Adolescencia y Riesgos de Internet
Adolescencia y Riesgos de Internet
ADOLESCENCIA e INTERNET
Trabajo Practico Quédate en Casa
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Fundación Jóvenes del Futuro
1. Explique cuál es la relación que los adolescentes tienen con el uso de internet
2. Explique cuáles son los aspectos negativos del uso de las redes sociales
3. Desarrolle sobre el Grooming. Ejemplificar con imágenes o dibujos
4. Explique sobre el Ciberbullying. Ejemplificar con imágenes o dibujos
5. Desarrolle sobre Sexting. Ejemplificar con imágenes o dibujos
6. Señale Seis consejos para mejorar la comunicación con hijos y alumnos adolescentes
7. Explique de qué manera usted como futuro preceptor/a podría ayudar a un adolescente frente a
estos flagelos de Internet.
ADOLESCENCIA E INTERNET
Aunque los beneficios de Internet son muchos no se deben ignorar los peligros y riesgos que puede
conllevar hacer un mal uso del mismo para los jóvenes y niños.
Es indudable que la utilización de Internet ha ido ganando terreno de forma progresiva e imparable en
todas las esferas de nuestras vidas, desde las actividades de ocio y entretenimiento hasta la forma en la
que se establecen las relaciones sociales, constituyendo además una fuente de información de referencia
sobre cualquier tema o condición. Los adolescentes de hoy en día deben ser considerados como “nativos
digitales” y por tanto han crecido inmersos en la tecnología digital, con Internet, los videojuegos, la
telefonía móvil y un conjunto variado de gadgets (pequeños dispositivos y/o miniaplicaciones con
funciones específicas que ofrecen diversas prestaciones tecnológicas), que presentan algunas
características en común, como son su ubicuidad y su sencillez de uso, proporcionando el acceso a
múltiples contenidos y ofreciendo la posibilidad de mantener al mismo tiempo un gran número de
contactos y relaciones sociales..
Uso de Internet
Son indiscutibles las numerosas posibilidades
y ventajas que ofrece el uso de Internet en
todos los ámbitos. Sin embargo, no se deben
ignorar los peligros y riesgos que puede
conllevar el hacer un mal uso del mismo,
sobre todo en sectores de la población
especialmente influenciables o vulnerables
como pueden ser los niños, los adolescentes
o las personas con determinados problemas
psicológicos.
El uso de Internet por parte de los
adolescentes suele centrarse principalmente
en establecer contactos y vinculaciones con grupos de iguales, superando la distancia física. Este medio
les permite poder expresarse y hablar de determinados temas que podrían resultarles difíciles de tratar en
relaciones directas, a la vez que puede convertirse en una forma de intentar superar estados de
aburrimiento o monotonía, al permitirles encontrar información sobre temas que les resultan estimulantes.
Si disponen de ordenador en casa y éste no tiene activados los filtros que limiten el acceso a
determinadas páginas de información, los niños y adolescentes pueden encontrarse, accidental o
intencionadamente, contenidos, servicios y personas no siempre fiables ni aptas para su edad.
Los principales riesgos asociados a un mal uso de Internet son:
• El acceso a contenidos no contrastados, poco fiables o falsos.
• Una sobreestimulación, dispersión de la atención o dedicación de excesivo tiempo para buscar
una determinada información.
• La facilidad de acceso a páginas con información
peligrosa o nociva, por ejemplo, a imágenes de
contenido sexual, pornográfico o violento o a textos y
relatos que pueden incitar al consumo de drogas o
medicación, así como al seguimiento de ideologías de
tipo racista, sexista o, incluso, a la afiliación a
determinadas sectas.
• La recepción porcorreo electrónico de determinados
mensajes de propaganda no deseada, el contenido de
la cual puede proponer negocios ilegales o contener
virus.
