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La Vida de Jesús I

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Seminario Básico

La vida de Jesús I
CENTRO DE FE
ESPERANZA Y AMOR
SAN BUENAVENTURA
Clase 1: EL VERBO HECHO CARNE

__________________________________________________________________________________________

PROPÓSITO Y ENFOQUE DEL CURSO

Propósito
Nuestro propósito en este estudio es ver la vida de Cristo como una revelación del futuro, para que
sepamos cuál es la vida que será formada en nosotros, ya que, como cristianos, Cristo es nuestro patrón y ejemplo.
Nuestro deseo es que por la misericordia de Dios, podamos recibir una visión para que sepamos en nuestro corazón
lo que El ha planificado para nuestras vidas, y que podamos mostrar que Jesús es el ejemplo.

Enfoque
La forma en que se ha desarrollado este estudio es por temas. No se estudiarán los evangelios verso por
verso, sino que los diferentes temas que encontraremos en la vida de Jesús serán tratados a la luz del propósito de
Dios en la vida del cristiano.

EL VERBO HECHO CARNE

 LA VOLUNTAD DE DIOS CUMPLIDA POR UN SER HUMANO: JESÚS

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios ... Y aquel Verbo fue
hecho carne, y habitó entre nosotros” (Jn 1:1,14)

El Verbo de Dios es la Palabra de Dios; es la expresión divina, que incluye las doctrinas, pensamientos y
motivos de Dios. La expresión divina es lo que piensa, siente, dice y hace Dios. No es un libro, es una persona:
Jesucristo, Dios mismo. Dice el apóstol Juan que el Verbo se hizo carne, es decir, Cristo vivió la palabra que Dios
había hablado, la experimentó y la cumplió como hombre. Jesús fue el cumplimiento de la voluntad perfecta del
Padre para un ser humano, por eso pudo decir:
“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para
cumplir” (Mt 5:17)

 EL PROPÓSITO DE SU VENIDA

“... yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Jn 10:10)

Uno de los propósitos de la venida de Jesús, según sus mismas palabras, fue que los seres humanos
tuvieran vida. Pero si ya estamos vivos, ¿cómo puede alguien darnos vida? Obviamente, El no se refiere a la
existencia física; si en realidad, por el hecho de respirar, comer, leer, caminar, etc., ya tenemos vida, entonces la
declaración anterior de Jesús no tiene sentido para nosotros, pues ya no habría nada que darnos. Debemos recordar
dos cosas básicas para entender lo que Jesús dijo en el pasaje anterior.

 QUE ES LA MUERTE
“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados ... aun estando
nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo” (Ef 2:1,5)

La muerte es una separación de Dios, no un dejar de existir. En el momento en que Adán comió el fruto
prohibido en el huerto del Edén, sufrió la primera muerte; después de ese evento, la relación y comunión preciosa
que tenía con su Creador, se rompió, y él caminó sobre este mundo como un muerto, pues estaba separado de
Dios: ya no podía oír ni ver al Señor de Gloria, ni a los ángeles como lo hacía antes. La humanidad heredó esa
muerte de sus primeros padres, Adán y Eva; por eso Pablo dice que nacimos muertos en delitos y pecados.

 QUE ES LA VIDA

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida ...” (Jn 14:6)


“Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida” (Jn 11:25)

La vida verdadera es una persona: Jesucristo. ¿Por qué dice el ser humano que ya tiene vida aunque no
tenga a Jesús? La única razón posible es porque no conoce en realidad lo que es la vida. Con toda seguridad, a
Adán no le dolieron tanto los cardos ni los espinos de la maldición de la tierra; tampoco el haber sido expulsado
del huerto del Edén; el comer el pan con el sudor de su frente, y aun, tener que volver al polvo en el final de su
existencia física, todo esto era nada, comparado con los momentos hermosos de comunión en la presencia de Dios
que él perdió después de la caída. Nosotros no hemos experimentado ese compañerismo y relación que una vez
tuvo Adán con Dios en el huerto del Edén.
La clase de vida que Jesús quiere compartir con nosotros, la vida de la que habla en Juan 10:10, es Jesús
mismo, como dice el apóstol Juan: “En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres” (Jn 1:4). Jesús es la
vida y dice que ha venido para que tengamos lo que El es. Eso significa que nosotros expresemos y tengamos esa
caminata, carácter y comunión con el Padre que El tuvo sobre esta tierra; que el Verbo, que es la Palabra de Dios,
Sus ideas, conceptos y pensamientos, se hagan una realidad en nosotros, y que tengamos la experiencia de la vida
que El manifestó en este mundo.

RESUMEN
1. Jesús es Dios mismo.
2. Jesús vino para habitar entre nosotros.
3. Jesús es vida abundante, por lo que debemos amar la vida y vivirla con mucha alegría.
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CENTRO DE FE
ESPERANZA Y AMOR
SAN BUENAVENTURA
Clase 2: LA ESPERANZA DEL CRISTIANO

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 REVELACIÓN DIVINA

“no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el
Dios de nuestro Señor Jesucristo, ... os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento
de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento ...” (Ef 1:16-18)

Esta petición del apóstol Pablo es algo grande, ¡casi un milagro! El pide que Dios le dé a los cristianos
una unción especial del Espíritu Santo, el espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de El ¡Era
parte de la misma unción que depositó sobre Bezaleel y Aholiab cuando los hijos de Israel salieron de Egipto e
iban a edificar el tabernáculo de Dios! (Ex 31:1-7) ¿Para qué necesitamos los cristianos esa unción?

“... para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria
de su herencia en los santos” (Ef 1:18)

Nuestros ojos espirituales deben ser abiertos para saber qué debemos esperar y buscar ahora que somos
parte de la familia de Dios. Veamos por qué necesitamos la intervención del Espíritu de Dios para saber la
esperanza a la que Dios nos ha llamado y cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos.

 CAMBIARA NUESTRAS VIDAS

¿Cuál es la esperanza a que Dios nos llamó?, en otras palabras, como cristianos ¿qué debemos esperar,
luego de haber sido llamados por Dios y haber sido reconciliados con El?

“el misterio ... que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las
riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza
de gloria” (Col 1:26-27)

Cristo en nosotros, Su vida y Su carácter en nosotros, es la esperanza de gloria; pero si es tan sencillo,
¿para qué necesitamos al Espíritu?

“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son
locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (1 Co 2:14)

Porque para entender y captar la profundidad de esa verdad, no es suficiente tener un conocimiento
mental; no basta leer ni memorizar Colosenses 1:27, porque eso no producirá ningún cambio en nosotros. Que el
Espíritu Santo abra los ojos de nuestro entendimiento significa más que recibir conocimiento, es una experiencia
que, si la recibimos, y llegamos a tener su mensaje en el corazón y no en la cabeza, cambiará nuestras metas,
ambiciones, pensamientos, motivos y propósitos en esta vida y seremos transformados.

