Historia y Principios de Seguridad Social
Historia y Principios de Seguridad Social
Se entiende la seguridad Social como el derecho que posee toda persona de acceder a una protección
básica para satisfacer sus diferentes estados de necesidad.
El Estado debe llevar a cabo diversas políticas sociales que garanticen y aseguren el bienestar de los
ciudadanos en diferentes situaciones sociales, como el de la sanidad, la educación, el desempleo. Estas
políticas deben tener un carácter gratuito proveniente del presupuesto que el Estado anualmente debe
plantear.
Dicha financiación debe provenir de fondos cuyo origen es el financiamiento de los mismos ciudadanos
que aportan cotidianamente con los impuestos aplicados por el Estado.
De esta manera el sistema de la Seguridad Social intenta equilibrar las diferencias de riquezas y
oportunidades, y defender la dignidad de toda persona merece tener.
La OIT en el año 1991 estableció el concepto de Seguridad Social: “La protección de la sociedad
proporciona a sus miembros, mediante una serie de medidas públicas, contra las privaciones económicas
y sociales, que, de no ser así, ocasionarían la desaparición o reducción de los ingresos por causa de
enfermedad, maternidad, accidente de trabajo, etc.”
Se puede afirmar que el objetivo principal es el de proteger a todas las personas que están imposibilitadas
de obtener un ingreso económico para poder satisfacer las necesidades primarias y básicas y así respetar
la dignidad humana.
Evolución histórica
Los precedentes de la Seguridad Social podemos encontrarlos con los gremios. Los gremios son las
agrupaciones de trabajadores, de la misma profesión que forman fondos con el aporte individual de cada
uno de ellos, para que, en caso de ocasionarse un posible riesgo sobre las personas, éste se hacía frente
con ese fondo. Tenías carácter voluntario.
La revolución industrial en el siglo XIX fue el comienzo de la Seguridad Social. Los trabajadores
empezaron a utilizar medios más complejos, pero también más riesgosos, máquinas. Surge la necesidad
de ayudar a estos trabajadores.
Comienzan a constituir agrupaciones para cubrirse estos riesgos, sociedades de socorros mutuos, son los
antecedentes primarios de la seguridad social. Estas sociedades fueron grupos con fondos comunes
provenientes del aporte individual de cada trabajador. Eran grupos clandestinos, ya que se prohibía a los
grupos intermediarios entre los trabajadores y el Estado.
Trabajadores comienzan a reclamar una mayor intervención del Estado, peticionando mayores derechos,
sobre todo en los accidentes de trabajo ocasionados por las máquinas. Con ello se logra alcanzar el
principio de responsabilidad objetiva en materia de accidentes de trabajo, por lo que el empresario debe
solventar los gastos del accidente, haya tenido o no culpa en el mismo.
Posteriormente surgen los seguros sociales que cubren todos los riesgos que no fueran un accidente de
trabajo, como los accidentes no laborales o las enfermedades.
La seguridad social nace en Alemania como consecuencia del proceso de industrialización, las luchas en
defensas de los derechos de los trabajadores y la presión de las iglesias a algunos grupos políticos.
En un primer momento los trabajadores se organizaron en asociaciones de auto ayuda solidaria, mutuales
de socorro mutuo, cooperativas de consumo y los sindicatos.
En 1880/90 los principales problemas fueron la protección de las familias numerosas, las mujeres y
menores que trabajaban jornadas de labor sin límite alguno y los accidentes de trabajo.
En 1919 con el Tratado de Versalles, nace la Organización Internacional del Trabajo. El Preámbulo de la
Constitución de la OIT posee numerosas disposiciones de protección social y sirve como base de política
de la Seguridad Social.
En 1942 se introduce el plan Beveridge que contiene una amplia Seguridad Social que tiende a
contemplar situaciones de necesidad por cualquier contingencia y trata de remediar.
En 1944, la Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo, celebrada en Filadelfia,
presenta la Declaración de los Fines y Objetivos de la OIT: reconoce la obligación solemne de la OIT de
fomentar programas que permitan extender medidas de seguridad social para garantizar ingresos básicos
a quienes los necesiten y prestar asistencia médica completa.
La seguridad social adquiere tanta importancia que se la incluye en la Declaración de los DD HH de 1948.
En 1881 el canciller Von Bismarck manifestó su ideal de que la curación de los males sociales
debía buscarse en el bienestar de los trabajadores.
En 1883 se dicta la ley de seguro de salud para los trabajadores que disponía la incorporación de
seguro nacional obligatorio para la mayoría de los trabajadores manuales y administrativos, y se
crea la ley sobre Seguro de Vejez para Trabajadores, Oficiales y Aprendices.
En 1883, en Alemania, se dio un sistema de seguridad social muy similar al que tenemos en la
actualidad. Crea un seguro de enfermedad obligatorio para todos los trabajadores en relación de
dependencia de la industria.
En 1884 crea el seguro de accidente de trabajo y en 1889 el seguro de invalidez y despido.
Lo que caracterizó a este sistema fue la obligatoriedad de todos los trabajadores y dejó de ser
una responsabilidad del seguro privado para ser una responsabilidad del seguro social con aportes
del empleador y del Estado, el trabajador no aportaba.
En 1920, países de América Latina como Argentina, Chile, Uruguay ya tenían sistemas de
bienestar social.
En EE UU, en 1929, el presidente Roosevelt creó el comité de Seguridad Económica e incorporó
sus recomendaciones en la Ley de Seguridad Social de 1935.
Durante la Segunda Guerra Mundial, en 1941 se firmó la Carta del Atlántico siendo la base de la
Carta de las Naciones Unidas de 1945.
A mediados de los ’90 se intenta una reforma integral del sistema de la Seguridad Social que se basaba
en simplificar las organizaciones que administraban la Seguridad Social, delegando en los particulares
algunos de sus institutos, estableciendo nuevos subsistemas privados con control del Estado.
Concepto
Fines
Tiene como fin proteger a los habitantes de la República, de las contingencias de enfermedades y
accidentes, sean o no de trabajo, cesantía, desempleo, maternidad, incapacidad temporal y parcial,
invalidez, vejez, etc.
La Seguridad Social debe velar porque las personas que están en la imposibilidad, sea temporal o
permanente de obtener un ingreso o que deben asumir responsabilidades financieras excepcionales,
puedan seguir satisfaciendo sus necesidades, proporcionándoles a tal efecto, recursos financieros o
determinados servicios.
En el art. 86 de la CN se establece que toda persona tiene derecho a la Seguridad Social, como servicio
público de carácter no lucrativo que garantice la salud y la protección ante las contingencias.
La mayoría sostiene que el fin de la Seguridad Social es ponderar el valor justicia a través de la justicia
social.
Autonomía
Algunos, como Roberto García Martínez, afirman que no tiene autonomía propia. Dicho autor la considera
como una rama especial del Derecho del trabajo, no son principios generales sino principios técnicos
destinados a elaborar políticas sociales relacionadas con la Seguridad Social.