• La participación en chats, foros o determinadas redes sociales puede facilitar contactos
indeseados con personas que pueden utilizar identidades falsas, buscando, por ejemplo, víctimas
para actos sexuales, violentos o delictivos. Asimismo, la recepción de mensajes personales cuyo
contenido puede resultar ofensivo puede también propiciar la posibilidad de entrar en discusiones,
recibir amenazas o, incluso, encontrarse involucrado en situaciones de abuso o acoso a través de
la red. Hay que tener en cuenta que el anonimato que proporciona Internet puede facilitar el
atrevimiento de determinados comentarios o actitudes que difícilmente se expresarían en las
relaciones directas con otras personas.
• La pérdida de intimidad que conlleva la cumplimentación de formularios de acceso a algunas
páginas, facilitándose información personal a individuos o empresas desconocidas.
• Los menores pueden verse influenciados por una publicidad engañosa o abusiva, que les incite a
realizar compras por Internet sin la autorización de sus padres. Los datos personales y los
códigos secretos de las tarjetas de crédito que se facilitan en las compras pueden convertirles en
víctimas de estafas o robos en páginas Web poco fiables o controladas por terceros.
• El desarrollo de trastornos psicológicos como la adicción a Internet que pueden surgir cuando
confluyen determinados factores, como problemas en la autoestima, la sociabilidad o dificultades
familiares, unidos a la vulnerabilidad típica de esta edad y a la cantidad de estímulos atractivos y
sensaciones placenteras que puede proporcionar Internet.
• Un adolescente puede haber desarrollado una adicción a Internet cuando de manera habitual es
incapaz de controlar el tiempo que permanece conectado, relega sus principales obligaciones,
evita o abandona otras actividades importantes, pierde contactos sociales, reduce las horas de
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sueño, descuida hábitos de alimentación, salud, higiene personal y actividad física y tiende a
mostrarse irritable. Existen diferentes modalidades específicas de adicción a Internet, como la
necesidad de buscar información constantemente, la de la búsqueda de determinadas
sensaciones, la de frecuentar entornos sociales, anhelando conocer gente nueva con
personalidades ficticias, la adicción al juego o a la compra compulsiva, entre otras.
¿Cómo actuar?
Los padres y educadores deben estar atentos al uso que sus hijos y alumnos hacen de Internet,
controlando el tiempo que éstos pasan conectados, la frecuencia con la que lo hacen, los motivos
por los que dicen que se conectan, la reacción que tienen cuando se les interrumpe y la actitud
que muestran mientras están navegando por la red.
Es importante enseñarles progresivamente a seleccionar contenidos y fuentes de información
fiables, desarrollando la capacidad de ser críticos con las mismas. Este proceso educativo debe
pasar por alertarles del peligro que conlleva facilitar datos personales en la red, entablar relación
con personas desconocidas o el intercambio de archivos y mensajes en un entorno no seguro.
Al mismo tiempo, se les debe ayudar a evitar la dispersión, concretando los términos según la
información buscada y delimitando a la vez el tiempo destinado a la conexión a Internet en función
del objetivo que se persiga: trabajos escolares, juegos, contactos con amigos, etc. Un buen
recurso es también la instalación de programas de protección en los ordenadores que limiten el
acceso a determinadas páginas Web.
Siempre es aconsejable buscar la ayuda profesional de un psicólogo si se detectan señales de un
mal uso de Internet por parte de niños o adolescentes o se sospecha de una posible adicción a la
red.
expuestos a situaciones que, en lo inmediato, les pueden generar altos niveles de estrés y daños
importantes en la visión de sí mismos, con serios riesgos para su salud mental.
Sin embargo, también es posible transmitir a través de la web, mensajes claros y seguros, produciéndose
con ello oportunidades enriquecedoras para el propio desarrollo.
