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Introduccion A La Anatomia

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METODOS PARA EL ESTUDIO DE LA

ANATOMIA
1. La anatomía regional (anatomía topográfica):
Considera la organización del cuerpo humano en función de sus partes o segmentos principales: un cuerpo principal, que
se compone de la cabeza, el cuello y el tronco (subdividido en tórax, abdomen, dorso y pelvis/periné), y las parejas de
miembros superiores e inferiores. Todas las partes principales pueden subdividirse en áreas y regiones.

La anatomía regional reconoce también la organización corporal por capas: piel, tejido subcutáneo y fascia profunda que
cubren las estructuras más profundas de músculos, huesos y cavidades que contienen vísceras (órganos internos).

2. La anatomía de superficie: es una parte esencial del


estudio de la anatomía regional, aporta conocimientos acerca
de lo que se halla bajo la piel y de cuáles son las estructuras
perceptibles al tacto (palpables) en reposo y en acción en el
sujeto vivo.

3. La exploración física: es la aplicación clínica de la


anatomía de superficie. La palpación es una técnica clínica que
se utiliza junto con la inspección y la auscultación para
explorar el organismo.

4. Anatomía radiográfica: proporcionan información útil


sobre las estructuras normales en el sujeto vivo, poniendo de
manifiesto los efectos del tono muscular, de los líquidos
corporales, las presiones y la gravedad, lo que no puede
lograrse en el estudio del cadáver.

Anatomía sistémica:
La anatomía sistémica es el estudio de los distintos sistemas
orgánicos que funcionan conjuntamente para llevar a cabo
funciones complejas.

Los sistemas básicos y el campo de estudio o tratamiento de


cada uno son:

• El sistema tegumentario (dermatología) se compone


de la piel y sus apéndices, por ejemplo, el pelo, las
uñas y las glándulas sudoríparas, y el tejido
subcutáneo subyacente. La piel, un órgano sensitivo
extenso, constituye la cobertura protectora externa y
contenedora del organismo.
• El sistema esquelético (osteología): se compone de huesos y cartílago; proporciona la forma y el soporte básicos
del organismo y es el elemento sobre el que actúa el sistema muscular para producir los movimientos. También
protege órganos vitales, como el corazón, los pulmones y los órganos pélvicos.
• El sistema articular (artrología): se compone de las articulaciones y sus ligamentos asociados, que conectan las
partes óseas del sistema esquelético y son los puntos donde ocurren los movimientos.
• El sistema muscular (miología): se compone de los músculos esqueléticos, que actúan (se contraen) para movilizar
o posicionar las partes del organismo (p. ej., los huesos que se articulan entre sí), y los músculos lisos y cardíaco,
que impulsan, expelen o controlan el flujo de líquidos y sustancias contenidas.
• El sistema nervioso (neurología): se compone del sistema nervioso central (encéfalo y médula espinal) y el sistema
nervioso periférico (nervios y ganglios, con sus terminaciones motoras y sensitivas). El sistema nervioso controla
y coordina las funciones de los sistemas orgánicos, y capacita las respuestas del organismo frente al ambiente y
sus actividades en este. Los órganos de los sentidos, incluidos el órgano olfatorio (sentido del olfato), el ojo o
sistema visual (oftalmología), el oído (sentido del oído y equilibrio —otología) y el órgano gustativo (sentido del
gusto) se estudian a menudo junto con el sistema nervioso en la anatomía sistémica.
• El sistema circulatorio (angiología): se compone de los sistemas cardiovascular y linfático, que funcionan
paralelamente para transportar los líquidos del organismo:
▪ El sistema cardiovascular (cardiología): consta del corazón y los vasos sanguíneos que impulsan
y conducen la sangre por el organismo, aportando oxígeno, nutrientes y hormonas a las células y
eliminando sustancias de desecho.
▪ El sistema linfático: es una red de vasos linfáticos que retiran el exceso de líquido hístico (linfa)
del compartimento líquido intersticial (intercelular) del organismo, lo filtran en los nódulos
linfáticos y lo devuelven al torrente 63 sanguíneo.
• El sistema alimentario o digestivo (gastroenterología): se compone del tracto digestivo desde la boca hasta el
ano, con todos sus órganos y glándulas asociados que actúan en la ingestión, masticación, deglución, digestión y
absorción de los alimentos y la eliminación de los desechos sólidos (heces) que quedan tras la absorción de los
nutrientes.
• El sistema respiratorio (neumología): se compone de las vías aéreas y los pulmones, que aportan oxígeno a la
sangre para la respiración celular y eliminan de ella el dióxido de carbono. El diafragma y la laringe controlan el
flujo de aire a través del sistema; en la laringe también se producen sonidos, modificados después por la lengua,
los dientes y los labios para formar el habla.
• El sistema urinario (urología): se compone de los riñones, los uréteres, la vejiga urinaria y la uretra, que filtran la
sangre y luego producen, transportan, almacenan y excretan intermitentemente la orina (desecho de líquidos).
• El sistema genital (reproductor) (ginecología en la mujer; andrología en el hombre): se compone de las gónadas
(ovarios y testículos) que producen ovocitos y espermatozoides.
• El sistema endocrino (endocrinología): se compone de estructuras especializadas que secretan hormonas, como
las distintas glándulas endocrinas sin conductos (p. ej., la glándula tiroides). Las hormonas son moléculas orgánicas
que transporta el sistema circulatorio a células efectoras distantes en todas las partes del organismo.
• El sistema o aparato locomotor (ortopedia): Ningún sistema funciona aisladamente. Los sistemas pasivos
esquelético y articular y el sistema activo muscular constituyen en conjunto este supersistema. Ya que deben
actuar juntos para producir la locomoción del cuerpo.
Aunque las estructuras directamente encargadas de la locomoción son los músculos, los huesos, las articulaciones
y los ligamentos de los miembros, también intervienen indirectamente otros sistemas. El encéfalo y los nervios
del sistema nervioso los estimulan a actuar; las arterias y venas del sistema circulatorio aportan oxígeno y
nutrientes a estas estructuras y eliminan de ellas los desechos, y los órganos sensoriales (especialmente la visión
y el equilibrio) desempeñan papeles importantes para dirigir las actividades en un ambiente gravitatorio.
La posición anatómica: se refiere a la posición del cuerpo con
el individuo de pie, con:
POSICIÓN ANATOMICA:
▪ La cabeza, la mirada (ojos) y los dedos de los pies
▪ Supino (tendido boca arriba) dirigidos hacia delante.
▪ Prono (tendido boca abajo) ▪ Los brazos adosados a los lados del cuerpo con las
palmas hacia delante.
▪ Los miembros inferiores juntos, con los pies paralelos.

El uso principal de los planos anatómicos es para describir secciones


Planos anatómicos: Las descripciones anatómicas
se basan en cuatro planos imaginarios (medio, ▪ Las secciones longitudinales: discurren a lo largo o
sagital, frontal y transverso) que cruzan el organismo paralelamente al eje largo del cuerpo o cualquiera de sus
en la posición anatómica: partes, y el término se aplica con independencia de la
posición del cuerpo.
▪ El plano medio sagital: es un plano vertical ▪ Las secciones transversas: son cortes del cuerpo o sus
que atraviesa longitudinalmente por la línea partes en ángulo recto con el eje longitudinal del cuerpo o
media de la cabeza, el cuello y el tronco, de cualquiera de sus partes. Debido a que el eje largo de los
dividiendo al cuerpo en una mitad derecha e pies cursa horizontalmente, una sección transversa del pie
izquierda. está situada en el plano frontal.
▪ Los planos sagitales: son planos verticales ▪ Las secciones oblicuas: son cortes del cuerpo o sus partes
que atraviesan el cuerpo paralelamente al que no siguen los planos anatómicos antes mencionados. En
plano medio. la práctica, muchas imágenes radiográficas y secciones
▪ Los planos frontales (coronales): son planos anatómicas no están situadas con precisión en los planos
verticales que atraviesan el cuerpo en ángulo sagital, frontal o transverso, sino que a menudo son
recto con el plano medio y lo dividen en dos ligeramente oblicuas.
partes: anterior (frontal) y posterior (dorsal).
▪ Los planos transversos: son planos
horizontales que atraviesan el cuerpo en
ángulo recto con los planos medio y frontal,
y lo dividen en dos partes: superior e inferior.
Los radiólogos se refieren a los planos
transversos como transaxiales, término que
suele abreviarse como planos axiales
TERMINOS DE RELACIÓN Y COMPARACIÓN:
▪ Superior: se refiere a una estructura que está más próxima al vértice (vértex), la parte más elevada del cráneo.
▪ Craneal: se refiere al cráneo y es un término útil para indicar la dirección, es decir, hacia la cabeza o el cráneo.
▪ Inferior: se refiere a una estructura situada más cerca de la planta de los pies.
▪ Caudal (del latín cauda, cola): es un término direccional útil que indica hacia los pies o la región de la cola,
representada en el ser humano por el cóccix (hueso de la cola), el pequeño hueso situado en el extremo inferior
(caudal) de la columna vertebral.
▪ Posterior (dorsal): indica la superficie dorsal del cuerpo o más próximo a ella.
▪ Anterior (ventral): indica la superficie frontal del cuerpo.
▪ Rostral: se utiliza a menudo, en vez de anterior, al describir partes del cerebro; significa hacia el rostrum; sin
embargo, en el ser humano indica más cercano a la parte anterior de la cabeza (p. ej., el lóbulo frontal del
cerebro es rostral con respecto al cerebelo).
▪ Medial: se emplea para indicar que una estructura está más próxima al plano medio del cuerpo. Por ejemplo, el
5.º dedo de la mano (dedo meñique) es medial a los otros dedos.
▪ Lateral: indica que una estructura está más alejada del plano medio. El 1. er dedo de la mano (pulgar) es lateral
con respecto a los otros dedos.
▪ El dorso: se refiere habitualmente a la vista (norma) superior de cualquier parte que protruye anteriormente
desde el cuerpo, como el dorso de la lengua, la nariz, el pene o el pie. También se utiliza para indicar la
superficie posterior de la mano, opuesta a la palma.
▪ La planta: es la vista inferior del pie, opuesta al dorso, y su mayor parte está en contacto con el suelo al estar de
pie descalzo.
La superficie de las manos y los pies, y de los dedos de ambos, correspondiente al dorso es la superficie dorsal;
la correspondiente a la palma es la superficie palmar, y la superficie de los pies y de sus dedos correspondiente a
la planta es la superficie plantar.

