Modulo 03
Modulo 03
Para comprender la noción de seguridad del vehículo es necesario distinguir entre seguridad
activa, seguridad pasiva y seguridad preventiva. Cada una de estas categorías, a su vez,
cuenta con distintos dispositivos y/o elementos de seguridad.
Seguridad activa
Seguridad activa
La seguridad activa aspira a evitar al máximo los siniestros de tránsito. Comprende todas las
soluciones que garanticen una frenada estable y potente, buenas recuperaciones y un
comportamiento previsible que permita superar las posibles situaciones críticas. Comprende:
• Sistema de suspensión
• Sistema de frenos
• Sistema de dirección
• Neumáticos
Sistema de suspensión
La suspensión tiene una labor muy relevante en la seguridad activa: los amortiguadores dan
comodidad al vehículo, disminuyen la transmisión de irregularidades del terreno al habitáculo
y favorecen el agarre del automóvil al suelo y, por tanto, su estabilidad.
Durante la conducción del vehículo es beneficioso abordar cualquier tipo de recorrido con
una estabilidad acorde manteniendo una trayectoria de marcha correcta.
A primera vista, sólo se puede establecer si los mismos presentan pérdida de aceite. Lo
primero que se debe controlar es la estabilidad del automóvil. La tendencia del vehículo a
salirse de la vía mientras se encuentra en circulación indica que los amortiguadores traseros
se encuentran en mal estado.
Si el automóvil tiene dificultad para girar en las curvas puede ser una consecuencia del mal
estado de los amortiguadores delanteros.
Con el motor en marcha:
Girar la dirección entera hacia la izquierda y mover el vehículo hacia adelante a poca
velocidad; frenar de golpe y mirar el capot. El lado izquierdo debe bajar, subir y, en la
siguiente bajada, detenerse el movimiento.
Luego dar marcha hacia atrás y frenar. La parte trasera derecha debe bajar, subir y, en la
siguiente bajada, detenerse el movimiento. Luego, cambiar la dirección hacia el otro lado, y
repetir los pasos 1 y 2 para comprobar los otros dos amortiguadores.
Sistema de frenos
El freno es el mecanismo encargado de aminorar la marcha del vehículo o detenerlo
mediante el rozamiento o fricción del tambor o disco con las pastillas.
La fuerza de frenado debe asegurar una rápida detención de las ruedas pero sin llegar a
bloquearlas. Para que eso sea posible es fundamental tener en cuenta las condiciones de la
vía y el estado general de los mecanismos del vehículo (neumáticos, suspensiones, etc.).
Consejos para el correcto mantenimiento de los frenos:
El nivel del líquido de frenos debe mantenerse dentro de los límites establecidos y por ello se
debe revisar de forma periódica y/o sustituirlo según las recomendaciones del fabricante. Si
se encontrara bajo, además de agregar líquido hay que verificar posibles fugas.
Se recomienda realizar una revisión completa del sistema de frenos una vez al año o cada
20.000 km. En esa revisión se debe verificar el estado de la bomba de freno y los bombines
de rueda (que no presenten síntomas de agarrotamiento ni fugas de líquido), el desgaste de
las pastillas de freno, los tambores y los discos, la presión del sistema y el servofreno.
Cuando se controlan las pastillas, se suele mirar sólo el lado de afuera. Sin embargo, la
pastilla que se gasta antes (por regla general) es la interior ya que el bombín abre el pistón, el
cual se encuentra en la parte interior y es su pastilla la que empieza a frenar primero.
ABS (Sistema Antibloqueo de Ruedas)
El freno ABS optimiza la frenada y garantiza la gobernabilidad de la dirección en condiciones
críticas.
Funciona a través de un sistema electrónico de control con tres fases cíclicas (que se repiten
constantemente): el aumento, el mantenimiento y la disminución de la presión del circuito
hidráulico.
El ABS permite:
• Controlar y maniobrar el automóvil durante el frenado, incluso en una curva.
• Controlar la estabilidad durante el frenado.
• Aprovechar los espacios de frenado.
En el uso cotidiano del automóvil, se acostumbra a pisar el freno teniendo en cuenta la
disminución de velocidad que se quiere conseguir. La circulación por carreteras que se
encuentran en buenas condiciones no causa problemas ya que posibilita utilizar varias veces
el freno y evitar el bloqueo de las ruedas y la consiguiente pérdida de direccionalidad del
vehículo.
