República Bolivariana de Venezuela
Universidad Bicentenario de Aragua
Núcleo San Cristóbal, Estado Táchira
Escuela de Psicología. Trimestre VI
Materia: Inteligencia Emocional
Procesos Psicofisiológicos implicados en la respuesta
emocional
Estudiante:
Iván Darío González Rondón
C.I. V-29960906
Sección: T2
San Cristóbal, Junio de 2022
Introducción
Las emociones pueden describirse como un estado psicológico que está conformado
por tres características esenciales: Una respuesta expresiva o conductual, una
respuesta fisiológica y una experiencia subjetiva.
En pocas palabras se trata de sensaciones que se alimentan de las experiencias de
cada individuo y generan efectos en la conducta y en el organismo de la persona que
las vive.
Lo cierto es que cuando de las emociones se trata, existen muchas definiciones
detalladas por profesionales en el tema que pueden o no convivir por ello se explicarán
diferentes definiciones explicadas por autores de varias epocas, ademas de que
definiremos muchos conceptos relacionados a ellas como lo puede ser, la inteligencia
emocional, procesos biológicos, semejanzas y diferencias entre la cultura de la emoción
entre otras.
Todo comienza por una aparentemente sencilla pregunta pero que en realidad oculta
una gran complejidad. ¿Qué son las emociones?
Muchos autores han definido el concepto de las emociones, por ejemplo:
Kleinginna y Kleinginna (1981) en Le Breton (2013) explican que la emoción es un
complejo conjunto de interacciones entre factores subjetivos y objetivos, mediados por
sistemas neuronales/hormonales. Que pueden dar lugar a:
Experiencias afectivas (ejemplo, sentimientos de excitación/desagrado/placer entre
otros).
Generar procesos cognitivos emocionalmente relevantes como las valoraciones,
procesos de etiquetado y la percepción.
Activar ajustes fisiológicos generalizados ante ciertas situaciones o condiciones
Dar lugar a un comportamiento que es a menudo, más no siempre. Expresivo
adaptativo, dirigido a un objetivo.
Sería sencillo confundir al afecto o estado con la emoción, ya que estos se suelen usar
como sinónimos. La diferencia radica
en que las emociones son provocadas por ciertos estímulos y tienen objetos
intencionales específicos. Por otro lado, los estados de ánimo tienen una causa menos
específica y tiene la posibilidad de estar presentes por períodos más prolongados de
tiempo. El afecto implica el conocimiento del valor y la experiencia consciente que se
tiene sobre diferentes situaciones, lo cual conlleva la inclinación del ánimo hacía una
persona o algo y los sentimientos se irán respuestas emocionales conscientes hacia
personas u objetos que tienen la posibilidad de durar toda la vida o incluso pasar de
una generación a otra.
Existen varios tipos de emociones, encontramos las emociones primarias las cuales
aparecen durante el desarrollo natural de cualquier individuo, independientemente del
contexto en el cual se desarrolle, tiene como propósito ayudarnos a sobrevivir dirigir
nuestra conducta y beneficiar la relación de unos con los otros. Estas emociones
básicas nos sirven para defendernos de estímulos nocivos y aproximarnos a estímulos
placenteros y tiene como función mantener la supervivencia sea a nivel personal como
de la especie.
Estas emociones básicas tienen ciertas características:
Son universales y se dan en todas las culturas humanas.
Se identifican por una expresión facial-corporal
Están presentes desde el nacimiento
Son aquellas que han tenido un papel esencial en la adaptación del organismo al
entorno en que se encuentra
Perduran a lo largo del tiempo
Provocan una reacción biológica involuntaria en el organismo
Muchos autores han expresado su versión de cuáles son las emociones básicas,
variando el número de ellas, nos topamos con las siguientes definiciones:
Paul Ekman (1990) expresó que teniendo en cuenta que las emociones son universales
y que poseen un origen biológico, clasificó siete emociones básicas: Miedo, tristeza, ira,
felicidad, sorpresa, asco y desprecio. En esta caso incluye al desprecio ya que esta
emoción y su expresión son reconocidas universalmente,
Paul Ekman (1979) es el autor de la clasificación de las emociones básicas más
extendidas y aceptadas, psicólogo, investigador y profesor fue pionero en el estudio de
las emociones y su expresión facial. En total identificó seis emociones básicas y
consideradas prácticamente universales en todas las culturas del mundo, vienen a ser:
Miedo, tristeza, ira, alegría, sorpresa y asco.
