Huck Finn y la Vida con su Padre
Huck Finn y la Vida con su Padre
Tawin)
I:
Cuenta sobre su aparición en Las Aventuras de Tom Sawyer, y
como al final de éste descubrió junto a Tom un tesoro que se
repartieron: 6000 dólares cada uno. Menciona que se fue a vivir
con la viuda Douglas quien lo había adoptado como un hijo para
educarlo, pero Huck no aguantó mucho y se volvió a poner ropa
vieja, pero Tom le dijo que si no volvía con ella y se hacía
respetable no lo dejaría entrar a la banda de ladrones que iba a
organizar, así que Huck volvió.
Pero a Huck le costaba educarse, cuando quería fumar y le pedía
permiso a la viuda ésta no lo dejaba, diciéndole que era una fea
costumbre.
La hermana de la viuda, la señorita Watson, una solterona flaca, se
había ido a vivir con ella, e insistía en enseñarle las letras a Huck, y
también como comportarse, estaba constantemente corrigiéndole y
esto le molestaba. A veces Huck se sentía muy solo. Uno de esos
días, se fumaba una pipa, cuando oyó un ¡miau! El respondió de la
misma manera y bajó, era su amigo Tom Sawyer.
II:
Huck y Tom salieron a escondidas para no se oídos, pasaron cerca
de la cocina donde estaba el negro Jim, y justo a Huck le vino una
picazón que trataba de contener para no meter ruido, pero Jim salió
porque creyó oír algo, finalmente no vio nada, pero se quedó por
ahí bajo un árbol a dormir, entonces Tom quiso hacerle una broma,
aunque Huck no quería por temor de que lo viese y acusase. A Tom
se le ocurrió dejarle el sombrero sobre una rama, y cuando Jim se
despertó contó a todos que unas brujas los habían montado y
llevado a distintos lugares, a recorrer el mundo, luego lo habían
dejado allí y para probar los hechos le habían dejado el sombrero
en el árbol. Los demás negros lo admiraban, y Jim se creía todo,
porque según él podía llamar a las brujas cuando quisiera.
Tom y Huck se juntaron en el cerro con Joe Harper y Ben Rogers y
dos o tres chicos más. Desamarraron un bote y desembarcaron en
un lugar donde había una cueva, allí Tom les dijo que para
pertenecer a la banda de ladrones que tenía su nombre, debían
jurar con sangre que jamás contarían secretos de la banda y si
alguien le hacía algo a algún chico de la banda, el chico al que se le
ordenara matar a esa persona y su familia tenía que hacerlo, y no
podía comer ni dormir hasta haberlos matado a todos y marcarles
con el cuchillo una cruz en el pecho, que era la señal de la banda.
Nadie que no perteneciese a la banda podía utilizar esa señal, y si
lo hacía había que denunciarlo, y si volvía a hacerlo, había que
matarlo. Y si alguien que pertenecía a la banda contaba los
secretos, había que cortarle el cuello y después quemar su cadáver,
tirar las cenizas por todas partes y borrar su nombre de la lista con
sangre, y nadie de la banda podía volver a mencionar su nombre,
sino que quedaba maldito y había que olvidarlo para siempre.
Todos dijeron que era un juramento estupendo y Huck Tom dijo que
una parte la había sacado de su cabeza, pero que el resto lo había
sacado de libros de piratas y de ladrones y que todas las bandas
buenas tenían un juramento. Como los chicos decían que no era
justo que en caso de delatar a la banda mataran a sus familias, por
qué Huck no tenía, entonces éste ofreció a la señorita Watson y
todos quedaron contentos.
El pequeño Tommy Barnes se asustó, se echó a llorar y dejo que ya
no quería ser bandido sino volver con su mamá, los chicos se rieron
de él, y éste amenazó con delatarlos, pero Tom le dio cinco
centavos para callarlo. Tom fue elegido primer capitán y Joe
segundo.
III.
Los chicos jugaban a los ladrones, sin robar a nadie realmente,
decían que los nabos eran joyas, los cerdos lingotes, etc.
Tom decía que tenían enemigos que él llamaba magos y que lo
habían convertido todo en una escuela dominical para niños, sólo
por despecho. Huck propuso acabar con ellos, pero Tom le dijo que
eran muy poderosos altos como árboles, cuadrados como armarios
y podían llamar a un montón de genios para hacerlos picadillos.
Entonces Huck dijo que podían conseguir la ayuda de uno de los
genios, Tom preguntaba cómo, entonces recordó que los genios
debían obedecer a quien frotara su lámpara. Huck, se llevó al
bosque una lámpara de estaño que encontró y empezó a frotarla
hasta cansarse, pues pensaba pedirle al genio un palacio, pero
luego se desilusionó y pensó que todo debió ser invención de Tom.
IV.
Huck había empezado a ir a la escuela todos los días, ya se sabía
las letras y empezaba a leer un poco, sabía algunas multiplicaciones
aunque no le gustaban las matemáticas. También estaba
empezando a gustar de dormir en cama.
Al otro día Huck vertió sin querer sal en la mesa y cuando tomó un
puñado para tirarlo sobre su hombre, la señorita Watson no lo dejó,
dijo que ensuciaría todo. Huck, salió asustado creyendo que le
caería la mala suerte, bajó por el jardín delantero donde encontró
huellas y en el tacón de una de ellas se marcaba una cruz que se
notaba estaba hecha de clavos para ahuyentar al diablo, entonces
Huck se dirigió asustado donde el juez Thatcher, quien creyó que lo
visitaba para ir a buscar sus intereses del mes. Huck dijo que no
quería el dinero, que le daba todo lo suyo, el juez lo miró
sorprendido, entonces dio por entendido que Huck quería
vendérselo y le pasó un papel que decía:”por la suma convenida” y
le dijo a Huck que firmara y él le daba un dólar, significaba que se
le había comprado sus bienes, Huck firmó y se fue.
Huck fue donde el negro Jim que había sacado del estómago de un
buey una bola de pelos, que según Jim tenía un espíritu que lo sabía
todo, entonces Huck quiso preguntar por su padre, ya que había
visto su huella en la nieve. La bola no respondió, entonces Jim le
dijo que había que darle dinero, Huck le dijo que sólo tenía un dólar
falso (no le contó que el juez le había dado uno), Jim le dijo que el
sabía como hacer que pareciera cierto, luego de dárselo hizo como
que escuchaba algo de la bola, decía que el padre de Huck no sabía
qué hacer, que a veces pensaba quedarse otras irse, que tenía un
ángel blanco que lo llevaba por el buen camino y uno negro que lo
fastidiaba todo. Luego le dijo a Huck que a él le pasarían cosas
malas y buenas y que habría dos mujeres es su vida, una clara y
otra oscura, una era rica la otra pobre, que se casaría primero con
la pobre luego con la rica. Le dijo que tuviera cuidado con el agua y
las aventuras porque estaba escrito que lo iban a ahorcar. Aquella
noche cuando Huck llegó a su habitación se encontró con su padre.
VI.
El padre de Huck convocó tribunales para que el juez Thatcher le
diera el dinero de Huck, pero el proceso era lento, entonces disidió
ir a buscar a Huck y se lo llevó a un lugar solitario donde vivían en
una cabaña, para llegar al pueblo había que cruzar un río en
trasbordador. Allí el padre se dedicaba a cazar y pescar y de eso
vivían, solía mantener a Huck encerrado con llave, mientras él se
iba al pueblo a cambiar alguna caza por whisky, llegaba borracho y
le daba una tunda a Huck. Cuando la viuda se enteró de donde
estaba Huck, mandó a un hombre a buscarlo, pero el padre de
Huck lo ahuyentó con una escopeta.
A Huck ya empezaba a gustarle esa vida de ocio, donde fumaba,
podía decir palabrotas, despertaba a la hora que quería, no tenía
que bañarse ni ir a la escuela, etc., lo único que lamentaba eran las
palizas, que cada vez se hacían más recurrentes.
