Evaluación de la formación de biomasa en cuanto al Peso Seco medido
en plantas de tomate o trigo cultivadas sobre sustrato o suelo.
Para el peso seco de las plantas de tomate (Figura 3) y trigo (Figura 4) se observaron
diferencias significativas con respecto a las distintas dosis de formulado fúngico
utilizado (autoclavado y no autoclavado). La aplicación de formulado fúngico
incrementó el peso seco de las plantas que crecieron en sustrato, aunque dependió de la
especie vegetal. En el caso del tomate, únicamente la mayor dosis de formulado sin
autoclavar (10%) produjo diferencias significativas respecto a las plantas control (sin
formulado fúngico; (F6, 11.8=5.18, P< 0.0070, Figura 4). Sin embargo, en el caso del trigo
todas las dosis de formulado fúngico (autoclavado y sin autoclavar) tuvieron un efecto
significativo respecto al control (Fxx=1.9, P< 0.14). Además, este efecto positivo del
formulado sobre el peso seco también se apreció para la dosis 1% (suelo sin autoclavar;
(Fxx=1.9, P< 0.14). Cuando las plantas crecieron en suelo, se observó un efecto negativo
con las distintas dosis del formulado, reduciéndose significativamente el peso seco de
las plantas de tomate que crecieron con la dosis (10%Aut< 5%< 2.5%< 1%< 1%Aut<
10%< 0%) no hubo diferencias significativas entre 0% y 10%).
Figura 3. Peso Seco de plantas de tomate (media ± error estándar, n=5) a 63 días después de siembra,
cultivadas sobre sustrato (turba ligeramente descompuesta) o suelo de la finca Trinidades. Tratamientos:
Control, ausencia de aplicación de conidios al suelo (0%); aplicación de formulado fúngico autoclavado
en proporciones 1% y 10%; aplicación del formulado fúngico, dosis en proporciones 1%, 2.5%, 5%, 10%.
Letras diferentes indican diferencias significativas entre las medias de los tratamientos de formulado
fúngico para las plantas que crecen en sustrato o en suelo según la prueba posthoc LSD.
Figura 4. Peso Seco de plantas de trigo (media ± error estándar, n=5) a 63 días después de siembra,
cultivadas sobre sustrato (turba ligeramente descompuesta) o suelo de la finca Trinidades. Tratamientos:
Control, ausencia de aplicación de conidios al suelo (0%); aplicación de formulado fúngico autoclavado
en proporciones 1% y 10%; aplicación del formulado fúngico, dosis en proporciones 1%, 2.5%, 5%, 10%.
Letras diferentes indican diferencias significativas entre las medias de los tratamientos de formulado
fúngico para las plantas que crecen en sustrato o en suelo según la prueba posthoc LSD.
Evaluación de la longitud medida en plantas de tomate o trigo
cultivadas sobre sustrato o suelo.
Para la medición de la longitud de las plantas de tomate (Figura 5) y trigo (Figura 6) no
se observaron diferencias significativas con respecto a las distintas dosis de formulado
fúngico utilizado (autoclavado y no autoclavado). En el caso del tomate, no hubo
diferencias significativas entre la dosis control 0% y las dosis con formulado sin
autoclavar, aunque sí se produjeron entre las dosis 1% y 10% autoclavados y el resto de
las dosis (F6, 11.8=5.18, P< 0.0011, Figura 5). Sin embargo, en el caso del trigo solo las
dosis 5% y 10% de formulado fúngico tuvieron un efecto significativo respecto al
control 0% y la dosis 1% (sin autoclavar), no se han observado diferencias significativas
entre las dosis no autoclavadas exceptuando el tratamiento 1% respecto a las demás (F 6,
10.6=4.94, P< 0.0017, Figura 6). En las plantas de trigo cultivadas sobre suelo se
apreciaron diferencias significativas entre las dosis 1% (autoclavado y sin autoclavar) y
el resto de dosis, tal que (1% >1%AUT >2.5% >10% >0% >5% >10%AUT) (F 4, 7.1=3.6,
P< 0.0173, Figura 6). Por último, cuando las plantas de tomate crecieron en suelo, se
observaron diferencias significativas entre las dosis control 0%, 1% (autoclavado) y
10% respecto a las dosis de formulado (sin autoclavar) y 10% (autoclavado),
reduciéndose significativamente la longitud de las plantas de tomate que crecieron con
la dosis sin autoclavar respecto a los controles (exceptuando la dosis 10% sin
autoclavar), en los que se aprecia (0% y 1%Aut) un incremento en la longitud (F 4,
7.1=3.6, P< 0.0173, Figura 5).
