Arquitectura Vernácula Colombiana
Arquitectura Vernácula Colombiana
ATARRAYA
ARQUITECTURA SIN ARQUITECTO
ATARRAYA
ARQUITECTURA SIN ARQUITECTO
Ella baja. Baja fervorosa. Baja a un ritmo que no entendemos. Pero baja. La
empujan las aguas de su misma madre. Aguas expulsadas por sus familiares.
Conforme baja evoluciona, crece, aprende. Ella aprende al hacerse menos,
al hacerse limpia. Con los choques ella libera, se rompe. Ella no llora pero sí
rueda.
Y ahí se ve, ya va pasando. Es esta piedra que va trovando. Ella hace música,
sabe cantar. Las aguas chocan, empieza a sonar. Poquito a poco se va par-
tiendo, se hace pedazos que van fluyendo, y en ese ruido el río aprovecha y
empuja hermanas al lado de ella.
Ahora es gravilla, no solo piedra, parece poco pero es su huella. Ella sí impor-
ta, ella sí es algo, así en los pies solo sea barro. Pero en su suerte ella ha en-
contrado dos mil culturas que la han tocado. Partes de ella construyen casas,
partes de ella flotan al alba. Alba de un río, alba de un sol. Este es su viaje, es
su canción.
- Piedra en un río -
ÍNDICE
0. INTRODUCCIÓN 14
1. EL RÍO (LUGAR) 16
1.1 ECOSISTEMA ACUÍFERO DEL RÍO AMAZONAS 20
1.2 ECOSISTEMA ACUÍFERO DEL RÍO ORINOCO 23
1.4 ECOSISTEMA ACUÍFERO DEL RÍO MAGDALENA 24
1.4.1 FUNCIONAMIENTO DE LA DEPRESIÓN MOMPOSINA 28
1.4.2 DETERIORO DE LA RELACIÓN CON EL AGUA 30
2. EL TERRITORIO (CULTURA) 34
2.1 LA HISTORIA DE LA DEPRESIÓN MOMPOSINA 36
2.1.1 MOMPOX, UNA HISTORIA 38
2.2 DEPRESIÓN MOMPOSINA, UNA REALIDAD BIPOLAR 58
14
Muchas veces, cuando se habla de arquitec- Ahí, con la frase que usted apreciado lector aca-
tura, se suele retratar un gran edificio de estructura ba de recitar, fue que entendí el verdadero propósito
metálica, cubriendo amplios espacios y recubierto de de mi trabajo. Yo no tengo que inventarme un inge-
modernas fachadas modeladas con diseño paramétri- nioso método todo poderoso que resuelva todos los
co por computadora. Sin embargo, este tipo de arqui- problemas de la arquitectura en Colombia. No. Yo ten-
tectura, que muchos de nosotros quizás aspiramos a go que servir como medio de comunicación para que
construir algún día, puede no ser la mejor forma de la persona, el territorio, mejor dicho, la arquitectura
aproximarse a ciertos territorios. sin arquitecto; pueda ser oída, vista, entendida.
Cuando empezamos a considerar los elementos Siendo así pues, mi trabajo no tendría que ser
nativos del territorio colombiano, como la pobreza, la nada más que una galería. Una voz para que ese ter-
naturaleza y el agua, todo cambia. ritorio se comunicara con nosotros los citadinos.
Este libro nace, entonces, de la piedrita en el Unas buenas fotos, dibujos, textos y un poquito
zapato que me ha venido atormentando ya por un ti- de sentimiento, serían suficientes para que el propósi-
empo. Rebotando constantemente en mi cabeza esa to de mi experimento pudiera llegar a ser lo que de-
pregunta sobre cómo puede ser la arquitectura, cual bería ser. Y si. Uno más uno es dos, y este trabajo
puede ser su papel en el territorio colombiano y qué se aleja del clásico trabajo proyectual al que siempre
propósito debe cumplir para mi como arquitecto. se le observa en planos cuidadosamente producidos
Por eso he decidido emprender este primer es- para impactar.
fuerzo y tratar de descifrar esa pregunta. Recorrer los Pero lo más bonito, lo que más me impactó a
caminos de un territorio “perdido” en nuestro país y mi, es que no solo se limitó a ser una galería. Este
empaparme de sus aprendizajes para tratar de desti- trabajo terminó siendo algo más:
lar de ellos una arquitectura nueva. - Una Conversación -.
Pero esta “arquitectura nueva”, que no es ni Una conversación entre el arquitecto y la cultu-
nueva, ni precisamente - según la regla - arquitec- ra, entre la tradición vernácula y la desarraigada mod-
tura; tenía que partir de una premisa incial que debía ernidad.
perdurar durante todo el proceso como brújula astral Por lo anterior, apreciado lector, en este traba-
de esta búsqueda. Incialmente, esa premisa empezó jo usted podrá recorrer dos procesos diferentes pero
siendo un interés por inventar un sistema, una espe- que forman parte de la misma unidad. En primer lugar
cie de técnica repetible y fácil de transmitir que pud- podrá conocer mejor lo que, con mi mayor esfuerzo,
iera transformarse en una vivienda o, quizás, en otra logré recopilar de este misterioso lugar perdido de la
cosa. Pero esa idea incial no fue la premisa definitiva. memoria colectiva de nuestro país.
Es decir, claro que su esencia permnanece, pero tam-
bién mutó.
Lo que ocurre es que cuando uno trata de que Pero sobre todo, y haciendolo aún más intere-
un absoluto, un sistema, cumpla el papel de todo al sante, podrá acompañarme en el proceso que ocurrió
tiempo; termina formulando una arquitectura margin- en mí para llegar a la formulación de esta conver-
al, separada de la persona. Por eso se vuelve nece- sación con el territorio.
sario reconsiderar la premisa para que esta, a su vez, Elaborando un manual, una especie de instruc-
pueda acomodar tanto a la persona como a la técnica. tivo tipo IKEA, se propondrá paso a paso una concili-
Problema al que es más fácil aproximarse si seguimos ación entre la arquitectura, el arquitecto y el territorio.
las palabras de la siguiente frase: Se rescatará, dentro de lo alcanzable, lo más hermoso
de una arquitectura del pasado y se reimaginará en
- No existe arquitectura sin la persona, pero si puede todos los aspectos necesarios aquello que le ayude a
existir arquitectura sin el arquitecto - conservarse sostenible en el entorno del futuro.
15
EL RÍO, EN BUSQUEDA DE UN LUGAR
16
17
G1
AGUA CONDENSADA
CURSO ALTO
CURSO MEDIO
DELTA, DESEMBOCADURA
18
Para empezar hablemos del río. El río se di-
vide en tres tramos diferentes (G1). Tras la conflu-
encia de multiples nacederos en las montañas, se
forma la cuenca alta. Dentro de ésta se alberga
todo el recorrido que emprende un río mientras
baja la geografía montañosa. Las cascadas, los
riachuelos, los caños o nacederos; todos hacen
parte de esta primera etapa. Si usted, apreciado
lector, reside por ejemplo en la ciudad de Bogotá;
la mayoría de los ríos cercanos a usted están en
su cuenca alta.
Conforme van bajando la montaña los ríos
empiezan a crecer gracias a su encuentro con
otros afluentes. En el momento en que ya el río
baja de la montaña, empieza recorrer su cuenca
media: la llanura fluvial.