Al conducir por una vía en malas condiciones o con neumáticos que no se encuentran en el
estado adecuado, es necesario mantener mayores precauciones. Frente a situaciones no
esperadas como pueden ser una frenada de emergencia o la mala adherencia del neumático
es difícil controlar el vehículo con las ruedas bloqueadas, con el consiguiente alargamiento de
la frenada y la posible pérdida de maniobra. Esto puede ocurrir porque las ruedas patinan
durante la frenada y el neumático no puede controlar las fuerzas que actúan sobre él.
Sistema de dirección
La dirección orienta las ruedas a voluntad del conductor con precisión y suavidad e influye
directamente en la estabilidad del vehículo.
Estos sistemas de dirección también pretenden asegurar un perfecto control del vehículo
incluso en condiciones límite: coeficiente de roce diferente para las ruedas delanteras,
variaciones rápidas del ángulo de giro.
Las presiones de trabajo del sistema hidráulico se calibran para que el conductor sienta al
volante constantemente un alto grado de adherencia de los neumáticos a la carretera, lo que
permite un grado, de esta manera, de seguridad muy alto.
Neumáticos
Los neumáticos son elementos básicos en la seguridad activa de los automóviles. Para
garantizar su máxima prestación posible, su diseño y construcción deben cumplir con ciertas
condiciones dinámicas.
Para comprobar el estado del neumático de forma casera sólo se debe colocar una moneda
de un peso ($ 1,00 – Argentino) en el final de drenaje; si se ve completamente el círculo
dorado de la moneda se debe acudir a un taller a cambiar las gomas. Tampoco se debe
olvidar la inspección visual de los costados del neumático: cortes, trozos de goma levantados
o abultamientos laterales que indican la rotura de las capas interiores y que ponen sobre
aviso de cara a la seguridad.
Presión
Para conocer la presión correcta de los neumáticos de un vehículo basta con asistir a una
estación de servicio. Cabe recordar que cada vehículo usa una presión determinada. El
manual de uso del vehículo especifica el máximo y mínimo a poner.
Se recomienda controlar la presión a menudo, para que ningún susto o imprevisto pueda
suceder en carretera. Tener en cuenta que también influye el peso de la carga que soporte el
vehículo.
Existen diversas sensaciones que indican que las ruedas llevan una presión inadecuada. Si un
automóvil es incapaz de mantener una línea recta o se desvía al frenar puede ser debido a
que las ruedas delanteras llevan una presión demasiado baja. Si la parte trasera del automóvil
realiza movimientos extraños en las curvas, es muy posible que los neumáticos traseros estén
desgastados o con una presión inadecuada.
Si un neumático rueda con la presión más baja de lo recomendado sufre un mayor desgaste
y, por consiguiente, es mayor la posibilidad de que reviente.
• Desgaste en los talones: las causas probables son una presión de inflado insuficiente, bajo
inflado y utilización en sobrecarga. Se identifica por tener un desgaste más acusado en los
talones de la banda de rodamiento. Se aconseja el cuidado de las presiones de inflado en
frío y adaptarlas a las condiciones de utilización, respetando la capacidad de carga máxima
por neumático y eliminando las posibles fugas de aire. Al igual que en el caso anterior, el
fabricante o concesionario no es responsable de que el neumático no lleve la presión
adecuada.
• Desgaste anormal rápido: un desgaste anormal rápido en uno de los lados del neumático
probablemente se deba a un paralelismo incorrecto entre los neumáticos traseros. Se
identifica por las estrías visibles en la banda de rodamiento. Se recomienda el control y la
corrección de la alineación de los neumáticos, teniendo en cuenta la forma de desgaste y
las características propias del vehículo. Se deberán verificar también los órganos de
suspensión y de dirección.
Seguridad pasiva
Seguridad pasiva
Los elementos que componen este tipo de seguridad reducen al mínimo los daños que se
pueden producir cuando el accidente es inevitable. Comprende:
El cinturón de seguridad
En la Argentina se estableció la obligación de usar cinturón de seguridad porque es uno de
los dispositivos más eficaces para evitar las lesiones o disminuirlas en los accidentes de
tránsito. Evita ser lanzado hacia delante, lo que haría que el cuerpo choque contra el
parabrisas o el volante.
• Dejar más de 25 cm de separación entre el pecho del conductor y el volante. Evita que las
cabezas de los ocupantes de los asientos traseros golpeen la nuca de los ocupantes de los
asientos delanteros. En caso de rescate, el cinturón de seguridad se suelta presionando un
botón o se corta.