Figura 5. Longitud de plantas de tomate (media ± error estándar, n=5) a 63 días después de siembra,
cultivadas sobre sustrato (turba ligeramente descompuesta) o suelo de la finca Trinidades. Tratamientos:
Control, ausencia de aplicación de conidios al suelo (0%); aplicación de formulado fúngico autoclavado
en proporciones 1% y 10%; aplicación del formulado fúngico, dosis en proporciones 1%, 2.5%, 5%, 10%.
Letras diferentes indican diferencias significativas entre las medias de los tratamientos de formulado
fúngico para las plantas que crecen en sustrato o en suelo según la prueba posthoc LSD.
Figura 6. Longitud de plantas de trigo (media ± error estándar, n=5) a 63 días después de siembra,
cultivadas sobre sustrato (turba ligeramente descompuesta) o suelo de la finca Trinidades. Tratamientos:
Control, ausencia de aplicación de conidios al suelo (0%); aplicación de formulado fúngico autoclavado
en proporciones 1% y 10%; aplicación del formulado fúngico, dosis en proporciones 1%, 2.5%, 5%, 10%.
Letras diferentes indican diferencias significativas entre las medias de los tratamientos de formulado
fúngico para las plantas que crecen en sustrato o en suelo según la prueba posthoc LSD.
Evaluación de la cantidad de Fósforo por Kg de Materia Seca medida
en plantas de tomate o trigo cultivadas sobre sustrato o suelo.
Para la medición de los gramos de Kg de Fósforo de las plantas de tomate (Figura 8) y
trigo (Figura 9) no se observaron diferencias significativas con respecto a las distintas
dosis de formulado fúngico utilizado (autoclavado y no autoclavado). En el caso del
tomate cultivado sobre sustrato no se observaron diferencias significativas entre las
distintas dosis del formulado, manteniéndose la cantidad de fósforo en un nivel
estabilizado entre tratamientos respecto a las plantas control (sin formulado fúngico; (F 6,
12.2=0.27, P< 0.9456, Figura 7). Asimismo, en el caso del trigo tampoco se aprecian
diferencias significativas entre tratamientos y dosis de control (sin autoclavar, F 6,
12.2=4.08, P< 0.0046, Figura 8). En cambio, en las plantas de trigo cultivadas en suelo se
observa, respecto a los demás tratamientos (incluido el control 0%), una reacción
negativa en las dosis mayores de formulado (10% autoclavado y sin autoclavar; F 6,
12.2=4.37, P< 0.0046, Figura 8). Por último, cuando las plantas de tomate crecieron en
suelo, se apreciaron diferencias significativas entre la dosis control 1% (autoclavado) y
el resto de tratamientos; sin que hubiera diferencias significativas con el control 0%.
Los tratamientos con formulado sin autoclavar han presentado diferencias significativas
sólo entre las dosis 1% y 10% (10%Aut< 10%< 2,5%< 5%< 1%< 0%< 1%Aut) (F 6,
12.2=5.56, P< 0.0001, Figura 7).
Figura 7. mg de fósforo por kg de materia seca (media ± error estándar, n=5) a 63 días después de
siembra, cultivadas sobre sustrato (turba ligeramente descompuesta) o suelo de la finca Trinidades.
Tratamientos: Control, ausencia de aplicación de conidios al suelo (0%); aplicación de formulado fúngico
autoclavado en proporciones 1% y 10%; aplicación del formulado fúngico, dosis en proporciones 1%,
2.5%, 5%, 10%. Letras diferentes indican diferencias significativas entre las medias de los tratamientos
de formulado fúngico para las plantas que crecen en sustrato o en suelo según la prueba posthoc LSD.
Figura 8. mg de fósforo por kg de materia seca (media ± error estándar, n=5) a 63 días después de
siembra, cultivadas sobre sustrato (turba ligeramente descompuesta) o suelo de la finca Trinidades.
Tratamientos: Control, ausencia de aplicación de conidios al suelo (0%); aplicación de formulado fúngico
autoclavado en proporciones 1% y 10%; aplicación del formulado fúngico, dosis en proporciones 1%,
2.5%, 5%, 10%. Letras diferentes indican diferencias significativas entre las medias de los tratamientos
de formulado fúngico para las plantas que crecen en sustrato o en suelo según la prueba posthoc LSD.
Evaluación de la cantidad (mg) de Fósforo por Kg de suelo medida en
plantas de tomate o trigo cultivadas sobre sustrato o suelo.
