INTRODUCCIÓN
La estructura más compleja en el universo, sin duda alguna es el cerebro, tal es su
alcance que se ha propuesto entenderse así mismo. Toda nuestra actividad mental
está centrada en él, desde procesos como la respiración hasta pensamientos muy
elaborados.
En últimas décadas el hombre ha aprendido más sobre el funcionamiento del
cerebro que a lo largo de la historia de la humanidad. Y esto se debe principalmente
al avance en disciplinas actuales como las neurociencias, que estudian el cómo
funciona el sistema nervioso, su organización y de qué manera diversas áreas del
cerebro se relacionan, interactúan y dan origen a la conducta de los seres humanos.
En el siguiente escrito de busca que el lector comprenda de donde surgen
conceptos que hoy podrían resultar habituales y que se construyeron a través del
tiempo mediante la formulación de preguntas y se introduzca al estudio de las bases
históricas que han aportado diversos autores a la Neuropsicología.
Durante este recorrido histórico, se ha pensado en diversos orígenes o alojamiento
de nuestro pensamiento y emociones, mismas que están alojadas en diversos
órganos de nuestro cuerpo. Por ejemplo, los egipcios creían que el corazón era
responsable del pensamiento. Esta historia se distinguen cuatro grandes periodos
en el desarrollo de los conceptos relacionados con el cerebro: el periodo preclásico,
periodo clásico, el periodo moderno o posterior a la Segunda Guerra Mundial y el
periodo contemporáneo (Ardila, 2006). Dentro de cada periodo, se destacan
múltiples autores, entre ellos, Hipócrates, Gall, Broca, Wernicke, Liepmann, Luria,
entre otros.
También se han desarrollado modelos teóricos durante estos periodos, un ejemplo
clásico es el modelo de unidades funcionales de Luria. Se hará una breve
descripción de los procesos cognitivos, su ubicación topográfica y la evaluación
neuropsicológica de cada proceso. Finalmente, se hará una descripción del
panorama de la neuropsicología en contextos de países latinoamericanos,
incluyendo México.
1.1 ¿Qué es la Neuropsicología?
Un aspecto positivo que han dejado las guerras del siglo pasado es que
proporcionaron a la medicina y la psicología oportunidades para estudiar el cerebro
humano. Gracias a ello nació una nueva rama del conocimiento, la neuropsicología,
que se deriva de la neurología clásica y se ha desarrollado con el aporte de las
neurociencias y de la psicología contemporánea (Rufo-Campos, M. 2006). Su
objetivo esencial es estudiar la relación que existe entre la actividad cerebral y las
funciones psicológicas superiores como las gnosias, praxias, lenguaje, memoria,
atención, funciones ejecutivas, etc.).
La neuropsicología que actualmente se conoce surge de métodos experimentales y
la observación clínica, así como de nuevas técnicas de diagnóstico como lo son la
imagen del cerebro y las ciencias cognitivas. La psicología cognitiva postula que la
mente es un sistema de procesamiento de la información que a su vez está
constituido por diferentes subsistemas. Cada uno de esos subsistemas pertenece a
una función cognitiva: subsistema de atención, subsistema de percepción,
subsistema de lenguaje, etc., independientes pero interconectados (Pérez. 2014).
La neuropsicología cognitiva se encarga de proporcionar explicaciones sobre el
funcionamiento de los procesos cognitivos a partir de su estudio clínico y
experimental, Arango et. Al. (2020) nombran a la Neuropsicología como el estudio
de la relación entre el cerebro y la conducta, concretamente se refiere a cómo el
comportamiento, la emoción y la cognición se ven afectados por el cerebro.
1.2 Desarrollo histórico y modelos neuropsicológicos.
1.2.1 Inicios de la neuropsicología.
Desde que el hombre comenzó a tomar conciencia de su comportamiento, durante
diversas épocas y en todas las culturas se ha supuesto que al cerebro se le
asignaba un papel especial en las funciones psíquicas aun antes de las primeras
grandes civilizaciones, se basa en los cráneos hallados en sitios neolíticos (menos
de 10,000 años) que presentaban trepanaciones hechas de manera deliberada
(Villa, 2013). En relación al desarrollo histórico de la Neuropsicología, se distinguen
4 periodos los cuales son descrito a continuación.
Periodo Preclásico (abarca hasta 1861)
En un inicio, los egipcios creían que el corazón y el diafragma eran los órganos
responsables del pensamiento. En la antigua Grecia, se comenzó a hablar de la
importancia del cerebro relacionándolo con la actividad mental de los individuos.
