CAPITULO 1
IMPORTANCIA DE LOS VALORES QUE PRESERVAN LA IDENTIDAD
NACIONAL, LA ORGANIZACIÓN Y FUNCIONES DE LAS FUERZAS
ARMADAS Y SUS COMPONENTES
DEFINICIÓN Y ALCANCE DE LOS DEBERES Y DERECHOS HUMANOS Y
GARANTÍAS DE LOS VENEZOLANOS.
Deberes y Derechos Individuales:
Artículo 19. El Estado garantizará a toda persona, conforme al principio de
progresividad y sin discriminación alguna, el goce y ejercicio irrenunciable,
indivisible e interdependiente de los derechos humanos. Su respeto y garantía son
obligatorios para los órganos del Poder Público, de conformidad con esta
Constitución, con los tratados sobre derechos humanos suscritos y ratificados por la
República y con las leyes que los desarrollen.
Artículo 20. Toda persona tiene derecho al libre desenvolvimiento de su
personalidad, sin más limitaciones que las que derivan del derecho de las demás y del
orden público y social.
Artículo 21. Todas las personas son iguales ante la ley; en consecuencia:
1. No se permitirán discriminaciones fundadas en la raza, el sexo, el credo, la
condición social o aquellas que, en general, tengan por objeto o por resultado anular o
menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio en condiciones de igualdad, de los
derechos y libertades de toda persona.
2. La ley garantizará las condiciones jurídicas y administrativas para que la igualdad
ante la ley sea real y efectiva; adoptará medidas positivas a favor de personas o
grupos que puedan ser discriminados, marginados o vulnerables; protegerá
especialmente a aquellas personas que por alguna de las condiciones antes
especificadas, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los
abusos o maltratos que contra ellas se cometan.
3. Sólo se dará el trato oficial de ciudadano o ciudadana, salvo las fórmulas
diplomáticas.
4. No se reconocen títulos nobiliarios ni distinciones hereditarias.
Artículo 22. La enunciación de los derechos y garantías contenidos en esta
Constitución y en los instrumentos internacionales sobre derechos humanos no debe
entenderse como negación de otros que, siendo inherentes a la persona, no figuren
expresamente en ellos. La falta de ley reglamentaria de estos derechos no menoscaba
el ejercicio de los mismos.
Artículo 23. Los tratados, pactos y convenciones relativos a derechos humanos,
suscritos y ratificados por Venezuela, tienen jerarquía constitucional y prevalecen
en el orden interno, en la medida en que contengan normas sobre su goce y ejercicio
más favorables a las establecidas en esta Constitución y en las leyes de la
República, y son de aplicación inmediata y directa por los tribunales y demás
órganos del Poder Público.
Artículo 24. Ninguna disposición legislativa tendrá efecto retroactivo, excepto
cuando imponga menor pena. Las leyes de procedimiento se aplicarán desde el
momento mismo de entrar en vigencia, aun en los procesos que se hallaren en curso;
pero en los procesos penales, las pruebas ya evacuadas se estimarán en cuanto
beneficien al reo o a la rea, conforme a la ley vigente para la fecha en que se
promovieron.
Cuando haya dudas se aplicará la norma que beneficie al reo o a la rea.
Artículo 25. Todo acto dictado en ejercicio del Poder Público que viole o
menoscabe los derechos garantizados por esta Constitución y la ley es nulo; y los
funcionarios públicos y funcionarias públicas que lo ordenen o ejecuten incurren en
responsabilidad penal, civil y administrativa, según los casos, sin que les sirvan de
excusa órdenes superiores.
Artículo 26. Toda persona tiene derecho de acceso a los órganos de administración
de justicia para hacer valer sus derechos e intereses, incluso los colectivos o difusos; a
la tutela efectiva de los mismos y a obtener con prontitud la decisión correspondiente.
El Estado garantizará una justicia gratuita, accesible, imparcial, idónea, transparente,
autónoma, independiente, responsable, equitativa y expedita, sin dilaciones indebidas,
sin formalismos o reposiciones inútiles.
Artículo 27. Toda persona tiene derecho a ser amparada por los tribunales en el
goce y ejercicio de los derechos y garantías constitucionales, aun de aquellos
inherentes a la persona que no figuren expresamente en esta Constitución o en los
instrumentos internacionales sobre derechos humanos.
El procedimiento de la acción de amparo constitucional será oral, público, breve,
gratuito y no sujeto a formalidad; y la autoridad judicial competente tendrá potestad
para restablecer inmediatamente la situación jurídica infringida o la situación que más
se asemeje a ella. Todo tiempo será hábil y el tribunal lo tramitará con preferencia a
cualquier otro asunto.
La acción de amparo a la libertad o seguridad podrá ser interpuesta por cualquier
persona; y el detenido o detenida será puesto o puesta bajo la custodia del tribunal de
manera inmediata, sin dilación alguna.
El ejercicio de este derecho no puede ser afectado, en modo alguno, por la
declaración del estado de excepción o de la restricción de garantías constitucionales.
Artículo 28. Toda persona tiene el derecho de acceder a la información y a los datos
que sobre sí misma o sobre sus bienes consten en registros oficiales o privados, con
las excepciones que establezca la ley, así como de conocer el uso que se haga de los
mismos y su finalidad, y de solicitar ante el tribunal competente la actualización, la
rectificación o la destrucción de aquellos, si fuesen erróneos o afectasen
ilegítimamente sus derechos. Igualmente, podrá acceder a documentos de cualquier
naturaleza que contengan información cuyo conocimiento sea de interés para
comunidades o grupos de personas. Queda a salvo el secreto de las fuentes de
información periodística y de otras profesiones que determine la ley.
Artículo 29. El Estado estará obligado a investigar y sancionar legalmente los
delitos contra los derechos humanos cometidos por sus autoridades.
Las acciones para sancionar los delitos de lesa humanidad, violaciones graves a los
derechos humanos y los crímenes de guerra son imprescriptibles. Las violaciones de
derechos humanos y los delitos de lesa humanidad serán investigadas y juzgados por
los tribunales ordinarios. Dichos delitos quedan excluidos de los beneficios que
puedan conllevar su impunidad, incluidos el indulto y la amnistía.
Artículo 30. El Estado tendrá la obligación de indemnizar integralmente a las
víctimas de violaciones de los derechos humanos que le sean imputables, o a su
derechohabientes, incluido el pago de daños y perjuicios.
El Estado adoptará las medidas legislativas y de otra naturaleza para hacer efectivas
las indemnizaciones establecidas en este artículo.
El Estado protegerá a las víctimas de delitos comunes y procurará que los culpables
reparen los daños causados.
Artículo 31. Toda persona tiene derecho, en los términos establecidos por los
tratados, pactos y convenciones sobre derechos humanos ratificados por la República,
a dirigir peticiones o quejas ante los órganos internacionales creados para tales fines,
con el objeto de solicitar el amparo a sus derechos humanos.
El Estado adoptará, conforme a procedimientos establecidos en esta Constitución y
la ley, las medidas que sean necesarias para dar cumplimiento a las decisiones
emanadas de los órganos internacionales previstos en este artículo.
Artículo 34. La nacionalidad venezolana no se pierde al optar o adquirir otra
nacionalidad.
Artículo 43. El derecho a la vida es inviolable. Ninguna ley podrá establecer la pena
de muerte, ni autoridad alguna aplicarla. El Estado protegerá la vida de las personas
que se encuentren privadas de su libertad, prestando el servicio militar o civil, o
sometidas a su autoridad en cualquier otra forma.
Artículo 44. La libertad personal es inviolable; en consecuencia:
1. Ninguna persona puede ser arrestada o detenida sino en virtud de una orden
judicial, a menos que sea sorprendida in fraganti. En este caso, será llevada ante una
autoridad judicial en un tiempo no mayor de cuarenta y ocho horas a partir del
momento de la detención. Será juzgada en libertad, excepto por las razones
determinadas por la ley y apreciadas por el juez o jueza en cada caso.
La constitución de caución exigida por la ley para conceder la libertad de la persona
detenida no causará impuesto alguno.
2. Toda persona detenida tiene derecho a comunicarse de inmediato con sus
familiares, abogado o abogada, o persona de su confianza; y éstos o éstas, a su vez,
tienen el derecho a ser informados o informadas del lugar donde se encuentra la
persona detenida, a ser notificados o notificadas inmediatamente de los motivos de la
detención y a que dejen constancia escrita en el expediente sobre el estado físico y
psíquico de la persona detenida, ya sea por sí mismos o por sí mismas, o con el
auxilio de especialistas. La autoridad competente llevará un registro público de toda
detención realizada, que comprenda la identidad de la persona detenida, lugar, hora,
condiciones y funcionarios o funcionarias que la practicaron.
Respecto a la detención de extranjeros o extranjeras se observará, además, la
notificación consular prevista en los tratados internacionales sobre la materia.
3. La pena no puede trascender de la persona condenada. No habrá condenas a penas
perpetuas o infamantes. Las penas privativas de la libertad no excederán de treinta
años.
4. Toda autoridad que ejecute medidas privativas de la libertad estará obligada a
identificarse.
5. Ninguna persona continuará en detención después de dictada orden de
excarcelación por la autoridad competente, o una vez cumplida la pena impuesta.
Artículo 45. Se prohíbe a la autoridad pública, sea civil o militar, aun en estado de
emergencia, excepción o restricción de garantías, practicar, permitir o tolerar la
desaparición forzada de personas. El funcionario o funcionaria que reciba orden o
instrucción para practicarla, tiene la obligación de no obedecerla y denunciarla a las
autoridades competentes. Los autores o autoras intelectuales y materiales; cómplices
y encubridores o encubridoras del delito de desaparición forzada de personas, así
como la tentativa de comisión del mismo, serán sancionados o sancionadas de
conformidad con la ley.
Artículo 46. Toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física,
psíquica y moral; en consecuencia:
1. Ninguna persona puede ser sometida a penas, torturas o tratos crueles, inhumanos
o degradantes. Toda víctima de tortura o trato cruel, inhumano o degradante
practicado o tolerado por parte de agentes del Estado, tiene derecho a la
rehabilitación.
2. Toda persona privada de libertad será tratada con el respeto debido a la dignidad
inherente al ser humano.
3. Ninguna persona será sometida sin su libre consentimiento a experimentos
científicos, o a exámenes médicos o de laboratorio, excepto cuando se encontrare en
peligro su vida o por otras circunstancias que determine la ley.
4. Todo funcionario público o funcionaria pública que, en razón de su cargo, infiera
maltratos o sufrimientos físicos o mentales a cualquier persona, o que instigue o
tolere este tipo de tratos, será sancionado o sancionada de acuerdo con la ley.
Artículo 47. El hogar doméstico y todo recinto privado de persona son inviolables.
No podrán ser allanados sino mediante orden judicial, para impedir la perpetración de
un delito o para cumplir de acuerdo con la ley, las decisiones que dicten los
tribunales, respetando siempre la dignidad del ser humano.
Las visitas sanitarias que se practiquen, de conformidad con la ley, sólo podrán
hacerse previo aviso de los funcionarios o funcionarias que las ordenen o hayan de
practicarlas.
Artículo 48. Se garantiza el secreto e inviolabilidad de las comunicaciones privadas
en todas sus formas. No podrán ser interferidas sino por orden de un tribunal
competente, con el cumplimiento de las disposiciones legales y preservándose el
secreto de lo privado que no guarde relación con el correspondiente proceso.
Artículo [Link] debido proceso se aplicará a todas las actuaciones judiciales y
administrativas; en consecuencia:
1. La defensa y la asistencia jurídica son derechos inviolables en todo el estado y
grado de la investigación y del proceso. Toda persona tiene derecho a ser notificada
de los cargos por los cuales se le investiga; de acceder a las pruebas y de disponer del
tiempo y de los medios adecuados para ejercer su defensa. Serán nulas las pruebas
obtenidas mediante violación del debido proceso. Toda persona declarada culpable
tiene derecho a recurrir del fallo, con las excepciones establecidas en esta
Constitución y en la ley.
2. Toda persona se presume inocente mientras no se pruebe lo contrario.
3. Toda persona tiene derecho a ser oída en cualquier clase de proceso, con las
debidas garantías y dentro del plazo razonable determinado legalmente por un
tribunal competente, independiente e imparcial establecido con anterioridad. Quien
no hable castellano, o no pueda comunicarse de manera verbal, tiene derecho a un
intérprete.
4. Toda persona tiene derecho a ser juzgada por sus jueces naturales en las
jurisdicciones ordinarias o especiales, con las garantías establecidas en esta
Constitución y en la ley. Ninguna persona podrá ser sometida a juicio sin conocer la
identidad de quien la juzga, ni podrá ser procesada por tribunales de excepción o por
comisiones creadas para tal efecto.
5. ninguna persona podrá ser obligada a confesarse culpable o declarar contra sí
mismo, su cónyuge, concubino o cuncubina, o pariente dentro del cuarto grado de
consanguinidad y segunda de afinidad.
La confesión solamente será válida si fuere hecha sin coacción de ninguna
naturaleza.
6. Ninguna persona podrá ser sancionada por actos u omisiones que no fueren
previstos como delitos, faltas o infracciones en leyes preexistentes.
7. Ninguna persona podrá ser sometida a juicio por los mismos hechos en virtud de
los cuales hubiese sido juzgada anteriormente.
8. Toda persona podrá solicitar del Estado el reestablecimiento o reparación de la
situación jurídica lesionada por error judicial, retardo u omisión injustificados. Queda
a salvo el derecho del o de la particular de exigir la responsabilidad personal del
magistrado o de la magistrada, del juez o de la jueza; y el derecho del Estado de
actuar contra estos o estas.
Artículo 50. Toda persona puede transitar libremente y por cualquier medio por el
territorio nacional, cambiar de domicilio y residencia, ausentarse de la República y
volver, trasladar sus bienes y pertenencias en el país, traer sus bienes al país o
sacarlos, sin más limitaciones que las establecidas por la ley. En caso de concesión de
vías, la ley establecerá los supuestos en los que debe garantizarse el uso de una vía
alterna. Los venezolanos y venezolanas pueden ingresar al país sin necesidad de
autorización alguna.
Ningún acto del Poder Público podrá establecer la pena de extrañamiento del
territorio nacional contra venezolanos o venezolanas.
Artículo 51. Toda persona tiene el derecho de representar o dirigir peticiones ante
cualquier autoridad, funcionario público o funcionaria pública sobre los asuntos que
sean de la competencia de éstos o éstas, y de obtener oportuna y adecuada respuesta.
