La Importancia de la
Administración y las
Organizaciones en la
Sociedad Moderna
(AD0143)
El mundo en que vivimos es una sociedad
institucionalizada y compuesta de
organizaciones. Todas las actividades
relacionadas con la producción de bienes
(productos) o con la prestación de servicios
(actividades especializadas) las planean,
coordinan, dirigen y controlan las
organizaciones; a éstas las constituyen
personas y recursos no humanos (físicos y
materiales, financieros, tecnológicos,
mercadológicos, etc.). La vida de las
personas depende íntimamente de las
organizaciones y éstas dependen del trabajo
de las primeras. En la sociedad moderna,
las personas nacen, crecen, aprenden,
viven, trabajan, se divierten, se relacionan y
mueren dentro de organizaciones. Éstas son
extremadamente heterogéneas y diversas,
cuyo tamaño, características, estructuras y
objetivos son diferentes. Existen
organizaciones lucrativas, llamadas
empresas, y otras no lucrativas como el
ejército, la Iglesia, los servicios públicos,
las entidades filantrópicas, las
organizaciones no gubernamentales
(ONG), etc. La Teoría de las
Organizaciones (TO) es el campo del
conocimiento humano que se ocupa del
estudio de las organizaciones en general.
Por su tamaño y por la complejidad de sus
operaciones, cuando alcanzan una cierta
dimensión, las organizaciones necesitan
que las administre un conjunto de personas
estratificadas en diversos niveles
jerárquicos que se ocupen de asuntos
diferentes. La administración no es otra
cosa que la dirección racional de las
actividades de una organización, con o sin
fines de lucro. Ella implica planeación,
organización (estructura), dirección y
control de las actividades realizadas en una
organización, diferenciadas por la división
del trabajo. Por tanto, la administración es
imprescindible para la existencia, la
supervivencia y el éxito de las
organizaciones. Sin la administración, las
organizaciones jamás tendrían condiciones
que les permitan existir y crecer. La Teoría
General de la Administración (TGA) es el
campo del conocimiento humano que se
ocupa del estudio de la Administración en
general, sin importar dónde se aplique, ya
sea en organizaciones lucrativas (empresas)
o no lucrativas. La TGA estudia la
Administración de las organizaciones.
EVALUACIÓN INTEGRAL DEL
ADMINISTRADOR:
HABILIDADES, COMPETENCIAS
Y ADAPTACIÓN
ORGANIZACIONAL
En función de los aspectos
exclusivos de cada organización, el
administrador define estrategias,
diagnostica situaciones, mide los recursos,
planea su integración, soluciona problemas
y genera innovaciones y competitividad.
Un administrador que tiene éxito en una
organización, puede no tenerlo en otra.
Cuando una organización quiere contratar
un ejecutivo en su cuadro administrativo,
los candidatos se someten a diversas
pruebas y entrevistas para investigar a
profundidad sus conocimientos, habilidades
y competencias, sus actitudes y las
características de su personalidad, su
pasado profesional, su formación
académica, sus antecedentes morales, su
éxito o fracaso en determinadas
actividades, entre otros como su situación
conyugal o su estabilidad emocional. Todo
esto es necesario Porque el ejecutivo
difícilmente puede pasar de una
organización a otra sin que experimente
algún problema de adaptación. Aunque el
ejecutivo tenga profundos conocimientos
de administración y su currículo
profesional sea excelente, sólo se le juzgará
por lo que sabe sobre las funciones de su
especialidad, pero principalmente por la
manera en que realiza su trabajo y por los
resultados que obtiene con los recursos
disponibles. Levitt, al hablar del
“administrador profesional”, recuerda que
mientras un químico o un físico se
consideran profesionales porque aprobaron
pruebas de conocimientos sobre sus
profesiones, no ocurre lo mismo con el
administrador, cuyo conocimiento es sólo
uno de los múltiples aspectos en la
evaluación de su capacidad profesional.
Las organizaciones no sólo evalúan sus
conocimientos técnicos de Administración,
sino principalmente también su modo de
actuar, sus actitudes, conocimientos,
habilidades, competencias, personalidad y
filosofía de trabajo. Para verificar si esas
cualidades se adaptan a la nueva cultura, a
la competitividad de la empresa y al
personal que trabajará con él, pues no
existe la manera única de dirigir o de
actuar. Por el contrario, existen varias
maneras de llevar a cabo las tareas de la
empresa en condiciones específicas, por
dirigentes de temperamentos diversos y
modos de actuar propios.
