Pobreza
Pobreza
Empresariales
Trabajo de Fin de Grado
La Pobreza en España
Presentado por:
Mario Fernández García
ABSTRACT
The approach to poverty is not only oriented to areas of the world
commonly called poor, since this is a problem that affects all countries, whether
considered of the third world or not. The project developed along the following
pages aims to analyse the reality hiding behind poverty in Spain during the
2008-2016 period. For this purpose, after an analysis of the concepts and
indicators of poverty most commonly used in such studies, its evolution in Spain
will be analysed, and the main determinants of the increase in poverty in Spain
as well as the variables that have the greatest impact on the explanation of
household poverty will be examined.
2
3
ÍNDICE
ÍNDICE DE TABLAS
4
Tabla 3.9. Riesgo de pobreza o exclusión social (estrategia Europa 2020)
según situación laboral………………………………………………………………24
Tabla 3.10. Población en riesgo de pobreza o exclusión social (estrategia
Europa 2020) por situación laboral y sexo. España y UE-28……..…………….24
Tabla 3.11. Desigualdad S80/S20 por CCAA. Base 2013………………………25
ÍNDICE DE GRÁFICOS
Gráfico 3.1. Tasa de riesgo de pobreza con umbral fijo en el año 2008. Serie
2008-2016 por umbrales del nivel de renta y periodo…………………………....16
Gráfico 3.2. Riesgo de pobreza o exclusión social (estrategia EU 2020).……..21
Gráfico 3.3. Desigualdad (S80/S20) en España y la UE. Base 2013…….…….26
Gráfico 3.4. Desigualdad de la renta. Índice de Gini……………………………..27
Gráfico 3.5. Desigualdad de la renta. Índice de Gini por países de la UE……..28
5
1. INTRODUCCIÓN
6
Dicho lo anterior, queda aclarado que el enfoque de pobreza no solo
está orientado a aquellas zonas o regiones concretas del mundo denominadas
comúnmente pobres, como pueden ser determinados países de África, Asia o
América Latina. Por el contrario, este es un problema que afecta en mayor o
menor medida a todos y cada uno de los países, regiones y rincones de este
planeta, ya estén calificados como países ricos o desarrollados o como países
en desarrollo. Un claro ejemplo lo encontramos en uno de los informes
realizado por UNICEF (2005, p.2), en el que se señala que: “La proporción de
niños que viven en situación de pobreza ha aumentado en 17 de los 24 países
de la OCDE desde 1990”.
En términos generales, la pobreza es un asunto de suma importancia, y
el erradicarla o reducirla progresivamente ha supuesto uno de los objetivos
principales de muchos países a lo largo del tiempo. Para lograr estas metas se
han fundado numerosas organizaciones, tanto a nivel local como a nivel
mundial.
Dentro de la rama de la economía es posible encontrar multitud de
juicios de valor que difieren ampliamente de una ideología a otra, pudiendo
tener interpretaciones totalmente contradictorias. Por consiguiente, para tratar
de eliminar lo máximo posible esta subjetividad, a lo largo del desarrollo del
proyecto se realizarán únicamente análisis de datos y, si es necesario para
determinadas explicaciones, se incluirá la opinión de algún autor o experto en
esta materia. Todos los análisis presentes en este proyecto se harán desde
una perspectiva económica, definiendo primero los conceptos clave y
escogiendo después el tipo de estudio adecuado para poder extraer
conclusiones objetivas.
El objetivo principal de este trabajo es analizar el riesgo de pobreza y
exclusión social durante el periodo de crisis económica en España y su
evolución, e intentar determinar algunos de los principales factores que pueden
provocar esta situación.
A tal efecto, la primera parte del trabajo se centrará en analizar los
diferentes conceptos e indicadores de pobreza, así como a algunos términos
que están estrechamente relacionados, como son la exclusión y la desigualdad.
La parte principal del trabajo consistirá en estudiar la situación de la pobreza en
España, haciendo uso de los indicadores previamente analizados, para
7
estudiar su evolución en los últimos años y compararla con la de la Unión
Europea. El trabajo finaliza con un apartado en el que se detallan las
principales conclusiones extraídas de la investigación.