Quienes violen este derecho serán sancionados o sancionadas conforme a la ley,
pudiendo ser destituidos o destituidas del cargo respectivo.
Toda persona tiene el derecho de reunirse, pública o privadamente, sin permiso
previo, con fines lícitos y sin armas. Las reuniones en lugares públicos se regirán por
la ley.
Artículo 54. Ninguna persona podrá ser sometida a esclavitud o servidumbre. La
trata de personas y, en particular, la de mujeres, niños, niñas y adolescente en todas
sus formas, estará sujeta a las penas previstas en la ley.
Artículo 55. Toda persona tiene derecho a la protección por parte del Estado, a
través de los órganos de seguridad ciudadana regulados por ley, frente a situaciones
que constituyan amenaza, vulnerabilidad o riesgo para la integridad física de las
personas, sus propiedades, el disfrute de sus derechos y el cumplimiento de sus
deberes.
La participación de los ciudadanos y ciudadanas en los programas destinados a la
prevención, seguridad ciudadana y administración de emergencias será regulada por
una ley especial.
Los cuerpos de seguridad del Estado respetarán la dignidad y los derechos humanos
de todas las personas. El uso de armas o sustancias tóxicas por parte del
funcionariado policial y de seguridad estará limitado por principios de necesidad,
conveniencia, oportunidad y proporcionalidad, conforme a la ley.
Artículo 56. Toda persona tiene derecho a un nombre propio, al apellido del padre y
al de la madre y a conocer la identidad de los mismos. El Estado garantizará el
derecho a investigar la maternidad y la paternidad.
Toda persona tiene derecho a ser inscrita gratuitamente en el registro civil después de
su nacimiento y a obtener documentos públicos que comprueben su identidad
biológica, de conformidad con la ley. Éstos no contendrán mención alguna que
califique la filiación.
Artículo 57. Toda persona tiene derecho a expresar libremente sus pensamientos,
sus ideas u opiniones de viva voz, por escrito o mediante cualquier otra forma de
expresión, y de hacer uso para ello de cualquier medio de comunicación y difusión,
sin que pueda establecerse censura. Quien haga uso de este derecho asume plena
responsabilidad por todo lo expresado. No se permite el anonimato, ni la propaganda
de guerra, ni los mensajes discriminatorios, ni los que promuevan la intolerancia
religiosa.
Se prohíbe la censura a los funcionarios públicos o funcionarias públicas para dar
cuenta de los asuntos bajo sus responsabilidades.
Artículo 58. La comunicación es libre y plural y comporta los deberes y
responsabilidades que indique la ley. Toda persona tiene derecho a la información
oportuna, veraz e imparcial, sin censura, de acuerdo con los principios de esta
Constitución, así como a la réplica y rectificación cuando se vea afectada
directamente por informaciones inexactas o agraviantes. Los niños, niñas y
adolescentes tienen derecho a recibir información adecuada para su desarrollo
integral.
Artículo 59. El Estado garantizará la libertad de religión y de culto. Toda persona
tiene derecho a profesar su fe religiosa y cultos y a manifestar sus creencias en
privado o en público, mediante la enseñanza u otras prácticas, siempre que no se
opongan a la moral, a las buenas costumbres y al orden público. Se garantiza, así
mismo, la independencia y la autonomía de las iglesias y confesiones religiosas, sin
más limitaciones que las derivadas de esta Constitución y de la ley. El padre y la
madre tienen derecho a que sus hijos o hijas reciban la educación religiosa que esté de
acuerdo con sus convicciones.
Nadie podrá invocar creencias o disciplinas religiosas para eludir el cumplimiento de
la ley ni para impedir a otro u otra el ejercicio de sus derechos.
Derechos Políticos:
Artículo 62. Todos los ciudadanos y ciudadanas tienen el derecho de participar
libremente en los asuntos públicos, directamente o por medio de sus representantes
elegidos o elegidas.
La participación del pueblo en la formación, ejecución y control de la gestión pública
es el medio necesario para lograr el protagonismo que garantice su completo
desarrollo, tanto individual como colectivo. Es obligación del Estado y deber de la
sociedad facilitar la generación de las condiciones más favorables para su práctica.
Artículo 63. El sufragio es un derecho. Se ejercerá mediante votaciones libres,
universales, directas y secretas. La ley garantizará el principio de la personalización
del sufragio y la representación proporcional.
Artículo 64. Son electores o electoras todos los venezolanos y venezolanas que
hayan cumplido dieciocho años de edad y que no estén sujetos a interdicción civil o
inhabilitación política.
El voto para las elecciones parroquiales, municipales y estadales se hará extensivo a
los extranjeros o extranjeras que hayan cumplido dieciocho años de edad, con más de
diez años de residencia en el país, con las limitaciones establecidas en esta
Constitución y en la ley, y que no estén sujetos a interdicción civil o inhabilitación
política.
Artículo 65. No podrán optar a cargo alguno de elección popular quienes hayan sido
condenados o condenadas por delitos cometidos durante el ejercicio de sus funciones
y otros que afecten el patrimonio público, dentro del tiempo que fije la ley, a partir
del cumplimiento de la condena y de acuerdo con la gravedad del delito.
Artículo 66. Los electores y electoras tienen derecho a que sus representantes rindan
cuentas públicas, transparentes y periódicas sobre su gestión, de acuerdo con el
programa presentado.
Artículo 67. Todos los ciudadanos y ciudadanas tienen el derecho de asociarse con
fines políticos, mediante métodos democráticos de organización, funcionamiento y
dirección. Sus organismos de dirección y sus candidatos o candidatas a cargos de
elección popular serán seleccionados o seleccionadas en elecciones internas con la
participación de sus integrantes. No se permitirá el financiamiento de las asociaciones
con fines políticos con fondos provenientes del Estado.
La ley regulará lo concerniente al financiamiento y a las contribuciones privadas de
las organizaciones con fines políticos, y los mecanismos de control que aseguren la
pulcritud en el origen y manejo de las mismas. Así mismo regulará las campañas
políticas y electorales, su duración y límites de gastos propendiendo a su
democratización.
Los ciudadanos y ciudadanas, por iniciativa propia, y las asociaciones con fines
políticos, tienen derecho a concurrir a los procesos electorales postulando candidatos
o candidatas. El financiamiento de la propaganda política y de las campañas
electorales será regulado por la ley. Las direcciones de las asociaciones con fines
políticos no podrán contratar con entidades del sector público.
Artículo 68. Los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a manifestar,
pacíficamente y sin armas, sin otros requisitos que los que establezca la ley.
Se prohíbe el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas en el control de
manifestaciones pacíficas. La ley regulará la actuación de los cuerpos policiales y de
seguridad en el control del orden público.
Artículo 69. La República Bolivariana de Venezuela reconoce y garantiza el
derecho de asilo y refugio.
Se prohíbe la extradición de venezolanos y venezolanas.
Artículo 70. Son medios de participación y protagonismo del pueblo en ejercicio de
su soberanía, en lo político: la elección de cargos públicos, el referendo, la consulta
popular, la revocación del mandato, las iniciativas legislativa, constitucional y
constituyente, el cabildo abierto y la asamblea de ciudadanos y ciudadanas cuyas
decisiones serán de carácter vinculante, entre otros; y en lo social y económico: las
instancias de atención ciudadana, la autogestión, la cogestión, las cooperativas en
todas sus formas incluyendo las de carácter financiero, las cajas de ahorro, la empresa
comunitaria y demás formas asociativas guiadas por los valores de la mutua
cooperación y la solidaridad.
La ley establecerá las condiciones para el efectivo funcionamiento de los medios de
participación previstos en este artículo.
Artículo 71. Las materias de especial trascendencia nacional podrán ser sometidas a
referendo consultivo por iniciativa del Presidente o Presidenta de la República en
Consejo de Ministros; por acuerdo de la Asamblea Nacional, aprobado por el voto de
la mayoría de sus integrantes; o a solicitud de un número no menor del diez por ciento
de los electores y electoras inscritos en el registro civil y electoral.
También podrán ser sometidas a referendo consultivo las materias de especial
trascendencia parroquial, municipal y estadal. La iniciativa le corresponde a la Junta
Parroquial, al Concejo Municipal, o al Consejo Legislativo, por acuerdo de las dos
terceras partes de sus integrantes; al Alcalde o Alcaldesa, o al Gobernador o
Gobernadora de Estado, o a un número no menor del diez por ciento del total de
inscritos e inscritas en la circunscripción correspondiente, que lo solicite.
Artículo 72. Todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables.
Transcurrida la mitad del período para el cual fue elegido el funcionario o
funcionaria, un número no menor del veinte por ciento de los electores o electoras
inscritos en la correspondiente circunscripción podrá solicitar la convocatoria de un
referendo para revocar su mandato.
Cuando igual o mayor número de electores o electoras que eligieron al funcionario o
funcionaria hubieren votado a favor de la revocación, siempre que haya concurrido al
referendo un número de electores o electoras igual o superior al veinticinco por ciento
de los electores o electoras inscritos o inscritas, se considerará revocado su mandato y
se procederá de inmediato a cubrir la falta absoluta conforme a lo dispuesto en esta
Constitución y en la ley.
La revocación del mandato para los cuerpos colegiados se realizará dé acuerdo con lo
que establezca la ley. Durante el período para el cual fue elegido el funcionario o
funcionaria no podrá hacerse más de una solicitud de revocación de su mandato.
Artículo 73. Serán sometidos a referendo aquellos proyectos de ley en discusión por
la Asamblea Nacional, cuando así lo decidan por lo menos las dos terceras partes de
los o las integrantes de la Asamblea. Si el referendo concluye en un sí aprobatorio,
siempre que haya concurrido el veinticinco por ciento de los electores y electoras
inscritos e inscritas en el Registro Civil y Electoral, el proyecto correspondiente será
sancionado como ley.
Los tratados, convenios o acuerdos internacionales que pudieren comprometer la
soberanía nacional o transferir competencias a órganos supranacionales, podrán ser
sometidos a referendo por iniciativa del Presidente o Presidenta de la República en
Consejo de Ministros; por el voto de las dos terceras partes de los o las integrantes de
la Asamblea; o por el quince por ciento de los electores o electoras inscritos e
inscritas en el Registro Civil y Electoral.
Artículo 74. Serán sometidas a referendo, para ser abrogadas total o parcialmente,
las leyes cuya abrogación fuere solicitada por iniciativa de un número no menor del
diez por ciento de los electores y electoras inscritos e inscritas en el Registro Civil y
Electoral o por el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros.
También podrán ser sometidos a referendo abrogatorio los decretos con fuerza de ley
que dicte el Presidente o Presidenta de la República en uso de la atribución prescrita
en el numeral 8 del artículo 236 de esta Constitución, cuando fuere solicitado por un
número no menor del cinco por ciento de los electores y electoras inscritos e inscritas
en el Registro Civil y Electoral.
Para la validez del referendo abrogatorio será indispensable la concurrencia de, por lo
menos, el cuarenta por ciento de los electores y electoras inscritos e inscritas en el
Registro Civil y Electoral.
No podrán ser sometidas a referendo abrogatorio las leyes de presupuesto, las que
establezcan o modifiquen impuestos, las de crédito público ni las de amnistía, ni
aquellas que protejan, garanticen o desarrollen los derechos humanos y las que
aprueben tratados internacionales.
No podrá hacerse más de un referendo abrogatorio en un período constitucional para
la misma materia.
Derechos Sociales y de la Familia:
Artículo 75. El Estado protegerá a las familias como asociación natural de la
sociedad y como el espacio fundamental para el desarrollo integral de las personas.
Las relaciones familiares se basan en la igualdad de derechos y deberes, la
solidaridad, el esfuerzo común, la comprensión mutua y el respeto recíproco entre sus
integrantes. El Estado garantizará protección a la madre, al padre o a quienes ejerzan
la jefatura de la familia.
Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a vivir, ser criados o criadas y a
desarrollarse en el seno de su familia de origen. Cuando ello sea imposible o contrario
a su interés superior, tendrán derecho a una familia sustituta, de conformidad con la
ley. La adopción tiene efectos similares a la filiación y se establece siempre en
beneficio del adoptado o la adoptada, de conformidad con la ley. La adopción
internacional es subsidiaria de la nacional.
Artículo 76. La maternidad y la paternidad son protegidas integralmente, sea cual
fuere el estado civil de la madre o del padre. Las parejas tienen derecho a decidir libre
y responsablemente el número de hijos o hijas que deseen concebir y a disponer de la
información y de los medios que les aseguren el ejercicio de este derecho. El Estado
garantizará asistencia y protección integral a la maternidad, en general a partir del
momento de la concepción, durante el embarazo, el parto y el puerperio, y asegurará
servicios de planificación familiar integral basados en valores éticos y científicos.
El padre y la madre tienen el deber compartido e irrenunciable de criar, formar,
educar, mantener y asistir a sus hijos o hijas, y éstos o éstas tienen él deber de
asistirlos o asistirlas cuando aquel o aquella no puedan hacerlo por sí mismos o por sí
mismas. La ley establecerá las medidas necesarias y adecuadas para garantizar la
efectividad de la obligación alimentaría.
Artículo 77. Se protege el matrimonio entre un hombre y una mujer, fundado en el
libre consentimiento y en la igualdad absoluta de los derechos y deberes de los
cónyuges. Las uniones estables de hecho entre un hombre y una mujer que cumplan
los requisitos establecidos en la ley producirán los mismos efectos que el matrimonio.
Artículo 78. Los niños, niñas y adolescentes son sujetos plenos de derecho y estarán
protegidos por la legislación, órganos y tribunales especializados, los cuales
respetarán, garantizarán y desarrollarán los contenidos de esta Constitución, la
Convención sobre los Derechos del Niño y demás tratados internacionales que en esta
materia haya suscrito y ratificado la República. El Estado, las familias y la sociedad
asegurarán, con prioridad absoluta, protección integral, para lo cual se tomará en
cuenta su interés superior en las decisiones y acciones que les conciernan. El Estado
promoverá su incorporación progresiva a la ciudadanía activa, y creará un sistema
rector nacional para la protección integral de los niños, niñas y adolescentes.
Artículo 79. Los jóvenes y las jóvenes tienen el derecho y él deber de ser sujetos
activos del proceso de desarrollo. El Estado, con la participación solidaria de las
familias y la sociedad, creará oportunidades para estimular su tránsito productivo
hacia la vida adulta y, en particular, para la capacitación y el acceso al primer empleo,
de conformidad con la ley.
