Tema 2
Tema 2
Desarrollo físico en la
adolescencia y su
influencia en el
estudiante
Índice
Esquema 3
Ideas clave 4
2.1. Introducción y objetivos 4
2.2. Desarrollo físico y sexual durante la pubertad 5
2.3. Ritmos de maduración 8
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
A fondo 21
Test 24
Esquema
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Se revisarán, primero, los principales cambios que tienen lugar a nivel biológico,
estudiando los diferentes ritmos de maduración que pueden darse. Se hará un
repaso de los principales cambios en el desarrollo psicológico en esta etapa, así como
en el comportamiento sexual de los individuos.
Como docentes, nos interesa conocer cómo todos estos cambios influyen de una
forma directa o indirecta sobre el comportamiento y desarrollo psicológico de
nuestros alumnos, permitiéndonos guiarlos de manera exitosa durante el proceso de
enseñanza-aprendizaje, atendiendo a las especiales características de esta etapa.
Conocer los principales cambios físicos y sexuales que tienen lugar en la pubertad.
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Diferenciar los diversos ritmos de maduración que pueden seguir los adolescentes.
Establecer los principales efectos que la pubertad tiene sobre el desarrollo
cognitivo y psicológico.
Conocer algunos de los principales cambios que se dan en el comportamiento
sexual en esta etapa.
Coleman y Hendry (2003) indican, en cambio, que los cambios físicos observables son
solo una parte del total de cambios que se producen en esta etapa, dado que la
pubertad es un proceso complejo que implica una gran cantidad de cambios
corporales, además de cambios psicológicos, hormonales, conductuales, morales,
etc.
Algunos de los principales cambios físicos que ocurren en esta etapa son (Coleman y
Hendry, 2003; Iglesias, 2013; Temboury, 2009):
Mediante la escala de Tanner (1962) se describen parte de estos cambios físicos que
acabamos de ver, a lo largo del período puberal. Es una escala aceptada
internacionalmente y que clasifica la etapa en cinco cambios puberales sucesivos que
van de niño a adulto. En las tablas 1 y 2 vemos los diversos cambios que se dan en
chicos y chicas, respectivamente:
CHICAS
Desarrollo de los pechos Etapa Crecimiento de vello púbico
Prepuberal, elevación de los pezones 1 Prepuberal, sin vello púbico
Crecimiento escaso de vello
Pequeño, cierto atisbo de brote de mama 2
alrededor de los labios vaginales
Pigmentación, engrosamiento y
Agrandamiento general de la elevación de la
3 enrizamiento, con un aumento de la
mama y de la areola
cantidad
Tiene aspecto adulto, pero no se
Mayor agrandamiento con proyección de la
4 extiende a la zona media de los
areola y el pezón como montículo secundario
muslos
Maduros, contorno adulto, con la areola en el Aspecto y cantidad adulto,
mismo contorno que el pecho, y solo cierta 5 extendido a la zona medial de los
proyección del pezón muslos
Tabla 1. Escala de maduración sexual (estadios de Tanner). Chicas. Fuente: Stang y Story, 2005.
CHICOS
Desarrollo de los genitales Etapa Crecimiento de vello púbico
Prepuberal, no hay cambio en el tamaño o
proporción de los testículos, escroto y pene 1 Prepuberal, sin vello púbico
desde la infancia temprana
Alargamiento del escroto y testículos,
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Esta precocidad puede ocurrir de forma espontánea o estar relacionada con alguna
patología. Será importante, como docentes, que atendamos a estas situaciones
especiales y seamos conscientes de las consecuencias psicológicas y psicosociales de
la pubertad precoz.