Este suceso es vital. Los ríos bajan carga-
dos de energía y al tocar tierras llanas la liberan
empezando a “meandrar” (G2). En otras palabras,
los ríos empiezan a moverse. Y, dependiendo del
tamaño, estos movimientos pueden llegar a ser
gigantes. G2
El concepto del río en movimiento va a ser, Por eso sus meandros empiezan a disiparse
entonces, imprescindible para el presente tra- en ramificaciones que inundan grandes exten-
bajo. Los grandes ríos tropicales tienen un con- ciones de tierra y llegan al mar como si fuesen
stante curso cambiante, lo que hace de plantear decenas de ríos diferentes en vez de uno solo.
ciudades o pueblos en sus bordes una tarea com- Durante este proceso, el mar se mezcla con
plicada, especialmente comparado a un río en su el río y se produce un estado salobre del agua lo
cuenca alta. que propicia algunos de los ecosistemas más
Pero todavia nos queda una etapa más por diversos y masivos de la tierra.
recorrer: El Delta (G3). El delta es el nombre técni- Comunmente denominados
co para denominar la desembocadura de un río como “manglares”.
en el mar. Cuando los ríos llegan a esta etapa ya Miremos como
vienen muy cargados de sedimentos y de grandes funcionan.
cantidades de agua.
G3
19
RÍO
RIO AMAZONAS
AMAZONAS
En este ejemplo se ob-
serva el delta del río
Amazonas, el cual es el
río más caudaloso del
mundo y desemboca
en las costas de Brasil.
20
RÍO
ORINOCO
En segundo lugar,
tenemos el río Orinoco.
Este sigue al Amazo-
nas como el segundo en
cuanto a caudal y de-
semboca en las costas
venezolanas.
23
RÍO
MAGDALENA
Y por fin llega-
mos a nuestro río fa-
vorito: el Río Grande de
la Magdalena.
El río Magdale-
na es el único río que
fluye de sur a norte y
desemboca en el mar
Caribe. Es, de cierto
modo, un espejo del
río Misissipi.
Ya tendremos un
el momento preciso
para hablar de la histo-
ria y función del río en
Colombia, pero primero
quisiera que centrara-
mos nuestra atención
en una importante pe-
culiaridad.
26
El río Magdalena se origina
un par de millones de años atrás.
Ante el ruido de las placas chocan-
RÍO ORINOCO
do se comienza a formar la cordil-
lera de los Andes y poco a poco el
RÍO CAUCA
ecosistema que antes era parte del
río Amazónas se divide en cuatro.
Se crea el valle del Magdalena, el
valle del Cauca, la costa pacífica RÍO META
Los españoles habían llegado Pero la historia del río debía que lo cargaba por el magdalena
a las costas del caribe colombiano continuar y algunas decadas hasta llegar a la costa caribe.
pero necesitaban un método para después de haber declarado la in- Y habría mucho más que
adentrarse en la jungla. El Magda- dependencia, los ingleses fueron contar sobre este maravilloso río
lena se convirtió indudablemente elegidos para potencializar la in- pero por ahora será suficiente cer-
en el aliado perfecto. Adentrando dustria del café y el tabaco. Para rar esta breve historia con el apa-
a los españoles al centro del país lograrlo, construyeron el cable más recer del tren y las carreteras que
y permitiendoles fundar Bogotá a largo del mundo para poder, así, se fueron armando a su lado y
apenas pocos kilómetros del botín bajar el café desde Manizales has- haciendo que con ellos las aguas
más abundante del mundo; El Do- ta Mariquita, montarlo en tren has- del río Grande de la Magdalena se
rado. ta Honda y enbarcarlo en un vapor cedieran al olvido.
27
LA D E P R E S I Ó N M O M P O S I N A RÍO CAUCA
na. Primero que nada, tratemos de entender por qué RÍO MAGDALENA BRAZO DE MOMPÓX
ocurre este extraño suceso. Como veíamos anterior-
mente, uno de estos no es como los otros. Y es que
cuando miramos el delta del río Magdalena y lo com- EL BANCO
Pero de todos modos esto no habría sido Las aguas del río Magdalena que vienen bajan-
posible hacerlo si no fuese por la segunda razón. El do con fuerza entre la cordillera oriental y la central;
río Magdalena ya ha liberado grandes cantidades de así como las aguas del río Cauca que vienen bajan-
energía mucho antes de llegar a su desembocadura. do por el valle formado entre la cordillera central y
Este suceso es el que observamos cuando miramos occidental, terminan desbordando sus aguas en esta
el mapa del río y vemos que grandes concentraciones extensión de tierra formando, a su paso, una enorme
de agua se acumulan antes de su desembocadura llanura de inundación. De cierto modo esta depresión
en el mar caribe. Esto es la depresión Momposina. Y es hueco en constante hundimiento que atrae las
se forma, como bien lo indica su nombre, gracias a aguas de estos ríos como un pequeño mar antes del
la presencia de una depresión, una gran cantidad de mar. Pero no solo desembocan en ella estos dos ríos
tierra hundida que forma, de cierto modo, una piscina. sino cientos de ríos más.
Las tres cordilleras empiezan a hundirse en las Ríos provenientes del cerro San Lucas, La Sier-
tierras antes de llegar al mar. Solo una pequeña pero ra Nevada de Santa Marta, y las dos cordilleras bajan
muy alta parte de la cordillera oriental se asoma en las hacia la depresión y mezclan sus aguas inundándo-
costas de Santa Marta formando la Sierra Nevada. Yo la. Gracias a ello, dos de los ecosistemas que antes
diría que podriamos imaginarnos que la cordillera se veníamos diciendo que estaban separados se unen y,
vuelve como una gran culebra que se abre paso por a su vez, estos mismos empiezan a interactuar con las
debajo de la tierra y que con su movimiendo empieza especies migratorias que vienen del mar caribe.
a producir un hundimiento de casi tres millones de No se si usted, apreciado lector, haya entendi-
héctaras encima de ella. Para que lo tengamos como do la magnitud de lo que estamos hablando. Colom-
referencia, estamos hablando de un área que, suma- bia, el pais con mayor densidad de biodiversidad en el
da, sería equivalente a poco más de 18 veces Bogotá. mundo, le debe esto gracias a cuatro ecosistemas.
28
Pero todavia nos queda un último elemento por
CNG EL FLORAL
mencionar. Si vemos el dibujo es fácil distinguir los
ríos, los brazos y las ciudades que hay frente a ellos,
pero también nos damos cuenta de que hay grandes
cuerpos de agua rodeando la isla y dentro de ella mis-
ma. Esto que estamos observando son la ciénagas. El
elemento más importante de todo ecosistema.
Las ciénagas son las encargadas de equilibrar
todo el ecosistema. Similar a lo que ocurría en un del-
ta tradicional con el manglar, la ciénagas funcionan de
forma relativamente similar.
MAGANGUÉ
El agua que llega cargada de contaminantes y
sedimentos se deposita en la ciénaga y los sedimen-
MOMPÓX tos bajan al fondo del lecho acúatico. Así mismo la
disminución en las corrientes permite que las algas
puedan proliferar y estas purifican el agua.