Alcmaeon Croton, en el siglo V antes de Cristo, propuso que el cerebro era el órgano
responsable del pensamiento y las sensaciones humanas. Autores como Platón
manifestaron una postura similar un siglo después, denominando a cerebro como
un órgano divino situado en lo más alto del cuerpo, la cabeza. Cien años más tarde,
Hipócrates (siglo VI a. C) creía que el cerebro era el responsable del intelecto, los
sentidos, el conocimiento, las emociones y las enfermedades mentales; refiriéndose
a dos tipos diferentes de alteraciones: áfonos y anaudos como subtipos de pérdidas
lingüísticas (Ardila, 2006). Durante ese mismo siglo, Nemesio postulo su hipótesis
ventricular.
Hacia finales del siglo XVIII el frenólogo Franz Gall formuló una nueva doctrina
particularmente influyente durante el siglo XIX, donde se encargó de localizar las
funciones mentales en la superficie del cráneo algunas muy complejas y ambiguas
como la creatividad, el amor, el odio, etc. (Iragorri et al., 2014). Resultaría ingenuo
al día de hoy, el punto de vista de Gall, sin embargo, se debe considerar que toda
la actividad cognoscitiva es resultante de la actividad cerebral. Para Ardila, (2006)
Gall es el antecesor directo de la neuropsicología.
Periodo Clásico (1861-1945)
La evidencia empírica resulta de gran importancia para el desarrollo de la ciencia
moderna, ya que la primera observación que permitió hacer una correlación muy
específica entre una facultad psicológica muy compleja, como lo es el lenguaje y
una localización muy precisa en el cerebro fue la expuesta por Paul Broca en 1861.
Broca demostró que uno de sus pacientes a quien denominó TAN, presentaba una
lesión grave en la zona frontal posterior o tercera circunvolución frontal, dicho caso
favoreció el punto de vista localizacionista. Broca llamó la atención del mundo
científico al señalar que sólo el hemisferio izquierdo se alteraba en caso de pérdida
del lenguaje. Agregó que cuando un paciente perdía el habla, la patología se
localizaba en el hemisferio izquierdo, en tanto que las lesiones que afectaban la
misma región del hemisferio derecho no producían la pérdida de la capacidad
lingüística.
En 1874, Karl Wernicke describió un caso opuesto al de Broca, un paciente que
hablaba con fluidez, que era capaz de producir lenguaje, pero no entendía nada. Al
examinar este cerebro se encontró que la lesión ya no estaba en la tercera
circunvolución frontal sino en la primera circunvolución temporal. Wernicke propuso
la existencia de dos tipos de afasia: motora y sensorial, separables clínicamente y
apoyó su punto de vista en correlaciones clínico/anatómicas. Posteriormente
postuló un tercer tipo de afasia, la afasia de conducción (Ardila, 2006).
A partir de estos descubrimientos, comenzó la corriente localizacionista, misma que
trata de dar respuesta a incógnitas como: ¿Qué parte del cerebro se relacionan con
qué funciones psicológicas?
Iragorri et al. (2014), menciona que un representante importante de este periodo es
Litchteim, quien es uno de los primeros asociacionistas, que junto con Wernicke
formuló el primer modelo de explicación de las afasias conocido como “la casita de
Litchteim-Wernike” (Fig. 1).
Los fisiólogos Gustav Fritsch y Eduard Hitzig, estudiaron el cerebro expuesto de un
perro y descubrieron que la estimulación de una región específica de la corteza daba
como resultado un movimiento de las extremidades contralaterales, descubriendo
que no solo las funciones como el lenguaje estaban en la corteza cerebral sino
conductas menos complejas como los movimientos simples y la denominaron
corteza motora. Para concluir este periodo, el científico italiano Camilo Golgi
desarrollo una técnica llamada tinción argéntica, impregnando células nerviosas con
plata, descubrimiento aprovechado por un médico español llamado Santiago
Ramón, quien identifico que la célula nerviosa es un ente individual.
Figura 1
Esquema Litchteim-Wernike
Nota. Existen siete formas diferentes de afasia. Una afasia puede ser motora (m) o
sensorial-auditiva (a), en cada uno de estos casos puede ser subcortical (5,7) cortical (1,2)
o transcortical (4,6). Existe además la afasia de conducción (3).
Periodo Moderno de 1945 a 1975
En el transcurso de la Segunda Guerra Mundial aumento el número de pacientes
heridos de guerra, quienes presentaban principalmente alteraciones lingüísticas
resultantes de lesiones cerebrales de ahí que incrementó la demanda de
procedimientos diagnósticos y rehabilitación.
Un neuropsicólogo soviético con experiencia en estudiar heridos de guerra quien es
considerado el padre de la neuropsicología actual Alexander Romanovich Luria,
perfeccionó diversas técnicas para estudiar el comportamiento de personas con
lesiones del sistema nervioso, y completó una batería de pruebas psicológicas para
identificar afecciones en diversos procesos como la atención, memoria, lenguaje,
entre otras (Manes, 2014).
