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Jurisprudencia

Introducción
En esta lectura, presentaremos cuatro casos relacionados con daños y perjuicios ambientales.

1. Sentencia l
Mendoza, Beatriz Silvia y otros c/ Estado Nacional y otros s/ daños y perjuicios (daños
derivados de la contaminación ambiental del río Matanza - Riachuelo)
Buenos Aires, 8 de julio de 2008

Autos y vistos:

Que 17 vecinos de la cuenca hídrica Matanza -Riachuelo entablaron el amparo ante la Corte
Suprema de Justicia de la Nación, contra el Estado nacional, la provincia de Buenos Aires, el
Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y 44 empresas, que desarrollan sus
actividades en ese lugar, contaminando el ambiente y causando daños a las personas y al
patrimonio como consecuencia indirecta de la agresión al ambiente, en la cuenca hídrica Matanza
-Riachuelo.

Tales vecinos piden que se les otorgue una indemnización por daños y perjuicios derivados de la
contaminación de la cuenca Matanza–Riachuelo, con la finalidad de cubrir los gastos de los
problemas de salud derivados de dicha contaminación ambiental y otros gastos derivados de la
violación al derecho al ambiente sano y equilibrado, así como el inmediato cese de la actividad
contaminante y la recomposición del daño ambiental colectivo existente en el área de la cuenca
Matanza-Riachuelo.

La Corte:

1. Declarar la incompetencia del Tribunal para conocer en su jurisdicción originaria con


respecto a la reclamación que tenía por objeto el resarcimiento de la lesión sufrida en
bienes individuales por parte de los demandantes que invocaban la causación de
daños a la persona y al patrimonio ocasionados como consecuencia indirecta de la
agresión al ambiente (punto 6; fs. 56 vta./75; considerandos 8 a 17).

2. Admitir la radicación del asunto ante esta sede reglada por el art. 117 de la
Constitución Nacional, por tratarse de la contaminación de recursos ambientales
interjurisdiccionales y ser partes el Estado nacional y la provincia de Buenos Aires,
con respecto a la pretensión que, como legitimados extraordinarios en los términos
reglados por los arts. 41 y 43 de la Ley Fundamental y el art. 30 de la Ley 25.675,
tiene por objeto la defensa del bien de incidencia colectiva de uso común e indivisible
configurado por el ambiente (fs. 75/76), tutela que se persigue mediante la
prevención, la recomposición y, por último, por el resarcimiento del daño colectivo
según el art. 28 de la ley citada (considerando 7).

3. Poner en ejercicio las facultades ordenatorias e instructorias reconocidas por la ley al


Tribunal, a fin de proteger el interés general y, en consecuencia:
Ordenar al Estado nacional, a la provincia de Buenos Aires, a la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires y al CoFeMa que presenten un plan integrado que contemple un ordenamiento ambiental
del territorio, el control sobre las actividades antrópicas, el estudio sobre el impacto ambiental de
las empresas demandadas, un programa de educación ambiental y un programa de información
ambiental.

[…]

En agosto de 2006, el defensor del pueblo se presenta como amicus curiae. Peticionó que se
arbitren la totalidad de las acciones necesarias que conduzcan al cese de la actividad
contaminante y a la recomposición del ambiente dañado […]. Además, un grupo de
organizaciones se unieron ante la demanda, solicitando el inmediato cese de la actividad
contaminante y la recomposición del daño ambiental colectivo existente en el área de la cuenca
Matanza-Riachuelo.

Por otro lado, la demanda se amplió a 14 municipios más que están sobre la cuenca hídrica
Matanza–Riachuelo […].

En febrero de 2007, se pidió a la Universidad de Buenos Aires que hiciera estudios sobre la
cuestión, pues no había informaciones fidedignas.