Importancia del cinturón de seguridad
El cinturón de seguridad protege al individuo, porque al retenerlo en el asiento disminuye las
consecuencias del choque, y aunque resulte lesionado, las lesiones serán mucho menores
que si su cuerpo suelto golpeara en el interior del vehículo.
A una velocidad aproximada de 20 km. por hora nuestro cuerpo es lanzado contra el volante,
el parabrisas y el tablero con una fuerza que equivale a seis veces el peso del propio cuerpo.
Esto aumenta a velocidades mayores: a 50 km. por hora es como caer de frente desde un
cuarto piso.
Reducción de lesiones por uso del cinturón de seguridad
Relación Conductor Pasajero
• Lesiones al cerebro 33 % 56 %
• Fracturas de cráneo 18 % 18 %
• Heridas faciales 45 % 64 %
• Lesiones a los ojos 38 % 40 %
• Fracturas faciales 6% 6%
• Lesiones a los pulmones 33 % 58 %
Precauciones y consejos
Colocar el asiento y el respaldo en posición vertical y que resulte cómoda para el conductor.
Cada asiento y cinturón son para uso de una sola persona.
• La correa del cinturón se debe pasar entre la base del cuello y el hombro.
• Debe estar firme pero no apretar.
• Se debe enganchar el dispositivo del costado del asiento.
• Las correas del cinturón deben tener deslizamiento suave. No deben torcerse y frotarse con
elementos rígidos.
• El cinturón no debe salirse del dispositivo del costado del asiento. Si no se engancha y se
usa suelto aunque las correas se hayan pasado correctamente, el cinturón no cumple su
función.
Uso incorrecto del cinturón de seguridad
Apoya cabezas
El apoya cabezas es un elemento de seguridad que fue incorporado a los vehículos hace
medio siglo, como un elemento de confort. La creciente violencia de los siniestros llevó a
comprobar que protegía a los tripulantes de sufrir lesiones cervicales y por ello varios países
comenzaron a reglamentar su uso. En Argentina, en la década del 90, se dispuso la obligación
de utilizarlo.
El "efecto latigazo"
El apoya cabezas tiene por objetivo disminuir los riegos de lesiones cervicales en los
siniestros de automóvil. Al controlar el desplazamiento de la cabeza en relación con la
columna vertebral, evita el llamado “efecto latigazo”.
Se encuentra integrada por tubos telescópicos situados en las partes mencionadas, que
logran absorber el desplazamiento del volante hacia el pecho del conductor.
La finalidad de este sistema es evitar que, en caso de choque frontal, la columna de dirección
retroceda y el volante cause lesiones.
Para ello, el árbol de dirección posee una serie de rótulas y articulaciones que pueden
deformarse o romperse y posibilitan que se pliegue sobre sí mismo. El tramo inferior es de
tipo colapsable, lo que permite mantener fija la posición del volante.
Airbag
La elevada cantidad de siniestros ha llevado a la industria automotriz a mejorar sus
dispositivos de seguridad y a introducir otros nuevos que disminuyan las lesiones y los
fallecimientos en siniestros de tránsito.
El airbag, o sistema de seguridad pasivo, comenzó a instalarse en la década del 90. Se trata
de un nuevo dispositivo (ahora ya reconocido mundialmente) que, si bien contribuye a la
disminución de las lesiones, su uso también puede provocarlas. Éstas eran mayores en sus
comienzos, pero disminuyeron gracias a su perfeccionamiento.
La acción del airbag disminuye los efectos que tiene la enorme fuerza de desaceleración
sobre los ocupantes del vehículo, amortiguando el golpe contra el volante, el tablero o
asientos delanteros. En casos de airbag ubicados en el techo y puertas la protección es mayor
y, principalmente, de la parte media del tórax hacia arriba.
Airbag en acción
Dado que es un dispositivo de seguridad pasiva porque no se encuentra activado
constantemente, actúa sólo en el momento de un impacto. Está a "la espera de la ocurrencia
de un siniestro" a diferencia, por ejemplo, del cinturón de seguridad que permanece activado
aún cuando no ocurra ningún siniestro.
La corona del volante y los radios son amplios y redondeados, cubiertos por un material
deformable que no produce astillas.
Pedalera colapsable
Minimiza los daños en las extremidades inferiores del conductor en caso de colisión frontal.
