Tema 3
Tema 3
Desarrollo social en la
adolescencia
Índice
Esquema 3
Ideas clave 4
3.1. Introducción y objetivos 4
3.2. Agentes socializadores durante la adolescencia 5
3.3. Desarrollo social y afectivo del individuo 14
3.4. Estatus sociométrico del individuo 17
3.5. Redes sociales: influencia en la socialización
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
adolescente y riesgos 21
3.6. Referencias bibliográficas 22
A fondo 24
Actividades 25
Test 27
Esquema
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Más tarde revisaremos cómo se produce el desarrollo afectivo y social de los jóvenes,
respecto a los anteriores agentes de socialización, y en el sujeto, de forma interna,
observando aquellos cambios que se producen en la su interacción con los demás.
Asimismo, estudiaremos los distintos estatus sociales y sociométricos del individuo
dentro de sus contextos de socialización.
Tras revisar los principales cambios que se producen a nivel físico y psicológico
durante la pubertad, en el anterior tema hemos revisado, de forma breve, cómo
pueden afectar a las relaciones sociales con los padres e iguales. En este tema
profundizaremos más en cómo se producen esos cambios y las implicaciones que
tienen sobre las relaciones de los adolescentes.
Para ello, es importante tener claro los agentes y contextos en los que tiene lugar la
interacción social de los individuos. Woolfolk (2014) se basa en el modelo ecológico
de Bronfenbrenner (ya estudiado) para explicar el papel que los diversos contextos
externos al sujeto juegan en el desarrollo social del sujeto (microsistema,
mesosistema, exosistema, macrosistema y cronosistema).
Debemos comprender, por tanto, que el desarrollo social del sujeto no solo
dependerá de cómo este interactúe con «los otros», sino que las interacciones que
se produzcan entre esos «otros» e incluso elementos que se encuentran fuera de su
alcance influirán notablemente sobre el sujeto.
Una vez hecha esta breve introducción para conocer de forma sucinta algunas de las
características principales de los contextos sociales de los adolescentes, pasamos a
estudiar con mayor profundidad los principales agentes socializadores de los
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
La familia nuclear (la que convive con el niño) es el agente socializador primario del
niño desde su nacimiento. De hecho, es el primer contexto en el que el niño
comenzará a desarrollarse en todas sus dimensiones y, dentro de la misma, el niño
podrá satisfacer sus necesidades biológicas básicas (alimentación, cuidados, vivienda,
descanso, etc.), comenzar a comunicarse y a desarrollar las aptitudes necesarias para
desenvolverse, después, en sociedad: desarrollo de la afectividad, adquisición de
costumbres y valores de la cultura de su grupo social, interiorización de normas y
leyes, etc.
Dentro del contexto familiar será clave la relación que el niño mantenga con sus
padres desde el inicio. A ese vínculo existente entre los cuidadores y el niño se le
denomina «apego», el cual tendrá influencia en el desarrollo posterior del sujeto.
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Bowlby desarrolló la teoría del apego, mediante la cual estableció (tras diversas
revisiones de la misma) que existe una predisposición genética, o necesidad, por
parte de los sujetos de establecer relaciones de afecto que, sumada a las respuestas
positivas mantenidas en el tiempo por parte de sus cuidadores, permitirá desarrollar
las conductas de apego. Es decir, aunque existe una necesidad primaria por parte del
Ainsworth y Bell (1970) describieron, a partir de un estudio llevado a cabo, tres tipos
de apego:
Apego seguro: es el tipo de apego más habitual. El sujeto recibe una respuesta
adecuada por parte del cuidador a las señales emocionales que emite. Se basan
en su figura de apego para explorar el medio de forma tranquila. En la etapa
adulta, suelen ser personas estables y que se relacionan de forma adecuada.
Apego inseguro evitativo: los sujetos que mantienen este tipo de vínculo con sus
cuidadores a menudo no reciben la adecuada atención o cuidado de forma
constante, sintiéndose desprotegidos. No se respaldan en la figura de apego para
explorar el medio. Habitualmente se convierten en personas que tienen más
problemas para relacionarse socialmente y suelen sentir mayor inseguridad en
todas las etapas de su vida.
Por tanto, la forma en la que los cuidadores se comporten con los niños favorecerá
que estos muestren un tipo de apego u otro.