2. METODOLOGÍA
9
puedan ser utilizadas para el estudio de un país concreto o de países muy
similares, debido a que entre los países desarrollados también hay diferencias
considerables de renta y, en general, de condiciones de vida. De este modo, la
pobreza relativa se establece como un porcentaje de hogares que vive por
debajo del umbral nacional de la pobreza1, calculado cada año a partir de
la 1distribución de los ingresos del año anterior. La cifra se fija en el 60% de la
mediana de los ingresos por unidades de consumo 2 y aumenta o disminuye en
la medida en que lo haga la mediana. Una persona se encuentra en riesgo de
pobreza si sus ingresos son inferiores al 60% de la mediana. Se considera
pobre al individuo cuyos ingresos son inferiores al 50% de la mediana. Y por
último, emplearemos el termino pobreza extrema para describir la situación de
aquellos que perciben menos del 40% de la mediana del ingreso.
El anterior concepto también tiene sus inconvenientes. Uno de los
problemas que puede conllevar es que se extraigan conclusiones erróneas, al
no considerar relevantes cuestiones como cuál es la renta mínima que puede
garantizar una calidad de vida digna o qué necesidades básicas se pueden
satisfacer independientemente de los ingresos. Por ejemplo, si en un país la
distribución de la renta es bastante similar entre toda su población, pero la
población tiene acceso limitado a ciertos derechos básicos como la sanidad o
la educación y viven de forma muy humilde, el indicador de pobreza relativa
nos indicará que la proporción de personas pobres es baja, pero esto se
deberá al hecho de que prácticamente toda la población es pobre.
Durante la última crisis económica, la Unión Europea instauró una serie
de medidas para combatir, entre otras, las altas tasas de paro y de pobreza
1
En la encuesta de Condiciones de Vida, los ingresos que se utilizan en el cálculo de variables
como rentas y tasa de riesgo de pobreza corresponden siempre al año anterior. Umbral de
pobreza: es el 60% de la mediana de los ingresos anuales por unidad de consumo (escala
OCDE modificada), tomando la distribución de personas. Los ingresos por unidad de consumo
se obtienen dividiendo los ingresos totales del hogar entre el número de unidades de consumo.
(Fuente: INE)
2
Para calcular las unidades de consumo, se tiene en cuenta la distribución de la OCDE de los
hogares, que asigna el coeficiente de 1 al primer adulto que conforma el hogar, 0,5 a los
siguientes adultos y 0,3 para los menores de 14 años que convivan en el mismo hogar.
10
que azotaban a la mayor parte de los estados miembros de la Unión Europea.
Entre los objetivos principales de dichas medidas se encuentran la reducción
del desempleo, inversión en I+D+i, cambio climático y energía, educación y, por
último, lucha contra la pobreza y la exclusión social. Cabe destacar que dichos
objetivos tienen una fuerte conexión entre sí y la consecución de uno, favorece
el logro del resto. Debido a las diferencias entre los países de la Unión
Europea, se fijaron objetivos comunes para todos los estados miembros y
objetivos específicos para cada país. Uno de los objetivos establecidos para
España es “reducir entre 1.400.000 y 1.500.000 el número de personas en
riesgo de pobreza y exclusión social”, con fecha límite 2020.
Para medir el riesgo de pobreza y exclusión social, la Unión Europea
propone en 2010 el indicador AROPE (At‐Risk‐Of Poverty and Exclusion). “Este
concepto surge de la concepción multidimensional de la exclusión social y de la
consecuente necesidad de establecer un único indicador que recoja situaciones
de vulnerabilidad en las cuales la pobreza, aunque importante, es sólo uno de
los aspectos relevantes. En este sentido, pobreza y exclusión se entrecruzan y,
además de personas pobres y excluidas, es posible encontrar personas
excluidas que no son pobres y, también, la situación contraria, es decir, sujetos
pobres que no están inmersos en procesos de exclusión.” (Llano, 2016, p.5).