Sin embargo, consideraos que es una disciplina autónoma científica, legislativa y jurisdiccional, con sujetos
y objetos propios, principios y métodos propios para la investigación de las instituciones.
El sujeto del Derecho de la Seguridad Social es mucho más amplio al del sujeto del Derecho del Trabajo.
Éste último sólo contempla a quienes trabajan en relación de dependencia. En la Seguridad Social se
incluye a los trabajadores dependientes como a los autónomos e inclusive a los desempleados y a los
indigentes.
Tanto en el derecho del Trabajo como en el Derecho de la Seguridad Social impera el principio protector
con respecto a todas las personas integrantes de una sociedad en general que se encuentren frente a
alguna situación de contingencia social. Esa persona se haya disminuida en sus ganancias económicas
por diferentes razones, lo que justifica la aplicación de las normas protectorias del D° a la Seguridad
Social.
Fuentes formales
Constitución Nacional
El art. 75 inc. 12 de la CN establece que le corresponde al Congreso de la Nación el deber de dictar el
Código del trabajo y de la Seguridad Social. Es una norma de fondo que las provincias han delegado dicha
facultad expresamente a la Nación.
El art. 14bis de la CN “El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que
asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativitas de labor; jornada limitada, descanso y
vacaciones pagados; retribución justa, salario mínimo vital y móvil, igual remuneración por igual tarea;
participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la
dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público; organización sindical
libre y democrática reconocida por la simple inscripción en un registro especial. Queda garantizado a los
gremios: concertar convenios colectivos de trabajo, recurrir a la conciliación y al arbitraje, el derecho de
huelga. Los representantes gremiales gozarán de las garantías necesarias para el cumplimiento de su
gestión sindical y las relacionadas con la estabilidad de su empleo. El Estado otorgará beneficios de la
seguridad social que tendrá carácter de integral e irrenunciable. En especial, la ley establecerá: el seguro
social obligatorio, que estará a cargo de entidades nacionales o provinciales con autonomía financiera y
económica, administradas por los interesados con participación del Estado, sin que pueda existir
superposición de aportes; jubilaciones y pensiones móviles; la protección integral de la familia; la defensa
del bien de familia, la compensación económica familiar y el acceso a una vivienda digna”
Seguro Social Obligatorio: es un sistema de amplia cobertura, estará a cargo de organizaciones
estatales tanto nacionales como provinciales.
Protección Integral de la Familia: por ej. El régimen Nacional de Salud, Asignaciones Familiares
y Obras Sociales.
Compensación económica Familiar: embarazo y parto.
El art. 75 inc. 22 recepciona que los Tratados y Concordatos Internacionales tienen jerarquía superior a
las leyes: La Declaración Americana de los Derechos y Deberes del hombre, la Declaración Universal de
DD HH; La Convención Americana sobre DD HH; El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la
Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación Racial.
La declaración Universal de DDHH, en su art. 22: “Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene
derecho a la seguridad social y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional,
habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos
económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.
En general las normas internacionales de DDHH jurídicamente vinculantes, deben operar directamente en
el sistema jurídico interno, lo que permitirá a los interesados, en su caso, reclamar la protección judicial de
sus derechos.
El inc. 23 del mismo art. De la CN atribuye al Congreso Nacional la facultad de legislar y promover
medidas de acción positiva que garanticen la igualdad real de oportunidades y de trato, y el pleno goce y
ejercicio de los derechos reconocidos por la CN y por los TTII vigentes sobre DDHH.
El inc. 24 establece la facultad del Congreso Nacional de aprobar Tratados de Integración que deleguen
competencias y jurisdicción a organizaciones supraestatales, y que respeten el orden democrático y los
DDHH.
Los arts. 16,17 y 18 de la CN aseguran igualdad ante la ley, el derecho de propiedad y la inviolabilidad de
la defensa en juicio de las personas y sus derechos.
Leyes
El art. 75 inc. 12 determina que es responsabilidad de la Nación Argentina el dictado del Código de
Trabajo y de la Seguridad Social. Es una facultad delegada por las Provincias a la Nación a través del
Poder Legislativo. Hasta el momento no se ha dictado código, pero sí leyes laborales y de la seguridad
social.
Por ejemplos Ley 4349 de 1904 que dio origen al Sistema Jubilatorio con la creación de la Caja Nacional
de Jubilaciones y Pensiones civiles, Leyes de riesgo de trabajo (9688, 24018 y 24557) Ley de creación del
Fondo de Desempleo (24014)…
Decreto y Resoluciones
Han tenido importancia en el Derecho de la Seguridad Social, como los Decs. 7913 y 1914 que
establecieron sistemas de asignaciones familiares.
Convenios de Corresponsabilidad
Se celebran entre asociaciones sindicales de los trabajadores y las cámaras empresarias de empleadores
con el fin de obtener un aporte de cada venta que efectúe el productor. Regulan derechos y obligaciones
de las partes en cuanto a aportes y contribuciones.
NO APARECE EN EL PROGRAMA
Las normas de la Seg. Social, si bien son de orden público, la situación del agente administrador, es
diferente.
Es un organismo que actúa como agente de compensación entre las personas que deben aportar al
sistema y las personas que tienen derecho a la prestación de los mismos.
Los principios fundamentales del Derecho de la SS deben armonizar con la totalidad de las normas del
ordenamiento jurídico vigente, entendiéndose por tales las leyes que se relacionan con esta rama del
derecho y fundamentalmente con las normas la CN, como también con las disposiciones de los TTII, para
lograr una armonía con los principios y garantías de nuestra CN.
La Corte Suprema de Justicia ha dispuesto en distintos fallos en cuanto a la interpretación de las normas
del Derecho de la Seg. Social, que en caso de duda, debe pronunciarse a favor de quien peticiona el
derecho cuando tiene apariencia de verosimilitud.
Sujetos
El sujeto de la SS es el hombre por el solo hecho de serlo, desde antes de nacer y hasta su muerte.
• Beneficiarios
Son aquellas personas que frente a las situaciones de contingencias sociales definidas por la ley, como la
vejez, invalidez, etc., tienen derecho a percibir una prestación, por lo que son acreedores del agente de la
Seguridad Social.
No se requiere que sean trabajadores en relación de dependencia, alcanza a la totalidad de los hombres
con prescindencia de que cumplan o no con una actividad lucrativa a o lo hagan en forma autónoma.
• Obligados
Son las personas a las que se les impone directamente la financiación. En los sistemas no contributivos, la
financiación no está determinada. Ello surge cuando los fondos se obtienen por vía impositiva, lo
adquieren las personas alcanzadas por el hecho imponible.
Objeto
El objeto de la SS es crear un sistema compuesto por un grupo de garantías que proteja a las personas
frente a aquéllas contingencias o hechos que producen una disminución o supresión de su actividad y por
consecuencia, una pérdida o disminución de su remuneración.
