LA REINA
GUERRERA
AUTOR: FATIMA ALEJANDRA SANTANA QUIMIS
Hace muchos años en el reino luna de loto, una princesa
debería de tomar una decisión que cambiaría para siempre el
rumbo de la historia del reino y de su vida…
-Berenice han llegado noticias desde la frontera del reino
con Dianthus- Dijo la reina Elia observando a su hija con un
poco de vergüenza y preocupación. Estaban reunidos
cenando toda la familia real.
-Madre que noticias han llegado que te tienen a ti y a Padre
tan preocupados- Respondió la princesa Berenice, después
de haberse limpiado la boca.
-Pues hija, el reino de Dianthus, ha declarado la guerra
contra nuestro reino- Dijo la reina con un tono de preocupación.
-Pero también enviaron otra noticia, que la guerra se olvidaría si nos unimos en una
alianza matrimonial- Continúo diciendo el rey, su rostro mostraba cansancio.
- ¡Qué has dicho padre! - Exclamo sorprendida la princesa. -Si no hay matrimonio,
entonces vamos a la guerra eso es absurdo, que se creen los del reino Dianthus, y con
quien se supone que me tengo que casar- Continúo hablando con evidente enojo en su
rostro.
- Debes casarte con el príncipe Ulises- Respondió el
rey Héctor.
-Que dices padre- pregunto la princesa sorprendida-
Yo no me casare con nadie, sobre todo con alguien
que no conozco.
-Lo se hija, pero si no lo haces iremos a la guerra-
-Entonces lo haremos- Respondió firmemente la
princesa
- ¿Quién peleara?, tu padre no puede hacerlo ya es
muy mayor para eso- dijo la reina.
- ¡Yo lo hare! – Grito con firmeza la princesa- iré a la
guerra yo dirigiré el ejercito a la victoria.
El rey y la reina se miraron, sabían que su hija es
experta en la espada, pues había aprendido desde muy
pequeña a usar la espada y el arco y fleca, había
derrotado a todos los soldados y al general del reino,
pero ir a una guerra era diferente, podía ser herida
incluso morir.
-Lo pensaremos- dijo la reina después de unos minutos – cuando decidamos te decimos.
Incluso sino habían decidido quien dirigiría el ejército, ellos irían a la guerra porque
jamás permitirían que su única hija se case solo para evitar lo inevitable.
El rey no se demoró y envió un mensajero con una carta
al reino de Dianthus, aceptando la guerra, después de un
mes el mensajero regreso diciendo que el príncipe
Ulises se estaba preparando para la guerra que
aproximadamente llegaría un mes después, a la frontera
de los dos países.
La princesa todo ese mes estuvo entrenando junto con
todos los soldados del reino, todo el ejercito tenía un
gran respeto por la princesa, pues se convertiría en la futura reina y dueña del reino,
pero también la admiraban por ser un gran general, así que no era difícil para ella dirigir
el ejército.
Cuando se enteró de la llegada del ejército enemigo a las fronteras dentro de un mes, no
dudo en ir a sus padres y rogar que la dejarán dirigir la milicia e ir a enfrentar al
enemigo.
Para sorpresa de ella, ellos aceptaron, fue inmediatamente a preparar todo para partir en
dos días.
DOS DIAS DESPUES A LAS AFUERA DE LA CUIDAD CAPITAL
-Madre, padre, regresare triunfante se los juro- dijo la princesa montada encima de su
caballo, giro su cabeza y sin esperar respuesta se fue con un ejército de 10 mil soldados.
Todos en el reino estaban preocupados, pues nunca en la historia del reino, una mujer se
convirtió en soldado y mucho menos dirigió un ejército, incluso si fuera una princesa
eso estaba en contra de cualquier norma, ellos tampoco deseaban que se convierta en la
próxima gobernante, ya que temían que destruyera el reino, por que al ser mujer no
creían que fuera capaz de cargar con esa responsabilidad, a menos que se casara con
alguien que la ayude a gobernar adecuadamente.
Berenice sabía muy bien lo que pensaban todos los habitantes del reino, incluso que sus
padres pensaban lo mismo, todos temían que al convertirse en la soberana destruyera el
reino, por eso insistió en ir a la guerra para demostrar que ella podía comandar el
ejército y por lo tanto gobernar el reino, que no necesitaba de ningún esposo que la
“ayude” con el deber que le corresponde, ella les mostrara a todos incluso a sus padres
que será la mejor gobernante que tendrá el reino luna de loto, y que su nombre será
grabado en la historia.
Cuando llego el día de la confrontación oficial, la princesa
Berenice estaba montada en un caballo blanco, vestida con
una armadura dorada y sosteniendo una espada de doble
filo de un metro de largo, detrás de ella estaba el ejército
de 10 mil soldados, esperando la orden para avanzar, y al
frente de ella a unos 100 metros estaba el príncipe Ulises
montado un corcel negro, vestido con una armadura
plateada y miles de soldados detrás de él.