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Los iguales
En esta etapa, surge la amistad real entre iguales, la cual se diferencia de otro tipo
de relaciones como el compañerismo por pertenecer, por ejemplo, al mismo colegio.
En este sentido, la amistad pasa de estar centrada en el juego infantil a estar centrada
en la conversación sobre temas que les inquietan, sobre planes y actividades a
realizar o sobre intereses, por ejemplo. Los amigos se convierten en apoyo emocional
y permiten que el sujeto se autoexplore, permitiendo que este se desarrolle de forma
autónoma. Además, debido a los intereses emocionales, será necesario que
aprendan a resolver conflictos y a relacionarse de formas nuevas, a las que no
estaban acostumbrados en la etapa infantil (Mariscal et al., 2009).
En este sentido, existen estudios que han demostrado que las relaciones entre iguales
influyen en la motivación y rendimiento académico de los sujetos. Así, los sujetos con
menos relaciones amistosas muestran un menor rendimiento académico y menos
conductas sociales positivas. Además, suelen participar en menos actividades de
aprendizaje en la escuela (Woolfolk, 2014).
En el segundo apartado del presente tema observaremos cómo el estatus del sujeto
dentro del grupo de iguales, concretamente dentro del aula, dependerá/afectará al
desarrollo social del mismo.
La escuela
Asimismo, tanto los niños como los adolescentes pasan gran parte de su tiempo a la
semana con sus profesores, por lo que como docentes tenemos la oportunidad de
asumir un papel significativo para nuestros alumnos en lo que se refiere a desarrollo
personal y social de los mismos. En muchas ocasiones, los profesores pueden actuar
como figuras afectuosas y que muestran interés por sus alumnos, estableciendo a la
vez límites claros y congruentes y guiándolos para cumplir las reglas de forma firme,
pero no de forma punitiva (Woolfolk, 2014).
Coll (2010) recoge algunos de los rasgos de la Educación Secundaria que impiden o
dificultan la consecución de un buen ajuste entre las necesidades que tienen los
adolescentes y el medio en el que viven.
Para reflexionar, piensa sobre las siguientes cuestiones: ¿te encontraste con alguno
de estos rasgos durante tu etapa de Educación Secundaria? Conociendo las
características de los adolescentes que hemos vistos hasta el momento, ¿qué
cambios realizarías en las situaciones que visite para que fuesen más adecuadas a las
necesidades que poseías en aquel momento?
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Una vez vistos los tres principales agentes socializadores del adolescente, y sus
funciones más destacadas. Pasaremos a describir cómo se produce el desarrollo
social, emocional y afectivo del sujeto en esta etapa, poniendo en perspectiva los
conocimientos que hemos revisado en el punto anterior.
Hay que tener en cuenta que, tras el período adolescente, habitualmente las
personas vuelven a estrechar lazos con los miembros de su familia, aunque desde
una posición de autonomía.
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Como acabamos de ver, a medida que el sujeto crece, ganan importancia los iguales
en su mundo social. Esto no quiere decir que la familia deje de desempeñar sus
funciones o carezca de importancia para los adolescentes. De hecho, habitualmente
buscarán acercarse a sujetos que posean, en un principio, unos valores similares a los
Capacidad para empatizar con las emociones de los demás: esta habilidad
permite a los adolescentes y adultos ponerse en el lugar de los demás en el sentido
emocional, comprendiendo como se siente y experimentando de forma «vicaria»
(sensaciones y emociones que se viven a través de los demás) como se sienten los
otros.
La aceptación por parte de los iguales del sujeto irá establecida en función de grado
en que este sea querido o rechazada por los mismos. En la infancia más tardía y la
etapa de la adolescencia aumenta la preocupación de los niños por ser aceptados en
el grupo de iguales. Teniendo en cuenta el grado en el que el niño es
aceptado/rechazado se obtienen las cinco categorías sociométricas siguientes
(Delgado, 2009):
Populares: son aquellos niños que poseen habilidades para colaborar con sus
iguales y para iniciar y mantener relaciones positivas. Poseen una buena
competencia comunicativa y conversas y escuchan de forma activa a los otros.
Participan en las actividades escolares pero no interrumpen al grupo. Son capaces
de resolver conflictos. No son agresivos, pero tampoco pasivos.