 NOS LIBRARA DE LA INCREDULIDAD


Muchos dentro del Cuerpo de Cristo, dicen que es imposible alcanzar la plenitud de Cristo sobre la tierra,
es decir, vivir como El vivió, porque lo único que pueden ver es lo débil y lo torcido que es la carne y la naturaleza
humana. Esa actitud no es nueva, sus discípulos mismos, cuando vieron algo de lo que se necesitaba para entrar
en el reino de Dios se asombraron y preguntaron “¿Quién, pues, podrá ser salvo?” (Mt 19:25), en otras palabras
¿quién puede ser librado y salvado de esta naturaleza cuya única inclinación es hacia el mal? Siempre llegaremos
a esa conclusión si vemos las cosas con nuestros ojos y mente naturales: ¡Es imposible ser como Jesús! No
obstante, Jesús les respondió algo que debe darnos esperanza: “Para los hombres esto es imposible; mas para
Dios todo es posible” (Mt 19:26). ¡Dios sí puede lograrlo! El quiere que tengamos lo que El es (la vida), pero no
únicamente un poquito, ya que dice “para que la tengan en abundancia”. ¿Significa eso que podemos hacer las
mismas cosas que Jesús hizo? El lo explica en otro pasaje:

“... El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo
voy al padre” (Jn 14:12)

Esta es una declaración fuerte del Señor, tanto que muchos cristianos no pueden creerla; Jesús sanó
enfermos, resucitó muertos, caminó en el agua, limpió leprosos, dio vista a los ciegos, levantó cojos, multiplicó
los panes, controló la tormenta del mar, y antes de partir dijo algo sorprendente: que haremos ¡obras mayores!,
¡cosas más grandes que esas! ¡porque la vida que nos está ofreciendo es una vida abundante!
Para muchos cristianos la vida de Cristo sí es una meta, pero una meta inalcanzable. Les ocurre lo mismo
que nos ilustra la historia del campesino y el asno. Un campesino tenía un asno que no quería moverse para halar
el arado. El campesino usó un látigo, una vara, y todo lo que se le vino a la mente; pero el asno se quedaba
plantado sin caminar. Entonces, se le ocurrió una idea: tomó una zanahoria, la amarró a un palo con una cuerda,
y la dejó colgada. Luego amarró la varita de madera a la cerviz del burro de tal forma que la zanahoria quedara
colgada frente a la nariz del burro. El burrito, al ver la zanahoria, trató de alcanzarla dando un paso, pero la
zanahoria también se movió; luego dio otro paso y sucedió lo mismo. Así pasó el burrito todo el día arando,
tratando de alcanzar la zanahoria; “sólo un paso más”, pero la zanahoria también se movía con él. Muchos creen
que Cristo es la meta, la zanahoria, y que entraremos al cielo arando pero nunca lo alcanzaremos en esta tierra.
Lo que Dios nos ofrece en Cristo Jesús, es una vida abundante; El manifestó que quiere compartir con
nosotros su paz (Jn 14:27), su gozo (Jn 15:11), su gloria (Jn 17:22), y su naturaleza misma (2 P 1:4); y aquél cuyo
nombre es “la verdad” no miente. Por eso, para recibir la verdad de este curso necesitamos:
1. Tener un corazón abierto, sincero y honesto; recibir, creer y esperar lo que Dios nos dice en la Escritura
que El hará en su pueblo.
2. La unción del Espíritu Santo: la palabra “Cristo” quiere decir en griego “ungido”, o sea, el que recibe
la unción. Si vamos a estudiar la Vida de Cristo, el Ungido, necesitamos pedir a Dios que la unción
del Espíritu Santo nos dé entendimiento y luz para que corramos en pos de El con todo nuestro corazón.

RESUMEN
1. Debemos creer en lo que Dios nos prometió.
2. Necesitamos la UNCIÓN del Espíritu Santo.
3. Parecernos cada vez más a Jesús, es que Él viva en nosotros. Es como mirarnos en un espejo, y ver el
rostro de Jesús, allí, delante de nosotros.
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Clase 3: EL GRANO DE TRIGO

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 UN GRANO DE TRIGO PRODUCE MUCHOS GRANOS DE TRIGO

En varios versículos de la Biblia encontramos el mensaje de lo que Dios nos ofrece en Cristo.

“De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero
si muere, lleva mucho fruto.” (Jn 12:24).

Algunos griegos llegaron a la fiesta en Jerusalén y se acercaron a Felipe rogándole: “queremos ver a
Jesús”. Entonces, Felipe fue con Andrés y ambos fueron a decirle a Jesús: “los griegos están aquí y quieren
verte”. Probablemente los discípulos estaban muy entusiasmados; la fama de Jesús se había extendido tanto que
hasta los griegos querían verlo. Era la oportunidad de tener un ministerio internacional.
Jesús les responde: “si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda solo”. Si plantamos un grano de
trigo, ese grano produce muchos granos más; Jesús les está tratando de decir: yo soy un grano de trigo, me he
limitado a vivir en un cuerpo humano que se llama Jesús, y a menos que yo muera, yo seré el único grano de
trigo como éste. Yo no puedo ir a los griegos, a los romanos, a los españoles, y más allá (él era un solo hombre);
pero si muero, este grano de trigo producirá muchos granos de trigo; ellos podrán ir a los griegos, a los romanos
y a todo el mundo”. Esta respuesta era la clave para esa necesidad de los griegos y de toda la humanidad: si el
grano de trigo muere, lleva mucho fruto, muchos granos de trigo. Si plantamos un grano de trigo, producirá
muchos granos más.
Efectivamente eso sucedió, en Hechos 16 al 18, unos años después de la muerte y resurrección de Cristo;
otro grano de trigo llevó el mensaje a los griegos:
“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí” (Gá 2:20).
Pablo fue un grano de trigo conformado a la imagen del Señor a través de la obra de la cruz de Cristo, y
él fue enviado con el mensaje del evangelio a Atenas y Corinto.

 LA ESPERANZA ES PARA EL FUTURO

“... Cristo en vosotros, la esperanza de gloria” (Col 1:26-27)

¿Tienen los cristianos a Cristo en ellos? ¿Ya tenemos a Cristo en nosotros? Si es así, ya tenemos la
esperanza de gloria; recordemos que Pablo escribió sus epístolas a personas cristianas, es decir, personas que
tienen a Jesús en su corazón. No obstante, dice que él le pide a Dios que les dé el espíritu de sabiduría y revelación
para que sepan cuál es la esperanza a que El los llamó. Para saber a qué se refiere con “esperanza”, él mismo lo
define en la carta a los Romanos:

“Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que
alguno ve, ¿a qué esperarlo?” (Ro 8:24).

Si ya tenemos algo, no podemos llamarlo esperanza, porque la esperanza es para el futuro, es algo que
todavía no tenemos (o no en su plenitud). Así que cuando Pablo dice “Cristo en vosotros es la esperanza de
gloria”, quiere decir que Cristo será formado en nosotros en un tiempo futuro. Entonces ¿no tenemos al Señor en
nuestro corazón?

 CRISTO EN VOSOTROS

Para responder a esa pregunta, debemos recordar que, cuando una persona nace de nuevo, además de que
el Señor vive en ella, Él quiere desarrollarse en su corazón.

“Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en
vosotros” (Gá 4:19).

Los cristianos de Gálatas eran hijos espirituales de Pablo, sin embargo, no tenían a Cristo formado en
ellos, eran “hijitos”, cristianos inmaduros, con Cristo habiendo nacido en sus corazones, pero sin que hubiera
sido “formado” en ellos.
Cuando Cristo vino al mundo, nació en el pesebre de un mesón de Belén (Lc 2:7). Luego creció hasta la
estatura y edad en la cual fue manifestado al mundo, al ser bautizado en el río Jordán, su carácter alcanzó la
madurez requerida por el Padre.
De la misma manera, cuando nosotros tuvimos la experiencia del nuevo nacimiento, Cristo nació en
nuestro corazón; empezamos nuestra caminata con Dios como bebés espirituales (1 Co 3:1-2). Por eso dice la
Biblia que tenemos que recibir leche espiritual para que crezcamos (1 P 2:1-2 y He 5:13).
Al decir Pablo que Cristo debe ser formado en nosotros, no se refiere al bebé del pesebre; tampoco a Cristo
como cuando era joven y vivía en el taller de carpintería. El habla del Cristo maduro, como el que fue manifestado
en el río Jordán, el Verbo, la palabra hecha carne en nosotros. Queremos llegar a experimentar el crecimiento en
gracia y sabiduría, hasta que la vida completa de Jesús sea formada en nosotros (Lc 2:52).