Un día el padre de Huck se ausentó tres días, y el pobre tuvo que
estar tres días encerrado, entonces empezó a asustarse de que su
padre hubiera muerto por allí y él se quedaría allí. Así que empezó
a buscar una forma de poder escapar en esos casos, pero su padre
siempre se llevaba todo artículo que pudiera servirle para tal
empresa, además no había ventana donde cupiera. Hasta que un
día descubrió metido entre las tejas, un viejo serrucho sin mango,
oxidado, que Huck trató de arreglar, y una manta de caballo
clavada en unas tablas de una pared de la cabaña, detrás de la
mesa para que el viento que se colaba no apagara la vela. Entonces
Huck se puso debajo de la mesa y levantó un poco la manta y se
puso a aserruchar una sección donde él cupiera, le llevó tiempo,
hasta que oyó llegar a su padre, entonces disimuló la situación.
El padre no había llegado de humor, porque el juez Thatcher
retrasaba el pleito, y además decían que la viuda había entablado
uno contra él para ser la tutora de Huck, esto último no le causó
gracia a Huck que ya no quería volver a lo de la educación y
civilización.
Huck avanzaba en su trabajo mientras su padre iba al pueblo a
emborracharse y armar jaleo que era lo que le gustaba.
Despotricaba contra el gobierno diciendo que cómo se podía llamar
gobierno si buscaban quitarle un hijo a su padre que tanto le costó
criar y que cuando está en edad buena para hacer algo por el padre
para que éste descanse se lo quieren quitar. Cómo se podía llamar
gobierno si querían quitarle su dinero y no hacían nada por él un
hombre que vestía pero que los cerdos por falta de recursos. Qué
cómo el gobierno permitía que un negro anduviera mejor vestido
que él, que había visto uno que le decían profesor y que sabía
idiomas, y andaba libre por allí que él había preguntado qué por
qué no lo vendían y le habían dicho que tenía que estar por lo
menos 6 meses en el estado y este negro los cumplía. En eso le
pegó una patada a un barril y como le salían los dedos de la bota
empezó a gritar como condenado y a maldecir a todos.
Cuando llegó borracho se echó a acostar pero no se durmió,
entonces Huck no pudo robarle la llave, esa noche el padre se puso
como loco empezó a decir que serpientes se le subían por las
piernas y una le había mordido la mejilla, luego decían que los
muertos lo iban a buscar y gemía diciéndole que lo dejaran, pero lo
peor fue que de repente se levantó como loco a persiguiendo a
Huck con la navaja diciéndole que lo iba a matar, ya que lo creía el
Ángel de la Muerte, y aunque Huck le decía que él no era más que
Huck, el padre no lo creía, incluso lo agarró de la chaqueta y Huck
pensó que hasta allí llegaba hasta que se desprendió de la chaqueta
y el padre dijo que iba a descansar un rato que después lo mataría.
Entonces el hombre se recostó borracho y Huck como pudo se
subió sobre una silla y logró descolgar la escopeta, la tomó y esperó
a que su padre despertara.
VII.
El padre de Huck se despertó sin acordarse de lo ocurrido así que
cuando preguntó a Huck por qué tenía la escopeta, éste le dijo que
para defenderse porque había visto a un hombre por allí, el padre
le dijo que para otra vez lo despertara. Luego mandó a Huck al río a
buscarle un pez. Huck fue y se dio cuenta que el nivel del río había
aumentado, cuando esto pasa suele traer palos, esta vez Huck vio
una canoa, nadó hasta ella y se dio cuenta que no llevaba gente así
que la dirigió hasta la orilla y la escondió. Luego salió el padre a
regañarlo por la tardanza. El padre halló en el río una buena
cantidad de troncos que fue a vender al pueblo. Mientras Huck se
preparaba para huir, y llevaba algunas provisiones. Hizo un plan
para darse por muerto, fue a buscar un cerdo al cual disparó y
luego decapitó y vertió su sangre en la cabaña, dejó restos de su
pelo. Luego lanzó el cadáver del animal junto a un saco de piedras
para que se hundiera en el río. Desordenó todo y se fue hasta la Isla
Jackson donde pretendía vivir, ya que la conocía bien y en las
noches se encargaría de ir por lo que necesitara.
VIII.
Al otro día Huck sintió unos bombazos, eran de un transbordador
que buscaba que el cuerpo de Huck saliera del río. Entonces vio
que en el transbordador no solo iba su padre, sino el juez, Tom, su
abuela, becky y Mary. Todos lo creían muerto.
Los primeros días en la Isla estuvieron bien, pues Huck se sentía el
amo de todo, pero después se empezó a aburrir de estar solo. En
eso se halló con las cenizas de una hoguera que aún echaban humo,
esto lo asustó y tomó la escopeta y se fue al campamento, guardó
las cosas en su canoa, la escondido y él subió a un árbol, pero
pasaron dos horas y no vio nada, así que bajó, luego oyó una voz,
finalmente decidió que no podía vivir con mido y fue a ver, entonces
se encontró con el negro Jim, que se espantó al verlo, ya que lo
creía muerto y le pedía a su espíritu que no le hiciera nada malo.
Entonces Huck le trató de hacer comprender que estaba vivo
contándole su plan. Jim se sorprendió de su astucia, Jim le contó
que andaba fugado porque oyó que la señorita Watson lo iba a
vender a un hombre de Orleáns, que le ofrecía 800 dólares por él, y
aunque ella le había prometido no venderlo, le decía a la viuda, que
estaba muy tentada con la oferta, luego Jim no quiso seguir oyendo
y huyó ese mismo día que se comentaba el asesinato de Huck.
Como Jim tenía mucha hambre pues sólo había comido frutas, Huck
aprovechó su escopeta para cazar un pezgato que ambos comieron
gustosos.
Jim entretenía a Huck contándoles una serie de supersticiones, en
eso Huck le preguntó si había alguna señal que indicara buena
suerte, entonces Jim le dijo que si tenía los brazos y el pecho peludo
significaba que algún día sería rico, entonces Huck le preguntó por
qué él no lo era si era peludo, entonces Jim le contó que volvería a
ser rico, que ya una vez lo había sido cuando obtuvo 14 dólares,
pero los invirtió mal y los perdió. Había comprado una vaca de 10
dólares que se le murió, aunque vendió la piel y la cola y rescató
algo. Luego depositó en un banco donde le decían que si daba sus 5
dólares a final de año recibiría 35, pero no pasó porque el banco
quebró y los 10 centavos que le quedaban se los dio a al tonto
Balum, ya que soñó que debía pasárselos, y éste los dio a la Iglesia
porque oyó al predicador que decía que lo que dieran lo recibirían
10 veces más, pero eso nunca pasó y así perdió todo el dinero.
Luego Jim dijo que pensándolo bien ya era rico porque él era dueño
de sí mismo y valía 800 dólares.
IX.
Jim y Hick encontraron un lugar cómodo donde refugiarse, era una
cueva amplia que estaba sobre un monte, allí llevaron sus
provisiones y se guarecieron de la lluvia.
Al otro día salieron a buscar troncos que llevaba el río, cuando
vieron que llevaba una casa, fueron en la canoa hasta ella, Jim se
subió por una ventana y vio a un hombre desnudo tirado con una
bala en la espalda, le dijo a Huck que no le mirara la cara pues
estaba horrendo, así que se la tapó, debió llevar unos 3 días
muertos. De allí sacaron provisiones y cargaron con todo lo que
pudieron.
X.
En un viejo abrigo (capote) encontraron 8 dólares en monedas que
estaban cocidas en el forro.
Huck tuvo la mala idea de hacerle una broma a Jim, mató una
serpiente cascabel y la puso a los pies de donde dormía Jim, pero
no se acordó que siempre que una muere una compañera se posa
sobre la muerta y esto fue lo que pasó, y la serpiente viva le picó el
talón a Jim, éste se echó el whisky que Huck se había llevado y
comió un trozo asada de la piel de la serpiente, según él eso le
ayudaría. Le hizo quitarle los cascabeles y atárselos a la muñeca
según él lo aliviaría. Luego Huck de llevó los cadáveres antes de
que Jim se diera cuenta de que todo había sido culpa de Huck. El
pobre Jim estuvo 4 días acostados con la pierna hinchada e intensos
dolores que calmaba con el alcohol. Finalmente mejoró y Huck
decidió no volver a tomar una piel de serpiente, ya que ahora le
creía a Jim cuando decía que daba mala suerte.