“AROPE combina factores de renta (pobreza relativa), privación material
severa y baja intensidad del trabajo, de manera que una persona en riesgo de
pobreza y exclusión social 3 es aquella cuyo nivel de renta se encuentra por
debajo del umbral de la pobreza y/o sufre privación material severa y/o reside
en hogares con baja intensidad de empleo. A efectos de este cálculo, se
considera toda la renta disponible, después de recibir prestaciones sociales,
como por ejemplo la renta mínima de inserción o las pensiones”. (Malgesini .y
Candalija, 2014, p.4). Cabe destacar que dicho indicador está armonizado de
3
Exclusión Social se entiende como la falta de participación de segmentos de la población en
la vida social, económica y cultural de sus respectivas sociedades debido a la carencia de
derechos, recursos y capacidades básicas (acceso a la legalidad, al mercado laboral, a la
educación, a las tecnologías de la información, a los sistemas de salud y protección social)
factores que hacen posible una participación social plena.
11
modo que es posible realizar comparaciones entre países a la hora de realizar
el análisis.
Además de la pobreza relativa, otra variable que se utiliza para el cálculo
del indicador AROPE es la privación material severa, que mide la proporción de
la población que vive en hogares que cumplen al menos cuatro premisas de las
nueve siguientes:
1. No puede permitirse ir de vacaciones al menos una semana al año.
2. No puede permitirse una comida de carne, pollo o pescado al menos
cada dos días.
3. No puede permitirse mantener la vivienda con una temperatura
adecuada.
4. No tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos (de
aproximadamente 650 euros).
5. Ha tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda
principal (hipoteca o alquiler, recibos de gas, comunidad…) o en
compras a plazos en los últimos 12 meses.
6. No puede permitirse disponer de un automóvil.
7. No puede permitirse disponer de teléfono.
8. No puede permitirse disponer de un televisor.
9. No puede permitirse disponer de una lavadora.
12
tasas de pobreza, sino que también existe cada vez un porcentaje mayor de
personas que están empleadas y, sin embargo, no pueden afrontar sus gastos.
Se acabó aquel mundo en el que los trabajadores poco cualificados
podían mantener a toda la familia con su sueldo. Ahora, el requisito básico para
una vida digna es cada vez más unas fuertes destrezas cognitivas y
cualificaciones profesionales… Como siempre, el empleo sigue siendo el sine
qua non para tener oportunidades en la vida, pero los requisitos para acceder a
un empleo de calidad son cada vez mayores y probablemente continuarán
aumentando en el futuro. De acuerdo con Esping-Andersenl, (2002).
“La pobreza de los individuos con empleo es un fenómeno
«postindustrial», vinculado en primer lugar y principalmente al crecimiento del
empleo poco remunerado y precario en el sector servicios. A menudo se
compara la situación actual con los años dorados del capitalismo del bienestar,
cuando la industria manufacturera proporcionaba empleo estable y bien pagado
incluso para aquellos con escasa o ninguna formación” (Bonoli, 2007, p.496).
Factores como el desempleo, la reducción de los salarios, la baja calidad
del empleo, la incertidumbre y la corta duración de algunos puestos de trabajo
han generado unos niveles muy altos de precariedad laboral en nuestro país,
cuyas consecuencias principales son la baja intensidad laboral y el aumento de
la tasa de trabajadores que viven bajo el umbral de pobreza. “Esta nueva
realidad nos lleva a afirmar que el mercado de trabajo está dejando de ser una
garantía de estabilidad frente al riesgo de pobreza, y no en el sentido clásico
que relaciona pobreza con desempleo y exclusión social, sino en una acepción
más moderna que relaciona trabajo y pobreza”. (Climent, 2015, p.280).
13
que no lo son. Los factores no controlables como, por ejemplo, el azar, la
suerte o incluso las habilidades personales influyen directamente en la
situación de los individuos otorgando a unos más oportunidades que a otros.
Sin embargo, esto no quiere decir que no se le pueda proporcionar a otros
miembros de la sociedad el mismo acceso a esas oportunidades y buscar así la
equidad. El problema radica en no poner remedio a las situaciones que
provocan desigualdad y que sí podrían corregirse mediante la intervención del
sector público.
Uno de los fallos de mercado 4 existentes en la actualidad es la mala o
insatisfactoria distribución de la renta puesto que, cuando se deja que la
economía de mercado actúe por cuenta propia, no es eficiente en el sentido de
Pareto 5 y provoca una distribución extremadamente desigual en la que los
ricos cada vez lo son más y los pobres cada vez son más pobres. Esta realidad
se explica perfectamente con la metáfora “el pez grande siempre se come al
pez pequeño”.
