• C a p í t u l o 1 2 •
CONCLUSIONES
Los resultados y contrastación con la teoría permitió llevar a cabo un
análisis de la influencia del poder de la medicalización como una herra-
mienta del biopoder a la biopolítica en la injerencia en la toma de decisio-
nes de las gestantes al momento de decidir la forma de parto.
Con relación a la indagación de los elementos afines a la escogencia del
parto, se llegó a concluir que existió una fuerte influencia de las madres
de las mujeres gestantes y de otras mujeres de la familia a la hora de
escoger por el parto natural o la cesárea.
Por otra parte, la experiencia del parto la consideraron como compleja
tanto durante como después del mismo en relación al manejo del dolor,
haciendo más vulnerable su condición de gestante y naturaleza como
mujer al momento de tomar una decisión importante con respecto a su
salud o la del bebé y más cuando podrían coexistir fuerzas entre la idea
desasociada en lo que respecta a la dignidad humana y lo lejos que pue-
de estar de un trato y cuidado digno por parte de los profesionales de la
salud.
133
Se observó que durante el parto predominó el dolor que en muchos ca-
Universidad Simón Bolívar
Vivencias de las mujeres en relación con las intervenciones médicas
durante el embarazo y el parto
sos fue intenso, el nerviosismo sobre todo ante la nueva experiencia de
parir, y el miedo ante lo desconocido.
Universidad Simón Bolívar
A su vez, las sensaciones en el escenario de parto estuvieron marcadas y
definidas en relación con el dolor y la emoción del proceso, incluso mu-
jeres que con experiencias previas de parto se encontraban tranquilas
pero también emocionadas.
En lo que respecta a los momentos posteriores al parto, las sensaciones
se decantaron en una serie de aspectos positivos, concluyéndose que el
alivio, el descanso, la felicidad y la alegría fueron los predominantes.
Las opiniones de las madres dieron a entender que la proyección de estas
sensaciones por parte de los profesionales de la salud influyó de cierta
forma en la escogencia del modo en que el parto se efectuó.
La relación madre-hijo estuvo marcada por la presencia de sentimien-
tos tales como felicidad y alegría, calificados como muy buenos. En este
ámbito se evidenció la existencia de un claro agradecimiento, tanto al
personal de salud que atendió el parto, como a Dios.
Los resultados evidenciaron que la mayor parte de las madres estuvieron
de acuerdo con el ginecólogo en cuanto a la forma en que debía darse el
parto desde la primera visita o control prenatal. Sin embargo, otras mu-
jeres manifestaron inconformidad con esta decisión ya que consideraron
que era muy pronto para pronosticar una cesárea.
La identificación de las razones y los factores relacionados con el hecho
de que las mujeres cambien su pensar en cuanto a parir naturalmente
o por cesárea, se estableció que los temores tanto por la vida de ellas,
134 como por la de su hijo, influyen de manera importante en el cambio de
decisión sobre cómo parir. Se llegó a concluir que estos temores encuen-
Conclusiones
tran origen en la cultura y en la tradición; sin embargo, para las madres
fue algo importante conocer todos estos miedos y trabajarlos antes del
Universidad Simón Bolívar
parto para poder según ellas controlarlos, siendo el temor más común la
posibilidad de que le llegara a ocurrir algo al bebé, principalmente origi-
nado por alguna complicación durante el proceso de parto.
Las madres que tuvieron parto natural en algún momento desearon ha-
berse practicado la cesárea, obedeciendo tal cambio a los intensos do-
lores que sintieron. Si bien en la mayoría de estos casos fue así, se esta-
bleció que algunas dijeron estar conformes con tener un parto natural,
pues querían vivenciar por vez primera la experiencia de parir. Dentro
de las mujeres que dieron a luz mediante cesárea, pudo determinarse
que el poder de la medicalización tuvo una gran influencia, dado que sus
opiniones coincidieron en el sentido de que si el médico indicó la cesárea,
fue porque realmente era necesario y conveniente para su salud ya sea
de manera sugerente y no basados en la certeza clínica.