Pasaron los días, cazaron un enorme pez que tenía varias cosas en
el estómago, en fin, Huck se sentía aburrido y dijo que deseaba ir al
pueblo, Jim le dijo que se disfrazara de mujer con las ropas que
tenían. Así lo hizo y Huck se acercó a una cabaña que antes estaba
abandonada, fue a ver quien vivía allí y vio a una mujer de unos 40
años que no conocía, entonces decidió ir a hacerle preguntas, sin
olvidar que era ahora era una niña.
XI.
Huck llegó a la casa de la mujer haciéndose pasar por una niña
llamada Sarah Williams, le dijo que era de Hookerville y quería
preguntarle si conocía a Abner Moore, su tío, al cual buscaba para
decirle que su madre estaba enferma. La señora lo hizo pasar y le
dijo que no lo conocía porque apenas llevaba dos semanas en el
pueblo. La mujer le empezó a contar cosas de su familia hasta que
finalmente le contó la historia del asesinato de Huck, y que en un
comienzo se presumió que su propio padre lo había matado. Pero
también eran muchos los que creían que el asesino era un negro
llamando Jim que desapareció el mismo día del crimen. Al padre lo
había querido linchar, pero éste había pedido un dinero al juez
Thatcher para buscar a Jim, y ese día se había ido en el
trasbordador. Se decía que se había gastado el dinero bebiendo y
que posiblemente no volvería en un año cuando pudiera reclamar el
dinero de su hijo. Ahora ofrecían recompensa de 300 dólares por el
negro así que todos andaban buscándolo. La mujer le confesó que
ella había visto un humo desde la isla Jackson y su marido y otro
hombre andaban buscando allí. Huck se había puesto nervioso y
evitaba mirarla, así que tomó la aguja y un hilo y trató de
enhebrarlo para distraer, pero no le achuntaba, entonces la mujer
le volvió a preguntar cómo era que se llamaba y esta vez dijo Mary
en vez de Sarah, luego se retracto diciendo que Sarah pero a veces
le llamaban por su segundo nombre. La mujer le dijo que le
confesara quien era pues ya sabía que era varón, entonces Huck le
dijo que era huérfano de padres y venía huyendo de un campesino
viejo y mezquino y apenas pudo aprovechó la oportunidad de
escapar, tomando un vestido de la hija del hombre, y que andaba
buscando a su tío Abner para que se hiciera cargo de él, que sabía
que vivía en Goshen, entonces la mujer le dijo que él estaba en
Saint Petersburg, Huck le dijo que le indicaron mal el camino.
Antes de que se marchara la mujer le hizo muchas preguntas para
ver si de verdad era campesino a lo que Huck respondió bien, luego
le dijo que recordara que para enhebrar una aguja debe hacer que
el hilo vaya a esta y no al revés como suelen hacerlo los hombres,
que por eso lo había pillado, además que no lo hacía muy bien de
mujer.
Huck se marchó rápido a la isla y despertó a Jim diciéndole que
debían irse cuanto antes, el negro se asustó y salió rapidísimo con
las cosas.
XII.
Se refugiaron dentro de la balsa, Jim había hecho un wigwam para
protegerse, y en lo que respecta a la comida solían pescar y tomar
“prestadas” verduras de los huertos, etc. Así andaban cuando los
pilló una tempestad y tuvieron que guarecer bajo el wigwam, luego
se dieron cuenta que la canoa se dirigía hacia un barco de vapor
que había naufragado contra una roca. Huck deseó subir a ver qué
había, pero Jim no quería, finalmente fue a regañadientes.
Amarraron su balsa al barco y subieron, allí oyeron voces y Jim no
quiso quedarse, pero Huck dijo que si estuviera Tom iría a
investigar, y eso fue lo que hizo Huck, quien se puso de cuatro
patas para ver por el pasillo, cuando vio a tres hombres, uno tirado
en el suelo y amarrado al que llamaban Jim Turner, otro que lo
alumbraba con un farol llamado Jaked Packard, y otro que le
apuntaba al del suelo con una pistola, llamado Hill, este último
quería matar al Jim porque había matado al viejo Hatfield, pero
Packard le dijo que no quería que lo matara pues tenía sus motivos.
Huck se escondió sobre una litera pues los hombres se habían
acercado, Huck oyó que si no mataban al hombre este los delataría
por el asunto de un motín, por eso Hill quería matarlo y Packard
también pero no de un tiro o algo que pudiera inculparlos, querían
dejar al hombre en el barco que en algún momento se rompería
pues era una ruina, y para cerciorarse de que se cumpliera lo
previsto esperarían 2 horas. Huck salió corriendo y sudando frío
cuando encontró a Jim, entonces Huck le dijo que debían hallar el
bate de aquella tropa de asesinos y esconderlos para que no
huyeran del barco. Jim le contó la mala noticia de que la balsa de
ellos había desaparecido.
XIII.
Huck y Jim estaban atemorizados por haber quedados encerrados
con unos asesinos, así que decidieron buscar el bote. Finalmente lo
hallaron en la parte superior de la popa y justo cuando lo iban a
abordar siente a los asesinos acercarse, así que se esconden. Los
criminales estaban a punto de partir cuando Bill le preguntó a
Packard si había registrado el bote, a lo que el otro responde que
no, entonces concluyen que el otro aún tiene su parte del dinero y
van para llevársela. Huck y Jim aprovecharon este momento para
abordar el bote, y Huck cortó la cuerda que ataba al bote.
Soportaron la tormenta hasta llegar a tierra donde hallaron su
balsa. Felices Jim se la llevó y refugió mientras Huck fue al pueblo
donde había un hombre dueño de un transbordador, lo que Huck
quería era que descubrieran a los asesinos del Barco para que los
ahorcaran. El hombre estaba durmiendo y lo despertaron los
fingidos sollozos de Huck que inventó la historia de que era un niño
que había nadado hasta allí, porque sus padres estaban atrapados
en el Barco Walter Scoott, que éste había chocado con otro donde
iba una señorita de apellido Hooker, que por favor fuera en su
trasbordador a rescatarlos, que el tío de ella, el señor Hornback,
tenía dinero y le pagaría el viaje. El hombre que conocía le dijo que
lo haría y salió en la busca. Y Huck se escondió para ver que
sucedía, entonces al rato vio el barco naufragado y el
transbordador que daba vueltas en torno a él, como para encontrar
los retos de la señorita Hooker. Luego Huck se fue a su balsa.
XIV.
Al día siguiente estuvieron viendo el botín y se sentían ricos porque
habían muchas cosas entre ellas cigarros caros y libros, Huck
estuvo leyendo algunos y le contó a Jim historias de algunos
condes, príncipes y reyes, de los últimos le dijo que la señorita
Watson decía que el rey más sabio fue Salomón y le contó el caso
de las dos mujeres que decían que el niño era su hijo, y él dijo que
le dieran la mitad del niño a cada una. Jim no entendió el propósito
y le dijo que eso era ridículo y le parecía una crueldad, era como
que te dieran la mitad de un dólar, de qué te servía. Huck no lo
pudo hacer entrar en razón, luego terminaron hablando de los
franceses, que dicen “parlé vu fransé”, Jim no entendía porqué
hablaban así y no como hombres, Huck trató de hacerle entender
que era lo mismo con los animales, los gatos hablan diferentes, al
perro y éstos diferentes a los humanos. Entonces Jim dijo que los
franceses son hombres, no animales por lo cual deberían hablar
como hombres. Huck decidió no seguir gastando saliva porque Jim
era muy cerrado de mente.
XV.