Para estudiar este fenómeno, los indicadores más utilizados son la
Relación S80/S20 y el Índice de Gini. La Relación S80/S20 nos muestra el ratio
entre la proporción de los ingresos totales percibidos por el 20% de la
población con mayores ingresos y los percibidos por el 20% con menores
ingresos. La desigualdad es mayor cuanto más elevado sea el valor del
indicador. El Índice de Gini fue creado por el estadístico italiano Correado Gini
y se usa para medir el nivel de desigualdad de la distribución de la renta entre
los habitantes de un país o una región. El coeficiente de Gini toma valores
4
Un Fallo de mercado es una situación en la que un determinado mercado no organiza
eficientemente la producción o la asignación de los recursos objeto de transacción
habitualmente (bienes y servicios) entre oferentes y demandantes, empresas y consumidores.
5
Pareto: En Teoría Económica se dice que una asignación es eficiente en el sentido de Pareto,
denominado así en honor del economista italiano Vilfredo Pareto, si se produce una asignación
o reparto de los bienes o de los factores tal que ya no es posible mejorar a alguien a menos
que otro agente resulte perjudicado. Se dice que una asignación es superior a otra en el
sentido de Pareto cuando se ha podido mejorar a algún agente sin perjudicar al resto. Cuando
se agotan las posibilidades de mejora, se dice que estamos en un óptimo en el sentido de
Pareto, y es cuando la asignación alcanzada se califica como eficiente.
14
comprendidos entre 0 y 1. El valor 0 se corresponde con la perfecta igualdad
(es decir, todos los individuos tienen los mismos ingresos) y el valor 1 con la
perfecta desigualdad (una persona concentra todos los ingresos). El índice de
Gini es el coeficiente de Gini expresado en referencia a 100.
De acuerdo con Lorenzo (2014, pp. 103-104), “mientras que el
crecimiento correspondiente a los hogares más ricos ha sido el mayor de toda
la población, desde 2006 los ingresos de la población con rentas más bajas
han caído cerca de un 5 % en términos reales cada año”.
6
Dependiendo del indicador, varía el periodo de tiempo que se analiza. Esto se debe a la
disponibilidad de los datos en el INE y a las últimas actualizaciones.
15
La tabla 3.1 muestra el umbral de pobreza desde el año 2008 hasta el
año 2016 para hogares de un adulto y para hogares de dos adultos y dos
menores de edad, ya que el INE solo nos proporciona datos de estas dos
variables.
Hogares de 2 adultos y 2 niños 17.597 18.641 18.402 17.551 17.473 17.040 16.719 16.823 17.238 17.896
Como se puede apreciar, desde 2009 hay una disminución del umbral de
pobreza hasta 2014, donde se sitúa la cifra más baja, siendo 7.961 para
hogares de una persona y 16.719 para hogares de dos adultos y dos menores
de edad. Desde 2015 la tendencia del umbral de pobreza es creciente hasta el
final de la serie 2017, casi llegando a la cifra máxima que se alcanzó en 2009
para hogares de una persona.
Las causas que están detrás de estas tendencias son, principalmente, la
caída de los ingresos de la población durante la crisis debido a un laxo
mercado laboral, que ha reducido el salario medio de la población hasta 2015
pero, también han influido otros factores como la baja intensidad laboral.
El gráfico 3.1. refleja los porcentajes de personas consideradas pobres
(inferior al 50% de la renta mediana) y aquellas que están en riesgo de pobreza
(inferior al 60% de la renta mediana).
16
Gráfico 3.1. Tasa de riesgo de pobreza con umbral fijo en el año 2008.
Serie 2008-2016 por umbrales del nivel de renta y periodo.
35,0
30,0
25,0
20,0
15,0
10,0
5,0
0,0
2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016
17
Tabla 3.2. Población con carencias materiales por edad y periodo.