Luria planteó un nuevo concepto de, el sistema funcional, en el que cada parte tiene
su especificidad, pero con sistemas integrados por muchos niveles de
procesamiento, mismos que interactúan con otros sistemas. De acuerdo con Iragorri
et al. (2014), no es considerado ni localizacionista ni antilocalizacionista, ya que
plantea la integración de todo un sistema funcional paralelo que se activa, en el que
cada parte aporta una especialidad dentro de una función global.
Periodo Contemporáneo desde 1975 hasta la fecha.
La introducción y difusión de las técnicas imagenológicas contemporáneas,
especialmente de la escanografía cerebral o tomografía axial computarizada (TAC),
implicaron una verdadera revolución en todas las ciencias neurológicas (Ardila,
2006). Aunado a estos, se considera el uso de pruebas estandarizadas para el
diagnóstico, un aumento en el número de publicaciones y el fortalecimiento en el
área de la rehabilitación.
Durante los años noventa se fortalece la investigación utilizando imágenes, ya no
anatómicas sino funcionales, en particular, la resonancia magnética funcional
(FMRI) y la tomografía por emisión de positrones (PET), que han permitido visualizar
la actividad cerebral durante la realización de diferentes tareas. En esta década el
Congreso Nacional de Estados Unidos la declaró como la Década del Cerebro. Esto
se debió a los avances en la tecnología para estudiar las neurociencias.
El pilar fundamental en el que se apoya la moderna Neuropsicología Cognitiva es el
modelo de Modularidad de la Mente propuesto por Fodor (1983), quien menciona
que nuestra actividad mental es posible gracias a una actividad organizada y
orquestada por múltiples procesadores cognitivos y módulos (Pérez, 2014).
1.3 Ámbitos de actuación de la Neuropsicología.
Los neuropsicologos pueden actuar en diversos ámbitos, como el educativo,
sanitario, social y la investigación, tiene cinco competencias básicas en su actuar,
a continuación, se enuncian y describen brevemente.
La evaluación Neuropsicológica, con el fin de proporcionar un diagnóstico, usando
instrumentos de evaluación estandarizados para valorar varias áreas como la
inteligencia, memoria, atención, habilidades perceptivas y motoras, entre otras.
En relación a la Rehabilitación cognitiva, la Neuropsicología se ocupa en desarrollar
programas de intervención y rehabilitación de las funciones cognitivas, tanto en
sujetos sanos como en lesionados cerebrales.
La prevención del daño cerebral mediante acciones en las que se puede implicar la
Neuropsicología como la participación en los programas de prevención de
accidentes de tráfico, campañas de promoción de la salud evitando el riesgo de
enfermedades vasculares cerebrales.
Investigación sobre perfiles neuropsicológicos en diversas patologías relacionadas
con el daño cerebral, pues se dispone de insuficiente información de los aspectos
neuropsicológicos diferenciales de muchas patologías relacionadas con el Sistema
Nervioso: endocrinopatías, cromosomopatías, trastornos neurológicos, dificultades
de aprendizaje, etc. (Portellano, 2005).
Finalmente, una competencia más sería la orientación, tanto a personas con daño
cerebral y a sus familiares o cuidadores, siempre apoyado de otros profesionales
que intervienen en el tratamiento del daño cerebral.
1.4 Neuropsicología Latinoamérica y en México.
El origen de la Neuropsicología en América Latina surge a finales de los años 50´s
en Uruguay, por parte de Carlos Mendilaharsu. Hoy en día, existen múltiples
programas que forman a profesionales en esta disciplina, en diversos países como
México, Colombia, Argentina, Chile, Ecuador, entre otros. Cada uno de esos países
tiene sociedades que se dedican a esta área, como la Asociación Mexicana de
Neuropsicología. Además de formar en Neuropsicología clínica, existe un desarrollo
de la neuropsicología experimental, en México está representado principalmente
por el equipo de la Dra. Feggy Ortrosky en la UNAM.
Pese a los avances en la comunicación y en las áreas de conocimiento se observan
dos limitaciones importantes, que de acuerdo con Ardila (2014) son: una
comunicación científica difícil y deficiente entre los países latinoamericanos. Así
como la baja contribución de la ciencia en países latinoamericanos en relación al
número de habitantes. Pero no todo está perdido, ya que ante estas dificultades se
tiene soluciones prácticas que ayuden a acortar estas carencias. Actualmente el
acceso a Internet, es de fácil acceso y ayuda a enfatizar la comunicación entre las
personas y ayuda en la búsqueda de información. A partir de la pandemia se hizo
un uso masivo de dispositivos electrónicos para comunicarnos, mismos que se han
aprovechado para difundir el conocimiento son necesidad de movilizarlos. Y otra
solución será que aparte de hacer la investigación científica se deben publicar las
obras para que otros las puedan leer y replantear.