El día 22 de agosto de 2007, el tribunal advirtió que, para poder avanzar en la causa en lo
relacionado con la prevención y recomposición, era necesario ordenar la recolección de
información precisa, actualizada, pública y accesible. Por ello, se impuso a la autoridad de la
cuenca y a la representación de los tres Estados demandados la obligación de informar sobre el
estado del agua, el aire y las napas subterráneas; acompañar un listado de las industrias
existentes en la cuenca que realicen actividades contaminantes con los diversos datos allí
especificados; la memoria de las reuniones llevadas a cabo por la autoridad de cuenca, así como
otras actividades de dicha agencia; informes acerca de los traslados poblacionales y de
empresas; proyectos sobre el polo petroquímico de Dock Sud; utilización de créditos verdes;
saneamientos de basurales; limpieza de márgenes del río; expansión de la red de agua potable
tanto en lo que atañe a las obras en ejecución como a las proyectadas; desagües pluviales;
saneamiento cloacal; estado de avance de las obras, factibilidad de sus plazos, costos definitivos
y financiamiento respecto de todas las obras; información complementaria sobre el plan sanitario
de emergencia.

Por otra parte, se dispuso a correr traslado de la demanda. En atención a las características
excepcionales de este proceso colectivo, se establecieron normas específicas relacionadas con el
emplazamiento y las contestaciones respectivas. Entre las reglas dispuestas, cabe destacar la
que impuso un plazo excepcional y de carácter común para todos los emplazados.

[…]

Considerando:

[…] ​
15) Que la recomposición y prevención de daños al ambiente obliga al dictado de
decisiones urgentes, definitivas y eficaces. De acuerdo con este principio, la presente
sentencia resuelve de modo definitivo la específica pretensión sobre recomposición y
prevención que ha tramitado por medio de este proceso urgente y autónomo.

[…]

Asimismo, dado el carácter definitivo de esta sentencia, el proceso de ejecución debe ser
delegado en un juzgado federal de primera instancia, a fin de garantizar la inmediatez de
las decisiones y el efectivo control jurisdiccional de su cumplimiento.

[…]

16) Que la autoridad obligada a la ejecución del programa, que asumirá las
responsabilidades ante todo incumplimiento o demora en ejecutar los objetivos que se
precisarán, es la autoridad de cuenca que contempla la Ley 26168.
[…]

17) Que por la presente sentencia la autoridad de cuenca queda obligada a cumplir el
siguiente programa:

I) Objetivos. El programa debe perseguir tres objetivos simultáneos consistentes en:

La mejora de calidad de vida de los habitantes de la cuenca.


La recomposición del ambiente en la cuenca en todos sus componentes (agua, aire y
suelos).
La prevención de daños con suficiente y razonable grado de predicción.

II) Información pública


III) Contaminación de origen industrial
IV) Saneamiento de basurales
V) Limpieza de márgenes de río
VI) Expansión de la red de agua potable
VII) Desagües pluviales
VIII) Saneamiento cloacal
IX) Plan sanitario de emergencia

[…]

Por ello, se resuelve:

1. Dictar sentencia con respecto a las pretensiones que tienen por objeto la
recomposición y la prevención.
2. Ordenar a la autoridad de cuenca que contempla la Ley 26168 el cumplimiento del
programa establecido en los considerandos.
3. Disponer que el Estado nacional, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires son igualmente responsables en modo concurrente con la ejecución
de dicho programa.
4. Establecer que la Auditoría General de la Nación realizará el control específico de la
asignación de fondos y de ejecución presupuestaria de todo lo relacionado con el
plan integral de saneamiento.
5. Habilitar la participación ciudadana en el control del cumplimiento del plan de
saneamiento y del programa fijado en el presente.
6. Encomendar al defensor del pueblo de la Nación la coordinación de dicha
participación, mediante la conformación de un cuerpo colegiado en el que
participarán los representantes de las organizaciones no gubernamentales que
intervienen en esta causa en condición de terceros interesados.
7. Atribuir competencia al Juzgado Federal de Primera Instancia de Quilmes para
conocer en todas las cuestiones concernientes a la ejecución de este
pronunciamiento y en la revisión de las decisiones finales tomadas por la autoridad
de cuenca, según el alcance establecido en los considerandos 20 y 21.
8. Disponer la acumulación de procesos y prevenir acerca de la situación de
litispendencia existente, con arreglo a lo decidido en el considerando 22.
9. Mantener la tramitación de la causa ante esta Corte en lo atinente a la reparación del
daño colectivo.
10. Ordenar la remisión de copia fiel, en soporte papel y magnético, de todo lo actuado al
Juzgado Federal de Quilmes, haciéndose saber a su titular la existencia de anexos
de documentación que se encuentran a su disposición para toda consulta que se
quiera formular.
11. Diferir el pronunciamiento sobre las costas hasta tanto se dicte sentencia con
respecto a la pretensión cuyo trámite prosigue ante esta Corte.