TIPOS DE COMUNICACIÓN A TRAVÉS DE REDES SOCIALES E INTERNET
(CIBERCOMUNICACIÓN)
Para entender el concepto de cibercomunicación, los elementos asociados a él y al cambio de paradigma
en esta área, es necesario revisar antes algunas definiciones sobre el concepto clásico de comunicación:
“La comunicación es la interacción de las personas que entran en ella como sujetos. No sólo se trata del
influjo de un sujeto en otro, sino de la interacción. Para la comunicación se necesita como mínimo dos
personas, cada una de la cuales actúa como sujeto”
Los teóricos de la comunicación plantean que “toda conducta y no sólo el habla, es comunicación y toda
comunicación, incluso los indicios comunicacionales de contextos impersonales, afectan la conducta”
Se encuentran aquí postulados básicos sobre la comunicación: “No se puede no comunicar, en toda
comunicación existe un nivel de contenido y un nivel de relación, la naturaleza de una relación depende
de la forma de puntuar o pautar las secuencias de comunicación que cada participante establece, en toda
comunicación existe un nivel digital (símbolos lingüísticos o escritos) y un nivel analógico (conducta no
verbal). Todos los intercambios comunicacionales son simétricos o complementarios, según estén
basados en la igualdad o la diferencia”
La cibercomunicación se define como el proceso de la comunicación mediatizado a través de internet, y
a través de las redes sociales en general. Nace dentro de un contexto cultural denominado cibercultura,
que se define como una “cultura nacida de la aplicación de las nuevas tecnologías de la información y la
comunicación, en medios masivos como internet. Cultura de polaridades, de opuestos, de ventajas y
desventajas, de libertad absoluta, anonimato, ciberdelitos; constituida por ciberciudadanos con derechos
y obligaciones”
ASPECTOS NEGATIVOS DEL USO DE LAS REDES SOCIALES
A partir de los estudios que muestran las altas cifras de uso
y abuso de las redes sociales en adolescentes y jóvenes,
se desprende la gran atracción que ejercen en este grupo
etario tan vulnerable por sus procesos neuropsicobiológicos
y sociales. Por eso, se hace necesario revisar los efectos
negativos que pueden producir estos nuevos estilos de
comunicación y de conexión permanente. El abuso de
redes sociales ha mostrado una asociación con depresión,
síndrome de déficit atencional con hiperactividad, insomnio,
disminución de horas total de sueño, disminución del
rendimiento académico, repitencia y abandono escolar.
También ha sido asociado con un amplio rango de
problemas psicosociales. Estudios han revelado falla en la toma de decisiones en los adictos a juegos
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online. Los adolescentes que juegan de forma excesiva tienen menos capacidad de procesar el Feedback
frente a las decisiones, no considerándolo a la hora de tomarlas. Se ha visto, además, fallas en los
procesos de aprendizaje En relación al desarrollo de personalidad, se ha registrado que, a mayor
gravedad de la personalidad, mayor es el riesgo de adicción. El Trastorno de Personalidad Borderline
aumenta el riesgo de ciberadicción.
En relación a los aspectos negativos del uso de redes
sociales en particular y de objetos tecnológicos en general,
sabemos que la exposición a violencia en los medios de
comunicación, internet, videojuegos y redes sociales,
aumenta las interacciones agresivas en niños y
adolescentes en encuadres sociales no estructurados. Se
produce, además, un alto grado de exposición deseada y
no deseada a pornografía en usuarios de internet y existe
una mayor exposición en individuos vulnerables (con
tendencia a la delincuencia, con depresión y/o que han
sido victimizados). Se genera una baja capacidad de
lectura facial y de habilidades sociales directas. Los
videojuegos tienen la capacidad de inducir a corto plazo
comportamientos violentos, neutrales y/o prosociales en
los niños, independiente de variables temperamentales (especialmente en menores de siete años). La
evidencia es menos consistente cuando se considera a los adolescentes. El pronóstico a largo plazo para
todas las edades es incierto.
Internet y las redes sociales pueden estimular fácilmente conductas inadecuadas debido a la existencia
de anonimato y falseamiento de identidad, como exhibicionismo, agresividad, engaño, entre otros.
