallarse, parecer, vivir...: Sergio se encuentra alegre; Sergio está
enfermo; Sergio parece agotado. El verbo funciona como cópula o unión.

Las oraciones predicativas expresan acciones o comportamientos del sujeto: Luis escribe
poesías. Se construyen con verbos predicativos, que son el núcleo significativo del predicado
verbal: Los perros juegan en el jardín.

Las oraciones predicativas pueden presentar diferentes formas: activas y pasivas, según el
sujeto realice la acción verbal o la reciba: David compra una casa; Una casa ha sido
comprada por David.

Las oraciones activas, según las relaciones sintácticas y significativas, pueden ser:

a) Transitivas, que son oraciones construidas con complemento directo: Carmen vende libros.

b) Intransitivas, que son las oraciones que carecen de complemento directo: Daniel come en
el restaurante.

c) Reflexivas, que son oraciones en las que el sujeto realiza la acción y también la recibe;
incluyen un pronombre reflexivo. Se distinguen dos tipos de oraciones reflexivas, directas e
indirectas. En las directas, el complemento directo coincide con el sujeto: Virginia se lava. En
las indirectas, el complemento indirecto coincide con el sujeto: Virginia se lava las manos.

d) Recíprocas, que son las oraciones en el sujeto denota a varias entidades que realizan y
reciben la acción mutuamente: Virginia y David se quieren. Las oraciones recíprocas, igual
que las reflexivas, pueden ser directas o indirectas. Son directas cuando el pronombre
funciona como complemento directo, e indirectas cuando el pronombre funciona como
complemento indirecto: Virginia y David se besan la cara.

e) Personales, que son las que llevan sujeto gramatical, explícito o implícito, que realiza o
recibe la acción verbal: Sergio lo hizo; Lo vio (sujeto él o ella).

f) Impersonales, que son oraciones unimembres que carecen de sujeto. Pueden ser
impersonales de fenómenos meteorológicos o de la naturaleza: Nieva; se construyen con
formas verbales en tercera persona del singular. Las impersonales gramaticalizadas carecen
de sujeto y se construyen con verbos que, en otros usos lingüísticos, no son impersonales,
haber, hacer, ser: Hace calor; Hay mucho público; Es primavera. Las impersonales reflejas se
pueden considerar variantes de las pasivas reflejas: Se vive feliz, oraciones con verbo en
singular que carecen de sujeto pasivo expreso. Impersonales ocasionales son las oraciones
que carecen de sujeto, por su intencionalidad en la expresión o porque el sujeto es
indeterminado: Dicen que canta; Comentan que...; se construyen con verbo en tercera
persona del plural por lo que no son impersonales propias, en alguna de estas expresiones,
según el contexto, podríamos conocer el sujeto.

Las oraciones pasivas se clasifican en propias e impropias:

a) Pasivas propias tienen significado pasivo, el sujeto recibe la acción verbal y el verbo está
en forma pasiva. Se llama primera de pasiva cuando lleva el complemento agente expreso:
La ciudad fue conquistada por los romanos, y segunda de pasiva a la oración que no lleva el
complemento agente expreso: La ciudad fue conquistada.

b) Pasivas impropias o pasivas reflejas son las oraciones que tienen significado pasivo; el
sujeto recibe la acción del verbo, pero éste se construye en voz activa: Se alquilan pisos. Sólo
se utiliza en tercera persona con el pronombre se, que marca la pasiva refleja y acompaña a
la forma activa del verbo: Se venden libros; se utiliza en la lengua publicitaria y
generalmente aparece sin el complemento agente, ya que el hablante intenta ocultar quién
es el agente de la oración expresada: Se alquilan pisos, razón portería.

2. Según la actitud del hablante ante lo que expone, actitud que se manifiesta a través de la
entonación. La intencionalidad del hablante individualiza las oraciones ante el contenido de
su propio enunciado y así éstas se clasifican en enunciativas, interrogativas, exclamativas,
imperativas o exhortativas, desiderativas, optativas y dubitativas o de probabilidad.

a) Enunciativas, también llamadas declarativas o aseverativas, expresan la conformidad o


disconformidad lógica del sujeto con el predicado. Se caracterizan por la ausencia de
recursos lingüísticos específicos y por el uso del modo indicativo; pueden ser afirmativas, si
enuncian la conformidad objetiva del sujeto con el predicado: La casa es blanca; Daniel
estudia; o negativas si enuncian la disconformidad objetiva del sujeto con el predicado: La
casa no es blanca; Daniel no estudia.

b) Interrogativas, son las oraciones utilizadas para expresar preguntas, para requerir una
respuesta verbal al interlocutor en el proceso de la comunicación. El español carece de
marcas sintácticas obligatorias específicas de la interrogación. La entonación es suficiente
para señalarlas. En la lengua escrita se marcan con signos de interrogación al comienzo y al
final: ¿Viene Sergio? ¿Sergio viene? Se pueden distinguir: Interrogativas totales e
interrogativas parciales. Las totales preguntan por todo el contenido de la oración y su
respuesta es sí o no: ¿Estuvo Sergio ayer en tu casa? Las parciales, preguntan sólo por un
elemento de la oración, que aparece representado por un pronombre interrogativo, por un
adverbio interrogativo o por una conjunción o locución interrogativa: ¿Quién ha llamado?
¿Dónde vas? ¿Por qué lo has hecho? Las oraciones interrogativas retóricas marcan preguntas
cuya respuesta es conocida: ¿Cómo podría yo negarme? o que equivalen a mandatos o
peticiones: ¿Te callas de una vez? Las interrogativas directas son aquellas que reproducen
exactamente el discurso del hablante: ¿Qué hora es?; y las interrogativas indirectas, aquellas
en las que la pregunta está suavizada y no va entre signos de interrogación; utiliza verbos
que expresan lengua y pensamiento: Quisiera saber qué hora es; Pregúntale qué desea; Me
gustaría saber qué hora es.

c) Exclamativas, expresan emociones directas; se distinguen principalmente por la


entonación, un énfasis articulatorio y una curva melódica distinta de la entonación habitual:
¡Se acerca el momento!; ¡Qué alegría! Predomina la función expresiva; el hablante
manifiesta toda su emoción y expresa con mayor fuerza sus sentimientos: ¡Qué hermoso es
amar! Según la forma que presenten, las oraciones exclamativas pueden ser de dos tipos:
analíticas y sintéticas. Las exclamativas analíticas son las que presentan forma oracional:
¡Qué feliz soy! y las exclamativas sintéticas son las que se expresan de forma abreviada o
reducida, aunque significativa, y equivalen a oraciones exclamativas analíticas o enteras. Son
las que se expresan mediante interjecciones: ¡Ah! ¡Oh! Los vocativos: ¡Niño! O frases
exclamativas: ¡Madre mía!

d) Exhortativas o imperativas, expresan mandato, exhortación o simple ruego: Ven aquí;


Tráeme el pan; Salid ya. Estas oraciones pertenecen solamente a la comunicación
interpersonal. Predomina la función apelativa; el hablante intenta influir en el oyente para
que actúe de una forma determinada. El sujeto gramatical sólo puede ser la segunda
persona, a veces el interlocutor; se trata de un vocativo y no del sujeto: Carmen, ven aquí
(Carmen, vocativo); Juan, tráeme el pan (Juan, vocativo); Chicos, salid ya (Chicos, vocativo).
Se construyen con verbo en imperativo: Venid, o en presente de subjuntivo, si el mandato es
negativo: No vengáis, aunque pueden aparecer otras formas de expresión imperativa, en
construcciones: a + infinitivo: A callar, con verbos en futuro: No matarás, con verbos en
presente de indicativo: Tú lo haces ahora, con oraciones en forma interrogativa: ¿Dónde vas?
(Tú no vas).

