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1932-Texto Del Artículo-8516-2-10-20200721

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Modul. Arquit.

CUC 19(1): 93-130, 2017

Casa Ensamble Chacarrá:


la arquitectura como un acto de legitimación del
hábitat autoproducido en Latinoamérica
Casa Ensamble Chacarrá:
architecture as an act of legitimation of self-
practiced habitat in Latin America
DOI: 10.17981/[Link].19.1.2017.07
Fecha de recepción: 25/08/2017 Fecha de aceptación: 27/10/2017

Jorge Augusto Noreña1


Ruta4 [Taller de Arquitectura]
archy_161991@[Link]

Juliana López Marulanda


Ruta4 [Taller de Arquitectura]
deleitableparadoja@[Link]

Daniel Alejandro Buitrago Orreg


Ruta4 [Taller de Arquitectura]
ruta4arquitectura@[Link]

Julián Andrés Vásquez


119
Ruta4 [Taller de Arquitectura]
ruta4arquitectura@[Link]

Para citar este artículo:


Tapias, J. (2017). Casa Ensamble Chacarrá: La arquitectura como un acto de legitimación del hábitat autoproducido en Latino­américa.
MODULO ARQUITECTURA-CUC, vol. 19, no. 1, pp. 93-130. DOI: 10.17981/[Link].19.1.2017.07

Resumen Abstract
Hace ya mucho tiempo existe el interés por comprender los For many years now, there has been an interest to under-
lugares con sus diferentes escalas y ecosistemas, con sus stand the places and their different scales and ecosystems
generalidades y particularidades. Los territorios son la suma- altogether with their generalities and particularities. The
toria de un cúmulo de contrastes; la superposición de capas de territories are the sum of contrast clusters: the superposition
luz, sombras, aromas, texturas y sonidos. En Ruta 4 creemos of layers of light, shadows, aromas, textures and sounds.
que cada lugar cuenta una historia y que la arquitectura debe In Ruta 4, we strongly believe that every place tells a story
ser una representación simbólica de ello, una correspondencia and that architecture should be a symbolic representation
cultural, material, geográfica, morfológica, histórica y política of it, i.e., a cultural, material, geographic, morphological,
del lugar y el momento, del espacio y el tiempo, un testimonio historical and political correspondence of the place and the
de la era en el que se desarrolla el proyecto. time, a testimony of the era in which the project is developed.
Palabras clave: Arquitectura social, hábitat, Chacarrá, Keywords: Social architecture, habitat, Chacarrá, self-
autoconstrucción construction

1
En Mayo del 2014 tomamos la decisión de unirnos 4 arquitectos jóvenes para crear una ruta con la única claridad de no saber hacia
dónde nos llevaría, queríamos hacer y vivir la arquitectura desde el sentir de las personas. Teníamos todo lo necesario para iniciar, unos
cuantos trozos de madera para construir la oficina, sillas y muebles donados por amigos y la dosis necesaria de inconformidad para
resistir el paso que nos marca el camino, aquí empieza. Ruta 4 taller de arquitectura (Pereira, Colombia). ruta4arquitectura@[Link]
The author; licensee Universidad de la Costa - CUC.
©

Módulo Arquitectura CUC vol. 19 no. 1, pp. 93-130. Julio - Diciembre, 2017
Barranquilla. ISSN Impreso 0124-6542, ISSN Online 2389-7732
CASA ENSAMBLE CHACARRÁ:
LA ARQUITECTURA COMO UN ACTO DE LEGITIMACIÓN DEL HÁBITAT AUTOPRODUCIDO EN LATINOAMÉRICA

