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Importancia del Hierro en Cultivos

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UNIVERSIDAD DE CUENCA

FACULTAD DE CIENCIAS AGROPECUARIAS

CARRERA DE AGRONOMÍA

ESTUDIANTE:

Lopez Cesar

DOCENTE:
Dr. Fernando Bermúdez

MATERIA:
Química Agrícola

TEMA:
El hierro

CICLO:

Quinto “A”

PERIODO:

2024 - 2025
Revisión bibliográfica

El hierro (Fe) es un micronutriente esencial que se encuentra en la naturaleza en


diversas formas, principalmente como parte de compuestos minerales y en estado libre.
En el suelo, el hierro es el cuarto elemento más abundante, pero su disponibilidad para
las plantas varía. Su solubilidad es influenciada por el pH del suelo, forman compuestos
insolubles en condiciones alcalinas. Por esta razón, aunque los suelos pueden contener
cantidades adecuadas de hierro, las plantas a menudo encuentran dificultades para
absorberlo, lo que genera preocupaciones significativas en la agricultura (Lindsay &
Norwell, 1978).

Las funciones del hierro en las plantas son amplias y variadas. En primer lugar,
es muy importante para la síntesis de clorofila, ya que su presencia es necesaria para la
formación de la estructura porfirina, que es esencial para la actividad fotosintética. Sin
suficiente hierro, las plantas no pueden producir la cantidad adecuada de clorofila, lo
que resulta en un déficit en la fotosíntesis y, por ende, en un crecimiento deficiente
(Jones & Jacobsen, 2005). Además, el hierro es fundamental para el correcto
funcionamiento de las enzimas implicadas en la reducción del nitrato y en la síntesis de
hormonas, lo que afecta a la salud general y al desarrollo de la planta.

Otra función crucial del hierro es su papel en el transporte de electrones dentro


de las mitocondrias y cloroplastos, donde facilita la respiración celular y la fotosíntesis.
Además, el hierro es esencial en el proceso de fijación de nitrógeno en leguminosas,
donde actúa como un componente de la nitrogenasa, la enzima responsable de la
conversión del nitrógeno atmosférico en formas utilizables por las plantas (Jones &
Jacobsen, 2005).

La deficiencia de hierro es un problema común en la agricultura, especialmente


en suelos con pH elevado, donde el hierro se encuentra en formas menos solubles. La
clorosis férrica, que se manifiesta como un amarillamiento entre las nervaduras de las
hojas jóvenes, es uno de los signos más visibles de esta deficiencia (Lindsay & Norwell,
1978). La deficiencia puede ser exacerbada por condiciones de alta materia orgánica o
un alto contenido de calcio, que pueden dificultar la absorción de hierro por las raíces de
las plantas. Además, el estrés hídrico y el encharcamiento pueden agravar esta situación,
ya que alteran la capacidad de las raíces para tomar nutrientes.

La deficiencia de hierro puede afectar a una amplia variedad de cultivos, desde


frutas hasta hortalizas y cereales. Los síntomas incluyen un crecimiento reducido, hojas
amarillas y, en casos severos, necrosis en las puntas y bordes de las hojas (Marschner,
2011).

La disminución en la producción de clorofila lleva a una menor capacidad


fotosintética, lo que resulta en un crecimiento reducido y, en última instancia, en
rendimientos menores (Lindsay & Norwell, 1978). Las plantas afectadas no solo tienen
un desarrollo pobre, sino que también son más susceptibles a enfermedades, lo que
puede resultar en pérdidas adicionales. Además, los cultivos que presentan deficiencia
de hierro suelen tener un valor comercial inferior debido a la calidad deficiente de los
frutos o vegetales.
Evaluar la disponibilidad de hierro en el suelo es un paso crucial para identificar
deficiencias y planificar intervenciones. Existen varios métodos analíticos que permiten
determinar el contenido de hierro en el suelo, siendo los métodos químicos los más
comunes. Por ejemplo, el uso de extractores como el DTPA (ácido
dietilenotriaminopentaacético) permite evaluar la cantidad de hierro disponible para las
plantas. Este método es efectivo porque el DTPA forma complejos solubles con el
hierro, facilitando su medición en laboratorio (Soltanpour & Delgado, 2002).

Extracción de hierro con DTPA

La extracción de hierro con DTPA se ha convertido en un método estándar para


evaluar la disponibilidad de este micronutriente en el suelo. Este agente quelante tiene la
capacidad de formar complejos solubles con el hierro, lo que permite su medición en
laboratorio. La extracción con DTPA a un pH de 7.3 es efectiva para simular las
condiciones del suelo donde las plantas normalmente absorben nutrientes.

El procedimiento de extracción con DTPA implica la mezcla de una muestra de


suelo con la solución de DTPA, seguida de agitación y filtración para separar el líquido.
La concentración de hierro en la solución filtrada se mide luego mediante
espectrofotometría o técnicas similares. Este método ha sido ampliamente validado y se
utiliza en investigaciones y prácticas agrícolas para determinar la necesidad de aplicar
fertilizantes que contengan hierro, contribuyendo así a mejorar la salud y productividad
de los cultivos (Lindsay & Norwell, 1978).

La corrección de la deficiencia de hierro en los cultivos puede lograrse mediante


diversas técnicas de fertilización. Una de las más comunes es la aplicación de
fertilizantes quelatados de hierro, que son formulaciones que combinan hierro con un
agente quelante, como el EDTA o el DTPA. Estos quelatos permiten que el hierro se
mantenga en una forma soluble y disponible para la absorción por las raíces, incluso en
suelos con un pH elevado donde el hierro suele estar en estado insoluble (Marschner,
2011). La aplicación foliar de estos fertilizantes también es una técnica efectiva,
especialmente en cultivos que muestran síntomas de clorosis férrica.

Otra técnica es el uso de enmiendas orgánicas, como el compost o el estiércol,


que pueden mejorar la disponibilidad de hierro al alterar la estructura del suelo y
aumentar la actividad biológica. Estas enmiendas no solo aportan hierro, sino que
también mejoran la retención de humedad y la capacidad del suelo para retener
nutrientes, lo que contribuye a un crecimiento más saludable de las plantas (Jones &
Jacobsen, 2005).

Bibliografía
Jones, C., & Jacobsen, J. (2005). Plant nutrition and soil fertility. . Nutrient management
module.

Lindsay, W., & Norwell, W. (1978). Development of a DTPA Soil Test for Zinc, Iron, Manganese,
and Copper. Soil Science Society of America Journal.

Marschner, H. (2011). Marschner's mineral nutrition of higher plants. Academic press.


Soltanpour, P., & Delgado, J. (2002). Profitable and sustainable soil test-based nutrient
management. . Communications in soil science and plant analysis.

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