Skimming y scanning: en qué
consisten
El Skimming (del inglés skim, es decir, sobrevolar) y el scanning (de scan,
escanear) son dos técnicas que buscan la aceleración de la lectura
de textos, principalmente académicos, para ir directamente al
grano. Su objetivo, pues, es común: no tener que completar la
lectura del documento para extraer la información que nos
interesa. Así pues, sus diferencias radican en la forma en que funcionan:
El Skimming consiste en leer solo los primeros párrafos y los
últimos de cada página, es decir, la introducción y la
conclusión. La idea es quedarse solo con los conceptos más
importantes, que suelen concentrarse en estas partes, y
evitar el resto: evidentemente, el skimming no te permitirá
profundizar en el contenido, pero sí ir directamente al grano y
saltarte las partes complementarias. Esta técnica puede ser
muy útil para repasar apuntes de clase una vez ya lo has
estudiado, o bibliografía complementaria al grueso del
material, o para hacerte una idea de si el texto en cuestión
es de interés. No obstante, tenemos que asegurarnos de que
estamos entendiendo lo que leemos: de lo contrario es mejor
que retomemos el texto desde el principio y lo leamos entero, o
perderemos información que puede ser importante.
El Scanning, por su parte, consiste en una exploración del texto,
o sea, en buscar la información que necesitamos encontrar en el
documento sin tener que leerlo completo gracias a una
exploración visual: se trata de buscar con la mirada por
encima del texto hasta que encontremos el término,
palabra, concepto o idea que necesitamos releer. Para que
esto funcione es muy importante que tengas clara la
estructura del texto, ya que así sabrás a qué párrafos debes
acudir y en qué parte debería estar lo que andas buscando.
Qué tener en cuenta al aplicar las técnicas skimming y scanning
¿Estás preparado para probar las técnicas skimming y scanning en tus
documentos académicos? ¡Genial! Sin embargo, antes de hacerlo debes
tener en cuenta los siguientes puntos:
Estas técnicas te costarán al principio y puede que las
primeras veces no consigas el resultado esperado, pero ¡no te
frustres! Cuanto más practiques, mejor se te darán.
Si empleas el skimming y el scanning en textos que debas
estudiar, debes asegurarte de conocerlos a la perfección.
De lo contrario no estarás repasando ni releyendo, sino que
estarás obviando mucha información que podría serte de
utilidad.
El skimming y el scanning sirven solo para textos académicos,
puesto que si intentas ponerlos en práctica en textos con otras
estructuras como novelas, narraciones, poesía… ¡no te enterarás
de nada! Y además, estarás desperdiciando la oportunidad
de leer con tranquilidad y disfrutar del viaje de las palabras.