Carencia material severa (4 ítems de 9)
2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016
Total 5,0 4,1 4,1 3,6 3,6 4,5 4,9 4,5 5,8 6,2 7,1 6,4 5,8
Menores de 16 años 5,9 5,8 5,4 4,3 5,4 6,6 7,2 5,2 7,4 8,4 9,6 9,1 6,8
De 16 a 24 años 5,6 4,4 4,7 4,1 4,8 6,1 7,0 6,7 7,4 7,9 8,9 8,3 8,9
De 25 a 34 años 5,8 4,1 3,3 3,5 4,3 4,7 5,2 4,3 7,1 7,3 7,9 7,5 6,6
De 35 a 49 años 5,0 4,0 4,1 3,4 3,6 4,8 5,3 5,3 6,6 7,2 8,0 7,0 6,0
De 50 a 64 años 4,0 3,1 3,4 2,9 2,0 3,2 3,4 3,8 4,4 4,6 6,5 5,9 5,9
De 65 y más años 4,0 3,3 3,9 3,6 1,9 2,3 2,2 2,7 2,9 2,7 2,4 2,2 2,5
18
Tabla 3.3. Encuesta de Población Activa (EPA). Serie histórica (Datos en
miles de personas).
Tasa de actividad
Trimestre Activos Ocupados Parados Tasa de paro (en %)
(en%)
4T 2012 23.360,40 17.339,40 6.021,00 60,23 25,77
3T 2012 23.491,90 17.667,70 5.824,20 60,55 24,79
2T 2012 23.489,50 17.758,50 5.731,00 60,5 24,4
1T 2012 23.433,00 17.765,10 5.667,90 60,31 24,19
4T 2011 23.440,30 18.153,00 5.287,30 60,29 22,56
3T 2011 23.482,50 18.484,50 4.998,00 60,44 21,28
2T 2011 23.466,20 18.622,00 4.844,20 60,44 20,64
1T 2011 23.347,30 18.426,20 4.921,20 60,16 21,08
4T 2010 23.377,10 18.674,90 4.702,20 60,25 20,11
3T 2010 23.404,40 18.819,00 4.585,40 60,37 19,59
2T 2010 23.406,40 18.751,10 4.655,30 60,41 19,89
1T 2010 23.270,50 18.652,90 4.617,70 60,09 19,84
4T 2009 23.225,40 18.890,40 4.335,00 59,99 18,66
3T 2009 23.219,80 19.098,40 4.121,40 60,05 17,75
2T 2009 23.293,40 19.154,20 4.139,60 60,3 17,77
1T 2009 23.302,60 19.284,40 4.018,20 60,39 17,24
4T 2008 23.262,10 20.055,30 3.206,80 60,35 13,79
3T 2008 23.157,10 20.556,40 2.600,70 60,23 11,23
2T 2008 23.032,60 20.646,90 2.385,70 60,07 10,36
Fuente: Elaborado con datos del INE, Encuesta de población activa (EPA).
19
indiscriminadas y la disolución del vínculo con el mundo del trabajo lleva
aparejado un incremento inevitable del riesgo de pobreza. No obstante, la
dureza de la actual crisis y las férreas políticas de austeridad están
tensionando hasta tal punto el mercado de trabajo que la mayoría de
trabajadores están cada vez más expuestos a un escenario futuro de
precariedad” (Climent, 2014, p. 279).
Existen multitud de indicadores que se utilizan para medir la precariedad
laboral, como la tasa de trabajadores temporales o la tasa de trabajadores a
tiempo parcial. El indicador BITH nos proporciona el porcentaje de hogares
cuyos miembros trabajan un número muy reducido de meses al año o incluso
pasan años enteros sin trabajar. Para presentar los datos del indicador BITH,
primero se mostrará una tabla con la evolución por Comunidades Autónomas
(tabla 3.4), ya que las tasas de paro fueron más elevadas en algunas de ellas.
Tabla 3.4. Hogares sin empleo o con baja intensidad en el empleo por
Comunidades Autónomas.