Contingencias sociales
Son los eventos futuros e inciertos, que suelen comprometer la capacidad de ganancia del sujeto y
provocan cargas económicas suplementarias.
La OIT ha clasificado a las contingencias en:
1. Físicas: enfermedades, invalidez, maternidad, accidente, muerte
1. Económicas: desocupación involuntaria
2. Sociales: familia numerosa
Severino Aznar las clasifica en:
1. De origen patológico: enfermedad, invalidez, accidente de trabajo
1. De origen biológico: maternidad vejez y muerte.
2. De origen económico-social: paro forzoso y cargas de familia
Una tercera clasificación podemos decir que las contingencias sociales se dividen en:
a. Biológicas
Maternidad: atención médica de la madre, internación y atención médica para el recién nacido
Vejez: jubilaciones y beneficios para el cuidado de la salud
Muerte: pensiones y asistencia médica para los derechohabientes.
a. Patológicas
Enfermedades y accidentes inculpables: intervención de la obra social y salarios a cargo del
empleador.
Accidentes de trabajo: cobertura a cargo de aseguradora de riesgos del trabajo o empleador,
asistencia médica y salarios a cargos del empleador.
Invalidez: asistencia médica y jubilación por invalidez.
b. Económico Sociales
Cargas de familia: asistencia médica y asignaciones familiares.
Desempleo: asistencia médica y salarios asegurados.
Clasificación
Podemos clasificar a las prestaciones en:
a. Servicios: atención médica de accidentado
a. Beneficios: brindan mejor calidad de vida al trabajador y su familia (por ej. Tickets)
b. Prestaciones en especie: medicamentos entregados al trabajador
c. Prestaciones en dinero: como las asignaciones familiares.
Las prestaciones pueden ser de tres tipos, a saber:
a. Periódicas: se liquidan habitualmente en forma mensual.
a. De pago único: se abonan por única vez cuando se produce la causa que la motiva.
b. De pago ocasional: se liquidan en forma atípica cuando se produce la contingencia.
NO ESTA EN EL PROGRAMA.
Protección de los trabajadores desempleados
Consideraciones generales
Según Amanda Caubet, el desempleo es uno de los más graves males sociales, por su aumento como
por su persistencia.
El art. 14 CN consagra el derecho a trabajar y el art. 14bis establece la protección del trabajo en sus
diversas formas pero, no obstante consagrar la obligación de Estado de otorgar los beneficios de la
seguridad social y mencionar la garantía de la protección integral de la familia, la densa del bien de
familia y la compensación económico familiar, no contiene ninguna referencia concreta en su texto a la
protección contra el desempleo.
El art. 75 inc. 22 que acuerda jerarquía constitucional a los TTII sobre DDHH que enumera, los que no
derogan art alguno de la Primera Parte de la Constitución y deben entenderse complementarios de los
derechos y garantía, y al inc. 23 que atribuye al congreso la facultad de legislar y promover medidas de
acción positivas que garanticen la igualdad real de oportunidades y de trato, y el pleno goce y ejercicio de
los derechos reconocidos por la CN y los TTII vigentes sobre derechos humanos
Sistema integral de prestaciones Ley 24.013
El sistema integral de prestaciones por desempleo contribuye un subsistema dentro de la seguridad
social destinada a cubrir la contingencia económico-social que sufre un trabajador frente a la pérdida de
su empleo.
Dicha ley protege la contingencia de la pérdida del empleo por parte de aquellos trabajadores que reúnan
ciertos requisitos.
En el art. 111 establece un sistema integral de prestaciones por desempleo que rige para todo el territorio
de la Nación.
Son beneficiarios de las disposiciones del Título, todos los trabajadores cuyo contrato de trabajo se rija
por la LCT. Quedan excluidos, los trabajadores del servicio doméstico y quienes hayan dejado de prestar
servicios en la Administración Pública Nacional, Provincial o Municipal.
Con respecto a los trabajadores comprendidos en el régimen Nacional de Trabajo Agrario, mediante la
ley 25191 que legisla sobre los trabajadores rurales y establece un sistema integral de prestaciones por
desempleo.
En cuanto a los trabajadores comprendidos en el Régimen Nacional de la Industria de la Construcción, la
ley 25371 crea un sistema integral de prestaciones por desempleo para ellos.
Prestaciones
Las siguientes prestaciones forman parte de la protección por desempleo:
a. La prestación económica por desempleo propiamente dicha;
a. Las prestaciones médico asistenciales según las leyes 23660 y 23661, la obra social que se le
asigna es la que el trabajador tiene a la fecha de finalización de la relación laboral.
b. Pago de asignaciones familiares que le correspondan, se toman en cuenta aquellas existentes a la
fecha de presentación de la solicitud de prestación
c. Cómputo de período de las prestaciones a los efectos previsionales con los alcances de los incs. A
y b del art. 12 de la 24013, es decir que podrá computarse como tiempo efectivo de servicio, pero no
acreditará aportes ni montos de remuneraciones.
Requisitos que debe reunir el trabajador
- Encontrarse en situación legal de desempleo y disponible para ocupar un puesto de trabajo
adecuado.
El art. 114 determina que se encuentran comprendidos en los siguientes supuestos:
a. Despido sin justa causa art. 245 LCT
a. Despido por fuerza mayor o por falta o disminución de trabajo no imputable al empleador art. 247
LCT
b. Resolución del contrato por denuncia del trabajador fundada en justa causa arts. 242 y 246 LCT
c. Extinción colectiva total por motivo económico o tecnológico de los contratos de trabajo
d. Extinción del contrato por quiebra o concurso del empleador 251 LCT
e. Expiración del tiempo convenido, realización de la obra o tarea asignada o del servicio objeto del
contrato
f. Muerte, jubilación o invalidez del empresario cuando estas determinen la extinción del contrato
g. No reiniciación o interrupción del contrato de trabajo de temporada por causas ajenas al trabajador.
Si hubiese duda sobre la existencia de la relación laboral, se requerirá actuación administrativa del
Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la Nación, de los organismos provinciales o municipales para
que determinen sumariamente la verosimilitud de la situación invocada.
- Estar inscripto en el Sistema Único de Registro Laboral o en el Instituto Nacional de Previsión
Social.
- Haber cotizado al Fondo Nacional de Empleo durante un período mínimo de 6 meses durante los 3
años anteriores al cese del contrato trabajo que dio lugar a la situación legal de desempleo
- Los trabajadores contratados a través de empresas de servicios eventuales habilitadas por la
autoridad competente, tendrán un período de cotización mínimo de 90 días durante los 12 meses
anteriores al cese de la relación laboral.
- No percibir beneficios previsionales o prestaciones no contributivas
- Haber solicitado el otorgamiento de la prestación en tiempo y forma.
Vale decir que la percepción del beneficio no es automático, sino que debe ser solicitada. Esta solicitud
debe presentarse ante la Administración nacional de la Seguridad Social ANSeS, dentro del plazo de 90
días hábiles a partir del cese de la relación laboral. Si se presenta fuera de este plazo, serán
descontados del total del período de prestación que le corresponda.
