Ensayo OP: Úlceras por presión.
Karla Isamara Madrigal Javier
Universidad Juárez Autónoma de Tabasco
karla_maja@[Link]
Resumen
Las úlceras por presión son un padecimiento, que ataca silenciosamente a una considerable
cantidad de pacientes ingresado a los servicios hospitalarios, principalmente a los que por su
patología o enfermedad requieren estar postrados en cama. En el presente trabajo se
abordan desde el concepto de úlceras por presión (UPP) también conocidas como escaras
las cuales son un padecimiento que causa heridas en la piel ocasionadas por la presión que
se genera en algunos zonas con prominencia ósea al pasar mucho tiempo colocado en la
misma posición, los factores que influyen para su aparición como son la presión causada en
algunas zonas del cuerpo por el propio peso corporal y la fricción generada por los
movimientos que el paciente tiene en cama, tanto naturales como los necesarios para su
traslado y acomodo, los aspectos más importantes de la valoración médica como son las
principales zonas donde suele presentarse, y los cuatro estadios en que se les clasifica para
su identificación de acuerdo al daño que se ha generado, las formas de prevenirlas a través
del cuidado de la piel, las cargas mecánicas y la interacción del paciente con las superficies
de apoyo, el tratamiento que debe aplicarse para su curación, el cual debe ser una tarea
más preventivo. Al final se concluye relacionando a las úlceras por presión con la tarea que
realizan los enfermeros, mencionando que, por medio de su labor, se debe tratar a los
pacientes como a nuestros familiares, así estar más al pendiente de sus necesidades, y
prevenir padecimientos como las úlceras por presión.
Palabras clave: úlceras por presión, escaras, úlceras de decúbito, padecimientos de la piel,
necrosis cutánea.
La salud es la mayor
posesión. La alegría es
el mayor tesoro. La
confianza es el mayor
amigo.
Lao Tzu
Introducción.
Al hablar de úlceras por presión nos enfocamos en zonas específicas del cuerpo como
son la cabeza, las vértebras, el omoplato, los codos, las caderas, el sacro, las nalgas,
las rodillas y los talones, estas son dañadas por la falta de irrigación sanguínea y la
poca oxigenación que llega hasta ellas, son heridas que, si se descuidan, de un estadio
I, pueden llegar a convertirse en heridas muy profundas, la grado de dañar los huesos.
Es importante no descuidar a los pacientes y hacer de conocimiento a los familiares
sobre el tema de úlceras, como enfermeros es indispensable ser responsable en
nuestro rol, dando los cuidados necesarios desde el inicio de la estancia del usuario en
el servicio hospitalario, y capacitar bien a los familiares para un mejor cuidado
preventivo de las UPP en casa. A continuación, se mencionará y conocerá el concepto
de las úlceras por presión, sus estadios y su cuidado, desde el punto de vista de
Mijangos M. y Arango C. et al, a su vez se abordará el tratamiento, la valoración y los
cuidados necesarios para su prevención.
¿Qué son las úlceras por presión?
De acuerdo a Mijangos M. (2015) las úlceras por presión son también conocidas
como úlceras de decúbito o escaras, son un padecimiento que se localiza en la piel o
en el tejido, el cual se ocasiona por estar mucho tiempo en una posición, con lo que se
genera pérdida cutánea y normalmente se produce como resultado de la presión o la
fricción en un punto donde se localiza una prominencia ósea. Estás úlceras comienzan
su aparición debido a la presión en el tejido blando lo que obstruye completa o
parcialmente el flujo de la sangre, es decir, la fuerza que combina con los efectos de la
presión y su fricción, va provocando un pinzamiento vascular cuando, el hueso y la
fascia profunda se logran deslizar sobre su superficie, a esto se le conoce como
cizalladura. Este padecimiento lo desarrollan usuarios o personas que no pueden
moverse o que están destinadas a estar postradas en una cama o en una silla de
ruedas.
