Derecho civil 1
4/9/2024
Capítulo 1 - De la Ley
ART. 1. La Ley obliga tanto a los nacionales como a los
extranjeros, residentes o transeúntes en el territorio de la
República; y una vez promulgada, la ignorancia de ella no
sirve de excusa.
ART. 2. El tribunal que rehusa fallar a pretexto de silencio,
oscuridad o insuficiencia de las leyes, incurrira en
responsabilidad.
ART. 4. Las meras expectativas no constituyen derecho
contra la ley nueva que las anule o cercene.
CAPÍTULO II -Efectos de la Ley
'ART. 3. Las leyes no tendrán efecto retroactivo en
perjuicio de derechos adquiridos.
'ART. 5-A. Las leyes relativas a los derechos y deberes de
familia, o al estado, condición y capacidad legal de las
personas, obligan a los panameños aunque residan en
países extranjeros.
ART. 6. Los bienes situados en Panamá están sujetos a las
leyes panameñas, aunque sus dueños sean extranjeros y
no residan en Panamá.
Esta disposición se entenderá sin perjuicio de las
estipulaciones contenidas en los contratos otorgados
válidamente en país extranjero.
Pero los efectos de los contratos otorgados en país
extranjero para cumplirse en Panamá, se arreglarán a las
leyes panameñas.
Abarca a todas las mujeres que están en cita. Abarca a todos los
jubilados. Las leyes tienen que tener ese carácter. Tienen que
ser universales. Y una vez propulgada esa ley, no puede nadie
exigirse de su propiedad. Por eso cuando yo escucho a algunas
personas por ahí, y eso lo digo porque yo no les escucho, porque
yo escucho a algunas personas, hay que hacer un nuevo juicio.
Hay que hacer un nuevo juicio aquí. Ya el juicio se hizo. Ya el
juicio se hizo. Un mal mensaje mandaría a Panamá, a la
comunidad internacional, haciendo un nuevo juicio. Panamá no
tiene que hacer un nuevo juicio a nadie. Hay recursos legales
que están pendientes, recursos legales que deben ser resueltos.
Puede ser que sea resuelto a favor, puede que sea resuelto en
contra. Pero no hablemos. Sí, para el juicio, por favor. Es un
nuevo juicio. No hablamos. Nosotros debemos hablar las cosas
que existen en base a la ley. No es lo que no existe. Vivimos en
un Estado de Derechos, señores. Vivimos en un Estado de
Derechos y tenemos que aceptar las normas y la vigencia y la
relación que existen entre ellos. No puede ser que cuando nos
montemos como el chiquillo mal pegado que sale a jugar pelota
pierda y se pierde. Yo me llevo la pelota. Entonces el juego es
bueno solo si usted gana. El juego es malo si usted pierde.
Cuando estamos en juego, el juego se gana y se pierde. Vamos
al artículo 2, el caballero que le signa la sesión interna. ¿Qué va
a decir su caballero? ¿Su apellido es? Estudis. Estudis. No,
Estudis. Estudis, ¿es suyo? Castro. Castro, dale Castro. Artículo
2. El Tribunal que rehúsa fallar al pretexto de silencio, oscuridad
o insuficiencia de las leyes es un grave responsabilidad.
Nosotros no podemos dejar de fallar, ¿verdad? Diciendo que no
hay ley adicta. Porque ya ustedes vieron ahí está la costumbre,
está la analogía, acá la doctrina. Siempre hay que fallar. Esa
norma que acaba de obtener el pobre Castro. Siempre hay que
fallar. No somos equilugiosos. No voy a fallar. Siempre hay que
fallar el proceso de silencio. Después viene la manera de fallar.