Promedio: los niños promedio son el grupo sociométrico más frecuente. Sus
conductas positivas y negativas se encuentran en niveles medios.
Una vez obtenidos los resultados del cuestionario sociométrico, podrían ser
plasmados a través de diversos gráficos que permitirían interpretar las características
psicométricas del grupo, por ejemplo matrices sociométricas (o sociomatrices) y
sociogramas.
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
Por ello, como docentes podemos y debemos integrar las nuevas tecnologías de la
información y comunicación (TIC) en algunas situaciones de enseñanza-aprendizaje,
tratando de educar a los alumnos en el uso de las mismas y, por tanto, en el uso de
las redes sociales. Para ello, debemos ser conscientes de los beneficios y riesgos que
pueden derivarse de las mismas.
Algunos de los riesgos derivados del uso de redes sociales son (Arab y Díaz, 2015;
Vanderhoven, Schellens y Valcke, 2014):
Grooming: estrategias llevadas a cabo por una persona adulta para ganar
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
confianza de un joven a través de Internet, con el fin de abusar del mismo. Tiene
las siguientes etapas: amistad, engaño y chantaje.
Ciberbullying: es el término que se utiliza para la ciberviolencia o violencia llevada
a cabo a través de redes sociales, Internet, telefonía móvil, etc. Puede concretarse
En cuanto a los aspectos positivos o beneficios del uso de redes sociales, algunos de
los citados por Arab y Díaz (2015) son: mayor estimulación de determinadas regiones
cerebrales, mejor habilidad en la toma de decisiones rápidas, mayor desarrollo de
determinadas regiones cerebrales (por ejemplo, del hipocampo), creación de
recursos, etc.
Arab, E., y Díaz, A. (2015). Impacto de las redes sociales e internet en la adolescencia:
aspectos positivos y negativos. Rev. Med. Clin. Condes, 26(1), 7-13.
Livingstone, S. (2004a). Media literacy and the challenge of new information and
communication technologies. The communication review, 7(1), 3-14.
Livingstone, S. (2004b). What is Media Literacy? Intermedia, 32(3), 18-20.
Vanderhoven, E., Schellens, T., y Valcke, M. (2014). Enseñar a los adolescentes los
riesgos de las redes sociales: una propuesta de intervención en Secundari.
Comunicar: Revista científica iberoamericana de comunicación y educación, (43), 123-
132.
En este artículo se ofrece un análisis muy detallado del apego en las relaciones de
amistad durante la adolescencia. Puede ayudar a profundizar en la función del grupo
de iguales como agente de socialización. Ofrece también una comparativa de la
función de los iguales entre chicos y chicas.
Objetivos
Iria es una niña con un rendimiento académico muy bueno. Tiene una buena
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
relación con sus compañeros. En el aula, les ayuda con las actividades del día a día
y se comunica con ellos de forma adecuada. En cambio, en el último curso, ha
desarrollado algunas conductas más hostiles hacia algunos de sus compañeros que
sólo tienen lugar en el recreo.
¿Crees que podría estar relacionado el estatus sociométrico de cada uno de ellos
con el tipo de apego desarrollado durante la etapa infantil? ¿Qué tipo de apego
crees que ha desarrollado cada uno de ellos? Justifica tu respuesta.
Como docente, ¿crees que el profesor puede intervenir en las relaciones entre
iguales para provocar un ajuste en el comportamiento social de los alumnos? ¿Qué
acciones o estrategias llevarías a cabo para producir ese ajuste? Puedes buscar
información contrastada para responder a estas preguntas.
Criterios de evaluación
2. El apego:
A. Es el vínculo existente entre el niño y sus cuidadores.
B. Puede dividirse en apego seguro, inseguro evitativo e inseguro ambivalente.
C. Se forma a través de necesidades primarias unidas a la interacción del sujeto
con sus cuidadores.
D. Todas las anteriores son correctas.
6. La escuela:
A. No es un agente socializador de los adolescentes, aunque sí un lugar en el
que se dan interacciones sociales.
B. Debe aprovechar la figura del profesor para asumir un papel significativo en
los jóvenes.
C. Es un contexto de interacción social independiente de los otros.
D. Es un contexto de interacción social que pertenece, exclusivamente, al
macrosistema.