Luego de presentada la solicitud, puede transcurrir hasta un plazo de 60 días corridos para comenzar a
gozar del beneficio.
Cuando el trabajador haya percibido gratificaciones por cese de la relación laboral dentro de los 6 meses
anteriores a la presentación de la solicitud, el período de espera puede extenderse hasta 120 días
corridos.
Duración y cuantía de la prestación
El tiempo total durante el cual se tiene derecho a percibir la prestación está en relación al período de
cotización dentro de los 3 años anteriores al cese del contrato de trabajo que dio origen a la situación
legal de desempleo, de acuerdo con la siguiente escala:
Período de cotización Duración de la prestación
De 6 a 11 meses 2 meses
De 12 a 23 meses 4 meses
De 24 a 35 meses 8 meses
36 meses 12 meses
Para el caso de los trabajadores contratados a través de empresas de servicios eventuales, la duración
de las prestaciones será de un día por cada 3 de servicios prestados con cotización, computándose sólo
las contrataciones superiores a 30 días.
El Dec. 267/2006 establece que cuando el trabajador cuente con 45 años de edad o más, el tiempo total
del seguro por desempleo se extenderá por 6 meses adicionales por un valor equivalente al 70% de la
prestación original. Quienes accedan a esta prórroga, tienen la obligación de participar en los programas
destinado al fomento del empleo y la capacitación que les proponga el Ministerio de Trabajo, Empleo y
Seguridad Social.
La cuantía de la prestación por desempleo se calcula como un porcentaje del importe neto de la mejor
remuneración mensual, normal y habitual del trabajador en los 6 meses anteriores al cese del contrato de
trabajo que dio lugar a la situación de desempleo.
Por Dec. 267/2006 se fijó los montos mínimo y máximo de la prestación mensual por desempleo, y
quedaron en $250 y $400, respectivamente. Hasta el año 2012 esto no se modificó.
Obligaciones de las partes
Obligaciones del empleador según la ley 24013 (Ley Nacional de Empleo):
a. Registral al trabajador en el libro especial del art. 52 LCT o en la documentación laboral
a. Ingresar su contribución al Fondo Nacional de Empleo
b. Ingresar los aportes de los trabajadores al Fondo Nacional de Empleo como agente de
retención responsable
c. Proporcionar a la autoridad de aplicación la documentación, datos y certificaciones que
reglamentariamente se determinen
d. Comprobar fehacientemente que el trabajador, en el caso que fuera perceptor de
prestaciones por desempleo, haya cursado la correspondiente baja al momento de incorporarse a la
empresa
Obligaciones de los trabajadores según art. 121
a. Proporcionar a la autoridad de aplicación la documentación que se determine y comunicar
los cambios de domicilio o de residencia
a. Aceptar los empleos adecuados que le sean ofrecidos por el Ministerio de Trabajo, Empleo y
SS y asistir a las acciones de formación para las que sean convocados
b. Aceptar controles que establezca la autoridad de aplicación
c. Reintegrar los montos de prestaciones indebidamente percibidos (por resolución del ANSeS,
se entiende como la posibilidad de reintegrar los importes percibidos indebidamente descontándolos de
una próxima prestación por desempleo)
d. Declarar las gratificaciones por cese de la relación laboral, correspondientes a los últimos 6
meses de la misma
Suspensión de las prestaciones
La percepción de las prestaciones se suspende cuando el beneficiario:
a. No comparezca a requerimiento de la autoridad de aplicación (ANSES) sin causa que lo
justifique
a. No dé cumplimiento a las obligaciones establecidas, no proporcione a la autoridad de
aplicación la documentación que le solicite, no comunique los cambios de domicilio o residencia, no
acepte los empleos adecuados que le ofrezca el Ministerio, no asista a las acciones de formación o no
acepte los controles que establezca la autoridad de aplicación
b. Sea condenado penalmente con pena de privación de la libertad.
c. Celebre contrato de trabajo de duración determinada menor a 12 meses
La suspensión de la prestación no afecta al período de prestación que le reste percibir al
beneficiario, pudiendo reanudarlo al finalizar la causa que le dio origen.
Extinción de las prestaciones
El derecho a la prestación se extingue en los siguientes supuestos:
a. Haber agotado el plazo de duración de la prestación
a. Haber obtenido beneficios previsionales o prestaciones no contributivas
b. Haber celebrado contrato de trabajo por un plazo mayor a 12 meses
c. Haber obtenido la prestación por desempleo mediante fraude, simulación o reticencia
d. Continuar percibiendo la prestación cuando corresponda suspensión
e. No cumplir con las obligaciones: no solicitar extinción o suspensión del pago de prestación
por desempleo al momento de incorporarse a un nuevo trabajo o no reintegrar los montos de las
prestaciones indebidamente percibidas
f. No haber declarado la percepción de gratificaciones por cese de la relación laboral
correspondiente a los últimos 6 meses
g. Negarse reiteradamente a aceptar los empleos adecuados ofrecidos por el Ministerio.
Financiamiento
La ley 24013 prevé la protección al trabajador que quede sin empleo a través de un sistema de
prestaciones, pero también instrumentan un servicio de formación, capacitación y empleo para ellos, a
través de acciones del Ministerio.
Para financiar estos programas creó el Fondo Nacional de Empleo que se constituye como cuenta
especial presupuestaria en jurisdicción del Ministerio.
Esta cuenta se nutre fundamentalmente de la contribución patronal, es decir a cargo del empleador, un
9% que se abonará del total de las remuneraciones de los trabajadores comprendidos en el ámbito de
aplicación de esta ley.
De dicho 9%, el 7,5% se destinará a asignaciones familiares y el 1,5% al Fondo Nacional de Empleo.
No hay aportes al Fondo por parte de los trabajadores.
También se nutre de los aportes del Estado constituidos por
- Partidas que se asignen anualmente por la Ley de Presupuesto como los saldos no
utilizados de ejercicios anteriores
- Recursos que aporten las provincias
- Donaciones, legados, subsidios y subvenciones y todo ingreso compatible.
- Las actualizaciones, intereses, cargos o multas originados en infracciones a las normas de
la ley 24013.
Modalidad de pago único de las prestaciones
El art. 147 de la ley 24013: “la reglamentación contemplará la modalidad de pago único como medida de
fomento de empleo, para beneficiarios que se constituyan como trabajadores asociados o miembros de
cooperativas de trabajo existentes en actividades productivas, en los términos que fije la ley”.
Beneficiarios: está dirigida a los trabajadores interesados en crear su propio emprendimiento personal o
integrar una sociedad de hecho u otra empresa asociativa para el desarrollo de un proyecto económico.
Puede realizar un emprendimiento unipersonal o crear una nueva sociedad.
Monto de pago único: el beneficiario percibe en un solo pago el doble de la cantidad de cuotas básicas
que resten liquidan al momento de la solicitud de pago único. A ese importe se le suma el importe simple
que por asignaciones familiares le corresponde liquidar por el total de cuotas otorgadas de su prestación
por desempleo.