En otras palabras cada una de estas cienagas
funciona como un enorme filtro que limpia las aguas
PIJIÑO DEL CARMEN
que ya vienen cargadas de contaminantes desde las
grandes ciudades río arriba. No solo limpian el agua
sino oxigenan el aire hasta 10 veces más eficiente-
mente que un árbol.
Y de estos, dos confluyen en la depresión Momposi- Y bueno, que más se puede decir. Creo que es
na. El cuento se va poniendo poco a poco bien inte- evidente, apreciado lector, el valor de este territorio
resante. Pero todavía hay más. olvidado. Muchos colombianos hemos oído hablar de
El río Magdalena que viene viajando, en su Mompox, pero pocos hemos comprendido la impor-
mayor parte, como una unidad decide dividirse en tancia del entorno en el que se encuentra. Junto con
dos. Mejor dicho le salen dos brazos que se separan la parte de la amazonía y la selva de la costa pacífica
durante varios kilómetros y luego se vuelven a unir. se conforma la triada magnifica y super poderosa de
Y con ese baile nos deja una isla. Pero no cualquier nuestro país.
isla, la isla fluvial más grande de toda latinoaméri- Entonces, mi querido lector, creo que hemos
ca. Una extensión de tierra que alcanza cerca de 235 encontrado nuestro lugar de trabajo. No solo es río,
hectáreas y se llama la Isla de Mompox. no solo es ciénaga, no solo es cultura.
La Isla está delimitada por dos brazos del río Siendo así, seguiremos profundizando sobre
Magdalena, el brazo de Loba y el brazo de Mom- cada uno de los aspectos que conforman este her-
pox. Dos ciudades se encuentran en el punto donde moso territorio y trataremos de aproximarnos a él
se dividen y se unen estos dos brazos. En el punto desde, por lo menos, dos perspectivas diferentes.
donde se dividen se encuentra El Banco Magdalena y En primer lugar, necesitamos acercanos a la
en donde se unen se encuentra Magangué. Estas dos cultura, concer de dónde viene todo esto, quién vive
ciudades son las más importantes de la zona. ahí y, sobre todo, quién vivió ahí. Así empezaremos a
En medio de la isla se encuentra Mompox, la encontrar a la persona que va a conformar esta arqui-
única ciudad colombiana con el titulo de Patrimonio tectura. Y, en segundo lugar, necesitamos comprender
de la Humanidad e importante centro histórico de la cómo funciona este hábitat anfibio. Qué llega con el
colonia, pero ya hablaremos más de ella. agua, qué se queda, y qué se va.
29
RELACIÓN CON EL AGUA, EL PRODUCTO DEL MIEDO
30
P ROB L E M Á T I CA
Pero bueno, a todas estas, si
la región de la depresión Mompo-
sina es tan magnífica, porqué de-
beríamos tratar de encontrar una
nueva arquitectura ahí. ¿No está
acaso todo ya medio resuelto?
La realidad parece mostrar-
nos que no. Y este resultado ob-
dece a, al menos, cuatro problemas.
El primero de ellos tiene
nombre y apellido; se le conoce
como “miedo al agua”.
En las civilizaciones latino-
americanas, tal vez como heren-
cia de la conquista, la distibución
de riqueza de una ciudad parece
organizarse inversamente propor-
POBLACIÓN POBRE
cional a la cercanía con los cuer- POBLACIÓN RICA
pos de agua. Los ricos están en las RIESGO DE INUNDACIÓN
montañas y los pobres en el agua.
Este fenómeno se debe a que causando una situación de insalu- Por lo que poco a poco el
conforme se acerca al agua tam- bridad que la población rica pre- agua se ha venido convirtiendo en
bién se aumenta el riesgo de inun- fiere evitar. Especialmente porque un denominador de pobreza. Ante
dación. Un caso muy diferente al los ríos en Colombia se han venido ese fenómeno la población ha de-
que se podría ver en Europa donde contaminando de forma exponen- cidido construir cientos de diques
el valor de las propiedades aumen- cial en los últimos 10 años. y jarillones que han empezado a
ta conforme está más cerca a un Este proceso se ve refleja- empujar el agua de las cienégas
cuerpo de agua. En el Magdalena, do directamente en la amplia dis- para obtener más tierra sembra-
además, las poblaciones cercanas minución de toneladas pescadas ble y menos riesgos de inundación.
al agua están más expuestas a la en el Magdalena que se han visto ¿Existe quizás otra forma de aprox-
contaminación que carga el río, reducidas en casi un 80%. imarse al agua?
MAGNIFICACIÓN ECOLÓGICA DE METALES PESADOS VOLÚMEN DE PESCA EN LA CUENCA DEL MAGDALENA CONSTRUCCIÓN DE DIQUES EN LA DEPRESIÓN
EN TONELADAS POR AÑO MOMPOSINA
PORCENTAJE DE METALES PESADOS POR LITRO
RÍO ARRIBA
31
EL TERRITORÍO, COMPRENDIENDO UNA CULTURA
34
35
Para poder empezar a conocer el mundo del río ATARRAYA BOLICHE
y la depresión momposina, es necesario comprender
quiénes la habitaron antes de la llegada de los es-
pañoles. Es común que en nuestro país se olvide par-
te de la historia previa a la conquista, pero la historia
de aquellos que habitaron este territorio sigue viva.
Todo comenzó un bello día hace más de tres mil Pero esas limitaciones no fueron un gran prob-
años, cuando una tribu indígena decidió habitar una lema para los Zenú. Con un poco de ingenio y métodos
de las zonas más complejas de lo que hoy es Colom- desconocidos, los Zenú cavaron canales perpendicu-
bia. lares a los ríos en millones de hectáreas. Estos cana-
les les permitían asegurar que durante la temporada
La tribu se llamaba Zenú, debiendo su nombre al río de sequía no se quedaran sin agua para sus cultivos.
Sinú. Estos aventurados seres escogieron vivir en Pero también evitaban que los cultivos quedaran bajo
un territorio tan abundante en agua que sus tierras el agua.
podían permanecer inundadas durante años. Esto,
claro, representaba un gran inconveniente para so- Utilizaban las cumbres de los canales para sembrar y
brevivir, sembrar y moverse. los valles para llevar agua.
36
ATRAPAPECES COROTO
El hombre anfibio ha ido muriendo lentamente
con la llegada de la ingeniería y el ser humano ‘civi-
lizado’, pero aún no es solo una historia del pasado.
Los Zenú vivían de la pesca y el cultivo. Ya discutimos
cómo resolvieron los problemas para poder cultivar,
pero no hemos hablado de la pesca.
De estos canales aún quedan trazos cerca de La más importante quizás, y a la que este
la región de la Mojana y se pueden ver desde una fo- proyecto debe su nombre, es la atarraya. Una malla
tografía aérea. De hecho, son de tal importancia para tejida a mano, a menudo por mujeres, a la que se le
la historia del país que el Banco de la República dibujó amarraban piedras o pesas en toda su circunferencia.
los canales en su billete de veinte mil pesos.
Cuando el pescador, en total silencio, observaba pec-
Pero los canales no son la única herencia que es pasando bajo el agua, lanzaba la atarraya en un
tenemos hoy en día de los pueblos del pasado. Tam- elegante movimiento que la hacía volar por los aires
bién dejaron una cultura. La cultura de lo anfibio. Del como una gran ola y aterrizaba delicadamente sobre
hombre que vive en un constante ir y venir con el el agua, aprisionando a los peces que no cabían por
agua. entre los espacios de su red.