▪ Términos combinados:
o Inferomedial: significa más próximo a los pies y al plano medio; por ejemplo, las porciones anteriores de
las costillas discurren inferomedialmente.
o Superolateral: indica más próximo a la cabeza y más lejos del plano medio.
▪ Superficial, intermedio y profundo: se refieren a la posición de estructuras con respecto a la superficie del
cuerpo, o a la relación de una estructura con otra subyacente (por debajo de) o suprayacente (encima de).
▪ Externo: significa fuera, o más lejos, del centro de un órgano o cavidad, mientras que interno: significa dentro, o
más próximo, del centro, independientemente de la dirección.
▪ Proximal y distal: se usan al comparar posiciones más próximas o más lejanas, respectivamente, de la raíz de un
miembro o de la vista central de una estructura lineal
▪ Términos de lateralidad:
o Bilateral: son las estructuras pares con componentes derecho e izquierdo (ej: los riñones).
o Unilaterales: estructuras que se encuentran de un solo lado (ej: el bazo).
o Ipsolateral u homolateral: algo que ocurre en el mismo lado que otra estructura del cuerpo. Por ejemplo,
el pulgar y el dedo gordo del pie derechos son homolaterales.
o Contralateral: significa que ocurre en el lado opuesto del cuerpo en relación con otra estructura: la mano
derecha es contralateral a la mano izquierda.
▪ Términos de movimiento:

Los movimientos de flexión y extensión ocurren generalmente en los planos sagitales en torno a un eje transverso.

▪ La flexión: indica doblamiento o disminución del ángulo entre los huesos o partes del cuerpo. Para las
articulaciones por encima de la rodilla (p. ej., el codo), la flexión indica movimiento en una dirección
anterior.
▪ La extensión: indica enderezamiento o aumento del ángulo entre los huesos o partes del cuerpo. La
extensión suele producirse en una dirección posterior.

La articulación de la rodilla, rotada 180º en relación con otras articulaciones, constituye la excepción puesto que la
flexión se realiza con un movimiento posterior, y la extensión con uno anterior.

▪ La flexión dorsal (dorsiflexión) describe la flexión en la articulación talocrural, que se produce al subir una
cuesta o al levantar del suelo la parte anterior del pie y los dedos.
▪ La flexión plantar: dobla el pie y los dedos hacia el suelo, como al ponerse de puntillas.
▪ hiperextensión: la extensión de un miembro, o de parte de él, más allá de los límites normales
hiperextensión puede producir lesiones, como ocurre en el «latigazo cervical» (hiperextensión del
cuello en una colisión de automóvil por alcance posterior).

Los movimientos de abducción y aducción ocurren generalmente en un plano frontal en torno a un eje anteroposterior.

▪ Abducción: significa alejamiento del plano medio (p. ej., al separar el brazo lateralmente del cuerpo)
▪ Aducción: indica el movimiento opuesto, de acercamiento hacia el cuerpo.
▪ En la abducción de los dedos (manos o pies): el término indica la separación entre ellos al alejarse del 3.
er dedo (medio) de la mano, situado en la posición neutra, o del 2.º dedo del pie en posición neutra. El
3. er dedo de la mano y el 2.º dedo del pie se abducen medial o lateralmente al alejarse de la posición
neutra.
▪ La aducción de los dedos es el movimiento opuesto: los dedos, previamente separados, se acercan al 3.
er dedo de la mano, o al 2.º dedo del pie, situados en posición neutra.
▪ La flexión lateral (inclinación lateral) a derecha o izquierda: es una forma especial de abducción que
ocurre sólo en el cuello y el tronco. La cara y la parte superior del tronco se dirigen anteriormente,
mientras la cabeza y/o los hombros se inclinan hacia la derecha o la izquierda, con lo cual la línea media
del cuerpo se dobla lateralmente. Es un movimiento compuesto que ocurre entre muchas vértebras
adyacentes.

la flexión y la extensión del pulgar se realizan en el plano frontal, y la abducción y la aducción en el plano sagital.

▪ La circunducción: es un movimiento circular en una secuencia de flexión, abducción, extensión y aducción


(o en el sentido opuesto), de tal modo que el extremo distal de la parte se desplaza en círculo.
▪ La rotación: indica el giro de una parte del cuerpo en torno a su eje longitudinal, como al girar la cabeza
hacia un lado.
▪ La rotación medial (rotación interna): acerca la superficie anterior de un miembro al plano medio.
▪ La rotación lateral (rotación externa): aleja la superficie anterior del plano medio.

La pronación y la supinación son los movimientos de rotación del antebrazo y la mano que desplazan el extremo distal
del radio (el hueso largo lateral del antebrazo) medial y lateralmente en torno y a través de la vista anterior de la ulna
(cúbito, el otro hueso largo del antebrazo), mientras el extremo proximal del radio gira sin desplazarse.

▪ La pronación: gira el radio medialmente, de modo que la palma de la mano mira posteriormente y el
dorso anteriormente.
▪ La supinación: es el movimiento rotatorio opuesto, el radio rota lateralmente y se descruza de la ulna, y el
antebrazo pronado vuelve a la posición anatómica.
▪ La eversión: aleja la planta del pie del plano medio y la gira lateralmente. Cuando el pie está en eversión
total, también se halla en dorsiflexión.
▪ La inversión: acerca la planta del pie hacia el plano medio (la planta mira medialmente). Cuando el pie
está en inversión total, también se halla en flexión plantar.
▪ La oposición: es el movimiento que pone en contacto el pulpejo del 1.er dedo (pulgar) con el de otro
dedo. Este movimiento se utiliza para pellizcar, abotonar una camisa o agarrar una taza por su asa.
▪ La reposición: describe el movimiento del pulgar desde la oposición hasta su posición anatómica.
▪ La protrusión: es un movimiento hacia delante, como al protruir la mandíbula (mentón), los labios o la
lengua.
▪ La retrusión: es un movimiento hacia atrás, como al retraer la mandíbula, los labios o la lengua.
▪ Los términos similares protracción y retracción se utilizan más habitualmente para los movimientos
anterolaterales y posteromediales de la escápula sobre la pared torácica, cuya consecuencia es el
desplazamiento de la región del hombro anteriormente y posteriormente.
▪ La elevación: asciende o mueve una parte hacia arriba, como ocurre en los hombros al encogerlos, en el
párpado superior al abrir el ojo, o en la lengua al impulsarla contra el paladar (cielo de la boca)
▪ La depresión: desciende o mueve una parte hacia abajo, como los hombros al deprimirlos buscando una
postura más cómoda al estar de pie, el párpado superior al cerrar el ojo o la lengua al alejarla del
paladar.

Variantes anatómicas:
▪ Un cambio anatómico generalmente no tiene efecto sobre la función normal.
▪ Una anomalía congénita o defecto de nacimiento suele ser una variante evidente al nacer o poco después
debido a la forma o función aberrante. Los defectos de nacimiento también pueden variar de leves a graves.
Aunque muchos pueden tratarse, otros son letales.
▪ existen variantes considerables en los patrones de ramificación de estructuras neurovasculares (venas, arterias y
nervios). Las venas son las que varían más, y los nervios los que menos.

SISTEMA TEGUMENTARIO:
Debido a que la piel es fácilmente accesible y constituye uno de los mejores indicadores del estado general de salud, su
observación cuidadosa es importante en la exploración física. La piel se toma en consideración en el diagnóstico
diferencial de casi todas las enfermedades.

La piel proporciona:

• Protección del cuerpo frente a los efectos ambientales: como erosiones, pérdida de líquidos, sustancias
nocivas, radiación ultravioleta y microorganismos invasores.
• Contención de las estructuras corporales: (p. ej., tejidos y órganos) y de las sustancias vitales (especialmente los
líquidos extracelulares), lo que previene la deshidratación, que puede ser grave en las lesiones cutáneas
extensas (p. ej., quemaduras).
• Regulación térmica: mediante la evaporación del sudor y/o la dilatación o constricción de los vasos sanguíneos
superficiales.
• Sensibilidad: (p. ej., al dolor) mediante los nervios superficiales y sus terminaciones sensitivas.
• Síntesis y almacenamiento de vitamina D.

La piel, el mayor órgano del cuerpo, se compone de:

• la epidermis o capa superficial: es un epitelio queratinizado, es decir, con una capa superficial córnea y fuerte
que cubre y protege la capa basal profunda, regenerativa y pigmentada. La epidermis carece de vasos sanguíneos
y linfáticos. La epidermis avascular se nutre a través de la dermis vascularizada subyacente.
• la dermis, una capa de tejido conectivo más profunda: es una densa capa de colágeno entrelazado y fibras
elásticas. Estas fibras proporcionan tono a la piel y le confieren su fortaleza y resistencia, el patrón predominante
de fibras de colágeno determina la tensión característica y los surcos de arrugas de la piel. La dermis recibe
irrigación de arterias que penetran en su cara profunda y forman un plexo cutáneo de anastomosis arteriales.
La piel también recibe terminaciones nerviosas aferentes, sensibles al tacto, la irritación (dolor) y la temperatura. La
mayoría de las terminaciones nerviosas se hallan en la dermis, pero algunas penetran en la epidermis.

