ENERGIA SOLAR
FOTOVOLTAICA
Inversores (cargadores)
¿Qué es un inversor?
Los inversores transforman la corriente continua en corriente alterna. La corriente continua
produce un flujo de corriente en una sola dirección, mientras que la corriente alterna
cambia rápidamente la dirección del flujo de corriente de una parte a otra. Cada ciclo
incluye el movimiento de la corriente primero en una dirección y luego en otra. Esto
significa que la dirección de la corriente cambia 100 veces por segundo.
¿Qué función realiza?
Los inversores se utilizan para convertir la corriente continua generada por los paneles
solares fotovoltaicos, baterías u otra fuente de corriente continua en corriente alterna y de
esta manera poder ser inyectados en la red eléctrica o usados en instalaciones eléctricas
aisladas.
Un inversor simple consta de un oscilador que controla a un transistor, el cual se utiliza para
interrumpir la corriente entrante y generar una onda rectangular.
Esta onda rectangular alimenta a un transformador que suaviza su forma, haciéndola
parecer una onda senoidal y produciendo el voltaje de salida necesario.
Tipos de inversores:
Distinguimos entre dos tipos de inversores:
I) Inversores para redes aisladas
II) inversores de conexión a red
Los inversores para redes aisladas crean una onda independiente de la red eléctrica y
ajustan la corriente de salida a la que demanda el consumo conectado. Para poder
suministrar la energía necesaria en cualquier momento necesitan estar conectados a
baterías.
Los inversores de conexión a red trabajan directamente con módulos fotovoltaicos y vierten
toda la corriente que dan estos módulos (tras la conversión en corriente alterna) a la red
eléctrica. Este tipo de inversor precisa detectar la onda de la red para acoplarse. En el caso
de fallo de red, el inversor se para.
I) Inversores para redes aisladas:
Los inversores para sistemas aislados, convierten la corriente directa encontrada en el
banco de baterías en corriente alterna convencional como la que se obtiene de la red
eléctrica. Estos inversores están hechos para operar en lugares donde no hay acceso a
energía eléctrica y por tanto se utilizan fuentes de alternas como solar y eólica para cargar
las baterías. El inversor, posteriormente, toma la energía de las baterías y la convierte para
que la puedas utilizar para alimentar lámparas, televisores, refrigeradores y
electrodomésticos convencionales.
Formas de onda:
Onda cuadrada: La mayoría de los inversores funcionan haciendo pasar la corriente
continua a través de un transformador, primero en una dirección y luego en otra. El
dispositivo de conmutación que cambia la dirección de la corriente debe actuar con rapidez.
A medida que la corriente pasa a través de la cara primaria del transformador, la polaridad
cambia 100 veces cada segundo. Como consecuencia, la corriente que sale del secundario
del transformador va alternándose, en una frecuencia de 50 ciclos completos por segundo.
La dirección del flujo de corriente a través de la cara primaria del transformador se cambia
muy bruscamente, de manera que la forma de onda del secundario es “cuadrada”,
representada en la figura mediante color morado.
Son más baratos, pero no sirven para consumos más delicados y suelen ser menos
eficientes. Producen armónicos que generan interferencias. No son aptos para motores de
inducción. Sirven para consumos resistivos (resistencias eléctricas) y consumos que se
alimentan a través de otra fuente intercalada (por ejemplo, portátiles).
Onda senoidal modificada: Son más sofisticados y caros, y utilizan técnicas de modulación
de ancho impulso. El ancho de la onda es modificada para acercarla lo más parecido a una
onda senoidal, a partir de tres puntos: uno positivo, uno negativo y uno de tierra. La salida
no es todavía una auténtica onda senoidal, pero está bastante próxima. El contenido de
armónicos es menor que en la onda cuadrada. En el gráfico se representa en color azul. Son
los que mejor relación calidad/precio ofrecen para la conexión de iluminación o, por ejemplo,
variadores de frecuencia.
Onda senoidal pura: Con una electrónica más elaborada estos inversores consiguen una
onda senoidal pura (curva negra en el diagrama). Sin embargo, su coste es bastante mayor
que el de los inversores menos sofisticados (onda modificada u onda cuadrada). Uso
recomendado en teles de tubo, motores (compresor de nevera, bombas etc.) y
electrodomésticos con electrónica fina (por ejemplo, muchas de las lavadoras nuevas son
bastante sensibles a la calidad de la onda).