Notifíquese y cúmplase con lo ordenado.1

​1 Corte Suprema de Justicia de la Nación. Mendoza, Beatriz Silvia y otros c/ Estado Nacional y otros s/ daños y perjuicios (daños derivados de la contaminación

ambiental del Río Matanza - Riachuelo). 8 de julio de 2008

Observaciones posteriores sobre el fallo dictado por la Corte Suprema de Justicia de la


Nación (CSJN) en el caso de la contaminación de río Matanza–Riachuelo. Ricardo Luis
Lorenzetti – Elena I. Highton de Nolasco – Carlos S. Fayt – Juan Carlos Maqueda – E. Raúl
Zaffaroni – Carmen M. Argibay

Es preciso decir que:


Este fallo debería ser entendido como una gran oportunidad para poner en marcha una
política de Estado en materia ambiental, que logre dar respuestas concretas a la situación
de gravedad que padece la cuenca Matanza–Riachuelo, y por la importancia y significado
que ha adquirido en términos de intervención de los tribunales en temas que afectan
derechos fundamentales y cuyas soluciones demandan respuestas de carácter estructural,
lo que ha sido reconocido tanto a nivel nacional como internacional.

Sin embargo, las acciones desarrolladas hasta el presente no han producido resultados
que puedan calificarse como satisfactorios. Tal como determinó la CSJN, «la
implementación del plan integral del saneamiento cuenta con un bajo nivel de
implementación, motivo por el cual se ha requerido a las autoridades que precisen y
establezcan fechas ciertas para la finalización»; ACUMAR no puede mostrar que hayan
mejorado las condiciones de las aguas superficiales del río ni la calidad del aire en la
cuenca baja del Riachuelo; tampoco existe una política eficiente para controlar los vertidos
provenientes de las descargas que producen las industrias y los basurales a cielo abierto
(clandestinos) que aparecen persistentemente.

Consecuencias positivas del fallo. Generó resultados directos sobre el territorio de la