“hasta que lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto,
a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes...” (Ef
4:13-14).

 JESÚS ESPERA LOS GRANOS DE TRIGO MADUROS

“Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al
cielo” (Hch 1:11).

Después de su resurrección y de haberse manifestado varios días entre sus discípulos, Jesús fue alzado al
cielo y regresaría de la misma manera como fue tomado. Han pasado ya casi 2000 años de ese evento y aún no
ha regresado. ¿Cuál es la razón?

“Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el
precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía”
(Stg 5:7).

El labrador de la tierra, el Señor, espera hasta tener la cosecha de trigo, porque el grano de trigo ya fue
sembrado. ¿Cómo y hasta cuándo sucederá la cosecha?

“Decía, además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra ... y la
semilla brota y crece sin que él sepa cómo. Porque de suyo lleva fruto la tierra ... y cuando el fruto
está maduro, en seguida se mete la hoz, porque le siega ha llegado” (Mr 4:26-29).

El hombre que ha sembrado trigo, espera recibir trigo de igual o mejor calidad.
RESUMEN
1. ¿Ya tienes a Cristo en tu corazón?
2. Eres un grano de trigo; invita a otros a conocer a Jesús para que los granos de trigo sean muchos.
3. Jesús pronto regresará, cuando el trigo se haya multiplicado y llegue el momento de la cosecha.
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Clase 4: SU MADRE

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 LAS BENDICIONES DE DIOS

Las personas que vivieron antes de Cristo, pudieron recibir muchas de las bendiciones de Dios, pero no
tuvieron las bendiciones que nosotros tenemos ahora después de la cruz. Ellos no pudieron nacer de nuevo, ni ser
bautizados en el Espíritu Santo; no vivieron en esta edad. Existen diferencias de privilegios, de oportunidades y
en muchos aspectos si alguien vive en una edad o en otra. ¿Existe alguna bendición espiritual que haya sido dada
a alguien en tiempos pasados que no esté disponible para nosotros hoy?

“Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido;
proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte
de nosotros” (He 11:39-40).

Dice la Escritura que Dios provee cosas mejores, cada edad tiene una bendición mayor, la naturaleza de
Cristo es ser así. Por eso, el primer milagro que hizo durante su ministerio, la primera manifestación de su gloria,
fue cambiar el agua en vino al final de la boda, para mostrarnos que Él sirve el mejor vino por último (Jn 2:10-
11). Así hará Él en el fin de la Edad de la Iglesia.

Una bendición que podríamos pensar que no podemos alcanzar es la que vino sobre María: ser la madre
de Jesús. ¡Qué bendición! ¿Podemos participar de ella? Jesús dice:

“Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre”
(Mr 3:35).

 LO QUE NO ERA MARÍA

María dio a luz a Jesús, ¿quiere decir eso que María era la madre de Cristo? La Biblia es muy cuidadosa
en el manejo de sus términos:

“... con las mujeres, y con María la madre de Jesús” (Hch 1:14).

Dice que María fue la madre de Jesús (Lc 2:43, Jn 2:1, 19:25-26). María no fue la madre de Cristo en un
sentido físico; Cristo es el Hijo eterno de Dios. Si María fuera la madre de Dios (o de Cristo), al hablar
físicamente, eso significaría que ella creó a Dios.

 LO QUE SI ERA MARÍA

María dio a luz a Jesús, el Salvador, pero, por otro lado, hay algo más que eso: ella llegó a ser un canal a
través del cual la vida del Hijo Eterno de Dios fluyó y llegó a un mundo necesitado. Cristo se manifestó al mundo
por medio de María y en ese sentido, nosotros podemos llegar a ser Su madre, o sea, un canal a través del cual la
vida de Cristo llegue a este mundo necesitado.
 DAR A LUZ LA VIDA DE CRISTO

Podemos dar a luz la vida de Cristo en un sentido espiritual, por eso, Jesús dijo: “He aquí mi madre ...
porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es ... mi madre.” (Mr 3:34-35). Al hablar de dar a luz la
vida de Cristo, se refiere a la misma experiencia de expresar la madurez y carácter de Jesús; tiene que ver con
que Su vida se vea en nosotros, que ya no esté “escondida” en el vientre, sino que se manifieste visiblemente.
Jesús dijo en Juan 14:21,23: “El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama ... y me
manifestaré a él ... y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él”. En otras palabras, esa
persona será un canal a través del cual Cristo se manifestará al mundo.

 POR QUE FUE ESCOGIDA MARÍA

María fue la última persona en un linaje largo de hombres y mujeres de fe que confiaban que de ellos
saldría el Mesías. Hoy en día, el mundo religioso tiende a colocarse en uno de dos extremos respecto a María:
• Un extremo hace de María una diosa, lo cual ha sucedido desde hace muchos años en la raza humana,
como se aprecia en Hechos 19:23-35, donde encontramos a Diana la diosa de los Efesios, la reina de
los cielos, a la que sólo le fue cambiado el nombre por María, pero es el mismo espíritu de error.
• El otro extremo reacciona a la actitud anterior y rechaza por completo todo lo que tiene que ver con
María; ni siquiera quieren hablar de ella, pues creen que es peligroso hablar de María en la iglesia por
lo que vayan a pensar los demás.

Ambos extremos estás errados. No debemos hacer de María una diosa, pero tampoco debemos perder las
lecciones que el Señor nos da a través de ella.

“El nacimiento de Jesucristo fue así ...” (Mt 1:18).

María es una madre patrón para dar a luz la vida de Cristo. El nacimiento de Jesucristo fue así y
siempre será así. María, así como los demás hombres de fe, son incluidos en la Escritura para darnos un
deseo de ser conformados a lo que el Señor hizo con ellos; todos aquellos que den a luz la vida de Cristo
en esta época, serán personas conformadas al patrón que vemos en María, quien no era una jovencita que
haya tenido suerte de ser la madre de Jesús. Ella experimentó las características del Cordero de Dios.
Caminó conforme a la manera de vivir y caminar del Señor. La naturaleza de Cristo fue formada en ella
y por eso, ella llegó a ser el canal para darlo a luz.

RESUMEN
1. A cada uno Dios nos llamó para cumplir un propósito en la vida.
2. El Señor decidió darme mejores bendiciones.
3. Dios escogió a María para dar a luz a Jesús; a mí también me puede escoger para ser esa luz y mostrarla
a la humanidad.
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Clase 5: ENSEÑANZAS DE MARÍA, REBECA Y ESTER

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 DARLE GOZO AL SEÑOR EN MEDIO DE LOS AFANES

“Como el lirio entre los espinos, así es mi amiga entre las doncellas” (Cnt 2:2)

Entre las doncellas (vírgenes), la amiga del Señor, su amada, es como un lirio entre los espinos. Un lirio
es una flor, las flores representan algo que trae gozo, que disfrutamos. Si algún novio o esposo le lleva un ramo
de flores a su pareja, le produce mucho gozo a ella
Por otro lado, los espinos en la Biblia representan afanes, riquezas y placeres de esta vida (Lc 8:14).
Entonces, lo que Él está diciendo es: “mi amada es muy especial, es como una flor que me da gozo en medio de
los afanes, cargas y placeres de este mundo”
Un ejemplo de esto es el relato de Marta y María, en el cual María se sentaba a los pies de Jesús a oír Su
palabra, mientras Marta se preocupaba con los quehaceres de la casa, y se molestó al ver la actitud de María. Jesús
le dijo: “Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero solo una cosa es necesaria; y María ha
escogido la buena parte, la cual no le será quitada” (Lc 10:38-42). María era un lirio entre los espinos para Jesús.
Muchos cristianos dicen que “no tienen tiempo” para buscar a Dios, para orar o adorar al Señor, pero no
es un asunto de tener mucho trabajo, de vivir en una “civilización moderna”, de vivir en la ciudad, o de tener un
empleo muy difícil. Dios mismo plantó los espinos en este mundo después de la caída del hombre (Gn 3:18),
porque Él quiere saber si amamos más los placeres y afanes de este mundo o Su presencia.
No estoy hablando de ser perezosos o faltos de diligencia; me refiero a escoger los afanes de esta vida en
vez de la presencia de Dios. Siempre podremos encontrar tiempo para lo que nos gusta; si amamos la presencia
de Dios, la buscaremos. Jesús está buscando el compañerismo de una esposa, no el compañerismo de una
empleada. El busca a una esposa que, al oír Su voz o que Él entra en la casa, deje todo para atenderlo. Si vamos
a ser el número 1 en su vida, Él debe ser el número 1 en nuestra vida. Es nuestra decisión; siempre tendremos la
oportunidad de escoger.