A continuación, se abordan algunos de los peligros a los que pueden estar expuestos.
depresión, baja autoestima, desconfianza, cambios de humor repentinos y bruscos, bajo rendimiento
académico, aislamiento, alteraciones del sueño y de la alimentación, ideas e intentos de suicidio.
La palabra "grooming" es un vocablo de habla inglesa y se vincula al verbo "groom", que alude a
conductas de "acercamiento o preparación para un fin determinado".
El grooming comprende todas aquellas conductas ejecutadas "online" por pedófilos (los groomers) para
ganar la confianza de menores o adolescentes mediante la utilización de una identidad usurpada,
fingiendo "buena onda", empatía, identidad de intereses o contención emocional con la finalidad de
concretar un abuso sexual.
Estos individuos utilizan los chats y las redes sociales como vehículos para tomar contacto con sus
víctimas. Generalmente crean una identidad falsa (puede ser la de "un famoso") en Facebook o Twitter
utilizando su imagen, y desde ese lugar toman contacto con el menor para emprender el camino del
engaño que finaliza con una violación o abuso sexual.
Mediante mecanismos de seducción busca el intercambio de imágenes comprometedoras de contenido
sexual, que luego son utilizadas para extorsionar a las víctimas con la amenaza de su exhibición a
familiares o amigos
En otros casos, el pedófilo se hace pasar por otro adolescente y mediante mecanismos de seducción
busca el intercambio de imágenes comprometedoras de contenido sexual, que luego son utilizadas para
extorsionar a las víctimas con la amenaza de su exhibición a familiares o amigos.
En todos los casos, el objetivo de estas acciones es uno solo: mantener un encuentro real con el menor o
adolescente para abusar sexualmente del mismo.
El grooming es moneda corriente en la actualidad y cobra a diario víctimas que guardan un promedio de
edad que comprende de 10 a 17 años. Los padres y las instituciones educativas deben tomar conciencia
de esta modalidad delictiva que tiene particular cuna en las redes sociales, las que decididamente no
constituyen una moda pasajera: han venido para quedarse.
¿Cómo podemos evitar como padres que nuestro hijo sea víctima del grooming?
Es evidente que la clave es prevenir sobre el engaño, explicando los riesgos que existen en la red e
informar sobre las medidas de seguridad disponibles, insistiendo en que no deben citarse con extraños
por mucho que nuestros jóvenes crean que no son extraños ni desconocidos porque han chateado
durante unos días. Una de las mejores indicaciones es ser prudente, desconfiar de las buenas palabras
de los desconocidos y aplicar el sentido común.
Sentido común y pensamiento crítico
Pero solo conseguiremos que los adolescentes y preadolescentes adquieran conciencia de este tipo de
casos animándolos a que desarrollen pensamiento crítico, igual que nos sucedió a nosotros cuando
dejamos de creernos al cien por cien lo que observamos en el televisor. Debemos conseguir que se
cuestionen la edad, la personalidad y las intenciones de personas desconocidas que contactan con ellos
a través de internet. Hay que advertir a nuestros hijos de que no es algo correcto ni aceptable que un
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desconocido les pida que se encuentren a escondidas, y que esa cita puede conllevar terribles
consecuencias.
Debemos comunicarles también que, si finalmente se deciden a conocer a esa persona, deben
ir siempre acompañados por otra persona que les pueda ayudar en caso de que suceda algo
extraño. Y un largo listado de recomendaciones que ya han indicado instituciones policiales y educativas
y que debemos ir recordando para ir concienciado a nuestros hijos de los potenciales peligros que
puedan correr si son demasiado crédulos.