Artículo 80. El Estado garantizará a los ancianos y ancianas el pleno ejercicio de
sus derechos y garantías. El Estado, con la participación solidaria de las familias y la
sociedad, está obligado a respetar su dignidad humana, su autonomía y les garantizará
atención integral y los beneficios de la seguridad social que eleven y aseguren su
calidad de vida. Las pensiones y jubilaciones otorgadas mediante el sistema de
seguridad social no podrán ser inferiores al salario mínimo urbano. A los ancianos y
ancianas se les garantizará el derecho a un trabajo acorde con aquellos y aquellas que
manifiesten su deseo y estén en capacidad para ello.
Artículo 81. Toda persona con discapacidad o necesidades especiales tiene derecho
al ejercicio pleno y autónomo de sus capacidades y a su integración familiar y
comunitaria. El Estado, con la participación solidaria de las familias y la sociedad, les
garantizará el respeto a su dignidad humana, la equiparación de oportunidades,
condiciones laborales satisfactorias, y promoverá su formación, capacitación y acceso
al empleo acorde con sus condiciones, de conformidad con la ley. Se les reconoce a
las personas sordas o mudas el derecho a expresarse y comunicarse a través de la
lengua de señas venezolana.
Artículo 82. Toda persona tiene derecho a una vivienda adecuada, segura, cómoda,
higiénica, con servicios básicos esenciales que incluyan un hábitat que humanice las
relaciones familiares, vecinales y comunitarias. La satisfacción progresiva de este
derecho es obligación compartida entre los ciudadanos y ciudadanas y el Estado en
todos sus ámbitos.
El Estado dará prioridad a las familias y garantizará los medios para que éstas, y
especialmente las de escasos recursos, puedan acceder a las políticas sociales y al
crédito para la construcción, adquisición o ampliación de viviendas.
Artículo 83. La salud es un derecho social fundamental, obligación del Estado, que
lo garantizará como parte del derecho a la vida. El Estado promoverá y desarrollará
políticas orientadas a elevar la calidad de vida, el bienestar colectivo y el acceso a los
servicios. Todas las personas tienen derecho a la protección de la salud, así como él
deber de participar activamente en su promoción y defensa, y el de cumplir con las
medidas sanitarias y de saneamiento que establezca la ley, de conformidad con los
tratados y convenios internacionales suscritos y ratificados por la República.
Artículo 84. Para garantizar el derecho a la salud, el Estado creará, ejercerá la
rectoría y gestionará un sistema público nacional de salud, de carácter intersectorial,
descentralizado y participativo, integrado al sistema de seguridad social, regido por
los principios de gratuidad, universalidad, integralidad, equidad, integración social y
solidaridad. El sistema público de salud dará prioridad a la promoción de la salud y a
la prevención de las enfermedades, garantizando tratamiento oportuno y
rehabilitación de calidad. Los bienes y servicios públicos de salud son propiedad del
Estado y no podrán ser privatizados. La comunidad organizada tiene el derecho y él
deber de participar en la toma de decisiones sobre la planificación, ejecución y
control de la política específica en las instituciones públicas de salud.
Artículo 85. El financiamiento del sistema público nacional de salud es obligación
del Estado, que integrará los recursos fiscales, las cotizaciones obligatorias de la
seguridad social y cualquier otra fuente de financiamiento que determine la ley. El
Estado garantizará un presupuesto para la salud que permita cumplir con los objetivos
de la política sanitaria. En coordinación con las universidades y los centros de
investigación, se promoverá y desarrollará una política nacional de formación de
profesionales, técnicos y técnicas y una industria nacional de producción de insumos
para la salud. El Estado regulará las instituciones públicas y privadas de salud.
Artículo 86. Toda persona tiene derecho a la seguridad social como servicio público
de carácter no lucrativo, que garantice la salud y asegure protección en contingencias
de maternidad, paternidad, enfermedad, invalidez, enfermedades catastróficas,
discapacidad, necesidades especiales, riesgos laborales, pérdida de empleo,
desempleo, vejez, viudedad, orfandad, vivienda, cargas derivadas de la vida familiar y
cualquier otra circunstancia de previsión social. El Estado tiene la obligación de
asegurar la efectividad de este derecho, creando un sistema de seguridad social
universal, integral, de financiamiento solidario, unitario, eficiente y participativo, de
contribuciones directas o indirectas. La ausencia de capacidad contributiva no será
motivo para excluir a las personas de su protección. Los recursos financieros de la
seguridad social no podrán ser destinados a otros fines. Las cotizaciones obligatorias
que realicen los trabajadores y las trabajadoras para cubrir los servicios médicos y
asistenciales y demás beneficios de la seguridad social podrán ser administrados sólo
con fines sociales bajo la rectoría del Estado. Los remanentes netos del capital
destinado a la salud, la educación y la seguridad social se acumularán a los fines de su
distribución y contribución en esos servicios. El sistema de seguridad social será
regulado por una ley orgánica especial.
Artículo 87. Toda persona tiene derecho al trabajo y el deber de trabajar. El Estado
garantizará la adopción de las medidas necesarias a los fines de que toda persona
pueda obtener ocupación productiva, que le proporcione una existencia digna y
decorosa y le garantice el pleno ejercicio de este derecho. Es fin del Estado fomentar
el empleo. La ley adoptará medidas tendentes a garantizar el ejercicio de los derechos
laborales de los trabajadores y trabajadoras no dependientes. La libertad de trabajo no
será sometida a otras restricciones que las que la ley establezca.
Todo patrono o patrona garantizará a sus trabajadores o trabajadoras condiciones de
seguridad, higiene y ambiente de trabajo adecuados. El Estado adoptará medidas y
creará instituciones que permitan el control y la promoción de estas condiciones.
Artículo 88. El Estado garantizará la igualdad y equidad de hombres y mujeres en el
ejercicio del derecho al trabajo. El Estado reconocerá el trabajo del hogar como
actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza y bienestar social.
Las amas de casa tienen derecho a la seguridad social de conformidad con la ley.
Artículo 89. El trabajo es un hecho social y gozará de la protección del Estado. La
ley dispondrá lo necesario para mejorar las condiciones materiales, morales e
intelectuales de los trabajadores y trabajadoras. Para el cumplimiento de esta
obligación del Estado se establecen los siguientes principios:
1. Ninguna ley podrá establecer disposiciones que alteren la intangibilidad y
progresividad de los derechos y beneficios laborales. En las relaciones laborales
prevalece la realidad sobre las formas o apariencias.
2. Los derechos laborales son irrenunciables. Es nula toda acción, acuerdo o convenio
que implique renuncia o menoscabo de estos derechos. Sólo es posible la transacción
y convenimiento al término de la relación laboral, de conformidad con los requisitos
que establezca la ley.
3. Cuando hubiere dudas acerca de la aplicación o concurrencia de varias normas, o
en la interpretación de una determinada norma, se aplicará la más favorable al
trabajador o trabajadora. La norma adoptada se aplicará en su integridad.
4. Toda medida o acto del patrono o patrona contrario a esta Constitución es nulo y
no genera efecto alguno.
5. Se prohíbe todo tipo de discriminación por razones de política, edad, raza, sexo o
credo o por cualquier otra condición.
6. Se prohíbe el trabajo de adolescentes en labores que puedan afectar su desarrollo
integral. El Estado los o las protegerá contra cualquier explotación económica y
social.
Artículo 90. La jornada de trabajo diurna no excederá de ocho horas diarias ni de
cuarenta y cuatro horas semanales. En los casos en que la ley lo permita, la jornada de
trabajo nocturna no excederá de siete horas diarias ni de treinta y cinco semanales.
Ningún patrono o patrona podrá obligar a los trabajadores o trabajadoras a laborar
horas extraordinarias. Se propenderá a la progresiva disminución de la jornada de
trabajo dentro del interés social y del ámbito que se determine y se dispondrá lo
conveniente para la mejor utilización del tiempo libre en beneficio del desarrollo
físico, espiritual y cultural de los trabajadores y trabajadoras.
Los trabajadores y trabajadoras tienen derecho al descanso semanal y vacaciones
remunerados en las mismas condiciones que las jornadas efectivamente laboradas.
Artículo 91. Todo trabajador o trabajadora tiene derecho a un salario suficiente que
le permita vivir con dignidad y cubrir para sí y su familia las necesidades básicas
materiales, sociales e intelectuales. Se garantizará el pago de igual salario por igual
trabajo y se fijará la participación que debe corresponder a los trabajadores y
trabajadoras en el beneficio de la empresa. El salario es inembargable y se pagará
periódica y oportunamente en moneda de curso legal, salvo la excepción de la
obligación alimentaría, de conformidad con la ley.
El Estado garantizará a los trabajadores y trabajadoras del sector público y del sector
privado un salario mínimo vital que será ajustado cada año, tomando como una de las
referencias el costo de la canasta básica. La ley establecerá la forma y el
procedimiento.
Artículo 92. Todos los trabajadores y trabajadoras tienen derecho a prestaciones
sociales que les recompensen la antigüedad en el servicio y los amparen en caso de
cesantía. El salario y las prestaciones sociales son créditos laborales de exigibilidad
inmediata. Toda mora en su pago genera intereses, los cuales constituyen deudas de
valor y gozarán de los mismos privilegios y garantías de la deuda principal.
Artículo 93. La ley garantizará la estabilidad en el trabajo y dispondrá lo
conducente para limitar toda forma de despido no justificado. Los despidos contrarios
a esta Constitución son nulos.
Artículo 95. Los trabajadores y las trabajadoras, sin distinción alguna y sin
necesidad de autorización previa, tienen derecho a constituir libremente las
organizaciones sindicales que estimen convenientes para la mejor defensa de sus
derechos e intereses, así como a afiliarse o no a ellas, de conformidad con la ley.
Estas organizaciones no están sujetas a intervención, suspensión o disolución
administrativa. Los trabajadores y trabajadoras están protegidos y protegidas contra
todo acto de discriminación o de injerencia contraria al ejercicio de este derecho. Los
promotores o promotoras y los o las integrantes de las directivas de las
organizaciones sindicales gozarán de inamovilidad laboral durante el tiempo y en las
condiciones que se requieran para el ejercicio de sus funciones.
Para el ejercicio de la democracia sindical, los estatutos y reglamentos de las
organizaciones sindicales establecerán la alternabilidad de los y las integrantes de las
directivas y representantes mediante el sufragio universal, directo y secreto. Los y las
integrantes de las directivas y representantes sindicales que abusen de los beneficios
derivados de la libertad sindical para su lucro o interés personal, serán sancionados o
sancionadas de conformidad con la ley. Los y las integrantes de las directivas de las
organizaciones sindicales estarán obligados u obligadas a hacer declaración jurada de
bienes.
Artículo 96. Todos los trabajadores y las trabajadoras del sector público y del
privado tienen derecho a la negociación colectiva voluntaria y a celebrar
convenciones colectivas de trabajo, sin más requisitos que los que establezca la ley.
El Estado garantizará su desarrollo y establecerá lo conducente para favorecer las
relaciones colectivas y la solución de los conflictos laborales. Las convenciones
colectivas ampararán a todos los trabajadores y trabajadoras activos y activas al
momento de su suscripción y a quienes ingresen con posterioridad.
Artículo 97. Todos los trabajadores y trabajadoras del sector público y del sector
privado tienen derecho a la huelga, dentro de las condiciones que establezca la ley.
DERECHOS ECONÓMICOS
Artículo 112. Todas las personas pueden dedicarse libremente a la actividad
económica de su preferencia, sin más limitaciones que las previstas en esta
Constitución y las que establezcan las leyes, por razones de desarrollo humano,
seguridad, sanidad, protección del ambiente u otras de interés social. El Estado
promoverá la iniciativa privada, garantizando la creación y justa distribución de la
riqueza, así como la producción de bienes y servicios que satisfagan las necesidades
de la población, la libertad de trabajo, empresa, comercio, industria, sin perjuicio de
su facultad para dictar medidas para planificar, racionalizar y regular la economía e
impulsar el desarrollo integral del país.
Artículo 113. No se permitirán monopolios. Se declaran contrarios a los principios
fundamentales de esta Constitución cualesquier acto, actividad, conducta o acuerdo
de los y las particulares que tengan por objeto el establecimiento de un monopolio o
que conduzcan, por sus efectos reales e independientemente de la voluntad de
aquellos o aquellas, a su existencia, cualquiera que fuere la forma que adoptare en la
realidad. También es contraria a dichos principios el abuso de la posición de dominio
que un o una particular, un conjunto de ellos o de ellas, o una empresa o conjunto de
empresas, adquiera o haya adquirido en un determinado mercado de bienes o de
servicios, con independencia de la causa determinante de tal posición de dominio, así
como cuando se trate de una demanda concentrada. En todos los casos antes
indicados, el Estado adoptará las medidas que fueren necesarias para evitar los
efectos nocivos y restrictivos del monopolio, del abuso de la posición de dominio y
de las demandas concentradas, teniendo como finalidad la protección del público
consumidor, de los productores y productoras, y el aseguramiento de condiciones
efectivas de competencia en la economía.
Cuando se trate de explotación de recursos naturales propiedad de la Nación o de la
prestación de servicios de naturaleza pública con exclusividad o sin ella, el Estado
podrá otorgar concesiones por tiempo determinado, asegurando siempre la existencia
de contraprestaciones o contrapartidas adecuadas al interés público.
Artículo 114. El ilícito económico, la especulación, el acaparamiento, la usura, la
cartelización y otros delitos conexos, serán penados severamente de acuerdo con la
ley.
Artículo 115. Se garantiza el derecho de propiedad. Toda persona tiene derecho al
uso, goce, disfrute y disposición de sus bienes. La propiedad estará sometida a las
contribuciones, restricciones y obligaciones que establezca la ley con fines de utilidad
pública o de interés general. Sólo por causa de utilidad pública o interés social,
mediante sentencia firme y pago oportuno de justa indemnización, podrá ser
declarada la expropiación de cualquier clase de bienes.
Artículo 116. No se decretarán ni ejecutarán confiscaciones de bienes sino en los
casos permitidos por esta Constitución. Por vía de excepción podrán ser objeto de
confiscación, mediante sentencia firme, los bienes de personas naturales o jurídicas,
nacionales o extranjeras, responsables de delitos cometidos contra el patrimonio
público, los bienes de quienes se hayan enriquecido ilícitamente al amparo del Poder
Público y los bienes provenientes de las actividades comerciales, financieras o
cualesquiera otras vinculadas al tráfico ilícito de sustancias psicotrópicas y
estupefacientes.