La capa profunda de la dermis contiene folículos pilosos, asociados a músculos lisos erectores y glándulas
sebáceas. La contracción de los músculos erectores del pelo provoca la erección de este, causando la «piel de
gallina».

Las líneas de tensión (líneas de Langer): tienden a discurrir en espirales longitudinales en los miembros, y
transversalmente en el cuello y el tronco. Las líneas de tensión en los codos, las rodillas, los tobillos y las muñecas son
paralelas a los pliegues transversales que aparecen al flexionar los miembros. Las fibras elásticas de la dermis se deterioran
con la edad y no son reemplazadas; por lo tanto, en los individuos de edad avanzada la piel se arruga y cuelga al perder su
elasticidad.

• La evaporación de la secreción acuosa (sudor) de las glándulas sudoríparas de la piel constituye un mecanismo
termorregulador para la pérdida de calor (enfriamiento).
• En la pérdida o conservación del calor corporal intervienen asimismo las pequeñas arterias (arteriolas) en el
interior de la dermis, que se dilatan para llenar los lechos capilares superficiales con el fin de irradiar calor (la piel
tiene un aspecto rojo), o se contraen para minimizar la pérdida de calor en la superficie (la piel, especialmente en
los labios y las puntas de los dedos, aparece azul).
• Otras estructuras o derivados de la piel son las uñas (de manos y pies), las glándulas mamarias y el esmalte
dentario.

Tejido subcutáneo: tambien llamado fascia superficial se sitúa entre la piel (dermis) y la fascia profunda, está formado
tejido conectivo laxo y grasa almacenada, que contiene glándulas sudoríparas, vasos sanguíneos, vasos linfáticos y nervios
cutáneos, los cuales discurren en este tejido y solo lanzan sus ramas terminales a la piel.

El tejido subcutáneo es el mayor depósito de grasa corporal del organismo y su espesor varia considerablemente, según
el estado nutricional del individuo.

El tejido subcutáneo tambien ayuda en la conservación del calor en la termorregulación y sirve como almohadilla
protectora de la piel ante la compresión de las prominencias óseas, como en las nalgas. La distribución del tejido
subcutáneo según sexo es:

• Mujeres: el tejido subcutáneo tiende acumularse en las mamas y en los muslos.


• Hombres: tiende acumularse en la parte inferior de la pared abdominal.

Los retináculos de la piel (ligamentos cutáneos): son pequeñas bandas fibrosas que, en gran número, se extienden a
través del tejido subcutáneo y unen la cara profunda de la dermis con la fascia profunda subyacente. La longitud y la
densidad de estos retináculos determinan el grado de movilidad de la piel sobre las estructuras profundas.

• Allí donde los retináculos cutáneos son más largos y escasos, la piel es más móvil, como ocurre en el dorso de la
mano.
• Donde los retináculos son cortos y abundantes, la piel se halla firmemente unida a la fascia profunda subyacente,
como ocurre en las palmas de las manos y las plantas de los pies

Los retináculos de la piel son largos, pero particularmente bien desarrollados, en las mamas, donde constituyen los
ligamentos suspensorios de la mama para la sujeción del peso.
FASCIAS, COMPARTIMENTOS FASCIALES, BOLSAS Y ESPACIOS POTENCIALES

¿Qué es una fascia?


son elementos que envuelven, compactan y aíslan las estructuras profundas del cuerpo. Bajo el tejido subcutáneo en casi
todas las partes del cuerpo hay fascia profunda.

¿Qué es la fascia profunda?

Es una capa de tejido conectivo denso y organizado, desprovisto de grasa, que cubre la mayor parte del cuerpo
paralelamente y en profundidad a la piel y el tejido subcutáneo.

¿Qué es la fascia de revestimiento?


Son extensiones de la superficie interna de la fascia profunda que recubren las estructuras profundas como a los músculos
(tambien denominado epimisio) y paquetes neurovasculares.

LA CARA NO POSEE CAPAS DE FASCIA PROFUNDA.

¿Que son los tabiques intermusculares?

son espesas láminas de fascia profunda que rodean a los compartimientos fasciales los cuales contienen grupos de
músculos con funciones similares y que comparten la misma inervación. Estos tabiques se extienden centralmente
desde el maguito fascial circundante y se insertan en los huesos.

la propia fascia profunda nunca discurre libremente sobre el hueso, sino que se inserta en el periostio que recubre al
hueso.
La fascia profunda casi no posee flexibilidad y rodea a los músculos, especialmente a los de los compartimientos fasciales
de los miembros, esta fascia limita la expansión excéntrica de los vientres de los músculos esqueléticos al contraerse.

la sangre se expulsa al comprimir las venas de los músculos y compartimientos. las válvulas en el interior de las venas solo
permiten el paso de la sangre en una dirección (ascendente) lo cual impide que la sangre se regrese cuando los músculos
se relajan.

¿Qué estructuras forman parte de la bomba musculo venosa?

• la fascia profunda
• los músculos que se contraen
• las válvulas venosas

Cerca de determinadas articulaciones (eje: carpo y la articulación talocrural) la fascia profunda se engruesa y forma un
retináculo que mantiene los tendones en su debida posición al cruzar la articulación.

¿Qué es la fascia subserosa?

Posee tejido adiposo en diferente cantidad y está situada entre las superficies internas de las paredes musculoesqueléticas
y las membranas serosas que tapizan las cavidades corporales. Entre estas fascias tenemos a la: fascia endotoracica, fascia
endoabdominal (fascia transversalis) y endopelvica, estas últimas dos forman la fascia extraperitoneal.

¿Qué son las bolsas?

Son sacos cerrados o envoltorios de membrana serosa (una fina membrana de tejido conectivo que secreta líquido para
lubricar una superficie interna lisa) suelen estar colapsadas.

Habitualmente situadas en zonas sometidas a fricción, las bolsas permiten que una estructura se mueva más libremente
contra otra.

¿Cuáles son los tipos de bolsas que existen y cuál es su ubicación?

• Las bolsas subcutáneas: se encuentran en el tejido subcutáneo entre la piel y las prominencias óseas, como el
codo y la rodilla.
• Las bolsas subfaciales: se hallan por debajo de la fascia profunda.
• Las bolsas subtendinosas: facilitan el movimiento de los tendones sobre el hueso.

Las vainas sinoviales tendinosas: son un tipo especializado de bolsas alargadas que envuelven los tendones y
habitualmente los engloban cuando atraviesan los túneles transversos osteofibrosos que fijan los tendones en su lugar.

Hay bolsas colapsadas en torno a muchos órganos importantes (p. ej., el corazón, los pulmones y las vísceras abdominales)
y estructuras (p. ej., porciones de tendones). Esta configuración es muy semejante a la de un gran balón vacío que rodee
una estructura, como un puño. El puño queda así rodeado por dos capas del balón vacío, pero no se halla dentro de este,
que sigue vacío.

El corazón está rodeado por el saco pericárdico (pero no en su interior). Cada pulmón está rodeado por un saco pleural
(pero no su interior), y lo mismo cabe decir de las vísceras abdominales con respecto al saco peritoneal.

En estos casos, la capa interna del balón o saco seroso (la adyacente al puño o la víscera) se denomina lámina visceral; la
capa externa del balón (o la que se halla en contacto con la pared corporal) recibe el nombre de lámina parietal.
Esta doble capa de membranas circundantes, humedecidas en sus superficies opuestas, confiere libertad de movimientos
a la estructura rodeada cuando esta se halla en un espacio confinado, como el corazón dentro de su saco fibroso
(pericardio) o los tendones flexores dentro de los túneles fibrosos que los mantienen contra los huesos de los dedos.

SISTEMA ESQUELÉTICO
El sistema esquelético puede dividirse en dos partes funcionales:

• El esqueleto axial: está compuesto por los huesos de la cabeza


(cráneo), el cuello (hueso hioides y vértebras cervicales) y el
tronco (costillas, esternón, vértebras y sacro).
• El esqueleto apendicular: se compone de los huesos de los
miembros, incluidos los que constituyen la cintura escapular
(pectoral) y pélvica.

El esqueleto se compone de cartílagos y huesos.

• El cartílago: es un tipo de tejido conectivo semirrígido que forma las partes del esqueleto donde se requiere más
flexibilidad; por ejemplo, donde los cartílagos costales unen las costillas al esternón. Asimismo, las superficies
articulares de los huesos que intervienen en una articulación sinovial están recubiertas por un cartílago articular
que les proporciona superficies lisas, de baja fricción y deslizantes para efectuar libremente los movimientos.
Los vasos sanguíneos no penetran en el cartílago (es avascular); por lo tanto, sus células obtienen el oxígeno y
los nutrientes por difusión.
La proporción de cartílago y hueso en el esqueleto cambia a medida que la persona crece; cuanto más joven, más
cantidad de cartílago posee. Los huesos del recién nacido son blandos y flexibles porque están compuestos
principalmente por cartílago.
• El hueso: un tejido vivo, es un tipo de tejido conectivo duro, altamente especializado, que compone la mayor
parte del esqueleto. Los huesos del adulto proporcionan:
▪ Soporte para el cuerpo y sus cavidades vitales; es el principal tejido de sostén del organismo.
▪ Protección para las estructuras vitales (p. ej., el corazón).
▪ Base mecánica para el movimiento (acción de palanca).
▪ Almacenamiento de sales (p. ej., calcio).
▪ Aporte continuo de nuevas células sanguíneas (producidas por la médula ósea en la cavidad
medular de muchos huesos).

Periostio: es un tejido conectivo fibroso cubre como una funda todos los elementos del esqueleto, excepto donde hay
cartílago articular, es el que rodea los huesos.

Pericondrio: es el que rodea al cartílago.

o El periostio y el pericondrio nutren las caras externas del tejido esquelético. Pueden depositar más
cartílago sobre el hueso (particularmente durante la consolidación de las fracturas) y proporcionan la
interfase para la inserción de los ligamentos y tendones.

Los dos tipos de hueso son:

• El hueso compacto
• El hueso esponjoso (trabecular).