Los orígenes de la neuropsicología en México son diversos, considerando la
geografía del país, las mayores oportunidades se encuentran en las grandes
ciudades como los son la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Los precursores de la Neuropsicología en México se sitúan en los inicios de la mitad
del siglo XX, partiendo del interés en cuatro campos principales:
En educación especial, hacia los años 60´s, aumento el número de estudiantes en
áreas afines a la psicología, lingüística, neurología, que facilitó el conocimiento de
investigación y propuestas dentro de la neuropsicología, tomando propuestas de
autores como Luria y Hécaen. En relación a la lingüística, el Colegio de México fue
el pionero en atender las patologías del lenguaje, entre los iniciadores se encuentra
Raúl Ávila, quien elaboró una batería para examinar los trastornos del lenguaje.
Solís (2009) menciona que el desarrollo de investigación en Neurociencias inició en
el año 1950, bajo el liderazgo de Raúl Hernández con la investigación en el campo
de la Neurofisiología. Con sus resultados lograron un gran reconocimiento.
Hacia el año 1964 se creó el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN),
posteriormente el Instituto Mexicano de Psiquiatría y el Instituto Nacional de
Comunicación Humana (INCH), actualmente Instituto Nacional de Rehabilitación
(INR), mismos que capacitaron a personal perteneciente al área de psicología,
quienes aprendieron prácticas básicas de Neuropsicología en el extranjero.
Durante la década de los noventas se destacan tres caminos de la Neuropsicología
en México, el impulso de la investigación, programas desarrollados en los Institutos
Nacionales y a conformación del programa de posgrados para formar
neuropsicologos en el área clínica. Desde 1985 se ha trabajado en el desarrollo y
adaptación de procedimientos y materiales neuropsicológicos para población
mexicana, entre los instrumentos se encuentran NEUROPSI, NEUROPSI Atención
y Memoria de Ostrosky - Solis, así como la Evaluación Neuropsicológica Infantil
(ENI) y ECOFÓN por parte de Esmeralda Matute en Guadalajara. La primer
maestría en Neuropsicología en abrirse fue en 1989, en la FES Zaragoza de la
UNAM.
1.5 Descripción clínica de los procesos cognitivos
1.5.1 Atención
Pérez (2014), define a la atención como un mecanismo de acceso para llevar a cabo
cualquier actividad mental, la antesala de la cognición, y funciona como un sistema
de filtro capaz de seleccionar, priorizar y supervisar informaciones.
La atención nos permite focalizar selectivamente el interés hacia un determinado
estímulo, y podría activarlo, desecharlo, filtrarlo o inhibirlo. La atención tiene
distintas modalidades y se sitúan en dos niveles: la atención pasiva y la atención
activa. La primera es involuntaria y se localiza en las áreas basales del encéfalo,
mientras la activa es voluntaria y se sitúa en áreas próximas corticales. Una vez que
se dispone a recibir nueva información, entra en juego nuestra atención voluntaria
que tiene diversas modalidades que se enuncian a continuación:
- Atención focalizada, donde el foco atencional se concentra en un objetivo concreto
resistiendo al incremento d a fatiga y las condiciones de distractibilidad.
-Atención sostenida, mediante ella, el foco atencional se puede mantener activo
durante un periodo más o menos prolongado de tiempo, resistiendo la fatiga y
presencia de elementos distractores.
-Atención selectiva, como su nombre lo indica, es la capacidad para seleccionar y
activar los procesos cognitivos, enfocándolos sobre aquellos estímulos que
interesan y anulando los que son irrelevantes.
-Atención alternante, es una atención voluntaria de alto nivel, consiste en cambiar
el foco de atención desde un estímulo a otro ante demandas externas
desplazándolo entre varias tareas, se apoya de habilidades de funcionamientos
ejecutivo como flexibilidad e inhibición.
-Atención dividida, implica prestar atención a por lo menos dos estímulos al mismo
tiempo, implica un alto nivel de esfuerzo mental y la resistencia a la interferencia.
No existe una sola estructura neurológica que por sí sola gestione los procesos
atencionales, participan diversas estructuras. Entre las estructuras extracorticales
relacionadas con la atención se encuentran la formación reticular, quien relaciona
los procesos de atención pasiva y voluntaria, genera un estado básico de alerta. El
tálamo permite dirigir los estímulos hacia os canales perceptivos apropiados, así
como la regulación de la intensidad de estímulos (Pérez, 2014).
Las estructuras corticales que participan en la atención voluntaria están en el
neocortex de los cuatro hemisferios cerebrales, la corteza occipito – temporal se
activa para atender a las características visuales de los estímulos, como la forma o
el color. Sin embargo, los lóbulos parietales y frontales regulan los procesos de
atención pasiva.
Los trastornos de la atención se dan a consecuencia de el daño cerebral adquirido,
ante cuadros de envejecimiento, las adicciones y el desarrollo. Teniendo un grado
de afectación variable desde un punto de vista cuantitativo, los trastornos de
atención se clasifican en:
Aprosexia: ocurre cuando la carencia de atención es absoluta, esto acurre en el
estado de coma profundo.