Artículo 117. Todas las personas tendrán derecho a disponer de bienes y servicios de
calidad, así como a una información adecuada y no engañosa sobre el contenido y
características de los productos y servicios que consumen; a la libertad de elección y a
un trato equitativo y digno. La ley establecerá los mecanismos necesarios para
garantizar esos derechos, las normas de control de calidad y cantidad de bienes y
servicios, los procedimientos de defensa del público consumidor, el resarcimiento de
los daños ocasionados y las sanciones correspondientes por la violación de estos
derechos.
Artículo 118. Se reconoce el derecho de los trabajadores y trabajadoras, así como de
la comunidad para desarrollar asociaciones de carácter social y participativo, como
las cooperativas, cajas de ahorro, mutuales y otras formas asociativas. Estas
asociaciones podrán desarrollar cualquier tipo de actividad económica, de
conformidad con la ley. La ley reconocerá las especificidades de estas
organizaciones, en especial, las relativas al acto cooperativo, al trabajo asociado y su
carácter generador de beneficios colectivos.
El Estado promoverá y protegerá estas asociaciones destinadas a mejorar la economía
popular y alternativa.
IMPORTANCIA DE LOS VALORES COMO PATRONES DE CONDUCTA
INDIVIDUAL Y SOCIAL.
Valores Éticos, políticos, sociales y ciudadanos.
Valores Éticos:
Entre los principales valores tenemos:
a) Solidaridad:
La Solidaridad se refiere a una realidad firme, potente, valiosa, lograda mediante la
interacción de las personas en la vida social.
Es la red humana que se produce por la vinculación solidaria de cada persona con
los demás y con el conjunto de seres que forman un grupo social.
La solidaridad implica desprendimiento, espíritu de cooperación y participación.
La persona generosa tiene facilidad para dar y darse. Se desprende de lo suyo con el
afán de cooperar y participar en la configuración de lazos de convivencia que van más
allá del mero deseo de ayudar.
Cuando nos unimos a otros solidariamente con actitud generosa, desinteresada,
participativa, cooperadora, vemos surgir en nuestro interior una energía y una alegría
que anuncia siempre que “la vida ha triunfado”.
b) Disciplina:
La disciplina está constituida por aquel conjunto de leyes o reglamentos que rigen a
las instituciones y a las personas.
La disciplina de una persona se evidencia con su comportamiento en el cumplimiento
de las normas.
La disciplina en la escuela, en el teatro, en la iglesia; las personas y las instituciones
tienen normas de comportamiento distintas para cada una. Por ejemplo, la disciplina
en la escuela tiene normas diferentes a las de la iglesia o a las de otro tipo de
institución. El hogar también establece sus normas para que los miembros de la
familia las cumplan. Estas normas son elaboradas, en este caso, por los padres..
Cuando una persona cumple con las normas establecidas decimos que es una persona
disciplinada.
c) Generosidad:
Es aquella cualidad que tienen los humanos de ser nobles de corazón. Se dice que “ la
generosidad es la virtud de las grandes almas”. Se es generoso cuando te desprendes
de algunas cosas que necesariamente no son materiales, pero pueden también serlo,
para ofrecerlas a los demás; sin obligación y sin que nadie lo proponga; es algo que
sale del propio ser.
d) Cooperación:
Es la acción de unir esfuerzos con otra persona u otras personas o entidades para
ayudar. Puede ser para una obra social, empresa, gestión comunitaria, familiar,
escolar, etc. Es cuando ayudamos en algo que se está realizando para lograr el éxito
de la misma.
e) Honestidad:
Es una cualidad del ser humano que le permite obrar con sinceridad y verdad en las
actuaciones de cada día.
Es un valor ético que está muy de moda ya que comúnmente se habla de pérdida de
valores, sobre todo de la honestidad.
Éste es un valor de mucha trascendencia en la vida de una persona ya que supone un
compromiso con la verdad y la coherencia con el estilo de vida.
a) El Respeto:
Tiene que ver con aquel sentimiento que se tiene hacia otra persona u objeto, etc.,
con cierta reverencia o trato de condición especial.
Cuando entramos en ciertos lugares, como iglesias, museos, instituciones públicas o
privadas, asumimos una actitud especial que es el respeto. De igual manera ante los
símbolos de la Patria, ante los seres humanos, también hacia las plantas, animales o
cosas.
Es aquel sentimiento que va enlazado con el cuidado y conservación de normas, de
objetos y de formas de vivir.
b) La Responsabilidad:
La responsabilidad y la dignidad siempre marchan juntas. La responsabilidad se
refiere a la capacidad de cada uno de nosotros para dar cuenta de nuestros actos. Ser
responsable es ser maduro.
La responsabilidad es el valor en el que se concentra nuestra capacidad de escucha y
respuesta a los otros. Es lo que nos empuja a hacernos cargo de la realidad.
La persona responsable no actúa incitada por criterios externos o ajenos a sí misma,
no se deja manipular y actúa con independencia de criterio, que responde a sus
propias reglas y valores.
Valores Políticos y Social.
a) Territorialidad:
Es un privilegio que da a las personas la capacidad de pertenecer a una nación.
Considerarse parte de una nación con sus compromisos, obligaciones y sentido de
identidad es parte de la territorialidad.
b) Seguridad:
Es la confianza o tranquilidad de una persona y que se deriva de la idea de que no
hay ningún peligro que temer.
La seguridad supone la certeza del futuro (Seguridad Social) y la certeza del presente
(Seguridad Jurídica).
La Seguridad, como valor, implica y exige la certeza de una vida serena, sin miedos
a los ataques que ponen en peligro la vida, las propiedades y la propia libertad.
c) Soberanía:
Del soberano es de donde emana la legitimidad de los poderes. La soberanía es el
derecho que tiene todo ciudadano o el pueblo de elegir a sus gobernantes. La
soberanía es también el poder supremo que tiene el estado, el poder político de una
nación que no está sometida a otra.
d) Libertad:
La libertad del ser humano no es una libertad “de algo”, sino la libertad “para hacer
algo”. Es la capacidad para tomar las propias decisiones y de dominar los propios
actos. La facultad de proponerse un objetivo en la vida y de hacer todo lo posible por
lograrlo.
En todo acto libre del ser humano entran en juego dos facultades superiores: la
inteligencia y la voluntad. Estas dos facultades nos dan la posibilidad de decidir de un
modo definitivo lo que se quiere.
La actual Constitución dice que “la libertad personal es inviolable”. (Art. 44).
e) Justicia:
Es la virtud de darle a cada cual lo que le corresponde, lo que debe hacerse según
derecho o razón. La equidad es la exacta aplicación de la justicia.
La justicia como valor crucial del ámbito político ha ido madurando a lo largo de la
historia. Ésta ha ido evolucionando a partir de las generaciones que nos han
precedido.
f) Igualdad:
Es la capacidad de no dar ni recibir privilegios en relación con los demás.
Todos somos iguales significa que todos tenemos derecho de poseer las mismas
oportunidades en todos los campos de la vida.
Éste es uno de los valores más presentes en la lucha por los Derechos Humanos:
igualdad es dar oportunidades..... a todos y todas por igual.
En el campo de la igualdad es importante hacer referencia al trabajo.
En la Constitución Bolivariana dice a este respecto en los artículos 87 y 88.
Artículo 87. Toda persona tiene derecho al trabajo y él deber de trabajar. El Estado
garantizará la adopción de las medidas necesarias a los fines de que toda persona
pueda obtener ocupación productiva, que le proporcione una existencia digna y
decorosa y le garantice el pleno ejercicio de este derecho. Es fin del Estado fomentar
el empleo. La ley adoptará medidas tendentes a garantizar el ejercicio de los derechos
laborales de los trabajadores y trabajadoras no dependientes. La libertad de trabajo no
será sometida a otras restricciones que las que la ley establezca.
Todo patrono o patrona garantizará a sus trabajadores o trabajadoras condiciones de
seguridad, higiene y ambiente de trabajo adecuados. El Estado adoptará medidas y
creará instituciones que permitan el control y la promoción de estas condiciones.
Artículo 88. El Estado garantizará la igualdad y equidad de hombres y mujeres en el
ejercicio del derecho al trabajo. El Estado reconocerá el trabajo del hogar como
actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza y bienestar social.
Las amas de casa tienen derecho a la seguridad social de conformidad con la ley.
g) Salud:
La salud es el estado de un ser orgánico exento de enfermedades. La salud es el
estado donde no se tiene ninguna enfermedad.
Se habla también del estado de gracia o la salud del alma. La Constitución reza que
todo ser humano tiene derecho a la salud:
“La salud es un derecho social fundamental, obligación del Estado, que lo garantizará
como parte del derecho a la vida”. (Art.83.
h) Educación:
La educación es aquella acción y efecto de formar e instruir. Es un proceso formativo
mediante el cual los individuos adultos ponen a los jóvenes en condiciones de
participar en la vida de grupo. En este ámbito asume una gran importancia la
pedagogía por sus aspectos formativos e informativos, al igual que el conocimiento
de las costumbres y buenos modales de la sociedad.
La educación, en ningún caso, se limita solo a la transmisión de saberes adquiridos;
desempeña una función decisiva en la transmisión de los valores de una generación a
otra en el seno de la sociedad.
A su vez, en el marco de una realidad social que es dinámica, la educación también
contribuye, de manera notable, a la generación y difusión de nuevos valores, así como
a la revisión de los heredados.
La nueva Constitución nos dice, en relación con la Educación:
Artículo 102. La educación es un derecho humano y un deber social fundamental,
es democrática, gratuita y obligatoria. El Estado la asumirá como función
indeclinable y de máximo interés en todos sus niveles y modalidades, y como
instrumento del conocimiento científico, humanístico y tecnológico al servicio de la
sociedad. La educación es un servicio público y está fundamentada en el respeto a
todas las corrientes del pensamiento, con la finalidad de desarrollar el potencial
creativo de cada ser humano y el pleno ejercicio de su personalidad en una sociedad
democrática basada en la valoración ética del trabajo y en la participación activa,
consciente y solidaria en los procesos de transformación social, consustanciados con
los valores de la identidad nacional y con una visión latinoamericana y universal. El
Estado, con la participación de las familias y la sociedad, promoverá el proceso de
educación ciudadana, de acuerdo con los principios contenidos en esta Constitución y
en la ley.
Artículo 103. Toda persona tiene derecho a una educación integral, de calidad,
permanente, en igualdad de condiciones y oportunidades, sin más limitaciones que las
derivadas de sus aptitudes, vocación y aspiraciones. La educación es obligatoria en
todos sus niveles, desde el maternal hasta el nivel medio diversificado. La impartida
en las instituciones del Estado es gratuita hasta el pre-grado universitario. A tal fin, el
Estado realizará una inversión prioritaria, de conformidad con las recomendaciones
de la Organización de las Naciones Unidas. El Estado creará y sostendrá instituciones
y servicios suficientemente dotados para asegurar el acceso, permanencia y
culminación en el sistema educativo. La ley garantizará igual atención a las personas
con necesidades especiales o con discapacidad y a quienes se encuentren privados o
privadas de su libertad o carezcan de condiciones básicas para su incorporación y
permanencia en el sistema educativo. Las contribuciones de los particulares a
proyectos y programas educativos públicos a nivel medio y universitario serán
reconocidas como desgravámanes al impuesto sobre la renta según la ley respectiva.
Las contribuciones de los particulares a proyectos y programas educativos públicos
a nivel medio universitario, serán reconocidas como desgravámanes al impuesto
sobre la renta, según la ley respectiva.
i) La Religión:
Es otro de los valores sociales que complementan la vida del ser humano.
Nosotros, hombres y mujeres, necesitamos en la vida la presencia y la cercanía de un
ser superior que llene los vacíos de nuestro corazón: Solo Dios puede realizar esta
misión.
En Venezuela existe libertad de cultos; la Constitución Bolivariana nos dice en el
artículo 59:
Artículo 59. El Estado garantizará la libertad de religión y de culto. Toda persona
tiene derecho a profesar su fe religiosa y cultos y a manifestar sus creencias en
privado o en público, mediante la enseñanza u otras prácticas, siempre que no se
opongan a la moral, a las buenas costumbres y al orden público. Se garantiza, así
mismo, la independencia y la autonomía de las iglesias y confesiones religiosas, sin
más limitaciones que las derivadas de esta Constitución y de la ley. El padre y la
madre tienen derecho a que sus hijos o hijas reciban la educación religiosa que esté de
acuerdo con sus convicciones .Nadie podrá invocar creencias o disciplinas religiosas
para eludir el cumplimiento de la ley ni para impedir a otro u otra el ejercicio de sus
derechos
Valores Ciudadanos.
La Comunidad a la cual pertenecemos y que constituye nuestra nación venezolana,
tiene una serie de valores patrios heredados o voluntariamente aceptados, entre los
cuales destacamos los siguientes:
1-La Historia:
Es el estudio y aprecio de todo aquello que otras personas han hecho por la Patria y
por nosotros.
El conocimiento de la historia nos hará apreciar la patria que ahora tenemos, por la
que muchos lucharon, murieron o pusieron sus capacidades para que Venezuela fuera
grande.
Los héroes, los sabios, los trabajadores que nos precedieron han hecho de Venezuela
una patria para querer.
Ahora nos toca a nosotros seguir construyendo una Venezuela libre, digna y orgullosa
de su historia y de su presente.
2-La Tradición:
Es todo aquello que ahora tenemos, a nivel de cultura, historia, personajes,
manifestaciones folklóricas y que provienen de tiempos pasados.
3-Cultura Nacional:
Cultura es conjunto de rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y
afectivos, que caracterizan a una sociedad o grupo social en un período determinado.
El término “cultura” engloba, además, modos de vida, ceremonias, arte, invenciones,
tecnología, sistemas de valores, derechos fundamentales del ser humano, tradiciones
y creencias. A través de la cultura se expresa el hombre, toma conciencia de sí
mismo, cuestiona sus realizaciones, busca nuevos significados y crea obras que le
trascienden.
La cultura es la obra del hombre. Es el desarrollo intelectual o artístico de las
personas.
Nuestra cultura, al igual que nuestro pueblo, ha sido enriquecida con los aportes de
nuestros aborígenes o indígenas y los de otros pobladores que han venido llegado
desde hace más de 500 años.
Es la expresión de nuestro proceso de mestizaje de pueblos y culturas americanas,
europeas y africanas.