2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017
Nacional 6,6 7,6 10,8 13,4 14,3 15,7 17,1 15,4 14,9 12,8
01 Andalucía 10,1 11,4 14,7 20,1 20,6 25,3 27,4 24,9 23,5 21,9
02 Aragón 4,7 2,6 5,6 7,5 11,8 10,2 10,5 6,9 7,6 5,9
03 Asturias 9,1 8,7 8,8 12,8 22,6 16,5 18,0 16,4 14,7 11,5
04 Balears 5,0 5,0 11,2 13,1 10,5 7,1 7,5 8,4 6,7 3,7
05 Canarias 9,3 12,0 14,8 19,9 21,5 22,8 28,1 20,8 29,5 19,2
06 Cantabria 9,2 6,8 8,9 13,8 11,9 11,1 18,4 15,5 16,0 9,3
07 Castilla y León 5,5 8,3 10,4 8,2 9,7 12,8 17,7 16,5 14,2 9,2
08 Castilla - La Mancha 5,0 6,0 11,3 14,8 15,3 19,9 14,9 15,6 18,8 12,8
09 Cataluña 5,2 5,6 9,0 11,6 11,5 10,8 12,0 8,8 7,2 8,8
10 C. Valenciana 6,4 7,8 13,5 14,7 15,0 16,9 18,1 18,1 14,6 13,6
11 Extremadura 8,8 10,6 15,0 14,0 17,9 17,8 22,2 19,3 20,3 15,4
12 Galicia 7,6 7,9 12,2 11,9 14,7 14,1 14,9 13,8 13,6 12,0
13 Madrid, 3,5 5,1 5,6 7,9 8,2 9,3 9,6 10,5 10,4 9,2
14 Murcia 5,5 7,6 11,2 14,5 16,0 17,3 22,2 16,1 13,4 12,6
15 Navarra 3,1 3,8 5,1 5,0 8,0 8,0 7,5 7,1 8,4 8,2
16 País Vasco 6,5 5,5 8,8 9,8 11,1 13,0 12,2 14,3 13,7 7,7
17 Rioja 3,2 5,1 13,9 13,1 10,4 10,4 10,7 10,4 9,2 5,4
18 Ceuta 22,5 25,3 21,8 17,2 23,2 24,7 26,2 10,0 12,2 30,6
19 Melilla 6,0 13,6 10,4 18,0 9,7 20,5 18,0 14,5 18,0 13,9
Los datos del indicador BITH a nivel nacional muestran un aumento del
porcentaje de hogares sin empleo o con baja intensidad de empleo pasando
del 6,6% en 2008 hasta el 17,1% en 2014. Las zonas más afectadas por esta
situación son Andalucía, Canarias y la ciudad autónoma de Ceuta. Andalucía
es la comunidad autónoma de España con mayor número de habitantes (8,388
millones), por lo que las cifras son más significativas y alarmantes. En el año
20
2014, el 27,4% de los hogares de Andalucía sufrían la condición de baja
intensidad laboral. Desde 2015 comienza a reducirse dicho porcentaje,
situándose en un 21,9% en el año 2017. Por lo general, en la mayoría de las
comunidades aumento el índice BITH en el periodo 2008-2014, y disminuye a
partir de 2015. Algunas comunidades autónomas evolucionan de forma
diferente, como es el caso de Canarias, cuyo indicador alcanzo su valor
máximo de 29,5% en el año 2016, si bien en 2017 se redujo hasta un 19,2%.
Para ver que grupos están más afectados por esta situación como en los
anteriores indicadores, subdividimos los datos por intervalos de edad y por
sexo en la tabla 3.5.:
Tabla 3.5. Personas sin empleo o con baja intensidad en el empleo por
edad y sexo.