Hipoprosexia: existe una disminución de la capacidad atencional, como en el
síndrome confusional o en casos graves como el mutismo ascinético.
Hiperprosexia: sobreviene cuando hay una excesiva actividad atencional, como es
el caso de determinados trastornos delirantes.
Paraprosexia: existen intensas fluctuaciones de la atención, como acurre en la fase
maniaca del trastorno bipolar.
1.5.1 Memoria
Está considerada comúnmente como aquella capacidad para almacenar
información, acontecimientos pasados y recuperarlos, traer a la conciencia esa
información de forma aprendida (Ortiz, 2008). La memoria es una función básica,
pero a la vez extremadamente compleja y heterogénea. Dicha complejidad hace
referencia a la existencia de diversos tipos de memoria, que se corresponden a
diferentes áreas cerebrales. Una clasificación general diferencia a la memoria.
La memoria a corto plazo permite mantener y manejar información por periodos
cortos de tiempo, algunos segundos, también puede ser llamada memoria
inmediata. Dicha memoria cuenta con una curva de posición serial, es decir, de la
posición que ocupan los elementos de una lista que debe recordarse, con ello se
detectan los siguientes efectos:
Efecto de primacía, se observa cuando los elementos localizados en las primeras
posiciones, este efecto se explica porque los ítems iniciales se almacenan en la
memoria a largo plazo. En cambio, un efecto de recencia se manifiesta al recordar
mejor los elementos localizados en las últimas posiciones, este efecto se explica
porque los ítems se recuperan por la memoria acorto plazo, se vería afectado por el
intervalo del recuerdo.
En relación a las bases neuroanatómicas, en la memoria a corto plazo están
principalmente involucradas la corteza frontal, específicamente la zona dorsolateral
frontal, sin olvidar que se activan otras estructuras dependiendo de la modalidad
sensorial, ya que esta zona se encarga de llevar a cabo procesos de codificación y
recuperación consiente de la información; es decir, organiza, controla, elabora y
selecciona respuestas alternativas (Peña-Casanova, 2007).
La memoria a largo plazo, es un sistema sumamente complejo y multimodal, se
puede definir como el sistema de memoria en el que hay información almacenada
de forma persistente y de capacidad ilimitada, en el que va a haber información, a
priori inactiva, y que se puede recuperar según las exigencias (León-Carrión,1995).
Esta memoria se puede clasificar en subsistemas, en función de las propiedades de
procesamiento, tipo de información y estructuras cerebrales implicadas. Si se
clasifica la memoria a largo plazo en función de si la información que se debe
recuperar hace referencia a hechos pasados o futuros, se puede hablar de: memoria
prospectiva, que hacer referencia a acciones o planes futuros; mientras que la
memoria retrospectiva se refiere a acciones o acontecimientos que sucedieron en
el pasado y es menos vulnerable al olvido.
Si se clasifica la información almacenada en función de su intencionalidad de puede
hablar de:
Memoria declarativa o explícita, hace referencia a las experiencias, hechos o
acontecimientos adquiridos a través del aprendizaje y pueden ser recuperados
conscientemente por el sujeto. En esta memoria se pueden identificar dos
subsistemas distintos.
La memoria semántica, es la memoria de hechos o el conocimiento general, esta n
incluye información contextual y es muy resistente al olvido.
Memoria episódica, son los recuerdos que se tienen de los acontecimientos
pasados en la vida de las personas. Incluye información contextual concreta.
Memoria no declarativa o implícita. Hace referencia a la información que no puede
ser recuperada de forma consciente. Este tipo de memoria almacena y recupera el
conocimiento sobre las habilidades motoras y cognitivas y se expresa a través de la
ejecución de actividades como nadar, andar en bicicleta… Se adquiere con la
experiencia.
Otro tipo de memoria que refiere la identificación rápida y fácil de un estímulo si
previamente ha habido un encuentro previo con ese objeto o uno parecido, es el
Priming.
Como ya se ha descrito, la memoria implica múltiples estructuras cerebrales, en la
memoria a largo plazo este proceso en aún más complejo ya que además de
estructuras corticales, también se involucran estructuras subcorticales. En la
memoria declarativa, existen dos conjuntos de estructuras importantes, las áreas de
asociación y el lóbulo temporal medial. En relación a la memoria no declarativa, las
estructuras implicadas son los ganglios basales, la corteza prefrontal, la amígdala y
el cerebelo (Portellano, 2005).
Entre las patologías de memoria que se pueden citar se encuentran:
El olvido, es un factor que puede afectar la capacidad de retención a lo largo del
tiempo, n es solo un problema, es una parte importante del funcionamiento normal
de la memoria. Un requisito para poder hablar de olvido es que la información haya
sido previamente codificada y almacenada. Las amnesias se refieren a la pérdida
parcial o total de la capacidad para memorizar, pudiendo afectar tanto a la
codificación como al almacenamiento y la recuperación.