Una de las maneras de fallar es estipulando la protección
Tercero. Padilla. Padilla. Artículo 3. Las leyes no tendrán efecto
retroactivo en perjuicio de derechos adquiridos. Interesante. Eso
habla, supuestamente, de la irretroctividad de la ley. ¿Cuáles
leyes sí tienen efecto retroactivo? Alonteña y los
constitucionales. ¿Están? ¿Con quién? Jaime Franco. ¿Ah? Ah,
Jaime Franco. ¿Ya esa clase no la da el punto perdido? No. La
retroactividad e irretroactividad de la ley en materia... La
retroactividad e irretroactividad de la ley en materia penal. Si yo
soy un delincuente y estoy preso y sale una ley a mi favor
entonces sí. Pero en materia de derechos privados, no. Mire,
aquí en Panamá hay un problema muy grande con ese tipo de
delongas o ese tipo de peticiones. Nosotros no estamos
entendiendo el tema de la seguridad política por eso es que aquí
la gente no quiere participar. Nosotros nos hemos mostrado con
una hoja de que hay una situación inúmita por el tema de la
pandemia. No, ya la pandemia pasó. Eso se sabe. Aquí nadie
está unito todavía que salgo en castillo de mierda. Ya la
pandemia pasó. ¿Pero quién quiere venir de aquí a un país
donde le cambien a un monarca? Para mí hay un problema con
ese tipo de delongas. ¿Quién quiere venir a un país donde... Y
dicho por el ministro que no me finanza porque eso lo dijo
Chávez. Eso no lo estoy diciendo yo. Eso lo dijo Chávez y a la
semana daba entrada. Que había una deuda de no sé cuántos
miles de millones que el Ministerio de Economía y Finanzas no
ha pagado. Casualmente yo estuve ayer en el Ministerio de
Economía y Finanzas y lo pagué todo de pobre. No paga.
También el Ministerio de Economía y Finanzas no paga. Y se van
acumulando las deudas y se van acumulando las deudas y no se
paga. ¿Quién quiere? Mire, yo les voy a decir una cosa. Hace
muchos años atrás yo manejé una cartera de temas con Cuba. Y
les voy a decir una cosa. El Estado Occupado, un Estado
comunista, un Estado donde no se respeta a cada quien. El
Estado Occupado no paga. ¿Pagaban a quién? ¿A quién? Esas
son las cosas que yo les estoy diciendo hoy día. Usted le vende
a Cuba y si no pregúnteselo, si no pregúnteselo aquí que hay un
grupo abodido en Socalía y pregúnteselo a Montiván y
pregúnteselo a otro equipo y paga. 180 días le daban aquí no
paga. No le pagan al barco cero. No le pagan a la gente que
hemos sido víctimas de expropiación. No le pagan a nadie.
Demoran un siglo y más eso cuando van a pagar.
11/9/2024
ART. 16. Todas las leyes sobre materia civil anteriores a este
Código quedan abolidas.
ART. 17. Las leyes que establecen para la administración de un
estado civil condiciones distintas de las que exigía una anterior,
tienen fuerza obligatoria desde la fecha en que empiecen a
regir.
'ART. 18. Las leyes que regulan el matrimonio, el divorcio los
derechos y obligaciones entre padres e hijos, entre guardadores
y pupilos, y el usufructo y administración de bienes ajenos se
aplicarán desde que comiencen a regir, aunque haya sido
adquirido bajo el imperio de leyes anteriores el estado civil de
las personas a quienes deban aplicarse las nuevas leyes. Pero el
estado civil de las personas, adquirido conforme a la ley vigente
a la fecha de su constitución, subsistirá aunque aquella ley fuere
abolida.
ART. 19. Cuando una ley nueva res. trinja la capacidad de la
mujer casada para administrar sus bienes no se hará efectiva la
restricción, sino cumplido el término de un año, salvo que la
misma ley disponga otra cosa.
ART. 20. La existencia de los derechos de las personas jurídicas
está sujeta a las reglas establecidas en el artículo 18 acerca del
estado civil de las personas.
ART. 21. Todo derecho real adquirido bajo una ley y en
conformidad con ella, subsiste bajo el imperio de otra; pero en
cuanto a su ejercicio y cargas prevalecerán las disposiciones de
la nueva ley.
ART. 22. La posesión constituída bajo una ley anterior no se
retiene, pierde o recupera bajo el imperio de una ley posterior,
sino por los medios o con los requisitos señalados en la nueva
ley, pero se entiende concedido al poseedor el tiempo
prudencialmente necesario para poner los medios o llenar los
requisitos que la nueva ley señale.