2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017
Ambos sexos
Total 6,6 7,6 10,8 13,4 14,3 15,7 17,1 15,4 14,9 12,8
Menores de 16 años 4,0 6,0 9,1 11,4 11,8 13,4 14,2 11,6 11,1 9,6
De 16 a 29 años 6,1 7,1 10,3 14,2 15,5 16,9 18,3 18,4 17,6 14,7
De 30 a 44 años 4,7 5,9 9,1 11,7 12,1 13,2 14,4 11,9 10,9 9,8
De 45 a 64 años 11,7 11,6 14,9 16,4 18,0 19,6 21,6 20,4 20,1 17,0
Hombres
Total 6,1 7,2 10,6 12,9 13,8 15,9 17,0 15,8 14,9 12,4
Menores de 16 años 4,6 6,0 7,9 10,7 10,9 14,0 14,1 11,4 11,8 9,3
De 16 a 29 años 5,9 6,8 10,4 13,6 15,6 18,5 18,3 20,4 18,2 15,1
De 30 a 44 años 4,7 6,2 10,4 12,0 12,5 13,6 15,1 12,7 11,1 10,2
De 45 a 64 años 9,7 9,8 13,5 15,4 16,4 18,5 20,7 19,5 19,3 15,4
Mujeres
Total 7,0 8,0 11,0 13,8 14,8 15,4 17,2 15,1 14,8 13,2
Menores de 16 años 3,4 6,0 10,4 12,1 12,7 12,8 14,3 11,8 10,4 9,9
De 16 a 29 años 6,3 7,5 10,2 14,8 15,4 15,3 18,3 16,3 17,0 14,3
De 30 a 44 años 4,7 5,6 7,8 11,3 11,8 12,7 13,8 11,0 10,7 9,4
De 45 a 64 años 13,6 13,3 16,3 17,4 19,6 20,8 22,5 21,2 21,0 18,7
21
3.4 Indicador AROPE
35,0
20,0
15,0
10,0
5,0
0,0
2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017
22
recomendadas por la Unión Europea para sus estudios de pobreza y
desigualdad: sexo, tipo de hogar y nivel de educación.
7
Se entiende por niño dependiente a todos los menores de 18 años y a las personas de 18
a 24 años económicamente inactivas para las que al menos uno de sus padres es miembro
del hogar.
23
Por el contrario, los hogares más afectados son aquellos compuestos por una
persona adulta y con uno o más niños dependientes. La cifra de hogares con
un adulto y uno o más niños dependientes en riesgo de pobreza o exclusión
social fluctúa a lo largo de la serie entre un 45% al comienzo de la serie (2008)
y un 55,2% cifra que corresponde al año 2010.
También se puede apreciar diferencias significativas por grupos de
población según el nivel de formación alcanzado.
Las personas con educación superior son las menos afectadas por el
riesgo de pobreza o exclusión social. En 2008 la cifra se sitúa en 9,8% y sigue
la misma tendencia creciente que el total del indicador hasta el año 2014,
donde alcanza un 15,3%. Respecto a este último cuadro, mencionar también
que la población con bajo nivel de estudios (educación primaria o inferior)
concentra la mayor tasa de riesgo de pobreza o exclusión social desde 2008
hasta 2011. A partir del año 2012, el grupo de población más afectada por el
riesgo de pobreza o exclusión social es el que tiene menor nivel de estudios
(aquellos que han terminado la educación secundaria), y además aumenta su
porcentaje de forma continuada hasta el año 2015, año en el que alcanza un
39%.
No son pocos los trabajadores que viven bajo el umbral de pobreza pese
a tener un trabajo y un sueldo. La siguiente tabla muestra la evolución del
Indicador AROPE durante el periodo 2008-2017 según la situación laboral:
24
Tabla 3.9. Riesgo de pobreza o exclusión social (estrategia Europa 2020)
según situación laboral.
2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017
Total 22,7 23,7 25,2 25,9 26,5 26,6 28,1 27,8 27,2 25,7
Ocupados 13,4 13,7 14,4 14,0 14,3 14,8 17,6 18,1 16,8 16,3
Parados 42,1 40,9 50,0 53,4 54,1 56,5 60,3 61,0 62,7 59,2
Jubilados 23,5 22,4 19,3 19,1 14,9 13,8 11,9 12,6 13,3 15,4
Otros inactivos 35,6 35,4 35,8 35,9 36,6 34,0 35,7 35,4 36,3 36,4
No consta 48,3 21,3 19,6 0,0 5,9 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
26
Canarias y la ciudad autónoma de Melilla. Las comunidades autónomas con
menor desigualdad son La Comunidad Foral de Navarra, País Vasco y La
Rioja. Cada una de las Comunidades Autónomas sigue una distinta evolución
desde 2008 hasta 2016, aunque en mayor o menor medida en casi todas ellas
ha aumentado la desigualdad desde el inicio hasta el final del periodo
analizado. Las únicas excepciones son las Comunidades Autónomas de
Cantabria, que tiene la misma tasa al principio de la serie y al final de ella, y
Ceuta, donde apreciamos que se reduce considerablemente.