EL IMPACTO DE LA
OBSERVACIÓN EN LA
ADMINISTRACIÓN: APLICACIÓN
DEL PRINCIPIO DE
INCERTIDUMBRE DE
HEISENBERG
Asimismo, es importante recordar el
principio de incertidumbre de Heisenberg,
según el cual el proceso de observación de
un fenómeno lo modifica. Si en Física la
observación de los átomos altera la
posición y la velocidad de éstos, en la
administración de una organización, la
presencia de un profesional en determinada
función afecta y modifica esa función,
independientemente de lo que se realice. La
presencia de otro profesional producirá otro
tipo de modificación. Además, cuando
ocurre la modificación, la manera de actuar
debe ser, y acaba siendo, diferente.
LAS HABILIDADES CLAVE
PARA EL ÉXITO
ADMINISTRATIVO SEGÚN KATZ
Según Katz, el éxito de un
administrador depende más de su
desempeño y de cómo trata a las personas y
las situaciones, según sus características de
personalidad; depende de lo que el
administrador logra y no de lo que es. Este
desempeño es el resultado de las
habilidades que el administrador tiene y
utiliza. Una habilidad es la capacidad de
trasformar conocimiento en acción, que
resulta en un desempeño esperado. Según
Katz, existen tres habilidades importantes
para el desempeño administrativo exitoso:
técnica, humana y conceptual.
1. Habilidades Técnicas:
incluyen el uso de
conocimientos especializados
y la facilidad para aplicar
técnicas relacionadas con el
trabajo y los procedimientos.
Por ejemplo, habilidades en
contabilidad, programación de
computadoras, ingeniería,
etcétera. Las habilidades
técnicas se relacionan con el
hacer; es decir, con el trabajo
con “objetos”, ya sean físicos,
concretos o procesos
materiales. Es relativamente
fácil trabajar con objetos y
cifras, porque son estáticos e
inertes y no se oponen ni
resisten a la acción del
administrador.
2. Habilidades Humanas: se
relacionan con el trato con las
personas, y se refieren a la
facilidad de relación
interpersonal y grupal.
Incluyen la capacidad de
comunicarse, de motivar,
coordinar, dirigir y resolver
conflictos personales o
grupales. Las habilidades
humanas se relacionan con la
interacción personal. El
desarrollo de la cooperación
en equipo, el estímulo a la
participación sin temores ni
recelos, y el desarrollo de las
personas son ejemplos
característicos de habilidades
humanas; saber trabajar con
personas y por medio de ellas.
3. Habilidades Conceptuales:
implican la visión de la
organización o de la unidad
organizacional en conjunto, la
facilidad de trabajar con ideas,
conceptos, teorías y
abstracciones. Un
administrador con habilidades
conceptuales es apto para
comprender las diversas
funciones de la organización y
complementarlas entre sí; para
entender cómo se relaciona la
organización con el ambiente y
cómo afectan los cambios en
una parte de ella a las demás.
Las habilidades conceptuales
se relacionan con el
pensamiento, el razonamiento,
el diagnóstico de las
situaciones y la formulación
de alternativas para la solución
de problemas. Representan las
capacidades cognitivas más
sofisticadas del administrador,
para no limitar su
empleabilidad. Empleabilidad
es la capacidad de una persona
para conquistar y mantener un
empleo. Conquistar un empleo
puede ser fácil, lo difícil es
mantenerlo a largo plazo. Que
le permiten planear el futuro,
interpretar la misión,
desarrollar la visión y percibir
oportunidades donde no hay
en apariencia. A medida que
un administrador hace carrera
en la organización, requiere
desarrollar cada vez más sus
habilidades conceptuales.
La combinación de esas habilidades
es importante para el administrador.
A medida que un individuo asciende
en los niveles de la organización,
disminuye su necesidad de
habilidades técnicas y aumenta la de
habilidades conceptuales. En los
niveles inferiores, los supervisores
requieren considerable habilidad
técnica para enfrentar los problemas
operacionales concretos y cotidianos
de la organización. La TGA se
propone desarrollar la habilidad
conceptual sin dejar de lado las
habilidades humanas y técnicas. En
otros términos, pretende desarrollar
la capacidad de pensar, de definir
situaciones organizacionales
complejas, y de diagnosticar y
plantear soluciones e innovaciones
en la organización.
Rosmary Figueredo
31.843.269
AD0143
13/11/2024