Introducción impresas en el territorio. América navega


vacilante en el reconocimiento de sus
La transformación de la arquitectura en un orígenes. No podemos construirnos desde
toque mágico de la realidad circundante, una mirada universal desconociendo las
haciendo de ella poesía, conciencia, coti- lógicas locales, es necesario alejarnos
dianidad y verdad es: “La primera condición de la condena de Estados sin Nación, de
del realismo mágico, como su nombre lo pueblos sin historia y de modernizaciones
indica, es que sea un hecho rigurosamente sin modernidad; hacemos parte de una era
cierto que, sin embargo, parece fantástico” global, magníficamente conectada y cada
(García Márquez, 2000). vez más tolerante. Ser global no implica
el abandono y el olvido de lo propio, por
“Entonces entraron al cuarto de José el contrario, conlleva la generación de
Arcadio Buendía, lo sacudieron con todas un entendimiento colectivo coherente y
sus fuerzas, le gritaron al oído, les pusieron consiente de lo particular; ahora el todo no
un espejo frente a las fosas nasales, pero es superior que la suma de sus partes, sino
no pudieron despertarlo. Poco después, que existe como consecuencia de ellas.
cuando el carpintero le tomaba las medidas
Nuestras búsquedas han gravitado
para el ataúd, vieron a través de la ventana
que estaba cayendo una llovizna de minús- entorno a la construcción de una mirada
120 culas flores amarillas. Cayeron toda la noche
sobre el pueblo en una tormenta silenciosa, y
biológica y antropológica de la arquitectura
que legitime el hábitat como un escenario
cubrieron los techos y atascaron las puertas, para el desarrollo sostenible de la sociedad
y sofocaron a los animales que durmieron y el paisaje. Los procesos y proyectos se
a la intemperie. Tantas flores cayeron del han convertido en una constante obser-
cielo, que las calles amanecieron tapizadas vación e interacción con territorios y seres
de una colcha compacta, y tuvieron que que se modifican el uno al otro cuando se
despejarlas con palas y rastrillos para que relacionan; el hombre es tan susceptible
pudiera pasar el entierro” (García Márquez,
a la arquitectura, como la arquitectura al
1967, p. 167).
hombre. Desde una perspectiva evolutiva,
Crecimos en ciudades fragmentadas, modificar el entorno obliga a la adaptación
divididas por las superficies de las construc- y condiciona el desarrollo del ser; no nos
ciones, pieles y paisajes, somos un pueblo interesa hacer una arquitectura contempla-
de pueblos, un festín cultural. América tiva sino una para ser y estar, habitando y
del Sur se desfigura, se regenera, y en reconociendo el territorio.
el proceso encuentra su identidad como Hemos pasado tanto tiempo mirando
un territorio eternamente mutable, orgá- hacia afuera que al interior continúan cosas
nico y volátil. Nuestras ciudades han sido sin ser nombradas; que, siendo ilegítimas,
víctimas de un colonialismo cultural que no reconocemos nuestras sensaciones
nos impone reflexiones, formas, estéticas en el espacio: el roce de las texturas, la
y técnicas ajenas a las particularidades temperatura y el sonido de los materiales,
Modul. Arquit. CUC 19(1): 93-130, 2017

el transitar del Sol por el Ecuador y sus superficies multicolores, su clima gélido y
dibujos sobre la tierra con luz y sombra. templado. El sur baila y canta revoluciones
Como arquitectos solo somos un vínculo, del Atlántico al Pacífico, de la cuna de los
un puente entre los lugares y su gente, Andes hasta los deshielos de la Patagonia,
contadores de historias, y esta no es la en sus tierras se cuenta una historia, un eco
nuestra, es la de una comunidad en disuelto en el tiempo, un lenguaje que nos
Pereira que le hizo frente al olvido, una unifica como ciudadanos del sur, hablamos
que se unió y construyó en conjunto un todos un mismo dialecto y es la forma en
símbolo de su existencia, una muestra de la que construimos nuestras ciudades.
su carácter y su memoria diversa. La Casa En el hábitat están plasmados nuestros
Ensamble Chacarrá es una historia de inter- problemas: la pobreza, la precariedad, la
cambio de experiencias, conocimientos y desigualdad, la informalidad, la corrupción
trabajo colectivo. No es solo arquitectura, y, sin embargo, allí en donde las limitaciones
ni pensada solo por arquitectos; es una se manifiestan es en donde se exponen con
muestra de Colombia, de América del Sur, mayor esplendor nuestras virtudes. Este
una muestra del realismo mágico de los proyecto habla de esa América: ¡la auto-
pueblos sureños, que ante la precariedad construida, la ilegítima, la irreverente!
impregnan la realidad con un poco de Latinoamérica es un reloj de arena: si se
fantasía, haciendo de la arquitectura expe-
riencia, motivo y significado.
mira hacia abajo se encuentran las ciudades
creciendo en un suministro constante en la
121
medida en que el compartimiento superior
América Latina, el lugar se va quedando vacío; las ciudades se
están expandiendo, cada vez hay menos
Existen dos caminos para mirar hacia gente en el campo y más en la ciudad,
América Latina; esos dos caminos se progresivamente nos transformamos en una
dividen en dos, luego en otros dos, y, a sociedad exclusivamente urbana y nuestro
su vez, en dos más, y así continua hasta hábitat se está convirtiendo en un diverso
convertirse en un gran árbol ramificado de número de texturas, culturas, tramas y edifi-
infinitas variaciones. Un camino es el que cios que se superponen caóticamente, sin
todos conocemos, el de la ciudad plani- reconocerse ni vincularse. Más del 50 %
ficada y los videos de aerolíneas. El otro del continente es autoconstruido, como
camino, es el de la otra América, el de la un reflejo de un sistema político y econó-
América diversa, la que evoluciona sola, sin mico desigual que ataca la diversidad en
arquitectos, urbanistas, políticos o soció- lugar de reconocerla como su mayor poten-
logos, la que se construye tras los muros cialidad. La ciudad autoproducida es tan
de las autopistas, en los campos, en los inherente a Latinoamérica como el fútbol
bosques y en los bordes de las ciudades. y el baile, sin embargo, continuamos sin
El sur contrasta en su economía desigual, reconocerla, estudiarla o intervenirla como
sus dialectos extintos, sus pieles y sus una parte importante del paisaje urbano.
CASA ENSAMBLE CHACARRÁ:
LA ARQUITECTURA COMO UN ACTO DE LEGITIMACIÓN DEL HÁBITAT AUTOPRODUCIDO EN LATINOAMÉRICA