8,0
7,0
6,0
5,0
4,0
3,0
2,0
1,0
0,0
2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015
27
décimas durante los primeros años del periodo. Si comparamos el ratio
S80/S20 entre España y la UE comprobamos que la mayor cifra de
desigualdad registrada en la Unión Europea es el dato más bajo registrado en
toda la serie para España. No solo partimos de una cifra mayor sino que, a lo
largo de la crisis, la desigualdad en España aumenta año tras año, mientras
que en la UE se mantiene prácticamente constante. La diferencia más
relevante entre España y la UE-27 es de 1,7 en el año 2016.
35,50
35,00
34,50
34,00
33,50
33,00
32,50
32,00
31,50
31,00
30,50
2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016
Índice de Gini 32,20 32,80 33,40 33,30 34,00 34,60 34,70 34,30 34,30
28
Se observa un crecimiento del mismo desde el año 2008 hasta el año
2010, seguido de una pequeña reducción en 2011, para continuar creciendo
hasta el año 2014, dónde se reduce y, por último, durante el año 2015 se
mantiene constante.
2016
37,7
37
34,7
34,5
34,5
34,3
33,9
33,1
32,7
32,1
31,5
30,8
31
29,8
29,8
29,5
29,5
29,3
28,5
28,2
27,7
27,6
27,2
26,9
26,3
25,4
25,1
24,4
24,3
29
4. CONCLUSIONES
30
nivel de ingresos mayor, y la población con un nivel bajo de estudios tiene
menos opciones de alcanzar puestos de trabajo mejor remunerados, o
simplemente sus posibilidades de encontrar un empleo son más bajas.
No solo los parados están afectados por el riesgo de pobreza y exclusión
social, se comprueba que un porcentaje relativamente elevado de trabajadores
ocupados también se encuentran en una situación de riesgo de pobreza (un
16,3% de los trabajadores en 2017 pueden ser considerados en esa situación).
La principal causa de esta situación es el crecimiento del empleo precario y mal
remunerado.
En relación con la desigualdad, el indicador usado para medir este
fenómeno es la relación S80/S20 y el índice de Gini. Los resultados obtenidos
permiten ofrecer algunas respuestas a las preguntas planteadas al comienzo
del trabajo. Una de las causas por las que pueden variar los índices de pobreza
entre países similares son las diferencias en la desigualdad de la distribución
de la renta. España, en el periodo analizado, se ha convertido en uno de los
países de la Unión Europea con mayores índices de desigualdad.
Para concluir el trabajo, considero oportuno expresar en las siguientes
líneas una valoración personal. Desde mi punto de vista y simplificando mucho,
considero que uno de los principales problemas que deben abordarse para
mejorar la situación del país es la desigualdad. Se observa de forma clara
cómo incluso en periodos de crecimiento, a medida que crece la desigualdad,
crecen las tasas de pobreza. Los niveles de desigualdad en nuestro país son
muy elevados y, en parte, esta es la causa de que las distintas tasas para
medir la pobreza sean tan altas. Decir también que, aunque las cifras de
pobreza sean muy elevadas, existen otros factores como es la economía
sumergida, que si se tuvieran en cuenta, provocarían una reducción de las
tasas de pobreza. Si no existiera la economía sumergida en nuestro país y
realmente un tercio de la población estuviera en riesgo de pobreza, la
conflictividad social sería mucho mayor. Aun así las cifras reales, son muy
elevadas para tratarse de un país desarrollado. Posiblemente, dentro de unos
años pueda empezar a modificarse esta realidad, empezando por un cambio en
la mentalidad de las personas, lo cual se logra a través de la educación.
31
5. BIBLIOGRAFÍA
32
Lorenzo, F. J. (2014): “Pobreza y exclusión social en España: consecuencias
estructurales de nuestro modelo de crecimiento”, Ehquidad Revista
Internacional de Políticas de Bienestar y Trabajo Social, 1, pp. 91-114.
UNICEF (2005): Pobreza infantil en países ricos 2005. Innocenti Report Card,
6, Centro de Investigaciones Innocenti de UNICEF, Florencia. Disponible en:
https://www.unicef-irc.org/publications/pdf/repcard6s.pdf
6ºIN
33