Tipos:
• Inversor: Su misión es convertir la corriente continua de 12, 24, 48 V, etc., almacenada
por la batería en corriente alterna de 230 V (u otra tensión).
• Inversor-cargador: Dispositivo que, además de convertir la corriente continua (CC) a
corriente alterna (CA), tiene la función inversa, transformas CA en CC, y tener la
capacidad de recargar el banco de baterías. Cuando la energía fotovoltaica no se
encuentra disponible, el inversor es capaz de proveer energía a las cargas, mediante el
banco de baterías, y por medio de un generador, llevar a cabo el proceso de carga de
baterías.
Transformadores:
Los inversores para redes aisladas precisan de un transformador para ejecutar su función.
Podemos diferenciar entre dos tipos de transformador (cada uno con sus ventajas y
desventajas):
Transformadores de alta frecuencia (AF):
• Compactos y ligeros, ya que el transformador AF es mucho más pequeño y pesa mucho
menos que uno de baja frecuencia (BF)
• Coste reducido
• Suelen tener durar menos que los transformadores BF
• Suelen tener menor capacidad de sobrecarga que los transformadores BF
• Suelen tener mayor autoconsumo y peor rendimiento a carga parcial que los
transformadores BF
Transformadores de baja frecuencia (BF):
• Suelen tener mayor capacidad de sobrecarga
• Suelen tener mejor rendimiento a carga parcial
• Más recomendados para motores
• Suelen ser más robustos que los transformadores AF
• Coste más alto (se necesita mucho más cobre para su fabricación)
II) Inversores de conexión a red:
El inversor es uno de los componentes más importantes en los sistemas conectados a red,
ya que maximiza la producción de corriente del dispositivo fotovoltaico y optimiza el paso de
energía entre el módulo y la carga.
Es un dispositivo que transforma la corriente continua producida por los módulos en corriente
alterna para su inyección a la red pública (ya sea para autoconsumo o para vertido a red).
Los inversores para la conexión a la red eléctrica están equipados generalmente con al
menos un seguidor del punto de máxima potencia (MPPT) que tiene la función de dejar
trabajar los paneles fotovoltaicos a la tensión de máxima eficiencia (con la cual rinden más
vatios los paneles conectados).
Se pueden clasificar en general en dos tipologías:
• Con transformador: Cuentan con separación galvánica, lo que permite emplear toda la
gama de módulos fotovoltaicos sin limitaciones. Suelen tener una eficiencia algo más
baja que los inversores sin transformador
• Sin transformador: Son más eficientes, pero no llevan separación galvánica entre el lado
de corriente alterna (CA) y el lado de corriente continua (CC); esto impide emplear
algunos tipos de módulo que requieren puesta a tierra de uno de sus polos (sobre todo
paneles de capa fina).
Según el tipo de red en el punto de conexión, los inversores pueden ser monofásicos,
trifásicos, de baja tensión o de media tensión.
También los inversores de conexión a red se clasifican por su tamaño y potencia en las
siguientes categorías:
• Microinversores: Inversores para uno o dos paneles fotovoltaicos que se suelen instalar
directamente por debajo de los paneles
• Inversores de “string”: Son para conectar al menos una cadena/serie de módulos y se
suelen usar en instalaciones a partir de 1 kWp hasta cientos de kWp (poniendo varios
equipos en paralelo)
• Inversores centrales: Se suelen emplear en parques grandes de más de 1000 kwh.
Los requerimientos básicos exigidos para la conexión a la red eléctrica son:
El sistema fotovoltaico parte como un componente de la red eléctrica.
El inversor debe cumplir las especificaciones de la red eléctrica.
La seguridad de los operadores debe tenerse siempre en cuenta (pueden existir partes activas
desconocidas).
Los sistemas fotovoltaicos no deberán entregar energía a una línea sin protecciones.
La desconexión del inversor debe ser automática en cuando aparezca un fallo.