37
MOMPOX, UNA HISTORIA
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De los relatos de la historia y lo humano siem- ¿El tiempo? ¿El tiempo que tiene que ver con
pre se tamiza en la bruma un mismo amanecer. Es el el amor? ¿Cómo es que este tipo nos está contando
amanecer de los ángeles, de la novedad y del miedo a así este cuento? Sí. El amor y el tiempo son lo mismo,
ser humano. Siempre, en los espasmos del universo, pero no queremos que lo sean. ¿No me creen?
trasciende la idea del pesado cuerpo que se carga
hasta encontrar el flote, el resurgir. Es el amor. La me- A ver, ¿qué pasa cuando nuestra madre, sin importar
dia naranja. El bebé que arroja la flecha. la edad, se mira en el espejo y ve en su reflejo la ima-
gen de su rostro envejecido... Se asusta. Ve al tiempo
En la historia de lo humano mucho se habla, cierto, y olvida que lo vio cruzar. Ahora, ¿qué pasa cuando
pero poco se dice cuando se habla del amor. Pero yo su alma enamorada le pregunta a su pareja lo mismo
he venido a contarles todo. Sí. Todo lo que hay para que antes le preguntó al espejo? Hay dos opciones. O
saber sobre el amor. Lo que pasa es que no lo con- se asusta con el golpe de la verdad enardecida, o se
taré con fábulas o poesías. Ni siquiera con cuentos o asombra en el resguardo de una mentira piadosa para
novelas. No. Lo contaré con la historia de una ciudad. no asustar. En ambos casos, y sin importar su ocur-
Mejor dicho, de un pueblo. O, bueno, no sé. rencia, el amor y el tiempo dicen la verdad.
Lo que ocurre es que el amor, en su inaccesible Por eso es que son hermanos, por eso es que
destello, esconde una parecida similitud con un her- son lo mismo. Porque ambos viven y crecen del tem-
mano perdido. Ambos comparten el mismo padre. peramento desterrado de la humilde verdad. El amor
Pero su madre es diferente. El amor es el hijo recon- solo es amor cuando se perpetúa en el tiempo. Porque
ocido. Es el orgullo familiar, la medalla en el cuello. Su con el tiempo se desdoblan las mentiras piadosas, se
hermano, por otro lado, causa miedo. Es desconocido. desenvuelve el nudo y se llega al desenlace. Y, a su
Nadie sabe muy bien quién es, ni qué conforma su vez, el tiempo solo enamora cuando, en su uso, deci-
cuerpo. Y aunque todos lo hayamos visto alguna vez, dimos dejar salir nuestra verdad.
preferimos evitarlo. Olvidarnos de que lo vimos cruzar.
Pero ¿qué pasa si les dijera que existe un paraíso?
Pero resulta que estos hermanos son lo mismo. O más Una ciudad en la que habitan solo aquellos que ya
bien, son lo mismo. Son el mismo ser que nos habita descubrieron cómo funcionaba el cuento. Donde el
en el centro, solo que a uno de ellos hemos decidido tiempo enamora y el amor se perpetúa en el tiempo.
embellecerlo y al otro castigarlo. Una ciudad que ya no envejece, que ya no necesita
del espejo.
Claro que hay quienes claman haber descu- Esta ciudad se llama Mompox. O, Mompos. O,
bierto que ambos hermanos son el mismo. Algunos Santa Cruz de Mompos. Mejor dicho, se llama paraí-
decidieron que, si ambos son lo mismo, pues ambos so. Y es un paraíso no por sus playas, o porque Adán
son bastardos, y dejan de creer en el amor... Por el y Eva vivan ahí, sino por su silencioso estruendo. El
contrario, otros decidieron aceptar al hijo no recon- estruendo de la nada. El estruendo del recuerdo. En
ocido. Y ahora, ambos son hermosos... Pero lo cierto Mompox, el hombre vive solo para ver el paso de su
es que ninguno de estos aventurados personajes lo vida morir. En Mompox no se hacen cosas. No se sale.
pudo comprender. Ambos terminaron abandonando la No se entra. Solo se fluye. Se fluye al paso eterno y
naturaleza de estos dos hermanos unidos en su ser. retardado con el que el río Magdalena expone el pas-
ar de los objetos que, de algún lado vienen, y a algún
Lo que ha fallado en su intento por comprender las lado van. Por eso es que Mompox es el lugar perfecto
sutilezas de este simple suceso, es el coraje para de- para contarles la historia del amor. Porque ya no hay
jar que ambos sean lo suyo. Ambos sean bastardos y enamoramiento. Porque ya lo ha visto todo. Porque en
corona. Nobleza y plebeyo. Por eso, y con miedo a que ella, la madre permanece enamorada viendo el sigilo-
se asusten, diré su nombre. El tiempo. so pasar del tiempo.
39
FOTO MOMPOX DE NOCHE
40
La historia de Mompox ha comenzado y ter-
minado muchas veces. Se han visto pasar los atar-
deceres desde muchas casas y bajo muchos techos.
Pero si la fuésemos a visitar hoy, encontraríamos pre-
dominantes rasgos de un comienzo particular.
FOTO PLAZA 1
Los españoles llegaron a Colombia y empezaron a bus-
car la forma de sacar provecho de su ‘descubrimien-
to’. En la tierra nueva se les prometía tal abundancia
de oro que, para los locales, valía lo mismo que la sal.
¡Y si que tienen temas para Recorrer los cauces del río A principios del año 1800,
conversar! En Mompox se fundó la Magdalena en dirección contraria a por la mera culpa de la naturale-
primera universidad del Caribe. Sus la corriente no era una tarea fácil. za de un río, el Magdalena decidió
habitantes, carentes de clases so- Por lo que ciertos “negros”, los más cambiar su curso. El ancho brazo
ciales o pleitesías, decidieron que fuertes y grandes, eran escogidos de 200 metros que colindaba con
en Mompox no habría persona sin para tan engorrosa labor. Dado que Mompox se fue reduciendo len-
el saber bien instruido. Por eso, escapar durante el recorrido era tamente a un esquivo tamaño de
pedían al profesor de anatomía tan fácil, y dejar a los desampara- solo 40 metros. El río prefirió el
que disecara un cuerpo todos los dos españoles en medio de la sel- brazo de Loba y por ello, Magangué
sábados y de manera pública. De va significaba la muerte; los bogas se robó el crecimiento que antes le
ahí surgen tan bellas interacciones. (negros que empujaban las embar- pertencía a Mompox.
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Las puertas de las casas Algunos lo han intentado. Pero es
permanecen abiertas. Las perso- como robarse a sí mismo. Es una
nas, como sus puertas, de cierto imposibilidad física, una especie
modo también. Basta con acer- de utopía. Cuando pisé las tierras
carse a cualquier casa y saludar momposinas, llegó a mí una his-
con una calurosa sonrisa, para que toria de apenas unos días antes.
el dueño de casa lo invite a uno Un tipo había entrado a una casa,
a tomarse un jugo en su patio y subiendo por los tejados y escab-
a conocer su casa. Allá no exíste ulléndose en el patio, y al llegar la
el individuo. Allá todos funcionan hora de robar, decidió quedarse
como un organísmo. dormido en una hamaca.