Aconteció que la corriente separó la canoa donde iba Huck de la
balsa donde iba Jim, y la neblina impidió que siguieran viéndose
solo se oían sus gritos. Finalmente cuando la neblina despareció
Huck halló la balsa con Jim y éste se encontraba durmiendo como
agotado y Huck lo despertó, entonces Jim se emocionó porque vio a
Huck vivo, éste le preguntó por qué creyó que estaba muerto,
entonces Jim le recordó lo qué había pasado, pero Huck lo negó y le
dijo que debió estar soñando. Jim le creyó y empezó a interpretar el
sueño en que los cúmulos de arena representaba a un hombre que
les quería hacer bien, la corriente a alguien que los quería separar
y los gritos advertencias de mala suerte,. Luego Huck le preguntó
qué representaban aquellas ramas y remo roto en la balsa,
entonces Jim se dio cuenta que todo había sucedido y Huck se había
estado burlando de él por lo cual se sintió mucho. Huck se sintió
mal por la broma y finalmente le pidió perdón.
XVI.
Huck se sentía en una gran contradicción por una parte estimaba a
Jim, por eso iba con él en la balsa rumbo al Cairo para que fuera un
hombre libre, pero esto significaba un daño para la señorita Watson
que lo había tratado tan bien, pues él ayudaba a fugarse al negro
del cual ella era dueña.
De pronto apareció otra balsa con unos hombres que andaban
buscando a unos negros prófugos, Huck les dijo que quien lo
acompañaba era un hombre blanco: su padre. Uno de los hombres
dijo que iría a comprobarlo, entonces Huck fingió agradecerle y le
pidió que lo ayudaran a remolcar la balsa hasta la orilla, ya que
nadie había querido hacerlo, entonces los hombres sospecharon y
le preguntaron si su padre tenía viruela, Huck dio a entender que
sí, entonces los hombres le dijeron que aunque quisieran ayudarlo
era peligroso para ellos, y le dejaron dos de los hombre un dólar de
20 cada uno y se fueron.
Jim quedó más que agradecido y Huck se sentía mal porque
siempre andaba embaucando y esto no lo hacía sentir un niño
bueno.
Ambos se repartieron el dinero, 20 dólares cada uno, y Jim dijo que
les serviría para el pasaje de un barco a vapor.
Luego se acercaron a un pueblo, y Huck se acercó a preguntarle a
un hombre si era El Cairo, el hombre le dijo que no, si estaba loco
acaso, entonces Huck preguntó por el nombre del pueblo y éste le
dijo que fuera preguntar el mismo y no lo molestara. Jim se
decepcionó y Huck sospechó que no se acordaba de la dirección.
De pronto apareció un enorme barco que iba directo hacia la balsa
de ellos y tuvieron que lanzarse al mar porque el barco la chocó y
despedazó. Cuando Huck salió de debajo del agua no halló a Jim,
así que se subió a un madero que lo condujo hasta la tierra. Allí
siguió camino que lo llevó ante una casona, pero no se pudo acercar
porque de ella salieron perros que lo intimidaron.
XVII.
De la casona salió un hombre que le preguntó quién era y que hacia
merodeando a esas horas. Huck le dijo que se llamaba George
Jackson y que le había caído un barco encima. Le preguntó si
alguien venía con él, Huck dijo que no. Se oyó ruido en el interior y
salió una señora y luego dos hombres con pistolas Bog y Tom. El
hombre le preguntó a Huck si había oído hablar de los Sheperdson,
y Huck negó. El hombre le dijo que pasara a la casa lentamente, así
lo hizo Huck quien iba muerto de miedo. Cuando entró lo
registraron vieron que no llevaba arma y se dieron cuenta que no
era un Sheperdson. Un hombre llamado Saúl quería que le contara
su historia, pero una mujer llamada Rachel dijo que primero debía
comer algo, y llamó a una negra a la que le decían Betsy para que
se la trajera, luego llamaron a un hijo de la edad de Huck, llamado
Buck al cual le dijeron que le prestara ropa. El niño le prestó
pantalón y camisa y le dijo que se quedara porque podían divertirse
mucho, luego bajaron y a Huck le tenían una rica merienda, los
demás fumaban, también había dos mujeres envueltas en una
colcha. Huck les inventó una historia sobre que su familia había
tenido una granja en Arkansas y que su hermana se había escapado
para casarse, sus hermanos la habían ido a buscar pero habían
muerto, y luego su padre se consumió por los problemas y también
murió, así Huck agarró lo que pudo y se fue. Los oyentes le dijeron
que se podían quedar cuanto tiempo quisiera.
Al otro día Huck olvidó como se llamaba, así que cuando Buck
despertó (a su lado) le preguntó si era bueno para ortografía y Back
le dijo que sí, entonces Huck le dijo que deletreara su nombre y el
chico lo deletreó, luego Huck lo escribió deletreado para ensayarlo
y que no se le olvidara.
Huck empezó a observar la casona que era muy hermosa, en ella
halló el cuadro de una familiar muerta (hermana de Buck), era
Emmeline Grangerford, capaz de escribir poesía antes de los 14
años. Tenía una dedicada a un chico que había muerto al caer a un
pozo.
XVIII.
El coronel Gragerford era un caballero en todo sentido. Los hijos
esperaban a que sus padres (ya ancianos) bajasen para sentarse a
comer. Antes tenían más hijos, pero a tres se los habían matado y
Emmeline murió de una enfermedad rara: era como melancolía (le
vino desde que no pudo hacer rimar un nombre). Ahora quedaban
Bog, Tom, Charlotte, Sophia y Buck. Cada miembro tenía un negro
a su disposición incluso le dieron uno a Huck, quien no estaba
acostumbrado a que le hicieran las cosas, así que su negro era el
que menos trabajaba.
Huck y Buck habían ido de caza al bosque cuando sintieron el
galope de un caballo, era un joven apuesto también aristócrata
llamado Harney Shepherdson, Buck se escondió tras un árbol y le
disparó en el sombrero, el hombre los persiguió, pero los chicos
alcanzaron a huir. Cuando llegaron a casa Buck contó que le había
disparado a aquél hombre, su hermana Sophia palideció. Luego dijo
que no logró matar. Cuando Huck estuvo solo con Buck le preguntó
por qué lo había querido matar, entonces el chico le dijo que era
por una venganza de sangre. Que todo había empezado hace 30
años en un pleito por tierras entre los Gragerford y los
Shepherdson, ya ni se acordaban quien empezó el asusto, lo cierto
es que desde entonces se han matado entre los miembros de
aquella familia. Hacía poco un Shepherdson le había matado un
primo de su edad, porque el muy “tonto” no andaba con arma para
defenderse.
Al otro día fueron a misa, allí se vieron ambas familias, las dos
tenían sus armas para prevenir. En la tarde la señorita Sophia le
pidió a Huck que fuera a buscar su Nuevo Testamento que se le
había quedado sobre el banco, Huck lo hizo y vio que se cayó de él
un papel que decía una hora. Huck lo puso nuevamente en el libro y
se lo llevó a la señorita que se mostró feliz y muy agradecida. Luego
Jack el negro que lo servía, le dijo a Huck que lo acompañara a ver
culebras de agua, Huck fue y vio que el negro desapareció, luego
vio a lo lejos a Jim, Huck se alegró y el negro mucho más. Jim le
contó que aquel día él no pudo responder a sus gritos porque temía
lo escuchasen y lo metieran a esclavo otra vez, luego lo siguió
nadando pero estaba lento ya que tenía una herida. Cuando lo vio
entrar en la casona no lo pudo seguir más, pero conoció a Jack
quien había ayudado en ese reencuentro. También le dijo que la
balsa no se había destruido entera y que unos negros la habían
encontrado, entonces Jim le dijo que era de él y un señorito blanco
así que se la devolvieran si no querían unos azotes, Lugo le dio 10
centavos a cada uno y se la pasaron, en ese tiempo la estuvo
reparando y ya estaba como nueva.