ART. 23. Los derechos deferidos bajo una condición que,
atendidas las disposiciones de una ley posterior, debe reputarse
fallida si no se realiza dentro de cierto plazo, subsistirán bajo el
imperio de la ley nueva y por el tiempo que señalare la
precedente, a menos que este tiempo, en la parte de su
extensión que corriere después de la expedición de la ley nueva,
exceda del plazo íntegro que ésta señala, pues en tal caso, si
dentro del plazo así contado no se cumpliere la condición, se
mirará como fallida.
ART. 24. Siempre que una nueva ley prohíba la constitución de
varios usufructos sucesivos, y expirado el primero antes de que
ella empiece a regir, hubiere empezado a disfrutar la cosa
alguno de los usufructuarios subsi-guientes, continuará éste
disfrutándola bajo el imperio de la nueva ley por todo el tiempo
a que le autorizare su título; pero caducará el derecho de
usufructuarios posteriores si los hubiere. La misma regla se
aplicará a los derechos de uso o habitación sucesivos.
'ART. 25. Las solemnidades externas de los testamentos se
regirán por la ley coetánea a su otorgamiento; pero las
disposiciones contenidas en ellos estarán subordinadas a la ley
vigente en la época en que fallezca el testador.
En consecuencia, prevalecerá sobre las leyes anteriores a la
muerte del testador las que al tiempo en que murió regulaban la
capacidad o indignidad de los herederos o asignatarios, las
legítimas, mejoras, porción conyugal y desheredamientos.
Coetánea significa que dos o más personas o cosas tienen la
misma edad o existieron en la misma época.
ART. 26. Si el testamento contuviere disposiciones que según la
ley bajo la cual se otorgó no debían llevarse a efecto, lo tendrán
sin embargo, siempre que ellas no se hallen en oposición con la
ley vigente al tiempo de morir el testador.
En Panamá, el término "deshederado" no se utiliza en la
legislación para referirse a desheredar. Si se menciona
explícitamente en un testamento el deseo de desheredar a un
heredero sin seguir los procedimientos legales adecuados,
podría invalidar el testamento. Por lo tanto, es crucial
asegurarse de que cualquier disposición testamentaria cumpla
con las normas legales de Panamá para evitar problemas legales
en la distribución de la herencia.
ART. 27. En las sucesiones forzosas o intestadas el derecho de
representación de los llamados a ellas se regirá por la ley bajo la
cual se hubiere verificado su apertura.
ART. 28. Si la sucesión testada se abre bajo el imperio de una
ley, y en testamento otorgado bajo el imperio de otra, se
hubiere llamado voluntariamente a indeterminada persona que,
faltando el asignatario directo, haya de suceder en todo o en
parte de la herencia por derecho propio o de representación, se
determinará esta persona por las reglas a que estaba sujeto
aquel derecho según la ley bajo la cual se otorgó el testamento.
ART. 29. En la adjudicación y partición de una herencia o legado
se observarán las reglas que regían al tiempo de su delación.
ART. 30. En todo contrato se entenderán incorporadas las leyes
vigentes al
tiempo de su celebración.
Exceptúase de esta disposición:
1. las leyes concernientes al modo de reclamar en juicio los
derechos que resultaren del contrato; y
2. las que señalen penas para el caso de infracción de lo
estipulado; la cual será castigada con arreglo a la ley bajo
la cual se hubiere cometido.
ART. 31. Los actos o contratos válidamente celebrados bajo el
imperio de una ley podrán probarse bajo el imperio de otra, por
los medios que aquélla establecía para su justificación; pero la
forma en que debe rendirse la prueba estará subordinada a la
ley vigente al tiempo en que se rindiere.
ART. 32. Las leyes concernientes a la ra sustanciación y
ritualidad de los juicios prevalecen sobre las anteriores desde el
momento en que deben empezar a regir. Pero los términos que
hubieren empezado a correr, y las actuaciones y diligencias que
ya estuvieren iniciadas, se regirán por la ley vigente al tiempo
de su iniciación.
ART. 33. La prescripción iniciada bajo el imperio de una ley, y
que no se hubiere completado aún al tiempo de promulgarse
otra que la modi-fique, podrá ser regida por la primera o la
segunda, a voluntad del prescribiente; pero eligiéndose la última
no empezará a contarse sino desde la fecha en que la ley nueva
hubiere empezado a regir.
ART. 34. Lo que una ley posterior declara absolutamente
imprescriptible no podrá ganarse por tiempo bajo el imperio de
ella, aunque el prescribiente hubiere principiado a poseerla
conforme a una ley anterior que autorizaba la prescripción.