- ¡Joven guerreo, nunca te había visto ¿quién eres?!- se
escuchó a lo lejos el grito del príncipe Ulises, obviamente
la distancia no podía dejarle ver que quien estaba al frente
suyo era la princesa Berenice, y no un joven guerreo como
él decía. La princesa no le respondió, Ulises se enfadó y
ordeno a sus soldados que avanzaran.
- ¡Todos, escúchenme pelearemos por el honor de nuestro reino, lucharemos con
valentía y coraje, ¿entendieron?! – grito Berenice a todo pulmón para que la escuchen
todos y avanzo al frente sin miedo.
Lucharon por 3 días y 2 noches, con breves descansos para reponer fuerza, la guerra fue
la más fuerte y poderosa en la historia de los 2 reinos. La princesa Berenice y el príncipe
Ulises no se habían enfrentado, solo pelaban con los soldados enemigos, pero era hora
de que la guerra acabe, así que los dos se enfrentaron cara a cara, quien gane será el
vencedor.
Cuando se encontraron, los dos se bajaron de
sus caballos, levantaron sus espadas y
lucharon a muerte, un golpe aquí, un golpe
allá, iban a la par, no se puede ver quien
llevaba la ventaja, cuando de pronto la
princesa dio una patada al príncipe, asiéndole
caer su espada y teniendo la ventaja apunto
con su espada en el cuello de Ulises.
-Eh perdido, tú has ganado- dijo el príncipe
con un tono de cansancio, tenía muchas heridas en su cuerpo, una vez que perdió su
espada acepto su muerte -puedes acabar conmigo no luchare- él había aceptado que la
persona al frente suyo era más poderosa que él -pero por favor déjame el rostro de la
persona que me derroto, me niego a morir sin saberlo- fue el último deseo de Ulises,
pues a pesar de la intensa pelea, a su enemigo jamás se le cayó el casco.
La princesa se sacó el casco con mucha dificultad,
ya que también estaba herida, cuando al fin lo
hizo el príncipe quedo asombrado, puesto que la
persona que lo derroto era alguien que jamás
pensó que lo haría y no por conocer el nombre o
el rostro de aquel ser humano, sino por el simple
hecho que la persona que lo derroto era una mujer
muy hermosa.
-Tu… eres una mujer- dijo asombrado Ulises -Es
imposible, una mujer no pudo derrotarme.
-Si, lo soy- contesto la princesa con orgullo -y si
te eh derrotado, tu príncipe Ulises has perdido contra mí, la princesa Berenice del reino
luna de loto.
-Ja ja ja- Ulises soltó una risa un tanto deprimente -tu tienes una fuerza superior a la
mía, y una valentía que muy pocos hombres tienen, princesa Berenice te admiro lo digo
de verdad, ahora puedes acabar con mi humilde vida-
La princesa se quedó cayada por un momento
antes de bajar la espada que tenía puesta en el
cuello de su enemigo -No te matare, te perdono
la vida- el príncipe estaba asombrado no creía
que sus palabras hayan conmovido a la princesa
a tal punto de que le perdonara la vida. La
princesa le dio la mano para que se pudiera
levantar.
-No te perdone la vida porque me cayeras bien, sino porque no creare otro motivo para
que esta guerra siga, así que, toma a tus soldados y aléjate de mí reino. - continúo
diciendo la princesa.
-Está gracia no la olvidare jamás en mi vida -dijo el príncipe
levantándose del suelo -y lo que dije es verdad, te admiro eres
una excelente guerrera y gran comandante -continúo diciendo y
después se fue junto con su ejército, de regreso al reino de
Dianthus.
La princesa junto con el ejército regresó a la ciudad capital, la
princesa a la que todos menospreciaron retorno con orgullo, pues
había derrotado al príncipe Ulises, fue su primera guerra y salió
victoriosa, ya nadie dudaba de ella, la princesa es una gran
comandante, y en el futuro será una gran gobernante.
Cuando la princesa cumplió 25 años, el rey abdicó y se convirtió en la primera mujer
que gobernaba el reino sin la necesidad de casarse para heredar el trono, fue también la
primera guerrera mujer de la historia del reino, gracias a ella muchas mujeres se
convirtieron en soldados. Ella paso a la historia como “la reina guerrera”, ya que
después de subir al trono, siguió participando en guerras, creo un próspero y gran reino,
también se convirtió en fuente de inspiración de muchas mujeres, porque ella jamás se
rindió ante los comentarios tales como; “es una mujer arruinara el reino”, “ella solo
quiere vestidos hermosos, no sabe nada de administrar una casa y mucho menos un
reino”. Ella no hizo caso a esos comentarios y les demostró con
hechos y no palabras que ella es más valiente que la mayoría de
los hombres y puede crear un reino lleno de paz y muy prospero.
Ella sin duda es una reina guerrera.
FIN
El cuento va dirigido a estudiantes de básica superior
El titulo es: “La reina guerrera”