Introducción
1. Importancia del hígado en el cuerpo humano
• El hígado es uno de los órganos más importantes y grandes del cuerpo humano12.
Este órgano cumple diversas funciones vitales, entre las que se incluyen:
• Transformar los alimentos en sustancias químicas y nutrientes que el cuerpo
necesita para mantenerse saludable1.
• Almacenar los nutrientes de los alimentos consumidos1.
• Descomponer medicamentos, drogas y alcohol1.
• Eliminar los desechos de la sangre1.
• Producir enzimas y bilis que ayudan a digerir los alimentos1.
• Por lo tanto, mantener la salud del hígado es esencial para el bienestar general del
cuerpo12.
2. Definición de cáncer de hígado
• El cáncer de hígado es una enfermedad en la que se forman células malignas
(cancerosas) en los tejidos del hígado34. Este tipo de cáncer se clasifica como
primario cuando se origina en el hígado y secundario o metastásico cuando se
disemina desde otro lugar del cuerpo al hígado3. El tipo más común de cáncer de
hígado en adultos es el carcinoma hepatocelular3.
3. Importancia de entender su histología para el diagnóstico y tratamiento
• La histología es fundamental para el diagnóstico y tratamiento del cáncer de
hígado5. A través del análisis histológico, los médicos pueden identificar las
características específicas de las células cancerosas, lo que puede ayudar a
determinar el tipo y la etapa del cáncer, así como a seleccionar el tratamiento más
adecuado67.
• Además, el diagnóstico temprano del cáncer de hígado es crucial para mejorar las
posibilidades de éxito del tratamiento7.
La etiología del cáncer de hígado se refiere a las causas y factores de riesgo que
contribuyen al desarrollo de esta enfermedad. Aquí se presentan algunos de los factores
más comunes:
1. Cambios genéticos: Generalmente es necesario que varios genes sufran cambios para
que una célula se convierta en cancerosa1. Se sabe que ciertos químicos que causan el
cáncer de hígado, como las aflatoxinas, dañan el ADN de las células del hígado12.
2. Hepatitis B o C: Estas infecciones virales crónicas son factores de riesgo significativos
para el desarrollo de cáncer de hígado3.
3. Consumo excesivo de alcohol: El consumo de grandes cantidades de alcohol puede
llevar a enfermedades hepáticas crónicas y cirrosis, lo que aumenta el riesgo de cáncer de
hígado3.
4. Cirrosis: La cirrosis, o cicatrización del hígado, puede aumentar el riesgo de desarrollar
cáncer de hígado
5. Hemocromatosis: Esta afección causa problemas con el almacenamiento de hierro en
el cuerpo, lo que puede aumentar el riesgo de cáncer de hígado3.
6. Obesidad y diabetes: Estos dos factores de salud pueden aumentar el riesgo de cáncer
de hígado3.
Es importante destacar que tener uno o más de estos factores de riesgo no significa que
una persona definitivamente desarrollará cáncer de hígado. Sin embargo, entender estos
factores puede ayudar a las personas a tomar decisiones informadas sobre su salud y a
buscar atención médica si presentan síntomas preocupantes.
TIPOS
La clasificación del cáncer de hígado se realiza principalmente utilizando dos sistemas: el
sistema TNM del American Joint Committee on Cancer (AJCC) y el sistema de
estadificación BCLC.
1. Sistema TNM del AJCC
Se basa en tres piezas clave de información
Tumor (T): ¿Qué tan grande ha crecido el cáncer? ¿Hay más de un tumor en el hígado? ¿Ha
alcanzado el cáncer las estructuras cercanas, como las venas en el hígado?
Nódulos linfáticos (N): ¿Se ha propagado el cáncer a los ganglios linfáticos adyacentes?
Metástasis (M): ¿Se ha propagado el cáncer a ganglios linfáticos distantes o a órganos
distantes como los huesos o los pulmones?
Las etapas del cáncer de hígado van desde la etapa I (1) a IV (4). Mientras más bajo sea el
número, menos se ha propagado el cáncer. Un número más alto, como la etapa IV,
significa una mayor propagación del cáncer1.
2. Sistema de estadificación BCLC
El sistema de estadificación BCLC se divide en los siguientes cinco estadios2:
Estadio 0: muy temprano.
Estadio A: temprano.
Estadio B: intermedio.
Estadio C: avanzado.
Estadio D: terminal.
Cada sistema de clasificación tiene sus propias ventajas y se utiliza para diferentes
propósitos. El sistema TNM es útil para determinar el tratamiento y pronóstico, mientras
que el sistema BCLC se utiliza para guiar el tratamiento y evaluar la supervivencia del
paciente1
Histología del cáncer de hígado
La histología del cáncer de hígado se refiere al estudio de las células y tejidos del hígado a
nivel microscópico para entender la estructura y función de este órgano, así como los
cambios que ocurren en él debido al cáncer1.