cuenca de la Matanza–Riachuelo (CMR); se pusieron en marcha organismos estatales y
políticas públicas tendientes a saldar la deuda ambiental para con este territorio; se creó
ACUMAR, un organismo interjurisdiccional con facultades legales e institucionales
suficientes para impulsar el plan de saneamiento y cumplimiento de las mandas impuestas
en el fallo por la CSJN; tareas de remoción y limpieza de más de 1400 toneladas de
residuos sólidos del espejo de agua y de los márgenes, y en CABA se ha transformado en
una política pública que hoy permite ampliar los sistemas de recolección de residuos en
espacios en los que antes ese servicio no existía; apertura de la traza del camino de sirga;
progreso de las obras de infraestructura cloacal; realización de evaluaciones integrales de
salud en áreas de riesgo (EISAR) y la construcción de unidades de salud ambiental (USA),
que mejoraron el diagnóstico y la atención sanitaria; generó un cúmulo muy importante de
información, que era desconocida y que resulta fundamental para el diseño de políticas
públicas y la toma de decisiones. (Fundación Ambiente y Recursos Naturales [FARN],
2020, [Link]
¿Qué ha quedado pendiente en este caso?
Es preciso que se establezca la definición sobre saneamiento y recomposición ambiental de la
cuenca del Riachuelo, los resultados esperados y las acciones necesarias para alcanzar esos
resultados, así como la implementación de un cronograma y la definición de los costos, así como:
Una fuerte voluntad y compromiso por parte de las diversas jurisdicciones involucradas,
cuestión que hasta el momento no se ha manifestado de tal manera. Es preciso que tales
acciones se dirijan a la eliminación de las tres fuentes principales de contaminación, el
control permanente de las industrias y la relocalización de las personas que viven en
situación de riesgo. (FARN, 2020, [Link]
En forma concreta, se establece:
Un régimen de control de vertidos industriales y un cambio sustancial en la legislación
vigente; generación de un sistema unificado para la habilitación de industrias;
implementación de un plan para la erradicación de basurales ilegales de la cuenca,
estableciendo las responsabilidades que corresponden a cada uno de los municipios en
los cuales se encuentran situados; la remediación de los pasivos ambientales existentes;
finalizar la relocalización de las familias situadas en el borde del río y en las zonas de alto
riesgo socio-ambiental; implementar un plan integral para la gestión de Residuos Sólidos
Urbanos (RSU); elaboración de un estudio integral de riesgo para el Polo Petroquímico de
Dock Sud que prevea su relocalización; implementar un plan de ordenamiento ambiental
del territorio que defina los usos y el destino que tendrá la cuenca. (FARN, 2020,
[Link]

2. ​Sentencia ll
Sentencia definitiva N.° 16
San Fernando del Valle de Catamarca, 27 de agosto de 2020.

Vistos
Estos autos, Expte. N.° 227/13, caratulados: Aroca, José Eduardo c/Estado Provincial y
Correa Peralta, Ana Gabriela, titular de Gabiola Empresa Constructora s/Amparo
ambiental.

Resulta

Aroca, José Eduardo interpuso un amparo ambiental contra el Estado provincial y Correa
Peralta, Ana Gabriela, titular de Gabiola Empresa Constructora, solicitando la reparación
en especie del perjuicio ambiental, con el objeto de recomponer la situación de hecho
existente con anterioridad a la producción del mismo.

Y, por violación al artículo 41, que garantiza derecho a gozar de un ambiente sano y
equilibrado, de lo cual deriva el derecho a gozar del paisaje, la preservación del patrimonio
cultural y natural, así como el artículo 43, segunda parte que garantiza los derechos de
incidencia colectiva.

Siendo que los hechos fueron los siguientes: la empresa Gabiola, empresa constructora,
fue autorizada a construir el trazado de la línea eléctrica 33 k Santa Cruz-Las Antenas
(Cerro Anticasti), suministro de energía para la TV digital abierta, la cual sería construida
en el antiguo trazado de la línea de electricidad.

En tanto que, una vez aprobada la obra, la empresa constructora cambió el camino que
seguiría el trazado de tal línea eléctrica, incurriendo en el entorno Cuesta del Portezuelo,
enclavado en la ladera occidental de la Sierra de Anscasti, la cual constituye patrimonio
cultural y natural, de este modo, violando el artículo 41 que establece el derecho al
ambiente sano y equilibrado del que deriva el derecho a gozar del paisaje, la preservación
del patrimonio natural y cultural, así como el artículo 43, que garantiza los derechos de
incidencia colectiva.

Según la Convención Mundial de Patrimonio Cultural y Natural, la protección de estos


últimos se basa en la belleza de tales que les da el carácter de universalidad. Estos
precisan ser protegidos, pues no solo pertenecen a las generaciones presentes, sino
también a las futuras, así como son de incidencia colectiva. En referencia al paisaje, es
importante destacar lo sostenido en la sentencia.

La fundamentación de derecho está en el artículo 41, el cual reconoce como el derecho al


medioambiente sano y equilibrado […], considerando la protección del patrimonio cultural y
natural.