e) Optativas o desiderativas, son aquellas oraciones que expresan contenidos cuya


realización se desea; se caracterizan por el uso del modo subjuntivo, modo de la irrealidad y
de lo subjetivo. Con el empleo del presente, la realización del hecho que deseamos va
referida al presente o al futuro: Ojalá apruebe; Descanse en paz. Con el imperfecto de
subjuntivo, la realización deseada puede referirse al pasado o al futuro: Ojalá aprobase; son
las optativas potenciales, en las que el deseo se considera realizable (menos probable) en
mayor o menor grado. En las optativas irreales el deseo se considera de imposible
cumplimiento, o bien se sabe que no se ha cumplido; aparecen marcadas por la interjección
ojalá, el adverbio así y también el nexo que: Ojalá hubiese aprobado; Así viviese mi padre;
Que Dios te ayude.

f) Dubitativas y de posibilidad o probabilidad en las que el hablante cree que su juicio


corresponde a la realidad objetiva, formula su pensamiento con una oración afirmativa o
negativa. Expresa su incertidumbre mediante adverbios de duda: acaso, quizás, tal vez. El
modo utilizado es el indicativo si la duda está atenuada y el subjuntivo si presenta mayor
intensidad dubitativa: Acaso está en Madrid; Quizás lo haga; Tal vez sea verdad. La
posibilidad y la probabilidad en pasado o en futuro se expresan mediante el potencial: Serían
las diez. O mediante medios léxicos: Probablemente son las doce, con perífrasis verbales
deber de + infinitivo: Deben de ser las doce.

La oración compuesta y la oración simple coinciden en cuanto que forman un periodo


oracional que expresa una unidad de comunicación sentida como tal por los hablantes; se
diferencian en la expresión o en la forma gramatical que expresan: Sergio desea mi éxito
(oración simple); Sergio desea que yo tenga éxito (oración compuesta). La oración
compuesta o compleja es, gramaticalmente, un periodo oracional complejo, formado por dos
o más oraciones simples, que indican una sola unidad de comunicación, o unidad
significativa. No es la expresión de dos o más oraciones simples agrupadas, sino la expresión
de un contenido unitario que se estructura en varias oraciones: Daniel desea que su hermano
tenga éxito en sus exámenes (desea su éxito).

Véase Oraciones adjetivas o de relativo; Oraciones adverbiales o circunstanciales; Oraciones


sustantivas o completivas; Oraciones coordinadas; Oraciones yuxtapuestas.

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Oraciones adjetivas o de relativo
1 INTRODUCCIÓN

Oraciones adjetivas o de relativo, oraciones subordinadas de relativo que hacen dentro de la


oración compuesta la misma función que un adjetivo calificativo dentro de la oración simple:
complementar a un sustantivo.

Reciben también el nombre de oraciones de relativo. Las oraciones de participio son


también consideradas como oraciones adjetivas.

2 FORMA

Las oraciones adjetivas van introducidas por los pronombres relativos que, cual/es, quien,
cuyo (-a, -os, -as) o por los adverbios relativos donde, como, cuanto (-a, -os, -as) y cuando.
Estos nexos relacionantes se refieren y reproducen a un sustantivo anterior al que
complementan, que recibe el nombre de antecedente. El relativo-posesivo cuyo concuerda
con el sustantivo que le sigue, llamado consecuente, aunque toda la oración adjetiva que
introduce complementa al antecedente:
Los atletas que están bien preparados consiguen medallas en los Juegos Olímpicos, en la que
atletas es el antecedente del relativo que.
Estuve en el lugar donde ocurrió el accidente, en la que donde es el antecedente de la
oración adjetiva donde ocurrió el accidente.
En aquella película cuyo título no recuerdo se tocaba esa canción, ahora película es el
antecedente de cuyo, que concuerda con su consecuente, título, y de la oración adjetiva cuyo
título no recuerdo.

El nexo (excepto cuyo), además de indicar que la oración que le sigue es subordinada, por
ser un pronombre o un adverbio relativo, realiza dentro de su oración una función sintáctica
concreta, la misma que haría en ella el sustantivo al que se refiere, su antecedente. Para
reconocerla basta con cambiar el nexo relativo por el sustantivo o el sintagma nominal al que
reproduzca y observar su función sintáctica. Cuyo funciona siempre como determinante del
sustantivo con el que concuerda.

El perro ‘que vi por la calle’ era un pastor alemán


que = el perro
el perro vi por la calle

Los nexos que y cual (con las variantes el cual, la cual, los cuales y las cuales) reproducen
sustantivos referidos a personas, animales o cosas. Quien/es suele tener casi siempre un
antecedente referido a personas o cosas personificadas. Cuyo no reproduce a su
antecedente, simplemente se limita a concordar con el consecuente y ambos se relacionan
semánticamente con el sustantivo anterior; su valor es posesivo. Los adverbios relativos son
equivalentes a los pronombres relativos y también reproducen al antecedente que les
precede, haciendo referencia al lugar, modo o tiempo, por lo que siempre funcionan como
complemento circunstancial (véase Complementos).

La oración adjetiva se reconoce porque toda ella equivale a un adjetivo, aunque no siempre
exista éste en español, o se puede sustituir por un participio: El chico ‘que hace el reparto’ es
mi amigo, que hace el reparto equivale a repartidor.

Cuando el relativo no lleva antecedente expreso y delante de él aparece un artículo, la


oración adjetiva se sustantiva (véase Sustantivación) y desempeña las mismas funciones que
un sustantivo en la oración simple. La oración adjetiva sustantivada se puede reconocer,
además de por lo expuesto anteriormente, porque toda la oración puede sustituirse por un
adjetivo que conserva delante el artículo.

Los ‘que llegaron a la meta primero’ fueron aclamados por el público, donde que llegaron a la
meta primero equivale a primeros.

Al no existir antecedente, cuando se quiere saber la función que realiza el relativo dentro de
su oración, habrá de cambiarla por un pronombre personal o demostrativo, que estará en
relación con el artículo que vaya delante del relativo:

así, el artículo el más el relativo es sustituible por él o éste: El ‘que me regaló el disco’ es mi
vecino, que = él
la más relativo, por ella o esta: Amo a la ‘que me saludó’, que = ella
lo más relativo, por ello o esto: Comprendo lo ‘que me dijiste’, que = esto
los más relativo, por ellos o estos: Trabajaré con los ‘que vienen pronto’, que = ellos
las más relativo, por ellas o estas: Se lo dedico a las ‘que me aplauden’, que = ellas

3 FUNCIÓN

Toda la oración adjetiva hace la función sintáctica de modificador del sustantivo que es su
antecedente. El antecedente es el núcleo de un sintagma nominal que pertenece a una
oración anterior; la oración adjetiva se integra en este sintagma nominal como si fuera un
adjetivo calificativo. Puede aparecer tanto en el sujeto como en el predicado.

En ocasiones, entre el antecedente y el relativo aparece una preposición; esta no forma parte
de la oración principal, sino que pertenece a la oración adjetiva e indica la función que el
relativo realiza dentro de su propia oración:

El cuadro ‘del’ que he copiado este dibujo es de Goya


donde que es igual a cuadro, y, por lo tanto, podría decirse del cuadro he copiado este
dibujo; de (+ el) señala la función que realiza el relativo en su oración: complemento
circunstancial de lugar. Se reconoce porque al sustituir la oración de relativo por un adjetivo
la preposición queda incluida en la sustitución: ‘del que he copiado este dibujo’ equivale a
imitado.