Cada uno cumple su papel La solución vendría de los Yo pensaría que lo más boni-
en el armado de este complicado moriscos, los árabes. Muchos años to de toda esa historia que se car-
mecanismo. Un mecanismo que ar- atrás, la región andaluza había sido ga en el lomo de Mompox es que
ticula el pasado y el presente. Que controlada por los musulmanes. ha permitido mantener vivas las
lo moldea a punta de rodillo hasta Ellos habían traído consigo bellí- tradiciones, dándole motivos a los
convertirlo en un hilo. Un hilo fino simas técnicas de orfebrería, den- momposinos para celebrar, para vi-
pero brillante. Tan brillante como la tro de las cuales una de ellas era vir, para unirse. Uno de los ejemplos
plata. Que es otra cosa que también la filigrana. Cuando los españoles más emblemáticos de esta partic-
vuelve un hilo. Un proceso que, aún empezaron a encontrar el oro puro, ular tradición de continuidad es la
hoy, se hace a mano. Prensando trajeron a los orfebres sevillanos a celebración de la Semana Santa.
una y otra vez... Mompox con la encomienda de ha- Un despliegue absoluto.
49
En la mayoría de las ciudades, la Semana Santa Las procesiones principales ocurren el jueves
empieza el Jueves Santo. Pero en Mompox, el día a día y el viernes. Todo el pueblo se prepara para recibir a
empieza a cambiar desde el lunes de esa semana. La miles de personas de municipios aledaños, así como
ciudad empieza a prepararse para los días más impor- turistas, para estas procesiones. Las calles se cierran
tantes de la celebración con pequeñas procesiones. a las once de la mañana y, con el timbre de la campa-
Bueno, pequeñas... de unas 3 o 4 horas. Recorren las na, comienza una de las tradiciones más especiales
calles, siempre con un motivo, transportando a Jesu- de toda la Semana Santa. Alrededor de 2000 naza-
cristo de una iglesia a otra. Desde ese lunes, el icono renos, de carácter voluntario, empiezan a recorrer la
no pasará más de una noche en un mismo lugar. Mom- ciudad a las doce. Deben pasar por cada uno de los
pox tiene seis iglesias, por lo que el icono debe pasar monumentos de importancia religiosa y rezar la euca-
por cada una de ellas en algún punto de la semana. ristía frente a ellos o dentro de estos.
Todo esto es, sin duda, una pequeñísima parte Es importante entender, aunque sea breve-
de lo que es la ciudad de Mompox. Miles de historias y mente, el poder de esta ciudad en el territorio. Este
momentos han ocurrido en las calles de esta pequeña trabajo se ha enfocado en comprender la depresión
ciudad ribereña. El río Magdalena es la razón por la momposina. Pero no se puede ignorar un lugar con el
que seguramente todo empezó, pero definitivamente peso de Mompox. Por eso, he dedicado este espacio a
no es la razón por la que se ha mantenido a lo largo contar su historia. Desde sus calles han surgido gran
de los años. Esa responsabilidad cae en las personas parte de las tradiciones que han influido en pueblos
que, orgullosas, se levantan cada día simplemente más pequeños de este territorío. Pero también han
para ser momposinos. Aprenden, observan pasar el funcionado como un imán para atraer nuevas culturas
día, sufren el calor y celebran la llegada de la noche. y personas. Una vez me preguntaron, ¿Pero en Mom-
Pero el río sí es importante. pox si hay algo que hacer?
Quizás no tiene la prominencia del puerto de Y la respuesta es no. No hay nada que hacer en
Barranquilla, o la fuerza de los rápidos de Honda, pero Mompox. Y si se llega a Mompox esperando encon-
el río carga una forma de ser. Una forma de exist- trar algo que hacer, nunca se llega verdaderamente a
ir en el mundo. Es el símbolo del tiempo. Del pasar. Mompox. En Mompox no se va a hacer cosas. En Mom-
De aprovechar el momento. Después de todo, cuan- pox se va a ser. A ser uno mismo. A observar el tiempo
do algo se lo lleva el río, ya no se volverá a ver. Ir pasar. Se va a sudar un poco, o mucho, y a tomarse un
a Mompox es, sin duda, como adentrarse en medio jugo mientras los pensamientos se mecen en una silla
de Macondo. Se puede respirar la muerte del coronel momposina, incitados por algún vecino que antes de
Aureliano Buendía frente al pelotón de fusilamiento. llegar ni conocíamos. Esta es la historia de un pueblo
Las alquimias de Melquíades. Y la fuerza femenina de que no necesita que su historia sea contada, pero es
Úrsula. una historia que los ajenos sí necesitamos contar.
53
DEPRESIÓN MOMPOSINA, UNA REALIDAD BIPOLAR
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Pero entre las hermosas historias de Mompox y los Zenú, se es-
conde un delicado desequilibrio en el tejido social. Es casi como si se
estuviera intentando ser alguien más. Las generaciones más jóvenes han
encontrado mayores beneficios en la ganadería que en la pesca; la vivien-
da se ha olvidado de sus antepasados y ha abandonado su conexión con
el lado anfibio; y una gran parte de la población no logra ser productiva.
59
El tema de la ganadería es, por ejemplo, una Colombia le debe mucho a la ganadería, pero
clara analogía de lo que está ocurriendo en la región. sus beneficios han llegado a un gran costo. Si se mira
Los terrenos cenagosos son muy interesantes porque, un mapa de Colombia hoy en día, parecería que toda
gracias a sus sequías y crecientes, están en continua la sección de los llanos orientales y el valle del Mag-
renovación de material orgánico en el suelo. dalena bajo fueran espacios de pastizales naturales.
Pero lo cierto es que esto no era así.
Este fenómeno es lo que ha permitido a las pobla-
ciones legendarias sobrevivir con tanto éxito medi- En Colombia, el mapa se teñía de un verde intenso de
ante la siembra de alimentos. Pero el sector de la ga- punta a punta. Era difícil distinguir dónde empezaba la
nadería también ha descubierto las virtudes de este Amazonía y dónde terminaba la selva del Caribe.
espectacular fenómeno.
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Pero resulta que todas estas tierras hacían par- Para dedicarse a la ganadería, el finquero debe
te del ecosistema más afectado del país: el bosque tener dos tipos de tierras: una ubicada al nivel de una
seco tropical, del cual la depresión momposina forma ciénaga y otra en lo que ellos llaman ‘la montaña’.
parte. Sin embargo, en la depresión momposina ex- Claramente, el término ‘montaña’ no tiene el mismo
iste la particularidad de los flujos de agua. Durante la significado para quienes habitamos en la fría Bogotá.
temporada de creciente, no se camina por las fincas, Básicamente, estas tierras están hacia Valledupar,
se navega sobre ellas. Entonces, ¿qué hacen con el alejándose de la depresión momposina. Durante el
ganado? verano, las vacas regresan para alimentarse de lo
que dejó la temporada de lluvia. Así, lentamente se
Lo suben. Y luego lo bajan. va constatando la ineficiente e ilógica industria que,
además, está acabando con la depresión momposina.
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LA ARQUITECTURA, PASADO ANFIBIO - PRESENTE AJENO
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No es la primera vez que
hablamos de la cultura Zenú. Pero
me gustaría retomarla para tra-
tar de entender de dónde viene la
herencia arquitectónica de la de-
presión momposina.
