1.
La categoría dinero de Carlos Marx y su actualidad
En la obra de Carlos Marx, el dinero es una categoría central dentro de su análisis del capitalismo.
Según Marx, el dinero no es solo un medio de intercambio, sino una forma de representación del
valor que encierra dentro de sí la relación social de producción. El dinero es el medio a través del cual
las mercancías se intercambian, pero también el que permite que el valor de uso de las mercancías se
transforme en valor de cambio.
Marx explica que el dinero es el medio por el cual se concreta el proceso de circulación de
mercancías. En un sistema capitalista, el dinero también se convierte en el medio que reproduce la
relación de explotación entre capitalistas y trabajadores. El dinero no solo se utiliza para comprar
mercancías, sino que se acumula y se convierte en capital, lo que da lugar a la expansión del ciclo de
producción y reproducción capitalista. El capital, entonces, toma la forma de dinero que se invierte
para producir más valor.
En cuanto a su actualidad, el dinero sigue desempeñando un papel esencial en la economía global
contemporánea. Si bien la forma de los mercados ha evolucionado y la digitalización ha modificado las
formas de intercambio, el dinero sigue siendo el instrumento clave de intercambio y acumulación de
capital. Sin embargo, el sistema financiero global, con el predominio de las grandes corporaciones y
las instituciones financieras, se ha alejado aún más del individuo y se ha vuelto más abstracto, lo que
genera una creciente concentración de riqueza y poder.
2. Según Marx, la relación dinero-mercancía
Marx establece que el dinero surge dentro del intercambio de mercancías, pero no solo como un
medio de pago, sino como una expresión del valor. La mercancía es, para Marx, una forma dual: tiene
un valor de uso y un valor de cambio. El valor de cambio se expresa a través de su intercambio por
otras mercancías, y es en este proceso donde entra en juego el dinero. El dinero, entonces, surge
como la forma más conveniente para expresar el valor de cambio, ya que permite medir, comparar y
facilitar el intercambio de mercancías.
El dinero, al ser universalmente aceptado, facilita la circulación de mercancías al eliminar las
limitaciones del trueque, en el cual los bienes intercambiados deben tener un valor equivalente para
ambas partes. Marx observa que, con la expansión del capitalismo, el dinero no solo facilita el
intercambio de mercancías, sino que se convierte en una forma de poder sobre las relaciones sociales,
ya que el que tiene dinero puede adquirir bienes y servicios, acumulando así más poder y más
capacidad de producción.
3. Las relaciones del mercado
El mercado, según Marx, no es solo un lugar de intercambio de mercancías, sino un espacio donde se
reproduce la estructura social del capitalismo. A través del mercado, las relaciones de producción
capitalistas se manifiestan en las relaciones de intercambio. Es en el mercado donde el valor de las
mercancías se realiza, y es aquí también donde las fuerzas de oferta y demanda actúan según las leyes
del mercado capitalista.
En el mercado, los capitalistas y los trabajadores entran en una relación desigual. Los capitalistas, al
controlar los medios de producción, pueden determinar qué se produce, en qué cantidad y a qué
precio. Los trabajadores, por otro lado, solo pueden ofrecer su fuerza de trabajo, que es comprada
por un salario. Esta relación desigual está en el núcleo de la explotación capitalista, que se extiende
no solo en el mercado local, sino también en el mercado global.
Las relaciones del mercado, por lo tanto, son relaciones sociales, no solo económicas. El mercado
refleja y reproduce las jerarquías sociales que existen en la base de la economía capitalista, desde la
acumulación de capital hasta las diferencias salariales y la explotación del trabajo.
4. La categoría capital
Para Marx, el capital no es simplemente dinero acumulado, sino una relación social de producción. El
capital es dinero que se invierte en la producción de mercancías, con el fin de generar más valor. Este
proceso de acumulación es la base del capitalismo. El capital no solo permite la compra de medios de
producción, sino que, a través de la explotación del trabajo, genera plusvalor, que es el valor que los
trabajadores producen por encima del valor de su salario.
Marx ve al capital como un proceso dinámico y autopropulsado. El capital en su forma más pura está
siempre en movimiento; busca constantemente expandirse y acumular más valor. A través de la
competencia, los capitalistas se ven obligados a mejorar la productividad, lo que conduce a la
constante transformación tecnológica y a la expansión de los mercados, pero también al
empeoramiento de las condiciones de los trabajadores y al aumento de la desigualdad.
En relación a los países comunistas, como Cuba, el análisis de Marx sobre el capital tiene
implicaciones importantes. El sistema socialista cubano, inspirado por las ideas de Marx y Lenin, ha
intentado eliminar la relación capitalista de producción, abolir la propiedad privada de los medios de
producción y poner en marcha una economía planificada. En Cuba, el Estado se convirtió en el
propietario de los medios de producción y, en teoría, se abolió la explotación del trabajo asalariado.
Sin embargo, la implementación del socialismo en Cuba ha enfrentado desafíos significativos, sobre
todo debido a factores externos como el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, así como
la dificultad de crear una economía planificada eficiente. El país ha tenido que recurrir a ciertos
mecanismos de mercado en algunos sectores, como el turismo y la producción de alimentos, lo que
ha generado un espacio para que surjan formas de acumulación de capital a pequeña escala. Aunque
Cuba sigue siendo un ejemplo de un sistema que intenta erradicar la acumulación capitalista, los retos
de la globalización y la adaptación de la economía socialista a un mundo globalizado han complicado
la tarea de eliminar por completo las dinámicas capitalistas.
En conclusión, aunque los países que han intentado aplicar el socialismo marxista, como Cuba, han
hecho avances significativos en cuanto a la lucha contra la explotación capitalista y la distribución de
la riqueza, las contradicciones inherentes al capitalismo global siguen siendo un desafío para cualquier
modelo económico que busque eliminar la propiedad privada de los medios de producción. El análisis
de Marx sobre el capital, las mercancías, el dinero y las relaciones del mercado sigue siendo relevante
para comprender las dinámicas económicas globales, tanto en sistemas capitalistas como en los
intentos de crear alternativas socialistas.
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Loren Odette Paz Lavilla