Se debe presentar en ANSeS la solicitud de autorización de pago único
Presentar en el Ministerio de Trabajo, Empleo y SS el proyecto de emprendimiento. El
Ministerio debe aprobarlo.
Mientras se tramita la autorización de Pago Único no se cobra la mensual.
3. Régimen previsional argentino: Sistema integrado previsional argentino. Leyes 24.241 y 26.425.
Principales características. Ámbito de aplicación subjetivo y patrimonial. Obligaciones de los
empleadores, de los afiliados y de los beneficiarios. Prestaciones. Contingencias cubiertas.
Movilidad Previsional. Fallos trascendentes en materia de seguridad social.
El sistema previsional argentino tuvo un temprano desarrollo dentro de la región latinoamericana. Las
primeras leyes jubilatorias pueden ubicarse alrededor de los años 1900. Las primeras cajas previsionales
se forman por iniciativa gremial cubriendo a distintos sectores de trabajadores.
1. Primera etapa: primer sistema integral. El sistema a fines de los años 50 presentaba un panorama
fragmentado en múltiples cajas jubilatorias, llegaron a ser 13 y luego se redujeron a 3:
Trabajadores de la industria, comercio y actividades civiles (comprendía prácticamente a todos los
trabajadores dependientes privados, dependientes del estado y los trabajadores autónomos)
Sanción de las leyes 18.037 y 18.038 Sistema Nacional de Previsión Social que estableció la
universalización del régimen previsional bajo el sistema de reparto. Estas leyes establecen el 82
para las jubilaciones y el 70 para las pensiones.
2. Segunda etapa: crisis de los años 80: con el crecimiento del sistema fue apareciendo el sistema de
financiamiento. Una de las causas de esta crisis, fue la caída del salario real, el crecimiento del
mercado laboral informal, el desempleo y el crecimiento entre los pasivos y los activos que
aportaban, la inflación, etc. Además de una gran litigiosidad cuando no se liquidaban los haberes
previsionales en los porcentajes de la ley.
En el 1986, se decretó el estado de emergencia del sistema jubilatorio, y se suspendieron la
ejecución de sentencias condenatorias.
3. Tercera etapa: el sistema integrado de jubilaciones y pensiones (ley 24241). El régimen de
capitalización individual: En julio de 1994, comienza a regir la 24241 que estableció un doble
sistema por el que podía optar el trabajador, el sistema de reparto y el sistema de capitalización.
Éste último, incorporaba la administración privada al sistema previsional a través de las AFJP. El
financiamiento del sistema se realizaba a través de los aportes de los afiliados (11 ) para los
trabajadores dependientes y la contribución de los empleadores (16)
LA crisis financiera internacional demostró la debilidad del sistema por cuanto se produjo una
disminución del valor de los fondos administrados por las AFJP.
4. Cuarta etapa: creación del SIPA: La ley 25.425 vigente desde diciembre de 2008 elimina el sistema
de capitalización individual y vuelve el sistema de reparto.
Se dispone la unificación del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones (SIJP) en un único
régimen previsional público que se denominará Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA)
financiado a través de un sistema solidario de reparto.
El estado nacional garantiza a los afiliados y beneficiarios del régimen de capitalización la
percepción de iguales o mejores prestaciones y beneficios que los que gozan a la fecha de la
entrada en vigencia de la presente ley.
Incorporación obligatoria
No incluidos obligatoriamente
Los socios de sociedad civiles o comerciales irregulares, los socios de sociedades donde exista
parentesco entre sus miembros.
Inclusión voluntaria
Exceptuados
Los profesionales, investigadores, científicos y técnicos contratados en el extranjero para prestar servicios
en el país por un plazo no mayor de dos años y por una sola vez, a condición de que no tengan residencia
permanente en la República y estén amparados contra las contingencias de vejez, invalidez y muerte por
las leyes del país de su nacionalidad o residencia permanente.
El plazo se amplió a 4 años por la ley 26556, no obstante, no impedirá la afiliación al sistema si el
contratado y el empleador manifestaren su voluntad empresa.
Actividades simultáneas
El sistema previsional argentino cubre distintas contingencias: vejez, muerte, invalidez y edad avanzada.
A. Jubilación ordinaria: cubre la contingencia de vejez. Para la obtención de este beneficio se requiere
la edad de 65 años para los hombres y 60 para las mujeres. Las mujeres pueden optar por trabajar
cinco años más a fin de mejorar su haber jubilatorio.
Además es requisito contar con 30 años con aportes a cualquiera de los sistemas. Debe
destacarse que existen regímenes especiales donde los requisitos de edad y tiempo de prestación
de servicios con aportes son diferentes.
a. Prestación Básica Universal PBU: todos los afiliados que acrediten los requisitos establecidos
precedentemente tienen derecho a esta prestación básica universal.
El monto de prestación ha sido establecido por la ley 26417 y se va incrementando en el 1 por cada
año superior a los 30 años de servicios con un máximo de 45 años de servicios.
b. Prestación Complementaria PC: es el derecho a que se reconozcan los años de aportes
efectuados al régimen de jubilaciones con anterioridad a la ley 24241. Para acceder a esta
prestación además de los requisitos precedentes para el PBU, es necesario acreditar años de
servicios con aportes y que hayan sido prestados antes de la entrada en vigencia de la ley 24241
(15/07/1994)
Si los servicios anteriores hubieran sido prestados en relación de dependencia equivale al 1.5 por
año de servicios con aportes hasta un máximo de 35 años.
c. Prestación Adicional por Permanencia PAP: ha sido establecida para quienes optaron por el
régimen de reparto con la ley 24241. En este caso le serán reconocidos los años de servicios con
aportes que continuaron realizando a este sistema.
B. Retiro por invalidez: cubre la contingencia de invalidez. Este beneficio se otorga al trabajador que
padezca una incapacidad permanente para la realización de sus tareas igual o superior al 66 y
siempre y cuando no haya obtenido los requisitos para la jubilación ordinaria. La incapacidad es
determinada por la comisión médica local, cuya decisión puede ser apelada ante la Comisión
médica central.
C. Pensión: cubre la contingencia de muerte. Los beneficiarios son las personas que el trabajador
tenía a su cargo al momento de su muerte: cónyuge, o conviviente e hijos menores de 18 años,
siempre que no tengan otro beneficio previsional. En el caso de los convivientes el derecho
pensionario requiere que el trabajador haya vivido 5 años en aparente matrimonio y 2 años si han
existido hijos.
D. Prestación por edad avanzada: cubre una situación especial, que contempla a las personas que
superen la edad de 70 años y que tengan por lo menos 10 años de servicios con aportes, y de
éstos, por lo menos 5 deben ser cumplidos dentro de los años anteriores al cese. Este beneficio
ampara a quienes ingresaron al mercado de trabajo después de los 35 o 40 años. Se incluyen
también a quienes no pueden acreditar la totalidad de los servicios prestados. El monto del haber
jubilatorio equivale al 70 por ciento de la jubilación ordinaria.