En cuanto al patrimonio natural y cultural, cuya preservación impone el art. 41 de la


Constitución Nacional, es necesario precisar su significado, pues se trata de dos
conceptos estrechamente ligados y de amplio contenido. El patrimonio natural comprende
los paisajes, restos fósiles, aerolitos y otros; en tanto que el patrimonio cultural abarca las
obras y desarrollos urbanísticos, las obras arquitectónicas, las obras de valores estéticos
especiales (patrimonio artístico), obras o construcciones de valor histórico, restos
arqueológicos, antropológicos y otros. La enumeración efectuada no es taxativa, sino
meramente enunciativa y puede ser ampliada, incluso sectorialmente.

[…]

Es de señalar que el medioambiente no solo está conformado por tierra, agua y aire,
amalgamado a flora y fauna, sino también por la constante interacción de grupos y
comunidades con los elementos de la naturaleza. De manera que el amplio territorio del
derecho ambiental abriga y da cabida a los fenómenos históricos culturales. La cultura es
la forma en que se manifiesta la identidad de un pueblo o de una nación y de ahí que es
preservada por los sistemas jurídicos más avanzados. En ello se incluye el paisaje, que es
conceptuado como un componente del medio ambiente y constituye parte del patrimonio
colectivo, independiente de su valor y localización. Paisaje es cualquier parte del territorio,
tal como es percibida por las poblaciones, cuyo carácter resulta de la acción de factores
naturales y/o humanos y de sus interrelaciones. El paisaje es a la vez natural y cultural. El
paisaje reproduce los valores de la comunidad, representa su historia, su presente y
permite percibir su futuro y, por eso, se lo protege para preservarlo para las generaciones
futuras, porque es un valor intergeneracional. Tradicionalmente, la protección ambiental se
vinculó con los recursos naturales, ampliándose esta tutela respecto de los bienes
culturales. El patrimonio cultural, junto con el patrimonio natural, constituyen nuestro modo
de ver el entorno que le da sentido de pertenencia a un pueblo o nación, lo reconoce en
una historia, en una geografía y lo proyecta en su especificidad al futuro.

De tal modo, el Tribunal ha decidido:

Las constancias así analizadas permiten tener por acreditado el daño ambiental
ocasionado en la denominada Cuesta del Portezuelo y su entorno natural (el tramo de la
ruta provincial N.° 42 enclavada en la ladera occidental de la Sierra de Ancasti), como bien
colectivo, de entidad e importancia, con indudable afectación al patrimonio cultural,
patrimonio turístico y patrimonio paisajístico de la provincia, con motivo del cambio de
traza efectuado en la ejecución de la obra pública identificada como «Línea Eléctrica de 33
KV Santa Cruz - Las Antenas (Cerro Ancasti) - Suministro de energía para el sistema de
TV digital abierta». Además, se verifica la amenaza de daño inminente a la flora, fauna y
salud de las personas, derivado de la potencial puesta en funcionamiento de la línea de
media tensión en cuestión (fs. 1545/1657), cobrando aquí especial importancia en orden al
llamado principio de prevención receptado en el art. 4 de la Ley General del Ambiente N.°
25.675. Asimismo, el actual art. 1710 y siguientes del Código Civil y Comercial instituyen la
función preventiva del daño, que sirven como pauta de interpretación, dado que dicha
normativa es posterior a los hechos que motivan el caso de autos.

Estableciendo que en referencia a la responsabilidad, reconoce los artículos 28, 29 y 31 de


la Ley General de Ambiente, corresponde ordenar a los demandados, Estado provincial y
Ana Gabriela Correa Peralta, en su condición de titular de Gabiola Empresa Constructora,
volver la situación existente en la denominada Cuesta del Portezuelo y su entorno natural
(el tramo de la ruta provincial N.° 42 enclavada en la ladera occidental de la Sierra de
Ancasti) al estado en que se encontraba el lugar con anterioridad a la realización del
cambio de traza de la obra pública identificada como «Línea Eléctrica de 33 KV Santa
Cruz - Las Antenas (Cerro Ancasti)- Suministro de energía para el sistema de TV digital
abierta». 2

