REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN
U.E. COLEGIO CLARET
AREA DE FORMACIÓN: G.H.C
2DO AÑO, SECCIÓN C
La alucinógena adicción al teléfono.
Nomofobia.
Estudiante: xxxxxxxxx
Prof. Luis Ramos
27 de octubre de 2024
El avance tan acelerado que ha sufrido la tecnología, ha afectado todos los ámbitos de la sociedad,
principalmente el de la comunicación e información. Es por ello, que se torna necesario reflexionar sobre este
tema, ya que está afectando a las sociedades actuales, de manera más directa a los jóvenes, aún más en los
espacios educativos.
Ahora bien, ¿Habrá forma de revertir esto? ¿Cómo hacer para dar con la solución a este flagelo? ¿Qué
consecuencias traería esto en los involucrados?, son las interrogantes que surgen, bañadas de mucha
preocupación, que se tratará de darles las más sensatas y oportunas respuestas, en este trabajo.
La adicción a los celulares o Smartphone, es una dependencia excesiva y casi incontrolable al uso de
estos aparatos móviles, que lamentablemente cada día es más frecuente y abrumadora, y afecta principalmente
a niños, adolescentes y jóvenes.
En este sentido, (Merlo, Stone, & Bibbey, 2013), advierte que:
“Los celulares colocan en la palma de la mano de los usuarios una extensa gama de funciones, como lo
son, la comunicación instantánea, la navegación por internet, uso de las redes sociales, música, video juegos,
noticias, fotografía y video. En lo laboral, el teléfono móvil puede hasta aumentar la eficiencia de trabajo”
“Dicha versatilidad convierte a este dispositivo en un objeto muy atractivo, especialmente para los más
jóvenes” (Pedrero, Rodríguez Monje, & Sánchez de León, 2012)
No obstante, No se puede, ni debe negar, ¡ qué importante es la tecnología en estos tiempos! que los
muchachos de hoy en día hagan uso de estos aparatos, ¡vaya que es de gran apoyo! ¿cómo contribuye a su
rápida y veloz formación? Pero… esto hay que verlo con lupa, y tratarlo con cautela, con guantes de seda, es un
arma de doble filo, porque a pesar de tener sus beneficios y bondades, y también tienen sus desventajas y
perjuicios.
Debe haber un responsable en todo esto, y no es sino, los padres y representantes (en el caso de los
menores que son la población más comprometida y vulnerable, y el tema que interesa), que con la tesis de ser
padres amigos”, dan la “libertad” plena sin supervisión alguna, para el uso de estas herramientas, (con internet a
la buena de ellos, a placer), sin darse cuenta de la maldad, que les están ocasionando dichas concesiones, en la
vida de estos muchachos.
¿Se podría considerar un trastorno psicológico? Si, el uso excesivo y compulsivo de los teléfonos
móviles, se le conoce como Nomofobia, miedo a estar sin estos aparaticos en las manitos. Se debe vigilar su uso
que puede derivar en un trastorno psicológico de mayor alcance, ¡si señores de mayor alcance! Suena
exagerado, pero esto si no se detiene a tiempo, puede tener múltiples consecuencias, algunas irreversibles, entre
éstas, y las más nefastas están: Aislamiento social, que afecta la sociabilidad y la necesidad de vivir en sociedad
como persona; Problemas de la comunicación, al estar ensimismado en los teléfonos no desarrolla la capacidad
de la comunicación interpersonal; insomnio, por el uso descontrolado de los móviles durante el día y la noche,
afecta el sano ciclo del sueño, importante para el descanso; problemas de atención y memoria, ya que se pierde
la capacidad de concentración y atención de la persona; alucinaciones, alteraciones de la conducta, angustia,
ansiedad, estrés, entre otras.
No es tontería esto, ¿verdad? por supuesto que no, se debe atacar esto lo antes posible, si se siente que la
cosa va empeorando, se debe buscar apoyo psicológico, para detenerlo y revertirlo. En algunos casos las
víctimas recurren a la violencia física y psicológica, cuando se sienten que están fuera del alcance de sus
equipos móviles, entran en un episodio de desesperación, manifestando angustia y ansiedad, y con ello la
frustración.
¿Qué lamentable esto, no? Y de saber que es el pan de cada día, uy¡ y ni se diga en los centros educativos, es
allí el epicentro del asunto, se deben tomar medidas consensuadas, familia e institución, para sanar esto, y
garantizar la calidad educativa, de nuestros muchachos.
Todo tiene solución en la vida, pero, se necesita voluntad, interés y disciplina, por sobre todo,
reconocer, claro¡he allí el meollo del asunto, ¡reconocer¡, mientras se le dé la espalda al problema, se minimice,
o se le reste importancia, obvio no habrá solución, lo primero aceptar que se tiene un problema, luego proceder
a tomar las medidas, aceptar la asesoría psicológica o pedagógica, para dar con la solución. No es fácil, mas se
debe tomar los riesgos, vale la pena.
Claro no es fácil, pero tampoco imposible, considerando que estos jóvenes de hoy en día, prefieren que
le quiten de las manos la comida, antes que su teléfono, ¡qué bochorno! Pero se debe diagnosticar el problema,
para luego tomar las medidas.
Si se quiere una mejor sociedad, más sensible, sociable, consiente, mejor preparada, que se preocupe por
sus semejantes, entre otras facultades inherentes al ser humano, se debe y se tiene que vigilar más de cerca este
problemón social, por la que atraviesa la humanidad, como consecuencia de una avasalladora tecnología, que
día a día crece a pasos de gigantes, y que envuelve a las sociedades en su nube alucinadora.
Amarillo: Inicio- introducción Azul: Desarrollo Cierre: conclusión
Referencias:
Pedrero-Pérez, E., Rodríguez-Monje, M. T.y , Ruiz-Sánchez de León, J. M. (2012). “Adicción o abuso del teléfono móvil.
Revisión de la literatura”. Adicciones, 24(2), 139-152.
Bibbey, A., Merlo, L., & Stone, A. (2013). Measuring problematic mobile phone use: Development and Preliminary
Psychometric Properties of the PUMP Scale. Journal of Addiction, 2013, 1-13. DOI: 10.1155/2013/912807