Las oraciones adjetivas sustantivadas hacen las mismas funciones que un sustantivo en la
oración simple: sujeto, complemento directo, complemento indirecto, atributo (véase
Complementos).

A veces en este tipo de oraciones, delante del artículo y del relativo puede aparecer una
preposición, ésta indica la función sintáctica que realiza el sintagma nominal formado por el
artículo y toda la oración adjetiva sustantivada:

Daré el premio a los ‘que se esfuercen’


Daré el premio a los esforzados

Se diferencia este caso del analizado anteriormente en que: a) el relativo no tiene


antecedente; b) al hacer la sustitución de la oración de relativo por un adjetivo, la
preposición y el artículo no quedan incluidos en esta sustitución, lo que demuestra que
son elementos correspondientes a la oración principal y no lo son de la oración
subordinada.

4 SIGNIFICACIÓN

Al igual que los adjetivos calificativos las oraciones adjetivas o de relativo pueden ser de dos
tipos:
Especificativas: Delimitan la extensión del sustantivo que es su antecedente. No puede
prescindirse de ellas porque se perdería información necesaria para la correcta comprensión
de la oración. En: Las mujeres ‘que vinieron ayer’ son enfermeras, la proposición adjetiva,
que vinieron ayer, restringe el significado del sustantivo mujeres, que, de referirse de forma
genérica a todas las personas del sexo femenino del mundo, pasa a indicar un número
limitado de ellas, especificando que sólo las que llegaron el día anterior son enfermeras. La
proposición adjetiva especificativa se une a la principal sin pausa ninguna ni comas.

Explicativas: Indican una circunstancia o cualidad del sustantivo al que completan. Al estar el
antecedente ya determinado e identificado para los interlocutores, puede prescindirse de la
proposición, porque lo que aporta no es una información necesaria para la correcta
interpretación del texto. En: Los músicos, ‘que estaban en el escenario’, interpretaron una
hermosa canción, la proposición adjetiva aporta una circunstancia referida a la situación
espacial de los músicos, pero no indica nada sobre lo esencial del enunciado: el que todos los
músicos, sin excepción, interpretaron una hermosa canción. La proposición adjetiva en la
lengua oral aparece entre dos pausas; en la lengua escrita se señala mediante comas.

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Oraciones adverbiales o circunstanciales
1 INTRODUCCIÓN

Oraciones adverbiales o circunstanciales, las que desempeñan en la oración la función de un


adverbio, integradas en la estructura oracional; complementan a la oración principal.

Se pueden señalar tres grupos: adverbiales propias, cuantitativas e impropias.

Las subordinadas adverbiales propias o de carácter circunstancial son las que expresan
circunstancias temporales, locativas o modales y desempeñan en la oración la función de un
adverbio.

Las adverbiales cuantitativas o correlativas expresan relaciones de cantidad, grado e


intensidad. Se caracterizan por presentar correlación entre dos elementos subordinantes,
uno que introduce la subordinada y otro que se encuentra en la principal. Comprende las
oraciones comparativas y las consecutivas.

Las adverbiales impropias o de implicación lógica indican relación lógica entre dos
hechos, uno de los cuales se expresa como oración subordinada; más que modificar al
verbo como un complemento circunstancial, se relacionan con toda la oración principal,
mediante una conexión lógica. Son las causales, consecutivas, condicionales, concesivas
y finales.

2 SUBORDINADAS DE LUGAR

Las oraciones subordinadas de lugar son las que desempeñan la función de complemento
circunstancial de lugar en la oración principal y van introducidas por un adverbio de lugar o
una locución adverbial. El nexo que las introduce frecuentemente es el adverbio donde, a
veces precedido de preposición para indicar diferentes valores locales de movimiento, a
donde, adonde, en donde, desde donde, hacia donde, por donde, hasta donde. Puede llevar
antecedente, al que se refiere, pero no siempre está expreso: Esta es la calle donde vivo;
Donde habite el olvido, estará mi corazón.

Adonde, señala lugar de destino o movimiento: Iré adonde queráis.


De donde, indica el origen o procedencia: Desconozco el país de donde vienes.
Por donde, marca el lugar de tránsito: Va al trabajo por donde siempre lo hace.
Hasta donde, señala el fin o el término del movimiento: Realizaré la prueba hasta donde
pueda.
Hacia donde, indica la dirección del movimiento: Me dirijo hacia donde pasé mi infancia.
En donde, expresa el lugar de estancia o permanencia: La casa en donde hemos vivido ha
desaparecido.

Un uso bastante extendido en el habla del norte de España y en algunas zonas de


Latinoamérica es el de donde seguido de un nombre de persona o de lugar, que indica, de
forma elíptica, el sitio en que se encuentra la persona o el lugar a que se refiere: Iremos
donde mis abuelos; La casa que venden está donde la iglesia.

Las formas clásicas do (significa ‘donde’) y doquiera, doquier (significa ‘en cualquier parte’)
han desaparecido en la lengua actual, y sólo aparecen en textos literarios: Doquiera que
estés, te hallaré.

3 SUBORDINADAS DE TIEMPO

Las oraciones subordinadas de tiempo son aquellas que realizan la función de complemento
circunstancial de tiempo de la principal. Llevan, principalmente, como introductor el adverbio
cuando: Cuando ocurrió el suceso, estaba trabajando en mi casa.

Las adverbiales de tiempo pueden indicar simultaneidad de las acciones referidas al pasado,
presente y futuro y van introducidas por los adverbios cuando, mientras, mientras que,
mientras tanto, en tanto que, entre tanto que, al mismo tiempo que: Mientras tú estudias, yo
preparo la comida; Entre tanto que ella leía, él escribía; Estudio al mismo tiempo que oigo la
radio.

Señalan también la anterioridad de la acción de la subordinada con relación a la principal y


van introducidas por los adverbios cuando, apenas, tan pronto como, no bien: Cuando finalizó
el concierto, el público se puso en pie; Tan pronto como llegue a casa, me acostaré; Apenas
sepa las notas, me iré a celebrarlo.

La posterioridad se expresa en la subordinada con después (de) que, primero que, cuando,
antes (de) que: Volvieron al trabajo después que hubieran comido; Lo supe antes que me lo
contaran; Pasará todo el día, primero que se decida.
Las subordinadas temporales se construyen en subjuntivo, si indican acción futura en
relación con la principal: Cuando vengas me habré ido; y en indicativo, si expresan presente
o pasado: Cuando te veo, soy feliz; Apenas lo leí, me acordé.

Otras construcciones verbales para indicar la temporalidad son: Al + infinitivo: Al acabar el


banquete, se fueron a casa. Construcción de participio absoluto: Terminada la cena,
regresamos a la ciudad. Verbo hacer + un término con significado temporal: Hace mucho
tiempo que sucedió aquello.

También se usan otras formas de expresión temporal. El punto de partida temporal va


introducido por desde que: Desde que ocurrió aquello, no lo he visto; el término temporal con
hasta que: Hasta que finalicemos el trabajo, no lo dejaremos; el sentido reiterativo con
siempre que, todas las veces que: Siempre que voy a su casa, no está; el sentido incoativo
con a medida que: A medida que vayan aprendiendo, lo harán mejor.

4 SUBORDINADAS DE MODO

Las oraciones subordinadas de modo o modales ejercen la función de complemento


circunstancial de modo de la principal, van introducidas por el adverbio como o la locución
según; son correlativas igual que las de lugar y tiempo. Pueden tener antecedente expreso u
omitirlo: Cociné el pavo como indicaba mi libro de recetas. Si se omite el antecedente, puede
tener el mismo verbo en la principal y en la subordinada y sólo se emplea en la principal:
Trabajaré como tú (trabajas). Si los verbos utilizados son diferentes, se expresan ambos:
Trabajaré como tú me has enseñado.