Asientos
Los asientos modernos están diseñados para brindar mayor seguridad a los ocupantes.
Además, son la única barrera entre los ocupantes delanteros y traseros y evitan que ellos
choquen entre sí.
Los asientos están formados por el respaldo y la banqueta y constituidos por piezas de acero
unidas entre sí por medio de soldadura de puntos de resistencia, Mig-Mag, tornillos y
articulaciones.
Actualmente, se están incorporando nuevos materiales, como acero de ultra alta resistencia,
magnesio, aluminio, etc., que confieren a la estructura una extraordinaria resistencia y rigidez.
En caso de colisión, el asiento debe soportar la carga de los pasajeros y los cinturones de
seguridad que están fijados a la estructura, así como cualquier esfuerzo transmitido desde la
parte trasera.
Un buen asiento debe evitar que durante un choque la persona se deslice hacia abajo y
adelante (efecto submarino), ya que esto regularmente provoca lesiones abdominales. Para
evitarlo, la banqueta y el acolchado de los asientos están diseñadas con un ángulo
determinado.
Actualmente, existen sistemas de seguridad que hacen que los asientos, al momento de sufrir
un choque por detrás, se deslicen automáticamente hacia atrás disminuyendo
considerablemente la fuerza del latigazo en la nuca. Asimismo, algunas automotrices
incorporan un dispositivo que se activa cuando se produce un siniestro y elevan la parte
anterior de la banqueta.
Además, tanto el lugar donde se monta el depósito como su material o revestimiento interno,
evitan que el mismo se destruya por colisiones.
Por último, un interruptor de la bomba de combustible actúa por orden de un sensor inercial,
e impide el flujo de combustible en el caso de que, luego de un choque con posibilidad de
rotura de algún conducto, la batería siga conectada. Dicho interruptor inercial está montado
en un lugar protegido pero accesible y en el caso de haberse activado por algún movimiento
brusco del vehículo (pozo, cordón, etc.), impide volver a poner en marcha el motor hasta que
se oprima un botón ubicado en su parte superior. En el manual del usuario del auto se
encuentra indicada su localización.
Cristales y limpiaparabrisas
El compuesto del cristal parabrisas está preparado para que, en caso de siniestro, no salten
astillas que puedan dañar a los pasajeros del vehículo. En cambio, las ventanillas laterales que
son más débiles y pueden romperse, son las salidas si en caso de vuelco las puertas
quedasen bloquedas.
Cristales pegados: tanto el parabrisas como la luneta son montados a la carrocería con un
fuerte pegamento. Los objetivos son: por un lado, hacer trabajar a los cristales como parte
integrante de la carrocería, dándole a ésta mayor rigidez. Por el otro, evitar que, en caso de
choque o vuelco, los ocupantes no atados puedan salir despedidos.
Cristales laminados: estos cristales, utilizados solamente en parabrisas y luneta (aunque están
comenzando a ser montados en ventanillas de automóviles de alta gama), están construidos
en forma de sándwich: entre dos cristales se encuentra pegado un film de material sintético
elástico y por supuesto, transparente. En caso de recibir un impacto, por ejemplo de una
piedra, salta el trozo de cristal donde impactó pero solo del lado exterior.
Si el objeto es más voluminoso, como puede ser un pájaro, evitará que se introduzca en el
automóvil y aunque también se rajará, no se perderá la visión como ocurre en el caso de los
vidrios templados (que se trituran).
Antes de emprender un viaje, se deben limpiar a fondo el parabrisas y las escobillas y tener el
depósito limpiador con desengrasante. También se deben limpiar los conductos y los
surtidores de agua para evitar la insuficiencia de la salida del agua y la obstrucción de los
conductos.
Esta reciente tecnología disminuye el peso, mejora la eficiencia y está preparada para ser
diagnosticada a distancia desde cualquier punto de la tierra. Además, permite integrar todos
los sistemas electrónicos del automóvil: gestión de motor (inyección y encendido),
transmisión (caja automática, control de tracción, control de aceleración y ABS), confort
(climatización, audio, informaciones, comunicación y navegación), seguridad (airbags,
pretensores, inmovilizador y alarmas), dirección y suspensión.
Chasis y carrocería
En ambos existen zonas que absorben la energía en caso de un impacto. Si se produce un
choque frontal, se acomoda el motor para que no se introduzca en el automóvil.