Colombia, el sujeto más ganado que personas y en donde


los ríos tienen siete colores. Finalmente,
Colombia continental se divide en cinco, una región que bien podría dividirse en
y luego en cinco más, y así continua en seis: paisa, santandereano, cundiboya-
un camino irreversible a la diversidad. cense, vallecaucano, opita y pastuso, los
El camino inicia sobre el nivel del mar, Andes, la gran cordillera sureña, la cadena
en la región Pacífica frente al poniente, montañosa más alta de América y la más
habitada de extremo a extremo por afro- larga sobre la tierra. Nace en Colombia
descendientes: es la Colombia africana, y se extiende por el sur hasta naufragar
un recuerdo del siglo XVI, el testimonio de en el océano glaciar Antártico, es la zona
los galeones españoles y británicos que económicamente más activa del país, la
circunnavegaron entre cadenas, tierra de que alberga las grandes capitales y el prin-
oro y pobreza, entre agua dulce y salada, cipal escenario de uno de los fenómenos
la franja más lluviosa del planeta, infinita- que más ha diversificado las ciudades
mente biodiversa e infinitamente explotada; colombianas: el desplazamiento.
y de allí hacia el Atlántico, la región Caribe, Una centena de dialectos, 80 lenguas
la más septentrional del país, que bien vivas y 20 extintas, 102 pueblos indígenas,
podría ser otra Colombia, la cuna de más de cincuenta géneros musicales, siete
122 Gabriel García Márquez y sus Cien Años de pisos térmicos y tantas costumbres tradi-
cionales diferentes como quepan en la
Soledad, puerto de piratas, tierra de folclor,
de ron, desiertos y música de acordeón, fértil tierra de las Américas. Colombia es
hogar de costeños y de la sierra litoral más herencia de africanos, indígenas y espa-
alta sobre el planeta. ñoles, con climas, culturas, ecosistemas,
En descenso al corazón espeso de economías, etnias y religiones diferentes,
América, lejos de la influencia de los somos una cultura de culturas, históri-
océanos, en el extremo meridional del camente desarrolladas independientes,
país emerge casi imperturbable la región inalteradas hasta el estallido de la guerra,
más vasta de Colombia, la Amazonía: una aquel día comenzó la larga historia del
nación habitada por ríos, llanuras, malocas desplazamiento en Colombia. Aquel día
y piedemontes, hogar de la ayahuasca, comenzó la historia del Plumón y de la Casa
del jaguar, de dialectos y tribus indígenas, Ensamble Chacarrá.
es la zona menos poblada del país y, sin
embargo, la que más vida alberga. Sobre Guerra, el motivo
el naciente en la frontera con Venezuela:
la Orinoquía, una interminable llanura de La llamaron la Guerra de los Mil Días,
cielo naranja y horizonte infinito con olor a desde aquel entonces han pasado 36.500
petróleo y sonido de arpas, es la tierra de días y aún vivimos los remanentes de una
los vaqueros colombianos, un lugar con guerra que se ha heredado de genera-
Modul. Arquit. CUC 19(1): 93-130, 2017