Se diferencian por la cantidad relativa de materia sólida y por el número y el tamaño de los espacios que contienen. Todos
los huesos poseen una delgada capa superficial de hueso compacto en torno a una masa central de hueso esponjoso,
excepto donde este último queda reemplazado por la cavidad medular.

Dentro de la cavidad medular de los huesos del adulto, y entre las espículas (trabéculas) del hueso esponjoso, hay médula
ósea amarilla (grasa) o roja (que forma las células sanguíneas y las plaquetas), o una combinación de ambas.

El hueso compacto: aporta fuerza para soportar el peso. En los


huesos largos, diseñados para ser rígidos y proporcionar inserción
a los músculos y ligamentos, la cantidad de hueso compacto es
mayor cerca de la mitad de la diáfisis o cuerpo, donde los huesos
son más propensos a arquearse. Además, los huesos largos
presentan elevaciones (protuberancias, crestas y tubérculos) que
sirven de apoyo en el lugar de inserción de los músculos grandes.
El hueso en el sujeto vivo posee cierta elasticidad (flexibilidad) y
gran rigidez (dureza).

Clasificación de los huesos Los huesos:


se clasifican según su forma:

• Los huesos largos: son tubulares (p. ej., el húmero en el brazo).


• Los huesos cortos: son cuboideos y se hallan sólo en el tarso (tobillo) y el carpo (muñeca).
• Los huesos planos: cumplen habitualmente una función protectora (p. ej., los huesos planos del cráneo protegen
el encéfalo).
• Los huesos irregulares: tienen formas diferentes a las de los huesos largos, cortos y planos (p. ej., los huesos de
la cara).
• Los huesos sesamoideos: (p. ej., la patela [rótula] de la rodilla) se desarrollan en ciertos tendones y se hallan
donde estos cruzan los extremos de los huesos largos de los miembros; protegen los tendones frente a un excesivo
desgaste, y a menudo modifican el ángulo de inserción tendinosa.
Detalles y formaciones óseas: Los detalles óseos aparecen donde se insertan los tendones, ligamentos y fascias, o donde
las arterias se hallan adyacentes a los huesos o penetran en ellos.

Otras formaciones están en relación con el paso de un tendón (a menudo para dirigirlo o mejorar su acción de palanca) o
para controlar el tipo de movimiento que ocurre en una articulación. Algunos de los detalles y características de los huesos
son los siguientes:

• Cuerpo: es la masa principal de un hueso; en los huesos largos, la diáfisis del hueso; en las vértebras, las porciones
anteriores que soportan peso entre los discos interventriculares.
• Capítulo: pequeña cabeza articular redondeada (p. ej., el capítulo del húmero).
• Cóndilo: área articular redondeada, semejante a un
nudillo; con frecuencia es una estructura par (p. ej.,
los cóndilos lateral y medial del fémur).
• Cresta: reborde óseo (p. ej., la cresta ilíaca).
• Epicóndilo: eminencia superior a un cóndilo (p. ej., el
epicóndilo lateral del húmero).
• Cara, carilla o fosita: área plana y lisa, habitualmente
cubierta de cartílago, donde un hueso se articula con
otro (p. ej., la fosita costal superior sobre el cuerpo de
una vértebra para articularse con una costilla).
• Foramen (agujero): paso a través de un hueso (p. ej.,
el foramen obturado).
• Fosa: hueco o área deprimida (p. ej., la fosa
infraespinosa de la escápula).
• Surco: depresión alargada (p. ej., el surco del nervio
radial del húmero).
• Cabeza: extremo articular grande y redondeado
(p. ej., la cabeza del húmero).
• Línea: elevación lineal (p. ej., la línea del músculo
sóleo de la tibia).
• Maléolo: proceso (apófisis) redondeado (p. ej., el
maléolo lateral de la fíbula [peroné]).
• Cuello: porción relativamente estrecha proximal a la
cabeza.
• Incisura: muesca en el borde de un hueso (p. ej., la
incisura isquiática mayor).
• Proceso: extensión o proyección con un propósito
principal, forma característica o que se extiende hacia
una dirección particular (p. ej., proceso articular,
proceso espinoso o proceso transverso de la
vértebra).
• Protuberancia: abultamiento o proyección ósea
(p. ej., la protuberancia occipital externa).
• Espina: proceso semejante a una espina (p. ej., la
espina de la escápula).
• Trocánter: gran elevación roma (p. ej., el trocánter mayor del fémur).
• Tróclea: proceso articular semejante a un carrete que actúa como una polea (p. ej., la tróclea del húmero).
• Tubérculo: pequeña eminencia elevada (p. ej., el tubérculo mayor del húmero).
• Tuberosidad: gran elevación redondeada (p. ej., la tuberosidad isquiática).
Desarrollo óseo:
Todos los huesos derivan del mesénquima (tejido conectivo embrionario) por dos procesos diferentes:

• osificación intramembranosa (directamente desde la mesénquima)


• y osificación endocondral (a partir del cartílago derivado del mesénquima).

Los dos procesos del desarrollo óseo se producen como sigue:

• En la osificación intramembranosa (formación de hueso membranoso): los moldes de los huesos


mesenquimatosos se forman durante el período embrionario, y la osificación directa del mesénquima se inicia en
el período fetal.
• En la osificación endocondral (formación de hueso cartilaginoso): los moldes de los huesos cartilaginosos se
forman a partir del mesénquima durante el período fetal, y el hueso reemplaza posteriormente a la mayor parte
del cartílago.

En la osificación endocondral las células mesenquimatosas se condensan y diferencian en condroblastos; estas células se
dividen en el tejido cartilaginoso en crecimiento y forman un molde de hueso cartilaginoso.

• Centro de osificación primario: así llamado porque el tejido óseo que forma reemplaza a la mayor parte del
cartílago en el cuerpo principal del molde óseo. El cuerpo de un hueso osificado a partir del centro de osificación
primario es la diáfisis, que crece a medida que el hueso se desarrolla.
• Centro de osificación secundario: la mayoría de estos centros aparecen después del nacimiento en otras partes
del hueso en desarrollo; las partes de un hueso osificado desde estos centros son las epífisis. Los condrocitos
situados en medio de las epífisis se hipertrofian, y la matriz ósea (sustancia extracelular) interpuesta se calcifica.

➢ Metáfisis: es la parte ensanchada de la diáfisis que se halla junto a la epífisis.


➢ láminas (placas) epifisarias: se encuentran durante el crecimiento de un hueso largo que separan la diáfisis y las
epífisis. Estas láminas de crecimiento quedan reemplazadas luego por hueso en ambos lados, diafisario y
epifisario. Cuando esto ocurre, cesa el crecimiento óseo y la diáfisis se fusiona con las epífisis.
➢ Sinostosis: fusión de dos huesos al osificarse el tejido conjuntivo que los une.

La fusión epifisaria de los huesos ocurre progresivamente desde la pubertad hasta la madurez. La osificación de los huesos
cortos es similar a la del centro de osificación primario de los huesos largos. Sólo hay un hueso corto, el calcáneo (hueso
del talón), que desarrolla un centro de osificación secundario.

Vascularización e inervación de los huesos:


• Los huesos poseen una rica irrigación sanguínea.
• Los vasos sanguíneos más aparentes son las arterias nutricias (una o más para cada hueso), que surgen como
ramas independientes de arterias adyacentes extraperiósticas y pasan oblicuamente a través del hueso compacto
de la diáfisis de un hueso largo a través de los forámenes (agujeros) nutricios.
• La arteria nutricia se divide en la cavidad medular en ramas longitudinales que se dirigen hacia ambos extremos e
irrigan la médula ósea, el hueso esponjoso y las porciones más profundas del hueso compacto, aunque la mayor
parte de este se nutre a partir de muchas ramas pequeñas de las arterias periósticas.
• La extirpación del periostio produce la muerte del hueso.
• Los extremos óseos reciben su irrigación de arterias metafisarias y epifisarias, que se originan principalmente en
las arterias que nutren las articulaciones. En los miembros, estas arterias típicamente forman parte de un plexo
arterial periarticular que rodea la articulación, lo que garantiza el flujo sanguíneo distal a la articulación, con
independencia de la posición asumida por esta.
Las venas: acompañan a las arterias a su paso por los forámenes nutricios.

• Muchas venas gruesas salen también a través de forámenes cercanos a los extremos articulares de los huesos.
• Los huesos con médula ósea roja contienen numerosas venas gruesas.
• Los vasos linfáticos son también abundantes en el periostio.

Los nervios: acompañan a los vasos sanguíneos óseos.

• El periostio está ricamente inervado por nervios sensitivos (nervios periósticos) portadores de fibras de la
sensibilidad dolorosa.
• El periostio es especialmente sensible al desgarro y a la tensión, lo que explica el dolor agudo que producen las
fracturas óseas.
• El hueso recibe un número escaso de terminaciones sensitivas.
• Dentro del hueso, los nervios vasomotores causan constricción o dilatación de los vasos sanguíneos, lo que regula
el flujo sanguíneo a través de la médula.

ARTICULACIONES:
Las articulaciones son las uniones entre dos o más huesos o partes rígidas del esqueleto.