El número de emociones identificadas suele variar, un estudio llevado a cabo en la
Universidad de Glasgow del Reino Unido, basándose sobretodo en las reacciones de
los distintos músculos faciales que producen las emociones, concluyó que son cuatro
las emociones básicas: Miedo, tristeza, ira y felicidad. En este caso considera que el
miedo y la sorpresa comparten la misma señal (tener los ojos totalmente abiertos)
mismo caso para el asco y la ira (arrugar la nariz).
La inteligencia Emocional
Howard garder (1983) definiría la inteligencia interpersonal y emocional en su teoría de
inteligencias múltiples, como una capacidad que se puede desarrollar.
Mayer y Salovey (1990) mostraron que la inteligencia emocional esta integrada en tres
habilidades:
La percepción y apreciación emocional
Regulación emocional
Utilización de la inteligencia emocional
Daniel Goleman (1995) la define como un conjunto de habilidades que incluye el
entusiasmo, la persistencia el auto control y la capacidad para auto motivarse.
Bar-On (1997) expresa que es el cúmulo de capacidades personales emocionales e
interpersonales que afectan a la capacidad del individuo a sus relaciones y adaptación
al medio.
Mayer y Salovey (1997), definen la inteligencia emocional basado en cuatro habilidades
sociales: a) percepción emocional: la habilidad para conocer las emociones propias, las
de los demás y discriminar, diferenciar entre el comportamiento verbal y las expresiones
del lenguaje no verbal; b) la facilitación o asimilación emocional: es la habilidad para
solucionar conflictos, teniendo en cuenta nuestras emociones, sentimientos,
favoreciendo un pensamiento creativo; c) la comprensión emocional: la habilidad para
ponerse en el lugar de otro, sentir lo que siente otra persona y, d) la regulación
emocional: requiere mayor dificultad, habilidad para descartar las emociones negativas
y ampliar las positivas.
Según Bisquerra y Perez (2007) la competencia emocional es la capacidad para
movilizar efectivamente un conjunto de capacidades, habilidades, actitudes y
conocimientos necesarios para hacer actividades de diversa índole, asegurando cierto
nivel de calidad y eficacia.
Tenemos entonces, la Conciencia Emocional, la cual se concibe con la capacidad para
tomar conciencia de nuestras emociones y las de las otras personas, por ejemplo
incluye la habilidad para captar el clima emocional en un contexto en específico
La regulación emocional es la capacidad para saber llevar las emociones de forma
adecuada, entiende la identificación, motivación, expresión y control consciente de la
relación que hay entre emoción, cognición y el comportamiento. Una de las tantas
formas de determinar haber lograda esta meta es la expresión emocional adecuada,
poseer buenas estrategias de afrontamiento para uno mismo y generar emociones
positivas.
La autonomía emocional se trata de la autogestión personal, entre las cuales se
encuentra la autoestima, responsabilidad, capacidad para analizar de forma crítica las
normas sociales, capacidad para buscar ayuda y recursos, tener autosuficiencia
emocional y poseer una actitud positiva ante la vida misma.
La competencia social es la capacidad para establecer y mantener buenas relaciones
con otros individuos, en ello se ve implícito la comunicación afectiva, comportamientos
prosociales, asertivas, solución y prevención de conflictos y el respeto.
Competencia para la vida y el bienestar, se trata de la capacidad de adoptar
comportamientos adecuados y responsables con el fin de afrontar satisfactoriamente
los desafíos que plantea la vida diaria, de cualquier tipo, profesionales personales,
sociales, familiares y los del ocio.
Procesos biológicos
Una aportación importante es la de Henry (Henry y Stephens, 1977; Henry, 1986). La
formulación ideada por Henry se enfoca en el papel de las hormonas en la emoción. En
un sentido amplio, Henry apunta hacia la implicación de la corteza, el troncoencéfalo en
la emoción del sistema límbico y los sistemas neuroendocrinos.
En base a las aportaciones previas de MacLean. Henty afirmaba que los estímulos
psicosociales y ambientales llegan a la persona, a quien la experiencia pasada y los
patrones de conducta genéticamente determinados pulen el modo por el cual la
persona reacciona. La respuesta a los estímulos en general y los determinantes de la
conducta es procesada en el neocórtex y en el sistema límbico.
Seguido a ello desde el sistema nervioso central salen información que van hacia la
periferia. En esta situación las emociones están asociadas a específicos patrones de
respuestas neuroendocrinas y conductuales.
Una característica relevante en esta teoría es la percepción de control que tiene el
propio sujeto, debido a que las respuestas cognitivas, conductuales y fisiológicas son
distintas según el control percibido.