 SER SIERVOS DILIGENTES

En Génesis 24 encontramos la narración del deseo de Abraham de encontrar una esposa para su hijo Isaac,
para lo cual, envió a su siervo Eliezer a su tierra para buscar a la doncella indicada. Más que una historia, esto es
una alegoría; Abraham es el [Padre] quien busca una esposa para su hijo Isaac, [Cristo]; Eliezer, el que escoge y
prepara a la esposa, es el [Espíritu Santo].
En el verso 10 dice que el siervo escoge 10 camellos, que se convierten en una gran prueba para la
candidata. Uno de los significados del número 10 en la Biblia es prueba (Dn 1:12-14 y Ap 2:10). Efectivamente,
los 10 camellos fueron una prueba para Rebeca, pues el siervo dijo: “si la doncella está dispuesta a abrevar a
mis camellos, esa será la señal y ella será la mujer” (Gn 24:14). Un camello maduro puede tomar hasta 200 litros
de agua de una sola vez; eso significa que, para dar de beber a 10 camellos, se requieren 2,000 litros de agua;
Rebeca tenía un cántaro (20 litros) y el pozo quizás era profundo. Sí era una prueba, pero ella estuvo dispuesta:

“Y se dio prisa, y vació su cántaro en la pila, y corrió otra vez al pozo para sacar agua, y sacó
para todos sus camellos. Y el hombre estaba maravillado de ella, callando, para saber si Jehová
había prosperado su viaje o no. Y cuando los camellos acabaron de beber ...” (Gn 24:20-22)
El siervo pudo haber dicho después de dos camellos: “Pobrecita. ¡Basta ya!, tú eres la mujer diligente,
servicial y dispuesta que buscaba!”. Sin embargo, él esperó hasta que Rebeca terminó con los diez.
“... porque no he hallado tus obras perfectas [terminadas] delante de Dios” (Ap 3:2)
El Señor le indica a la iglesia de Sardis una falla en su caminata: sus obras no son perfectas; en el griego
quiere decir que no han sido terminadas, están incompletas. Muy pocas personas terminan lo que empiezan; somos
buenos para iniciar las cosas, pero muy malos para terminarlas. El Señor se da cuenta si somos diligentes y fieles
en nuestros trabajos y responsabilidades, aunque no tengan que ver directamente con un ministerio. Debemos
trabajar y hacer las cosas para el Señor, no para impresionar a los hombres. La esposa del Señor es diligente y
termina lo que ha empezado.
Regresando a la historia de Rebeca, al otro día de lo sucedido en el pozo, los mismos camellos que fueron
una prueba para ella, la llevaron a su amado; las cosas que hoy vemos como obstáculos difíciles en nuestra
caminata cristiana, están preparando nuestro carácter para llevarnos a Jesús.

 DEJARLO TODO Y SEGUIRLO A EL

“Y llamaron a Rebeca, y le dijeron: irás tú con este varón? Y ella respondió: sí iré.” (Gn 24:58).

Con los medios de comunicación de hoy en día, tal vez nos cueste entender el sacrificio que Rebeca hizo
al abandonar la casa de su padre. Ella se iba de viaje con ese extranjero que apareció de repente, para casarse con
un hombre que nunca había visto, y debía viajar por el desierto. Seguramente Rebeca era una mujer de fe, y había
oído la voz del Señor para hacer este viaje. Ella podía ver algo más que tan sólo la oportunidad de casarse: había
un propósito de Dios en todo esto. Por eso, tomó la determinación de salir y abandonar a su padre, su familia, y
su patria, sabiendo que era muy probable que nunca más volvería a verlos. Así fue, ella nunca regresó, fue un
adiós permanente.

“Oye, hija, y mira, e inclina tu oído; olvida tu pueblo, y la casa de tu padre; y deseará el rey tu
hermosura; e inclínate a él, porque él es tu señor” (Sal 45:10-11)

Esto es que, estemos dispuestos a poner sobre el altar cualquier cosa que el Señor requiera de nosotros.
Ahora somos de la familia de Dios y ciudadanos de Su reino, el único reino eterno.

 SUJECIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Esta es una de las claves más importantes para ser benditos y especiales a los ojos de Dios, y la
encontramos en el primer concurso de belleza, que está registrado en el libro de Ester. Hace algunos siglos,
trataron de suprimir este libro del canon de la Biblia, porque nunca se menciona a Dios en él, y, además, habla de
un concurso de belleza. No obstante, el Espíritu Santo tenía propósitos y lecciones que darnos a través de este
libro.
La lección que queremos ver se encuentra en el capítulo 2, después que el rey Asuero rechazó a Vasti, su
esposa, que era la reina. En este capítulo, Asuero busca otra reina y organiza un concurso de belleza para escoger
a su próxima esposa entre las vírgenes del imperio de los Medo-Persas. El rey, por su posición, es una figura de
[Cristo], el Rey de reyes, quien tenía una esposa que fue rebelde, Israel del Antiguo Testamento. Israel fue
rechazado y ahora el Rey está buscando a la nueva esposa, la iglesia. Hegai, el guarda de las mujeres, es de nuevo
el [Espíritu Santo] que está preparando a la esposa.

 El concurso
Las vírgenes más bellas del mayor imperio de la tierra estaban reunidas en el palacio real. ¿Cuál es la
actitud que, por lo general, se manifiesta en certámenes de este tipo y de tal prestigio? Orgullo y vanidad. Leyendo
entre las líneas podemos visualizar lo que ocurría en el tiempo del concurso:
Hegai es el encargado de todas las vírgenes y llega a los dormitorios de las doncellas. Toca en la primera
puerta, donde se encuentra la señorita Yoyis y le dice: “Señorita, buenos días, ¿cómo está hoy?”. Ella responde:
“Muy mal, la cama está muy dura, el cuarto está sucio y muy pequeño, no me gusta los muebles; si no me das
algo mejor, verás lo que sucederá contigo cuando yo sea la reina, porque yo ganaré el concurso”. Hegai llega al
próximo cuarto: “Señorita Vanity, ¿cómo está?”. Ella responde: “Estoy muy mal, la comida que me sirvieron
anoche estaba fría, sin sabor, fea, no la soporté, tienes que mejorarla porque, de lo contrario, verás lo que te
sucederá cuando yo sea la reina; con toda seguridad yo voy a ganar, porque yo soy la más hermosa; todo mundo
lo sabe”.
Luego, Hegai llega al cuarto de Ester: “Señorita Ester, ¿cómo esta usted?”. Ella responde: “Buenos días
Hegai, yo estoy muy bien, no estoy segura de ganar el concurso, creo que no lleno los requisitos; cómo es posible
que me hayas dado ¡tanta bendición! no merezco este cuarto, ni la comida, ni la atención”. Entonces, Hegai
seguramente dice: “Es cierto Ester, tú tienes toda la razón, no mereces estar en este cuarto, por eso, voy a darte el
mejor cuarto del palacio y siete doncellas para ministrarte y ayudarte, porque tú eres diferente”.