Clasificación de las articulaciones Se describen tres tipos de articulaciones, según el modo en que se articulan los
huesos o el tipo de material que los une:

1. Articulaciones sinoviales: las articulaciones se unen mediante una cápsula articular (compuesta por una membrana
fibrosa externa tapizada por una membrana sinovial serosa) que abarca y engloba una articulación o cavidad articular.
• La cavidad articular de una articulación sinovial, como la rodilla, es un espacio potencial que contiene una
pequeña cantidad de líquido sinovial lubrificante, secretado por la membrana sinovial. Dentro de la cápsula,
el cartílago articular cubre las superficies articulares de los huesos; todas las demás superficies internas están
revestidas por la membrana sinovial. El periostio que reviste la parte extraarticular de los huesos participantes
se une con la membrana fibrosa de la cápsula articular.
2. Articulaciones fibrosas: las articulaciones se unen mediante tejido fibroso. La amplitud de los movimientos que se
producen en una articulación fibrosa depende, en la mayoría de los casos, de la longitud de las fibras que unen los
huesos articulados.
• Las suturas del cráneo son ejemplos de articulaciones fibrosas. Estos huesos se unen entre sí, ya sea
entrelazados a lo largo de una línea sinuosa o bien por solapamiento.
o En una articulación fibrosa de tipo sindesmosis: se unen los huesos mediante una lámina de tejido
fibroso, ya sea un ligamento o una membrana fibrosa. Por lo tanto, las articulaciones de este tipo son
parcialmente móviles. La membrana interósea del antebrazo es una lámina de tejido fibroso que une
el radio y la ulna mediante una sindesmosis.
o La dentoalveolar (gonfosis o alvéolo): es una articulación fibrosa en la cual un proceso semejante a
una clavija queda encajado formando una articulación alveolar entre la raíz del diente y el proceso
alveolar del maxilar o la mandíbula. La movilidad de esta articulación (un diente flojo) indica un estado
patológico que afecta a los tejidos de soporte del diente.
3. Articulaciones cartilaginosas: se unen mediante cartílago hialino o fibrocartílago.
• En las articulaciones cartilaginosas primarias, o sincondrosis: los huesos están unidos por cartílago hialino,
el cual permite que se doblen ligeramente en las primeras etapas de la vida. Las articulaciones cartilaginosas
primarias suelen ser uniones temporales, como las que están presentes durante el desarrollo de un hueso
largo, en las cuales las epífisis y la diáfisis óseas están unidas por una lámina epifisaria. Las articulaciones
cartilaginosas primarias permiten el crecimiento longitudinal del hueso. Cuando finaliza el crecimiento, la
lámina epifisaria se convierte en hueso y las epífisis se fusionan con la diáfisis.
• Las articulaciones cartilaginosas secundarias o sínfisis: son articulaciones fuertes, ligeramente móviles,
unidas por fibrocartílago. Los discos intervertebrales fibrocartilaginosos, situados entre las vértebras, están
formados por tejido conectivo que une las vértebras entre sí. Estas articulaciones aportan potencia y
absorben los choques; además, confieren una notable flexibilidad a la columna vertebral.

ARTICULACIONES SINOVIALES:
Las articulaciones sinoviales son las más habituales y permiten movimientos libres entre los huesos que unen. Son
articulaciones de locomoción, típicas en casi todas las articulaciones de los miembros.

• Ligamentos extrínsecos: estos ligamentos participan en las articulaciones sinoviales que suelen estar reforzadas
por ligamentos accesorios, que son externos a la articulación.
• Ligamentos intrínsecos: constituyen un engrosamiento de una parte de la cápsula articular.

Los seis tipos principales de articulaciones sinoviales se clasifican según la morfología de las superficies articulares y/o el
tipo de movimientos que permiten:

1. Las articulaciones planas:


• permiten movimientos de deslizamiento en el plano de las superficies articulares.
• Las superficies opuestas de los huesos son planas o casi planas, y los movimientos están limitados por
unas cápsulas articulares firmes.
• Las articulaciones planas son numerosas y casi siempre de pequeño tamaño.
• Un ejemplo es la articulación acromioclavicular entre el acromion de la escápula y la clavícula.
2. Los gínglimos (articulaciones trocleares):
• sólo permiten la flexión y la extensión, movimientos que se producen en un plano (sagital) alrededor de
un único eje que cursa transversalmente.
• los gínglimos son uniaxiales
• La cápsula articular es delgada y laxa anterior y posteriormente, donde se producen los movimientos; sin
embargo, los huesos están unidos por potentes ligamentos colaterales.
• La articulación del codo es un gínglimo.
3. Las articulaciones en silla de montar:
• permiten la abducción y la aducción, así como la flexión y la extensión, movimientos que se producen en
torno a dos ejes situados en ángulo recto entre sí.
• las articulaciones en silla de montar son articulaciones biaxiales que permiten movimientos en dos
planos, sagital y frontal. También es posible realizar estos movimientos en una secuencia circular
(circunducción).
• Las superficies articulares opuestas tienen una forma parecida a la de una silla de montar (es decir, son
recíprocamente cóncavas y convexas).
• La articulación carpometacarpiana en la base del 1. er dedo (pulgar) es una articulación en silla de montar.
4. Las articulaciones elipsoideas:
• permiten la flexión y la extensión, además de la abducción y la aducción.
• son biaxiales.
• También es posible la circunducción, aunque más restringida que en las articulaciones en silla de montar.
• Las articulaciones metacarpofalángicas (de los nudillos) son articulaciones elipsoideas.
5. Las articulaciones esferoideas:
• permiten los movimientos en múltiples ejes y planos: flexión y extensión, abducción y aducción, rotación
medial y lateral, y circunducción.
• Son articulaciones multiaxiales.
• En estas articulaciones, muy móviles, la superficie esferoidal de un hueso se mueve dentro de una
concavidad de otro.
• La articulación coxal es una articulación esferoidea: la cabeza del fémur, esférica, rota dentro de la
concavidad formada por el acetábulo del coxal.
6. Las articulaciones trocoides:
• permiten la rotación en torno a un eje central
• son uniaxiales.
• En estas articulaciones, un proceso óseo redondeado gira dentro de un anillo.
• La articulación atlanto-axial media es una articulación trocoide: el atlas (vértebra C1) gira alrededor de
un proceso digitiforme, el diente del axis (vértebra C2), durante la rotación de la cabeza.
Vascularización e inervación de las articulaciones:
• Las articulaciones reciben su irrigación sanguínea de las arterias articulares que se originan en los vasos que
rodean la articulación.
• Las arterias a menudo se anastomosan (comunican) para formar redes (anastomosis arteriales periarticulares)
que garantizan la vascularización de la articulación en las diversas posiciones que esta asuma.
• Las venas articulares son venas comunicantes que acompañan a las arterias y, al igual que estas, están localizadas
en la cápsula articular, sobre todo en la membrana sinovial.
• Las articulaciones poseen una rica inervación proporcionada por los nervios articulares, con terminaciones
sensitivas en la cápsula articular.
• En las partes distales de los miembros (manos y pies), los nervios articulares son ramos de los nervios cutáneos
que inervan la piel suprayacente. Sin embargo, la mayoría de los nervios articulares son ramos de los nervios que
inervan los músculos que cruzan la articulación y la mueven.
• La ley de Hilton señala que los nervios que inervan una articulación también inervan los músculos que la mueven
y la piel que cubre sus fijaciones distales.
• Los nervios articulares transmiten impulsos sensitivos de la articulación, que contribuyen al sentido de la
propiocepción, la cual permite conocer los movimientos y la posición de las partes del cuerpo.
• La membrana sinovial es insensible.
• Las fibras de la sensibilidad dolorosa son numerosas en la membrana fibrosa de la cápsula articular y en los
ligamentos accesorios, transmitiendo un intenso dolor cuando se lesiona la articulación.
• Las terminaciones nerviosas sensitivas responden a la torsión y al estiramiento que ocurren durante las
actividades deportivas.

TEJIDO Y SISTEMA MUSCULARES


El sistema muscular está compuesto por todos los músculos del cuerpo. Los músculos esqueléticos voluntarios constituyen
su gran mayoría.

Tipos de músculos (tejido muscular): Las células musculares, a menudo denominadas fibras musculares debido a su
forma alargada y estrecha en estado de relajación, son células contráctiles especializadas. Están organizadas en tejidos
que mueven partes del cuerpo, o modifican temporalmente la forma (reducen total o parcialmente el perímetro) de los
órganos internos. El tejido conectivo asociado conduce fibras nerviosas y capilares a las células musculares, uniéndolos en
haces o fascículos.

Se distinguen tres tipos de músculos según sus características en relación a:

• Si normalmente están controlados por la voluntad (voluntarios frente a involuntarios).

• Si se observan o no estrías en el examen microscópico (estriados frente a lisos o no estriados).


• Si están localizados en la pared corporal (soma) y en los miembros, o componen los órganos huecos (vísceras, p.
ej., el corazón) de las cavidades corporales, o los vasos sanguíneos (somáticos frente a viscerales).

Existen tres tipos de músculos:

1. Los músculos estriados esqueléticos: son músculos somáticos voluntarios que componen los músculos
esqueléticos del sistema muscular que mueve o estabiliza los huesos y otras estructuras (p. ej., el bulbo ocular).
2. El músculo estriado cardíaco: es un músculo visceral involuntario que constituye la mayor parte de las paredes
cardíacas y de las partes adyacentes de los grandes vasos, como la aorta, y bombea la sangre.
3. Los músculos lisos (no estriados): son músculos viscerales involuntarios que forman parte de las paredes de la
mayoría de los vasos sanguíneos y órganos huecos (vísceras), y mueven sustancias a través de ellos mediante
contracciones secuenciales coordinadas (pulsaciones o contracciones peristálticas).