La amnesia se puede clasificar en función del periodo temporal afectado de la
siguiente forma: Amnesia anterógrada y retrograda, mismas que pueden tener una
distinta duración, por lo que pueden ser persistentes o transitorias.
La demencia es un deterioro adquirido, crónico y generalizado de las funciones
cognitivas, que afecta a dos o más áreas: memoria, capacidad para resolver
problemas, realización de actividades perceptivo-motrices, utilización de
habilidades de la vida diaria y control emocional.
1.5.3 Praxias
Las praxias son acciones motoras coordinadas que se realizan para la consecución
de un fin. Al tratarse de movimientos complejos que previamente se han aprendido,
es imprescindible la puesta en juego de diferentes procesos: en primer lugar es
necesaria la recepción del programa de información sensorial, seguida del
establecimiento de un plan general que incluya las operaciones lógicas y finalizando
con los programas de inervación motora. En toda praxia se pueden distinguir dos
componentes, que son el sistema conceptual y el sistema de producción.
Las áreas cerebrales implicadas en la generación de una praxia son el área
premotora, premotora suplementaria, lóbulo occipital y parietal, ganglios basales,
cuerpo calloso y el tálamo.
Dentro de las patologías relacionadas con las praxias se encuentran la apraxia que
se entiende como la incapacidad para la ejecución de actos motores previamente
aprendidos, en ausencia de parálisis, trastorno sensorial o ataxia, con buena
comprensión, colaboración y atención del sujeto. Son trastornos de la actividad
gestual que afectan a los movimientos adaptados a un fin o a la capacidad para la
manipulación real o por mímica de objetos, que no se explica por lesión motora o
sensitiva, ni tampoco por alteración intelectual. Las apraxias son, por tanto, un
trastorno en la capacidad de integración sensorio motora que sólo se presenta en
las áreas de asociación cerebrales.
1.5.4 Gnosias
El proceso de reconocimiento de los estímulos que conforman nuestra realidad no
es únicamente sensorial, sino gnósico, ya que es necesario que los estímulos que
identificamos inicialmente de modo fragmentado sean integrados para poderles
atribuir significado. Las gnosias son procesos de reconocimiento de los estímulos
gracias a la función integradora de las áreas de asociación del cerebro, en
colaboración con diversas estructuras corticales y subcorticales.
La lesión de las áreas asociativas puede impedir la atribución de significado a los
estímulos sensoriales, provocando agnosias. Para Portellano (2016), se clasifican
en:
Las agnosias visuales consisten en la dificultad para el reconocimiento visual de
objetos u otras categorías relacionadas como personas, objetos o colores, estando
suficientemente conservada la agudeza visual y la capacidad de rastreo, así como
las funciones mentales superiores y el lenguaje visual.
Las agnosias auditivas, que se definen como una dificultad para reconocer el
significado de los estímulos acústicos no verbales. Las lesiones del lóbulo temporal
además de producir deficiencias sensoriales en la codificación de los estímulos
auditivos. Las agnosias auditivas se producen en personas sin deterioro cognitivo
que tienen las áreas auditivas primarias preservadas.
Las agnosias somatosensoriales, Se refieren a la pérdida de capacidad para
reconocer las cualidades físicas de un objeto mediante el tacto (peso, tamaño,
forma, densidad o textura), en ausencia de hipoestesia. Está causada por lesiones
de la corteza somestésica asociativa, correspondiente a las Áreas 5 y 7 del lóbulo
parietal.
1.5. 5 Funciones ejecutivas
Las funciones ejecutivas son un elemento esencial de la cognición humana. La
autoría del término funciones ejecutivas se debe a Joaquín Fuster y su divulgación
de la neuropsicóloga Muriel Lezak.
Se define como un proceso o una serie de procesos cuyo objetivo principal es
facilitar la adaptación a situaciones nuevas, opera por medio de modulación o el
control de habilidades cognitivas más básicas; estas habilidades son procesos
sobre aprendidos por medio de la práctica o la repetición, como le lectura, la
memoria o el lenguaje (Flores, 2008). Aunque se han identificado un número
importante de ellas, no existe una función ejecutiva unitaria, existen diferentes
procesos que convergen en un concepto general. A continuación, se describen las
más estudiadas:
-Planeación: es la capacidad para integrar, secuenciar y desarrollar pasos
intermedios para lograr metas a corto, mediano y largo plazo. Por medio de estudios
de imagen funcional se ha encontrado que las porciones dorsolaterales de la corteza
prefrontal, son las áreas que se encuentran principalmente involucradas en los
procesos de planeación.
-Flexibilidad mental: Capacidad para cambiar un esquema de acción o pensamiento
en relación a que la evaluación de sus resultados indica que no es eficiente, o los
cambios de la condición del medio o dela tarea, requiere de la capacidad para inhibir
ese patrón de respuestas para cambiar de estrategias.