“Ester también fue llevada a la casa del rey, al cuidado de Hegai guarda de las mujeres. Y la
doncella agradó a sus ojos, y halló gracia delante de él, por lo que hizo darle prontamente atavíos
y alimentos, y le dio también siete doncellas especiales de la casa del rey; y la llevó con sus
doncellas a lo mejor de la casa de las mujeres” (Est 2:8-9).

Hay otro detalle importante del concurso que es mencionado en las Escrituras:

“Y cuando llegaba el tiempo de cada una de las doncellas para venir al rey Asuero, después de
haber estado doce meses conforme a la ley acerca de las mujeres, ... seis meses con óleo de mirra
y seis meses con perfumes aromáticos ... entonces la doncella venía así al rey. Todo lo que ella
pedía se le daba, para venir ataviada con ello” (Est 2:12-13)

Recordemos que hablamos del imperio más grande del mundo, donde tenían cuartos especiales para
vestidos, zapatos, perfumes, joyas, etc. Podemos imaginar la actitud de las doncellas cuando era su turno: “Hegai,
yo luzco bien con ese vestido, dámelo. Dame aquellos zapatos y ese perfume. Seguramente ese perfume va a
conquistarlo “perfume de mujer bonita” y ganaré el concurso; dame esas joyas y esa corona; me veo ¡bellísima
con esto! seguramente tendré que decirle a mis compañeras: “no me odien por ser bonita, pero, yo lo valgo”.
Hegai decía a todo: “Está bien”. En eso, era el turno de Ester, quien le dice: “Hegai, ¿podrías escoger por mí?,
¿podrías tú escoger el vestido?”. Hegai, quien ha trabajado para el rey muchos años, que conoce los gustos del
rey y cómo se vestía la reina, le dice: “Está bien, yo sé que éste es su vestido favorito, estos zapatos son los
indicados, las joyas que él prefiere son éstas, y son para ti, aquel perfume es su favorito”.

“Cuando le llegó a Ester, ... el tiempo de venir al rey, ninguna cosa procuró sino lo que dijo Hegai
eunuco del rey ... y ganaba Ester el favor de todos los que la veían” (Est 2:15)

¿Podemos imaginar el impacto en el corazón del rey cuando Ester se presentó delante de él con todo
exactamente como a él le gustaba?

“Fue, pues, Ester llevada al rey ... y el rey amó a Ester más que a todas las otras mujeres, y halló
ella gracia y benevolencia delante de él más que todas las demás vírgenes; y puso la corona real
en su cabeza, y la hizo reina” (Est 2:16-17)

El mensaje que el rey recibía de Hegai era: “Oh rey, después de haber vivido con todas estas vírgenes por
más de un año, ésta es la indicada. De todas las vírgenes que había en el palacio, solamente ésta permitió que yo
escogiera por ella, las demás hacían sus reclamos, pedidos, exigencias; ella no, su actitud constantemente era de
humildad y sujeción”.
Hoy en día, hay muchos cristianos que reclaman cosas al Señor en el nombre de Jesús; otros no están
contentos con las cosas que Dios les ha dado, quieren recibir una mejor norma de vida, no les agrada lo que el
Señor ha escogido para ellos. La actitud que queremos buscar es: “Señor, escoge el vestido para mí”, el vestido
en la Biblia habla de ministerios, posiciones; los zapatos hablan de la caminata, la dirección que el Espíritu Santo
escoge para nuestras vidas; las joyas hablan de dones; los perfumes son las unciones.

Muchos cristianos se acercan a Dios con exigencias, demandas, reclamos, como los hijos de Israel, en el
desierto, que podían pedir y recibir cualquier cosa, pero al final de ese camino fue la muerte para ellos. La
habilidad de pedir y recibir algo de Dios, no es una prueba de nuestra fe, es una prueba de nuestros motivos.

“Entonces creyeron a sus palabras y cantaron su alabanza. Bien pronto olvidaron sus obras; no
esperaron su consejo. Se entregaron a un deseo desordenado en el desierto; y tentaron a Dios en
la soledad. Y él les dio lo que pidieron; mas envió mortandad sobre ellos” (Sal 106:12-15)

El Señor tiene dos clases de hijos entre su pueblo:


1. Uno se presenta delante de Dios y le dice: “Papá, la semana pasada me prometiste un dulce, y aquí
estoy para reclamártelo en el nombre de Jesús”. El Señor le dice: “Es cierto hijo, te prometí un dulce
si te portabas bien, pero no lo has hecho”.
2. El otro hijo le dice: “Papá, la semana pasada me prometiste un dulce si me portaba bien. Reconozco
que no me he portado bien, pero si tu puedes encontrar en tu corazón el deseo de dármelo de todas
maneras, heme aquí”.
¿Qué clase de hijo preferirías tener tú como padre?

RESUMEN
1. Con acciones de gracias alegraré al Señor.
2. Ser diligente, servicial y dispuesto; todo lo que empiezo lo debo terminar.
3. Cuando Dios me habla debo dejar todo lo que estoy haciendo para estar con Él.
4. El Espíritu Santo conoce como puedo agradar el corazón de mi Señor; le consultaré.
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Clase 6: MARÍA, BAJO LA COBERTURA DE DIOS

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 MARÍA SE ACERCABA A LA PRESENCIA DE DIOS

“Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta” (Lc
1:30).

A veces podemos leer la Biblia y no percatarnos del mensaje que trata de darnos. En la Escritura
podemos encontrar varias situaciones cuando la presencia de Dios se manifestó por medio de una
visitación celestial; y las personas que fueron visitadas casi murieron o se llenaron de miedo por la
presencia terrible y temible de Dios.
Cuando el profeta Daniel fue visitado por el ángel Gabriel fue tanto su asombro, que cayó postrado
y quedo dormido como muerto (Dn 8:16-18); el profeta Ezequiel vio la gloria de Dios, cayó como muerto
y no podía levantarse (Ez 1:28); el apóstol Juan vio la gloria del Señor también y cayó como muerto (Ap
1:17); Uza murió en Su presencia cuando transportaban el arca (2 S 6:6-7).
Israel se alejó de la presencia de Dios que descendió sobre el Monte Sinaí, debido al fuego,
trompetas, humo, relámpagos,... Sólo Moisés se acercó (Ex 19), y dice la Escritura que “tan terrible era
lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando” (He 12:21).

“¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnifico en santidad, terrible
en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?” (Ex 15:11)

La presencia de Dios es temible e impresionante, el ser humano no está acostumbrado a ella y se


llena del temor de Jehová cuando se manifiesta en su plenitud. El ángel Gabriel, quien era un portador de
la presencia de Dios, entró en la casita humilde de María. Sin embargo, María dice “¿qué será esto?”, y
se acerca para escuchar. ¡Qué mujer! Se acercó a pesar de las consecuencias. Esto significa dos cosas:
1. Ella estaba acostumbrada a Su presencia
2. Ella estaba dispuesta a acercarse y morir bajo ese fuego consumidor

 MARÍA FUE VISITADA POR EL ESPÍRITU SANTO

“Respondiendo el ángel, le dijo: el Espíritu Santo vendrá sobre tí, y el poder del Altísimo te
cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios”
(Lc 1:35).