ción en generación, de una guerra que comunidades que siguen sin ser reco-
se volvió genética, que se transmitió en nocidas o aceptadas como parte de un
la sangre y, peor aún, de una guerra que hábitat compartido, de un país y de una
se volvió costumbre. Desde el nacimiento historia común; una historia más grande
de las guerrillas han sido 50 años, 6,9 que nosotros, una que trasciende la guerra,
millones de desplazados, los nombres de una que narra los relatos de dos océanos,
la guerra han cambiado, los colores y los de montañas y llanuras, una en la que
motivos también, lo único constante han resuena música de arpas y de acordeón,
sido las víctimas, lo único natural ha sido de costeños e indígenas, de vaqueros y
lo antinatural. afros, una historia en la que la fortuna y la
Las llanuras, los bosques, los campos, abundancia son inseparables de la diver-
el Pacífico y el Caribe se convirtieron en sidad.
zonas de enfrentamientos, de explota-
ción y de cultivos ilícitos, quien vivía de la Cada día en Colombia hay más vidas trun-
tierra o del mar tuvo que decidir entre la cadas, nuevos huérfanos, nuevos horrores,
nuevas soledades. En este mismo instante
guerra y el desplazamiento. El conflicto y
hay en Colombia petróleo crudo tiñendo la
la modernidad aceleraron la migración a vida del color de la muerte. Hay bosques
las ciudades, con el aumento de población
123
ardiendo. Hay niños que tiemblan cuando
llego el déficit de vivienda y con el déficit ladran los perros. Hay una orgía incontenible
de vivienda llego la autoconstrucción. Las de violencia y de muerte. Pero también, en
ciudades de Colombia se convirtieron en este mismo instante, hay esperanza, hay
escenarios multiculturales, y, de repente, deseo, hay voluntad de paz, hay confianza.
mundos muy grandes tuvieron que convivir Hay vida, el reto es defenderla, facilitarla,
en uno muy pequeño. La autoconstrucción compartirla, mejorarla. El reto es que nues-
se vinculó con la diversidad, la diversidad tros hijos hereden nuestras esperanzas, no
nuestros horrores (Wilches-Chaux, 1991).
se vinculó con la guerra y la guerra con
la violencia; este fenómeno dividió las
ciudades, no solo morfológicamente, El Plumón, la situación
también las dividió socialmente. La ciudad
comenzó a tener dos caras: informal o El Plumón nació cuando la región del Paci-
planificada, segura o peligrosa, blanco o fico se volvió violenta, alimentado por las
negro, blanco o indígena, próspera o deca- migraciones de los años ochenta; surgió
dente, y en esta división, la arquitectura se silencioso, escondido a plena vista, entre
volvió un beneficio exclusivo de la ciudad avenidas y puentes en el corazón de
planificada. Pereira, una de las principales ciudades del
En el proceso surgieron muchas histo- país. Un lugar construido como un mosaico
rias que siguen sin contarse, muchas de texturas agrietadas y casas fragmen-
heridas que siguen sin sanar, muchas tadas, divididas en láminas oxidadas de
ciudades dentro de ciudades y muchas zinc, parales inclinados de bambú y pieles
CASA ENSAMBLE CHACARRÁ:
LA ARQUITECTURA COMO UN ACTO DE LEGITIMACIÓN DEL HÁBITAT AUTOPRODUCIDO EN LATINOAMÉRICA

decoloradas de madera, pero, ante todo,


un lugar de sonrisas y resistencias maxi-
mizadas. El Plumón era una muestra de
Colombia, de su diversidad, su pluricultu-
ralidad, su estética, pero, sobre todo, de su
desigualdad; una población conformada
en un 90 % por desplazados del conflicto
armado. Familias del Pacífico, del Atlán-
tico, de los Andes y de la Amazonía. Un
barrio de diferentes sentires y acentos, de
orígenes y habitares apuestos, separado
por dos enormes e invisibles barreras:
la primera, las avenidas que lo rodean,
escondiéndolo de la ciudad; y la segunda,
la más grande, la interior que los divide por
etnia e ideología, esto es, de un costado,
los indígenas y mestizos, en el otro, los
afrodescendientes, y en el centro, la
124 cancha de futbol, el corazón y la muralla
del barrio.
Figura 1. Fotografía aérea de El Plumón
Fuente: Ruta 4 Taller de Arquitectura.