Otros nexos modales son: Como que, como si, según y como, según y conforme (significan
de igual suerte o manera que): No estudias, como si no te importara aprobar; Es imposible
poner en marcha la lavadora, conforme está explicado en las instrucciones. Según y como
también puede marcar la eventualidad: Sí, eso será según y cómo; Te lo explicaré según y
como él me lo explicó.

También se puede expresar la modalidad oracional utilizando la preposición sin con infinitivo:
Sin estudiar aprobó el curso; o por medio de un gerundio sin ningún nexo: Estudia todos los
días oyendo la radio. Otras locuciones: Como para, con infinitivo indica adecuación a un fin o
consecuencia: Me miró fijo, como para averiguar mi pensamiento. Como que, con indicativo:
Estudia mucho, como que le va la vida en ello. Como si, con subjuntivo: No estudias, como si
no te importara.

5 SUBORDINADAS COMPARATIVAS

Las oraciones subordinadas comparativas son las oraciones según el criterio lógico-
semántico de la comparación cuantitativa o cualitativa: Mi libro es igual que el tuyo; Sergio
tiene más lápices que Carlos. Desde el punto de vista semántico, este tipo de subordinadas
complementa al elemento correlativo que la anuncia en la principal. Sólo serán adverbiales si
este elemento es un adjetivo o un adverbio: Sergio estudia tanto como Carlos; Daniel es más
feo que Carlos.
Las oraciones adverbiales comparativas se caracterizan por la presencia de un elemento de
carácter identificativo o cuantificador en la principal, correlativo con el nexo de la
subordinada, que puede ser un pronombre, un adjetivo indefinido o un adverbio: Trabajo
tanto como tú (pronombre). Soy tan feo como tú (adjetivo). Corro más que tú (adverbio). La
comparación cualitativa constata la identidad o semejanza cualitativa; ésta se opone a la
diferencia. Utiliza los morfemas correlativos de igualdad: Tal ... cual, tal ... como, igual ... que,
lo mismo ... que y de diferencia: distinto ... que, distinto ... de, diferente ... que, diferente ...
de: La casa de Daniel es igual que la de Carlos; La casa de Carlos es diferente de la de
Virginia.

La comparación cuantitativa o de cantidad expresa la comparación entre dos conceptos


oracionales, considerados desde el punto de vista de la intensidad o grado de los mismos, o
de su número o cantidad. El morfema cuantificador puede referirse a sustantivos, adjetivos,
adverbios o verbos y expresa la igualdad o desigualdad cuantitativa de los elementos
comparados. Hay tres tipos de comparación: de igualdad, superioridad e inferioridad. Los
morfemas correlativos son: Igualdad, tanto/tan ... como, tanto/todo ... cuanto: Sergio es tan
inteligente como José. Superioridad, más ... que/de lo que: Sergio es más listo que Daniel.
Inferioridad, menos ... que/de lo que: Carlos es menos listo que Sergio. La superioridad y la
inferioridad se pueden expresar también con adjetivos o adverbios en grado comparativo
sintético, mejor, peor ... que: Sergio es mejor que Daniel. Daniel es peor que Sergio. Las
locuciones tanto más ... cuanto que o cuanto más son de uso frecuente en la lengua literaria:
Tanto más nos da pena cuanto más lo conocemos.

6 SUBORDINADAS CAUSALES

Las oraciones subordinadas causales indican la causa, razón o motivo por el que se produce
lo enunciado en la principal. La causa puede ser causa necesaria: Las plantas son verdes
porque realizan la función clorofílica; causa efectiva: Hace frío porque ha bajado la
temperatura. El nexo causal más utilizado es la conjunción porque, aunque se utilizan otros
nexos simples y complejos: Que, pues, pues que, puesto que, supuesto que, de que, ya que,
como, como que, dado que...

Que, se puede emplear sola o con las preposiciones antepuestas por, de, la primera porque
fusionada en grafía: Lo hice porque quise; Me voy a la cama, que estoy cansada; Le di las
gracias de que me ayudara.

Pues y pues que, su origen es la preposición latina post: Logró el premio, pues se lo merecía;
Vive intensamente, pues que la vida es corta.

Puesto que y supuesto que, fueron en su origen frases absolutas con participio, usadas con
valor condicional y causal: Puesto que estás cansada, acuéstate; No sé lo que haré, supuesto
que tú no me ayudas.

Como y como que, son significados traslativos del adverbio de modo como, seguido de
subjuntivo; procede de un cruce con el uso temporal y causal que en latín tuvo la conjunción
cum: Como eran muchos, tuvieron que repartir la comida; Como lograste el premio, todos te
admiran.

Como quiera que, se puede escribir ‘comoquiera que’: Como quiera que este alumno no ha
estudiado, hará mal el examen.

El orden lógico es la enunciación de la principal en primer lugar, pero se invierte cuando el


hablante desea destacar psicológicamente la causa: Porque llego tarde, me castigan.

7 SUBORDINADAS CONSECUTIVAS

Las oraciones subordinadas consecutivas son una inversión de la expresión de la relación


causal entre dos juicios y marca a uno como consecuencia de otro. Las conjunciones y las
locuciones conjuntivas más usuales son: pues, luego, conque, por consiguiente, por tanto,
por lo tanto, por esto, así que, así pues. Estas conjunciones se llaman ilativas porque se
emplean como enlaces extraoracionales que señalan consecuencia de la oración que las
precede inmediatamente: Llueve, por tanto me mojo; Estás cansado, pues no salgas de casa;
Hace mal tiempo, conque no salgas a la calle.

Las conjunciones pues, por tanto, por consiguiente se emplean como continuativas para
apoyar la oración o el contexto y se hallan al principio de la oración o intercaladas en ellas:
¡Pues, estaría bueno!; Acordemos, por lo tanto, lo que vamos a hacer. Otro tipo de expresión
de la consecuencia de una acción, circunstancia o cualidad indicada en la oración principal se
realiza mediante un morfema cuantificador de intensidad o poderativo, tanto, tan, tal, de
modo, de manera que, así, hasta tal punto... en correlación con el nexo conjuntivo que: Tiene
tal carisma que nadie se le opone; Se expresa tan bien que da gusto oírle; Se enfadó hasta
tal punto que dejó de hablarme.

A veces, el elemento intensificador de la principal no aparece expresado y, entonces, la


intensificación viene marcada por el carácter intensivo del enunciado total de la oración:
Habla que marea; Había una muchedumbre que parecía aquello un hormiguero. En otros
casos, la consecutiva va reemplazada por una interjección o por una oración exclamativa:
Está tan furioso que ¡válgame Dios!