​2 Juzgado de Primera Instancia Civil de Catamarca. Aroca, José Eduardo c. Estado Provincial y Correa Peralta, Ana Gabriela, titular de Gabiola Empresa

Constructora s/ Amparo ambiental. 27 de agosto de 2020

3. Sentencia lll
Recurso de hecho deducido por la actora en la causa Majul, Julio Jesús c/ Municipalidad de
Pueblo General Belgrano' y otros s/ acción de amparo ambiental
Buenos Aires, 14 de julio de 2020

Considerando

Los demandantes son Julio José Majul, con domicilio en la ciudad y otros vecinos, que
interpusieron el amparo colectivo contra la empresa Altos de Unzué y la Secretaría de
Ambiente de la provincia de Entre Ríos, contra la provincia de Entre Ríos y la
municipalidad de Pueblo General Belgrano, con el objeto de prevenir un daño inminente y
grave para toda la comunidad de las ciudades de Gualeguaychú y de Pueblo General
Belgrano y las zonas aledañas; de que cesen los perjuicios ya producidos y se los repare
(fs. 7 y 10), en razón de las obras vinculadas al proyecto inmobiliario “Amarras de
Gualeguaychú".

Esta empresa estaría tratando de construir un barrio con un total de 645 viviendas, entre
las cuales unas estarían sobre parte de los humedales, otras estarían de frente al río, y
también habría casas multifamiliares y un hotel con 100 habitaciones. Para la realización
de esto, se ha construido un enorme dique, el cual resulta extremadamente peligroso por
los impactos que provocaría en la ciudad de Gualeguaychú en el momento de las
crecientes del río. También, comenzaron el desmonte aun antes de tener la aprobación del
estudio de impacto ambiental.

Cabe mencionar que el barrio estaría construido sobre la Reserva de Pájaros y sus
Pueblos Libres, creada por la Ley provincial 9718, que, en su artículo 10, declara área
natural protegida de los humedales del departamento de Gualeguaychú.

El actor sostuvo que las inconveniencias del proyecto "Amarras de Gualeguaychú" nacían
precisamente de ocupar una parte del territorio cuya función natural es amortiguar parte
del agua esparcida sobre ella durante las crecidas del río Gualeguaychú, absorbiendo
millones de metros cúbicos de agua por la estructura natural permeable del humedal no
inundado permanentemente.

En este proceso se observaron una serie de irregularidades. Una de estas ha sido la


autorización de la municipalidad de Pueblo General Belgrano, quien les otorgó la
autorización para construir.

El propio estudio de impacto ambiental reconoce que la obra se llevará a cabo sobre un
humedal dentro de área natural protegida.

En particular, no tuvo en cuenta que la provincia tiene a su cargo la gestión y el uso


sustentable de las cuencas hídricas y los sistemas de humedales que se declaran libres de
construcción de obras de infraestructura a gran escala que puedan interrumpir o degradar
la libertad de sus aguas y el desarrollo natural de sus ecosistemas asociados (art. 85 de la
Constitución de la provincia de Entre Ríos).

Que, cabe destacar que esta Corte afirmó que la cuenca hídrica es la unidad, en la que se
comprende al ciclo hidrológico en su conjunto, ligado a un territorio y a un ambiente en
particular (fallos: 340:1695). La cuenca hídrica es un sistema integral, que se refleja en la
estrecha interdependencia entre las diversas partes del curso de agua, incluyendo, entre
otras, a los humedales.

Que los humedales son las extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies
cubiertas de aguas, sean estas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales,
estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua
marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros (conforme la
Convención Relativa a los Humedales de importancia internacional, especialmente como
hábitat de aves acuáticas, firmada en Ramsar el 2 de febrero de 1971, modificada según el
Protocolo de París del 3 de diciembre de 1982 y las enmiendas de Regina del 28 de mayo
1987, a las que la República Argentina adhirió mediante leyes 23919 y 25335).