Al medir los miligramos de fósforo (P) por kg de suelo de las plantas de tomate (Figura
9) y trigo (Figura 10) se observaron diferencias significativas con respecto a las distintas
dosis de formulado fúngico utilizado (autoclavado y no autoclavado). La aplicación de
formulado fúngico no tuvo una influencia significativa en la cantidad de P en el suelo
procedente de las plantas de tomate que crecieron en sustrato, únicamente las menores
dosis de formulado (1% autoclavado y sin autoclavar) produjeron diferencias
significativas respecto a las plantas control (sin formulado fúngico); (F 4, 8.9=1.56, P<
0.2243, Figura 9). En el caso del trigo las dosis de formulado fúngico (autoclavado y sin
autoclavar) no tuvieron un efecto significativo respecto al control, existiendo diferencias
significativas solamente entre la máxima dosis de formulado autoclavado (10%AUT) y
los menores tratamientos (1% autoclavado y sin autoclavar) (F 4, 8.7=1.9, P< 0.1535,
Figura 10). En las plantas de trigo cultivadas sobre suelo no se apreciaron diferencias
significativas entre tratamientos (F4, 8.6=1.88, P< 0.1405). Dentro de las plantas de
tomate cultivadas en suelo, se aprecian diferencias significativas entre la dosis control y
la menor dosis autoclavada (1%AUT) y el resto de tratamientos, reduciéndose
significativamente P en suelo obtenido de las plantas que crecieron con dichas dosis
(10%< 1%< 10%Aut< 0%< 1%Aut) (F3, 6.3=52.92, P< 0.0001) no hubo diferencias
significativas entre 0% y 1%Aut.
Figura 9. mg de fósforo por kg de suelo de plantas de tomate (media ± error estándar, n=5) a 63 días
después de siembra, cultivadas sobre sustrato (turba ligeramente descompuesta) o suelo de la finca
Trinidades. Tratamientos: Control, ausencia de aplicación de conidios al suelo (0%); aplicación de
formulado fúngico autoclavado en proporciones 1% y 10%; aplicación del formulado fúngico, dosis en
proporciones 1%, 2.5%, 5%, 10%. Letras diferentes indican diferencias significativas entre las medias de
los tratamientos de formulado fúngico para las plantas que crecen en sustrato o en suelo según la prueba
posthoc LSD.
Figura 10. mg de fósforo por kg de suelo de plantas de trigo (media ± error estándar, n=5) a 63 días
después de siembra, cultivadas sobre sustrato (turba ligeramente descompuesta) o suelo de la finca
Trinidades. Tratamientos: Control, ausencia de aplicación de conidios al suelo (0%); aplicación de
formulado fúngico autoclavado en proporciones 1% y 10%; aplicación del formulado fúngico, dosis en
proporciones 1%, 2.5%, 5%, 10%. Letras diferentes indican diferencias significativas entre las medias de
los tratamientos de formulado fúngico para las plantas que crecen en sustrato o en suelo según la prueba
posthoc LSD
Evaluación de la cantidad (mg) de Magnesio por Kg de materia seca
medida en plantas de tomate o trigo cultivadas sobre sustrato o suelo.
Al determinar la cantidad (miligramos) de magnesio presente por kg de materia seca
procedente de las plantas de tomate (Figura 11) y trigo (Figura 12) se observaron
diferencias significativas con respecto a las distintas dosis de formulado fúngico
utilizado (autoclavado y no autoclavado). La aplicación de formulado incrementó la
cantidad de magnesio presente en las plantas de tomate que crecieron en sustrato, no se
produjeron diferencias significativas entre tratamientos control, pero sí existieron entre
los tratamientos del 2,5% y 10% con formulado sin autoclavar y las plantas control
(10%Aut< 1%Aut< 1%< 0%< 5%< 2,5%< 10%) (F 6, 11.8=3.51, P< 0.0107, Figura 11).
Este efecto positivo en la cantidad de magnesio presente en las plantas se mantiene en
las plantas de trigo cultivadas en sustrato, donde se presentan diferencias significativas
entre las dos dosis mayores de formulado (sin autoclavar) y las plantas control (1%Aut<
0%< 10%Aut< 1%< 2,5%< 5%< 10%) (F6, 10.7=5.05, P< 0.0016, Figura 12). En las
plantas de trigo cultivadas en suelo, no se han apreciado diferencias significativas entre
tratamientos y las plantas control (F 4, 7.1=0.52, P< 0.7861, Figura 12). En cuanto a las
plantas de tomate cultivadas en suelo, se observó un efecto negativo con las distintas
dosis del formulado, reduciéndose significativamente la cantidad de magnesio presente
en las plantas de tomate respecto a las plantas control (F 5, 8.5=4.73, P< 0.0037, Figura 11)
no hubo diferencias significativas entre los tratamientos 0% y 10%Aut).