Al otro día se despertó y Buck no estaba en la cama, no había nadie
en la casa, así que Huck preguntó a Jack qué sucedía, éste le dijo
que la señorita Sophia se había arrancado con Harney Shepherdson
para casarse, y todos andaban buscándolos con armas para
impedirlo y matar al joven. Huck se dirigió al bosque donde oyó
disparos, trepó un árbol y le habló a Back, cuando vio que los otros
se alejaban. Back le contó que ya habían matado a su padre y
hermanos y que su hermana con Harney ya habían cruzado el río y
que lamentaba mucho no haber matado a Harney aquel día. Luego
llegó su primo Joe y empezaron a disparar. Huck se sintió
horrorizado y no quiso bajar del árbol, presenció la muerte del tal
Joe y Buck, y se sintió culpable porque en cierta medida ayudó a
que eso pasara, lamentó no haberle dijo al viejo Saúl sobre el
recado y los indicios que pudieron evitar la tragedia. Al otro día
bajó y sacó los cadáveres del agua. Luego decidió no volver más a
aquella casona, quería alejarse de aquella violencia. Fue en busca
de Jim pero no lo vio, ni tampoco la balsa, sen sintió desolado hasta
que oyó la voz de Jim que se alegraba de que estuviera vivo, pues
Jack creía que lo habían matado también porque no había llegado.
Jim y Huck se subieron a la balsa y se alejaron de todo aquello.
XIX.
Huck y Jim vivían cómodamente en la canoa, y tenían su horario
para bañarse y hacer leña sin ser descubiertos.
Un día Huck remó hasta llegar cerca de un sitio donde había moras,
y justo aparecen dos tipos corriendo que les piden que les salvara la
vida y los llevara con ellos, porque los perseguían hombres y
perros. Huck los ayudó.
Uno de los hombres era canoso de unos 60 años y el otro más joven
de unos 30, el más viejo le preguntó al otro por qué lo perseguían, y
éste dijo que por vender un producto que le quitaba el sarro a los
dientes y también el esmalte, le contó que de oficio era oficial de
imprente, pero que hacía varias cosas, como actuar, enseñar canto,
etc., cualquier cosa que no fuera trabajar. El otro dijo ser
predicador de sermones y que en las noches las mujeres de las
cantinas le pagaban por sacar a los borrachos, pero lo perseguían
porque creían le hacia al alcohol y querían sacarlo del pueblo.
Luego el más joven se empezó a lamentar de su suerte, ya que dijo
tener un secreto de nacimiento: era duque, pero no poseía sus
riquezas por que un pariente se había apoderado de ellas. Cuando
oyeron estos quedaron sorprendidos y Huck y Jim lo empezaron a
tratar de milord, su señoría, etc. El otro se quedó pensativo y luego
dijo que también tenía un secreto de nacimiento: era Luis 17 el
desaparecido hijo de Luis 16 y María Antonieta, entonces el otro
dijo ¿no querrás decir Carlomagno? Pero si debes tener 600 o 700
años, y el otro dijo que son muchos los problemas que lo hicieron
encanecer. Huck y Jim se sintieron honrados de tener al mismo rey
de Francia en su canoa, y empezaron a majestearlo, pero luego
Huck se dio cuenta que éstos eran un par de estafadores, pero se
hizo el tonto y no le dijo a Jim, para mantener la armonía en la
balsa.
XX.
Los hombres preguntaron por qué vivían en la balsa y Huck inventó
una historia en que su familia había muerto y había quedado él, su
padre y hermano pequeño, pero eran muy pobres, sólo les quedó
Jim. Un día en un golpe de suerte a su padre le llegó esa balsa, pero
un accidente en el mar terminó con la vida de su padre y hermano,
y sólo quedaba él y Jim, que habían tenido algunos problemas
porque algunas gentes habían querido apoderarse de Jim creyendo
que era un negro prófugo.
Se aproximaba una tormenta y el rey y el duque se preparaba para
guarecer en el wigwan, entonces vieron que la cama de Huck era
de paja, mejor que la de maíz de Jim que a veces hace daño,
entonces el rey dijo que él se quedaría con la de paja y el duque
finalmente accedió no de mucho agrado. Jim y Huck deberían hacer
guardia.
Al otro día pasaron por un pueblo y bajaron a comprar, parecía
desolado, un hombre viejo dijo que la gente se había reunido en el
bosque. Allá llegaron y se encontraron con varias personas que oían
a unos predicadores, sumergidas en un éxtasis religioso.
El rey se dirigió al púlpito y dijo ser un pirata que ayer le habían
robado y ahora era pobre, pero agradecía estar allí y cuando
tuviera el dinero para volver al océano con los demás piratas los
convencería de cambiar su vida y seguir el buen camino. Luego
lloró y la gente empezó a decir que debían hacer una colecta.
Luego la gente le dio dinero y lo invitaban a alojarse con ellos, él
agradecido decía que debía emprender enseguida su viaje.
Cuando llegaron a la balsa el rey dijo haber conseguido 87 dólares,
su mejor misión; por otra parte el duque había hallado una
imprenta y había ofrecido sus servicios por 4 dólares, y que había
impreso una recompensa de 200 dólares por la un negro prófugo
con las características de Jim, y que ellos podrían atarlo y cobrar el
dinero. Jim le dijo aparte a Huck que esperaba no encontrarse con
más gente de la realeza, porque ya se había dado cuenta de como
eran.
XXI.
El rey y el duque mataban el aburrimiento realizando una
representación de Romeo y Julieta. Luego fueron a un pueblo donde
había mucha gente de mal aspecto malagestado. En eso
presenciaron una pelea entre un hombre canoso llamado Sherbun y
otro llamado Booggs, este último borracho insultaba a Sherbun,
que era coronel, luego este se marchó pero volvió luego con un
arma. El coronel disparó y la hija de Boog fue corriendo a
socorrerlo, pero el hombre no tenía arreglo. La gente quería linchar
a Sherbun y tomaron cordeles para ahorcarlo.
XXII.
La gente llegó hasta la casa de Sherbun quien salió por la ventana
con un arma y se rió de ellos, les dijo que los conocía muy bien y
sabía que eran una tropa de cobardes. La gente se marchó. Huck
fue al circo pero no quiso derrochar sus 20 dólares, así que se coló
bajo la lona, todo estaba estupendo hasta que un borracho se metió
a la pista y empezó a decir barbaridades y la gente furiosa quería
que lo echaran. El jefe del circo le dijo al hombre que si no
molestaba más lo dejaba subir al caballo, así lo hizo y el caballo
hacía cada acrobacia que el borracho estuvo a punto de caerse pero
se supo levantar, la gente reía. Entonces el hombre salta del caballo
queda en pie y se saca como 16 trajes y queda en uno que lo hace
ver esbelto, hace una reverencia y se va, la gente aplaude.
Por otro lado el duque estuvo preparando unas octavillas para un
show.
XXIII.
El show que hicieron fue corto y ridículo, la gente se sintió estafada
y quiso vengarse, pero luego pensaron jugarle una broma al resto
del pueblo, para no ser los únicos que quedaran como tontos, así
que empezaron a decir que la obra era buena y al otra día se llenó,
la gente estaba enojada, pero pensaba vengarse al tercer día. Ese
día se llenó el lugar con todos los del pueblo que llevaban coliflores
podridas, etc., para lanzarle a los estafadores. El duque se dio
cuenta de lo que pasaría y le dijo a Huck que preparara la balsa y
cuando hubo tomado el dinero del show se marchó sin actuar. En la
balsa pensaban en el rey que debía haber quedado a la merced del
público, pero justo lo vieron salir del wigwam, es decir, ni siquiera
había ido. Los sinvergüenzas habían sacado 485 dólares en dos
días. Jim le decía a Huck que la gente de la realeza era muy
sinvergüenza y la no quería toparse con más de ellos.