Discusión
Desde su conformación, El Plumón ha rincones oscuros. En El Plumón viven 600
tenido que lidiar con mucho más que personas, pero sintetizan la realidad de los
sus problemas de convivencia; han sido 110.000.000 de personas que viven en la
víctimas del abandono estatal y de diversos informalidad en América del Sur: carentes
actores violentos: bandas criminales, de espacio público, de arquitectura y de los
mafias de venta de predios, distribución beneficios de una ciudad inclusiva.
y consumo de droga, violencia domés- La arquitectura se está democratizando,
tica y delincuencia común. Un conjunto aunque a pasos silenciosos. Las comuni-
de síntomas que nos muestra un territorio dades, los ciudadanos, algunos gobiernos
enfermo de indiferencia, pero también ejemplares y ONG están convirtiendo la
colmado de oportunidades. arquitectura en una realidad al alcance
Sin reconocimiento, sin convivencia, de todos, en un instrumento unificador y
sin colectividad y sin gobierno no existe pedagógico, en un testimonio construido
lo común, no existen escuelas, escena- desde la diversidad cultural, material y
rios culturales o centros comunitarios; lo territorial de un planeta absolutamente
público son las calles maltrechas y los heterogéneo.
Modul. Arquit. CUC 19(1): 93-130, 2017

Figura 2. Comunidad El Plumón. Fig. 3. Lenguaje: El Plumón. 125


Fuente: Ruta 4 Taller de Arquitectura. Fuente: Ruta 4 Taller de Arquitectura

Al Plumón llegamos, en el 2015, un Todo sucedía en las calles: jornadas de


grupo de artistas, profesores, arquitectos, salud, celebraciones, teatro, bailes y
ambientalistas, comunicadores, e incluso, reuniones comunitarias. La arquitectura
un chef; el primer año era para conocernos en territorios de escasez tiene muchas
y entendernos, juntar dinero, experiencias caras, muchos usos, tiende a convertirse
e información. El proyecto tenía que ser en polivalente, transformable, adaptativa
pedagógico, reconocer la memoria en un y polifuncional; aquí, un espacio cultural
lugar de muchos lugares y orígenes, pero no podía ser solo un espacio cultural, ni
principalmente debía ser una herramienta una iglesia ser solo una iglesia, nece-
de resiliencia, de ayudar a sanar e inte- sitaban un símbolo, uno que pudiesen
grar un territorio dividido y victimizado por habitar, que hablara de su origen y su
la guerra. Los meses transcurrieron entre presente, de Colombia y de América, un
muestras comunitarias de teatro, danza, símbolo que hablara de la ciudad auto-
gastronomía, fotografía y cualquier acti- producida, de sus sentires, lenguajes y
vidad que les permitiera reconocerse. oportunidades.
CASA ENSAMBLE CHACARRÁ:
LA ARQUITECTURA COMO UN ACTO DE LEGITIMACIÓN DEL HÁBITAT AUTOPRODUCIDO EN LATINOAMÉRICA

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Fig. 4. Distribución de
población: El Plumón.
Fuente: Ruta 4 Taller De Arquitectura
Modul. Arquit. CUC 19(1): 93-130, 2017

Chacarrá, el resultado y teja de zinc, materiales comúnmente


asociados a la precariedad y a la escasez.
La construcción del proyecto inició en una Esta era una perspectiva que nos intere-
tarde de diciembre del 2015 con la demo- saba modificar poniendo en evidencia que
lición de una cubierta en ruinas. Chacarrá la escasez no está asociada con un mate-
tardó cuatro meses y costó 5000 dólares; rial, sino a la forma en que se usa, y, si la
había nacido como una aspiración esen- obra buscaba ser pedagógica, era nece-
cialmente colectiva y así se construyó, saria la participación comunitaria, trasmitir
desde la concepción del proyecto hasta la un conocimiento técnico en el uso de los
instalación de la ultima lámpara se realizó materiales y fomentar la construcción
con participación comunitaria: mano de colectiva, la convivencia y la disolución
obra local, saberes propios y materiales de las barreras internas de discrimina-
del entorno característicos por ser con ción. El proyecto se construyó en la mitad
los que históricamente han construido
las viviendas en los barrios informales Fig. 5. Casa Ensamble Chacarrá.
de Colombia, estos son, bambú, madera Fuente: Ruta 4 Taller de Arquitectura.