Desde mi experiencia con las úlceras por presión, tuve la oportunidad de observa
a un paciente adulto mayor, que fue ingresado al servicio de salud por falta de oxígeno
durante una semana, diabético, con problemas renales y angina de pecho, candidato a
diálisis, el cual a los 8 de su ingreso se le da alta por mejoría, en el transcurso de esa
misma semana, presentó un deterioro progresivo, por lo que nuevamente fue ingresado
al hospital a los ocho días de su anterior alta, con un diagnóstico de cardiopatía
isquémica crónica, lo que paralizó su mandíbula, ocasionándole dificultad para comer, y
dificultad para realizar movimiento con sus extremidades inferiores, esto le impide
caminar, lo que además ocasiona que sea dializada y la postra en cama durante 15
días, sin mostrar mejoría alguna de su cardiopatía isquémica crónica, durante este
periodo y por descuido del personal médico y de enfermería, comienza el desarrollo de
una úlcera por presión en la zona sacra en el estadio II, por lo que se le da de alta para
evitar contagio de alguna enfermedad nosocomial, y su curación de ulcera se le
proporciona en casa por una enfermera particular.
¿Qué factores influyen en la aparición de las úlceras por presión?
En referencia a lo que menciona Arango C. et al (s.f.) puedo mencionar que
existe factores para la generación de las UPP, estas son ocasionadas por la presión
que es la fuerza ejercida, por unidad de superficie perpendicular a la piel, lo que
provoca que el aplastamiento tisular que obstruye el flujo sanguíneo, provocando la
hipoxia en los tejidos y una necrosis que continúa en la misma posición, lo que la hace
grave y es el factor de riesgo más importante. Con respecto a la fricción, esta fuerza
tangencial, actúa de manera paralela a la piel, va produciendo roces por los
movimientos de arrastre, con ayuda de la humedad se aumenta la fricción lo que
ocasiona que se vaya dañando la piel. En relación al pinzamiento vascular, esta
combina la presión y fricción, un ejemplo de este tipo de daño es el que ocasiona la
posición de Fowler, ya que esta genera una presión y fricción en el sacro, causando
grandes daños a la piel de la zona.
¿Cómo se valoran las úlceras por presión?
Con referencia a lo que menciona Arango C. et al (s.f.) cuando aparece una
UPP, es de suma importancia realizar una valoración integra, para así llevar a cabo un
enfoque ordenado, que incluya la localización y número de lesiones, en su mayoría los
lugares en los que se desarrollan este tipo de úlceras, pueden ser en las zonas de
sacro, glúteos, talones y los trocánteres. Véase Fig. 1.
Fig. 1 Zonas de localización de UPP
Otro de los aspectos que se debe de valorar son los estadios, para esta
valoración se numeran cuatro, en el estadio I se visualiza un enrojecimiento de la piel
que no palidece, y en usuarios de piel oscura se muestra edematizado, induración,
decoloración y calor en la zona. Para el estadio II, encontramos una UPP ligera que se
muestra con abrasiones, ampollas o con forma de cráter superficial, tiene una pérdida
ligera de la piel que involucra la epidermis, la dermis o ambas.
En relación al estadio III, este se manifiesta como una pérdida total de la capa de
la piel, implica una lesión o necrosis del tejido subcutáneo, y a su vez este se puede
extender hacia abajo, pero no por la parte subyacente. Por último, en el estadio IV, se
muestra una total pérdida del grosor de la piel con una extensa destrucción necrosada
del tejido dérmico y muscular y alcanzando el hueso, tanto en este estadio como en el
III, se pueden presentar lesiones con caverna, a modo de túnel, es importante retirar el
tejido muerto antes de asignar un estadio a la úlcera.
¿Cómo se previenen las úlceras por presión?
