Asientos contables
El asiento contable es la anotación que se realiza en el libro de contabilidad
para registrar una entrada o salida, es decir, una compra o un pago por
servicio.
Se refiere a las entradas en las que en una de las cuentas, debe o haber, hay
dos asientos: mientras que en la contraria solo una. Un ejemplo muy gráfico
sería el de una venta de ordenador en la que se incluye el IVA.
Los asientos contables son pilar para registrar y reflejar la situación financiera
de una empresa. Estos no solo representan un simple apunte en un libro, sino
que son el reflejo de las operaciones diarias que mantienen a una empresa en
marcha.
Clasificación de los asientos
Tipos de asientos contables según su forma
Asientos contables simples. Se trata de aquellos asientos en los que
únicamente aparecen dos cuentas, una del debe y otra del haber.
Asientos contables compuestos: Asientos compuestos o dobles Son
aquellas anotaciones donde intervienen más de dos cuentas. Así, podemos
tener asientos compuestos por una cuenta deudora y varias acreedoras, por
varias cuentas deudoras y una acreedora o por varias cuentas deudoras y
varias cuentas acreedoras.
Asientos de Ajuste: Son registros contables que se realizan al final del
ejercicio contable con el objetivo de adecuar las cuentas contables a la realidad
económica de la empresa antes de presentar los estados financieros.
Asientos operativos: Son aquellos que recogen todas las operaciones que se
han llevado a cabo en una empresa a lo largo de un año fiscal. Se ordenan
cronológicamente.
Asientos de regularización: es una operación que se realiza con el objetivo
de determinar si la empresa obtuvo beneficios o pérdidas al final del año. Sería
la resta de Ingresos – gastos.
Asientos de apertura: es el primer asiento que se hace en contabilidad y se
realiza al iniciarse la actividad o al comienzo de un nuevo ejercicio económico.
El asiento de apertura iniciará o reiniciará la contabilidad, dependiendo de si la
empresa es de nueva creación o no.
Asientos de cierre: Los asientos de cierre son la última anotación que se
practica en el libro diario para finalizar el ejercicio contable. Se trata de una
anotación de carácter obligatorio que cierra todas las cuentas patrimoniales
integradas en el balance, dejándolas a 0.