La respuesta del ángel a la pregunta de María es que la concepción no sería a través de medios
naturales; el Espíritu Santo iba a venir sobre ella y el poder de Dios la cubriría con Su sombra. Como
resultado de esa visitación, algo divino sería depositado en ella.

“Como el manzano entre los árboles silvestres, así es mi amado entre los jóvenes; bajo la sombra
del deseado me senté, y su fruto fue dulce a mi paladar” (Cnt 2:3)
En el versículo anterior, la esposa (la iglesia), compara al Señor con un manzano. La inclinación
que como seres humanos tenemos es de pasar mucho tiempo con los amigos (los árboles silvestres) y unos
minutos con el manzano. La persona que da a luz la vida de Cristo (el fruto dulce), es aquella que se sienta
bajo la sombra del manzano (Cristo). Sin encuentros con Dios, sin pasar tiempo bajo la sombra del
Omnipotente, es imposible que Su vida sea formada en nosotros. En el libro del Cantar de los Cantares,
este pensamiento continúa:

“¿Quién es ésta que sube del desierto, recostada sobre su amado? Debajo de un manzano te
desperté; allí tuvo tu madre dolores, allí tuvo dolores la que te dio a luz” (Cnt 8:5)

La madre es la iglesia (Gá 4:26), que sube del desierto recostada sobre su amado (Cristo).
Los dolores de parto para dar a luz Su vida, vienen cuando un cristiano (que es parte de la iglesia),
mora bajo la sombra del manzano. Cuando tenemos encuentros con Dios, sabemos que algo de la
vida divina ha sido depositado en nosotros, por medio de esa relación íntima de amor con el Señor.
Lo que es depositado dentro de nosotros es algo de Su misma naturaleza, de Su mismo ser; salimos
de ese encuentro sabiendo que nunca volveremos a ser los mismos.

RESUMEN
1. Me acerco a la presencia de Dios, cuando oro ¡Quiero estar con Él!
2. Necesito que el Espíritu Santo me visite.
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Clase 7: MARÍA, UN COMPROMISO TOTAL

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“Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel
se fue de su presencia” (Lc 1:38).

 EL AVISO
“... concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será
llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de
Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin” (Lc 1:31-33).

¿Qué diríamos nosotros si el ángel Gabriel viniera y nos dijera: -Has sido escogido para ser la persona
más bendita de la historia? ¿Sería muy fácil contestarle: “heme aquí, hágase conmigo conforme a tu
palabra, creo que has tomado una decisión muy sabia”?

 ENTENDIENDO A MARÍA
Hoy en día, tal vez nos cuesta captar en su totalidad el sacrificio de la respuesta que María dio. En esa
época, si una mujer era hallada culpable de inmoralidad, significaba el fin de su vida; al contrario de
nuestros días, jamás alguien se casaría con ella; tampoco podría conseguir trabajo para ganarse la vida;
sería apedreada y expulsada del pueblo. La vida y futuro de María fueron entregados por completo al
Señor con esa decisión. Debemos poder estar en capacidad de ver lo que está detrás del anuncio del ángel
para entender la profundidad de la respuesta de María. Con su respuesta María sacrificó (puso en el altar),
a su novio, sus padres, su reputación, y su vida misma, y ni siquiera iba a poder justificarse. ¿Cómo podría
hacerlo?

 SU COMPROMISO
El ángel le pregunta: “María, ¿amas a José?”. Ella le responde: “Oh sí, lo amo con todo mi corazón, él es
un hombre recto, justo, piadoso, y sé que es la voluntad de Dios que nos casemos”. El ángel le dice:
“María, José no podrá entender esto, si eres hallada encinta, podrías perderlo”. Ella le responde: “Hágase
conmigo conforme a la voluntad de mi Señor”.
El ángel le dice: “Pero María, ¿amas a tus padres?”. Ella responde: “Sí Señor, me han criado en el temor
y reverencia de Jehová, me han instruido en sus caminos; los honro, los aprecio, los estimo”. El ángel le
dice: “María, ellos no podrán entender lo que ha sucedido; creerán que caíste en inmoralidad; ellos
mismos podrían rechazarte y romper esa intimidad contigo”. Ella dice: “Hágase conmigo conforme a tu
palabra”.
Por si fuera poco, el ángel podía haber añadido: “María, tú eres virgen en Israel, y ellos saben que no sólo
amas la justicia, sino que tienes reputación entre el pueblo de ser una mujer virtuosa, pura y santa; sin
embargo, tampoco tus amigos van a entenderlo. No podrás justificarte, ni abrir tu boca; no podrás decirles:
¡escúchenme, esto es un milagro, es algo sobrenatural, yo no caí en inmoralidad!”. María dice: “Hágase
conmigo conforme a tu palabra, estoy dispuesta a llevar tu oprobio Señor; no me importa lo que el resto
de Israel, tu pueblo, diga de mí”.
 MARÍA ERA UNA ADORADORA EN ESPÍRITU Y EN VERDAD

“Entonces María dijo: engrandece mi alma al Señor; y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.
Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las
generaciones. Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre, y su misericordia es
de generación en generación a los que le temen. Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en
el pensamiento de sus corazones. Quitó los tronos a los poderosos y exaltó a los humildes. A los
hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos. Socorrió a Israel su siervo, acordándose de la
misericordia de la cual habló a nuestros padres, para con Abraham y su descendencia para siempre”.
(Lc 1:46-55).

Sus decisiones estaban soportadas en un corazón entregado al cien por ciento a Dios.

 CONCLUSIÓN

¿Estamos dispuestos a llevar el oprobio del Señor? Porque los demás cristianos, el pueblo de Dios,
no van a entender a aquellos que se pongan bajo la sombra del Omnipotente y se rindan a Él; no
entenderán su hablar, su visión, ni sus conceptos espirituales. Habrá, entonces, rechazo,
menosprecio, vituperio, y no podremos justificarnos. Tenemos que estar dispuestos a dejar de
proteger nuestro nombre y reputación si queremos llevar la gloria de Cristo en nosotros.

RESUMEN
1. Me comprometo contigo al 100%
2. Señor, te adoro con todo mi corazón obedeciendo tu Palabra.
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Clase 8: SU PADRE (JOSÉ)

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 INTRODUCCIÓN
 Cuando un hijo judío llega a la edad de doce años, su familia hace una celebración que se llama Bar-
Mitzvah, la cual es, al mismo tiempo, una ceremonia, donde el niño es colocado en la familia como un
hijo; ya no es un niño, sino un hijo que ha empezado a madurar. Cuando José y María regresaron a
buscar a Jesús a Jerusalén, cuando Él tenía doce años, ellos le preguntaron:

“cuando le vieron, se sorprendieron; y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así?
He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia. Entonces él les dijo: ¿Por qué me
buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar? (Lc 2:48-
49).

 Es muy probable que esta ocasión haya sido como un Bar-Mitzvah espiritual para Cristo. Entonces Él
supo que era el Hijo Eterno de Dios, que tenía la vida del Creador en su cuerpo humano, y también
quién era su Padre verdadero. Imaginemos el impacto de la declaración de Jesús para sus padres,
quienes habían guardado el secreto por tanto tiempo. José ya sabía que él no era el padre de Jesús y
ahora, Jesús ya lo supo, obviamente por una revelación del Padre, no por carne y sangre, como Él le
dijo a Pedro. La carne y la sangre no pueden mostrarnos quién es Jesús; fue una verdad revelada a
Pedro, a los demás discípulos y a Jesús mismo, porque es una verdad que debe ser revelada a cada ser
humano. Además, si Cristo es nuestro ejemplo, y dejamos atrás la niñez espiritual, llegará el tiempo
en que tengamos nuestro Bar-Mitzvah espiritual, donde sepamos que la vida del Señor mora en nuestro
cuerpo, y que el Padre de nuestro hombre nuevo es Dios mismo. Es fácil decir “Cristo vive en mí”,
pero ¿hasta qué punto lo creemos? Esta convicción profunda sólo podemos tenerla por medio de una
revelación en nuestro corazón, no en nuestra mente. Cuando esto ocurra en nuestras vidas, habremos
llegado a la edad de 12 años espiritualmente hablando. Antes de eso, no habremos llegado a esa estatura
espiritual en el Señor.