Trujillo y Rivas (2005) representan las aportaciones de Darwin Carles el fundamento de
lo que después serían las formulaciones biológicas y las formulaciones expresivas,
decreta que las expresiones faciales y los movimientos corporales, cumplen un papel
de comunicación entre los miembros de una especie, transmitiendo la información
sobre el estado emocional del organismo. Ambas cosas son innatas, se admite la
posibilidad de que los factores de aprendizaje ejercen algún tipo de influencia sobre la
expresión.
De hecho esta posible influencia de los factores de aprendizaje permite que las
emociones cambien a través del tiempo con el objetivo de incrementar la probabilidad
de que el sujeto y la especie a la que pertenece, se adapte a las características
cambiantes del ambiente exterior.
Antropología de las emociones
La antropología de las emociones debe permitir la supresión del punto de vista
cartesiano, del dualismo mental que caracteriza el pensamiento occidental moderno.
Debe permitir ir más allá de las concepciones acerca de lo psicosomático, que sigue
siendo en gran medida dualista ya que conservan la distinción entre psique y soma.
Fenómenos como la eficacia simbólica debería de interpretarse, no ya de acuerdo con
la idea de una influencia Psíquica sobre los procesos fisiológicos, si o más bien
progresando desde una visión psicosomática A la formulación fe un mudo
psicosomático
Distintas investigaciones sobre las emociones, han sustentados los estudios en
diferentes modelos entre los que se encuentran:
Modelo de valoración
Cada persona evalúa de manera constante los acontecimientos que suceden a su
alrededor, según la importancia que tenga en sus objetivos personales y generales.
Este modelo explica que las emociones surgen de estas evaluaciones detalladas de
eventos vividos. Se diría que este enfoque es cognitivo, ya que las emociones se
remontan a las evaluaciones de eventos las valoraciones pueden producirse. De
manera consciente, sin embargo principalmente se caracterizan por ser inconscientes y
automáticos. El medio puede cambiar rápidamente, por dicho motivo las evaluaciones
deben ser iguales o más rápidas que estos cambios para mantener su utilidad.
Enfoque construccionista psicológico
Gedeón y barret identifican el enfoque psicológico de la emoción partiendo de la idea de
que la mente está dividida en diferentes categorías mentales que refleja. Facultades
modules cómo las emociones (ejemplo: ira, asco, miedo, entre otras) cogniciones
(memoria, atención, decisiones) y la percepción (imágenes visuales y sonidos auditivos)
en el que los sucesos mentales son generados por un conjunto de operaciones o
elementos comunes menos complejos.
Los enfoques construccionistas de estos autores están entrelazados por la suposición
de que las emociones son compuestos psicosis formados a partir de componentes
psicológicos más sencillos y que no son en sí mismos específicos de la emoción.
Los modelos de construcción psicológica separan las emociones en variadas
categorías, cada uno se asocia a una serie de resultados medibles y las emociones son
los resultados de un conjunto de componentes psicológicos. Un componente de este
modelo psicológico es que funciona al recibir un tipo de información del cuerpo. Este
primer ingrediente se describe como sensación prima de afecto o estados de
motivación necesarios para acercarse o evitar objetos en el ambiente. El segundo
componente sería el proceso mediante el cual los estados sensoriales o afectivos
internos se vuelven significativos al relacionarse o ser causados por el entorno exterior.
El enfoque naturalista procede de la investigaciones del comportamiento humano
presentadas por Darwin (1872) en Mesa (2015) en su obra "la expresión de las
emociones en el hombre y en los animales" bourdin (2016) lo explica como una
perspectiva naturalista-universalista en la cual se afirma la existencia de un conjunto
limitado de emoción primarias, universales y seguramente innatas que de describen
asociadas a reacciones corporales fisiológicas observables. Según este argumento las
lenguas dan nombre a las emociones primarias empleando formas sonoras que en
cada contexto son distintas. Sin embargo sus referentes son los mismos para cualquier
cultura o grupo humano.
Las expresiones faciales de las emociones son universales porque son transmitidas
genéticamente en perspectiva evolucionista de las emociones, escrita por Darwin. Las
manifestaciones fáciles corresponden a funciones cognitivas perceptivas y de
comportamiento que representan ventajas adaptativas a nuestra especie.
Frijda (1988) y Plutchik (1980). Otros de los muchos autores que estudiaron las
emociones básicas, consideraban que las emociones ocurren gracias a un cambio en el
ambiente son presentadas rápidamente causan cambios en la atención y el
pensamiento, su intensidad varias, generan cambios fisiológicos, surgen de manera
automática, desaparecen en la brevedad, motivan cierto tipo de comportamientos y y su
experiencia es subjetiva.