TIPO DE MÚSCULO LOCALIZACIÓ APARIENCIA DE TIPO DE ESTIMULACIÓ


N LAS CELULAS ACTIVIDAD N
Forma la mayor • Fibras grandes Contracción Voluntaria (o
parte de los • Alargadas intermitente refleja) a traves
(fásica) por encima
denominados • No del sistema
musculos unidos de un tono basal. nervioso
ramificadas
Actua
al esqueleto o/y a • Cilíndricas con principalmente
somático.
las fascias de los estrías para producir
miembros, la transversas movimiento
pared corporal y • Múltiples (contracción
la cabeza/cuello. núcleos isotónica)
localizados mediante un
periféricamen acortamiento
(contracción
te.
concéntrica) o una
relajación
controlada
(contracción
excéntrica) o para
mantener la
posición contra la
gravedad u otra
fuerza sin producir
movimiento
(contracción
isométrica)

Musculo del Fibras cortas que se Contracción Involuntaria,


corazón ramifican y rítmica, potente, estimulada y
(miocardio) y anastomosan con rápida y propagada
porciones estrías transversas continua, actua intrínsecamente.
adyacentes de que corren paralelas y bombeando la Su frecuencia y
los grandes vasos se conectan por sus sangre desde el fuerza de
(aorta, vena extremos mediante corazón. contracción
cava) complejos de union modificadas por el
(discos intercalares) sistema nervioso
poseen un único autónomo.
núcleo central.
Paredes de Fibras fusiformes, Posee una Involuntaria a
visceras huecas y pequeñas contracción traves del sistema
vasos independientes o débil, lenta, nervioso
sanguíneos, iris y aglomeradas, sin rítmica o de tono autónomo.
cuerpo ciliar del estrías. Con un único sostenido.
ojo, se une a los núcleo central. Actua
folículos pilosos fundamentalmen
de la piel te para impulsar
(musculo erector sustancias
del pelo) (peristalsis) y
restringir la
corriente
(vasoconstricción
y actividad
esfinteriana)

MUSCULO ESQUELETICO:

• Todos los músculos esqueléticos, que suelen denominarse simplemente «músculos», poseen porciones
contráctiles (una o más cabezas o vientres) carnosas y rojizas, compuestas por músculo estriado esquelético
• Algunos músculos son carnosos en su totalidad, pero la mayoría presenta además otras porciones blancas
no contráctiles (tendones), formadas principalmente por haces de colágeno organizados, que proporcionan
un medio de fijación.

• la longitud de un músculo es la distancia entre sus inserciones.

• Los músculos son órganos de locomoción (movimiento), pero también proporcionan soporte estático, dan
forma al cuerpo y aportan calor.

Los músculos pueden dividirse o clasificarse según su forma, y conforme a ella denominarlos:

• Los músculos planos: tienen fibras paralelas, a menudo con una aponeurosis; por ejemplo, el músculo oblicuo
externo del abdomen (plano y ancho). El sartorio es un músculo plano y estrecho con fibras paralelas.
• Los músculos penniformes: son semejantes a plumas en cuanto a la disposición de sus fascículos. Pueden ser
unipenniformes, bipenniformes o multipenniformes; por ejemplo, el músculo extensor largo de los dedos
(unipenniforme), el recto femoral (bipenniforme) y el deltoides (multipenniforme).
• Los músculos fusiformes: tienen forma de huso, con un vientre grueso y redondeado y extremos adelgazados;
por ejemplo, el bíceps braquial.
• Los músculos convergentes: se originan en un área ancha y convergen para formar un solo tendón; por ejemplo,
el pectoral mayor.
• Los músculos cuadrados: tienen cuatro lados iguales; por ejemplo, el recto del abdomen entre sus intersecciones
tendinosas.
• Los músculos circulares o esfinterianos: rodean las aberturas u agujeros corporales y los comprimen cuando se
contraen; por ejemplo, el orbicular del ojo (que cierra los párpados).
• Los músculos con múltiples cabezas o vientres: tienen más de una cabeza de inserción o más de un vientre
contráctil, respectivamente. Los músculos bíceps tienen dos cabezas de inserción (p. ej., bíceps braquial), los
músculos tríceps tienen tres cabezas (p. ej., tríceps braquial), y los músculos digástrico y gastrocnemio tienen dos
vientres. (Los del primero se disponen en tándem; los del segundo, en paralelo.)
CONTRACCIÓN MUSCULAR
Los músculos esqueléticos funcionan por contracción: traccionan, nunca empujan. Cuando un músculo se contrae y
se acorta, una de sus fijaciones suele permanecer estable y la otra (más móvil) queda atraída hacia él, lo que a menudo
produce un movimiento. Las inserciones de los músculos se denominan habitualmente origen e inserción:

• Origen: suele ser el extremo proximal del musculo, que permanece fijo durante la contracción muscular.
• Inserción: suele ser el extremo distal, móvil.
Tipos de contracción:

• Contracción refleja: Aunque los músculos esqueléticos se denominan también músculos voluntarios, ciertos
aspectos de su actividad son automáticos (reflejos) y, por lo tanto, fuera del control de la voluntad.

Por ejemplo, los movimientos respiratorios del diafragma, controlados la mayor parte del tiempo por reflejos
estimulados por las concentraciones de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre (aunque podemos controlarlos
voluntariamente dentro de ciertos límites), y el reflejo miotático, que produce un movimiento al distenderse el
músculo cuando se golpea su tendón con un martillo de reflejos.
• Contracción tónica: Incluso cuando están relajados, los músculos de un individuo que conserva la consciencia casi
siempre se hallan ligeramente contraídos. Esta ligera contracción, denominada tono muscular, no produce
movimiento ni resistencia activa (a diferencia de la contracción fásica), pero confiere al músculo una cierta firmeza
que ayuda a estabilizar las articulaciones y a mantener la postura, mientras el músculo se mantiene dispuesto a
responder a los estímulos apropiados.
El tono muscular suele faltar sólo cuando el sujeto se halla inconsciente (como durante el sueño profundo o bajo
anestesia general) o después de una lesión nerviosa que ha producido una parálisis.
• Contracción fásica: Existen dos clases principales de contracción muscular fásica (activa):
1) contracción isotónica: en la cual el músculo modifica su longitud en relación con la producción
de movimiento.
Existen dos clases de contracciones isotónicas:
• La más evidente es la contracción concéntrica: en la cual se produce un movimiento
como resultado del acortamiento muscular; por ejemplo, al levantar una copa, empujar
una puerta o dar un golpe. La capacidad para aplicar una fuerza excepcional por medio
de la contracción concéntrica es a menudo lo que distingue a un atleta de un aficionado.
• La contracción excéntrica: en la cual un músculo se alarga mientras se contrae, es decir,
experimenta una relajación controlada y gradual sin dejar de ejercer una fuerza continua
(en disminución). las contracciones excéntricas son tan importantes como las
concéntricas para los movimientos funcionales coordinados, como andar, correr y bajar
objetos (o descender uno mismo).

A menudo, cuando el músculo principal para un determinado movimiento está llevando a cabo una contracción
concéntrica, el músculo antagonista está realizando una contracción excéntrica coordinada.

2) contracción isométrica: en la cual no varía la longitud del músculo, no hay movimiento, pero
la fuerza (tensión muscular) está aumentada por encima de los niveles tónicos, para resistir
frente a la gravedad u otra fuerza antagónica. Este último tipo de contracción es importante
para mantener la postura erguida y cuando los músculos actúan como fijadores, o músculos
coaptadores.

Mientras que la unidad estructural de un músculo esquelético es una fibra muscular estriada, la unidad funcional es una
unidad motora, formada por una neurona motora y las fibras musculares que esta controla. Cuando una neurona motora
de la médula espinal recibe un estímulo, inicia un impulso que contrae simultáneamente todas las fibras musculares
inervadas por esa unidad motora.
FUNCIONES DE LOS MÚSCULOS:
Los músculos desempeñan funciones específicas para movilizar y posicionar el cuerpo:

• Un motor principal (agonista): es el músculo principal encargado de producir un determinado movimiento del
cuerpo. Se contrae concéntricamente para producir el movimiento deseado, realiza la mayor parte del trabajo
requerido y gasta la mayor parte de la energía necesaria para ello. Para la mayoría de los movimientos existe un
solo motor principal, pero en algunos intervienen dos, que se reparten el trabajo por igual.
• Un fijador: es el músculo que estabiliza las partes proximales de un miembro mediante una contracción
isométrica, mientras ocurren movimientos en las partes distales.
• Un sinergista: es el que complementa la acción del motor principal. Puede ayudarlo directamente al proporcionar
un componente más débil o con más desventaja mecánica para el mismo movimiento, o bien de forma indirecta,
por ejemplo, al servir de fijador de una articulación participante cuando el motor principal actúa sobre más de
una articulación. No es raro que intervengan varios sinergistas para ayudar a un motor principal en un
determinado movimiento.
• Un antagonista: es un músculo que se opone a la acción de otro.
▪ Un antagonista primario: se opone directamente al motor principal, pero los sinergistas también
pueden oponerse como antagonistas secundarios. Mientras los movilizadores activos se contraen
concéntricamente para producir el movimiento, los antagonistas se contraen excéntricamente,
con relajación progresiva para producir un movimiento suave.

Musculo coaptador: Cuando la tracción de un músculo se ejerce a lo largo de una línea paralela al eje de los huesos a los
que está unido, constituye una desventaja para producir el movimiento. En vez de ello, este músculo actúa para que se
mantenga el contacto entre las superficies articulares de las articulaciones que cruza (es decir, se opone a las fuerzas de
luxación).

NERVIOS Y ARTERIAS DE LOS MÚSCULOS:


• Son raras las variantes en la inervación de los músculos, pues existe una relación casi constante. En los miembros,
los músculos de acciones similares están generalmente contenidos en un compartimento fascial común y
comparten la misma inervación.
• Los nervios que inervan los músculos esqueléticos (nervios motores) casi siempre penetran en la parte carnosa
del músculo (en vez de en el tendón) desde la cara profunda (para que el nervio quede protegido por el músculo
al cual inerva).
• Cuando un nervio penetra en un músculo, al pasar a través de su porción carnosa o entre sus dos cabezas de
fijación, habitualmente lo inerva. Las excepciones son los ramos sensitivos que inervan la piel del dorso después
de atravesar sus músculos superficiales.
• Las arterias nutren en general las estructuras con las que establecen contacto.

