Formación General
Carrera
Psicología educativa
Asignatura
Terapia del Aprendizaje
Tema
Tarea 5
Participante
Lisset Cueto
Matrícula
100051477
Facilitador
ROSA KENYA BUENO. MA
Fecha
19 de diciembre del año 2024
Introducción
Las dificultades de aprendizaje son un conjunto de desórdenes que afectan la
capacidad de un individuo para adquirir, procesar o aplicar información de
manera efectiva. Estas dificultades no son necesariamente indicativas de un
déficit intelectual, sino que pueden surgir de una variedad de factores,
incluyendo condiciones neurológicas, ambientales y emocionales. En este
contexto, el déficit socioafectivo emerge como un factor crítico que puede influir
significativamente en la capacidad de aprendizaje de los estudiantes.
El déficit socioafectivo se refiere a las dificultades en la regulación emocional,
la interacción social y el desarrollo de habilidades interpersonales. Estas
deficiencias pueden manifestarse en la incapacidad para establecer relaciones
saludables, gestionar emociones de manera adecuada, o adaptarse a
situaciones sociales diversas. Cuando un estudiante enfrenta este tipo de
desafíos, su capacidad para involucrarse activamente en el proceso de
aprendizaje se ve comprometida, lo que puede llevar a un ciclo de frustración y
bajo rendimiento académico.
La relación entre las dificultades de aprendizaje y el déficit socioafectivo es
compleja y bidireccional. Por un lado, los estudiantes con dificultades de
aprendizaje pueden experimentar problemas emocionales y sociales debido a
su desempeño académico, lo que a su vez puede agravar sus dificultades. Por
otro lado, aquellos con problemas socioafectivos pueden encontrar obstáculos
significativos en su capacidad para aprender, ya que las emociones y las
relaciones interpersonales juegan un papel esencial en la motivación y el
compromiso con el aprendizaje.
A lo largo de este trabajo, se explorarán las diversas manifestaciones del déficit
socioafectivo en el contexto educativo, así como estrategias y enfoques para
abordar estas dificultades y promover un ambiente de aprendizaje más
inclusivo y efectivo. La comprensión de estas interrelaciones es fundamental
para educadores, padres y profesionales de la salud, quienes desempeñan un
papel clave en el apoyo a los estudiantes que enfrentan estos desafíos.
Realiza la actividad "OVA: El bullying o acoso escolar" que se encuentra
en la plataforma. Toma una captura de pantalla como evidencia de que
has realizado la actividad y explica brevemente lo aprendido
mediante un mapa conceptual en el que incluyas:
Nombre del recurso.
Descripción del contenido.
Imágenes y/o vectores
Síntesis
El bullying, también conocido como acoso escolar, es un fenómeno que se
manifiesta en entornos educativos y se caracteriza por la agresión reiterada y
sistemática de un individuo o grupo hacia otro que carece de la habilidad o
fuerza necesaria para defenderse. Este fenómeno se puede clasificar en tres
características fundamentales:
1. Intencionalidad: El agresor busca causar daño o molestias de manera
deliberada. Por lo tanto, una agresión accidental no se considera bullying.
2. Repetición: Para que una conducta se clasifique como bullying, debe ocurrir
de manera constante a lo largo del tiempo, no siendo suficiente una única pelea
o agresión puntual.
3. Desequilibrio de poder: Existe una asimetría entre el agresor y la víctima,
que puede manifestarse de diferentes formas: físicas (como en el caso de un
agresor más fuerte), psicológicas (como una menor capacidad de
afrontamiento) o numéricas (cuando hay más agresores que víctimas).
Los estudiantes que son víctimas de bullying suelen experimentar diversas
formas de agresión: son objeto de burlas, sufren agresiones físicas y
verbalizaciones intimidatorias, y a menudo presentan síntomas de indefensión.
Por otro lado, los agresores tienden a mostrar patrones de comportamiento
agresivos, como la necesidad de dominar y el uso de la violencia para resolver
conflictos.
Para abordar y prevenir el bullying en el ámbito escolar, se sugiere implementar
una serie de pautas, tales como:
- Promover el respeto y la convivencia en el entorno educativo.
- Educar en valores y habilidades sociales.
- Establecer normas consensuadas que regulen el comportamiento en el aula.
- Fomentar el aprendizaje cooperativo.
Conclusión
El bullying es un problema que requiere un enfoque integral y colaborativo para
ser abordado de manera efectiva. La prevención y la intervención son
fundamentales para crear un entorno escolar seguro y acogedor para todos los
estudiantes. Al implementar estrategias de sensibilización, fomentar la empatía,
establecer canales de comunicación y involucrar a padres y comunidad, se
puede reducir la incidencia del acoso escolar. Asimismo, las intervenciones
tempranas, el apoyo psicológico y la aplicación coherente de las normas de
conducta son esenciales para abordar los incidentes de manera eficaz.
Al final, es crucial que tanto educadores como estudiantes y familias trabajen
juntos para cultivar una cultura de respeto y apoyo mutuo, donde cada
individuo se sienta valorado y libre de miedo. Solo así se podrá erradicar el
bullying y promover un ambiente educativo que favorezca el aprendizaje y el
desarrollo personal de todos.
Anexos
Bibliografía
Olweus, D. (1993). Bullying at school: What we know and what we can do.
Blackwell Publishing.