Movilidad previsional
La movilidad de las prestaciones provisionales ha sido motivo de una larga evolución jurisprudencial, a
partir de los años 90.
Al solo efecto ilustrativo se reseñan al final los principales fallos de la Corte Suprema de Justicia de la
Nación que han señalado la evolución del tema previsional en Argentina. En cada fallo se enuncian los
temas tratados en cada uno de ellos.
En el caso Badaro, Adolfo Valentín (26/11/2007-Fallos: 330:4866) expresa claramente su posición sobre
temas de gran trascendencia como son: el aumento de los haberes previsionales, los aumentos
dispuestos para haberes superiores o iguales a $1000, lo que lleva a un achatamiento de los haberes
superiores a esos montos. Exhorta al Poder Legislativo, se pronuncia sobre la garantía de movilidad con
los alcance del art. 14 bis CN Se expresa sobre los principios de razonabilidad y de seguridad Jurídica.
Se declara la inconstitucionalidad del art. 7. inc. Z, de la ley 24.463.
Después del caso "Badaro” de la Corte Suprema, cuya lectura recomendamos, fue sancionada el
1/10/2008 la ley 26.417 que establece el sistema de movilidad de las prestaciones del Régimen Provisional
Público
Sintéticamente establece que a partir de la vigencia de la ley todos los regímenes provisionales se
ajustarán conforme lo establecido en el art. 32 de la Ley 24.241 y sus modificatorias.
A su vez la ley sustituye el art 32 cabo por un índice de movilidad que se obtendrá de una formula
matemática que se establece en el Anexo de la ley.
Badaro, Adolfo Valentín c/ ANSeS s/ reajustes varios.
Considerando:
1°) Que en oportunidad de pronunciarse sobre los recursos ordinarios de apelación deducidos
contra la sentencia de la Sala III de la Cámara Federal de la Seguridad Social que había
establecido pautas para el ajuste del haber del jubilado, el Tribunal declaró desierto el interpuesto
por la ANSeS y procedente el del actor, revocó parcialmente la decisión impugnada con el
alcance del precedente "Sánchez", publicado en Fallos: 328:1602 y 2833, y ordenó al organismo
previsional que efectuara los reajustes que habían quedado firmes (fs. 169/172 vta.).
2°) Que al expedirse también sobre los agravios referentes a la falta de movilidad del beneficio en
el período que se inició el 31 de marzo de 1995 en adelante, la Corte consideró que correspondía
al Congreso de la Nación fijar los incrementos mediante las leyes de presupuesto, de acuerdo con
lo dispuesto por el art. 7, inc. 2, de la ley 24.463, pero que hasta el año 2006 no lo había hecho y
esa omisión había producido, a partir de la crisis del año 2002, un severo deterioro en las
condiciones de vida del apelante, que juzgó particularmente evidenciado por las variaciones
registradas en los indicadores económicos. 3°) Que el Tribunal ponderó además que los decretos
de necesidad y urgencia dictados por el Poder Ejecutivo en la materia habían otorgado aumentos,
en especial a los haberes más bajos, pero no habían subsanado la merma sufrida en los
beneficios superiores a $ 1.000, en desmedro del derecho del actor a cobrar de acuerdo con el
mayor esfuerzo contributivo realizado, por lo que concluyó que se verificaba en el caso una lesión
a la garantía prevista en el art. 14 bis de la Constitución Nacional, ya que la prestación no había
sido acompañada en el transcurso del tiempo y reforzada a medida que perdía la razonable
relación que debía mantener con los ingresos de los trabajadores.
4°) Que después de examinar las atribuciones con que cuentan los distintos departamentos del
Estado para fijar los incrementos y evaluar las condiciones económicas, financieras y de
distribución del gasto público, el Tribunal estimó prudente diferir la decisión sobre la validez del
sistema de movilidad impugnado por el recurrente por un plazo que resultara suficiente para el
dictado de las disposiciones faltantes. A fin de hacer saber a las autoridades responsables la
necesidad observada, comunicó al Poder Ejecutivo y a las dos cámaras del Congreso de la
Nación el contenido del fallo (fs. 176 y 177/178).
5°) Que el actor denunció posteriormente que la ANSeS no había dado cumplimiento a lo resuelto
en lo relacionado con el ajuste del nivel inicial del beneficio, el cómputo de la movilidad hasta el 31
de marzo de 1995 y el pago de retroactividades (fs. 191/192); empero, dado que el organismo
presentó una liquidación de esos créditos (fs. 377/390) y el jubilado ha señalado que continuará la
discusión de las diferencias que indicó en la instancia de ejecución (fs. 677), no corresponde tratar
dicha cuestión ni el pedido de aplicación de sanciones (fs. 245/246).
6°) Que la ley 26.198, que aprobó el presupuesto general de la administración nacional del año
2007, convalidó las modificaciones en los valores mínimos de las prestaciones dispuestas en los
decretos 391/03, 1194/03, 683/04, 1199/04, 748/05 y 764/06, el suplemento por movilidad
establecido en el decreto 1199/04 y el incremento general de los beneficios dispuesto por el citado
decreto 764/06 (art. 48).
7°) Que, por otra parte, otorgó un aumento del trece por ciento (13%), a ser percibido por todos
los jubilados a partir del 11 de enero de 2007 sobre los importes correspondientes al 31 de
diciembre de 2006 (art. 45); fijó el haber mínimo en la suma total de quinientos treinta pesos ($
530) mensuales (art. 46) y autorizó al Poder Ejecutivo a conceder en el curso del año incrementos
adicionales en las prestaciones, cuando la evolución de las finanzas públicas lo permitiera (art.
47), lo cual se concretó -después de que la Corte oyera a las partes sobre la ley- a través del
decreto 1346/07, que incrementó las prestaciones en un 12,50% a partir del 11 de setiembre del
corriente año.
8°) Que el actor plantea la inconstitucionalidad de las disposiciones de la ley 26.198, pues
sostiene que no cumplen con las pautas fijadas por esta Corte en lo relacionado con la
comprensión y alcance de la garantía de la movilidad (fs. 204/225). Destaca que la aplicación de
los incrementos del decreto 764/06 y de la ley 26.198 no han recompuesto su prestación sino que
la han dejado en un nivel muy inferior a los haberes de actividad acreditados, correspondientes al
año 2003 (fs. 101), y con una mayor desproporción aún respecto del salario a julio de 2006 cuya
constancia acompaña (fs. 209), por lo que entiende que su jubilación ha sufrido una disminución
confiscatoria al punto que ha perdido el carácter sustitutivo del ingreso. De esas objeciones se
corrió traslado a la demandada, que no las contestó en término.
