El análisis de laboratorio en Mecánica de Suelos es esencial para entender el
comportamiento y las propiedades de los materiales terrestres frente a diferentes
condiciones de carga y compactación. Dentro de estas prácticas, el ensayo de
compactación del suelo desempeña un papel central, ya que permite evaluar
cómo factores como la densidad y el contenido de humedad afectan la capacidad
portante y la permeabilidad del suelo, aspectos clave en el ámbito de la ingeniería
civil y geotécnica.
En este informe se desarrolla el ensayo de compactación del suelo utilizando
agregado fino que pasa por el tamiz N°4, aplicando el método modificado de
compactación con 25 golpes. Para realizar este procedimiento, se empleó una
muestra inicial de aproximadamente 7000 gramos, detallando las características
físicas del equipo utilizado, como las dimensiones del anillo y las propiedades del
pistón, incluyendo su masa y la altura de caída.
El estudio no solo busca determinar los parámetros de densidad del suelo
compactado, sino también calcular la energía de compactación aplicada durante
el proceso. Este cálculo es relevante, ya que proporciona información sobre la
energía requerida para alcanzar niveles óptimos de compactación, lo cual influye
directamente en la resistencia y estabilidad del suelo.
A lo largo del documento, se describe detalladamente el procedimiento
experimental, se presentan los resultados obtenidos y se discuten sus
implicaciones en el diseño y la construcción de infraestructuras. Finalmente, se
abordarán posibles limitaciones del método y se propondrán recomendaciones
para mejorar su aplicación en futuras investigaciones y proyectos de ingeniería
geotécnica.
El ensayo Proctor estándar es una de las metodologías más empleadas para
evaluar las propiedades de compactación de los suelos, estableciendo la relación
entre el contenido de humedad y la densidad seca máxima que se puede alcanzar
bajo condiciones específicas de compactación mecánica. Este procedimiento se
realiza conforme a la norma ASTM D698, que garantiza la uniformidad y precisión
en los resultados obtenidos.
El objetivo principal del ensayo Proctor estándar es determinar la densidad seca
máxima del suelo y el contenido óptimo de humedad necesario para alcanzarla.
Para ello, se utiliza un molde cilíndrico con una capacidad de 1 litro, el cual se
llena con tres capas de suelo compactadas uniformemente mediante una maza
de 2.5 kg que cae desde una altura de 305 mm.
La compactación del suelo es un proceso clave en la ingeniería civil, ya que
mejora significativamente las propiedades mecánicas del material, como su
resistencia y capacidad portante, reduciendo además su compresibilidad y
permeabilidad. Los datos obtenidos a partir de este ensayo son esenciales para el
diseño y control de obras como carreteras, represas, rellenos y cimientos.
Este informe describe detalladamente los procedimientos realizados durante el
ensayo Proctor estándar, los equipos y materiales utilizados, así como los
resultados obtenidos. Además, se analiza el comportamiento del suelo al variar su
contenido de humedad, identificando el valor óptimo que permite alcanzar la
densidad seca máxima y garantizar la compactación más eficiente posible.