•ART. 34-D. Es fuerza mayor la situación producida por hechos
del hombre, a los cuales no haya sido posible resis-tir, tales
como los actos de autoridad ejercidos por funcionarios públicos,
el apresamiento por parte de enemigos, y otros semejantes.
Es caso fortuito el que proviene de acontecimientos de la
naturaleza que no hayan podido ser previstos, como un
naufragio, un terremoto, una conflagración y otros de igual o
parecida índole.
ART. 34-E. Todos los plazos de días, meses o años de que se
haga mención en las leyes o en los decretos del Poder Ejecutivo,
o en las decisiones de los Tribunales de Justicia, se entendera
que han de ser completos; y correrán, además, hasta la media
noche del
último día del plazo.
El primero y el último día de un plazo de meses o años deberán
tener un mismo número en los respectivos meses. El plazo de
un mes podrá ser, por consiguiente, de 28, 29, 30 ó 31 días, y el
plazo de un año de 365 ó 366 días, según los casos.
Si el mes en que ha de principiar un plazo de meses o años
constare de más días que el mes en que ha de terminar el plazo,
y si el plazo corriere desde alguno de los días en que el primero
de dichos meses exceda al segundo, el último día del plazo será
el último día de este segundo mes.
Se aplicarán estas reglas a las prescripciones, a las
calificaciones de edad, y en general a cualesquiera plazos o
términos prescritos en las leyes o en los actos de las
autoridades nacio-nales, salvo que en las mismas leyes o actos
se disponga expresamente otra cosa.
ART. 34-G. En los plazos que se señalaren en las leyes o en los
decretos del Poder Ejecutivo, o en las decisiones de los
Tribunales de Justicia, se comprenderán los días feriados, a
menos que el plazo señalado sea de días útiles, expresándose
así, pues en tal caso, y cuando el Código Judicial no disponga lo
contrario, no se contarán los días feriados.
CAPÍTULO IV
Derogación de las leyes
'ART. 35. La Constitución es ley reformatoria y derogatoria de la
legislación preexistente. Toda disposición legal anterior a la
Constitución y que sea claramente contraria a su letra y espíri-
tu, se desechará como insubsistente.
'ART. 36. Estímase insubsistente una disposición legal por
declaración expresa del legislador o por incompatibilidad con
disposiciones especiales posterio-res, o por existir una ley nueva
que regule integramente la materia a que la anterior disposición
se refería.
2ART. 37. Una ley derogada no revivira por solas las referencias
que a ella se hagan, ni por haber sido abolida la ley que la
derogó. Una disposición derogada solo recobrará su fuerza en la
forma en que aparezca reproducida en una ley nueva, o en el
caso de que la ey posterior a la derogatoria establezca de modo
expreso que recobra su vigencia.
En este último caso será indispensable que se promulgue la ley
que recobra su vigencia junto con la que la pone en vigor.
'ART. 39. Las personas naturales se dividen en nacionales y
extranjeras, domiciliados y transeúntes.
ART. 40. Las personas no comprendidas en el artículo anterior
son extranje-ros; pero la ley no reconoce diferencia entre unos y
otros, en cuanto a la adquisición y goce de los derechos civiles
que regula este Código. De los domiciliados y transeúntes se
tratará en otro Título de este Libro.
‹ART. 41. La existencia de la persona natural principia con el
nacimiento; pero el concebido, si llega a nacer, en las
condiciones que expresa el artículo siguiente, se tiene por
nacido para todos los efectos que le favorezcan.
Salvo prueba en contrario y a los efectos del presente artículo,
al nacido se le presume concebido trescientos
(300) días antes de su nacimiento.
ART. 42. Para los efectos civiles solo se reputará nacido, el feto
que viviere un momento siquiera desprendido del seno materno.
ART. 43. La ley protege la vida del que está por nacer. El juez,
en consecuen-cia, tomará a petición de cualquiera persona o de
oficio, las providencias que le parezcan convenientes para
proteger la existencia del no nacido, siempre que crea que de
algún modo peligra; por consiguiente, toda pena impuesta a la
madre por la cual pudiere peligrar la vida o la salud de la
criatura, que lleva en su seno, se diferirá hasta después del
nacimiento.