A veces en las noches Huck escucha a Jim sollozar por su mujer e
hijos que estaban lejos, decía ¡pobre Lizabeth! ¡pobre John!. Le
contó como una vez cuando Lizabeth había tenido escarlatina había
quedado sordomuda y él no sabía y cuando la mandaba a su cerrar
la puerta y ella no hacía caso así que le dio una bofetada y la niña
lloró, luego se dio cuanta que estaba sorda cuando el viento cerró
fuerte la puerta frente a ella y ésta seguía allí, la abrazó y dijo que
nunca se perdonaría haberle pegado.
XXIV.
XXV.
El duque y el rey se hicieron pasar por los hermanos del recién
fallecido Peter Wilks, dijeron buscarlo y cuando le respondieron
que estaba muerto se pusieron a llorar. Luego fueron a conocer a
sus “sobrinas” y se leyó testamento donde Peter les había dejado
buena suma de dinero y la información de un tesoro de 6000
dólares a repartir. Los sinvergüenzas fueron a buscarlo y hallaron
415 dólares menos, se preguntaban en qué los habría gastado el
muerto, pero bueno decidieron completar con todo el dinero que
ellos traían los 415 así cuando lo fueran a contar ante las niñas
estuvieran los 6000 que decía el testamento. Luego se los pasaron a
las chicas.
Lo malo fue que al rey le dio por presumir y dijo una palabra en
inglés muy mal dicha y el médico y amigo del muerto dijo que no
podía ser Harvey, pues no era manera de hablar inglés y que
seguro era un estafador, entonces le dijo a las chicas que se
alejaran de él, pero estas no le hicieron caso y le pasaron todo el
dinero al rey y les dijeron que se los administrara como creyera
conveniente.
XXVI.
Huck sintió pena de las chicas y decidió buscar una forma de
delatar a los sinvergüenzas. Se metió a la pieza del rey pero no vio
nada, además tuvo que esconderse bajo la cama porque oyó entrar
al duque quien le decía que debían huir apenas amaneciera con el
dinero, pero el rey no quería porque aún quedaba mucho dinero en
tierras, entonces le dio mil argumentos al duque para quedarse.
Hablaron del lugar donde habían guardado el dinero y que era
mejor cambiarlo porque no estaba seguro, así que Huck vio donde
lo dejaron y luego fue a buscarlo y a pensar donde esconderlo.
XXVII.
Huck andaba buscando donde enterrar el dinero cuando oyó unos
pasos y se apresuró a dejarlo donde primero pudo que fue el ataúd
del muerto, luego se escondió y vio que los pasos eran de Mary
Janne una de las chicas, que empezó a llorar. Huck ya no se atrevió
a ir a sacar el dinero, lo peor es que luego no supo si seguía en ese
lugar o alguien lo había encontrado y si esto era así, cómo le podría
escribir la carta a Mary diciéndole donde estaba el dinero, ya que si
no estaba, qué pensaría de él; se hallaba en un problema.
Después se llevaron el ataúd y debió aguantar un tedioso velorio,
donde hasta el rey dijo unas cuantas palabras.
Al poco rato del entierro el rey empezó hacer de las suyas, lo
primero que hizo fue vender a una familia de negros, separándolos,
estaban tan tristes, hasta las chicas jamás imaginaron que los
separarían.
Cuando el duque y el rey se dieron cuenta de que le habían robado
el dinero llamaron a Huck y le preguntaron si él había entrado en la
pieza y éste lo negó, entonces se le ocurrió decirle que había visto
salir a unos de los negros que habían vendido. El rey y el duque
lamentaron la venta pues ya habían perdido el dinero con los
negros lejos, el rey maldijo.
XXVIII.
Huck se acercó donde la señorita Mary Jane que lloraba por la
separación de los negros, entonces Huck le dijo que no se
preocupara que en dos semanas estarían juntos, entonces Mary
quiso saber cómo. Huck le preguntó si ella podía ausentarse de la
casa un tiempo y ella le dijo que sí, que podía quedarse donde el
señor Lothrop. Luego Huck le confesó la horrible verdad, la chica
dijo que debían denunciarlos, pero Huck le dijo que eso era
peligroso para un amigo de él, entonces se le ocurrió una manera
de librarse de los estafadores sin hacer peligrar a Jim. Así que le
dio unas indicaciones, en las cuales ella debía volver a la casa a
cierta hora y si veía la vela encendida significaba que Huck se
había ido y los podía denunciar y como él no podía quedarse para
testificar que eran impostores le dijo que mandara a alguien a
Bricksville y que dijeran que tenían a los hombres que habían
actuado en “La Realeza Sin Par” y conseguiría a todo el pueblo de
testigo. También le contó sobre el dinero pero no se atrevió a
decirle en la cara donde lo había ocultado así que se lo escribió
para que lo leyera camino a la casa de Lothrop. Huck tuvo que
inventarle a sus hermanas que la Mary Jane se había ido a quedar a
la otra casa porque estaba enferma de paparas, de unas nuevas que
se mezclaban con fiebre, etc.
XXIX.
Estaban el rey con más personas riendo cuando llegaron dos
hombres uno de ellos en tono inglés dijo ser el hermano de Peter
Wilks y que el otro era su hermano Williams que se había roto el
brazo, eso más un problema de equipaje los había retrasado, así
que dentro de un día o dos cuando llegue el equipaje podrían
demostrar quienes son, hasta entonces esperarían en el hotel.
Cuando se marcharon el rey se puso a reír y dijo que eran muy
audaces los farsantes. La gente no lo tomó enserio a excepción de
unos cuantos incluido el doctor. Uno de los hombres empezó a
encarar al rey acorralándolo con preguntas, que el rey respondía
con descara pues erraba en ellas. Le preguntaron por el dinero, y el
rey dijo que los negros lo habían robado; la mayoría no se creyó
mucho el cuento. Luego le hicieron escribir para comprobar la letra
con la de unas antiguas cartas de los hermanos, pero decidieron
que no se parecía, después le preguntaron al rey cuál era el tatuaje
del difunto, el rey dio una descripción, pero resultaba que hubo
unos que dijeron que el muerto no tenía tatuaje, entonces la gente
enfadada quería lincharlos. Decidieron ir al cementerio a
desenterrar al muerto y comprobarlos, Huck estaba asustado y
lamentó haberle dicho a Mary Jane que se marchara porque ahora
no estaba para defenderlo. Llegaron al cementerio y cuando
encontraron al muerto hallaron en su pecho el dinero, un hombre
dio un grito y soltó a Huck quien salió como una bala, llegando
hasta la balsa donde estaba Jim disfrazado de árabe enfermo. Huck
pensó que por fin se había librado de ellos, cuando llega a la balsa
el duque y el rey.
XXX.
El rey quería estrangular al pobre Huck, pero éste le contó una
mentira, le dijo que el hombre que lo llevaba lo soltó porque le
recordaba a un hijo suyo y que le dijo que huyera si no quería
morir, y eso fue lo que hizo, y que pensaba que ellos estaban
muertos y se alegraba de que no lo estuvieran. El rey estaba
enojado, pero el duque le dijo que lo dejara tranquilo que él
también hubiera hecho lo mismo. Luego empezó una disputa entre
ellos, porque uno al otro se echaba la culpa de haber sido el que
dejó el dinero en el ataúd para después arrancar con él. El rey lo
reconoció solo porque el duque estaba a punto de lanzarlo al agua,
así que cuando dijo que fue él, lo dejó en paz. Luego ambos
bebieron y quedaron tan amigos como antes y se durmieron casi
abrazados.
XXXI.
Anduvieron de pueblo en pueblo pero los show eran un fracaso,
entonces el duque y el rey empezaron a tramar algo, según ellos un
atraco a una casa. Huck le dijo a Jim que a la primera oportunidad
se irían sin ellos.
Sucedió que el rey se fue a emborrachar al pueblo y el duque lo fue
a buscar, oportunidad que aprovechó Huck para ir a la canoa y
decirle a Jim que se marcharan, pero no lo halló entonces quiso
llorar. Huck encontró en el camino a un niño y le preguntó si había
visto a un negro con las características de Jim, el muchacho dijo
que sí, que era un negro prófugo y lo habían atrapado, que había
una recompensa de 200 dólares por su cabeza, que un hombre raro
mostró los papeles y vendió sus derechos por él a 40 dólares.