Manifestaciones culturales tradicionales o folclóricas:
Entre las más importantes tenemos: la vivienda de bahareque, la artesanía
(elaboración de cestas, hamacas, redes, piezas de cerámica), la arepa, la hallaca, los
refranes, las adivinanzas, los cuentos, fábulas y leyendas, el lenguaje popular (hablas
regionales); juegos como el trompo, las metras, el papagayo; los velorios de cruz, la
quema de judas, baile los locos, el joropo, los cantos de trabajo, el tamunangue, el
San Benito, los Vasallos de la Candelaria, los bailes de tambor y fiestas de San Juan y
San Pedro, los diablos danzantes, el baile de las tunas, la Yonna, el calipso y otras
más.
En relación con el aspecto cultural la actual Constitución nos dice en los artículos 99
100 y 101:
Artículo 99. Los valores de la cultura constituyen un bien irrenunciable del pueblo
venezolano y un derecho fundamental que el Estado fomentará y garantizará,
procurando las condiciones, instrumentos legales, medios y presupuestos necesarios.
Se reconoce la autonomía de la administración cultural pública en los términos que
establezca la ley. El Estado garantizará la protección y preservación, enriquecimiento,
conservación y restauración del patrimonio cultural, tangible e intangible, y la
memoria histórica de la Nación. Los bienes que constituyen el patrimonio cultural de
la Nación son inalienables, imprescriptibles e inembargables. La ley establecerá las
penas y sanciones para los daños causados a estos bienes.
Artículo 100. Las culturas populares constitutivas de la venezolanidad gozan de
atención especial, reconociéndose y respetándose la Inter.-culturalidad bajo el
principio de igualdad de las culturas. La ley establecerá incentivos y estímulos para
las personas, instituciones y comunidades que promuevan, apoyen, desarrollen o
financien planes, programas y actividades culturales en el país, así como la cultura
venezolana en el exterior. El Estado garantizará a los trabajadores y trabajadoras
culturales su incorporación al sistema de seguridad social que les permita una vida
digna, reconociendo las particularidades del quehacer cultural, de conformidad con la
ley.
Artículo 101. El Estado garantizará la emisión, recepción y circulación de la
información cultural. Los medios de comunicación tienen el deber de coadyuvar a la
difusión de los valores de la tradición popular y la obra de los o las artistas, escritores,
escritoras, compositores, compositoras, cineastas, científicos, científicas y demás
creadores y creadoras culturales del país. Los medios televisivos deberán incorporar
subtítulos y traducción a la lengua de señas, para las personas con problemas
auditivos. La ley establecerá los términos y modalidades de estas obligaciones.
4-Símbolos Patrios.
El amor a la Patria, el respeto a los símbolos nacionales y la veneración al Libertador
Simón Bolívar son sentimientos con los cuales nace y crece todo niño venezolano al
sentirse arrullado, desde el vientre de la madre y en cualquier rincón de la casa, con la
grata melodía de las notas de nuestro Himno Nacional.
La Bandera es respetada por todos; como símbolo de aprecio y de identidad nacional
se coloca en lugar visible en las casas... Al Escudo se le respeta.
5- Los Próceres
Los Próceres también deben ser respetados y honrados por todos los venezolanos.
Este es un valor ciudadano que debemos cultivar y debemos irlo trasmitiendo de
generación en generación. Todos aquellos próceres que lucharon por nuestra
independencia y que acompañaron al Libertador Simón Bolívar, no solo en la
liberación de Venezuela sino de varios países del Sur como Colombia, Ecuador, Perú,
Bolivia.
Todos estos próceres merecen nuestro respeto y admiración y son dignos de imitar y
enaltecer su obra; recordar su memoria es tributarles su honor.
6- La Contaminación Ambiental. El Reverso del Progreso:
Deterioro del medio en que vivimos.
El aumento acelerado de la población, la explosión urbana, el desarrollo industrial, el
incremento del comercio y de los servicios, son signos de “progresos” crecientes de
Venezuela y de su entrada en la “ modernidad”. Pero el reverso de este “progreso” es
otra realidad que se entremezcla y convive con él y que no podemos ignorar: el
deterioro del ambiente natural , la ruptura del equilibrio ecológico y el problema de la
contaminación.
-La Urbanización:
La falta de “educación ciudadana”, la ignorancia de las “normas de convivencia” y
el “individualismo” son defectos muy extendidos en todos los sectores sociales; se
traducen en la practica generalizada de “resolver mi problema o darme mi gusto si
importarme para nada los derechos de los “ vecinos”.
- La Industrialización:
Los derrames de petróleo, los desechos y los gases tóxicos que producen las refinerías
y las instalaciones petroquímicas han causado graves daños ecológicos y problemas
de insalubridad que afectan a los trabajadores y las poblaciones vecinas , debido a la
polución del aire y de las aguas.
- Las actividades agropecuarias, mineras y de pesca:
La deforestación indiscriminada para la industria maderera y la practica de tala y de
quema para abrir espacios para actividades agrícolas y pecuarias, así como la minería,
han debilitado la capa vegetal, ocasionando la erosión en vasta zona del país y la
desecación de las cabeceras de algunos de nuestros ríos.
7- Símbolos Espirituales:
Dentro de la música que constituye también nuestra identidad tenemos el Alma
Llanera.
Otro símbolo espiritual del venezolano lo constituye la imagen de Nuestra Señora de
Coromoto.
8- Símbolos Naturales de los Venezolanos: El Araguaney, El Turpial, y La Flor de
Mayo.
-El Araguaney:
El 29 de mayo de 1948, por Resolución Conjunta de los Ministerio de Educación y
Agricultura y Cría los Venezolanos declararon al Araguaney su “árbol nacional”, por
tener un llamativo colorido y ser de extraordinaria belleza. Según esta resolución
queda terminantemente prohibida su explotación cualquiera sea su fin. Su nombre
genérico es de origen indígena. El especifico, “chysantha”.
-El Turpial
El 11 de noviembre de 1957, fue nominado el turpial como el símbolo nacional de las
aves de Venezuela. Habían transcurrido dos meses desde que la Sociedad Venezolana
de Ciencias Naturales iniciara lo que habría de convertirse en él mas interesante y
curioso certamen para elegir un emblema de nuestra naturaleza.
-La Flor de Mayo: (La orquídea)
Con fecha 28 de Mayo de 1949, por resolución conjunta de los Ministerio de
Agricultura y Cría y Educación, se selecciono la Orquídea (Flor de Mayo) como la
Flor Nacional de Venezuela.
DIFERENCIA ALGUNOS CAMBIOS POLÍTICOS OCURRIDOS EN LA
VENEZUELA REPUBLICANA.
1. Visión Histórica.
-Precursores:
Indudablemente que los símbolos de una patria, la mayoría de las veces, vienen
precedidos de luchas sangrientas de hombres y mujeres que, por generaciones, tratan
de emanciparse. Es el caso de nuestra Venezuela.
[Link] del siglo XVI.
El Negro Miguel (1523).
Esclavo negro que fue protagonista de una rebelión en 1552 en las minas de Buría
región del Yaracuy.
Miguel de Castellanos (1583).
En 1583 se produce, en las cercanías de Maracaibo, una conmoción mayor:: el
alzamiento de los negros cimarrones de Miguel de Castellanos quien había sido
tesorero real en río Hadra. Conocido como el “Mariscal Castellanos” puso el mismo
empeño en romper el yugo que en reivindicar la dignidad humana.
Alonso Andrea de Ledesma (1595).
Quien en Caracas de 1595, se enfrentó, él solo, a los ejércitos de Preston. Es símbolo
de valentía en defensa de su heredad y contra el oprobio forastero.
[Link] del siglo XVII.
Negros de la Isla de Margarita (1603).
Para 1603 los negros dedicados a la pesca de perlas en la Isla de Margarita se
sublevan por el trato inhumano que se les da y que los lleva a la desesperación.
Extienden la revuelta a la costa de Cumaná, donde también participan; la represión
contra ellos es brutal.
Cimarrones de Nirgua (1628).
“Una reducción que en 1628 se proyectaba en Nirgua para trastornar la comarca, fue
rápidamente delatada. El alzamiento del negro Miguel había tenido muy prolongada
resonancia; los pobladores cimarrones, en la gran mayoría, ganaron con su
permanente agitación gracias especiales de las autoridades reales que por la fuerza no
podrán dominarlos; el monarca los tituló “fieles y leales súbditos”. La Villa organizó
su Cabildo con gente tan excluyente que, por mofa, se le llamó “República de los
Zambos y Mulatos”.
[Link] en el siglo XVIII.
Andresote (1732).
“Al zambo valenciano Andrés López del Rosario, mejor conocido por Andresote,
corresponde iniciar en 1732 la guerra contra la Compañía Guipuzcoana. El escenario
son los Valles de Yaracuy y la faja Costera de Puerto Cabello y Tucacas, áreas del
contrabando muy irradiado por la influencia holandesa...Con él se levantaron otros
grupos de negros: Los Loangos de Coro, los del Río Aroa y Camino Real de San
Nicolás, los de Río Yaracuy y los Sabaneros de San Pedro y Taira.
José Leonardo Chirino (1795).
“A poco tiene lugar en Coro, 1795, una importante tentativa revolucionaria, en la
cual se toca la materia política como nunca antes se había hecho”.
José Leonardo Chirino zambo libre, hijo de esclavo e indio.
Tentativa de Manuel Gual y José María España (1797).
Gual y España huyeron a las Antillas. Por oponerse al régimen de ese momento.
España, al poco tiempo, volvió pero fue apresado y condenado a muerte. Gual, que se
había refugiado en Trinidad, murió allí envenenado. Sus muertes no fueron inútiles.
Hoy los honramos como mártires de la libertad.
Tentativa de Francisco Javier Pirela (1799).
En 1799, este subteniente de milicias quiso proclamar la República en Maracaibo.
Pero, descubierto por un cabo, fue condenado a muerte. Los demás que conspiraban
con él fueron sometidos a juicio.
Francisco de Miranda (1806).
Militar venezolano, 'precursor' de la emancipación hispanoamericana y creador de la
bandera de Venezuela. Nació en Caracas el 28 de marzo de 1750. Después de estudiar
el bachillerato en artes en la Universidad de Caracas, viajó a España (25 de enero de
1771).Con el grado de capitán participó en la defensa de Melilla (9 de diciembre de
1774). En 1780 fue destinado a La Habana (Cuba), como capitán del Regimiento de
Aragón y edecán del general Juan Manuel Cagigal. De allí escapó y, atraído por la
independencia de las colonias inglesas, se refugió el 1 de junio de 1783 en Estados
Unidos, donde se entrevistó con George Washington, con el marqués de La Fayette y
con otras personalidades estadounidenses. Pasó a Londres el 1 de febrero de 1785
para presentar al gobierno inglés su proyecto revolucionario. Miranda recorrió casi
toda Europa con espíritu crítico. En Kíev conoció a la emperatriz Catalina II de Rusia
(14 de febrero de 1787), quien le brindó toda clase de atenciones, autorizándole a usar
el uniforme del Ejército ruso. De regreso a Londres (18 de junio de 1789), insistió en
sus propósitos independentistas ante el primer ministro británico William Pitt (el
Joven); pero las continuas excusas de éste molestaron a Miranda, quien se dirigió a
París (19 de marzo de 1792).Ingresó en el Ejército francés con el grado de mariscal de
campo. Se destacó en la victoria de Valmy, por lo que fue ascendido a general. Como
jefe del Ejército del Norte tomó Amberes y Ruremonde, pero su jefe, el general
Dumouriez, lo acusó de ser el responsable de algunos fracasos militares. Ingresó en
prisión y después de un largo juicio fue declarado inocente el 15 de mayo de 1793, y
al salir en libertad, el pueblo lo llevó en hombros. Acosado por los jacobinos, huyó de
París y llegó a Londres (15 de enero de 1798), donde reanudó sus entrevistas con Pitt,
quien ahora se decidió a apoyarle. Decepcionado por la actitud inglesa, se trasladó a
Nueva York (9 de noviembre de 1805) donde armó una expedición que hizo su
primera escala en Haití el 18 de febrero de 1806. En aguas haitianas, a bordo del
Leander, Miranda enarboló el 12 de marzo de 1806 la que se convertiría en la bandera
de Venezuela. Allí se le unieron las goletas Bachus y Bee. Frente a Ocumare de la
Costa, en Venezuela, la expedición fue rechazada (28 de abril); un segundo intento
(del 1 al 4 de agosto) también terminó en fracaso. Regresó a Londres el 1 de enero de
1808. Allí, en 1810, Simón Bolívar, que acababa de llegar en busca del apoyo
británico, lo convenció de que tenía que regresar a Venezuela; antes de terminar el
año, Miranda se encontraba ya en Caracas (13 de diciembre), donde se había
constituido una Junta Suprema de Gobierno. Como diputado al Congreso
constituyente, en el que se le eligió presidente, luchó ardientemente por la declaración
de la independencia (5 de julio de 1811. El nuevo país nacía sumido en diferencias y
enfrentamientos de facciones internas, que impedían su fortalecimiento. Ante el
anuncio de la llegada de una expedición militar desde Puerto Rico, fue nombrado
general en jefe y se le concedieron todos los poderes, pero incapaz de organizar un
ejército disciplinado y eficaz, firmó una capitulación con el jefe realista Domingo
Monteverde el 25 de julio de 1812. A punto de embarcarse hacia el extranjero,
Miranda fue traicionado por los suyos y arrestado por los realistas. Enviado de una
prisión a otra (Puerto Cabello, San Juan y Cádiz), murió en La Carraca, cerca de
Cádiz, el 14 de julio de 1816. Sus restos fueron enterrados en una fosa común.
-Próceres.
Simón Bolívar:
Militar y político sudamericano de origen venezolano, presidente de Venezuela
(1819), presidente y creador de la República de la Gran Colombia (1819-1830) y
dictador de Perú (1824-1826), se convirtió desde 1813 en el máximo conductor de la
revolución que culminó con la emancipación de Sudamérica frente al poder colonial
español, por lo que es conocido como el Libertador.
Nació en Caracas el 24 de julio de 1783, en el seno de una familia de ricos criollos,
los Bolívar y Ponte-Palacios y Blanco. Estudió de manera no convencional con
maestros como el escritor y político venezolano Andrés Bello y el filósofo y educador
también venezolano Simón Rodríguez, si bien fue este último quien en su etapa
caraqueña contribuyó en más alto grado a forjar la personalidad de Bolívar.