Figura 11. mg de magnesio por kg de materia seca de plantas de tomate (media ± error estándar, n=5) a
63 días después de siembra, cultivadas sobre sustrato (turba ligeramente descompuesta) o suelo de la
finca Trinidades. Tratamientos: Control, ausencia de aplicación de conidios al suelo (0%); aplicación de
formulado fúngico autoclavado en proporciones 1% y 10%; aplicación del formulado fúngico, dosis en
proporciones 1%, 2.5%, 5%, 10%. Letras diferentes indican diferencias significativas entre las medias de
los tratamientos de formulado fúngico para las plantas que crecen en sustrato o en suelo según la prueba
posthoc LSD
Figura 12. mg de magnesio por kg de materia seca de plantas de trigo (media ± error estándar, n=5) a 63
días después de siembra, cultivadas sobre sustrato (turba ligeramente descompuesta) o suelo de la finca
Trinidades. Tratamientos: Control, ausencia de aplicación de conidios al suelo (0%); aplicación de
formulado fúngico autoclavado en proporciones 1% y 10%; aplicación del formulado fúngico, dosis en
proporciones 1%, 2.5%, 5%, 10%. Letras diferentes indican diferencias significativas entre las medias de
los tratamientos de formulado fúngico para las plantas que crecen en sustrato o en suelo según la prueba
posthoc LSD
Evaluación de la cantidad (mg) de Calcio por Kg de materia seca
medida en plantas de tomate o trigo cultivadas sobre sustrato o suelo.
Al determinar la cantidad (miligramos) de calcio presente por kg de materia seca
procedente de las plantas de tomate (Figura 13) y trigo (Figura 14) se observaron
diferencias significativas con respecto a las distintas dosis de formulado fúngico
utilizado (autoclavado y no autoclavado). La aplicación de formulado no ha presentado
diferencias significativas entre tratamientos frente a las plantas control, aunque pero sí
existieron entre los tratamientos con menor (1%) y mayor (10%) dosis de formulado
fúngico (sin autoclavar; F6, 11.9=1.85, P< 0.1273, Figura 13). Este efecto positivo en la
cantidad de calcio presente en las plantas se mantiene en las plantas de trigo cultivadas
en sustrato, donde se presentan diferencias significativas entre las dos dosis mayores de
formulado (sin autoclavar) y las plantas control (1%Aut< 0%< 10%Aut< 1%< 2,5%<
5%< 10%) (F6, 10.7=5.05, P< 0.0016, Figura 14). En las plantas de trigo cultivadas en
suelo, no se han apreciado diferencias significativas entre tratamientos y las plantas
control (F4, 7.1=0.52, P< 0.7861, Figura 12). En cuanto a las plantas de tomate cultivadas
en suelo, se observó un efecto negativo con las distintas dosis del formulado,
reduciéndose significativamente la cantidad de calcio presente en las plantas de tomate
respecto a las plantas control (F5, 7.9=6.13, P< 0.0009) no hubo diferencias significativas
entre los tratamientos 0% y 10%).
Figura 13. mg de calcio por kg de materia seca de plantas de tomate (media ± error estándar, n=5) a 63
días después de siembra, cultivadas sobre sustrato (turba ligeramente descompuesta) o suelo de la finca
Trinidades. Tratamientos: Control, ausencia de aplicación de conidios al suelo (0%); aplicación de
formulado fúngico autoclavado en proporciones 1% y 10%; aplicación del formulado fúngico, dosis en
proporciones 1%, 2.5%, 5%, 10%. Letras diferentes indican diferencias significativas entre las medias de
los tratamientos de formulado fúngico para las plantas que crecen en sustrato o en suelo según la prueba
posthoc LSD.
Figura 14. mg de calcio por kg de materia seca de plantas de trigo (media ± error estándar, n=5) a 63 días
después de siembra, cultivadas sobre sustrato (turba ligeramente descompuesta) o suelo de la finca
Trinidades. Tratamientos: Control, ausencia de aplicación de conidios al suelo (0%); aplicación de
formulado fúngico autoclavado en proporciones 1% y 10%; aplicación del formulado fúngico, dosis en
proporciones 1%, 2.5%, 5%, 10%. Letras diferentes indican diferencias significativas entre las medias de
los tratamientos de formulado fúngico para las plantas que crecen en sustrato o en suelo según la prueba
posthoc LSD.