Ciberbullying
La ciberviolencia o violencia virtual se refiere a la forma en que los medios de comunicación (internet,
telefonía móvil, sitios web y/o videojuegos online) pueden favorecer la violencia e incluso ejercerla sobre
distintos grupos de personas. Los niños y jóvenes vinculados al fenómeno del Matonaje escolar utilizan
los medios de comunicación como otra forma de ejercer violencia hacia sus pares, especialmente desde
el anonimato. Suele ser una extensión (virtual) del maltrato realizado presencialmente. Implica un daño
recurrente y repetitivo que tiene un impacto significativo en la o las víctimas.
Se puede manifestar de distintas formas: publicar en internet una imagen, video, “memes”, datos privados
y cualquier información que pueda perjudicar o avergonzar a alguien o hacerse pasar por otra persona
creando un perfil falso, ya sea para exponer aspectos privados de ella o agredir a terceros, entre otros.
Es fundamental que los adolescentes que están expuestos
a este fenómeno logren pedir ayuda para poder generar un
equipo de trabajo que investigue, detenga, sancione y
repare.
Las intervenciones deben estar dirigidas tanto a las
víctimas como a los agresores y a las familias
involucradas.
La agresión es una conocida disposición del abanico de las
emociones humanas, caracterizada por la acción en la que
un sujeto intenta intencionalmente causarle un daño a otro.
Esta conducta puede aparecer y desaparecer en un breve período de tiempo, pero su duración también
puede prolongarse y no remitir de manera rápida o fácil: entramos así dentro del terreno del acoso. El
acoso, entonces, tiene el componente agresivo de la
intencionalidad de hacer daño, pero éste perdura en
el tiempo y es normal encontrar episodios de violencia
repetidos que dan cuenta de esta cronicidad. En todo
hecho de acoso también aparece la desigualdad de
poder entre la víctima y el agresor. Acerca de este
último, encontramos que el acoso puede ejercerse de
manera individual o grupal.
Los tipos de daño producto del acoso suelen ser
variables, siendo los más comunes los físicos (golpes,
empujones, quemaduras), verbales (insultos,
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amenazas), psicológicos (expandir rumores sobre la víctima) o sociales (exclusión de la víctima del
ámbito grupal). Cuando el acoso se produce a través de las tecnologías de información y comunicación
(TIC), hablamos del ciberacoso, o en inglés, «cyberbullying». Las tecnologías actuales ofrecen al agresor
una amplia gama de modalidades, como el acoso mediante numerosos mensajes, llamadas,
publicaciones o correos, que toman la forma de amenazas y/o insultos. El fenómeno también se
materializa en la difusión de imágenes comprometidas, rumores y chismes. Los agresores cuentan con la
posibilidad de hackear la cuenta de alguien, de crear perfiles falsos en las redes sociales y en casos
extremos, la grabación de la agresión o la humillación de la víctima para difundirlo posteriormente.
El daño a las víctimas es algo que debe tomarse muy en serio y no minimizarse. El daño debe evaluarse
en cada caso en particular. La víctima de cyberbullying sufre una desestructuración de su vida,
evidenciada en determinados síntomas. No hay dos sujetos iguales, así que la intensidad sintomática
dependerá de cómo el sujeto, en cada caso, elabora la situación traumática que sufrió.
La depresión aparece como una reacción afectiva frente
a una situación real de pérdida (un ser querido, una
posesión muy apreciada, etc.), que implica profundos
sentimientos de pena, dolor y abatimiento Se trata, en el
caso del acoso informático, de una depresión reactiva,
es decir, existe una relación evidente entre la situación
de pérdida específica y la reacción depresiva,
constituyendo esta pérdida el núcleo central del
contenido depresivo, no importando la gravedad o profundidad del mismo. Debemos recordar que el
acoso implica una agresión sostenida en el tiempo, por lo que los fenómenos relacionados con el estrés
también pueden manifestarse en las víctimas del acoso informático. En un principio, la víctima responde
adaptándose al estrés, pero cuando los agentes estresores son recurrentes y continuos como en el caso
del acoso informático, el individuo se desadapta. Cuando fallan las respuestas de adaptación, y la presión
se hace permanente, se producen diferentes efectos, como incremento de la fatiga, dificultad para la
concentración, dolores musculares, cefaleas, colon irritable, dispepsias, insomnio, etc. También aparece
deterioro en las funciones cognitivas y emocionales: disminución de la capacidad de manejar información,
irritabilidad e inquietud, preocupación constante, aumento de la agresividad, entre otros.
