Ortografía
Uso correcto del grafema C
Se usa la letra C al final de una sílaba cuando la primera letra de la siguiente es C o T,
esto exceptuando la palabra azteca, por ejemplo: fic-ción, des-truc-ción, ac-ción, lec-tu-
ra, tac-to.
La palabra C también se usa en todos los verbos que terminen con el sufijo ecer, por
ejemplo: envejecer, fallecer, perecer, engrandecer.
La C también cumple un papel en las palabras derivadas de todos los verbos que terminan
en izar, por ejemplo: autorización, movilización, vocalización.
La C también cumple un papel en las palabras derivadas de todos los verbos que terminan
en ar, por ejemplo: agrupación, perturbación, velación.
Cuando queremos utilizar sufijos diminutivos como cico, cillo, ecito, ecico, cita, cito,
estos también terminan usan la C, por ejemplo: pobrecito, cosita, huevecito, huecillo,
piececito.
Todas las palabras terminadas en encia se escriben con C a excepción de Hortensia, por
ejemplo, advertencia, sugerencia, vehemencia, ausencia, experiencia.
Las palabras terminadas en ancia también se escriben con C, por ejemplo, vagancia,
ignorancia, lactancia, abundancia, fragancia.
La C es usada en los sufijos acia, icio, icia, usio, ucia, por ejemplo: sucio, bullicio,
servicio, pericia.
La C también se usa para las terminaciones áceo y ácea, por ejemplo: crustáceo,
grisáceo, rosácea, sebácea.
Las palabras terminadas en cio y cia también se escriben con C, excepto magnesia,
amnesia, anestesia, eutanasia y eugenesia, por ejemplo: policía, negocio, ambulancia.
Uso correcto del grafema J
Se utiliza la J para los verbos terminados en jar y jer, excepto escoger, por ejemplo:
trabajar, fijar, festejar, tejer.
Se usa en las palabras con terminación aje, por ejemplo: viaje, carruaje, equipaje, pasaje.
La J también se usa en las terminaciones jeria, por ejemplo: relojería, brujería.
También se escriben con J las palabras que inician o terminan por eje, por ejemplo:
ejercito, despeje, ejecución.
Uso correcto de Ll
Se utiliza Ll cuando la palabra inicia con lla, lle, llo, llu, excepto ya, yarda, yacer, yambo,
yate, yegua, yodo, yuca, por ejemplo: llamar, llama, llegar, llorar, llanta, lleno, lluvia.
También se utiliza Ll para las palabras terminadas en illo e illa, por ejemplo, cerillo,
cepillo, maravilla, sencillo.
La tilde diacrítica
Generalmente los monosílabos -palabras compuestas por una sola sílaba- no tienen acentuación
ni son tildados, sin embargo, existen casos especiales donde se hace una excepción, de hecho,
debe hacerse. Cuando una palabra se escribe igual, pero guarda varios usos se vuelve necesario
tildarlas con el fin de diferenciarlas, y es esta tilde a la que llamamos tilde diacrítica. Ejemplo:
El: objeto – el carro.
Él: sujeto – él me lo dijo.
Tu: posesión – tu labial.
Tú: sujeto – tú estabas ahí.
Mi: posesión – mi computadora.
Mí: sujeto – a mí no me toques.
Si: conjunción condicional – si lo encuentro, qué te hago.
Sí: afirmación o pronombre personal – sí, pienso igual.
Mas: conjunción adversaria – yo lo dije, mas no te lo pedí.
Más: adverbio de cantidad – quiero más pastel, por favor.
Aun: adverbio que equivale a incluso – aun haciendo trampa no pasaron el examen.
Aún: todavía – aún voy en camino.
Solo: adjetivo – cada vez estoy más solo.
Sólo: adverbio – sólo quiero darte un abrazo.
Cuanto/a y cuantos/as: cantidad relativa – es la joya más linda de cuantas poseo.
Cuánto/a y cuántos/as: interrogativo de cantidad - ¿Cuántos vinieron?
Cuánto/a y cuántos/as: determinante – comprendo cuánto has sufrido.
Como: conjunción – hace como un año que no vivo ahí.
Cómo: interrogativo - ¿Cómo estás?
Donde: lugar – la muñeca estaba donde la abuela.
Dónde: interrogativa - ¿Dónde estabas?
Que: pronombre relativo – hace mucho que te esperaba.
Qué: interrogativo o exclamativo - ¿Qué hiciste? ¡qué bien lo hiciste!