9°) Que al respecto cabe señalar que el fallo dictado en la causa fue preciso al detallar la omisión
legislativa que la Corte había advertido y el daño derivado de ella, por lo que no podían suscitarse
dudas respecto del contenido de la norma cuyo dictado se estimó necesario: debía reparar
adecuadamente el menoscabo sufrido por los beneficiarios que percibían haberes superiores a los
mínimos por la falta de una oportuna adaptación a los cambios en las condiciones económicas.
10) Que resulta igualmente claro que las prescripciones de la ley 26.198, que se han reseñado, no
son aquéllas que el Tribunal reclamó en la sentencia de fecha 8 de agosto de 2006. Tal
conclusión deriva del texto legal aprobado por el Congreso, que ejerce por primera vez las
facultades reservadas por la ley de solidaridad previsional y de tal forma establece el incremento
anual de las prestaciones, pero que no contiene precepto alguno dirigido a resolver la particular
situación que se ha comprobado en autos, vinculada con años anteriores.
Así lo expresa su art. 51, en tanto interpreta que las alzas acordadas constituyen la movilidad
mínima garantizada para el ejercicio 2007.
11) Que, por otra parte, el porcentaje de aumento otorgado para el corriente año por la citada ley -
al igual que el previsto por el decreto 1346/07- rige para la totalidad de la clase pasiva, sin
examinar el achatamiento en la escala de beneficios señalado por esta Corte, además de que no
se ha hecho cargo de que ese desfase se ha venido agravando durante los últimos cinco años,
por lo que no podría sostenerse que la ley 26.198 haya cumplido el deber de corregirlo, máxime
cuando ha convalidado en su art. 48 las normas que lo originaron. De estas últimas, sólo el
decreto 764/06 introdujo una mejora en el haber del actor, pero su magnitud, como se verá, no
guarda relación con la disminución evidenciada en la causa.
12) Que desde tal perspectiva y agotado el plazo razonable a que aludía el fallo anterior,
corresponde expedirse sobre las impugnaciones al sistema instituido por el art. 7, inc. 2, de la ley
24.463, a la luz de su concreto ejercicio durante el período comprendido entre el 11 de enero de
2002 y el 31 de diciembre de 2006. Deben desestimarse, en consecuencia, las objeciones que el
actor formula referentes a la insuficiencia del aumento del 13% previsto en la citada ley 26.198, ya
que su adecuación sólo podrá ser examinada eventualmente, en forma conjunta con el
incremento dispuesto por el decreto 1346/07, recién cuando se conozca la evolución definitiva del
estándar de vida del jubilado durante el corriente ejercicio.
13) Que la Corte ha aceptado la validez constitucional de los cambios de los regímenes de
movilidad, esto es, del reemplazo de un método de determinación de incrementos por otro,
realizado a fin de lograr una mejor administración o dar mayor previsibilidad financiera al sistema
de seguridad social (Fallos: 255:262; 295:694; 308:199; 311:1213; 318:1327); empero, el
reconocimiento de esa facultad se encuentra sujeto a una indudable limitación, ya que tales
modificaciones no pueden conducir a reducciones confiscatorias en los haberes (Fallos: 158:132;
170:394; 179:394; 234:717; 253:783; 258:14; 300:616; 303:1155).
14) Que la ley 24.463 consagró un régimen de movilidad con un nivel de protección menor que el
que tenían los existentes hasta el momento de su entrada en vigencia. La eliminación de los
ajustes basados en la comparación con indicadores salariales, mediante la derogación del art. 160
de la ley 24.241, que había mantenido el art. 53 de la ley 18.037, justifica dicha afirmación.
También contribuye a demostrar el objetivo de la norma bajo análisis el hecho de que suprimiera
los aumentos según las variaciones en los ingresos del sistema que preveía el art. 32 de la ley
24.241 y la prohibición de disponer recomposiciones sobre la base de las remuneraciones
individuales. Tales disposiciones, en suma, despojaron a los beneficios de parámetros para su
recomposición.
15) Que en el fallo dictado en la causa, esta Corte señaló que el art. 7, inc. 2, de la ley 24.463,
que vino a sustituir los procedimientos derogados, únicamente atribuyó una competencia, pero
que no sólo era facultad sino también deber del Congreso fijar el contenido concreto de la
garantía en juego. Ello es así porque la Constitución Nacional ha reconocido el derecho a la
movilidad no como un enunciado vacío que el legislador puede llenar de cualquier modo, sino que
debe obrar con el objeto de darle toda su plenitud, que no es otra que la de asegurar a los
beneficiarios el mantenimiento de un nivel de vida acorde con la posición que tuvieron durante sus
años de trabajo (Fallos: 279:389; 280:424; 292:447; 293:235; 300:84, 571; 305:866; 328:1602).
16) Que ese mandato no fue cumplido en las oportunidades y con el alcance exigido por el art. 14
bis de la Constitución Nacional. Para conferir eficacia a la finalidad protectora de la ley
fundamental, su reglamentación debe guardar una razonable vinculación con los cambios que
afectan al estándar de vida que se pretende resguardar, lo que no sucede si el régimen en
cuestión termina desconociendo la realidad que debe atender (Fallos: 327:3677), con
correcciones en los haberes que se apartan por completo de los indicadores económicos.
17) Que tal defecto se comprueba en el caso pues, frente a subas en el nivel de precios del
91,26% en el período examinado y modificaciones en los salarios del 88,57%, según el Instituto
Nacional de Estadística y Censos, la prestación del actor se encuentra alcanzada sólo por el
incremento general del 11% dispuesto por el decreto 764/06 en ese mismo lapso, guarismos que
acreditan suficientemente la pérdida invocada por el apelante.
19) Que no puede ignorarse que en este marco normativo y mediante los decretos de necesidad y
urgencia convalidados por el art. 48 de la ley 26.198, se ha producido una recuperación en las
prestaciones mínimas que excede con amplitud las variaciones registradas en los índices de
precios y de salarios, ni el esfuerzo presupuestario que ello representa.
20) Que por las razones expuestas, y dado que el único aumento en el beneficio jubilatorio del
actor que se ha dispuesto durante el período examinado es insuficiente para reparar su deterioro,
corresponde declarar en el caso la inconstitucionalidad del régimen de movilidad aplicable y
ordenar su sustitución y el pago de las diferencias pertinentes, criterio compartido por el Ministerio
Público que, al ser oído sobre una temática análoga en la causa [Link]. "Gómez
Librado, Buenaventura c/ ANSeS s/ reajustes por movilidad", consideró que estaban dadas las
condiciones para que esta Corte determinara los porcentajes adecuados para nivelar la prestación
(véase dictamen de fecha 12 de abril de 2005, fs. 231/232).
21) Que en los numerosos precedentes que esta Corte ha dictado en materia de movilidad,
citados en la sentencia de fecha 8 de agosto de 2006 y en la presente, se ha puesto particular
énfasis en que los beneficios jubilatorios, que desde su determinación inicial se han vinculado con
un promedio de salarios devengados, deben ajustarse de modo de dar adecuada satisfacción a su
carácter sustitutivo. Ello lleva a resolver la cuestión planteada mediante la utilización del nivel
general del índice de salarios elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos.