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El Aterrado es, básicamente, un encofrado de tierra entre maderas
apuntaladas al suelo del cuerpo de agua. Con este sistema, los Zenúes
construyeron sus ciudades. Ciudades que, de cierto modo, no le tenían
nada que envidiar a Venecia. Es más, la solución es similar, solo que los
Zenúes la habían implementado antes en un continente desconocido.
También es muy probable que los Zenúes fueran parte del grupo de
habitantes que desarrolló la construcción con barro. Es extraño pensar
que en un territorio que se inunda, las viviendas se hicieran de barro. Pero
el bahareque, del que hablaremos luego, era sumamente fácil de recon-
struir. Y eso es algo que se repetía con todos los sistemas de construcción
que desarrollaron. Existía la costumbre de reconstruir en comunidad, por
lo que la casa no tenía que durar para siempre. La cultura perduraba y la
arquitectura se adaptaba.
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El primer estilo arquitectónico vernáculo del que vale la
pena hablar es la casa de tabla. Como indica su nombre, son
viviendas construidas con ‘tabla’, que en otras palabras, es
cualquier pedazo más o menos uniforme de madera que se
pueda encontrar. Pero es precisamente esa desordenada línea
la que hace interesante todo el sistema de vivienda.
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74
Finalmente llegamos al tercer tipo de vivienda que se ob-
serva en la depresión momposina. Y, tristemente, este es el mét-
odo constructivo más nocivo de los tres. Lo que ocurre es que
en la ruralidad colombiana, quizás por culpa del olvido, existe un
deseo de tener una casa de ‘material’. Con esto se refieren a una
casa como la de una ciudad. Pero estas casas que solo se limitan
al uso de ladrillo y cemento, suelen ser las menos adaptadas al
clima y a las necesidades anfibias.
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HACIENDO CUENTAS, A QUÉ NOS ESTAMOS ENFRENTANDO
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Entonces, ¿qué es lo que necesitamos hacer? Porque el territorio cenagoso parece
estar suscitando la necesidad de una nueva arquitectura. Una arquitectura que no
sea completamente vernácula ni urbana y desadaptada. Creo que entender este punto
es clave para comenzar la transformación, porque esta nueva arquitectura no ha sido
objeto de mucho estudio o análisis por parte de la mayoría de los arquitectos. Y sin
embargo, hay espacio para que la práctica comience a considerar formas de adaptarse
al mundo del hombre anfibio y abandone el interés por las casas de material. Quizas
el territorio está susitando una arquitectura sin arquitecto. Una arquitectura donde la
persona sea dueña de su propia construcción, pero que igual sea sostenible.
¿CÓMO TE SUEÑAS TU CASA DEL FUTURO? EL SUEÑO DE UN NIÑO
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Entonces,
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PROYECTO PILOTO, DESCUBRIENDO UNA NUEVA ARQUITECTURA
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DIBUJO DE LA ATARRAYA
MISMO DE LA PORTADA
POR COMPLETAR
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FOTO PORTADA PIJIÑO DEL CARMEN
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PIJIÑO DEL CÁRMEN PIJIÑO DEL CARMEN
CABRERA
PITA
Adentrarse en Pijiño podría ser como llegar a la luna. No existe mucho turismo
que lo visite, y mucho menos personas de Bogotá. Pero curiosamente, a excepción de
una mirada cargada de curiosidad, llegar a Pijiño es como llegar a la casa de un amigo.
El pueblo ha tenido una serie de iniciativas para incentivar el turismo, como el malecón
frente a la ciénaga, pero, en realidad, se ha generado muy poco turismo. Aun así, el
primer día que estuve ahí fui invitado a tomar café en la casa de un músico llamado An-
drés. Solo fue necesario preguntarle por el tipo de palma que componía su techo para
que Don Andrés ya me hubiera invitado a un café con él. Una conversación mucho más
abierta y sincera de la que los bogotanos estamos acostumbrados a tener incluso con
los amigos más cercanos.
Y es que ese es el aspecto más impresionante de este pueblo. Aunque es un lugar que
vive en el anonimato frente al resto del país, sus habitantes parecen habitarlo tran-
quilamente. ¡Y qué lugar el que habitan! Pijiño está frente a la ciénaga más grande del
complejo cenagoso momposino. Desde el malecón se avista una vasta extensión de
agua que, en otro lado del mundo, sería un lago suizo. Aquí, la ciénaga es el organismo
que provee sustento al pueblo. Es una ciénaga de cientos de hectáreas a disposición de
unos cuantos miles de habitantes. Un paraíso.
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LA VIRGEN DEL RETABLO Los testimonios fueron contundentes. Las personas me juraron
que realmente la habían visto crecer en tamaño desde que eran niños.
Me nombraron a varias personas que, gracias a la virgen del retablo, se
La virgen del retablo es, sin lugar habían salvado de graves enfermedades. El padre actual me comentó
a dudas, una de las historias más que estaba intentando encontrar al perpetuador de esa atrocidad para
bonitas que he escuchado. devolver la virgen.
Dice la leyenda que un pescador Lo cierto es que la leyenda y la reacción que esta generaba me
estaba pescando en medio de la ayudaron a confirmar mis sospechas. Pijiño es un pueblo de unidad, un
ciénaga. De repente, se le apare- pueblo lleno de posibilidades y personas amorosas. Un lugar al que de-
ció flotando un pequeño recuadro finitivamente se tiene que ir.
de madera. En él se distinguía una
imagen de la virgen. El pescador,
sorprendido, lo llevó a la iglesia de
Pijiño.
101
VISITANDO LA CASA DE ANDRÉS
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En cuanto a la ciénaga, todo es muy interesante. Normalmente, cuando
se habla de un ecosistema, siempre se mencionan sus beneficios y limitaciones.
Pero cuando se habla de la ciénaga, parece que las limitaciones se borran de la
ecuación.
Pero la verdadera estrella del espectáculo son las algas. En la ciénaga, las algas
se reproducen muy rápidamente. Las algas son un excelente alimento para los
peces, por lo que los peces se desvían por los caños para alimentarse en la ciéna-
ga. Pero las algas flotan, por lo que los peces suben cerca de la superficie para
alimentarse. Al hacerlo, atraen a las aves que se alimentan de pescado. Las aves
atraen a predadores más grandes como los caimanes, y todo se vuelve a repetir.
Y es en este escenario en el que los pescadores salen todos los días hacia las 6
de la tarde a pescar. En canoas y a punta de atarraya, se quedan hasta las 11 o
12 de la noche haciendo su pesca del día.
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FOTO CIENAGA
FOTO CIENAGA
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Sin embargo, no todo es un mar de rosas. Debido a las con-
stantes inundaciones, el municipio gestionó un enorme jarillón. Este
jarillón es de unos 3 metros de alto y rodea casi todo el pueblo.
Debido a que el jarillón rodea todo el perímetro del pueblo, las vivi-
endas perdieron toda posible conexión con la ciénaga. Ahora, des-
de las viviendas se observa una enorme montaña de color arena en
lo que antes era una vasta y amplia superficie de agua.
126
Por lo tanto, esta problemática tendría que ser el primer foco
del proyecto piloto: la necesidad de recuperar el borde con el agua
y articularlo con una arquitectura que enseñe nuevamente a convi-
vir con el agua sin tener que sufrir constantes inundaciones.