Además, tal como indica Moreno (2015), dentro de cada género existirán diferencias
en el comienzo de la pubertad que están basadas en diferencias individuales. Así,
dentro de un mismo grupo clase de entre 13-15 años, podemos observar niños y
niñas que todavía no muestran signos aparentes de haber llegado a la pubertad y,
por otra parte, sujetos con apariencia de adultos. Estaríamos hablando, por tanto, de
Según Coleman y Hendry (2003), es importante señalar que los varones que muestran
una maduración temprana disfrutan de mayores ventajas sociales. Suelen tener
sentimientos más positivos sobre sí mismos y están mejor considerados socialmente
por sus iguales e incluso adultos. Se ha demostrado que suelen ser populares y
desempeñar un mejor rendimiento académico. En cambio, si muestran una
maduración tardía, son propensos a sufrir las consecuencias contrarias.
Todos los cambios físicos y sexuales que hemos revisado anteriormente, así como las
diferencias interpersonales, obligarán a los adolescentes a reelaborar su imagen
corporal y a cuestionarse a sí mismos en diversos aspectos. Asimismo, se hará
necesario que el adolescente comprenda aquellas experiencias nuevas que van
Por otra parte, los cambios físicos generarán una preocupación por el aspecto
corporal, sintiendo una gran inseguridad respecto a su atractivo, pero que se
contrapone al creciente interés por la sexualidad, lo que puede generar una mayor
ansiedad. A medida que avanzan en edad, se va produciendo una mayor aceptación
del propio cuerpo, aunque la apariencia externa sigue siendo motivo de
preocupación (Iglesias, 2013).
Por todo lo anterior, será clave la atención prestada desde el ámbito educativo,
facilitando durante el proceso de enseñanza-aprendizaje la integración de estos
cambios en la personalidad de los jóvenes.
Tal y como señala Strasburger (2005), hablar de sexualidad se extiende más allá del
ámbito de las relaciones sexuales e integra todo un conjunto de sentimientos,
valores, actitudes, conductas e interacciones, con un componente físico, emocional,
social y cultural.
De acuerdo con Gruber y Grube (2000), la información que los adolescentes pueden
llegar a recibir es muy variable, desde quienes reciben información completa y
precisa, hasta quienes obtienen poca información. Ante esta falta de información,
acudir a otras fuentes como compañeros, Internet o medios de comunicación puede,
según estos autores, dejarles con una comprensión insuficiente de lo que constituye
una relación saludable y los límites de unas conductas sexuales seguras, incluyendo
la prevención de la violencia sexual.
Jones (2010) llevó a cabo un estudio analizando las conversaciones sobre sexualidad
de adolescentes con sus padres y madres, partiendo de 46 entrevistas individuales a
varones y mujeres de entre quince y diecinueve años. Después de los amigos o grupos
de iguales, para las mujeres adolescentes que fueron entrevistadas, la madre era la
segunda interlocutora más frecuente en cuestiones de sexualidad, mientras que para
los varones es el padre o ambos progenitores (padre y madre).
Al ser cuestionados sobre con quiénes nunca hablan del tema, las mujeres primero
mencionaron a ambos padres —señalados por todas las que no habían indicado a la
madre como interlocutora habitual— y luego al padre. En total, dos terceras partes
de las entrevistadas declaraban no hablar nunca de sexualidad con su padre. Entre
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los varones, los docentes fueron los más mencionados como aquellos con quienes
nunca hablan del tema, seguidos de los padres.
Mora et al. (2002) definen la sexualidad como un concepto que engloba los aspectos
psicológicos y sociales del sexo, no solamente lo físico (anatomía y fisiología), sino
En los estudios es común encontrar que se emplean como sinónimos los términos de
prácticas y conductas sexuales. No obstante, las conductas tienen una connotación
más individual y las prácticas se enmarcan en lo común o compartido.