Con el grado de subteniente viajó a Madrid, donde residían sus tíos maternos. Allí, el
joven Simón, de apenas 19 años de edad, contrajo matrimonio con María Teresa del
Toro y Alayza el 26 de mayo de 1802, y pronto regresó a Caracas para dedicarse a la
explotación agrícola en las haciendas heredadas de sus mayores.
A la muerte de su esposa, a escasos ocho meses de matrimonio (22 de enero de 1803),
Bolívar emprendió un nuevo viaje a España, esta vez más consciente de la necesidad
de un aprendizaje a fondo. Profundizó sus estudios con la orientación del sabio
marqués Gerónimo de Ustáriz, quien le introdujo en la lectura de los clásicos antiguos
y modernos, de los filósofos y de los grandes pensadores. Bolívar viajó a través de
España, Francia e Italia. El 15 de agosto de 1805, en la colina romana conocida como
el Monte Sacro, juró libertar a su patria ante su maestro Simón Rodríguez. De vuelta
en Caracas en junio de 1807, conspiró contra el régimen realista. El 19 de abril de
1810 los criollos destituyeron al gobernador y capitán general de Venezuela, Vicente
Emparán, integrando la denominada Junta Suprema Conservadora de los Derechos
del rey español Fernando VII, eufemismo tras el que se ocultaban verdaderas
intenciones de independencia política. Con el grado de coronel, Bolívar fue en misión
diplomática a Londres, donde consiguió inclinar las simpatías del gobierno británico
hacia la revolución venezolana. En esa misma capital inglesa se entrevistó con el
precursor de la independencia Francisco de Miranda y lo invitó a regresar a
Venezuela. Perdida la primera República, debido al fracaso militar de Francisco
Rodríguez del Toro, primero, y luego de la derrota de Francisco de Miranda, quien
capituló en San Mateo el 25 de julio de 1812, los principales dirigentes
independentistas hubieron de exiliarse. Bolívar obtuvo el pasaporte para la isla
antillana de Curaçao, desde donde viajó a la que había sido la capital del virreinato de
Nueva Granada y que en la actualidad es la ciudad colombiana de Cartagena. Allí
publicó el 2 de noviembre de ese año el conocido como Manifiesto de Cartagena, en
el que criticaba la irresoluta actuación de Miranda, que había conducido a éste a la
capitulación; y el 15 de diciembre siguiente la denominada Memoria a los ciudadanos
de Nueva Granada, por medio de la cual invitaba a éstos a acompañarlo en la
liberación de Venezuela, tras explicarles cuáles fueron las causas del fracaso
republicano, enumerando entre éstas la adopción del sistema tolerante, la disipación
de las rentas públicas y la implantación del sistema federal. De inmediato inició una
campaña fulgurante a lo largo del río Magdalena, desplazando a los realistas a lo
largo de todo el territorio hasta llegar a la actual ciudad colombiana de San José de
Cúcuta. Desde ésta emprendió el 14 de mayo de 1813 la denominada Campaña
admirable, que le condujo triunfante hasta Caracas el 6 de agosto, luego de
reconquistar las ciudades a su paso. En la venezolana ciudad de Trujillo dictó la
proclama de "Guerra a muerte". Reconquistada la capital de la capitanía general de
Venezuela, Bolívar gobernó mediante tres secretarías de Estado, pero no se estacionó
en Caracas, sino que combatió en Bárbula el 30 de septiembre de 1813 y en Las
Trincheras cuatro días más tarde. La Municipalidad de Caracas lo proclamó el 14 de
octubre de ese año capitán general de los Ejércitos de Venezuela, con el título de
Libertador.
Bolívar sufrió el 10 de noviembre de 1813 una derrota en Barquisimeto, pero logró
vencer en Vigirima quince días más tarde y en Araure el 5 de diciembre. Por su parte,
uno de sus generales, José Félix Ribas, derrotó a los realistas en La Victoria el 12 de
febrero de 1814. El propio Bolívar triunfó dos veces sobre el realista José Tomás
Rodríguez Boves en San Mateo (28 de febrero y 25 de marzo de ese año), y sobre
Juan Manuel Cagigal en la primera batalla de Carabobo, que tuvo lugar el 28 de
mayo, triunfos que no obstante no lograron consolidar las tropas bolivarianas.
Presionado el Libertador por Boves, emigró el 7 de julio a la región de Oriente al
frente de 20.000 caraqueños. En Aragua de Barcelona, Bolívar y José Francisco
Bermúdez perdieron el 17 de agosto de ese año frente al general español Francisco
Tomás Morales la batalla más sangrienta de la guerra independentista.
Proscritos Bolívar y el también independentista venezolano Santiago Mariño por los
propios patriotas, se embarcaron ambos hacia Cartagena, después de que el
Libertador dictara el 7 de septiembre de 1814 su denominado Manifiesto de
Carúpano. Ese año terminó con la muerte de Boves y la derrota de los patriotas
comandados por Ribas en la batalla de Urica, ambos hechos ocurridos el 5 de
diciembre. Ante las disensiones internas de los neogranadinos, Bolívar renunció y se
embarcó el 10 de mayo de 1815 con destino a la isla británica de Jamaica, donde el 6
de septiembre de ese año dio a conocer su famosa Carta de Jamaica, considerada
profética por los alcances visionarios que contenía en lo relativo a la política futura de
los países hispanoamericanos. De Jamaica el Libertador pasó a la cercana Haití,
donde los exiliados venezolanos le eligieron jefe supremo, y con este carácter
organizó la llamada expedición de Los Cayos con los buques y pertrechos facilitados
por el presidente haitiano Alexandre Petion. Al frente de dicha expedición,
desembarcó Bolívar en Juan Griego, en la isla Margarita, el 2 de mayo de 1816,
después de haber librado el día anterior un combate naval cerca de la isla de Frailes.
Fracasada esta parte de la campaña, pese a haber avanzado hasta Ocumare de la Costa
(en el actual estado de Aragua), Bolívar regresó a Haití, y con una segunda
expedición desembarcó de nuevo en Juan Griego el 28 de diciembre de 1816,
extendiendo la acción patriota a otros puntos orientales y meridionales venezolanos.
La batalla de San Félix, ganada brillantemente el 11 de abril de 1817 por el general
Manuel Carlos Piar, puso a disposición de los independentistas los inmensos recursos
de la región de Guayana y la importante vía fluvial del río Orinoco. En Angostura
(actual Ciudad Bolívar) se asentaron los poderes públicos. Bolívar creó el Consejo de
Estado el 30 de septiembre y el Consejo de Gobierno cinco días después, asimismo
fundó el Correo del Orinoco el 27 de junio de 1818 como medio de difusión de las
ideas y acciones republicanas. Entre tanto, el 30 de enero de 1818 había establecido
contacto personal con el general José Antonio Páez en la región de Los Llanos, y con
éste y otros jefes patriotas emprendió la conocida como Campaña del Centro,
compartiendo victorias (Calabozo, 12 de febrero) y derrotas (Semen, 16 de marzo)
con el general realista Pablo Morillo. Bolívar regresó a Angostura, donde el 15 de
febrero de 1819 instaló mediante medular discurso el segundo Congreso de
Venezuela, más conocido como el Congreso de Angostura. El Discurso de Angostura
es la pieza oratoria más importante de Simón Bolívar. Hace un análisis sociológico de
los venezolanos; se pronuncia contra la esclavitud y a favor de la democracia;
mantiene su preferencia por el centralismo frente al federalismo; propone un Senado
hereditario como base fundamental del poder legislativo; se inclina por un poder
ejecutivo enérgico al estilo británico; hace de la educación popular "el cuidado
primogénito del amor paternal del Congreso", acuñando la máxima: "Moral y luces
son los polos de una República: moral y luces son nuestras primeras necesidades"; y
plantea un poder moral para prevenir la corrupción administrativa, lo que no fue
acogido por los diputados de entonces sino como apéndice de la llamada Constitución
de Angostura, sancionada el 15 de agosto de 1819 y segunda del constitucionalismo
venezolano. Elegido presidente de Venezuela el 15 de febrero de 1819, Bolívar,
hombre de acción, se dirigió en busca de la libertad de Nueva Granada. Desde Apure,
con soldados llaneros y oficiales de la Legión Británica, emprendió la denominada
Campaña de los Andes, que culminó el 7 de agosto de ese año con la derrota del
general realista José María Barreiro en la batalla de Boyacá. Al huir de Santafé de
Bogotá el virrey nominal Juan de Sámano, quedó definitivamente libre del poder
colonial español el territorio del antiguo virreinato de Nueva Granada.
Bolívar formó gobierno en Santafé, nombrando vicepresidente al general Francisco
de Paula Santander, dictó medidas administrativas y regresó a Angostura, donde el 17
de diciembre de 1819 creó la República de la Gran Colombia, integrada por los
departamentos de Venezuela, Cundinamarca (es decir, las que habían sido desde 1810
las Provincias Unidas de Nueva Granada) y Quito (buena parte del actual Ecuador).
Beneficiado por la revolución liberal ocurrida tras el pronunciamiento de Rafael del
Riego en España, que había tenido lugar el 1 de enero de 1820, firmó el 27 de
noviembre de ese año un armisticio y el conocido como Tratado de Regularización de
la Guerra con el general español Pablo Morillo. Roto el armisticio, se llegó el 24 de
junio de 1821 a la batalla de Carabobo, que aseguraba la independencia de
Venezuela. Entre tanto, Bolívar había encomendado al joven general Antonio José de
Sucre la incorporación de Guayaquil a la República de la Gran Colombia. Lograda
ésta, Sucre se apresuró a liberar Quito, lo que consiguió el 24 de mayo de 1822 con su
triunfo en la batalla de Pichincha. Por su parte, el Libertador venció el 7 de abril de
1822 en Bomboná y el 6 de agosto de 1824 hizo lo propio en Junín, preludios de la
decisiva batalla de Ayacucho, librada por Sucre el 9 de diciembre de ese último año,
con lo que prácticamente quedaba libre del poder colonial español toda América del
Sur. En Quito conoció Bolívar a Manuela Sáenz, a quien hará su compañera
prácticamente hasta el final de sus días. Después de la entrevista de Bolívar y el
general argentino José de San Martín en Guayaquil, celebrada los días 26 y 27 de
julio de 1822, el Libertador había decidido auxiliar a Perú con soldados y armas.
Autorizado por el Congreso de la Gran Colombia, llegó a Lima, cuyo gobierno le
pedía que dirigiera la guerra. El Congreso peruano le nombró dictador el 10 de
febrero de 1824, y a partir de entonces logró controlar las intrigas de la nueva
república, al tiempo que organizaba el Estado, creaba colegios, establecía la
Universidad de Trujillo (actual Universidad Nacional de La Libertad) o decretaba
pena de muerte para los defraudadores del tesoro público; hasta que se vio obligado a
delegar todas sus facultades en Sucre el 24 de octubre de 1824 por habérsele
suspendido la autoridad para dirigir la guerra en el sur de Perú. Después de la batalla
de Ayacucho, una Asamblea reunida en Chuquisaca (actual ciudad boliviana de
Sucre) acordó el 6 de agosto de 1825 la independencia del Alto Perú, que cinco días
más tarde habría de llamarse Bolivia en su honor, cuya Constitución redactó el propio
Bolívar. Cuando iba camino de Venezuela, llamado por el estallido de la sublevación
de la Cosiata, que había tenido lugar el 30 de abril de 1826, en Perú le nombraron
presidente vitalicio el 30 de noviembre de ese año, pero el Libertador no aceptó.
Ya en Venezuela, indultó a los comprometidos en la Cosiata y el 1 de enero de 1827
sostuvo en el cargo de jefe superior civil y militar a Páez. Reformó los estatutos de la
Universidad de Caracas (actual Universidad Simón Bolívar) y se dirigió a Santafé de
Bogotá el 5 de julio siguiente. Bolívar no regresó nunca a Venezuela.
Disuelta la Convención de Ocaña de abril de 1828, Bolívar dictó el Decreto Orgánico
de la Dictadura el 27 de agosto de ese año y eliminó la vicepresidencia de la Gran
Colombia, con lo cual Santander quedaba sin autoridad. Ello condujo al atentado
contra la vida del Libertador del 25 de septiembre de aquel año. Si se salvó
físicamente, gracias a la intervención de su amante Manuela Sáenz, moralmente
quedó muy afectado. Bolívar renunció ante el último Congreso de la Gran Colombia
el 27 de abril de 1830, y partió once días más tarde desde Santafé hacia Cartagena.
Allí recibió, el 1 de julio, la noticia del asesinato de Sucre, que había ocurrido en la
montaña de Berruecos el 4 de junio. Esto terminó por minar la ya resentida salud del
Libertador, quien llegó a la ciudad colombiana de Santa Marta el 1 de diciembre para
trasladarse luego a la cercana quinta de San Pedro Alejandrino. Rodeado de muy
pocos amigos dictó testamento y su última proclama el 10 de diciembre; y atendido
por el médico Alejandro Próspero Reverend falleció el 17 de diciembre de 1830.
Doce años más tarde, sus restos mortales fueron trasladados a Caracas. Su
inhumación en el Panteón Nacional tuvo lugar el 28 de octubre de 1876.
Muchos son los topónimos e instituciones que han recibido en honor a Bolívar su
nombre, no sólo las mencionadas República de Bolivia, Ciudad Bolívar o
Universidad Simón Bolívar: así, un departamento y diferentes municipios
colombianos, un estado y la propia moneda venezolana (el bolívar), e incluso el
nombre oficial de su país de origen, que se transformó por medio de la Constitución
de 1999 en la República Bolivariana de Venezuela. Asimismo, un municipio del
estado mexicano de Durango (General Simón Bolívar) y una provincia ecuatoriana
tiene por denominación el apellido del Libertador. Del mismo modo que distintos
picos y cerros colombianos y venezolanos han pasado a ser distinguidos con su
patronímico. Por no mencionar los cuantiosos parques y plazas de muchas de algunas
de las más importantes ciudades sudamericanas (como Caracas, Cartagena, Santafé de
Bogotá o Guayaquil), bastantes de las cuales cuentan a su vez con el correspondiente
monumento dedicado a honrar la memoria de la principal figura de la independencia
latinoamericana.
José Félix Ribas
Militar venezolano, prócer de la independencia. Nació en Caracas el 19 de septiembre
de 1775. Fue miembro de la Junta Suprema creada el 19 de abril de 1810. En 1812,
exiliado primero en Curaçao y luego en Nueva Granada, se unió a Simón Bolívar en
la campaña de 1813. Venció en Niquitao (2 de julio) y en Los Horcones (11 de julio).