Sexting
Es una práctica que consiste en compartir imágenes de tipo sexual, personal o de otros, por medio de
teléfonos o internet. El riesgo, es que las imágenes sean publicadas y viralizadas sin permiso. Con ello la
intimidad queda expuesta a la mirada pública, con
todas las consecuencias a corto y largo plazo de
este hecho. Más de la mitad de
los adolescentes han practicado Sexting en
alguna ocasión. El envío e intercambio de
contenidos de tipo erótico o sexual a través del
móvil o de otros dispositivos ha aumentado de
forma muy significativa en los últimos cinco años
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entre los más jóvenes de la mano de la evolución de las nuevas tecnologías. El Sexting se ha convertido
en algo habitual entre adolescentes y con ello se multiplican los problemas que esta práctica puede
conllevar: bullying, ciberbullying, stalking, grooming o violencia machista. Sexting es un anglicismo que
proviene de la contracción de las palabras "sex" y "texting", y hace referencia a contenidos de carácter
sexual, compartidos mediante el teléfono móvil.
Un estudio reciente revela que al menos uno de cada cuatro adolescentes recibe textos y correos
sexualmente explícitos, al tiempo que uno de cada siete es responsable de enviar este tipo de
contenidos.
El Sexting: una práctica peligrosa
Sheri Madignan, autor principal del estudio llevado a cabo por el Instituto de investigación del Hospital de
Alberta y la Universidad de Cargary en Canadá, afirma que ésta puede ser una manera saludable para
que los jóvenes exploren la sexualidad y la intimidad cuando se da de forma consensuada. El problema
es cuando se coacciona, o cuando se comparten estos contenidos sin permiso. Entonces podemos
estar hablando de ciberacoso, con muchas
de las consecuencias que esta práctica
puede ocasionar en la salud mental de
quien la padece.
Cómo podemos ayudar a nuestros
adolescentes
Cada vez es más frecuente que los
niños/as empiecen a tener móvil a partir de
los 10 años, por eso es importante que
los padres eduquen a sus hijos/as en
el Sexting a partir del momento en que
éstos tienen acceso a este tipo de
aparatos. Abordar el tema dentro de las conversaciones sobre la práctica de sexo seguro y la protección
de su privacidad en las redes, es una manera adecuada de hacerlo.
"La juventud suele pensar que los adultos son unos exagerados con respecto a la valoración de un
posible riesgo, y más aún cuando hay tecnología involucrada. Tampoco ayuda que los adultos se
limiten a decir que" no hagan esto ", dice Lisa Jones, investigadora de los crímenes contra los niños en
el centro de Investigación de la Universidad de New Hampshire en Durham. "Pero el Sexting puede ser
arriesgado y, ciertamente, el uso compartido no consensuado de imágenes explícitas es perjudicial
e incluso potencialmente criminal".
"Es fundamental una comunicación sincera sobre el Sexting seguro con nuestros hijos. Los jóvenes
necesitan tener adultos que les proporcionen información precisa". "Los mensajes de precaución
sobre sexting serán más eficaces si están integrados en una educación juvenil sobre relaciones
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amorosas, tratando a los demás con respeto, dando opciones para responder a la presión sexual y
educando en la toma de decisiones saludables sobre el comportamiento sexual".
qué quiere decir cada uno. Incluiremos también los dos indicadores para los mensajes de audio, y
acabaremos explicándote por qué con algunos usuarios nunca recibes el doble check azul.
Qué significan los iconos de estado de WhatsApp