127
CASA ENSAMBLE CHACARRÁ:
LA ARQUITECTURA COMO UN ACTO DE LEGITIMACIÓN DEL HÁBITAT AUTOPRODUCIDO EN LATINOAMÉRICA

del barrio, donde existía una muralla, se Chacarrá se construyó con anclajes
construyó un puente que los conectara, simples, procesos sistemáticos y mano
albergara y unificara como miembros de de obra comunitaria, trípodes de bambú
un hábitat común. cimentados sobre barriles de petróleo
Sabemos, y lo sabemos simplemente reciclados y cerramiento cruzado en
al sentirlo, los hijos del mestizaje entre lámina de bambú; es un único espacio
pueblos europeos, africanos e indígenas proyectado hacia el exterior, alto, venti-
tienen un pacto, un vínculo o, más bien, un lado y abierto en los costados para los
romance con la tierra y la música, con la eventos de gran asistencia; es un edificio
corporalidad y la espiritualidad. Sabemos simple, de comunidad, pensado desde el
que la libertad se reduce a la capacidad de territorio para ser habitado y sentido como
poder acceder a las más puras manifesta- propio, dándole nombre al anonimato; es
ciones del espíritu humano, entonces, ¿por una muestra de existencia para quienes no
qué darle fractales a quien respira música? reconocen en estos barrios una parte del
o ¿por qué hablar cuando podríamos jugar pasado, presente y futuro de las ciudades.
fútbol? En un mundo que es hostigador
de toda diferencia, quisimos construir un El ser, la conclusión
espacio que existiera gracias a ella; Casa
128 Ensamble Chacarrá es un lugar para la
cultura y la diversidad que encuentra su
Han pasado dos años desde su cons-
trucción, lo han cerrado, lo han abierto,
nombre en una palma de la región Pací- lo han pintado y se ha modificado, ha
fica, que encuentra su nombre en la voz de sido escenario de bailes, reuniones,
Gonzalo Rentería, líder comunitario, quien funerales, protestas, clases, recitales y
desesperado utiliza como último recurso un festividades; el habitar nunca ha sido un
bellísimo relato para convencer a un grupo elemento estático, evoluciona y nosotros
de niños decididos en que el espacio se con él. La política, la economía, el clima,
llame “bunde”, como un baile típico de la cultura siempre cambiante y volátil, la
la región. “Goma”, como lo llaman en el religión y los conflictos tienen afectaciones
barrio, no lucía ansioso y enérgico, como diarias sobre nuestro hábitat. América
lo hacía regularmente, de hecho, tenía una Latina es un territorio en construcción,
inusual actitud de seguridad y tranquilidad: en movimiento y la arquitectura no debe
dar soluciones permanentes a problemas
Goma: “Niños, ¡silencio!, ¡silencio!... ¡Que
temporales, es necesario dudar de lo que
silencio, carajo! ... Escuchen; en el Pací-
fico, en lugares muy pantanosos crece una
hacemos, reconocer nuestra naturaleza
palma, la palma Chacarrá... ¿pero saben proyectada en las ciudades que cons-
qué necesita para crecer? ... Necesita lo truimos, pues no son otra cosa más que
mismo que nosotros, estar junto a otras nuestro reflejo, y nosotros un reflejo de
raíces, Chacarrá no crece sola y nosotros ellas. Al pensar y construir las ciudades
tampoco. del futuro estamos moldeando al hombre
Modul. Arquit. CUC 19(1): 93-130, 2017

129
Fig. 6. Casa Ensamble Chacarrá.
Fuente: Ruta 4 Taller de Arquitectura.

que las habitará, cada vez que modifi- Referencias


camos el territorio nos modificamos como
sociedad. En Colombia vemos cómo un García Márquez, G. (1967). Cien Años de
plan de vivienda aumenta el crimen, cómo Soledad. Buenos Aires: Sudamericana.
una infraestructura de transporte dismi-
García Márquez, G. (2000). Las mejores
nuye la calidad de vida y empeora la
frases de Gabriel García Márquez-
movilidad, y cómo la carencia de infraes-
Prensa Libre. Reforma. México, D.F.
tructura educativa, deportiva y cultural
nos aleja las oportunidades de tener una Wilches-Chaux, G. (1991). 21 frases sobre
vida digna. Quizás es tiempo de emplear la guerra. (Popayán, febrero 4 de 1991).
soluciones locales a problemas locales El frente. Recuperado de [Link]
y de entendernos desde nuestra parti- [Link]/web/[Link]?ecsm
cularidad como parte de un ecosistema odule=frmstasection&ida=55&idb=10
complejo, diverso y cambiante. 2&idc=6813
CASA ENSAMBLE CHACARRÁ:
LA ARQUITECTURA COMO UN ACTO DE LEGITIMACIÓN DEL HÁBITAT AUTOPRODUCIDO EN LATINOAMÉRICA

Fig. 7. Casa
Ensamble
Chacarrá.
Fuente: Ruta 4 Taller de
Arquitectura.

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