22) Que ello no obsta a la ulterior aplicación de las disposiciones del art. 45 de la ley 26.198 y del
decreto 1346/07, pues aunque los aumentos fijados evidencian una favorable relación con las
correcciones salariales producidas durante el corriente año, no pueden ser interpretados como
que responden al cumplimiento del deber impuesto por la sentencia del Tribunal, que puso el
acento en el deterioro de las prestaciones jubilatorias durante los años 2002 a 2006, por lo que no
obstante su finalidad de continuar con la política de mejoramiento de los ingresos de la totalidad
de la clase pasiva, tal propósito no podría llenarse en el caso si no se mantuviera el nivel de la
prestación del actor según los términos ya establecidos.
23) Que, en cuanto a la proyección de la presente decisión sobre la numerosa cantidad de pleitos
en los que se debaten controversias similares, cabe recordar que las consideraciones expuestas
en el presente fallo en torno al ajuste de la prestación del actor por el período reclamado se
limitan únicamente al caso concreto reseñado: ese es el acotado ámbito de debate traído en esta
oportunidad a conocimiento del Tribunal.
Ello es así, en tanto no es propio del cometido fijado al Poder Judicial en el artículo 116 de la
Constitución Nacional dictar una sentencia con carácter de norma general denegatoria de las
disposiciones cuestionadas, pues ello implicaría sustituirse al Congreso en las funciones que le
son propias de mantener el equilibrio que armoniza las garantías individuales con las
conveniencias generales.
24) Que en este entendimiento, esta Corte considera que contribuiría a dar mayor seguridad
jurídica el dictado de una ley que estableciera pautas de aplicación permanentes que aseguren el
objetivo constitucional. Una reglamentación prudente de la garantía en cuestión, además de
facilitar el debate anual sobre la distribución de recursos y evitar el uso de facultades
discrecionales, permitiría reducir la litigiosidad en esta materia, que ha redundado en menoscabo
de los derechos de los justiciables y del adecuado funcionamiento del Poder Judicial (Fallos:
328:566 "Itzcovich"), por lo que se formula una nueva exhortación a las autoridades responsables
a fin de que examinen esta problemática.
Por ello, el Tribunal resuelve: declarar en el caso la inconstitucionalidad del art. 7, inc. 2, de la ley
24.463, disponer que la prestación del actor se ajuste, a partir del 11 de enero de 2002 y hasta el
31 de diciembre de 2006, según las variaciones anuales del índice de salarios, nivel general,
elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, y ordenar a la demandada que
abone el nuevo haber y las retroactividades que surjan de la liquidación, en el plazo previsto por el
art. 2 de la ley 26.153, estas últimas con más los intereses a la tasa pasiva según el precedente
de Fallos: 327:3721 ("Spitale"), autorizándose la deducción de las sumas que pudieran haberse
abonado en cumplimiento de las disposiciones del decreto 764/06. Notifíquese y devuélvase.
3. CORDARO, PASCUAL (17/03/1998 Fallos: 321:624) Estatuto del personal docente - Vigencia del
régimen especial 25.
5. ACTIS CAPORALE - LOREDANO, LUIS ADOLFO (19/08/1999 Fallos: 323:4216) Topes máximos-
Inconstitucionalidad - Sentencia firme.
9. GONZALEZ, HERMINIA DEL CARMEN (21/03/2000 - Falos: 323:555) Inconstitucionalidad art. 19, ley
24.463 - Carácter vinculante de la jurisprudencia de la Corte Suprema para tribunales Inferiores.
10. CURÁ, JULIO (27/07/2012. Fallos: 325:1619) Reajustes de las prestaciones previsionales - Régimen
especial. Empleado de Lotería Nacional - Explotación de hipódromos - Privatización de la actividad.
11. CASSELLA, CAROLINA (24/04/2003 - Fallos: 3261431 Movilidad de las prestaciones previsionales -
Régimen especial - Ley aplicable - Ley de convertibilidad.
13. MAKLER, SIMON C. ANSES (20/05/2003) Autónomos - Cálculo del Haber Inicial - Cómputo de anos
aportados,
14. TUDOR, ENRIQUE JOSÉ (19/08/2004 - Fallos: 327:3251) Reajuste del haber jubilatorio - Movilidad -
Topes máximos – Confiscatoriedad
15. SPITALE, JOSEFA ELIDA (14/09/2004 - Fallos: 327:2731) Haber previsional - Intereses - Ley de
convertibilidad 78.
16. SÁNCHEZ, MARIA DEL CARMEN (17/05/2005-Fallos: 328:2833) Ley de convertibilidad - Art. 14 bis de
la Constitución Nacional - Naturaleza y alcance de la movilidad de las prestaciones previsionales - Alcance
de las facultades del legislador.
17. GARCÍA, ANA ESTHER (28/07/ 2005 - Fallos: 328:2824) Régimen especial - Docentes comprendidos
en la ley 14.473 - Edad avanzada - Ley de Convertibilidad - Encuadramiento legal.
18. GEMELLI, ESTHER NOEMI (28/07/2005 - Fallos: 328:2829) Régimen especial ley 24.016 - Vigencia -
Docentes 99.
19. BROCHETTA, RAFAEL A. (8/11/2005 - Fallos: 328:3975) Empleado público - Jubilación - Reajuste de
haber previsional - Régimen especial de jubilación.
20. REDONDO DE NEGRI, IRMA H. (8/11/2005 - Fallos: 328:3985) Actividad docente - Cómputo del haber
previsional - Derecho adquirido - Vigencia ley 22.955.
24. BADARO, ADOLFO VALENTIN (08/08/2006 - Fallos: 329:3089) Aumento de haber previsional -
Garantía de movilidad - Alcances del art. 14 bis de la Constitución Nacional - Prestación proporcional.
25. PELLEGRINI, AMÉRICO (28/11/2006 - Fallos: 329:5525) Actualización monetaria - Crédito alimentario
- Diferencia de haberes previsionales - Aplicación de un método legal para el cálculo - Quita del 10% -
Confiscatoriedad de cualquier diferencia.
26. BLUME, ORLANDO (13/11/2007, B. 363. XXXIX) Beneficio jubilatorio - Nuevo cómputo del haber inicial
- Reajuste por el periodo no prescripto.
27. BADARO, ADOLFO VALENTIN (26/11/2007 - Fallos: 330:4866) Aumento de haber previsional -
Haberes superiores o iguales a $1000 - Confiscatoriedad - Doctrina de la Corte Suprema - Facultades del
Po der Legislativo -Ley de Presupuesto - Garantía de movilidad - Alcances del art. 14 bis CN - Cambio en
el régimen de movilidad - Prestación proporcional - Principio de razonabilidad - Principio de seguridad
jurídica Alcances ley 26.198 - Inconstitucionalidad del art. 7°, inc. 2, de la ley 24.463
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