Músculo estriado cardíaco:


• El músculo estriado cardíaco forma la pared muscular del corazón, o miocardio.
• Una cierta cantidad de músculo cardíaco se halla también en las paredes de la aorta, las venas pulmonares y la
vena cava superior.
• Las contracciones del músculo estriado cardíaco no se hallan bajo el control voluntario.
• La frecuencia cardíaca se regula intrínsecamente por un marcapasos, un sistema de conducción de los impulsos
compuesto por fibras musculares cardíacas especializadas que, a su vez, están influidas por el sistema nervioso
autónomo (SNA).
• Para apoyar su continua y elevada actividad, la irrigación sanguínea del músculo estriado cardíaco es el doble que
la del músculo estriado esquelético.
Músculo liso:
• El músculo liso, así denominado por la ausencia de estriaciones en las fibras musculares.
• forma una gran parte de la capa media (túnica media) de las paredes vasculares (por encima del nivel capilar).
Por lo tanto, aparece en todo el tejido vascularizado.
• También compone las partes musculares de las paredes del tubo digestivo y sus conductos. El músculo liso se
encuentra en la piel, donde forma los músculos erectores del pelo asociados con los folículos pilosos, y en el bulbo
ocular, donde controla el grosor del cristalino y el tamaño de la pupila.
• el músculo liso es un músculo involuntario; sin embargo, está inervado directamente por el SNA.
• Su contracción también puede iniciarse por acción hormonal o por estímulos locales, como el estiramiento.
• El músculo liso responde más lentamente que el músculo estriado, y su contracción es tardía y más lenta.
• Puede experimentar una contracción parcial durante largos períodos y tiene una capacidad mucho mayor que el
músculo estriado para alargarse sin sufrir una lesión paralizante. Ambos factores son importantes para regular el
tamaño de los esfínteres y el calibre de la luz (espacio interior) de las estructuras tubulares (p. ej., vasos
sanguíneos o intestinos).
• En las paredes del tubo digestivo, de las trompas uterinas y de los uréteres, las células musculares son las
encargadas de las contracciones peristálticas rítmicas que impulsan el contenido a lo largo de estas estructuras
tubulares.

SISTEMA CARDIOVASCULAR
El sistema circulatorio, que transporta líquidos por todo el organismo, se compone de los sistemas cardiovascular y
linfático. El corazón y los vasos sanguíneos componen la red de transporte de la sangre, o sistema cardiovascular, a través
del cual el corazón bombea la sangre por todo el vasto sistema de vasos sanguíneos del cuerpo. La sangre lleva nutrientes,
oxígeno y productos de desecho hacia y desde las células.

Circuitos vasculares
El corazón se compone de dos bombas musculares que, actúan en serie y dividen la circulación en dos partes:

• las circulaciones o circuitos pulmonar y sistémico.

El ventrículo derecho del corazón impulsa la sangre pobre en oxígeno que procede de la circulación sistémica y la lleva a
los pulmones a través de las arterias pulmonares. El dióxido de carbono se intercambia por oxígeno en los capilares
pulmonares, y luego la sangre rica en oxígeno vuelve por las venas pulmonares al atrio (aurícula) izquierdo del corazón.
Este circuito, desde el ventrículo derecho a través de los pulmones hasta el atrio izquierdo, es la circulación pulmonar.

El ventrículo izquierdo impulsa la sangre rica en oxígeno, que vuelve al corazón desde la circulación pulmonar, a través
del sistema arterial (la aorta y sus ramas), con intercambio de oxígeno y nutrientes por dióxido de carbono en los capilares
del resto del cuerpo. La sangre pobre en oxígeno vuelve al atrio derecho del corazón por las venas sistémicas (tributarias
de las venas cavas superior e inferior). Este circuito desde el ventrículo izquierdo al atrio derecho es la circulación
sistémica.

Vasos sanguíneos
Hay tres clases de vasos sanguíneos:

• arterias, venas y capilares.

La sangre, a alta presión, sale del corazón y se distribuye por todo el cuerpo mediante un sistema ramificado de arterias
de paredes gruesas. Los vasos de distribución finales, o arteriolas, aportan la sangre rica en oxígeno a los capilares. Estos
forman un lecho capilar, en el cual se produce el intercambio de oxígeno, nutrientes, productos de desecho y otras
sustancias con el líquido extracelular. La sangre del lecho capilar pasa a vénulas de paredes delgadas. Las vénulas drenan
en pequeñas venas que desembocan en otras mayores. Las venas de mayor calibre, las venas cavas superior e inferior,
llevan la sangre pobre en oxígeno al corazón.

La mayoría de los vasos del sistema circulatorio tiene tres capas o túnicas:

• Túnica íntima: un revestimiento interno compuesto por una sola capa de células epiteliales extremadamente
aplanadas, o endotelio, que reciben soporte de un delicado tejido conectivo. Los capilares se componen sólo de
esta túnica, además de una membrana basal de soporte en los capilares sanguíneos.
• Túnica media: una capa media compuesta principalmente por músculo liso.
• Túnica adventicia: una capa o lámina más externa de tejido conectivo.

La túnica media es la más variable. Las arterias, las venas y los conductos linfáticos se distinguen por el grosor de esta
capa en relación con el diámetro de la luz, así como por su organización y, en el caso de las arterias, por la presencia de
cantidades variables de fibras elásticas.

ARTERIAS:
Las arterias son vasos sanguíneos que transportan la sangre a una presión relativamente elevada (en comparación con
las venas correspondientes), desde el corazón, y la distribuyen por todo el organismo. La sangre pasa a través de arterias
de calibre decreciente. Los diferentes tipos de arterias se distinguen entre sí por su tamaño global, por las cantidades
relativas de tejido elástico o muscular en la túnica media, por el grosor de sus paredes con respecto a la luz, y por su
función. Hay tres tipos de arterias:

• Las grandes arterias elásticas (arterias de conducción):


▪ poseen numerosas láminas de fibras elásticas en sus paredes.
▪ Estas grandes arterias reciben inicialmente el gasto cardíaco. Su elasticidad les permite
expandirse cuando reciben la sangre de los ventrículos, minimizar el cambio de presión y volver a
su tamaño inicial entre las contracciones ventriculares, mientras continúan impulsando la sangre
hacia las arterias de mediano calibre. Con ello se mantiene la presión en el sistema arterial entre
las contracciones cardíacas (en un momento en que la presión intraventricular cae a cero).
▪ Globalmente, de este modo se minimiza el reflujo de la presión arterial mientras el corazón se
contrae y se relaja.
▪ Ejemplos de grandes arterias elásticas son la aorta, las arterias que nacen del arco de la aorta
(tronco braquiocefálico, subclavias, carótidas) y el tronco de la arteria pulmonar y sus ramas
principales.
• Las arterias musculares de calibre mediano (arterias de distribución):
▪ tienen paredes que principalmente constan de fibras musculares lisas dispuestas de forma
circular.
▪ Su capacidad para disminuir de diámetro (vasoconstricción) les permite regular el flujo de sangre
a las diferentes partes del organismo, según las circunstancias (p. ej., actividad,
termorregulación).
▪ Las contracciones pulsátiles de sus paredes musculares (con independencia del calibre de la luz)
disminuyen su calibre transitoria y rítmicamente en una secuencia progresiva, lo que impulsa y
distribuye la sangre a las diversas partes del cuerpo.
▪ La mayoría de las arterias con denominación, incluidas las que se observan en las paredes
corporales y en los miembros durante la disección, como la braquial o la femoral, son arterias
musculares de calibre mediano.
• Las arterias de calibre pequeño y las arteriolas:
▪ son relativamente estrechas y tienen unas gruesas paredes musculares.
▪ El grado de repleción de los lechos capilares y el nivel de tensión arterial dentro del sistema
vascular se regulan principalmente por el tono (firmeza) del músculo liso de las paredes
arteriolares.
▪ Si el tono se halla por encima de lo normal, hay hipertensión (presión arterial alta).
▪ Las arterias pequeñas no suelen tener una denominación especial ni se identifican
específicamente en la disección; las arteriolas sólo pueden observarse con medios de aumento.

Las anastomosis (comunicaciones): entre diversas ramas de una arteria proporcionan numerosas posibles desviaciones
del flujo sanguíneo si la vía habitual está obstruida por una compresión debida a la posición de una articulación, por un
proceso patológico o por una ligadura quirúrgica. Si un conducto principal está ocluido, generalmente los conductos
alternativos de menor calibre pueden aumentar de tamaño tras un cierto período, lo que permite una circulación colateral
o una vía alternativa que irriga las estructuras distales al bloqueo. Sin embargo, las vías colaterales requieren tiempo para
abrirse adecuadamente, y no suelen ser suficientes para compensar una oclusión súbita o una ligadura.

VENAS:
Las venas generalmente devuelven la sangre pobre en oxígeno desde los lechos capilares al corazón, lo que les confiere
su aspecto de color azul oscuro.