Ascendido a general de división, fue nombrado comandante general de Caracas. En
La Victoria triunfó sobre José Tomás Rodríguez Boves, con la participación de
estudiantes de la Universidad y del Seminario (12 de febrero de 1814). Venció
también en Ocumare del Tuy (20 de marzo de 1814) y en la primera batalla de
Carabobo (28 de mayo de 1814), con Bolívar y Santiago Mariño. Derrotado en Urica
(5 de diciembre de 1814), Ribas cayó en manos de los realistas, quienes lo condujeron
a Tucupido (en el actual estado de Guárico), donde fue ejecutado el 31 de enero de
1815.
-Antonio José de Sucre
Político de origen venezolano, una de las figuras más destacadas de la emancipación
de América Latina, gran mariscal de Ayacucho, primer presidente de Bolivia (1826-
1828). Nació el 3 de febrero de 1795 en la ciudad venezolana de Cumaná. Recibió en
Caracas una educación esmerada y destacó en el estudio de materias relacionadas con
la ingeniería militar tales como el álgebra, la geometría, la trigonometría.
la agrimensura, la fortificación y la artillería. Tenía 15 años de edad cuando se unió a
la lucha por la independencia de Venezuela, el 19 de abril de 1810. Su carrera fue en
vertiginoso ascenso: desde subteniente de infantería en julio de 1810 hasta general en
jefe en febrero de 1825. En Cumaná, Sucre había entrado inicialmente a servir como
subteniente del Cuerpo de los Nobles Húsares del rey español Fernando VII, cuyo
comandante era su padre, Vicente Sucre. Casi de inmediato, el 12 de julio de 1810,
pasó a las Milicias Regladas de Infantería, y al siguiente mes, la Junta Suprema de
Caracas le nombró subteniente del Cuerpo de Ingenieros. Con apenas 16 años de
edad, Sucre recibió el nombramiento de comandante del Cuerpo de Ingenieros de
Margarita, cargo que hubo de abandonar para participar en la campaña de Francisco
de Miranda contra los realistas españoles alzados en Valencia.
En julio de 1812, Sucre, con el grado de teniente, era ya comandante de artillería y
del Cuerpo de Ingenieros de Barcelona. Al expirar la primera República venezolana a
finales de ese mes, rechazó la posibilidad de escapar al exterior y se refugió con
algunos de sus hermanos en la hacienda familiar de Hacamaure, en el golfo de
Cariaco. Cuando el general Santiago Mariño invadió el oriente venezolano desde el
islote de Chacachacare el 12 de enero de 1813, Sucre se unió a su ejército y recibió el
grado de capitán. Un año más tarde, Mariño le nombró su edecán, hasta que perdida
la segunda República venezolana en 1814, Sucre emigró a Cartagena de Indias, en
cuya defensa participó activamente, y luego se trasladó a Haití, donde Simón Bolívar
organizaba la llamada expedición de Los Cayos (1816). No se enroló en esta
expedición. Estuvo en Trinidad unos seis meses, y al regresar al lado de Mariño
obtuvo el grado de coronel de infantería (1 de diciembre de 1816). En febrero de 1817
Mariño le nombró comandante general de la provincia de Cumaná. Simón Bolívar,
quien había empezado a admirar las cualidades de Sucre, le designó el 19 de
septiembre de 1817 gobernador de la Vieja Guayana y comandante general del Bajo
Orinoco; y en octubre le encomendó la difícil tarea de reducir al general Mariño, su
anterior jefe, a la obediencia al gobierno. Con habilidad política, logró restablecer la
autoridad del Libertador entre los jefes orientales. Libertada Nueva Granada y creada
la República de la Gran Colombia, Bolívar firmó con el general español Pablo
Morillo un armisticio así como el Tratado de Regularización de la Guerra (27 de
noviembre de 1820), redactado por Sucre. Aprovechando el periodo de paz, el
Libertador le envió a Guayaquil, cuya incorporación a Colombia logró. Sucre, de
inmediato, asumió la dirección de la guerra como jefe de las Fuerzas Auxiliares de
Colombia, en vista de que los realistas intentaban desde Quito y Cuenca recuperar
Guayaquil. En Yaguachi (Yahuachí) obtuvo un resonante triunfo (19 de mayo de
1821); fue derrotado en Huachi, su único revés (12 de septiembre del mismo año),
pero llegó victorioso a Cuenca el 21 de febrero de 1822; en la ruta hacia Quito venció
brillantemente en Pichincha el 24 de mayo siguiente, dando libertad al actual
territorio ecuatoriano. Con el cargo de intendente de Quito, estrenó también el
ascenso a general de división. La batalla de Junín, que tuvo lugar el 6 de agosto de
1824, despejó el camino hacia el Perú, que había solicitado la intervención de
Bolívar. Éste actuó rápidamente en Lima y organizó la campaña contra los realistas
del Perú, pero el Congreso le retiró las facultades para dirigir la guerra en el sur, por
lo que acabó dejando el mando en las manos de Sucre. El general cumanés triunfó el
9 de diciembre de 1824 en Ayacucho sobre las tropas realistas al mando del virrey
José de la Serna, que durante 14 años habían permanecido invictas en el Perú. Con
esta batalla quedaba libre del dominio español la práctica totalidad de Sudamérica.
Sucre recibía el título de gran mariscal de Ayacucho y el grado de general en jefe.
Convocó una asamblea en Chuquisaca (ciudad que, en 1840, recibiría la
denominación de Sucre en su honor) que decidió la independencia del Alto Perú el 6
de agosto de 1825, pasando a llamarse República de Bolivia. Sucre fue el primer
presidente de esta nueva nación desde el 28 de octubre de 1826, y a los dos años
renunció para retirarse a la vida privada y reunirse en Quito con Mariana Carcelén,
marquesa de Solanda, con quien se había casado por poderes el 20 de abril de 1828.
Pero aún le tocaba cumplir una función pública, la de presidir el último Congreso de
la República de la Gran Colombia el 20 de enero de 1830. Tras relatar ante éste el
fracaso de su gestión en la frontera venezolana, salió de Bogotá camino de Quito. En
una emboscada tendida en la montaña de Berruecos, en el suroeste de la actual
Colombia, Sucre murió asesinado el 4 de junio de ese año. Sus restos mortales
reposan en la catedral de Quito.
-José Antonio Páez.
Militar y político venezolano, primer presidente de la República (1830-1835; 1839-
1843; 1861-1863), uno de los más destacados próceres de la emancipación de
América Latina, considerado asimismo entre los principales representantes del
caudillismo americano. Nació en la localidad de Curpa, situada en las cercanías de la
ciudad de Acarigua (actual estado de Portuguesa), el 13 de junio de 1790. Sus
estudios fueron muy elementales. Cuando tenía 17 años fue atacado por unos
bandoleros y en el lance mató a uno de ellos. Huyendo de la justicia trabajó de peón
en una hacienda de la región de las sabanas tropicales conocida como Los Llanos. En
ella se formó en la rígida disciplina de la “llanería”. Pasó en 1810 a organizar a los
llaneros en favor de la independencia respecto del poder colonial español. Su valentía
y decidido patriotismo lo convirtieron pronto en el máximo representante de los
llaneros, que le llamaban taita (‘padre’. Las verdaderas hazañas heroicas de Páez
comenzaron con la acción de Mata de la Miel (16 de febrero de 1816), cuando
derrotó, con sólo 500 hombres, a los 1.800 soldados al servicio del coronel realista
Francisco López. A raíz de ese éxito fue ascendido a teniente coronel. En El Yagual,
ocho meses después, volvió a aniquilar a las fuerzas de López, que esta vez contaba
con 2.300 hombres. Su victoria en la batalla de Mucuritas (28 de enero de 1817) fue
portentosa: Páez, que disponía de 1.100 llaneros, derrotó al general español Miguel de
la Torre, que dirigía un ejército de 4.000 soldados. Pero quizá el triunfo más
sorprendente de Páez se produjo en la batalla de Las Queseras del Medio, cuando el 2
de abril de 1819, con 150 de sus hombres, derrotó al realista Pablo Morillo, que
disponía de 7.500 soldados. En los instantes finales de la victoria independentista en
la batalla de Carabobo, que tuvo lugar el 24 de junio de 1821, donde también
desempeñó un papel muy destacado, Páez fue ascendido a general en jefe. Después de
tan exitoso combate pasó a ser el jefe absoluto del departamento de Venezuela,
integrante desde finales de 1819 de la República de la Gran Colombia. En 1826, el
Senado le destituyó, por lo que se vio obligado a entregar el mando el 29 de abril de
ese año. Pero cuando al día siguiente estalló el llamado movimiento de la Cosiata,
Páez retomó el poder en el territorio venezolano e ignoró la autoridad suprema
emanada desde la República de la Gran Colombia, así como la Constitución de ésta,
que había sido sancionada en 1821. Simón Bolívar, a quien se había unido ya a
principios de 1818 y a las órdenes del cual combatió en diferentes ocasiones, viajó
desde el Perú y decretó en Puerto Cabello el 1 de enero de 1827 una amnistía total al
tiempo que confirmaba a Páez en su cargo de jefe superior civil y militar de
Venezuela. En 1830, después de la disolución de la República de la Gran Colombia,
Venezuela promulgó su propia Constitución y Páez se convirtió el 24 de marzo de ese
año en el primer presidente de la República, cargo que ejerció hasta el 6 de febrero de
1835, cuando fue sucedido de forma interina por Andrés Narvarte, antecesor a su vez
de José María Vargas. Años más tarde resultó elegido para suceder a Carlos Soublette
y desempeñar un nuevo mandato que cubrió el periodo transcurrido entre el 1 de
febrero de 1839 y el 28 de enero de 1843. Durante sus dos primeras presidencias
fomentó la agricultura, la artesanía, la inmigración y la educación (en 1832 secularizó
la que habría de ser llamada Universidad de los Andes y en 1833 fundó la institución
que sería el antecedente de la Universidad de Carabobo), en 1841 creó el Banco
Nacional y un año después trasladó los restos de Bolívar desde Santa Marta hasta
Caracas. En 1848 se levantó en armas contra el presidente liberal José Tadeo
Monagas, a quien había ayudado a llegar al poder, y fue derrotado. Invadió el país al
año siguiente, pero de nuevo resultó vencido, para acabar siendo detenido y más tarde
desterrado. Se le rindieron homenajes en varias localidades de Estados Unidos, en
México, e incluso en ciudades europeas como París y Munich.
En 1861 regresó a Venezuela y, tras ser nombrado jefe del Ejército en abril de ese
año, cuatro meses más tarde derrocó al presidente Pedro Gual y el 10 de septiembre
de ese año estableció un régimen dictatorial. Victoriosos los federalistas, Páez firmó
el Tratado de Coche en 1863 y, tras ser sustituido en junio al frente del Estado
venezolano por Juan Crisóstomo Falcón, marchó nuevamente a la ciudad
estadounidense de Nueva York, donde ya había vivido durante su anterior estancia en
el extranjero. Desarrolló una gran actividad y viajó por varios países sudamericanos.
Murió en Nueva York el 6 de mayo de 1873. Sus restos reposan en el Panteón
Nacional de Caracas.-
-Santiago Mariño. Militar y político venezolano; general en jefe durante la guerra
de Independencia de Venezuela. Nació en Valle del Espíritu Santo (estado de Nueva
Esparta) el 25 de julio de 1788. Sus primeros estudios los hizo en Trinidad, donde
residían sus padres temporalmente. Iniciada la revolución venezolana, Mariño tomó
parte activa en Cumaná y en Guayana, con el grado de capitán bajo las órdenes del
coronel Manuel Villapol. Refugiado en Trinidad tras la caída de la I República,
Mariño encabezó una expedición contra los realistas del oriente venezolano, que, casi
sin armas, invadió desde el islote de Chacachacare el 12 de enero de 1813. Sé auto
designó general en jefe y con tal carácter liberó las provincias de Cumaná y
Barcelona. Mientras Simón Bolívar anhelaba la unión, Mariño sostuvo la idea de
mantener separados los ejércitos de Occidente y de Oriente, comandados
respectivamente por Bolívar y por él. Luego del triunfo en Bocachica sobre José
Tomás Boves (31 de marzo de 1814), Bolívar y Mariño se reunieron en La Victoria (5
de abril), y juntos actuaron con éxito en la primera batalla de Carabobo (28 de mayo).
Derrotados por Boves en La Puerta (15 de junio), ambos jefes emigraron a Oriente,
donde fueron proscritos por sus propios compañeros de armas y escaparon a
Cartagena de Indias y de allí a Jamaica y Haití, desde donde regresaron con la
expedición de Los Cayos, en la que Mariño actuó como segundo jefe (6 de mayo de
1816. El prestigio de Mariño era inmenso en el Oriente, y esto le llevó a perjudiciales
disensiones. Bolívar le nombró jefe del Estado Mayor en la batalla de Carabobo (24
de junio de 1821). Con los primeros amagos de separación de la República de la Gran
Colombia, Mariño estuvo al lado del general José Antonio Páez. En 1835, Mariño
dirigió la denominada 'revolución de las reformas' que derrocó al presidente José
María Vargas. Mariño fue dos veces candidato presidencial. Murió en La Victoria
(estado de Aragua), el 4 de septiembre de 1854. –
-José Antonio Anzoatequi. Militar venezolano, prócer de la independencia. Nació
en Barcelona (actual estado de Anzoátegui) el 14 de noviembre de 1789. Incorporado
desde 1810 al ejército patriota, enfrentado a las tropas realistas españolas, fue
comandante militar de Barcelona (1812) y participó en la campaña de Guayana de ese
año. En 1813 peleó en la batalla de Araure y luego en la primera de Carabobo (1814).
Al lado de Simón Bolívar, participó en la toma de Santafé de Bogotá, con el empleo
de capitán. En febrero de 1816, Bolívar lo nombró comandante de la Guardia de
Honor. Al año siguiente, bajo las órdenes del general Manuel Carlos Piar, actuó en
forma distinguida en la batalla de San Félix (11 de abril de 1817), lo cual le valió el
ascenso a general de brigada. Tras su brillante participación en la batalla de Boyacá
(7 de agosto de 1819), obtuvo el grado de general de división. Anzoátegui murió en
circunstancias extrañas, en Pamplona (Nueva Granada), el 15 de noviembre de 1819.