El documento "Valoración económica de los humedales" (Oficina de la Convención de


Ramsar de 1997) define los distintos tipos de humedales y, específicamente, a los fluviales
como "tierras anegadas periódicamente como resultado del desbordamiento de los ríos
(por ejemplo, llanuras de inundación, bosques anegados y lagos de meandro)". Entre sus
funciones, se destaca la de "control de crecidas/inundaciones", ya que almacenan grandes
cantidades de agua durante las crecidas y reducen el caudal máximo de los ríos y, por
ende, el peligro de inundación aguas abajo. Entre muchas otras funciones, conviene
destacar la de "protección de tormentas", "recarga de acuíferos" y "retención de
sedimentos y agentes contaminantes" (fs. 128/131).

En cuanto a la actualidad de los humedales (incluyendo ríos y lagos), cubren solamente el


2,6 % de la tierra, pero desempeñan un papel desproporcionadamente grande en la
hidrología por unidad de superficie. La mejor estimación de la pérdida global reportada de
área natural de humedales debido a la actividad humana oscila por término medio entre el
54 y el 57 %, pero la pérdida puede haber alcanzado incluso el 87 % desde el año 1700,
con una tasa 3,7 veces más rápida de pérdida de humedales durante el siglo XX y
principios del siglo XXI, lo que equivale a una pérdida de entre el 64 y el 71 % de la
extensión de humedales desde la existente en 1900 (WWAP - Programa Mundial de las
Naciones Unidas de Evaluación de los Recursos Hídricos; ONU-Agua -2018- Informe
Mundial de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos. Soluciones
basadas en la naturaleza para la gestión del agua. París, UNESCO, páginas 20/21).

En conclusión, resulta evidente la necesidad de protección de los humedales. En este


sentido, el art. 12 de la Ley 9718 —que declaró área natural protegida a los humedales del
Departamento de Gualeguaychú, en donde se sitúa el proyecto de barrio—, ordenó su
comunicación a la Unión para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y al Comité
Ramsar de Argentina, entre otros organismos.

Con todo esto, se viola el artículo 41, que garantiza el derecho a un ambiente equilibrado y
sano; el artículo 43, que garantiza los derechos de incidencia colectiva y el derecho al
amparo ambiental colectivo. Además, el actor observa grave afectación de lo dispuesto en
los arts. 16, 17, 18, 31, 41 y 43 de la Constitución Nacional, art. 8 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, art. 1 del Pacto Internacional de los Derechos
Económicos, Sociales y Culturales (1975) y art. 240 del Código Civil y Comercial de la
Nación, y en lo que establece la Ley 25675 General del Ambiente.
Este amparo ambiental colectivo fue aceptado por la Corte Suprema de la Nación,
observando que, por ello, de conformidad con lo dictaminado por la señora procuradora
fiscal, se hace lugar a la queja, se declara formalmente procedente el recurso
extraordinario y se deja sin efecto la sentencia apelada. Vuelvan los autos al tribunal de
origen para que, por quien corresponda, se dicte un nuevo pronunciamiento. Agréguese la
queja al principal. Notifíquese y, oportunamente, remítase.3

​3 Corte Suprema de Justicia de la Nación. Majul, Julio Jesús c/ Municipalidad de Pueblo General Belgrano y otros s/ acción de amparo ambiental. 14 de julio de

2020

4. Sentencia lV
Recurso de hecho deducido por la actora en la causa Mamani, Agustín Pío y otros c/ el
Estado Provincial - Dirección Provincial de Políticas Ambientales y Recursos Naturales y la
Empresa Cram S. A. su recurso
Buenos Aires, 5 de setiembre de 2017

Que, en primer lugar, el Superior Tribunal de Jujuy hizo lugar al recurso de


inconstitucionalidad presentado por la provincia y por Cram, revocando la sentencia de a
quo que declaraba la nulidad de las resoluciones 271/2007 y la 239/2009 de la Dirección
Provincial de Política Ambiental y Recursos Naturales, que autorizaban el desmonte de
1470 hectáreas en la finca "La Gran Largada", ubicada en la localidad de Palma Sola,
departamento Santa Bárbara, de la Provincia de Jujuy.