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PROYECTO PILOTO; RESPONDIENDO AL TERRITORIO
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PRIMERAS IDEAS; RESOLVIENDO EL BORDE
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Para poder empezar a reimaginar una arquitectura anfibia para la ciénaga de Pijiño, quizás debemos
entender cómo funcionan los movimientos de agua. Entender qué ocurre con el borde cuando hay un jarillón
en contraposición a cuando no lo hay. Pero, sobre todo, tenemos que entender cuáles son las medidas. Medir
es una de las funciones más profundas de la arquitectura y es un proceso que se empieza cuando se llega al
territorio.
La medida se da con el cuerpo, con el paso. Cuando me demoro caminando, ¿qué tan alto o incómodo
se siente caminar sobre el jarillón? Pero también se mide el tiempo. ¿Cómo percibo el tiempo en el lugar? ¿Es
rápido? ¿Es lento? Y, por supuesto, también se mide con los sentidos. ¿Cómo es el sol? ¿Es caliente o frío?
¿Dónde quisiera estar? En mi caso, y bajo el radiante sol a mediodía, yo quería estar metido entre las aguas
de la ciénaga. Sin embargo, eso es algo que se volvió difícil con la construcción del jarillón; la ciénaga se hizo
ajena a Pijiño.
En la observación, se denota un
serio problema con la sequía, por
ejemplo. La ciénaga se retrae vari-
os kilómetros y abandona el borde.
Por el contrario en la creciente la
cienaga se apoya contra el jarillón.
Pero, ¿cómo solucionarlo?
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OPCIONES PARA CONVIVIR CON EL AGUA:
Necesitamos buscar una manera de devolverle el borde a Pijiño, de manera que la vivienda se vuelva a vincu-
lar con la pesca y el agua, haciendo que la ciénaga se convierta en la piscina de la casa. Sin embargo, también
debemos considerar cómo proteger ese hábitat de la sequía. No es ideal vivir inundado, pero tampoco sin
agua, por lo que es de suma importancia resolver ambos problemas.
Para hacerlo, podríamos revisar al menos tres posibles combinaciones. Estas combinaciones están basadas
en la idea de tener una vivienda capaz de convivir con el agua, pero además ser productiva. Es la llegada de
la productividad a la ecuación lo que cambia las posibilidades. Inmediatamente, la tierra se vuelve invaluable
si la vamos a usar para sembrar en ella.
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Entonces, la vivienda estaría situada en un
aterrado lineal donde se pueden establecer siembras
y huertas de toda clase. Esto suena interesante. Sin
embargo, todavía hay un problema: aunque estamos
solucionando la carencia de borde de Pijiño, no esta-
mos abordando adecuadamente el segundo proble-
ma. ¿Qué pasa con la sequía?
139
Entonces, ¿cómo se vería esto? En primer lugar, tendríamos nuestro jarillón,
que se podría mantener casi intacto y del mismo ancho. Además, tendríamos nues-
tros canales de peinilla. Este sistema permitiría que las viviendas se ubiquen en-
frentadas siempre por dos elementos en cada costado.
Por un lado, estaría la tierra, nuestro canal, donde podrían ubicarse los patios y los
accesos a las viviendas, así como un camino que nos permitiría llegar a ellas. Por
otro lado, estaría el agua, y sería este frente el que compartiría con la otra vivienda
construida.
El problema surge con las puntas de los canales. Al intentar ubicar el patio y la
vivienda en ellas, los patios de las viviendas colisionan debido a la curva oblicua.
Además, este espacio es muy exclusivo para una sola vivienda. Por lo tanto, quizás
podríamos utilizar las puntas de los canales como espacio público.
Podríamos llevar los caminos de acceso a las viviendas hasta la punta de los ca-
nales y terminarlos en un lugar perfecto para atar las canoas al borde después de
una larga noche de pesca. Veamos cómo podríamos implementar esta solución en
Pijiño.
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ESCALA TERRITORIAL; ARTICULANDO EL TERRENO
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Observando la fotografía aérea que tomamos
desde el dron, se evidencia como primer elemento la
magnitud de las temporadas de sequía. Todo lo que
se ve a la derecha del jarillón (línea arenosa) debería
ser agua. Sin embargo, en esta época no lo es. Y ahí
es donde se hace particularmente evidente la necesi-
dad de los canales que planteábamos como concepto
inicial.
148
En la escala habitacional es necesario definir todos los elementos que
tendrán contacto directo durante la interacción diaria con las personas. Es
decir, aquellos que están fuera de los límites de la vivienda pero dentro de
los límites de lo privado. Este es el lugar, además, para resolver la carencia de
productividad por vivienda. Por lo tanto, para proponer un sistema efectivo se
debe trabajar con el espacio libre definido dentro del lote: el patio.
Este patio, a diferencia del tradicional, tiene una pendiente por estar localiza-
do en las laderas de los canales. Por lo tanto, la parte más baja estará pro-
pensa a inundaciones continuas, la intermedia a inundaciones ocasionales, y
la más alta permanecerá seca. Para aprovechar esto, en la parte más alta se
puede realizar compost, reutilizando residuos alimenticios como abono. En
la parte intermedia se pueden sembrar especies que resistan inundaciones
ocasionales. Y en la parte baja se pueden situar huertas elevadas. Estas no
solo estarían elevadas para evitar el contacto con el agua, sino también para
evitar que hormigas u otras plagas las invadan, permitiéndonos sembrar es-
pecies más delicadas.
149
ESCALA TÉCNICA; RESOLVIENDO EL ESPACIO ANFIBIO
152
Para poder resolver el espacio de la vivienda, lo primero que es
importante es comprender el alcance de la versatilidad y el costo. Dado
que la persona que terminará construyendo las viviendas no necesari-
amente maneja la capacidad de recursos para financiar construcciones
con altas cantidades de desperdicio, la estructura de la vivienda debe
ser modular. Debe estar basada en las medidas de las maderas dis-
ponibles en el mercado: 3 m, 6 m, y 4 m. De las tres, la más interesante
parece ser la de 3 m, porque además se acopla con el sistema imperial
de medidas, que es en el que se venden muchos de los materiales de
construcción.
153
BLOQUE DE BAHAREQUE: Adicionalmente a resolver el sistema estructural, es vital
reincorporar las técnicas vernáculas que hemos venido discu-
tiendo a lo largo de la investigación. El bahareque, la casa de
palo o de palma de corozo, así como los techos de palma, son
materialidades que han permanecido por sus beneficios térmicos
y habitacionales.
BLOQUE DE ANGEO: Dado esto, el sistema que se propone está basado en el mundo
del arte. La pintura es lo que el ser humano realiza, es la obra
de arte. Pero el marco es lo que le trae utilidad, es lo que per-
mite colgarla en la pared y observarla todos los días sin que se
deteriore. Este mismo concepto se puede extrapolar al sistema
de construcción de los cerramientos. Podemos enmarcar cada
BLOQUE DE PAPEL: una de estas técnicas en pequeños bloques que se acoplen a
la modulación estructural, y así el complejo de cerramiento se
puede armar como quien arma un modelo de Lego. El bahare-
que se puede poner solo desde los 40 cm hacia arriba y abajo
podemos hacer el cerramiento de corozo. O el angeo para dejar
entrar luz se puede poner como la última hilada y así no deja pas-
ar el calor. También podemos introducir materiales nuevos como
el papel tratado con ACPM. El papel deja pasar la luz pero no la
radiación, lo que lo hace ideal.