-Memoria de trabajo: es la capacidad para mantener información de forma activa,
por un breve periodo de tiempo, sin que el estímulo esté presente, para realizar una
acción o resolver problemas utilizando información activamente. Los procesos de
memoria de trabajo están relacionados con la región dorsolateral de la corteza pre
frontal (CPF) y se denomina corteza prefrontal dorsolateral (CPFDL).
-Control inhibitorio: es la capacidad de control sobre los demás procesos neuronales
que se llevan a cabo dentro y fuera de la CPF. Por media de este control, la CPF
puede inhibir una respuesta impulsiva, regular la competencia entre dos opciones
de respuesta o inhibir un patrón de respuesta cuando es irrelevante o útil. En
relación a su ubicación topográfica, la corteza frontomedial, participa en los
procesos de inhibición, en la detección y solución de conflictos.
-Fluidez: Es la capacidad para procesar información y emitir respuestas de un modo
eficaz, empleando el menor tiempo posible. La fluidez de verbos o acciones, se
relaciona con la actividad de la zona premotora y el área de Broca, mientras que la
fluidez de diseños (dibujos y figuras) se relaciona con la CPF derecha. Los procesos
de fluidez están relacionados con la región denominada corteza prefrontal
dorsolateral (CPFDL).
Las diversas patologías en el funcionamiento ejecutivo dependen en su mayoría de
lesiones o disfunciones que originan síndromes diferentes. Lopera (2008) describe
entre algunos:
-Síndrome prefrontal dorsolateral. Se manifiesta con cambios depresivos, humor
triste, indiferencia afectiva, apatía, entre otras manifestaciones se describe una
alteración de la flexibilidad cognitiva y conductual con conductas de perseveración,
alteraciones en la memoria de trabajo.
- Síndrome prefrontal orbital. Se asocia a lesiones de la región orbital de los lóbulos
frontales, se manifiesta como egocéntrico, desinhibido, megalomaníaco o maníaco.
-Síndromes disejecutivos específicos, entre los más representativos esquizofrenia,
síndrome disejecutivo secundario a trauma craneoencefálico, síndrome de
desconexión retículo – frontal, TDAH síndrome más frecuente en la población
infantil, síndrome de Guilles de la Tourette, Demencia frontotemporal.
1.6 Tabla de estudios para la evaluación Neuropsicológica.
Proceso Subproceso Patología Evaluación clínica Evaluación
Cognitivo Paraclínica.
Evaluado
Focalizada Aprosexia Test de cancelación como el d2 Potenciales
Test (Rolf Brickenkamp, 1962)
evocados.
Symbol Digit Modalities Test
Hipoprosexia (SDMT) (Smith, 2002)
Subtest Clave de las escalas
Wechsler (Wechsler, 2014)
Sostenida Test de Stroop (Stroop, 1935)
Hiperprosexia
Selectiva Trail Making Test, parte B
Atención (Partington,1944)
Paraprosexia
NEUROPSI Atención y Memoria
(Ostrosky, 2003)
NEUROPSI Atención y Memoria
(Ostrosky, 2003)
Alternante Trail Making Test (Partington,1944) Potenciales
evocados.
Dividida Test de 5 dígitos (Sedó, 2007)
Corto plazo Amnesia NEUROPSI Atención y Memoria Imagen por
anterógrada (Ostrosky, 2003) tensor de
Material
difusión, con
verbal y Figura de Rey-Orterreith (Rey,1997)
parámetros
visual Amnesia
TAVEC. Test de Aprendizaje Verbal en
retrógrada España-Complutense (Benedet,
Largo plazo anisotropía
1998) (Solo material verbal)
Memoria fraccional, la
Material
TAVEC. Test de Aprendizaje Verbal media de
verbal y Síndrome España-Complutense Infantil
(Benedet, 2001) (Solo material difusividad,
visual amnésico
verbal) la
ENI Evalución Neuropsicológica
difusividad
Infantil (Ostrosky, 2013)
Demencias axial y
radial.
Repetición ENI Evalución Neuropsicológica
Infantil (Ostrosky, 2013)
Afasias
Test de Barcelona (Peña Casanova,
Tomografía
1991)
computarizad
Trastornos
Expresión ENI Evalución Neuropsicológica a
del
Lenguaje Infantil (Ostrosky, 2013)
desarrollo
del lenguaje Test de Barcelona (Peña Casanova,
Comprensión
1991)
Batería de las Afasias de Western Electroencefal
ograma
(Pascual Leone,1990)
Habilidad Visuo ENI Evalución Neuropsicológica
es visuoes espacialidad Infantil (Ostrosky, 2013)
paciales Figura de Rey-Orterreith (Rey,1997)
Simples Apraxia Guiñar un ojo, subir las cejas,
succionar.