 SU CARÁCTER
 Era un Hombre Justo
 “José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente” (Mt 1:19).
 El pasaje anterior dice que José era un hombre justo, alguien que quería seguir la justicia. José
sí pensó que María había caído en infidelidad, por eso quiso dejarla o repudiarla.
 Es importante entender este término “dejarla”. Es la misma palabra griega que aparece en
Mateo 5:31-32 donde Cristo enseña acerca del divorcio. José iba a divorciarse de María. ¿Cómo
podía divorciarse si ni siquiera estaban casados?
 “El nacimiento de Jesús, el Cristo, fue así: Su madre, María, estaba comprometida para
casarse con José, pero antes de unirse a él, resultó que estaba encinta por obra del Espíritu
Santo.” (Mt 1:18) (NVI).
 Según la Biblia, si dos personas están desposadas o comprometidas, ya están casadas a los ojos
de Dios. El noviazgo bíblico no es algo ligero. El plan del Señor nunca fue que una persona
pase de un noviazgo a otro; para Dios, el noviazgo es algo muy serio, porque están en juego
corazones heridos y lastimados, cosa que el Dios misericordioso no planificó para una persona.
El problema actual en la iglesia, es que muchas de las costumbres mundanas, se han mezclado
con nuestras creencias.
 Según la Historia, había dos formas en que José podía divorciarse: una era poner un rótulo o
anuncio en la plaza pública, declarando, por ejemplo: “José, hijo de Jacob, anuncia
públicamente que se divorcia de María, hija de Elí”. Esta opción era lo que se acostumbraba.
 La otra, era dejar a María secretamente. Esta fue la opción que escogió José. ¿Por qué? “...
como era justo”. Un hombre justo, a los ojos de Dios, es aquel que quiere lo correcto delante
del Señor (aunque la sociedad tenga otras costumbres).
 Era un Hombre Misericordioso
 Antes de que el ángel del Señor le mostrara a José la verdad acerca del embarazo de María, él
se enteró de ello. Sabemos eso porque dice la Biblia que él quiso dejarla secretamente.
Imaginemos el dolor que debe haber sentido al saber que la mujer que amaba, estaba encinta
de otro hombre (lo cual era lo más lógico pensar). Él podría haber tenido el deseo de vengarse
y exponerla públicamente, para castigarla por el pecado que había cometido. Podríamos pensar
que un hombre justo va a hacer lo correcto pase lo que pase, afecte a quien afecte. Mas en este
pasaje, vemos una característica importante que debe acompañar a un hombre justo a los ojos
de Dios: además de querer lo recto, es alguien misericordioso. Dios no busca legalismo. Hay
personas, “rectas” a las que nada les importa con tal de hacer lo recto. Vemos esta verdad en el
libro de los Salmos, donde la palabra “santos” que aparece muchas veces en este libro, en el
hebreo quiere decir “misericordioso”. Si somos verdaderamente justos, seremos
misericordiosos. “... en la ira acuérdate de la misericordia” (Hab 3:2).
 Aun en el momento de ira o en el cual podríamos tener una falta de paciencia, el profeta ora de
acuerdo a la naturaleza de Dios, quien, en esos momentos, se acuerda de su misericordia.

 SU COMPROMISO CON MARÍA


 “Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David,
no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.” (Mt
1:20)
 Cuando José recibió a María como su mujer, ella estaba encinta y él no era el causante. Al recibirla,
José estaba identificándose con el supuesto pecado de María; en otras palabras, ante el mundo, aceptó
que él había cometido el pecado de inmoralidad con María. Ningún hombre cuerdo, especialmente de
esa época, aceptaría a una mujer infiel; sin embargo, José era un hombre justo, dispuesto a mostrar
misericordia y a hacer la voluntad del Señor. Él se casó con María porque el Señor se lo pidió; quedó
como culpable delante de todo el mundo, llevó su vituperio, aceptó las consecuencias y perdió su
reputación.
 Esta actitud es una revelación de la naturaleza de Cristo, que puede observarse en otras partes de la
Escritura. Adán fue creado según la semejanza de Dios, era un hombre perfecto. La Biblia dice que él
no fue engañado por la serpiente; él comió voluntariamente del fruto prohibido. Esto tiene un lado
negativo y un lado positivo. El lado negativo, es que amó más a Eva que a Dios. El lado positivo, es
que, al tener la naturaleza de Cristo, precisamente lo que Cristo Jesús hizo con nosotros, su esposa:
tomó la decisión de hacerse pecado por ella (2 Co 5:21).
 Cristo se identificó con Su Eva, la iglesia. Cristo en la cruz, dio la apariencia de culpabilidad; fue
azotado y crucificado por nuestras iniquidades. Es lo que José hizo con María: él se hizo culpable.
Debemos estar dispuestos a identificarnos con la gente débil y no condenarla ni criticarla, sino animarla
y ayudarla.

 SU COMPROMISO HECHO CON DIOS


 La Esperanza de un Judío
 “Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham” (Mt 1:1).
 Los judíos de esa época, al igual que los judíos de hoy, esperaban al Mesías, pero más que eso,
aún hoy las familias ortodoxas judías, tienen la esperanza de que el Mesías nazca a través de
uno de sus hijos, que su primogénito sea el Mesías. El primogénito representaba lo mejor de un
hombre (Gn 49:3) y era el heredero del reino, negocio o empresa de la familia; además,
heredaba el sacerdocio familiar. El Mesías debía venir de un primogénito.

 La Esperanza de José
 “Y Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo” (Mt
1:16).
 José descendía directamente de la línea de los reyes de Israel, era parte de la familia real y uno
de los candidatos a través de los cuales, el Mesías podía venir. José era un hombre de fe y sabía,
como la gente de hoy sabe, que la venida del Mesías estaba a las puertas. El quería ser aquél
cuyo primogénito, su heredero, fuera el Mesías esperado.
 Su Compromiso con Dios
 José tuvo que rendir delante del Señor esa esperanza, puso sobre el altar su ilusión desde ese
momento en adelante. Jesús sería llamado su primogénito y José sabía que no lo era; él permitió
que Cristo tomara su lugar en la vida. La vida de José, al igual que la de María, manifiesta la
naturaleza de Cristo mismo.

“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo
en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que
se despojó a sí mismo” (Fil 2:5-7)

Este es el sentir que Dios quiere que tengamos; que nuestra visión, ministerio, promesas, ilusiones,
anhelos, no sean nuestra meta. No debemos aferrarnos al “ser igual a Dios”, ese fue el error de Satanás,
que para ser como Dios dijo “subiré y seré semejante al Altísimo” (Is 14:14). Sin embargo, cuando llegó
ante Eva, le dijo que Dios no quería que fueran como El, como si Dios tuviera temor de ello. Dios no teme
que seamos como El en cuanto a su carácter, si así fuera, no nos hubiera creado a Su imagen conforme a
su semejanza; el Señor anhela que seamos como El. El problema de Lucero fue que quiso ser igual a Dios
en cuanto a sus atributos: exaltándose, ensoberbeciéndose; así es imposible llegar a ser como Dios, porque
El es completamente lo opuesto: humilde, manso, siervo de siervos. Si queremos alcanzar nuestra meta
elevándonos a nosotros mismos, al final estaremos completamente alejados de Dios, con características
opuestas a las Suyas: interesados, egoístas, orgullosos. Nuestra meta debe ser hacer la voluntad del Señor
y darle a él toda la gloria.