8 SUBORDINADAS CONCESIVAS

Las oraciones subordinadas concesivas marcan una objeción o dificultad para que se cumpla
lo enunciado en la oración principal, pero no impide su realización: Aunque haga frío, saldré.
El nexo característico de las subordinadas concesivas es aunque. Puede aparecer una gran
variedad de conjunciones y locuciones conjuntivas, todas sustituibles por aunque, lo que
permite reconocer con cierta facilidad esta clase de oraciones. Los nexos son: Así, si bien,
aun cuando, como, siquiera, ya que, a pesar de que, bien que, mal que, y, por...que, con un
adverbio o adjetivo intercalado: Así me lo prometan, no lo creeré; Si bien no era la ocasión,
tuve que decírselo; Por más que lo afirmes, no puedo creerlo; Por muy listo que sea no lo
logrará.
El modo verbal utilizado puede ser el indicativo y el subjuntivo (véase Verbo). En el primer
caso, se afirma la existencia real de un obstáculo para el cumplimiento de lo enunciado en la
principal, pero la dificultad se rechaza por ineficaz: Aunque nieva, saldré (hecho real, modo
indicativo). Cuando el verbo subordinado está en subjuntivo, la dificultad sólo es posible:
Aunque nieve, saldré (posibilidad, no se sabe si nevará o no). A veces se puede usar el
condicional para expresar la probabilidad referida al pasado: Sería poco inteligente, aunque
era encantador. También pueden emplearse las formas no personales. El infinitivo precedido
con la preposición con: Con ser tan rica, vive de manera miserable. El gerundio absoluto: Aun
pareciendo buena persona, era un malvado. El participio absoluto: El texto, si bien corregido
en parte, podría ser publicado.

9 SUBORDINADAS CONDICIONALES

Las oraciones subordinadas condicionales señalan la condición que debe cumplirse para que
se realice lo expresado en la oración principal. El periodo condicional, llamado hipotético,
consta de dos oraciones relacionadas mediante la conjunción condicional si; la oración
subordinada, que expresa la condición, se llama prótasis; la principal enuncia el resultado o
consecuencia y se llama apódosis.

Hay diferentes formas de expresar la condicionalidad:

Reales, cuando la principal expresa un hecho necesario, como efecto del cumplimiento de la
prótasis; ambas se construyen con el verbo en modo indicativo: Si estudias los temas,
aprobarás; Si eres pobre, nadie te hace caso; Si tienes miedo, te acompañaré. En la prótasis
se puede utilizar cualquier tiempo del indicativo, excepto el pretérito anterior, el futuro y el
condicional, y, en la apódosis el imperativo y el modo indicativo, excepto el pretérito anterior.

Eventuales, expresan que lo enunciado por la condicional puede cumplirse o no; es una
eventualidad que puede ocurrir, pero puede también no ocurrir. Si se sabe que no puede
ocurrir o que no ha ocurrido, se llaman irreales, pero si puede ocurrir, potenciales.

Potenciales, en las que se emplea el modo indicativo si se quiere indicar que la condición se
cumple o se siente como más probable: Si me ayudas, saldré contigo; Si no trabajo, iré a
verte mañana; Si ha venido, ya habrá cenado. El subjuntivo se emplea si la condición se ve
más incierta: Si me ayudaras, saldría contigo; Si no trabajara mañana, iría a verte.

Irreales, cuando la principal expresa un hecho irrealizable como efecto de no haberse


cumplido la condición. Puede construirse la principal en condicional simple y la subordinada
en imperfecto de subjuntivo: Si resucitara tu padre, se moriría de susto. Si se refieren a un
pasado concluido, la condicional va en pluscuamperfecto de subjuntivo y la principal en
condicional compuesto: Si hubieras trabajado lo habrías logrado. Ambas también pueden ir
en pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo: Si hubieras trabajado, lo hubieras logrado.

Existen además otros nexos para expresar la condicionalidad, como las conjunciones como y
cuando: Como me llamen, acudiré; Cuando él lo dice, será cierto; o las locuciones conjuntivas
siempre que, caso (de) que, sólo con que, con tal de que, a condición de que, a menos que:
Podemos hacerlo así, siempre que todos estemos de acuerdo; Lo esperaremos, caso de que
no funcione el ascensor; Haz lo que quieras, con tal que no molestes; Te ayudaré, a condición
de que me ayudes; No lo haré, a menos que me ayudes; Llegarás pronto a clase, sólo con
que madrugues un poco.

10 SUBORDINADAS FINALES

Las oraciones subordinadas finales expresan la finalidad de lo enunciado por la principal. Sus
nexos habituales son para que, a que, a fin de que, con objeto de que, con la intención de
que,...: Iremos al hospital para que te curen; Vengo a que me devuelvas los apuntes; Hago
mis trabajos con la intención de que me aprueben. El modo verbal utilizado en las oraciones
finales es el subjuntivo. Cuando el verbo principal y el subordinado tienen el mismo sujeto, el
verbo de la subordinada puede ir en infinitivo: Estudio para aprobar o Estudio para que me
aprueben.

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Oraciones coordinadas
1 INTRODUCCIÓN

Oraciones coordinadas, las que se interrelacionan sin relación de dependencia. Tienen


significado completo en sí mismas y son funcionalmente equivalentes; están unidas por
conjunciones o nexos coordinantes.

A las construcciones coordinadas se les llama paratácticas. Se clasifican según los


matices significativos que se expresen en el periodo oracional, y pueden ser:
copulativas, adversativas, disyuntivas, distributivas y explicativas.

2 COORDINADAS COPULATIVAS

Las oraciones coordinadas copulativas expresan una relación de suma o adición, y van
unidas por las conjunciones coordinantes copulativas y, e, ni, que: Carmen se levantó y se
marchó.

Y es la conjunción más utilizada en la lengua coloquial. Su uso repetido es muy frecuente en


el habla infantil, como forma de expresión sucesiva de enunciados: Luis es mi amigo y juega
con nosotros y sube todos los días a mi casa. Este uso pleonástico perdura en la lengua
popular de los cuentos tradicionales y como recurso expresivo intensificador. También puede
utilizarse como nexo de oraciones que pueden presentar otros valores significativos distintos:
La llamo y no contesta (pero, significado adversativo); Cenó mucho y reventó (por tanto
reventó, significado consecutivo). E se emplea ante i o hi (excepto hil): La encontré e hizo un
gesto de saludo.

Ni se utiliza en oraciones negativas; a veces aparece repetida al principio de cada una de las
oraciones, y entonces puede tener matiz distributivo: Juan no estudia ni trabaja; Ni estudia ni
trabaja.
Que se utiliza en algunas construcciones con valor copulativo: Tú dale que dale.

3 COORDINADAS ADVERSATIVAS

Las oraciones coordinadas adversativas expresan la unión de dos enunciados oracionales


opuestos o contradictorios; la contrariedad expresada puede ser parcial o total, por lo que se
suelen distinguir dos clases de adversativas: restrictivas o correctivas y exclusivas o
excluyentes. En las primeras, una de las adversativas niega sólo una parte de lo afirmado por
la otra, pero sin ser incompatible; se establece una restricción o limitación lógica: Tenía
mucho dinero, pero no era feliz. Las adversativas exclusivas o excluyentes expresan
enunciados incompatibles, un enunciado excluye al otro: Juan no es arquitecto, sino pintor. El
nexo más utilizado en la lengua oral es la conjunción pero: Juan quiso verte, pero no pudo.

Si el primer término oracional es negativo, se suele reforzar el segundo con el adverbio sí: No
estudiaba mucho pero sí trabajaba. Mas se utilizaba mucho antiguamente, pero hoy
prácticamente no se utiliza en la lengua oral; su uso queda restringido a la lengua literaria:
Lo persiguió, mas no lo alcanzó. Empero está considerada como un arcaísmo y sólo se utiliza
en la lengua literaria. Aunque, en la actualidad, alterna con pero: Iré a tu casa, aunque tengo
mucho trabajo.

En las adversativas exclusivas el nexo más usado es sino: No fui yo, sino mi amigo. En
muchos casos, se omiten en la segunda proposición los elementos que aparecen en la
primera. Otros nexos son: sino que, sin embargo, no obstante, excepto, salvo, antes bien:
Nos reunimos todos los amigos, excepto Luis; No tiene suficientes méritos, no obstante, ha
superado la prueba.