Silla portabebé
Si un bebé viaja en el asiento delantero queda más expuesto a lesiones que si viaja en el
asiento trasero. Excepto vehículos de una sola cabina, los niños y bebés siempre deben viajar
en el asiento trasero. Para proporcionar la protección adecuada se debe tener en cuenta su
edad y dimensiones físicas:
Para bebés:
• Deben viajar en sillas de seguridad diseñadas para bebés.
• Lo más apropiado es que la silla se instale en el asiento trasero del vehículo.
• La silla se sujeta al asiento con el cinturón de seguridad del vehículo.
• Sus elementos están diseñados teniendo en cuenta las dimensiones físicas del bebé: peso,
estatura, etc.
• Tienen un cinturón que abarca todo el abdomen del bebé: sujeta los hombros hasta la
cintura.
Para niños:
• Igual que los bebés NO deben viajar en las rodillas del conductor o pasajero. Tampoco
deben compartir cinturón de seguridad con otro niño o adulto.
• Los niños de hasta 6 años – depende de sus dimensiones físicas – deben viajar en el asiento
trasero del vehículo, si es posible con silla de seguridad y con las mismas disposiciones que
se indican para los bebés.
• Si una silla no tiene cinturón de seguridad no cumple ninguna función de protección, es
como viajar sin usar el cinturón de seguridad. En ese caso, el niño debe usar el cinturón de
seguridad del vehículo. Si es de baja estatura y el cinturón no alcanza a cubrirlo
adecuadamente, se debe usar una almohada.
• El aumento de las dimensiones físicas de los niños permitirán que use el cinturón de
seguridad del vehículo en el asiento trasero.
• Aproximadamente a los 12 años (siempre tener en cuenta las dimensiones físicas) el niño
puede viajar en el asiento delantero usando el cinturón de seguridad.
Seguridad preventiva
La seguridad preventiva depende del conjunto de soluciones técnicas y del contenido de
elementos que hacen distendida la vida a bordo del automóvil.
La visibilidad
La amplitud de la superficie acristalada, extendida al mayor perímetro posible del vehículo,
así como los espejos retrovisores, limpia lunetas y limpiaparabrisas, permiten un mejor
dominio de la carretera y facilitan las maniobras, incluso en condiciones atmosféricas
desfavorables.
Confort y ergonomía
La amplitud en el interior del automóvil, los mandos fáciles de accionar y leer, así como la
marcha silenciosa (insonorización), favorecen la concentración en la conducción y hacen más
relajados los viajes.
En cuanto a los respaldos, los óptimos son lo que ofrecen una variación amplia en cuanto a
regulaciones que se adapten a las necesidades específicas de todas las tallas de los
conductores con mecanismos de tipo "mariposa" (abatimiento), asegurando un soporte
lumbar y una sujeción lateral ideales para la conducción.
Por otro lado, se recomienda que los comandos del automóvil se encuentren en una posición
ergonómica para acceder a ellos fácilmente y que posean una iluminación precisa para
permitir la concentración en la carretera, sobre todo en conducción nocturna.
Finalmente, el nivel sonoro acústico debe ser acorde y articulado para permitir comunicarse
con los compañeros de viaje sin elevar excesivamente el volumen de la voz.
Climatización
La temperatura y la humedad dentro de los automóviles contribuyen considerablemente a
lograr las condiciones de un viaje placentero. Por este motivo, un buen sistema de
climatización que en cualquier estación del año permita mantener valores de temperatura
dentro de los límites ideales para el cuerpo humano, contribuirá de manera importante a la
seguridad preventiva, logrando el bienestar del conductor y de los pasajeros.
Aprender a realizar un buen mantenimiento del vehículo es velar no sólo por la vida útil del
auto sino también por la seguridad propia y de los demás.
• Revisar semanalmente el nivel de agua del radiador. No quitar el tapón de presión cuando
el motor se encuentra todavía caliente.
• Revisar mensualmente el líquido de transmisión, con motor en marcha y caliente. Cambiar a
la 1ra. marcha para avanzar y luego a marcha atrás para estacionar. Extraer la varilla de
medición, limpiarla, colocarla nuevamente y extraerla otra vez. Si es necesario, añadir el
líquido adecuado acorde al auto.
• Revisar mensualmente el aceite. Extraer la varilla y limpiarla. Insertarla y extraer otra vez. Si
el nivel es bajo, añadir aceite. Cambiar el filtro de aceite cada vez que se realice el cambio
del mismo.