Por otro lado, tal y como resalta Flynn (2007), la sociedad actual está sexualizada y,
además, en los últimos tiempos, esa sexualización llega a edades cada vez más
tempranas. No solo los medios de comunicación, Internet o televisión proyectan
imágenes sexuales de forma indiscriminada y a cualquier hora del día o en cualquier
lugar, sino que también se han analizado letras de canciones, revistas para
adolescentes, la publicidad e incluso los juguetes.
temas como serían la imagen de la mujer como objeto, el intento de atraer a los niños
a ver programas de televisión en horario cada vez más tardío y una excesiva
condescendencia, por parte de la sociedad.
Si entendemos la salud como el bienestar físico, psicológico y social (OMS, 1948), uno
de los principales problemas de salud sexual en la adolescencia son los embarazos
no planeados, que ocurre cuando la mujer se queda embaraza antes de los veinte
años y se trata de una situación no planeada y, por tanto, inesperada.
En este sentido, como señalan Mora et al. (2002), las relaciones sexuales no
protegidas pueden derivar en el contagio de infecciones de transmisión sexual (ITS)
si se tienen relaciones sexuales sin protección con una persona infectada. El contagio
se da a través del intercambio de fluidos corporales infectados (semen, líquido
preseminal, sangre y fluidos vaginales). Una excepción es la hepatitis B, que no puede
considerarse puramente ITS, al transmitirse también mediante la saliva. Entre las ITS
más comunes se hallan la sífilis, la gonorrea, la clamidia, las verrugas y los herpes
genitales y el VIH o SIDA. No obstante, según constatan Rodríguez-García, Oliva y Gil
(2007), la información sobre ITS entre adolescentes es insuficiente.
Pero debemos respetar, por encima de todo, el derecho de los padres a ser los
primeros y más importantes educadores de sus hijos, cosa que se olvida con facilidad
y se tiende a dejar la llamada educación sexual en pseudoexpertos que banalizan o
dan una visión sesgada y excesivamente utilitarista y hedonista; o que desvinculan el
sexo del amor, la responsabilidad, la madurez y la auténtica libertad.
Diversos autores (recogidos por Jiménez-Hernández et al., 2009) señalan que los
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padres deben tener apertura hacia el tema y dar confianza a los adolescentes para
que pueda hablar sobre los riesgos del inicio de las relaciones sexuales a temprana
edad con el fin de hacerles más conscientes y responsables y, paradójicamente,
retrasar el inicio de las relaciones sexuales al vincular la sexualidad con el amor y
la responsabilidad.
para la vida que vayan encaminadas a alejar el alcohol, drogas o acceso a las armas
de los adolescentes y adultos.
VIH: aunque ha disminuido considerablemente su prevalencia respecto a épocas
anteriores, sigue siendo elevado entre la población adolescente.
maternal_child_adolescent/topics/adolescence/dev/es/
Beatriz San Millán. (15 de septiembre de 2015). Documentos TV. Hablando de sexo con
adolescentes [Archivo de vídeo]. Recuperado de
http://www.rtve.es/alacarta/videos/documentos-tv/documentos-tv-hablando-sexo-
adolescentes/1947407/
La sexualidad es un tema que tanto para adolescentes como para adultos sigue
siendo tabú en muchas ocasiones. Esto dificulta la comunicación e impide que padres
e hijos puedan hablar abiertamente sobre un tema tan importante como es el sexo.
Una buena educación sexual pasa por aprender desde niños aspectos como la
reproducción o el desarrollo sexual, psicológica y biológicamente hablando, y que a
medida que su desarrollo intelectual lo permite se irán volviendo más complejos. En
el documental, varios adolescentes responden a una serie de preguntas acerca de
cómo viven ellos la sexualidad y lo que creen o no acerca del sexo.
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6. La sexualidad:
A. Se restringe al ámbito de las relaciones sexuales.
B. Debe tratarse desde el punto de vista de los sentimientos principalmente,
dejando de lado el resto de los aspectos.
C. Integra todo un conjunto de sentimientos, valores, actitudes, conductas e
interacciones, con un componente físico, emocional, social y cultural.
D. Ninguna de las anteriores es correcta.