Quien/es: pronombre relativo – él es Pedro, quien ganó la medalla de oro.
Quién/es: pronombre relativo - ¿Quién se comió la galleta de María?
Cual/es: pronombre relativo – Colombia, país en el cual nací.
Cuál/es: pronombre con significado - ¿Cuál prefieres?
Signos de puntuación
Para la elaboración de todo tipo de texto es necesario el uso correcto de los signos de puntuación,
los cuales ayudan a que el mensaje enviado sea recibido con el mismo sentido y este no cambie.
Sin embargo, aunque se usen, si se usan de manera incorrecta el sentido del mensaje también
puede ser alterad. Por esta razón es tan importante el buen uso de los signos de puntuación.
La coma.
La coma tiene diversos usos en el idioma español, sin embargo, uno de los más frecuentes es con
el fin de separar elementos de una secuencia, por ejemplo: me gustan las flores, los árboles, el
césped, entre otros. Por otra parte, también tiene su uso en la separación de oraciones; cuando la
coma separa las oraciones o grupos sintácticos, ofrece un significado que podría variar sin este
signo de puntuación, por ejemplo: no, estoy seguro – no estoy seguro.
La coma tiene otros usos como la delimitación de incisos, usualmente estos incisos aparecen en
medio de oraciones o textos y deben ser encerrados por una coma en cada extremo, esto con el fin
de no alterar el significado debido al inciso, por ejemplo: Debe visitar al abuelo y, considerando
su humor, debería llevarle algún regalo – debe visitar al abuelo y considerando su humor
debería llevarle algún regalo.
Por otra parte, la coma no se usa en algunos casos como, por ejemplo, entre un sujeto y un verbo,
a pesar de que al leerlo si pueda existir una pausa en la oración, esta no debe representarse con
una coma en su forma escrita, por ejemplo: Los alumnos que no hayan entregado el trabajo antes
de la fecha fijada por el profesor | suspenderán la asignatura. Sin embargo, existen dos
excepciones a esta regla, la primera sucede cuando el sujeto es una enumeración terminada en
etc., por ejemplo: el novio, los parientes, los invitados, etc., esperaban ya la llegada de la novia;
la segunda sucede cuando justo después del sujeto viene un inciso y posteriormente, el verbo, por
ejemplo: mi hermana, la que ya conoces, diseña ropa.
Tampoco se escribe coma entre los miembros de las conjunciones discontinuas ni… ni…, o…
o… y tanto… como, por ejemplo: No le gusta ni cantar ni bailar; Llámame o a las cuatro o a las
cinco; Quedaron dañados tanto el tejado como la fachada del edificio.
Punto y coma.
Es comúnmente utilizado para delimitar pequeñas unidades lingüísticas del enunciado principal,
así como sucede en las siguientes oraciones: no sabía nada con seguridad; lo intuía, habló muy
claro; demasiado. El punto y coma señala una mayor relación entre los dos miembros de la
oración que el punto seguido o aparte, sin embargo, no representa tanta relación entre dichos
miembros como la coma. En ocasiones, es difícil comprender en qué circunstancias se debe
utilizar este signo de puntuación, esto se debe a que puede ser reemplazado en muchas ocasiones
por los dos puntos, las comas y el punto y seguido. Debido a esto es la gran incertidumbre de la
gente hacia su uso.
Por un lado, tiene uso cuando separa oraciones sintácticamente independientes, pero que llevan
una estrecha relación semántica, por ejemplo, era necesario que el hospital permaneciese abierto
toda la noche; hubo que establecer turnos, todo el mundo a casa; ya no hay nada más que
hacer.
Por otro lado, el punto y coma también se utiliza para separar elementos enumerados de una
oración, siempre y cuando, dichos elementos contengan comas en su interior, por ejemplo, cada
grupo irá por un lado diferente: el primero, por la izquierda; el segundo, por la derecha; el
tercero, de frente. Y también la oración: se dieron cita el presidente ejecutivo, Francisco Ruiz; el
consejero delegado, Pedro García; el vocal, Antonio Sánchez; y el secretario general, Juan
González.
A la vez, tiene su uso después de las conjunciones adversativas pero, mas y aunque, siempre y
cuando, la oración que va antes de estos tenga una longitud considerable, por ejemplo: no vivió
mucho tiempo en aquella ciudad tan lejana; pero, mientras estuvo allí, disfrutó de todo lo que le
ofrecía…, en los casos donde la oración que encabeza es más cortas, es recomendable utilizar la
coma, así: vendrá, pero tarde.