La sentencia del a quo, además de establecer tales nulidades, reconoció la existencia del
daño ambiental.

El Superior Tribunal de Jujuy revocó la sentencia del a quo que establecía las nulidades de
tales resoluciones, que había daño ambiental, que las observaciones no tienen peso para
declarar tales nulidades, que la finca sobre el desmonte está en la categoría III, dentro de
la cual se puede hacer desmonte; que el a quo no consideró las irregularidades sobre el
estudio de impacto ambiental, que cuando la actora pedía la nulidad de la resolución que
permitían el desmonte y no se hizo lugar al principio de precaución, siendo que este es
fundamental para preservación de bosques nativos.

Que la Corte Superior de Justicia consideró que procede revocar la sentencia apelada
ante el Tribunal Superior de Jujuy, declara la nulidad de las resoluciones, que hubo
irregularidades en los estudios de impacto ambiental, antecedentes del pedido de
desmonte, que los estudios de impacto ambiental no pueden estar condicionados y que no
se hicieron sobre el total del territorio a desmontar, sino sobre una parte, que no se
realizaron las audiencias públicas.

Que con el cuadro de situación descripto se concluye que los actos administrativos
impugnados exhiben una clara contradicción frente a los antecedentes de hecho y derecho
que precedieron su dictado, pues se apartan ostensiblemente de las constancias obrantes
en las actuaciones administrativas. En consecuencia, corresponde declarar la nulidad de
las resoluciones 271-DPPA y RN-2007 y 239-DPPA y RN-2009 mediante las cuales la
Dirección de Políticas Ambientales y Recursos Naturales de la Provincia de Jujuy otorgó
las autorizaciones de desmonte cuestionadas. Por ello, habiendo dictaminado el señor
procurador fiscal, se hace lugar a la queja, se declara formalmente procedente el recurso
extraordinario y se declara la nulidad de las resoluciones 271-DPPAyRN-2007 y 239-
DPPAyRN-2009 de la Dirección Provincial de Políticas Ambientales y Recursos Naturales
de la Provincia de Jujuy (artículo 16, segunda parte, de la Ley 48). Agréguese la queja al
principal.4

​4 Corte Suprema de Justicia de la Nación. Mamani, Agustín y otros c/ Estado Provincial- Dirección Provincial de Políticas Ambientales y Recursos Naturales y la

Empresa Cram S.A. s/recurso. 5 de septiembre de 2017

Referencias
Corte Suprema de Justicia de la Nación. Majul, Julio Jesús c/ Municipalidad de Pueblo General
Belgrano y otros s/ acción de amparo ambiental. 14 de julio de 2020
Corte Suprema de Justicia de la Nación. Mamani, Agustín y otros c/ Estado Provincial-
Dirección Provincial de Políticas Ambientales y Recursos Naturales y la Empresa Cram S.A.
s/recurso. 5 de septiembre de 2017

Corte Suprema de Justicia de la Nación. Mendoza, Beatriz Silvia y otros c/ Estado Nacional y
otros s/ daños y perjuicios (daños derivados de la contaminación ambiental del Río Matanza -
Riachuelo). 8 de julio de 2008

FARN, (2020). Fallo dictado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) en el caso de
la contaminación de río Matanza–Riachuelo. [Link]
riachuelo/#:~:text=La%20causa%20%E2%80%9CMendoza%E2%80%9D%20significa%20un,a%
20la%20cuenca%20Matanza%20Riachuelo

Juzgado de Primera Instancia Civil de Catamarca. Aroca, José Eduardo c. Estado Provincial y
Correa Peralta, Ana Gabriela, titular de Gabiola Empresa Constructora s/ Amparo ambiental. 27
de agosto de 2020

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