4 COORDINADAS DISYUNTIVAS

Las oraciones coordinadas disyuntivas señalan una alternancia exclusiva de enunciados: Lo


haces o te castigaré. El nexo más frecuente es o: Lee o escribe. Su uso excesivo lo ha
debilitado y hoy tiene valor de equivalencia: Esto es un lío, o yo no me aclaro. U se utiliza
cuando la segunda proposición empieza por o, ho: Dices mentiras u ocultas la verdad.

5 COORDINADAS DISTRIBUTIVAS

Las oraciones coordinadas distributivas carecen de enlace y se caracterizan por la presencia


de términos correlativos con valor alternativo. Suelen llevar alguna marca léxica repetida al
principio de cada oración, que señala el valor distributivo. Ya ... ya, ora ... ora, sea ... sea,
bien ... bien, unos ... otros, aquí ... allí: Ya estudia ya trabaja; Bien subiré a tu casa, bien te
esperaré en el portal; Aquí vivo, allí trabajo; Unos ríen, otros lloran.

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Oraciones sustantivas o completivas
1 INTRODUCCIÓN
Oraciones sustantivas o completivas, oraciones subordinadas que equivalen a un sintagma
nominal y realizan dentro de las oraciones compuestas las mismas funciones que los
sustantivos en las oraciones simples.

Los infinitivos, cuando van complementados por otras palabras, forman oraciones
equivalentes a las sustantivas. Las oraciones adjetivas o de relativo, cuando llevan delante
un artículo, se convierten en sustantivas. Véase Infinitivo; Oraciones adjetivas.

2 FORMA

Con mucha frecuencia van introducidas por la conjunción subordinante que, pero cuando las
oraciones tienen un carácter disyuntivo o dubitativo, la conjunción subordinante es si: quiero
que vengas, me preguntó si quería acompañarlo.

También pueden presentarse sin ningún tipo de enlace: a) Tras dos puntos: Nos contestó:
¡Qué feliz me siento! b) En oraciones de estilo indirecto libre: Me iré a la playa, pensó al
levantarse. c) Cuando la oración sustantiva es una interrogativa indirecta, introducida por un
pronombre (qué, cuál, quién) o un adverbio (cuánto, cuándo, cómo, dónde) interrogativos: No
me imagino qué quiere conseguir, se preguntó cuándo podría verlo.

En ocasiones puede anteponerse a la conjunción que un artículo: El que mienta tanto me


preocupa.

Toda la oración puede ser sustituida por un sustantivo, un sintagma nominal o un pronombre.
Si se realiza esta sustitución, la oración compuesta se convierte en una oración simple; la
función sintáctica del elemento por el que se ha sustituido dentro de la oración simple es la
misma que hace la oración dentro de la oración compuesta:

Creo que me dijo la verdad = Creo esta cosa (esto)

En la primera oración, la oración sustantiva en función de complemento directo, que me dijo


la verdad, se transforma en un sintagma nominal de complemento directo esta cosa (esto).

3 FUNCIÓN

Las oraciones sustantivas o completivas pueden realizar las siguientes funciones:

3.1 Sujeto

En la oración principal aparecen construcciones del tipo:

Se + un verbo como contar, decir, rumorear: Se cuenta ‘que apareció al amanecer’; se dice
‘que lo recibieron con cortesía’; se rumorea ‘que vivió en México’.
Los pronombres personales: me, te, se, le, nos, os, se, les + un verbo similar a agradar,
gustar, interesar, molestar, parecer: Me agrada ‘cómo lo cuenta’, les molesta ‘que se sepa’,
parece ‘que lloverá’.

El verbo ser (y a veces estar) + un adjetivo: Es agradable ‘que se acuerde de nosotros’; ‘que
haya ganado la carrera’ es formidable.

Cuando la oración sustantiva hace la función de sujeto, el verbo de la oración principal está
conjugado en tercera persona del singular: Me pareció ‘que llegaba a las seis’. Si el sujeto es
una oración adjetiva sustantivada, el verbo de la oración principal puede estar en singular o
plural.

Cuando dos o tres oraciones sustantivas van coordinadas y hacen de sujeto, se conciben
ambas como una unidad, por lo que el verbo de la oración principal aparece en singular
y no en plural, como sería de esperar para establecer la concordancia.

3.2 Complemento directo

El verbo de la oración principal es un verbo de pensamiento, lengua o sentido, como pensar,


decir, sentir. Presenta las siguientes variantes:

Estilo directo: la oración sustantiva reproduce textualmente lo que alguien ha pensado,


sentido o dicho; en su conjunto es una oración subordinada aunque mantiene independencia
interna y funcional. Es frecuente que en los textos escritos aparezca tras dos puntos: Nos dijo
por teléfono: ‘Llegaré a las seis al aeropuerto’; recordaba las palabras de su abuelo: ‘Has de
ser fuerte en todo momento’, pero también puede ir separada de la principal mediante
comas, guiones o paréntesis: -’¿Por quién me ha tomado?’ -pensó con asombro.

Estilo indirecto: un narrador cuenta lo que una persona ha pensado, sentido o dicho: Se
preguntaba ‘cuándo le ayudaría’; pensaba ‘si sería capaz de hacerlo’.

Si las oraciones subordinadas son varias, la conjunción que puede aparecer introduciendo
cada una de ellas o sólo en la primera, sobrentendiéndose en las demás: Me contó ‘que
saldría a las seis, que llegaría a la oficina a las siete, que regresaría a casa al finalizar el
trabajo’; nos dijo ‘que estudió en Madrid, viajó por Europa durante dos años y se instaló
definitivamente en Argentina’. También puede ser omitida la conjunción: Imaginaba les
‘castigarían por haber roto su traje’, aunque este uso es cada vez menos frecuente.

En el habla coloquial es frecuente la aparición de un que enfático: Pregúntale ‘que qué me


quiere’.

3.3 Complemento indirecto

La oración sustantiva va precedida de las preposiciones a o para, igual que ocurre con los
sintagmas nominales en función de complemento indirecto en la oración simple; suelen ser
oraciones adjetivas sustantivadas: Dio el premio ‘a quien mejor recitó el poema’; Reunieron
medicinas ‘para quienes las precisaran’. Pueden ser:

Atributo: suelen ser oraciones adjetivas sustantivadas o sustantivas: Mis primos de Jerez son
los ‘que me llamaron’ ¿Ricardo y Andrés fueron ‘quienes me llamaron ayer’?

Complemento agente: Fue ayudado ‘por quienes le querían’, fueron animados ‘por quienes
les admiraban’.

Aposición: Teresa, la ‘que me encontré ayer en la calle’, es mi mejor amiga; Felipe, el ‘que es
primo de Elena’, fue mi compañero de trabajo.

Complemento verbal: Nos alegramos ‘de que hayas llegado bien’, cuento ‘con que me
ayudes’.

Complemento circunstancial: Lo encontré ‘con quienes me habías descrito’, se enfadó ‘por lo


que dije’.

Complemento de nombre: van introducidas por la preposición de: Soy el entrenador ‘de los
que juegan al fútbol’, tuvo el presentimiento ‘de que le seguían’.

Complemento de un adjetivo: precedidas por las preposiciones a, de, con y por: Estamos
encantados ‘de que logres tus objetivos’; me siento satisfecho ‘con que vengas’.

Complemento de un adverbio: Me encuentro lejos ‘de quienes me quieren’, estamos cerca


‘de lo que aspiramos’.