Se pone punto y coma detrás de cada uno de los elementos de una lista o relación escrita en líneas
independientes cuando estos presentan cierta complejidad y se inician con minúscula. El último
miembro de la enumeración se cierra con punto:
Conjugaciones en español:
― verbos terminados en -ar (primera conjugación);
― verbos terminados en -er (segunda conjugación);
― verbos terminados en -ir (tercera conjugación).
Cuando el punto y coma se usa después de un punto abreviativo este debe permanecer allí; no
puede ser removido, por ejemplo: trabajó durante un tiempo en Byte S. A.; años después, fundó
su propia compañía.
Dos puntos.
Se utiliza cuando la oración posterior a los dos puntos muestra una estrecha relación con la
primera y cuando se quiere que esta segunda oración capte la atención.
Uno de sus usos es de carácter explicativo; se usa de esta manera cuando la oración posterior a
los dos puntos es una explicación o demostración directa de lo que se dijo en la primera parte de
la oración, como, por ejemplo: Ayer me compré dos libros: uno de Carlos Fuentes y otro de
Cortázar. Sin embargo, los dos puntos solo se utilizan cuando antes del signo hay un elemento
anticipador, por ejemplo, este sería un error: En la reunión había representantes de: Bélgica,
Holanda y Luxemburgo. Los dos puntos preceden a la reproducción de citas o palabras textuales,
que deben escribirse entre comillas: Ya lo dijo Ortega y Gasset: «La claridad es la cortesía del
filósofo»
Debe evitarse el uso repetido de los dos puntos en un mismo enunciado: se requieren dos
tratamientos: uno físico y otro psicológico: el primero con un fisioterapeuta y el segundo con un
equipo de psicólogos. Debió escribirse Se requieren dos tratamientos, uno físico y otro
psicológico: el primero con un fisioterapeuta y el segundo con un equipo de psicólogos.
Punto
Se utiliza para representar de manera grafica el final de una oración o enunciado. Además,
existen dos tipos de punto: punto y seguido; punto aparte; punto final.
Punto y seguido: se usa cuando inmediatamente después del punto inicia un nuevo
enunciado, por lo tanto, el párrafo continúa y no se termina ahí, por ejemplo: Estuvo
rondando la casa varias horas, silbando claves privadas, hasta que la proximidad del
alba lo obligó a regresar. En el cuarto de su madre, jugando con la hermanita recién
nacida y con una cara que se le caía de inocencia, encontró a José Arcadio.
Punto y aparte: se utiliza cuando se da fin a un párrafo y en la siguiente línea se da inicio
a uno nuevo. Es recomendable que al iniciar estos párrafos se deje un espacio entre la
margen y la primera línea de dichos párrafos, de esta manera, queda indicada la diferencia
de párrafos, por ejemplo:
Estuvo rondando la casa varias horas, silbando claves privadas, hasta que la proximidad
del alba lo obligó a regresar. En el cuarto de su madre, jugando con la hermanita recién
nacida y con una cara que se le caía de inocencia, encontró a José Arcadio.
Úrsula había cumplido apenas su reposo de cuarenta días, cuando volvieron los
gitanos. Eran los mismos saltimbanquis y malabaristas que llevaron el hielo.
(GaMárquez Años [Col. 1967])
Punto final: cuando se finaliza el último párrafo de un texto, ya sea ensayo, escrito,
poema, etc., se emplea el punto final.
Ahora que conocemos sus usos también deberíamos saber los momentos en que no deben
aplicarse, por ejemplo, en títulos y subtítulos de libros, artículos, capítulos, obras de arte, etc.,
cuando aparecen aislados constituyendo el único texto de la línea o líneas que ocupan:
Cien años de soledad
Tampoco se utiliza punto en nombres de autor en cubiertas, portadas, prólogos, firmas de cartas y
otros documentos, o en cualquier otra ocasión en que aparezcan aislados, además de las
indicaciones de lugar y fecha que encabezan cartas y documentos.
No debe escribirse punto tras los signos de cierre de interrogación o de exclamación, aunque con
ellos termine el enunciado; está, pues, incorrectamente puntuada la secuencia siguiente: ¿Quieres
darte prisa?. ¡Vamos a llegar tarde por tu culpa!. Pero ¿se puede saber qué estás
haciendo?. Solo debe escribirse punto si tras los signos de interrogación o de exclamación hay
paréntesis o comillas de cierre: Se puso a gritar como un loco (¡vaya genio que tiene el amigo!).
(RAE, 2023).
Las comillas
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