Con relación a las influencias se encontró que la familia sobre todo la ma-
dre de la mujer embarazada ejerce un poder sobre la autonomía de esta, ya
que no le ayuda a escoger la mejor la forma del parto, sino que la convence,
debido a la experiencia previa que ha tenido. Al igual se observa que los
profesionales de la salud, tratan de convencerla de lo que es mejor para
la salud de la madre y del feto. Los medios de comunicación influyen, po-
sitivamente, ya que las madres manifiestan que estos promulgan el parto
natural como medio ideal para parir, por sus beneficios tanto para la madre
como para el bebé.
Las experiencias de la madre con respecto al manejo de dolor durante el
parto influyó en las decisiones tanto para sus próximos bebés como para
mujeres que están embarazadas o piensan estarlo, lo cual llevaría a tener 135
un gran ascendiente sobre su autonomía, sin embargo al existir tantas
técnicas y medicamentos para el manejo del dolor durante el parto, se
Vivencias de las mujeres en relación con las intervenciones médicas
durante el embarazo y el parto
deja ver una influencia o injerencia directa por parte de los profesionales
de la salud específicamente el médico al propiciar este fenómeno que
Universidad Simón Bolívar
puede considerarse exagerado y violento, lo que llevaría que durante el
parto la mujer solicite la cesárea como medio para evitar el dolor, donde
este es más fuerte que el temor a enfrentar un procedimiento quirúrgico.
Paradójico a lo que se piensa es que las mujeres que habían tenido una
experiencia previa de parto natural, decidieron tener el bebé nuevamen-
te por este mismo medio, ya que esta es positiva con relación al sentir su
bebé, con las emociones y sentimientos al verlo, es algo considerado por
ellas como sublime y natural que se puede llevar de manera tranquila. De
estas descripciones puede considerarse que el factor del temor al dolor
es también un elemento cultural como biológico, incluso de cooperación
en la búsqueda de mejores experiencias para las futuras madres.
Para las madres el llegar a un acuerdo en la forma de parto, podría consi-
derarse desde el poder de la medicalización como un ejercicio económico
de poderes paciente-profesional e institución con relación a los recursos
y calidad del servicio prestado.
Para la gestante desde su velo de ignorancia, es creer que el intento por
llevar una vida justa de iguales dentro de su estado de vulnerabilidad es
casi una ficción, por considerar que sus intereses como paciente están
por encima de los ingresos y la riqueza de un colectivo o un particular.
Es claro que la dualidad de la gestante se da por el proceso doloroso
al cual se ve sometida, llevando a que sea fácilmente influenciable por
parte de los profesionales de la salud para agilizar el proceso, evitar per-
der el tiempo, optimizar el recurso humano, aumentar los ingresos de
la institución o del profesional, entre otros. Por otro lado la familia que
136
no quiere verla en un estado de dolor, y las mujeres que han tenido una
experiencia previa que le mencionan que aguante hasta el final porque
Conclusiones
será beneficioso para ella y el bebé, envuelven a la gestante en un dilema
moral cuando considera que lo mejor para ella no es lo mejor para el bebé
Universidad Simón Bolívar
o viceversa.
La mujer se ve envuelta en una tormenta de poderes sutilmente diferen-
tes que convergen en el bienestar tanto de ella como para la del bebé,
pero que injuriosamente transgreden su autonomía, como una forma de
violencia consciente o inconsciente por parte de los involucrados alu-
diendo al bienestar del bebé como primera instancia, desarrollando en
la madre aparte del dolor, sentimientos de culpa y remordimiento si al
bebé le llegase a pasar algo por la falta de valentía a no enfrentar un
procedimiento quirúrgico como lo es la cesárea y sin ningún tipo de indi-
cación verdadera.
Es claro que la mujer debe de estar informada y los profesionales de la
salud totalmente comprometidos ética y moralmente con el bienestar
tanto de ella como por el del bebé, sin la utilización de ningún tipo de
fuerza o agresión, ya que por encima de los intereses económicos y polí-
ticos se encuentra el deber de proteger a la mujer por su estado de em-
barazo que la convierte en un ser humano vulnerable como sujeto de
cuidado digno, pero también dentro de lo que es razonablemente justo
por su naturaleza de mujer como persona con capacidad de tomar deci-
siones morales para su salud.
137