Semejanzas y diferencias culturales de la emoción
Existe evidencia de la influencia de las dimensiones culturales en la expresión de las
emociones.
Hostede (citado en Zubieta et al., 1995) describe cuatro dimensiones culturales que son
las siguientes: distancia jerárquica, la manera de enfrentar el conflicto, la
masculinidad/feminidad cultural y por último el individualismo/colectivismo.
Aquellos trabajos realizados basándose en el impacto de estas cuatro dimensiones
culturales en relación a la expresión de las emociones, muestran que en los países más
individualistas como sería el caso de Estados Unidos. Las personas están más
motivadas a la expresión de mediciones de atributos internos, en adición a ello los
sujetos están más predispuesto a afrontar situaciones conflictivas, cambiando el
ambiente con el propósito de preservar sus objetivos individuales. Por otra parte en
países más colectivas, como sería Perú o Colombia, las personas son más sensibles al
aspecto externo por lo que valoran más el cuidado por el mantenimiento de relaciones
buenas.
Otros resultados aportados del mismo trabajo, expondré que en América Latina se
percibe a las culturas más cálidas como por ejemplo el Cariba, como más optimistas y
más expresivas de emociones positivas, así como culturas más serias y frías aquellas
que se encuentran ubicadas en el cono Sur. En la zonas en que hay una mayot
presencia de población indígenas, estas están asociadas con una menor vivencia
corporal y expresión de las emociones. Además de estar correlaciones con el
individualismo, y los países con mayor desarrollo económico están asociados a una
mayor expresión de emociones de ira, lo que está relacionado con una valoración por la
privacidad y con expectativas altamente insatisfactorias.
Variedad de estudios constatan que las experiencias y los significados de las
emociones no son universales, de hecho en muchos casos pueden ser estrictamente
locales. Un tema central que han abordado estas investigaciones es la comparación
entre las categorías culturales y lingüísticas de la emoción en una sociedad específica y
sus correspondencias en una cultura de referencia. La categorización del espectro
emocional va cambiando de cultura en cultura y de una lengua a otra.
Las señales del lenguaje corporal y los gestos comúnmente tienen variados significados
según la cultura. Algunas más que otras, las expresiones emocionales de las personas
de otros países y culturas se expresan de formas diferentes.
Los investigadores mediante estudios con fotografías, las expresiones de estas
emociones a través de diferentes culturas y gente de todo el globo, han sido capaces
de identificar las emociones básicas que hay detrás de tales expresiones.
En nuestra vida cotidiana la habilidad para expresar e interpretar juego un papel
esencial, mientras que muchas expresiones de emoción son innatas y puede que estén
en la estructura del cerebro humano, existen diferentes factores que influyen en la
forma en la que revelamos nuestros sentimientos internos. Las influencias culturales, la
experiencia pasa y las presiones sociales ayudan a darle forma a lo que conocemos
como expresión de la emoción.
Conclusión
Sin duda es muy interesante, como ya desde que nacemos genéticamente tenemos la
capacidad de expresarnos (de forma innata) y como el propio ser humano aprende a
base de imitar a su entorno, especialmente al que consciente o inconscientemente
considera más experto.
Siempre me viene a la cabeza el cómo los bebés aprenden a sonreír por imitar a sus
padres que cuando los ve muestran una enorme sonrisa, ellos sin haberles sido
explicadas que es la emoción felicidad o que la sonrisa es una forma de proyectarla, el
bebe se siente feliz y por eso muestra la sonrisa así sea que todavía no es consciente
que es feliz.
No obstante sin lugar a dudas lo que más me ha llamado la atención es como las
señales del lenguaje corporal y los fetos tienen diferentes significados según la cultura
que los está manejando. Un mismo gesto puede tener significados totalmente opuestos
según se le compare con otra cultura.
En toda esta situación entran un montón de factores como la cultura, las presiones
sociales y la propia experiencia del individuo conviviendo con su cultura. Me llama la
atención porque demuestra lo compleja que es la especie humana y cómo a pesar de
tener emociones innatas que ya están en la estructura del cerebro, cada cultura o país
que se visite tendrá diferencias sutiles o significativas dependiendo del caso.
Bibliografía
Ines Rojas (2022) Universidad Bicentenario de Aragua. Recuperado de:
[Link]
Goleman, Daniel. 1995, La Inteligencia Emocional. Vergara. Argentina.
El Perruco (2021)Emociones básicas: Qué y cuáles son las emociones primarias y
secundarias. Recuperado de: [Link]
emociones-primarias-secundarias/