Entonces Huck entristeció y pensó que hubiera sido mejor que Jim
fuera esclavo cerca de su familia que allí.
Huck se sintió mal por todo lo malo que había hecho, y escribió una
carta a la señorita Watson que decía: Jim está dos millas debajo de
Pikesville lo tiene el señor Phelps, que se lo devolverá por la
recompensa si lo manda a buscar. Huck Finn. Luego de esto
empezó a recordar todo lo que Jim hizo por él, y rompió la carta
aunque se fuera al infierno por eso. Decidió hacer lo posible por
darle su libertad a Jim. Entonces hundió la canoa con agua y
piedras para sacarla a flote cuando la necesitara.
Huck se encontró con el duque quien preguntó por la balsa y Huck
dijo que no tenía idea que pensaba que ellos se la habían llevado
junto con su negro, entonces el duque desconfió y lo amenazó en
caso de que quisiera huir sin él, Huck le dijo que no que él estaba
preocupado por su negro, entonces el duque le dijo que el rey lo
había vendido por 40 dólares, y que el viejo idiota se había gastado
el dinero el alcohol. Le dijo a Huck que le diría donde hallar el
negro, pero debía prometerle que volvería con él, Huck prometió,
pero el duque le dio una dirección falsa, pues tramaba un plan y no
quería que Huck lo molestase por el momento, pero era justo lo que
quería Huck así tendría tiempo libre para ir en busca de Jim.
XXXII.
La casa de Phelps era una de esas plantaciones de algodón muy
pequeñas que tenía tres pequeñas cabañas de troncos para los
negros. Huck trepó por encima de una portezuela y llegó a la
cocina. Allí vio a una negra correteando perros y a dos niños negros
que se le colgaban del vestido, luego entró una mujer blanca con
dos niños blancos más, ésta creyó que Huck era su pequeño sobrino
Tom, al que esperaba hace dos días atrás y al cual no veía hace
mucho. Huck aprovechó la confusión para hacerse pasar por el
niño. La mujer le dijo que la llamara tía Sally. La mujer empezó a
hablarle mucho lo que incomodaba a Huck que sólo quería
interrogar a los niños para saber de Jim, lo peor fue cuando la
mujer le pidió que le contara de la familia, Huck desesperado
estaba a punto de decir la verdad cuando la mujer lo esconde
porque venía su marido y quería gastarle una broma. Cuando el
hombre entró la mujer le preguntó por el sobrino y el hombre dijo
estar preocupado pues no llegaba, la mujer decía que qué le iba a
decir a su hermana. Entonces la mujer le dijo al hombre llamado
Silas que mirara por la ventana y vio al niño, preguntó quién era y
la mujer dijo es Tom Sawyer, el hombre se alegró de verlo, y Huck
estaba sorprendido. A Huck se le hizo fácil hacerse pasar por Tom y
les contó varias cosas, pero después se inquietó porque sintió un
barco a vapor y temía que si venía Tom lo llamara por su nombre
antes de que Huck pudiera guiñarle un ojo. Huck dijo que iría a
buscar su equipaje.
XXXIII.
Huck iba camino al pueblo cuando ve que viene en una carreta Tom
Sawyer y Huck la hizo parar Tom quedó sorprendido porque
pensaba que Huck era un fantasma y por eso le decía que no le
hiciera nada malo, entonces Huck le contó todo lo sucedido y su
afán de liberar a Jim, Tom le dijo que lo ayudaría. Tom le pasó a
Huck su equipaje y le dijo que él volvería un rato después. Huck
llegó muy rápido en la yegua y el señor Silas quedó maravillado,
pensó que la yegua no estaba tan mal como él creía, entonces Huck
se dio cuenta que el señor Silas era muy inocente, quizás se debía a
que era predicador.
Al rato llegó una carreta donde veía Tom, los habitantes se
preguntaban quién sería el visitante. Silas salió a ver y Tom
preguntó por el señor Archibald Nichols, Silas le dijo que vivía más
allá, pero como el conductor se había ido el viejo le dijo que lo
invitaba a comer y que después él mismo lo llevaría. Tom dejo
llamarse William Thompson. Mientras Tom hablaba se levantó y
besó en la boca a la señora Sally la cual se enojó y Tom se defendió
diciendo que pensó que le agradaría pues todo el mundo le había
dicho que lo hiciera. La mujer echaba fuego por los ojos, hasta que
Tom dijo ser Sid Sawyer entonces la mujer lo llenó de besos y
abrazos y lo regañó por la broma. Luego apareció uno de los niños
pidiéndole a la tía si podía ir con sus primos a ver la función, pero
la tía le dijo que no porque el negro fugitivo le había contado que
los que la hacían eran unos estafadores.
Tom y Huck se escaparon por la ventana de la pieza y se dirigían al
pueblo cuando vieron a gente gritando que llevaban al rey y al
duque como monstruos bañados en alquitrán y con plumas, Huck
sintió pena.
XXXIV.
De Pronto Tom le dijo a Jim que ya sabía donde podía estar Jim, y le
recordó que cuando comían un negro llevaba comida a una de las
cabañas, que debía ser allí, porque la sandía que llevaba el negro
indicaba que la comida era para un hombre, y la llave que le pasó
después al tío, significaba que había un preso. Huck dio un plan de
robar la llave y arrancarse en su canoa, pero era muy simple y Tom
propuso uno igual de efectivo pero más emocionante. Huck no
comprendía cómo un niño como Tom, con familia y educación
estaba dispuesto a ayudarle a robar un negro y llenarse de
vergüenza.
Llegaron a la cabaña, pero no quisieron sacar los palos de la
ventana porque a Tom se le había ocurrido una idea más excitante
para sacar a Jim, era cavando un túnel.
Al otro día Tom le preguntó al negro si le llevaba comida a un perro
y éste le dijo que a uno muy curioso le preguntó si quería verlo y
Tom asintió. Cuando Huck y Tom lo vieron Jim se sorprendió y los
llamó por los nombres entonces el negro le preguntó si ya se
conocían, pero Tom de hizo el tonto y dijo que no había oído nada,
luego Huck también dijo que no oyó nada y Jim siguiendo la
corriente dijo no haber dicho nada, el negro quedó confundido y le
echó la culpa a las brujas. Luego Huck sin que el otro se diera
cuenta se acercó al negro y le dijo que disimulara que ellos lo
sacarían pues estaban cavando un túnel.
XXXV.
Tom lamentaba que todo pareciera tan fácil, de hecho había que
levantar la pata de la cama para sacar la cadena que ataba el pie de
Jim, pero para complicarlo dijo que necesitaban serrucho para
cortar la pata. En fin idearon muchas cosas para hacer de aquel
rescate una aventura entretenida.
XXXVI.
Como se creían prisioneros cavando para llegar donde estaba Jim,
empezaron a cavar con cuchillos pero tardaban mucho y las manos
las tenían llenas de ampollas, entonces como vieron que a ese ritmo
demorarían años, y que en realidad no tenían tanto tiempo, Tom
dijo que deberían usar picos, pero debían hacer como que no sabían
que eran picos de verdad, porque eso atentaba contra los principios
de su aventura, entonces Tom le dijo a Huck pásame el cuchillo y
éste le pasó el pico, así fingieron. Huck agarró una pala y al cabo
de dos horas y media habían logrado llegar donde Jim. El negro se
alegró y le contó que el señor Silas iba a rezar y a hablar con él y la
señora también era buena. Tom le dijo que le mandarían en la
comida utensilios para que arrancara y en la ropa de Silas, el negro
no entendía mucho pero confiaba en la inteligencia de los niños
porque eran blancos.
Tom estaba feliz con la aventura la encontraba divertida incluso se
imaginaba que Jim se quedara allí y sus nietos (los de Tom) lo
liberarían.