1. Carcinoma hepatocelular (CHC): Este es el tipo más común de cáncer de hígado y se
origina en los hepatocitos, que son las células principales del hígado23. El CHC puede
presentar varias alteraciones genómicas que inducen un fenotipo neoplásico1.
2. Colangiocarcinoma intrahepático: Este es un tipo menos común de cáncer de hígado
que comienza en las células que recubren los conductos biliares dentro del hígado23.
3. Hepatoblastoma: Este es un tipo raro de cáncer de hígado que generalmente se
encuentra en niños.
El análisis de las alteraciones somáticas y de los perfiles de expresión génica en pacientes
con cáncer de hígado ha proporcionado información relevante sobre los genes
involucrados en la carcinogénesis hepática1. Sin embargo, las alteraciones moleculares
más relevantes en las fases iniciales de la enfermedad aún se desconocen1.
En los últimos años, se han identificado diferentes vías de señalización implicadas en la
hepatocarcinogénesis, como las vías de Wnt, EGFR y PI3k/Akt/mTOR, que están
constitutivamente alteradas en numerosos estudios y proporcionan la base molecular
para el tratamiento de esta neoplasia1.
Además, existe cierta controversia sobre la célula origen del cáncer de hígado. Una
hipótesis sugiere que numerosas alteraciones genómicas en las células hepatocitarias
inducirían un fenotipo neoplásico1. Alternativamente, se ha postulado que al menos un
subgrupo de tumores tendría su origen en la célula troncal madre1. Ambas hipótesis
convergen en la existencia de células madre cancerosas (cancer stem cells) como
evolución de las anteriores, que serían las causantes de la perpetuación y las
diseminación de la neoplasia1.
Tratamiento del cáncer de hígado
El tratamiento del cáncer de hígado depende de la etapa de la enfermedad, la salud
general del paciente y las preferencias individuales12. Aquí se presentan algunos de los
tratamientos más comunes:
Cirugía: La cirugía para extirpar la parte del hígado con cáncer (hepatectomía parcial)
puede ser una opción si el cáncer está en una etapa temprana1.
Trasplante de hígado: En un trasplante, se extirpa todo el hígado y se reemplaza con uno
sano de un donante1.
Terapia de ablación: En la terapia de ablación, se extrae o se destruye tejido. Los
diferentes tipos de terapia de ablación que se usan para el cáncer de hígado son la
ablación por radiofrecuencia, la terapia con microondas, la inyección percutánea de
etanol y la crioablación1.
Terapia de embolización: Este tratamiento utiliza medicamentos para bloquear o disminuir
el flujo de sangre al cáncer en el hígado1.
Radioterapia: Utiliza radiación de alta energía para matar células cancerosas3.
Terapia de medicamentos dirigida: Estos medicamentos trabajan al atacar partes
específicas de las células cancerosas3.
Inmunoterapia: Este tratamiento utiliza el sistema inmunológico del cuerpo para combatir
el cáncer3.
Prevención del cáncer de hígado
La prevención del cáncer de hígado implica reducir la exposición a factores de riesgo
conocidos para esta enfermedad. Aquí se presentan algunas medidas preventivas:
Evitar, hacer las pruebas y tratar las infecciones por hepatitis B y C: La infección crónica
con el virus de la hepatitis B (VHB) y el virus de la hepatitis C (VHC) es un factor de riesgo
significativo para el cáncer de hígado4.
Vacuna contra el VHB: Los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades de
los Estados Unidos (CDC) recomiendan que todos los niños, así como los adultos, en
riesgo reciban la vacuna contra el VHB para reducir el riesgo de hepatitis y cáncer de
hígado4.
Alcohol y tabaco: El consumo de alcohol puede ocasionar cirrosis, lo que a su vez puede
dar lugar a cáncer de hígado4.
Lograr y mantener un peso saludable: La obesidad puede aumentar el riesgo de cáncer de
hígado4.
Limitar la exposición de químicos que causan cáncer: Algunos productos químicos
utilizados en ciertos trabajos pueden aumentar el riesgo de cáncer de hígado4.
Tratar enfermedades que aumentan el riesgo del cáncer de hígado: Las enfermedades
como la cirrosis y la hepatitis crónica pueden aumentar el riesgo de cáncer de hígado4.
Llevar una alimentación sana y hacer ejercicio físico: Mantener una alimentación
balanceada y realizar actividad física regularmente puede ayudar a mantener un peso
saludable y reducir el riesgo de cáncer de hígado5.