Las grandes venas pulmonares son atípicas al llevar sangre rica en oxígeno desde los pulmones al corazón. Debido a que
la presión sanguínea es menor en el sistema venoso, sus paredes (específicamente la túnica media) son más delgadas en
comparación con las de las arterias acompañantes. Normalmente las venas no pulsan, ni tampoco emiten un chorro de
sangre cuando se seccionan. Hay tres tipos de venas:

• Las vénulas:
▪ son las venas de menor tamaño.
▪ Las vénulas drenan los lechos capilares y se unen con otras similares para constituir las venas
pequeñas. Para observarlas es necesario emplear medios de aumento.
▪ Las venas pequeñas son tributarias de venas mayores, que se unen para formar plexos venosos
(red venosa), como el arco venoso dorsal del pie. Las venas pequeñas no reciben
denominaciones específicas.
• Las venas medias:
▪ drenan los plexos venosos y acompañan a las arterias de mediano calibre.
▪ En los miembros, y en algunos otros lugares donde el flujo de sangre resulta dificultado por la
acción de la gravedad, las venas medias poseen válvulas.
▪ Las válvulas venosas son cúspides (colgajos pasivos) de endotelio con senos valvulares similares
a copas que se llenan desde arriba. Cuando están llenas, las cúspides valvulares ocluyen la luz del
vaso, impidiendo el reflujo de sangre en sentido distal, haciendo el flujo unidireccional (hacia el
corazón, pero no en sentido inverso.
▪ El mecanismo valvular también divide las columnas de sangre venosa en segmentos más cortos,
reduciendo la presión retrógrada. Ambos efectos hacen que sea más fácil para la bomba muscular
venosa superar la fuerza de gravedad para regresar la sangre al corazón.
▪ Como ejemplos de venas medias se incluyen las venas superficiales que tienen denominación
(venas cefálica y basílica del miembro superior y venas safenas mayor y menor del miembro
inferior), y las venas que reciben el mismo nombre que las arterias a las que acompañan.
• Las venas grandes: poseen anchos fascículos longitudinales de músculo liso y una túnica adventicia bien
desarrollada. Un ejemplo es la vena cava superior.
• Las venas son más abundantes que las arterias.
• Las paredes de las venas son más delgadas, su diámetro suele ser mayor que el de las arterias acompañantes. Las
paredes delgadas de las venas les permiten tener una gran capacidad de expansión, lo que utilizan cuando el
retorno de sangre al corazón queda dificultado por compresión o presiones internas (p. ej., tras inspirar
profundamente y luego contener la respiración; es decir, en la maniobra de Valsalva).
• Debido al mayor diámetro de las venas y a su capacidad para expandirse, típicamente sólo el 20 % de la sangre
se encuentra en las arterias y el 80 % en las venas.

Venas satélites: son las que acompañan a las arterias profundas, las rodean en una red irregular de ramificaciones.

Esta disposición sirve como intercambio de calor a contracorriente: la sangre arterial caliente cede calor a la sangre venosa
más fría cuando esta vuelve al corazón desde un miembro frío. Las venas satélites ocupan una fascia relativamente poco
flexible, o vaina vascular, junto con la arteria que acompañan. A consecuencia de ello, quedan estiradas y aplanadas
cuando la arteria se expande durante la contracción cardíaca, lo que ayuda a conducir la sangre hacia el corazón y
constituye una bomba arteriovenosa.

Las venas sistémicas son más variables que las arterias, y las anastomosis venosas, o comunicaciones naturales directas
o indirectas entre dos venas, son más frecuentes.

La congestión venosa que sufren los pies calientes y cansados después de un día fatigoso se alivia al descansarlos más
altos que el tronco (del cuerpo), lo que ayuda al retorno de la sangre venosa al corazón.

CAPILARES SANGUÍNEOS
• Para que el oxígeno y los nutrientes que llegan por las arterias ejerzan su acción beneficiosa en las células que
componen los tejidos del cuerpo, deben salir de los vasos que los transportan y penetrar en el espacio
extravascular entre las células, es decir, el espacio extracelular (intercelular) donde viven las células.
• Los capilares son simples tubos endoteliales que conectan los lados arterial y venoso de la circulación y permiten
el intercambio de materiales con el líquido extracelular (LEC) o intersticial.
• Los capilares se disponen generalmente en forma de lechos capilares, o redes que conectan las arteriolas y las
vénulas. La sangre entra en los lechos capilares procedente de las arteriolas, que controlan el flujo, y drena en
las vénulas.

La presión hidrostática en las arteriolas impulsa la sangre al lecho capilar y a través de este, y también impulsa la salida de
oxígeno, nutrientes y otros materiales celulares en el lado arterial de los capilares (corriente arriba) hacia los espacios
extracelulares, lo que permite el intercambio con las células del tejido circundante.

En cambio, las paredes capilares son relativamente impermeables a las proteínas del plasma. Corriente abajo, en el lado
venoso del lecho capilar, la mayor parte de este LEC, que ahora contiene productos de desecho y dióxido de carbono, se
reabsorbe hacia la sangre a consecuencia de la presión osmótica por las concentraciones más altas de proteínas dentro
del capilar.

Anastomosis arteriovenosas: permiten que la sangre pase directamente desde el lado arterial de la circulación al venoso,
sin transcurrir por los capilares. Los cortocircuitos arteriovenosos son numerosos en la piel, donde desempeñan un papel
importante en la conservación del calor corporal.

SISTEMA LINFOIDE:
Aunque se halla ampliamente distribuido por todo el cuerpo, la mayor parte del sistema linfoide (linfático) no es aparente
en el cadáver, aunque es esencial para la supervivencia.

una cierta cantidad de proteínas plasmáticas se filtran hacia el espacio extracelular, y algunos materiales que se originan
en las células de los tejidos que no pueden atravesar las paredes capilares, como el citoplasma de las células desintegradas,
penetran continuamente en el espacio donde viven las células. Si estos materiales se acumularan en el espacio extracelular
se produciría una ósmosis inversa, acudiría aún más líquido y se originaría un edema (exceso de líquido intersticial que se
manifiesta por tumefacción).

Sin embargo, la cantidad de líquido intersticial permanece bastante constante en condiciones normales, y las proteínas y
los desechos celulares normalmente no se acumulan en el espacio extracelular, debido a la acción del sistema linfoide.

El sistema linfoide constituye una especie de «desagüe» que permite drenar el exceso de líquido hístico y de proteínas
plasmáticas al torrente sanguíneo, así como eliminar los desechos procedentes de la descomposición celular y la infección.
Los principales componentes del sistema linfoide son:

• Plexos linfáticos, o redes de capilares linfáticos: que se originan en un fondo ciego en los espacios extracelulares
(intercelulares) de la mayoría de los tejidos. Al estar formados por un endotelio muy fino y carecer de membrana
basal, pueden penetrar fácilmente en ellos el líquido hístico sobrante, las proteínas plasmáticas, las bacterias,
los desechos celulares e incluso células enteras (específicamente los linfocitos).
• Los vasos linfáticos: constituyen una amplia red distribuida por casi todo el cuerpo, compuesta por vasos de
paredes delgadas con abundantes válvulas linfáticas. En el sujeto vivo, los vasos presentan un abultamiento en los
puntos donde se hallan las válvulas linfáticas muy próximas entre sí, lo que les otorga un aspecto de collar de
cuentas.
Los troncos linfáticos son grandes vasos colectores que reciben la linfa de múltiples vasos linfáticos. Hay capilares
y vasos linfáticos en casi todos los lugares donde hay capilares sanguíneos, a excepción, por ejemplo, de los
dientes, el hueso, la médula ósea y todo el sistema nervioso central. (El exceso de líquido hístico drena aquí en el
líquido cerebroespinal.)

• La linfa (del latín lympha, agua transparente): es el líquido hístico que penetra en los capilares linfáticos y circula
por los vasos linfáticos. Suele ser transparente, acuosa y ligeramente amarillenta, y tiene una composición similar
a la del plasma sanguíneo.
• Los nódulos (ganglios) linfáticos: son pequeñas masas de tejido linfático que se localizan a lo largo de los vasos
linfáticos; a través de ellos se filtra la linfa a su paso hacia el sistema venoso. Los linfocitos son células circulantes
del sistema inmunitario que reaccionan frente a los materiales extraños.
• Los órganos linfoides son las partes del cuerpo que producen linfocitos: el timo, la médula ósea roja, el bazo, las
tonsilas (o amígdalas) y los nodulillos linfáticos solitarios y agregados en las paredes del tubo digestivo y del
apéndice.

Los vasos linfáticos superficiales: son más numerosos que las venas en el tejido subcutáneo, se anastomosan libremente,
convergen hacia el drenaje venoso y lo siguen. Estos vasos finalizan luego en los vasos linfáticos profundos, que
acompañan a las arterias y reciben además el drenaje de los órganos internos.

Tanto los vasos linfáticos superficiales como los profundos atraviesan los nódulos linfáticos (habitualmente varios grupos)
a medida que se dirigen proximalmente, y van aumentando de calibre al ir uniéndose con los vasos que drenan otras
regiones adyacentes.

Los vasos linfáticos grandes desembocan en los grandes vasos colectores, denominados troncos linfáticos, que se unen
para formar el conducto linfático derecho o el conducto torácico.

• El conducto linfático derecho: drena la linfa que procede del cuadrante superior derecho del cuerpo (lado
derecho de la cabeza, del cuello y del tórax, además del miembro superior derecho). En la base del cuello
penetra la unión de las venas yugular interna y subclavia derechas, o ángulo venoso derecho.
• El conducto torácico: drena la linfa del resto del cuerpo.
Los troncos linfáticos que drenan la mitad inferior del cuerpo se unen en el abdomen, donde a veces forman
un saco colector dilatado, o cisterna del quilo. Desde este saco (si está presente) o desde la unión de los
troncos, el conducto torácico asciende hasta el tórax, lo atraviesa y penetra en el ángulo venoso izquierdo (la
unión de las venas yugular interna y subclavia izquierdas). Aunque este drenaje es el típico para la mayor parte
de la linfa, los vasos linfáticos comunican libremente con las venas en muchas partes del cuerpo. Por lo tanto,
la ligadura de un tronco linfático, o incluso del propio conducto torácico, puede tener sólo un efecto
transitorio, ya que se establece un nuevo patrón de drenaje a través de anastomosis linfaticovenosas más
periféricas, y posteriormente interlinfáticas.

El sistema linfático ejerce además otras funciones:


• Absorción y transporte de las grasas alimentarias: Ciertos capilares linfáticos denominados vasos quilíferos
reciben todos los lípidos y las vitaminas liposolubles que se absorben en el intestino.
Los linfáticos viscerales conducen luego el líquido lechoso, o quilo (del griego chylos, jugo), al conducto
torácico y al sistema venoso.
• Formación de un mecanismo de defensa para el organismo: Cuando un área infectada drena proteínas
extrañas, las células inmunocompetentes y/o los linfocitos producen anticuerpos específicos frente a dichas
proteínas, los cuales llegan a la zona de infección.

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