4 ANÁLISIS DE UNA ORACIÓN SUSTANTIVA

La oración sustantiva se convierte en un sintagma nominal para transformar la oración


compuesta en una simple y poder diferenciar la función sintáctica que realiza: Me interesa
que vengas pronto = Me interesa esta cosa. Se observa que existe concordancia entre el
verbo y el núcleo del sintagma nominal: me interesa esta cosa / me interesan estas cosas,
por lo que el sintagma nominal funciona como sujeto. Como la oración sustantiva equivale al
sintagma nominal, su función también es la de sujeto.

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Oraciones yuxtapuestas
Oraciones yuxtapuestas, las que se suceden en la elocución sin nexo gramatical alguno;
pueden ser totalmente independientes o formar oraciones compuestas o periodos, en los que
la entonación y las pausas expresan la unidad semántica con que han sido concebidas.

La yuxtaposición es un concepto puramente formal que indica la ausencia explícita de nexo.


No es un tipo especial de conexión, sino un procedimiento para marcar la relación entre
elementos oracionales; equivale a las oraciones coordinadas o subordinadas, de las que se
distingue únicamente por el asíndeton.

La yuxtaposición une un grupo de oraciones independientes, sucesivas, que gráficamente


suelen estar separadas por coma, punto y coma, e incluso por punto. En algunos casos es
difícil determinar si hay oraciones yuxtapuestas u oraciones sucesivas independientes: El
mar acaricia la playa, las olas avanzan lentamente, es el amanecer. Estas tres oraciones
pueden ser consideradas por el hablante como unificadas en un solo enunciado, o también
podría considerar a cada una como un enunciado independiente. La intención la expresa el
hablante con un descenso de entonación al final de cada oración y con pausas.

Si los contenidos están relacionados estrechamente podrían expresarse: El mar acaricia la


playa y las olas avanzan lentamente, es el amanecer. En las dos primeras oraciones, la
relación oracional sería de coordinación copulativa (véase Oraciones coordinadas), pero la
tercera oración podría unirse con otros nexos, según la intencionalidad del hablante,
mediante una coordinación adversativa de tipo restrictivo: Pero es el amanecer, o con una
subordinada adverbial concesiva: Aunque es el amanecer, o causal: Pues es el amanecer. La
subordinada puede expresar un hecho del que no se deriva la consecuencia o lógica
esperada: Luego es el amanecer, oración subordinada adverbial consecutiva (véase
Oraciones adverbiales o circunstanciales), que expresa la consecuencia derivada de los
acontecimientos.

En el caso de considerar a cada oración como una unidad independiente, se marcaría con
otra puntuación: Es el amanecer. El mar acaricia la playa. Las olas avanzan lentamente. Sólo
están reunidas por la secuencia de sentido. En cada una, habrá que analizar la relación
implícita entre las oraciones yuxtapuestas, intentando suponer el tipo de nexo que podría
haber entre ellas. Se puede señalar otra clase de yuxtaposición: la inserción de incisos
oracionales dentro de una oración. Estas oraciones se aíslan dentro del enunciado global
mediante pausas claramente marcadas: Estaba angustiada, créeme, no podía actuar.

También habría que incluir, como grupos oracionales yuxtapuestos, los enunciados formados
por oraciones coordinadas distributivas, enlazados semánticamente por unidades correlativas
que pertenecen a categorías de palabras diversas, ya sean adjetivos, sustantivos o verbos,
aunque no señalen una especial relación sintáctica: Éste lo hizo, aquél fue castigado; Unos
hablaban, otros ejecutaban.

Existen grupos oracionales cuyas oraciones simples aparecen enlazadas entre sí con
adverbios o locuciones de tipo adverbial, como luego, conque, por tanto, por consiguiente. En
realidad, son oraciones yuxtapuestas, ya que el sentido sugerido suele ser ilativo
continuativo, consecutivo..., y proviene de los contenidos sucesivos de cada oración. Los
nexos pueden eliminarse sin que la relación semántica oracional se suprima, tienen un papel
adverbial de referencia anafórica a lo expresado anteriormente: Reíros todos, (pues) la
escena es divertida; Somos actores, (conque) vosotros veréis; Era invierno, helaba, (luego)
hacía frío.

La eliminación de nexos sintácticos o asíndeton comunica una sensación de urgencia, de


rapidez, de alarma, muy utilizada en la lengua hablada: Ven, corre, date prisa, un accidente,
iban a toda velocidad. También la falta de conjunciones es característica de un estilo
impresionista: Quemaba el sol, las playas estaban repletas de veraneantes, las ciudades
estaban desiertas.

La yuxtaposición no es un medio de relacionar oraciones opuesto a la parataxis y a la


hipotaxis, sino que abarca a las dos, pero la unión asindética permite escasos matices para
expresar la calidad de la relación. Hay que utilizar todos los recursos fonéticos, y hasta
mímicos, para dar a conocer la clase de relación que se desea establecer.

El asíndeton, por leve que sea la extensión del periodo, tiende a exigir la partición de las
oraciones yuxtapuestas en grupos fónicos y la pausa interna, con o sin conjunción, que, por
lo general, será más larga que la exigida en las mismas condiciones por las coordinadas y
subordinadas.

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1.
INTRODUCCIÓN

Gerundio, forma no personal del verbo que puede asumir en la oración las funciones del
verbo y del adverbio.

2.
FORMA

El gerundio en español termina en -ando, si es de la primera conjugación, y en -iendo, si


es de la segunda o de la tercera.

Como verbo, presenta las categorías de aspecto y voz. Puede ser uno de los elementos
de una perífrasis verbal: Estamos viendo la televisión; Llevo preguntándomelo todo el
día.

Gerundio simple: Amando:


am-: lexema
-a-: vocal temática
-ndo: morfema gramatical de gerundio

Gerundio compuesto: Habiendo amado:


habiendo: morfema gramatical de gerundio
am-: lexema
-a-: vocal temática
-do: morfema gramatical de participio.

El gerundio simple, como los adverbios, puede tomar sufijos diminutivos: volandito,
corriendito, huyendito.
3.
FUNCIÓN

a) Núcleo del predicado verbal.

En oraciones independientes, como parte integrante de una perífrasis verbal, al que


anteceden verbos auxiliares como estar, venir, ir, andar, seguir, continuar...: Está
nevando; Nosotros seguiremos trabajando. También se pueden encontrar estas
perífrasis verbales en oraciones compuestas; por ejemplo: Aunque continúes trabajando,
no aprobarás.

En el habla coloquial, en oraciones elípticas, en las que se sobreentiende generalmente


el verbo estar: Bebiendo una cerveza; Pasando el tiempo, o dentro del diálogo, en
contestaciones a preguntas directas, con un valor modal: ¿Qué haces? Nada, trabajando
en el jardín; temporal: ¿Cuándo empezaste a estudiar? Siendo muy pequeño; y en
construcciones aisladas: ¿Haciendo qué? ¿Estudiando o trabajando? En México, se
usan oraciones de gerundio, con carácter durativo, aspectualmente imperfectivo,
reforzado con el adverbio siempre: Nosotros callados, ellos siempre discutiendo. En
ocasiones, el gerundio independiente aparece en oraciones de carácter exclamativo: ¡Yo
discutiendo! Tú imponiendo la moda.

En textos como pies de foto o títulos de cuadros, grabados o títulos, se utiliza sin verbo
conjugado: David recibiendo el diploma; El Viti toreando en Salamanca.

En oraciones complementarias de un nombre o de un pronombre que funcionan como


adyacente del núcleo del sujeto o complemento directo (si es algo animado) y equivalen
a oraciones adjetivas o de relativo: El muchacho, estudiando los temas (= que estudió
los temas), aprobó; Encontraron al joven, estudiando en el parque (= que estudiaba);
Hay un señor fisgando en la esquina (= que fisga en la esquina). Alguna de estas
oraciones se hallan a veces muy cercanas a las adverbiales, ya que pueden entenderse
como causales o modales: El muchacho, porque estudió los temas, aprobó.