• Revisar mensualmente el líquido de frenos. Si necesita líquido, añadir lo necesario. No
agregar más de la línea de marca establecida en el depósito. Revisar el sistema, buscando
escapes o pérdidas de líquido de frenos.
• Revisar el depósito de agua del limpiaparabrisas y mantenerlo lleno. En caso de zonas frías,
controlar si el depósito tiene el agua escarchada o congelada.
• Examinar mensualmente las correas y los conductos de goma. Cambiar las correas
desgastadas, deterioradas o picadas. Las correas deben estar siempre tensas. Algunos
vehículos poseen tensores de correas y no necesitan ser ajustados. Cambiar los conductos
de goma deteriorados, rotos o quebradizos, y estirar las abrazaderas.
• Revisar cada dos meses el filtro de aire. Renovarlo en caso de encontrarse con suciedad.
• Revisar la batería en cada cambio de aceite: los cables deben estar conectados de forma
segura y libre de corrosión en los bornes. Añadir solamente agua destilada a las partes que
la necesiten.
• Mantener limpios los limpiaparabrisas. Cambiarlos regularmente evitando que se
endurezcan, se agrieten o se gasten.
• Verificar regularmente el funcionamiento de las luces del vehículo: luces de frenos,
intermitentes, luces de emergencia, altas y bajas.
• Revisar mensualmente las ruedas y la presión. Deben estar infladas con la presión correcta.
Inspeccionar que no tengan cortes o presenten desgastes. Si se encuentran gastadas en
zonas desiguales posiblemente la dirección necesite atención - alineación y balanceo –.
• Es conveniente rotar las ruedas.
• Verificar si debajo del auto se presentan piezas oxidadas o picadas - caño de escape,
tanque, silenciador, caños u otras partes - y cambiarlas o arreglarlas.
• Revisar los amortiguadores. Verificar si tienen pérdidas. Apoyarse sobre el vehículo y
presionarlo hacia abajo para comprobar cómo trabajan. En caso de realizar cambio de
amortiguador es conveniente la sustitución de a dos.
La función de los talleres será constatar mediante la revisión a realizar “EL ESTADO GENERAL
DEL VEHICULO”, evaluando los riesgos que pudieran ocasionar en la vía pública, sea por su
mal funcionamiento o por las deficiencias y/o desgaste de partes útiles. La revisión se deberá
efectuar siempre en un mismo establecimiento y en un solo acto.
El Taller de Revisión Técnica tiene un Sistema de Registro de Revisiones que se utilizará para
asentar las verificaciones realizadas, el resultado de las mismas y, de corresponder, el motivo
de rechazo. El propietario del vehículo y el Director Técnico responsable del taller deberán
siempre firmar dicho registro.
Vehículos de uso no particular deberán realizar la revisión técnica obligatoria en un plazo que
nunca excederá de 12 meses desde su patentamiento inicial.
Vehículos propulsados a gas natural. En este caso se deberá acreditar mediante la exhibición
de la oblea correspondiente, el cumplimiento de las revisiones y/o verificaciones y/o
requisitos exigidos legalmente, por el Ente Nacional Regular del gas para poder circular con
vehículos de estas características. -
Calificación de resultados de la R.T.O.
Después de realizarse la R.T.O. la autoridad responsable se expedirá conforme tres grados de
calificación:
• Apto: significa que el vehículo no presenta deficiencias o que estas no inciden sobre los
aspectos de seguridad para circular en la vía pública.
• Condicional: denota deficiencias que exigen una nueva inspección. En este caso: los
vehículos que sean de carácter particular tendrán un plazo máximo de sesenta (60) días
para realizar la nueva inspección.
o Los vehículos que no sean de carácter particular, tendrán un plazo máximo de
(30) días para realizar la nueva inspección, intervalo durante el cual no podrán
prestar servicios de transporte.
o Los aspectos a controlar en la nueva inspección serán aquellos que presentaron
deficiencias en la primera oportunidad.
• Rechazado: impedirá al vehículo circular por la vía pública. Exigirá una nueva inspección
técnica total de la unidad.
Vehículos que hayan sufrido siniestros
Los vehículos que hayan sufrido cualquier tipo de siniestro, deberán revalidar el certificado de
Revisión Técnica, pero si se trata de vehículos que padecen un evidente deterioro de los
elementos de seguridad (frenos, dirección, tren delantero, partes estructurales de chasis o
carrocería) el certificado perderá su vigencia. En este último caso, una vez reparado el
vehículo se deberá realizar una revisión.