Arango C. et al (s.f) nos dice que el objetivo inicial en la lucha contra las UPP es evitar
su aparición. El primer aspecto que se debe valorar es el cuidado de la piel, para
hacerlo resistente a la presión tisular, para ello existen ciertas acciones que pueden
realizarse, entre ellas destacan la inspección de la piel al menos una vez al día, la
limpieza con agua tibia y jabones neutros, hidratar la piel seca, evitar la exposición de la
piel a la orina, materia fecal, o transpiración, reducir al mínimo la fricción y el rozamiento
mediante técnicas adecuadas, y realizar ejercicios pasivos y activos de desplazamiento
para disminuir la presión de las prominencias óseas.
Otro de los elementos son las cargas mecánicas, la cabecera debe colocarse, en
el grado más bajo de elevación posible que este sea compatible, se considera con un
punto de apoyo a la ropa de cama, ya que esta facilita mover al paciente y evita la
fuerza de fricción y rozamiento para el mismo, los cambios postulares deben darse
cada dos horas, siempre evitando el contacto directo entre las prominencias óseas, con
cabeceras o cualquier otra superficie blanda. Para usuarios sentados es recomendable
cambiar de lado, su peso cada 15 minutos, si son independientes; si son dependientes
de alguien más, sistemáticamente debe realizarse cada hora, queda prohibido el uso de
flotadores.
Por otro lado, también es importante tener en cuenta las superficies de apoyo,
puesto que todo paciente con riesgo de UPP, es necesario que se les coloque un
dispositivo que apoye y disminuya la presión de la zona, actualmente en el mercado
existen dos tipos, las estáticas y dinámicas, las estáticas pueden ser hule espuma, hule
espuma, aire estático, gel o agua o su combinación y las dinámicas que pueden ser aire
alternante, pérdida limitada de aire, aire fluidificado. Los productos estáticos son de
menor costo y son apropiados para la prevención de las UPP. Sí su opción es un
producto dinámico, tome en cuenta las siguientes situaciones, tocar fondo y paciente
con alto riesgo de UPP.
Apartado 5: ¿Cómo es el tratamiento de las UPP?
Arango C. et al (s.f) nos hace mención de que la evolución de estas heridas se ve
influenciado por el estado general del enfermo y como tal de la úlcera, también se
incluye lo que se refiere a la movilidad y al soporte informal, es de suma importancia
prestar atención a este tipo de usuarios, cada medida preventiva para las UPP, siguen
siendo iguales y a su vez más importante durante el tratamiento que contribuye a la
cura y prevendrá futuras lesiones. El buen estado nutricional, es indispensable para la
curación y pronta cicatrización de las heridas crónicas que ayudarán a disminuir el
riesgo de infección, ya que la úlcera es un medio de alto gasto energético y proteico,
requiriendo también de una buena hidratación y aporte elevado de nutrientes.
Las múltiples patologías que desarrollan con frecuencia estos enfermos dificultan
seriamente la mejoría de la úlcera, por lo que se requiere el buen control sobre las
antes mencionadas en lo mayor posible, lo que permitirá una pronta recuperación.
Las UPP en la enfermería
Recapitulando lo anterior puedo llegar a la conclusión, que como enfermeros
debemos estar pendientes en todo momento, de la salud e integridad de nuestros
pacientes, sobre todo de aquellos que son más vulnerables ante ciertos padecimientos
patológicos, a la vez, tomarnos muy en serio nuestro rol como enfermeros, mirar al
paciente como si fuera un familiar, para así poder prevenir las úlceras por presión ya
que estás son silenciosas, si ignoramos ciertas responsabilidades, estás se pueden
presentar, provocando más trabajo para el enfermo, causando más dolor y molestia
para el paciente, igual que a su familiar. Ser enfermero es una vocación no una opción.
Referencias bibliográficas.
1.- Arango, C. et al (s.f) Tratado de Geriatría para residentes. Madrid. España:
International Marketing & Communication.
2.- Mijangos, M. (2015) El manejo de úlceras por presión: intervenciones encaminadas
a un oportuno manejo hospitalario en Evidencia Médica e Investigación en Salud.
Vol. 8. Núm. 2 abril-junio 2015, pp. 77-83 recuperado de
[Link]