Praxias Estudios de
Complejas Enhebrar una aguja, cortar con neuroimágen
tijeras, hacer nudos.
BANPE Batería neuropsicológica
para preescolares (Ostrosky, 2016)
Auditiva Asomatognosi BANPE Batería neuropsicológica
a
para preescolares (Ostrosky, 2016)
Somáticas
Agnosia digital
ENI Evalución Neuropsicológica
Gnosias Táctiles
Asteroagnosia Infantil (Ostrosky, 2013)
NEUROPSI (Ostrosky, 2003)
Inhibición BANFE- 3 Batería Neuropsicológica
de Funciones Ejecutivas y Lóbulos
Frontales (Flores, 2021) Subprueba
de Stroop forma A y B.
Síndrome
Flexibilidad BANFE- 3 Batería Neuropsicológica
disejecutivo
mental de Funciones Ejecutivas y Lóbulos
Frontales (Flores, 2021) Subprueba
de Clasificación de cartas.
Funciona Planeación BANFE- 3 Batería Neuropsicológica Tomografía
miento de Funciones Ejecutivas y Lóbulos computarizad
ejecutivo Frontales (Flores, 2021) Subprueba a
de Laberintos y Torre de Hanoi.
Memoria de BANFE- 3 Batería Neuropsicológica
trabajo de Funciones Ejecutivas y Lóbulos
Frontales (Flores, 2021) Subprueba
de Ordenamiento alfabético de
palabras y señalamiento
autodirigido.
Fluidez BANFE- 3 Batería Neuropsicológica
de Funciones Ejecutivas y Lóbulos
Frontales (Flores, 2021) Subprueba
de Fluidez Verbal
Tomografía
Funciona Toma de BANFE- 3 Batería Neuropsicológica
computarizad
miento riesgo de Funciones Ejecutivas y Lóbulos
a
ejecutivo Frontales (Flores, 2021) Subprueba
de Juego de Cartas.
Abstracción BANFE- 3 Batería Neuropsicológica
de Funciones Ejecutivas y Lóbulos
Frontales (Flores, 2021) Subprueba
de Clasificaciones Semánticas.
1.7 Relevancia de la evaluación Neuropsicológica.
La Neuropsicología utiliza diversas técnicas de evaluación para explicar con mayor
precisión las relaciones entre el cerebro y la conducta. Resulta imprescindible para
la avaluación generar objetivos claros, ya que estos nos permitirán conocer el
impacto del daño cerebral sobre las distintas funciones cognitivas, realizar un
diagnóstico más profundo de patologías neurológicas o psiquiátricas. Preparar
programas de rehabilitación específicos para cada paciente. Valorar la evolución del
paciente, Utilizar el diagnóstico como medio para realizar valoraciones periciales y
forenses en casos de incapacidad, accidente o deterioro (Portellano, 2005).
Al realizar una evaluación neuropsicológica se debe evitar el uso exagerado de
pruebas que valora únicamente los resultados obtenidos, excluyendo los factores
característicos de la persona con daño cerebral. Debemos considerar los factores
que convierten a sujeto en un caso único, teniendo en cuenta diferentes factores
como personalidad previa, motivaciones personales, nivel cultural, profesión, o
entorno sociofamiliar.
Es importante resaltar que la persona que realiza una evaluación neuropsicológica
debe contar con destrezas especializadas en la ciencia de las relaciones entre el
cerebro y la conducta. Es importante resaltar que las pruebas no hacen el
diagnóstico, este lo hace la persona entrenada, basándose en criterios y apoyado
de aspectos tanto cuantitativos y cualitativos, en ello radica un buen diagnóstico y
por ende un buen pronóstico en la intervención.
1.8 Consecuencias de una inadecuada evaluación Neuropsicológica.
Es necesario señalar que mucha de la investigación que se tiene en nuestro país
se ha importado de otros países, por ello si queremos utilizar herramientas de
evaluación que no fueron estandarizadas y baremadas con población mexicana, los
resultados podrían se erróneos si solo nos basamos en puntajes, en cambio un
profesional bien entrenado será capaz de identificar y describir los tipos de errores
que presenta un paciente, por tanto si no usamos herramientas adecuadas, en
consecuencia se pueden generar diagnósticos errados.
Otra consecuencia de una mala evaluación que resulta vital para el paciente si
tomamos en cuenta el tiempo que invierte en sesiones de intervención es que, al
realizar una mala evaluación, se podrían plantear objetivos erróneos en la
intervención, debemos recordar que trabajamos con personas.
Finalmente quisiera resaltar que el punto medular para una evaluación
neuropsicológica adecuada es hacer una historia clínica lo más minuciosa posible,
ya que es el eje de nuestra evaluación, un error en esta recogida de datos traería
como consecuencia una evaluación sin fundamentos, basada en suposiciones y
carente de objetivos de evaluación.
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