Lo interesante de ‘modularizar’ lo vernáculo es que po-
demos instalarlo como deseemos: alineado, trabado, en
órdenes diferentes, etc. Esto también nos permite uti-
lizar el mismo sistema para los cerramientos interiores
de la vivienda. Y como el módulo cuadra perfectamente
con la estructura, se pueden separar las viviendas en 2,
3 y hasta 4 habitaciones.
Adicionalmente, podemos
replicar todo nuestro sistema
de cerramientos y estructu-
ra para proponer soluciones
dotacionales como el tanque
de agua. Podemos hacer sus
bases con la misma madera
que la casa y cubrirlo con lata
de corozo y palma de vino
para evitar que el agua se
caliente. Este tanque puede
recibir el agua del techo, cre-
ando así un ciclo cerrado.
ESCALA COMUNAL; ASEGURANDO LA SOSTENIBILIDAD
158
Finalmente, debemos tratar de resolver el problema de la baja sostenibili-
dad del hábitat que actualmente se evidencia con la dualidad en el territorio de
la Depresión Momposina. Para hacerlo, lo más importante es lograr articular la
comunidad como un organismo. De cierto modo, como ocurre en Mompox. Para
esto es importante revisar dos frentes principales.
Entonces, la pregunta es: ¿cómo vamos a lograr estos espacios para asegurar la
sostenibilidad y el desarrollo cultural de las personas sin necesidad de acudir a un
arquitecto para que nos diseñe el Guggenheim de Bilbao flotante?
159
HUB DE SOSTENIBILIDAD:
Solo es necesario instalar una chipiadora y unas mesas de compostaje para que
este espacio se convierta en el lugar de manejo de residuos de todo el plan.
ESPACIO AMBIVALENTE:
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ARQUITECTURA SIN ARQUITECTO
163
LA NECESIDAD DE UN PLAN MAESTRO
164
Entonces, ¿cómo podemos hacer que este
manual tenga el impacto necesario para permitir
TIPOLOGÍA CENAGOSA verdaderamente que las personas construyan
su propia vivienda?
165
EL PATIO; EL COMODÍN DE LA PRODUCTIVIDAD
166
Para poder explicar lo que debe ocurrir
en la escala de lo habitable, es decir, con el
patio que se estableció en el proyecto pi-
loto, es muy importante poder transmitir un
tipo de información que no parece ser de
carácter arquitectónico.
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LA VIVIENDA; SOLUCIÓN SISTEMÁTICA VERSÁTIL
168
El objetivo de esta etapa del manual debe ser entonc-
es acompañar todo el proceso constructivo de la vivienda.
Como la vivienda está montada sobre un diseño modular,
basta con explicar cómo funciona la construcción de un
módulo en detalle para que la persona ya pueda construir
la vivienda completa.
169
LO COMÚN; BLINDAJE HACIA EL FUTURO
170
Finalmente, el elemento que cierra el ciclo de todo el
sistema son los equipamientos. Sin ellos, existen viviendas
sostenibles pero no una comunidad sostenible. Por lo tanto,
en el manual, la aparición de esta etapa que desarrollamos en
el proyecto piloto es muy necesaria. Esto implica que desde el
momento de la planeación del plan maestro, el manual expli-
que cómo identificar y aislar los mejores sitios para localizar
los equipamientos. Es importante que, lo que parece el final del
proyecto, se articule con el principio, y por eso se vuelve vital
realizar procesos como la identificación de accesos y puntos
de interés. Estos serán los mejores lugares para organizar los
equipamientos.
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CONCLUSIONES Y CIERRE; EL FIN DE UN NUEVO COMIENZO
172
Creo que ha sido un recorrido interesante. Sin duda, para mí y espero que para
usted, apreciado lector, también lo haya sido. Al principio de este libro les prometí un
recorrido, una exposición, un lugar para que el territorio de un olvidado rincón del país
pudiera decir unas palabras. Siendo ya el final, espero haber sido un buen interlocutor de
este. Lo que para mí es cierto, es que Colombia tiene un territorio impactante. Cuando se
le recorre, se conoce el poder que tenemos como colombianos. A mí me queda siempre
un sabor a resiliencia, a empuje y a carácter. Un carácter que ha sido moldeado a pulso, a
fuerza de trabajo y amor.
Ya hemos recorrido la historia sobre cómo hacer un manual. De otro modo es como
si hubiésemos recorrido mi camino para poder generar esta conversación. Espero no me
toque definir a mí si realmente hemos logrado construir una nueva arquitectura. Yo creo
que no. Pero no porque lo que está consagrado en este libro no sea importante, sino
porque creo que lo que hicimos fue comenzar a construir esta nueva arquitectura. Aún
habrá que dejarla vivir, que salga y conozca el mundo.
Por eso quisiera terminar este recorrido dándoles las gracias. Las gracias porque,
si llegaron hasta aquí, es porque leyeron todo el libro. Y porque ahora son parte de no-
sotros. De una comunidad de personas que está interesada en desenterrar los rincones
del país. Que quiere llevarle algo bueno a las personas que viven en ellos. Una comunidad
que entiende que el hecho de tener títulos o ser un gran profesional no es indicativo de la
necesidad de solo trabajar por las necesidades de una gran ciudad como Bogotá, sino que
también el territorio merece ser oído. Merece tener su lugar y recibir amor a través de las
habilidades de cada uno de nosotros. Yo espero que después de esto salgan un poco más
enamorados. Ya sea de nuestro país en general o, al menos, de su riqueza. Espero que
leer este libro sobre arquitectura les ayude a no pensar en la arquitectura. A salir a viajar,
visitar y conocer. Después de todo, esta es nuestra historia y solo tenemos un intento al
escribirla.
173
GRACIAS POR HACER PARTE DE
LA COMUNIDAD
ATARRAYA
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ILUSTRACIONES: Miguel Samper y María Gutiérrez
FOTOGRAFÍA: Miguel Samper
TEXTOS: Miguel Samper
DISEÑO ARQUITECTÓNICO: Miguel Samper
DIAGRAMACIÓN Y EDICIÓN: Miguel Samper
BOTÁNICA Y BIODIVERSIDAD: Patricia Samper
BIBLIOGRAFÍA:
- Técnicas Vernáculas, AGRA, 2016
- Mompox Isla en el tiempo, Diego Samper, 1996
AGRADECIMIENTOS:
- A Jimmy Álvarez, por su hermoso recuento de la historia de Mompox
- Al Chipi, por su profundo recorrido por las ambigüedades del hombre anfibio y su ayuda para con-
ocer, entrevistar y adorar a Pijiño del Carmen.
- A Augusto, por habernos acompañado y transportado en esta aventura.
- A mi mamá, por ser una increíble compañera de viaje.
- A mi papá y mi mamá, por ayudarme a hacer que este proyecto fuera posible.
- A María Gutiérrez, por acoger esta causa monumental y reducir sus dificultades.
- A Stefano, Catalina y Nathalia, por permitirme desarrollar este proyecto tan peculiar como
Proyecto Integrador Final.
EDICIONES ATARRAYA
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