COMENTARIO DE TEXTO DE ARISTÓTELES
“El hombre, es por naturaleza, un animal cívico […] La razón de que el hombre sea un
ser social, más que cualquier abeja y que cualquier otro animal gregario, es clara. La
naturaleza, pues, como decimos, no hace nada en vano. Sólo el hombre, entre los
animales, posee la palabra. La voz es una indicación del dolor y del placer; por eso la
tienen también los otros animales. (Ya que su naturaleza ha alcanzado hasta tener
sensación del dolor y del placer e indicarse estas sensaciones unos a otros). En
cambio, la palabra existe para manifestar lo conveniente y lo dañino, así como lo
justo y lo injusto. Y esto es lo propio de los humanos frente a los demás animales:
poseer, de modo exclusivo, el sentido de lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, y las
demás apreciaciones. La participación comunitaria en éstas funda la casa familiar y
la ciudad”
ARISTÓTELES, Política, Madrid, Alianza, 1986, libro I, cap. 2
(1) Sitúa al autor en su contexto, (2) señala las ideas principales, (3) explica las ideas
principales y su relación con la filosofía del autor y (4) reflexiona sobre la vigencia de
las ideas del texto en la sociedad actual.
Sitúa al autor en su contexto
Aristóteles desarrollo su filosofía durante el siglo IV, periodo de hegemonía
macedónica. Fue discípulo de Platón y tutor de Alejandro Magno. Aristóteles que era
un griego de la periferia, asistió a la liquidación que los reyes macedónicos,
especialmente su discípulo, llevan a cabo de la Polis griega, para dar paso al helenismo,
que dará iguales derechos, y hará hablar en griego, desde Ampurias hasta Persia. Él, sin
embargo, en sus escritos ético-políticos no traspasará el ámbito de la Polis-Estado.
Señala las ideas principales
Como ideas principales podemos señalar las siguientes:
Afirma la sociabilidad humana, como un carácter inherente, más que en cualquier
otro animal.
Sitúa y justifica este carácter inherentemente social del hombre en la palabra,
constitutivo esencial del lenguaje humano.
Expone la diferencia entre sociabilidad e instinto gregario. El lenguaje animal posee
voz, pero está limitado a mensajes relativos al placer y al displacer, sin embargo, los
hombres poseen las palabras para expresar el sentido de lo justo y lo injusto, lo
conveniente y lo dañino.
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Concluye, que es esta característica la que permite a los hombres participar y
hacerse entender por los demás hombres acerca de estos temas, promoviendo la
vida comunitaria que está en el origen de la sociedad.
Explica las ideas principales y su relación con la filosofía del autor
En el texto se afirma que el hombre es por su naturaleza y condición un animal
esencialmente político, es decir, social. Esta tesis se encuentra a la base de su
concepción ético-política, es decir, la inclinación a la vida social no es casual, sino que
se fundamenta en su naturaleza.
De esta manera, nuestro autor se aleja, tanto del planteamiento sofista de la
sociedad, como producto convencional y pactado, como del planteamiento helenístico
de la felicidad, entendida como autonomía individual propia del sabio (estoicos,
epicúreos, cínicos). La comunidad política es, pues, natural, no artificial.
A continuación, sitúa el carácter natural de la sociabilidad humana en el
lenguaje del que está dotada la naturaleza humana, pues, como señala el texto: “la
naturaleza que no hace nada en vano” y el lenguaje hace posible que el hombre pueda
llegar a ser hombre y desarrollar todas sus posibilidades y capacidades más específicas
para alcanzar su bien y su felicidad, lo cual conecta directamente con el enfoque
teleológico presente en el pensamiento aristotélico, y que explica que todo en la
naturaleza tiene un propósito o fin (teleología aristotélica).
Otra de las ideas que se presentan en el texto es que hay otros animales que
también viven en sociedad (las abejas), pero hay algo que distingue al hombre de
cualquier otro animal social: el animal está dotado de “voz” para mostrar a otros,
placer o dolor, el hombre está dotado de “palabra” para manifestar lo conveniente y lo
dañoso, lo justo y lo injusto; en virtud de su alma intelectiva puede discurrir y hablar, y
la palabra implica la comunicación con los otros seres semejantes, llegar a acuerdos y
convenciones éticas y políticas. El alma del ser humano no es sólo vegetativa y
sensitiva, sino que es esencialmente racional, y, por tanto, la vida humana es superior,
al igual que sus metas y sus propósitos, y puede pensar, reflexionar, deliberar, prever el
futuro. De este modo, si solamente el ser humano posee el sentido de lo bueno y lo
malo, es decir, la moralidad, es precisamente la posesión de este carácter, lo que nos
define frente a los demás seres vivos.
La ética será una parte de la política, porque la polis es el lugar natural donde
el hombre puede hacer efectiva la moralidad, esto es, en relación con otros hombres
que le entienden cuando habla de lo bueno y de lo malo, de lo justo y de lo injusto. Y
son estas deliberaciones las que dan origen a la sociedad y esta el único marco posible
donde estas pueden tener lugar.
De este modo la ciudad es natural, sólo en la polis autosuficiente encuentra el
hombre su propia realización. Ésta es la culminación de las distintas asociaciones
humanas.
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Solamente viviendo en sociedad puede el hombre actuar conforme a la virtud y
alcanzar la felicidad. Sin embargo, como consecuencia del ideal contemplativo definido
en su ética, descartó de la participación en el estado a las mujeres, a los extranjeros y a
los esclavos. Todos éstos cumplían la finalidad de proporcionar a los ciudadanos las
condiciones para poder acceder a los grados más altos de la felicidad (en esto,
Aristóteles es fiel a su contexto social y cultural). Pero sólo dentro de la polis es posible
que un grupo de hombres se dediquen a la ciencia teórica (ideal contemplativo) y
alcancen la plenitud de desarrollo de su naturaleza. Tratar que el número de estos
hombres sea el más elevado posible es la más alta función de la polis.
Para Aristóteles como para Platón, la ética y la política son ámbitos
inseparables. Ética y política tienen el mismo objetivo: el bienestar y la felicidad
humanos.
Con respecto a la vigencia que, aún hoy, tienen las ideas que Aristóteles
expone en este fragmento, podemos hacer la siguiente reflexión:
En la actualidad se sigue manteniendo la idea fundamental expresada por
Aristóteles en el texto: la sociabilidad humana es algo natural. Somos sociables por
naturaleza; la escasez de instintos y la inmadurez de la dotación con que nacemos nos
obliga a pertenecer a comunidades y mantener relaciones con nuestros semejantes
para poder subsistir en un primer momento y desarrollarnos como seres humanos
después. Además, el lenguaje simbólico no sólo es una característica propiamente
humana, sino que es la característica que nos hace despegarnos del mundo animal, y
es, gracias a que éste, que se propicia el desarrollo de la inteligencia humana.
En nuestros días se considera un postulado sociológico que para alcanzar una
vida satisfactoria (feliz, virtuosa) han de darse unas circunstancias favorables; nunca
podremos lograrla de forma aislada e independiente: Y ello configura precisamente el
marco general de la teoría política aristotélica, según la cual, en un Estado carente de
valores morales, de justicia (virtud política central, puesto que el referente es el otro)
será imposible realizar el bien en su proyección colectiva.