Ulloa, “Novela clínica psicoanalítica”
La abstinencia psicoanalítica, una actitud no indelente.
Interpretar psicoanalíticamente: Admite tres significaciones: un rol activo, una lectura y una formulación
hablada de ella.
✓ Un rol activo como actitud o disposición para la acción clínica. Una manera de "pararse" en la cancha
clínica.
✓ El segundo significado-función alude a que desde lo advertido hace el analista.
✓ Finalmente, interpretar desde el rol y la lectura, mediante una formulación hablada de lo advertido
resultará más difícil aún. Se ponen en juego decisiones metodológicas y éticas que validan o no el hacerlo.
Una herramienta extra que se menciona es la estructura de demora. Se relaciona con algunos grandes temas
psicoanalíticos, tales como la escucha, la atención libremente flotante, la contratransferencia.
La tragedia y las instituciones.
Tragedia: Factor epidemiológico habitual en cualquier ámbito social donde juega lo establecido (instituido) y
lo cambiante (instituyente). Las encerronas trágicas constituyen un factor etiopatogénico para un abordaje de
la psicopatología social.
Encerrona trágica: La tortura como situación límite. En la tortura, la víctima depende por completo, para dejar
de sufrir o para no morir, del torturador. Este estar a merced de algo que se rechaza configura el encierro que
denomina trágico.
✓ La encerrona trágica está estructurada en dos lugares: dominado y dominador. No hay tercero mediador a
quien apelar, alguien que represente una ley que garantice la prevalencia del trato justo sobre el imperio de la
brutalidad del más fuerte.
✓ De inicio, prevalece el dolor psíquico. Quien sufre ese dolor no vislumbra que termine ni tiene la esperanza
de que cambie la situación.
✓ El sujeto queda a merced, para alcanzar sus fines, de algo que lo rechaza y que a su vez él repudia, siempre
y cuando no haya claudicado en sometimiento. Un maltrato en general anónimo, que no habrá de reparar en
la condición de la víctima. “Estar afectado”: Hay un primer estar afectado, que alude al ser afecto
vocacionalmente a un determinado campo de trabajo, que en condiciones favorables determina la
especialización del clínico. Sin embargo, ocurre que también esa especialización suele estructurarse en
condiciones difíciles y hasta desfavorables, lo cual implica acreditar una verdadera producción vocacional que
descarte la tentación gozosa de una neurosis de destino.
✓ Un segundo significado de "estar afectado" alude al estar contagiado. Es la necesaria resonancia del estar
afectado por quien demanda lo que permite al clínico inclinarse frente al sufrimiento que debe asistir, a la
manera de la empatía propia de la ternura materna que sabe por qué llora su niño. Esta es la base de la
intuición, el llamado "ojo clínico".
Cultura de la mortificación y proceso de manicomialización.
La experiencia muestra lo importante que resulta nombrar con sentido diagnóstico un matiz más preciso de
ese sufrimiento. No es lo mismo decir "usted está angustiado", cosa obvia y redundante, que señalar a
nuestro interlocutor, con mayor precisión, que está preocupado, asustado, enojado, desesperanzado, o
desesperado. Se trata de aludir a los matices propios de la tristeza, que complementan todas estas
posibilidades.
Cc compartida de un sufrimiento reconocido: Abre la posibilidad de reducir los efectos de la angustia tóxica
sobre el vegetativo corporal de quien demanda ayuda, permitiéndole investir libidinalmente una idea que se
hará pensamiento y diálogo. A partir de ahí, será viable, aun a distancia, establecer una producción
transferencial con expectativas de alivio.
La cultura de la mortificación: Se puede pensar un matiz del sufrimiento social contemporáneo que afecta a
sectores aún no del todo sumergidos en la mudez sorda y ciega de la mortificación. Las personas en este
estado son testigos, amenazados por esa mortificación en la que todavía no han zozobrado. Por eso aparecen
sensibles cuando se nombra el matiz del sufrimiento, advirtiendo en ello una salida, aunque sea simplemente
la de hacer inteligencia compartida sobre esa realidad.