En oraciones adverbiales o circunstanciales:

a) Condicionales: Saliendo pronto, llegarás a tiempo (si sales pronto...).


b) Temporales: Llegando a casa, me lo encontré (cuando llegué a casa...).
c) Concesivas: Aun trabajando mucho, no lo lograrás (aunque trabajes mucho...).
d) Causales: Tenemos miedo, estando solos (porque estamos solos...).
e) Modales: Cayéndose por la escalera, se rompió un pie.

En oraciones con valor absoluto. El sujeto del gerundio es diferente del sujeto de la
oración principal y no aparece ni implícita ni explícitamente en dicha oración; el
gerundio es completamente autónomo: Habiendo sonado el clarín, el torero salió a la
plaza. El sujeto de ‘sonando’ es el ‘clarín’ y el de ‘salir’, el ‘torero’. El gerundio puede
ir precedido de la preposición en: En terminando esta carta, pagarán caros sus gritos.

b) Complemento circunstancial: Sólo el gerundio simple, en oraciones como: Dámelo


volando (= rápidamente); Les pillamos mintiendo. En general, expresa una circunstancia
modal.
4.
SIGNIFICACIÓN

Como verbo, la forma simple presenta un aspecto imperfectivo y durativo; la


compuesta, perfectivo.

El gerundio debe indicar una acción anterior o simultánea a la del verbo principal: Me
canso subiendo las escaleras (acción simultánea); Corriendo la carrera, llegué el
primero (acción anterior), pero debe evitarse el gerundio cuando su acción es posterior a
la acción principal: Subimos al autobús, viajando a continuación hacia Sevilla; se debe
decir ‘viajamos’ a continuación hacia Sevilla. Cada vez es más frecuente el uso de este
gerundio con valor de posterioridad, aunque es un error, pues no se respeta el valor
significativo propio de esta forma verbal: Tuvo un accidente, ingresando más tarde en
la clínica; lo correcto sería ‘e ingresó’ más tarde en la clínica. Este uso del gerundio
con valor de posterioridad, utilizado desde el siglo XV, aparece usualmente en la lengua
hablada y en la prensa; a veces para marcar la inmediatez, va reforzado con un adverbio:
Sergio llegó tarde dirigiéndose rápidamente al despacho.

También se considera incorrecto el empleo del gerundio si complementa a un nombre


que no sea sujeto ni complemento directo: Estuvimos en Madrid, visitando el museo del
Prado. Se debe decir, ‘visitamos’ el museo del Prado.

El gerundio compuesto se emplea en oraciones subordinadas, y expresa una acción ya


acabada, anterior a la del verbo de la oración principal: Habiéndose informado, acudió a
la cita (valor temporal): Habiendo estudiado, habrías aprobado. En valor condicional:
Si hubieras estudiado... Función adverbial, puede funcionar como un simple adverbio
modificando directamente el significado verbal: Se marchó corriendo se podría decir Se
marchó deprisa.

Tiene también un valor imperativo en algunos verbos, usado de forma independiente:


¡marchando!

1.
INTRODUCCIÓN

Infinitivo, forma no personal del verbo que tiene carácter nominal.

2.
FORMA

El infinitivo presenta dos formas, una simple y otra compuesta, y ambas pueden
expresarse en las dos voces, activa y pasiva. Así pues, atendiendo a las tres
conjugaciones del español, las formas del infinitivo serían:
Infinitivo simple en voz activa: amar, temer y partir.
Infinitivo simple en voz pasiva: ser amado, ser temido y ser partido.
Infinitivo compuesto en voz activa: haber amado, haber temido y haber partido.
Infinitivo compuesto en voz pasiva: haber sido amado, haber sido temido y haber sido
partido.

Los formantes del infinitivo son:

Amar:
am-: lexema
-a-: vocal temática,
-r: morfema de infinitivo.

Haber amado:
haber: morfema gramatical de infinitivo compuesto
am-: lexema
-a-: vocal temática
-do: morfema gramatical de participio

Como verbo no expresa la persona, el tiempo ni el modo, pero presenta voz (activa y
pasiva) y aspecto (el infinitivo simple expresa acción imperfecta y el compuesto
perfecta). Puede ser uno de los elementos que componen una perífrasis verbal: haber de
+ infinitivo, tener que + infinitivo, volver a + infinitivo.

Como sustantivo admite el género masculino a través del artículo y presenta variación
de número: el cantar/los cantares.

3.
FUNCIÓN

El infinitivo tiene dos funciones: la verbal y la nominal.

1.
Función verbal

1) Núcleo de un predicado verbal, si es uno de los elementos constitutivos de una


perífrasis verbal: voy a ‘volver’, tengo que ‘salir’.

2) Como verbo pleno: Por el contexto en el que aparece, el infinitivo adquiere valores
de deliberación, mandato, sorpresa, que normalmente no posee en su uso recto en:

Oraciones exhortativas o imperativas, formadas por a + infinitivo: ¡A saltar! ¡A bailar!


Oraciones interrogativas en las que el hablante delibera consigo mismo: ¿Cómo actuar?
¿Qué decir?

Oraciones interrogativas o exclamativas en las que existe una carga emocional


importante: ¿Pedir yo? ¡Mandarme a mí!

3) Como núcleo del predicado de una oración subordinada, dependiente de una oración
principal. El infinitivo, siempre que tenga una o varias palabras que complementen su
significado verbal, forma oraciones sustantivas, equivalentes a un sintagma nominal.

Toda la oración, en bloque, puede ser sustituida por un sintagma nominal (‘esta cosa’,
por ejemplo) y realiza prácticamente las mismas funciones que éste pueda realizar en la
oración simple:

Sujeto: Me interesa ‘regresar pronto’.

Complemento directo: Solicité ‘ayudar a los niños en sus estudios’.

Atributo: Lo peor es ‘perder la calma’.

Complemento regido: Se encargaron de ‘recoger la comida’.

Complemento circunstancial: Te felicitaron por ‘cantar una bella canción’.

Complemento de nombre: Es amigo de ‘ayudar a los demás’.

El sujeto de la oración de infinitivo, a veces, puede coincidir con el de la oración


principal. El infinitivo es el núcleo del sintagma verbal de su oración.

2.
Función nominal

Cuando el infinitivo no aparece completado por ninguna palabra, funciona dentro de la


oración como un sustantivo; de hecho, infinitivos como cantar, andar, pesar, haber,
deber han dado lugar a sustantivos que toman forma de plural: cantares, andares,
pesares, haberes, admitiendo determinantes, adjetivos y complementos de nombre: el
dulce ‘cantar’ del agua. Puede combinarse también con adverbios: el ‘cantar’ siempre.

Los infinitivos pueden hacer en las oraciones las mismas funciones que los sintagmas
nominales: sujeto, complemento directo, complemento indirecto, etcétera.

4.
SIGNIFICACIÓN

El significado del infinitivo está en el límite con los nombres de movimiento. Expresa el
estado o la acción aun sin llevar marcas de persona y número. La forma simple del
infinitivo es imperfectiva porque muestra toda su energía en potencia aún sin gastar; la
forma compuesta expresa un aspecto perfectivo al verse la tensión del infinitivo
neutralizada por el participio; combinado con otro verbo, indica una acción anterior a
éste.

Como uso trasladado, el infinitivo puede adquirir un significado temporal en algunas


oraciones circunstanciales y un valor modal en oraciones imperativas, interrogativas o
exclamativas.

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