RESUMEN
1. Ser justo es hacer las cosas de manera correcta.
2. Ser misericordioso nos conduce a tener un corazón humilde y amoroso, aunque las cosas que Dios me
pida hacer, a otros no les parezca lo más lógico.
3. Hacer la voluntad de Dios es lo que agrada Su corazón, y es la forma en que puedo mostrar que en verdad
lo amo.
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Clase 9: PERSONAS BENDECIDAS DURANTE LA PRIMERA VENIDA

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INTRODUCCIÓN
 Cuando Jesús nació en Belén, hubo cuatro personas (o grupos) que participaron de la bendición
de ese acontecimiento. Creemos que no es un dato histórico del relato bíblico, sino que hay un
mensaje que Dios quiere darnos; las clases de personas que fueron bendecidas durante la Primera
Venida de Cristo, nos muestra las clases de personas que recibirán la bendición en Su Segunda
Venida. Estas personas fueros: los pastores de Belén, Simeón, Ana y los Magos del oriente.

LOS PASTORES DE BELÉN


 “Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su
rebaño... Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían
oído y visto, como se les había dicho” (Lc 2:8-20).
 ¿Porqué fue el ángel a avisarle a estos pastores acerca de la venida de su Mesías?
 “¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el
alimento a tiempo? Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo
así. De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá” (Mt 24:45-47).
 Según la Historia, los pastores de Belén cuidaban las ovejas que serían sacrificadas en el templo
de Jerusalén. Ellos guardaban el rebaño los 365 días del año, por lo que no podían participar en
los ritos y ceremonias del templo; por no tener parte en los levantamientos y purificaciones del
templo, los sacerdotes los llamaban inmundos. Ellos fueron rechazados por los fariseos, pero
recibidos por Cristo.
 Aquellos que alimentan a las ovejas en la casa del Señor, serán bendecidos. Cristo le preguntó al
apóstol Pedro: “¿me amas más que éstos [probablemente panes y pescados]? ... apacienta
[alimenta] mis corderos” (Jn 21:15).
 ¿Quiénes pueden dar alimento espiritual? Aquellos que estén dispuestos a dar su vida, a negarse a
sí mismos para poder alimentar a otros. No necesariamente tenemos que ser pastores o líderes de
una iglesia; como cristianos, podemos pagar el precio para recibir la palabra de Dios, el pan de
vida, que sirva para alimentar a otros.

SIMEÓN
 “Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón ... y movido por el Espíritu, vino al
templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al
rito de la ley, él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios” (Lc 2:25-34).
 En el momento en que José y María entraban al templo con Jesús, Simeón tomó al niño en sus
brazos. ¿Cómo logró Simeón estar en el templo en el momento preciso? La Escritura dice que él
fue dirigido, movido por el Espíritu de Dios.
 El nombre “Simeón” significa “aquel que oye”. El fue movido por el Espíritu porque oyó Su voz;
es la clase de personas que describe Jesús:
Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas; y vosotros sed semejantes
a hombres que guardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y
llame, le abran en seguida” (Lc 12:35-36).
 El propósito principal de Simeón en esta vida era presentar al bebito Jesús al Padre; era un
privilegio muy grande. No obstante, pensemos lo que hubiera sucedido si Simeón se hubiera
retrasado dos minutos en llegar al templo; era el tiempo suficiente para que José y María llegaran
con el sacerdote del templo, presentaran al niño, y Simeón habría perdido la mayor finalidad de
su vida y ministerio.
 El Espíritu Santo llegó sobre Simeón, lo llamó, y él respondió inmediatamente al mover del
Espíritu; tal vez él estaba por sentarse a comer cuando oyó la voz del Señor: “Simeón, quiero que
ores”. El había aprendido a ser sensible al llamado del Espíritu. Seguramente no era la primera
vez que el Espíritu venía sobre su vida para llamarlo al lugar de la oración; Dios lo llamaba a Su
presencia y él respondía. También es muy probable que él no supiera que ésta era la visitación de
Dios y no una visitación como las anteriores. Simeón llegó al templo como era su costumbre, y
reconoció al Rey cuando entraba por la puerta, debido a que había pasado tiempo con El; sin
importar cuál era su manifestación, él podía reconocerlo.
 Si nosotros, como seres humanos, hacemos todos los preparativos para nuestro matrimonio, y
nuestro pensamiento principal (especialmente en las novias) es estar preparados para la boda,
¡cuánto más la Novia del Cordero! Ella estará preparándose para la boda más importante de la
historia humana. Además, no se oirá una trompeta audible para el oído carnal; será una trompeta
oída por los “Simeones” (Ap 1:10), aquellos que oyen lo que el Espíritu dice. En los primeros tres
capítulos del libro de Apocalipsis, se repte en siete ocasiones la misma amonestación: “el que
tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”, de manera que hoy es el tiempo para
aprender a oír y responder al llamado de Su voz.
 La novia del Cordero será sensible al toque del Espíritu, ella va a desarrollar esa relación con
Cristo: en el momento del toque del Espíritu, ella abrirá la puerta en seguida, como ha sido su
costumbre hacerlo. Un día, el Espíritu Santo va a tocar la puerta y ella va a responder, pero para
su sorpresa, no será solamente otra visitación, sino La Visitación del Día de Jehová. La novia
estará literalmente velando la venida de su Amado.

ANA
 “Estaba también allí Ana, profetisa ... y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día
con ayunos y oraciones. Esta, preparándose en la misma hora, daba gracias a Dios, y hablaba
del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén”. (Lc 2:36-38).
 El nombre “Ana” significa “gracia”. Jesús, a través de quien vino la gracia y la verdad, bendijo a
Ana. Dice la Escritura que aquellos que reciban la abundancia de gracia y el don de justicia
reinarán (Ro 5:17). Noé recibió gracia y pasó de una dispensación a otra.

LOS MAGOS
 “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén
unos magos, diciendo: ¿dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos
visto en el oriente y venimos a adorarle” (Mt 2:1-2).
 Los magos eran sabios del oriente que investigaron y conocieron el tiempo de la venida del Señor.
El profeta Daniel, al hablar de los eventos del fin, dice que los entendidos y sabios entenderán; los
demás, no.
 El evento registrado en Mateo 2 fue una vergüenza para el pueblo de Dios, ya que unos gentiles
tuvieron que llegar a la casa de Israel y decirles: “¿No saben que el Rey ha nacido aquí?” Ellos
tuvieron que responder: “No, no sabíamos”. ¡Qué tristeza que los gentiles tuvieran que decirle al
pueblo y a los máximos líderes religiosos que su Rey ya había nacido! Eso sucederá otra vez,
cuando muchos cristianos no se den cuenta que el Hijo ha nacido (espiritualmente), y que ha
llenado el templo con Su gloria.
 Una clave importante en los sabios del oriente es que ellos se acercaron a aquel que es la sabiduría;
por eso eran “entendidos”; y lo adoraron. Hicieron un viaje tan largo por el desierto, utilizando
camellos, tan sólo para adorarle una única vez y contemplar Su hermosura. Los que buscan y
anhelan al Señor de Gloria serán bendecidos en la Segunda Venida del Señor.

RESUMEN
1. Atender siempre la obra a que hemos sido llamados.
2. Ejercitar nuestro oído espiritual en todo tiempo.
3. Buscar la gracia de nuestro Señor en nuestro diario vivir.
4. Ser entendidos y sabios depende de nuestra obediencia y atención a la voz de Dios.

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