Al otro día en que el negro Nat le llevaba la comida a Jim se
encontró con que salían del catre los perros, y Tom recordó que no
habían tapado la entrada, entonces sacó un trozo de carne del plato
de Jim y se los lanzó a los perros que desaparecieron. El negro
estaba confundido y creyó que era otra broma de las brujas,
entonces Tom le dijo que para que lo dejaran en paz debía hacerles
un pastel de brujas, como el negro no sabía como hacerlo Tom se
ofreció y el negro quedó agradecido.
XXXVII.
La tía Sally estaba muy molesta porque habían desaparecido
muchas cosas, entre ellas una camisa de Silas, velas, una cuchara,
una sábana. La tía culpó a Silas y más aún cuando este sacó de su
bolsillo la cuchara, dijo no haber recordado haberla puesto allí. La
tía dijo que la desaparición de las velas debía ser por los ratones, y
él dijo que taparía los orificios. Tom y Huck se sentían mal y los
taparon por él. Cuando Silas llegó vio los hoyos tapados y dijo no
recordar cuando lo había hecho.
Tom y Huck le hicieron el pastel a Nat, distrayéndolo de que viera
como Jim encontraba en la cazuela las cosas que los muchachos le
habían puesto.
XXXVIII.
A Tom se le ocurrió que Jim como todo buen prisionero debía
grabar en la pared un escudo de armas, que él diseñó junto a una
escritura muy triste que decía que ahí había estado 37 años en
cautiverio, etc. Grabaron todo eso n una piedra con un clavo que
hacía de buril. Luego a Tom se le ocurrió que un prisionero debía
tener un animalito de compañía, primero aconsejó arañas, pero Jim
les temía y luego dijo serpientes cascabeles y a Jim le gustó menos
la idea. Entonces Tom aconsejó culebras corrientes y ponerles
botones en la cola para que parecieran cascabeles o ratones, Jim
dijo que no quería ratones, que prefería lo primero, pero los ratones
no porque son cochinos, entonces Tom dijo que era infaltable el
ratón y como Jim era quisquilloso, Tom se molestó diciéndole que le
habían dado más oportunidades que a cualquier otro prisionero
para hacerse famoso y que él no la aprovechaba. Jim pidió disculpas
y dijo cambiar su conducta.
XXXIX.
Tom y Huck fueron a comprar una ratonera y la pusieron debajo de
la cama de la tía Sally, el pequeño Thomas Phelps la vio y abrió una
portezuela para ver si las ratas salían y eran atrapadas, así sucedió
y la tía daba gritos arriba de la cama. Tom y Huck se llevaron un
buen cargamento de ratas. Luego fueron a agarrar serpientes y las
pusieron en un saco en la habitación, pero se arrancaron y andaban
por doquier y la tía Sally quedó saltona con cada una que le caía
encima, y los retó y le dijo que los zumbaría si seguían trayendo
más. Los muchachos también consiguieron arañas y las llevaron a
Jim, que si no lo mordía una rata, los picaban los bichos debajo de
las serpientes o las arañas, y cada vez que sucedía esto, escribía en
un diario que le dejó Tom. El pobre Jim decía que jamás volvería a
ser prisionero aunque le pagasen.
XL.
Luego a Tom se le ocurrió hacer cartas anónimas que pegó en la
casa, decían: Cuidado, se acercan peligros, estad atentos, un amigo
desconocido. Ésta tenía un dibujo de una calavera con sangre. La
familia Phelps estaba muy asustada. Lugo envió otra carta donde
decía que una pandilla de crimanels le robaría el negro fugitivo a
tal hora y que él era uno de la banda arrepentido. Huck se llevó una
sorpresa cuando vio en casa de la tía a un grupo de hombres
armados que esperaban a los delincuentes que robarían al negro,
Huck se sintió mal y la tía lo mandó a recostar.
Huck fue en busca de Tom a contarle y ambos entraron por su
excavación a buscar a Jim, los hombres vieron las siluetas de los
que huían y empezaron a perseguirlos y darles balazos. Finalmente
los prófugos llegaron a la canoa y Tom era el más feliz de todo por
la gran hazaña que había inventado para sacar a Jim, incluso le
habían disparado en una pantorrilla que le sangraba mucho, pero él
estaba feliz. Se fueron en la canoa a la Isla Española, pero a Tom le
sangraba el pie y Huck y Jim dijeron que debían buscar un doctor,
entonces Tom no quiso armó jaleó, pero tuvo que terminar
aceptando diciéndole a Huck que debía vendarle los ojos al doctor
para que no reconociera camino, y mientras Jim se escondería.
XLI.
Huck fue a casa del doctor y le dijo que su hermano Sid se disparó
accidentalmente la pantorrilla mientras dormía. Ambos fueron en
balsa y el médico le dijo que él buscaría y mandó a Huck a avisarle
a la familia. Cuando Huck llegó tuvo que decirle al tío que esa
noche de la fuga siguieron a los delincuentes y se habían quedado a
dormir en el bosque, la tía se puso feliz de verlo y solo esperaba
que regresara Sid.
La tía Sally se puso a conversar con una “hermana” de la
congregación y le contó sobre los robos, el rapto del negro, los
anónimos y extraños símbolos hallados, dijo que debió ser una
pandilla de negros africanos quienes habían robado al negro y todo
lo demás.
La tía estaba preocupada porque Sid no llegaba. Cuando la tía fue a
recostar a Huck le pidió que no arrancara, luego habló de lo
preocupada que estaba por Sid, ya que podía estar sufriendo o
muerto. A la pobre le caían lágrimas y Huck se sentía ruin.
XLII.
Al otro día el tío Sillas le pasó una carta de San Petersburgo a la
tía, era de su hermana, cuando la iba a leer ve que viene Tom con el
médico y Jim. Huck recogió la carta que ella dejó caer, por ir a
abrazar a Tom y agradecer que estuviera vivo. La gente estaba
furiosa con Jim por todo el jaleo que armó para huir y querían
matarlo, pero no podían porque si aparecía el dueño tendrían que
pagarlo, así que se conformaron con darle unos coscorrones,
encerrarlo otra vez, pero esta vez con una argolla al pie y vigilado
por hombres y un bulldog. Entonces el doctor dijo que no lo
trataran mal porque no era un mal negro, entonces contó que
cuando halló a Tom no podía sacarle la bala y el enfermo
empeoraba en fiebre y delirios, entonces el doctor dijo necesitar
ayuda y justo apareció el negro quien lo cuidó como nadie aún
arriesgando su libertad, dijo que un negro así valía unos mil
dólares.
Cuando Tom despertó del delirio le preguntó a Huck si le había
dicho todo a la tía, entonces la tía Sally que estaba oyendo le
preguntó qué era lo que tenía que decirle, entonces Tom empezó a
confesar que ellos habían planeado todo lo del negro y la tía echaba
chispas de rabia, entonces la tía le dijo que ahora el negro estaba
encerrado otra vez y esperaban a que lo reclamaran o venderlo y
Tom se sorprendió y dijo que no podían tenerlo así porque era un
hombre libre, así que Tom confesó que la señorita Watson había
muerto hace dos meses y en su testamento había dicho que
lamentaba haber pensado en vender a Jim y que le daba su libertad.
La tía le preguntó entonces por qué hicieron todo eso para liberarlo
y Tom le dijo que por vivir una aventura. En eso Huck y Tom ven a
la tía Polly que los observa y Huck se esconde debajo de la cama.
La tía Polly veía a Tom con ganas de cascarle y cuando le dice Tom,
la tía Sally quedó sorprendida y le dice que él no es Tom sino Sid,
entonces la tía Polly le dice a Huck que salga de debajo de la cama
y le dice a la tía que él no es Tom sino Huck Finn. El tío Silas fue
otro que no comprendía nada y estaba como emborrachado con la
información. Finalmente la Huck le dijo a la tía Sally por qué debió
mentir y hacerse pasar por Tom y ésta le dijo que la siguiera
llamando tía pues estaba acostumbrada.
Capítulo último.
FIN.