Deberá existir un punto de fácil desconexión (interruptor frontera) que sea accesible a los
empleados de la compañía eléctrica.
Los inversores deberán operar con factor de potencia igual a la unidad.
Se deberá efectuar aislamiento eléctrico entre la instalación fotovoltaica y la red.
Si la señal de salida del inversor excede de las condiciones predefinidas para la operación
(sobre/subtensión, sobre/subfrecuencia) el inversor debe desconectarse automáticamente de
la red.
Se posibilitará la nueva conexión después de un cierto tiempo (3 minutos normalmente),
tiempo que el sistema de control y protección de red espera para intentar una nueva
conexión.
Rendimiento de un inversor fotovoltaico:
La eficiencia de todos los inversores se ve afectada no sólo por las pérdidas producidas por la
conmutación, sino también por las pérdidas debidas a elementos pasivos, como son los
transformadores, filtros, condensadores, etc…. Así la eficiencia de la conversión del sistema
completo, el cual incluye filtros de entrada, dispositivos de conmutación, filtros de salida y
transformador es más apropiada que únicamente la eficiencia del inversor.
Los inversores fuente de tensión generalmente tienen una eficiencia a plena carga de entre el
90 y 94% para sistemas de baja tensión de entrada (400 V). La siguiente imagen muestra,
por ejemplo, la eficiencia de uno de los modelos de inversores SMA. Ejemplo de gráfica de
rendimiento de un inversor solar En general la eficiencia de un inversor es mayor en los
inversores con bajas pérdidas en vacío, y la eficiencia crece si la tensión continua de entrada
de las placas solares crece.
Calidad de la señal:
Las dos principales cuestiones técnicas a tener en cuenta en un inversor desde el punto de
vista de calidad de la señal son: el factor de potencia y la distorsión armónica. El contenido
armónico en la señal de salida de un inversor para uso fotovoltaico es difícil de fijar debido a
que no hay mucha información disponible. Los efectos de la distorsión armónica en la propia
red eléctrica y en las cargas conectadas a ella no están suficientemente estudiados y
además existen múltiples dificultades para medir la distorsión obtenida.
Dentro de todas las especificaciones, las de la corriente se deben tener mas en cuenta que
las de voltaje, ya que los armónicos de corriente son los que más problemas causan y
porque es más fácil para el fabricante de equipos demostrar el total cumplimiento de la
especificación de inyección de corriente. Esta especificación normalmente se da en términos
de distorsión armónica total (THD). La magnitud que representa a cualquiera de los
armónicos por separado se denomina distorsión armónica simple (SHD) y es igualmente
interesante para las compañías eléctricas.
Los valores normalmente utilizados para ambas distorsiones son el 5% y el 3%
respectivamente.
Aislamiento eléctrico de un inversor:
Otra necesidad de considerable importancia en la conexión con la red eléctrica es la
obtención de un adecuado aislamiento. Este se puede obtener mediante un transformador
situado entre la red y el inversor (aunque algunos ya lo incorporan de serie). El aislamiento
galvánico es obligado por motivos de seguridad. Tensión de voltaje en bornes inversor solar
con y sin transformador En principio, varios reglamentos de países de la UE indican que no
se puede conectar inversores a la red a menos que se prevea alguna forma de aislamiento.
La instalación fotovoltaica y la compañía eléctrica deberán utilizar protecciones que logren
interrumpir corrientes de fallo en continua. Un fallo en el inversor con niveles de continua
puede saturar el transformador de distribución de la compañía eléctrica y causar mal
funcionamiento del servicio a otros abonados.
Protecciones:
Los inversores actuales suelen incluir el control de todo el sistema. Esto incluye detectar que
el campo fotovoltaico tenga suficiente potencia como para poder conectarse a la red,
cerrando en ese momento un contactor y comenzando a operar tan pronto como haya luz
solar. Por la noche el inversor deberá estar totalmente desconectado. La lógica de control
del inversor fotovoltaico incluirá un sistema de protección que detecte situaciones de
funcionamiento anormales como son:
Falta a tierra en continua.
Condiciones anormales en la red eléctrica (tensión, frecuencia, etc..)
Pérdidas en una fase.
Parada del inversor solar.