ART. 44. Los derechos que se deferirían a la criatura que está en
el vientre materno, si hubiese nacido y viviese, estarán
suspensos hasta que el nacimiento se efectúe, entrando
entonces el recién nacido en el goce de dichos derechos como si
hubiese existido en el tiempo en que se defirieron.
'ART. 45. La personalidad civil se extingue por la muerte de las
perso-nas.
La menor edad, la demencia o imbecilidad, la sordomudez del
que no sabe leer y escribir, no son más que restricciones de la
personalidad jurídica.
Los que se hallaren en alguno de estos estados son susceptibles
de derechos y aun de obligaciones cuando éstas nacen de los
hechos o de relaciones entre los bienes del incapacitado y un
tercero.
ART. 46. Si se duda, entre dos o más personas llamadas a
sucederse, quién de ellas ha muerto primero, el que sostenga la
muerte anterior de una o de otra, debe probarla; a falta de
prueba, se presumen muertas al mismo tiempo y no tiene lugar
la transmisión de derechos de uno a otro.
ART. 47. Cuando una persona hubiere desaparecido de su
domicilio sin saberse su paradero y sin dejar apoderado que
administre sus bienes, podrá el tribunal, a instancia de parte
legítima o del Ministerio Público, nombrar quien le represente en
todo lo que fuere necesario.
Esto mismo se observará cuando en iguales circunstancias
caduque el poder conferido por el ausente.
ART. 48. Verificado el nombramiento a que se refiere el artículo
anterior, el tribunal acordará las diligencias necesarias para
asegurar los derechos e intereses del ausente, y señalará las
facultades, obligaciones y remuneración de su representante,
regulándolas, según las circunstancias, por lo que está dispuesto
respecto a los curadores.
‹ART. 49. El cónyuge ausente será representado por el que se
halle presente, cuando no se encontraren legalmente
separados.
A falta de cónyuge, representarán al ausente los padres, hijos y
abuelos por el orden que establece el artículo 53.
Sección Segunda
De la declaración de ausencia
ART. 50. Pasados dos años sin haberse tenido noticias del
ausente, o desde que se recibieron las últimas, y cinco en el
caso de que el ausente hubiere dejado persona encargada de la
administración de los bienes, podrá declararse la ausencia.
ART. 51. Podrán pedir la declaración de ausencia:
El cónyuge presente;
1. Los herederos instituídos en testa-mento, que
presentaren copia fehaciente del mismo;
2. Los parientes que hubieren de heredar ab intestato; y
3. Los que tuvieren sobre los bienes del ausente algún
derecho subordinado a la condición de su muerte.
ART. 52. La declaración judicial de ausencia no surtirá efecto
hasta seis meses después de su publicación en la
Gaceta Oficial.
Sección Tercera
De la administración de los bienes del ausente
'ART. 53. La administración de los bienes del ausente se
conferirá por el orden siguiente:
1. Al cónyuge no separado legalmente;
2. Al padre, y, en su caso, a la madre;
3. A los hijos;
4. A los abuelos; y
5. A los hermanos que no estuvieren casados, prefiriendo a
los de doble vínculo. Si hubiere varios hijos o hermanos se
preferirán a los de mayor edad.
Si concurriere más de un abuelo, tendrá la preferencia el de la
menor edad, salvo impedimento físico.
ART. 54. La mujer del ausente mayor de edad podrá disponer
libremente de los bienes de cualquiera clase que le pertenezcan;
pero no podrá enajenar, permutar, ni hipotecar los bienes
propios del marido, ni los de la sociedad conyugal, sino con
autorización judicial.
ART. 55. Cuando la administración corresponda a los hijos del
ausente, y éstos sean menores, se les proveerá de tutor, el cual
se hará cargo de los bienes con las formalidades de la ley.
ART. 56. La administración cesa en cualquiera de los casos
siguientes:
1. Cuando comparezca el ausente por sío por medio de
apoderado;
2. Cuando se acredite la defunción del ausente, y
comparezcan sus herederos testamentarios o ab intestato,
y
3. Cuando se presente un tercero acreditando con el
correspondiente documento haber adquirido por compra u
otro título los bienes del ausente.
Drecheo civil la fuentes del derecho costumbre y eso