-Rafael Urdaneta.
Independentista y político venezolano, presidente de la Gran Colombia (1830-1831).
Nacido en Maracaibo, abrazó la causa de la independencia y llegó a general a los 26
años de edad. Fue presidente del Senado, comandante general de Cundinamarca,
secretario de Guerra y Marina de la República de la Gran Colombia y miembro del
Congreso Constituyente. Tras obligar a dimitir al presidente Joaquín Mosquera
(1830), Urdaneta asumió la presidencia. Ante la falta de apoyos, en 1831 devolvió el
poder a Domingo Caicedo, vicepresidente de Mosquera. Su actividad política
prosiguió en Venezuela, cuya secesión del Estado grancolombiano se había producido
en 1829. Fue secretario de Guerra y Marina y falleció en París en 1845, cuando
desempeñaba funciones diplomáticas.
Federalismo:
Es aquel gobierno donde las provincias tienen autonomía. Este sistema se apoya en la
división territorial y política.
Bolívar planteó en el Discurso de Angostura lo siguiente: el Sistema Federal de
gobierno admira las constituciones federales, pero considera imposible su aplicación
en Venezuela. Apta para los Estados Unidos, por sus virtudes y esencia libre, pero
débil y complicada para situaciones difíciles y delicadas. En ese orden de ideas critica
la Constitución Federal de 1811, considerándola perfecta en sus principios, pero
inaplicables en la circunstancia política de Venezuela.
Los principales elementos de su crítica se basaron en la subdivisión del poder
ejecutivo, la temporalidad del póder judicial y fracaso del poder legislativo al
consultar el espíritu de provincia y no la sola idea de República, unida, central e
indivisible.
En Venezuela se implantó el Sistema Federal con la Revolución General dirigida por
Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón, en febrero de 1858, al caer Coro en
poder de Ezequiel Zamora.
La guerra de la Federación termina con el Convenio de Coche, entre el gobierno y los
federales, en 1863. De aquí saldrá el General Falcón elegido Presidente de Venezuela.
Centralismo:
Es el sistema de gobierno que se caracteriza porque todo el poder se centraba en el
Poder Ejecutivo, y de ahí se mandaban ayudas a la Provincia.
Los gobiernos del período democrático en Venezuela (1958-1998) han sido
centralistas.
En la actualidad se busca, se propone y se desea un gobierno descentralizado, al estilo
federal.
Democracia.
Es aquel sistema de gobierno que se caracteriza porque los gobernantes son elegidos
por el pueblo, por medio del voto directo y secreto.
En Venezuela hemos pasado de una democracia representativa a una democracia
participativa.
Bolívar plantea en el discurso de Angostura que la autoridad ejercida por un solo
individuo es peligrosa; son esenciales las elecciones. Llama a los legisladores a dar a
Venezuela un gobierno democrático, popular, justo, moral y libre.
Proceso Constituyente.
En la actualidad Venezuela está viviendo un ambiente de expectativas ya que, a través
de este proceso constituyente, se espera DARLE A LA República un nuevo rostro
político, que influya en la renovación de la vida del país.
Los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, según esta propuesta, necesitan ser
radicalmente reformados, de modo que lo importante sea única y exclusivamente el
bien común y no los intereses partidistas o de grupos minoritarios, enfocados a
mantener un status ganado a fuerza de ventajismo político.
En la Constitución Bolivariana se han añadido el Poder Ciudadano y el Poder
Electoral.
La Constituyente es una asamblea de representantes de la nación que se reúne para
fundar o refundar un Estado Nacional y establecer las normas generales que han de
guiar las relaciones de las naciones entre sí, con el territorio nacional, con el
extranjero y con las instituciones nacionales. En otras palabras, es la expresión de
voluntad nacional para organizarse y regirse a sí misma, proteger su territorio y
establecer relaciones con otras naciones y Estados.
La elaboración de una nueva Constitución para el Estado es un compromiso de toda
Asamblea Constituyente. El pueblo debe manifestar su conformidad con la
Constituyente y el gobierno del Estado debe ajustarse a su contenido, pues de lo
contrario, el pueblo tiene el legítimo derecho a reclamar a sus gobernantes.
Personajes Actuales.
-Hugo Cháves Frias, Luis Miquilena, Isaías Rodríguez, Aristóbulo Istúriz, German
Escarrá, Alan Brewer Carías, Alberto Francheschi, Virgilio Ávila Vivas, Vinicio
Romero, Reinaldo Cervini, Cludio Fermín,
CAPITULO 2
PROMOVER ACTITUDES POSITIVAS HACIA LAS INSTITUCIONES COMO
ELEMENTOS INTEGRADORES DEL ESTADO Y LA SOBERANÍA.
Nación:
Es la entidad jurídica formada por el conjunto de personas o habitantes de un país,
unidos por rasgos y características comunes, cuyas vidas transcurren en un mismo
ámbito geográfico y regidos por el mismo gobierno.
Estado:
El estado son esas personas de características comunes como son el idioma, la
cultura, su pasado histórico, sus planes futuros y se dan una organización jurídica,
mediante un sistema de Derecho, y con conciencia de un destino común y unas
tradiciones de todos y para todos.
El Artículo 2 de la Constitución define a Venezuela como un estado democrático y
social de derecho y de justicia.
Territorio:
Es aquella extensión de tierras que pertenecen a una nación, provincia o comarca. Es
el ámbito geográfico del Estado en el cual se explicará su régimen jurídico.
El territorio venezolano está constituido por los espacios de tierra firme, espacios
aéreos, marítimos, mar territorial, plataforma continental y la zona marítima contigua.
(Art. 10).
La importancia geopolítica de un territorio no sólo obedece a los recursos que éste
posea para el beneficio de sus pueblos, sino por la posición ante el mundo en cuanto a
estrategias y comercio.
Por tal motivo, nuestro territorio ni parte del mismo puede ser cedido, traspasado,
arrendado, ni enajenado parcial o totalmente a potencias extranjeras. Por esta razón,
los gobiernos se oponen a que los aviones de cualquier nación sobrevuelen el espacio
aéreo venezolano.
Gobierno:
Es el régimen compuesto por un conjunto de órganos políticos y funciones que
existen en el Estado para alcanzar sus fines.
En el caso de Venezuela los órganos que forman este gobierno y ejercen tales
funciones son: Poder Ejecutivo, Poder Legislativo, Poder Judicial, Poder Ciudadano y
Poder Electoral.
Población:
Es el conjunto de personas que habitan en una región, ciudad, país, etc. Es decir, las
personas que se encuentran dentro del territorio del Estado.
Nuestra población es producto del mestizaje.
Esta población está conformada en la actualidad por un total aproximado de 23
millones de habitantes según el último censo en 1990.
Sociedad:
Agrupación de personas con fines limitados, que viven sometidas a leyes comunes y
llevan a cabo ciertas disposiciones organizativas.
Se habla también de totalidad del universo de seres humanos, que no pueden existir
independientemente y que crean, en sus interacciones, construcciones culturales como
sentido de pertenencia a la sociedad humana.
Familia:
Es un grupo de personas unidas por vínculos afectivos o lazos de parentesco, sea de
carácter sanguíneo o de afinidad: matrimonio o la adopción. La familia ha sido, es y
siempre será la célula fundamental de la sociedad
Individuo:
Es una persona considerada aislada de la sociedad. El hombre como individuo forma
un universo aparte.
PODER PUBLICO NACIONAL CON EL PODER ESTADAL Y EL PODER
MUNICIPAL.
Poder Público Estadal:
El Artículo 159 de la Constitución establece que los Estados son autoridades
autónomas e iguales en lo político, con personalidad jurídica plena y quedan
obligados a mantener la independencia, soberanía e integridad nacional y a cumplir y
hacer cumplir la Constitución y las Leyes de la República.
Esta autonomía es política (elección de sus autoridades), administrativa (inversión de
sus ingresos), jurídica(revisión de sus actos por tribunales) y tributaria (por la
creación de sus tributos); y sus límites deben ser establecidos en la Constitución.
Razón por la cual la Ley Nacional no podría regular a los estados. Sin embargo, esta
autonomía está limitada por la organización y funcionamiento de los Consejos
Legislativos Estadales.
Poder Público Municipal:
De acuerdo con el Artículo 168 de la Constitución, los Municipios constituyen la
unidad política primaria de la organización nacional, gozan de personalidad jurídica y
autonomía dentro de los límites de la Constitución y de la Ley.
En todo caso, la organización municipal debe ser democrática y debe responder a la
naturaleza propia del gobierno local.
La autonomía municipal comprende la elección de las autoridades, la elección de las
materias de su competencia, la creación, recaudación e inversión de sus ingresos.
Los actos del Municipio no pueden ser impugnados sino ante los tribunales
competentes, de conformidad con la Constitución y la Ley.
Elecciones Regionales:
Con el fin de descentralizar la administración del proceso electoral y asegurar la
participación ciudadana, por la ley de 1997, se crean las juntas electorales regionales.
A las juntas electorales regionales les corresponden la dirección, organización y
vigilancia de los procesos electorales que se realizan en su jurisdicción. Tienen su
asientos en la capital de cada estado y en el Distrito Capital. Están compuestas por
cinco ( 05 ) miembros y sus suplentes, designados por el Consejo Nacional Electoral,
a ellas corresponden el admitir las postulaciones para Gobernador y Diputados a la
Asamblea Nacional y a los Consejos Legislativos; extender las credenciales a los
representantes y testigos de los partidos y grupos de electores; totalizar los votos de
sus respectivas jurisdicción, hacer las adjudicaciones y proceder a las proclamaciones
de quienes resulten electos.
LA DEMOCRACIA COMO SISTEMA POLÍTICO Y LA IMPORTANCIA DE
LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA.
Concepto:
Democracia (del griego, demos, ‘pueblo’ y kratein, ‘gobernar’), sistema político por
el que el pueblo de un Estado ejerce su soberanía mediante cualquier forma de
gobierno que haya decidido establecer. En las democracias modernas, la autoridad
suprema la ejercen en su mayor parte los representantes elegidos por sufragio popular
en reconocimiento de la soberanía nacional. Dichos representantes pueden ser
sustituidos por el electorado de acuerdo con los procedimientos legales de destitución
y referéndum y son, al menos en principio, responsables de su gestión de los asuntos
públicos ante el electorado. En muchos sistemas democráticos, éste elige tanto al jefe
del poder ejecutivo como al cuerpo responsable del legislativo. En las monarquías
constitucionales típicas, como puede ser el caso de Gran Bretaña, España y Noruega,
sólo se eligen a los parlamentarios, de cuyas filas saldrá el primer ministro, quien a su
vez nombrará un gabinete. La esencia del sistema democrático supone, pues, la
participación de la población en el nombramiento de representantes para el ejercicio
de los poderes ejecutivo y legislativo del Estado, independientemente de que éste se
rija por un régimen monárquico o republicano.
Fundamentos:
La libertad, es decir, el derecho que tenemos a hacer todo lo que no perjudique o
cause daño a nuestros semejantes.
La igualdad de derechos y deberes para todos los ciudadanos sin que estos puedan
ser limitados por circunstancias ideológicas, religiosas o sociales.
La cultura popular, que es el fundamento para el desarrollo de la democracia, ya que
el hombre instruido tiene más capacidad de razonamiento, está en condiciones de
ejercer su derecho y de cumplir con sus deberes cívicos.
Dentro de la democracia, los gobernantes están obligados a oír planteamientos de la
comunidad y a ir en la búsqueda de soluciones adecuadas a dichos planteamientos.
En el sistema democrático los medios de comunicación como la radio, la televisión,
la prensa, las manifestaciones de los partidos políticos, las manifestaciones de
gremios, los libros y las artes especialmente en la obra teatral, son instrumentos de los
que se valen los ciudadanos para expresar su modo de sentir y de pensar. Estos
medios de expresión constituyen la opinión pública, uno de los factores
fundamentales de la democracia.
El Sufragio es el derecho que tiene el ciudadano para elegir a los gobernantes. Tienen
la siguientes características: libre, universal, directo y secreto.
Los presidentes de este período democrático han sido:
-Eleazar López Contreras
-Isaías Medina Angarita
-Rómulo Gallegos
-Junta de Gobierno (Wolfang Larrazábal)
-Rómulo Betancourt
-Raúl Leoni
-Rafael Caldera
-Carlos Andres Pérez
-Luis Herrera Campins
-Jaime Lusinchi
-Carlos Andrés Pérez
-Ramón J. Velásquez
-Rafael Caldera
-Hugo Rafael Chávez Frías.
El ejercicio democrático tiene sus características bien precisas y determinantes: la
sucesión de administraciones periódicas constitucionales y la práctica del sufragio,
mediante el cual se escogen los personajes que habrán de presidir y activar la
administración del Estado.
Logros de la Democracia:
-Total Libertad
-El derecho de formar agrupaciones políticas
-Los Partidos Políticos son los órganos de la democracia representativa.
En la democracia se originan problemas. La constante ejercitación de ella acarrea
también numerosos problemas que se generan de su dinámica.
Los Problemas sociales, los de cultura, educacionales, económicos, etc.
REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN CULTURA Y DEPORTE
ESTADO MIRANDA
U.E.P.A.”ELISA SALCEDO”
PARTICIPANTE:
INGRID DE LIENDO
FACILITADOR
PROF: YANA PEREZ
1 ° CIENCIA
NUEVA CÚA, 12 /02/ 2004
INTRODUCCIÓN
-En la asignatura Instrucción Premilitar podemos encontrar todo lo relacionado con
aquellos aspectos referentes a la Historia y forma de Conducción del país, como por
ejemplo en lo Geopolítico, la Identidad Nacional, los Poderes que rigen a nuestra
nación, sus Gobernantes, nuestros deberes y derechos y todos los cambios que han
pasado en el tiempo.
-Podemos comparar la historia a través de los temas que encontramos descritos en
este informe como son: los deberes y derechos que tenemos como venezolanos, los
valores que debemos tener siempre presentes, el conocer más a nuestros próceres,
proceso que estamos viviendo en la actualidad y sus personajes, la democracia como
único medio para expresar la voluntad de un pueblo soberano.
-Este informe está dividido en 2 capítulos, cada uno con sus respectivos contenidos,
el primero, con deberes y derechos, importancia de los valores, cambios políticos en
Venezuela y el segundo, conceptos de nación, estado, territorio individuo, sociedad,
familia, gobierno, población, los poderes públicos municipales y estadales, elecciones
regionales, la democracia como sistema político.